Único Capítulo
¿En qué momento empezaron los maltratos?
¿En qué momento todo empezó de ir en mal a peor?
"¿Por qué no hago nada para salir de aquí?" Se preguntaba Tadashi que estaba tratando de cubrir sus nuevos moretones con maquillaje, ya se acercaba la hora para ir a recoger a su hijo del colegio.
─Ya me voy.─ Avisó Tadashi a Ainosuke que estaba en el comedor revisando unos papeles.
Ainosuke no dijo nada y Tadashi salió de su hogar.
Trataba de no llorar, trataba de estar lo más feliz para que su hijo no le preguntara qué le pasaba. No tenía palabras para expresar todo el dolor que le ocasionaba estar con Ainosuke.
Ya no eran palabras lindas, ahora eran palabras cargadas de odio, repulsión y asco.
Ya no eran mimos y caricias lindas, ahora eran golpes y maltratos por cada error que cometía.
Ya no eran citas de amor, ahora eran citas por compromiso del trabajo de Ainosuke.
Ya no era sentir el calor corporal de tu pareja, ahora era sentir el frío de la ausencia de su pareja.
Quería salir del infierno en el que estaba viviendo.
Quería una vida feliz, dónde disfrutara de su hijo.
Una vida donde lo amaran como el sabía amar.
Nunca hizo nada malo para que Ainosuke lo empezará a tratar así o ¿Si?
¿Acaso era su culpa que toda relación estable que tenía con Ainosuke se volviera un infierno? Pero claro que no.
Tadashi no hizo nada malo, su único error es seguir aferrado a alguien que le hace mal.
Ya iba llegando a la escuela de su hijo cuando noto pequeña gotas de agua caer por sus ojos.
"Maldición" maldijo entre dientes.
Se secó las lágrimas y se miró al espejo, por consecuencia propia de las lágrimas tenía los ojos rojos. Rebuscó en el auto algunos lentes de sol y se los puso.
Bajó del auto y se dirigió a la entrada del colegio para recoger a su hijo.
La maestra encargada de la puerta llamó a su hijo y esperó a que saliera.
Cuando Haru salió fue corriendo a los brazos de su padre, Tadashi no tardó en responder el abrazo y cargó a su hijo.
─¿Te fue bien?─ Preguntó en un tono alegre.
Sin duda alguna su hijo siempre llegaba a alegrarle la existencia.
─Super bien, la maestra me puso un sello en mi cuaderno por tener todo correcto y terminar de primero.─ Contó su hijo y sonrió de oreja a oreja.
─Wow, eres muy inteligente ¿Sabes?─ Elogio a su hijo.
─Soy inteligente gracias a ti.─ Y se abrazó más a Tadashi. ─Por cierto ¿Por qué tienes lentes de sol si está nublado?─ Preguntó curioso.
─Mmmm, los tengo porque me hacen ver más lindo ¿O me veo feo con ellos?─ Preguntó Tadashi en un tono fingido de tristeza.
─Obvio no.─ Soltó una pequeña risita. ─Tu siempre te ves lindo papá.
Tadashi solo sonrió con ternura.
Y así siguieron platicando hasta llegar a la casa.
─¿Te parece bien si después de comer y que hayas hecho tus deberes vamos por un helado?─ Preguntó Tadashi mientras estacionaba el coche en la cochera.
─¡Siiiiii!─ Dijo alegre.
Tadashi ayudó a su hijo bajar del coche y se adentraron a la casa.
Cuando entraron vieron que no estaba Ainosuke en la casa.
─Papá, ¿En dónde está mi otro papá?─ Preguntó un poco triste, quería contarle sobre la nota que le puso su maestra en el cuaderno.
─Creo que fue a trabajar, no me dijo nada.
─Mmmm, es que ya casi no lo veo y siempre llega cuando ya me voy a dormir o ni siquiera llega en la noche.─ Respondió tristemente. ─Papá, ¿Están bien las cosas entre tu y el? Es que siempre los escucho gritarse cosas feas y luego escucho como golpes ¿Está todo bien?─ Preguntó con los ojos cristalizados y la voz cortada.
A Tadashi se le rompió el corazón en ese preciso momento.
─No te preocupes cielo, las cosas entre papi y yo están de maravilla, solo hemos tenido algunos desacuerdos pero no hay de que preocuparse.─ Trató de decirlo con la voz más segura.
Odiaba mentirle a su retoño pero era necesario en estos casos.
─Mejor ve a lavarte las manitas para que comas y termines más temprano tus deberes, ¿Te parece si le llamo a Kaoru para que nos acompañe con Rin a comer helado?─ Preguntó Tadashi tratando de cambiar de tema.
─Bueno, ¿Pero también podemos ir al parque?─ Preguntó aún con la voz entre cortada.
─Claro que si, solo si te terminas todas las verduras de tu plato.─ Sonrió mientras le acariciaba una de las de su hijo.
─Está bien.─ Y al fin sonrió.
Haru fue al baño a lavarse las manos mientras Tadashi fue a la cocina a servir el plato de su hijo. En eso escuchan como alguien va bajando las escaleras.
Haru sale corriendo del baño para ver quién es la persona que acababa de bajar.
─¡Papáaaaaa!─ Gritó emocionado Haru al ver a Ainosuke en la sala.
─Hola, ¿Qué tal todo en el colegio, campeón?─ Preguntó mientras le revolvía los cabellos a su hijo.
─Me fue exelente, la maestra me puso una nota en el cuaderno por terminar la actividad primero que todos y tener todo correcto.─ Sonrió de oreja a oreja.
─Que listo, tenemos un sabelotodo en casa.─ Terminó de decirlo y su adorable hijo soltó una risotada.
Ainosuke fue a la cocina y se encontró con Tadashi sirviendo la comida.
Ni caso le hizo y fue directo al refrigerador a sacar una de las botellas de agua fría que conservaban.
Haru también fue a la cocina y notó algo extraño, ¿En dónde estaba el beso de sus papás?
─¿Por qué ya no se dan besitos como antes? ¿Ya no se aman?─ Preguntó extrañado Haru, siempre que llegaban de la escuela sus papás siempre se daban un beso de bienvenida, se le hizo extraño que ahora no se besaran.
Tadashi miró asustado a Ainosuke, no quería que pensará que él le había dicho a su hijo que preguntará eso para así obtener un beso de él.
─Haru, ¿Por qué no vas a tu cuarto a dejar tu mochila y de una vez te cambias el uniforme? Tengo que hablar de algo importante con tu padre.─ Sugirió con la voz más amable que pudo a su hijo.
Haru sin poner resistencia alguna fue escaleras arriba para ir directo a su cuarto, o eso creyeron Tadashi y Ainosuke porque Haru se quedó medio escondido en las escaleras para escuchar la plática de sus padres.
─¿Pasa algo, cielo?─ Preguntó asustado Tadashi.
─De verdad que tú no te cansas de andar de ridículo, ¿En serio tuviste que acudir al niño para obtener un beso mío? Por Dios Tadashi, estoy harto de ti.─ Soltó Ainosuke acercándose a Tadashi dándole un puñetazo en el ojo.
Haru vió el golpe que Ainosuke le había dado a Tadashi y se quedó sorprendido.
─Y-yo no tuve nada q-que ver. Te lo juro.─ Dijo Tadashi con miedo. No quería volver a ser maltratado por Ainosuke otra vez en ese mismo día.
─Cállate, no me vengas con excusas. Sabía que tarde o temprano el niño iba a salir igual de estúpido que tú. Eres un bueno para nada, ni para criar niños sabes. ¿Por qué mejor no le haces un favor al mundo y te matas? Aquí solo eres un estorbo.─ Ainosuke agarró de los pelos a Tadashi y lo aventó al suelo para así empezar a repartirle patadas en el abdomen.
─¡Par-para! ¡P-por favor!─ Suplicaba Tadashi soltando unas cuantas lágrimas y tratando de cubrir su cabeza.
─¡Cállate por una vez en tu miserable vida! YA NO TE SOPORTO, ME CAGASTE LA VIDA POR UN ESTÚPIDO ERROR QUE NO FUISTE CAPAZ DE ABORTAR.─ Gritó exaltado.
Haru escuchó todo y lo vió todo, vió como su papá le pegaba a Tadashi y escuchó como le dijo que él le había arruinado la vida.
Subió rápido a su habitación y se encerró en ella, trataba de no escuchar más los gritos que Ainosuke le daba a Tadashi.
Y así pasaron algunos minutos hasta que escuchó algo que lo alarmó, fue el sonido de algo chocando con alguna cosa de vidrio y el grito desgarrador de Tadashi diciendo que parará y luego todo quedó en silencio.
Haru con temor salió de su habitación y se dirigió escalones abajo para ver qué había pasado.
─¿Papá?─ Preguntó con temor, se dirigió a la cocina y pudo ver a su papá Tadashi tirado en el suelo con un charco de sangre al rededor de su cabeza, mientras Ainosuke tenía en ambas manos lo que parecía ser un jarrón partido a la mitad.
Ainosuke al ver la cara de terror de su hijo salió corriendo de la casa. No sabía que más hacer, por su culpa Tadashi estaba muerto y Haru lo había visto todo.
Haru se acercó a su papá rápidamente y se asustó por la mayor cantidad de sangre que salía de su cabeza.
No sabía que hacer, su papá Tadashi podría estar muerto y su papá Ainosuke se dió a la fuga, lo único que se le ocurrió fue agarrar el celular de su papá Tadashi y marcó al número de Kaoru. Esperó y esperó hasta que al tercer tono respondió.
─¿Tadashi? Hola que gusto que me marcas, ¿Qué tal todo?─ Preguntó alegré Kaoru sin saber realmente lo que pasaba a través del teléfono.
─K-kaoru, ayúdame por favor.─ Soltó Haru con la voz cortada por el llanto. Kaoru se alarmó de escuchar a su ahijado llorando y pidiendo ayuda.
─¿Pasó algo, Haru? ¿En dónde está Tadashi?─ Preguntó alarmado.
─Mi p-papá está tirado, en el suelo con un char-charco de s-sang-gre al rededor d-de su cabe-cabeza.─ Soltó un sollozo desgarrador.
─Dios mío, voy para allá rápido, no cuelgues. Le pediré a Kojiro que llame una ambulancia, ya voy para allá.
Kaoru se dirigió a su esposo para que llamara a una ambulancia y los tres se fueron directo a la casa de Tadashi. Kaoru tenía un mal presentimiento.
─Haru, cielo. Puedes fijarte si Tadashi todavía respira.─ Dijo Kojiro con el tono de voz lo más calmado que se pudo.
Haru se dirigió al cuerpo inconsciente de su padre y acercó su dedo a la nariz de Tadashi para ver si todavía respiraba, su respiración era muy débil.
─T-todavía respira, pero lo hace muy débilmente.─ Sollozó.
─Bien, no te preocupes ya vamos a llegar.─ Dijo Kaoru tratando de calmar a Haru.
Unos minutos después, Kojiro estacionó el auto como pudo y se dirigió a la entrada de la casa con su familia detrás de el.
Kojiro abrió la puerta y rápidamente se dirigió a dónde se escuchan los gritos desgarradores de Haru.
─Papá, por favor despierta.─ Repetía una y otra vez Haru.
Kaoru se acercó a Haru y lo alejó de Tadashi para cargarlo en sus brazos y calmarlo.
─Tranquilo, la ambulancia no tarda en llegar, todo va a salir bien. Tadashi es fuerte y va a salir de esta y de muchas otras cosas más.─ Le susurró al oído mientras lo arrullaba para que se durmiera un rato.
La ambulancia ya había llegado y se llevaron el cuerpo débil de Tadashi de emergencia al hospital.
La pareja de casados junto a su hijo y Haru se dirigieron al hospital.
Estaban en el hospital esperando respuesta por la salud de Tadashi cuando se les acercaron unos policías a la pareja de casados.
─¿Son ustedes familiares del señor Kikuchi?─ Preguntó uno de los policías.
─Somos amigos cercanos, pero nos consideramos una familia, ¿Pasa algo con él?─ Respondió Kojiro.
─¿Ustedes estuvieron al momento de los hechos?─ Preguntó el oficial.
─No, nos llamó su hijo. Pero tenemos sospechas de que el culpable fue su esposo.─ Respondió está vez Kaoru.
─¿Por qué sospechan de él?
─Desde hace ya algunos meses que la relación de los dos ha estado en un estado delicado, peleas, gritos y hasta maltratos. Siempre le dimos ánimos para que dejara a su pareja pero nunca quiso hacerlo, creía que podía cambiar pero nunca cambió y hasta llegó a estos extremos. Puede que Haru les diga algo.─ Explicó Kojiro.
─Bien, tomaremos nota del testimonio del hijo del señor Kikuchi, ¿Es el chiquito que está dormido?─ Preguntó el oficial y los dos adultos dijeron un leve "si" mientras uno de los oficiales se acercaba a Haru y lo movía levemente para despertarlo.
─Hey, despierta.─ Lo movió suavemente, Haru lentamente abrió los ojos.
─¿Papá?─ Preguntó somnoliento.
─No soy tu papá, pero si un oficial. Ocupo tu testimonio de los hechos, ¿Podrías darmelos?─ Dijo suavemente el oficial, tratando de no espantar más al niño. Haru movió lentamente la cabeza en un movimiento positivo. ─Bien, ¿Puedes contarme como empezó todo?
Haru les contó todo, desde que Tadashi lo recogió del colegio hasta donde escuchó los gritos de Ainosuke a Tadashi.
─Gracias por contarnos, fue muy valiente de tu parte.─ Dijo el oficial mientras terminaba de escribir en la libreta que tenía en su mano.
Los oficiales salieron del hospital para empezar la búsqueda de Ainosuke para arrestarlo, mientras Haru era abrazado por Kaoru.
─Todo fue mi culpa, si tan solo no hubiera nacido.─ Susurraba Haru aún sollozando.
─No, no chiquito, nada es tu culpa. No te culpes por esto, ¿Vale? Nada es tu culpa ni la de Tadashi. Va a estar bien.─ Le dijo Kaoru mientras abrazaba más fuerte a Haru.
Paso una hora cuando el doctor se acercó a ellos.
─¿Ustedes trajeron al paciente Tadashi Kikuchi?─ Preguntó.
─Así es doctor, ¿Cómo está?─ Preguntó Kojiro.
─Llegó en un estado delicado, presenta fracturas en las costillas y una contusión cerebral, lamentablemente quedó en coma. Lo siento mucho.─ Dijo el médico dándoles una mirada llena de lastima.
Kaoru y Kojiro no soportaron la noticia, su amigo estaba en coma y no sabían cómo explicárselo a Haru de una forma que pudiera entenderlo
─Padrino.─ Llamó Haru a Kaoru. ─¿Qué es estar en coma? ¿Está bien?─ Preguntó con los ojos llenos de esperanza.
Kaoru vió a Kojiro para que le diera ánimos para dar la noticia.
─Cielo, tu papá... Está bien, solo que quedó en un sueño muy profundo, debe de quedarse en el hospital para que lo ayuden a salir de su sueño.─ Trató de sonreír pero lo único que le salió fue una mueca.
─¿Cuándo despierta? ¿Puedo jugar con papá cuando despierte?
─Cariño, quiero que seas fuerte y valiente. No sé sabe cuándo despertará tu padre, tampoco sabemos si tendrá alguna consecuencia después. Promete que serás fuerte cada día que pase, tu padre ahorita mismo está delicado, está luchando por su vida. Lucha para poder verte feliz sin importar lo que pase.─ Habla está vez Kojiro, agachándose a la altura de Haru para darle un abrazo fuerte, para que sintiera todo el apoyo que Kojiro puede brindarle.
─¿Y con quién me voy a quedar? No quiero quedarme con mi otro papá, no quiero que me haga lo mismo.─ Responde mientras se forma una capa de agua en sus ojos.
─Te quedarás con nosotros, vamos a cuidarte como si fueras un hijo más, vamos a darte mucho amor para que te sientas feliz.─ Responde Kojiro mientras da pequeños besitos en las mejillas de Haru, Haru solo suelta pequeñas risas.
─¿Puedo ver a mi papá?─ Pregunta Haru minutos después, quería asegurarse de que su padre estuviera agusto, si estaría en un sueño profundo por lo menos quería que estuviera cómodo.
─Hablaremos con el doctor para ver si te dejan entrar.─ Dice Kaoru y Haru solo asiente.
Kojiro va en busca del doctor para saber si pueden pasar a la habitación de Tadashi, el doctor les dice que si pero no por mucho tiempo. Los primeros en entrar son Haru y Kaoru.
Haru se adentra a la habitación y con mucho cuidado se sube a la cama en dónde se encuentra Tadashi, Haru agarra el rostro de su padre y empieza a hablar.
─Papá, por favor recupérate pronto. Quiero jugar contigo, ir de paseo, comprar helado juntos. Despierta rápido que ya te extraño.─ Susurra cerca del rostro de Tadashi, como si estuviera contándole un gran secreto. Kaoru solo se queda en silencio viendo la escena, partiendole el corazón cada palabra que suelta Haru.
En ningún momento Haru suelta el rostro de su padre, se mantiene viéndolo con curiosidad. Todos los cables que tiene conectados hace que Haru sienta un poco de tristeza, ¿Para que tanto cable? ¿Para que sirve cada uno? ¿Son importantes? Se preguntaba Haru.
─Padrino.─ Habla Haru después de mantenerse en silencio por unos minutos, Kaoru solo dirige su vista hacia Haru para que note que le hace caso.─ ¿Para que son todos esos cables que tiene mi papá en su cuerpo?─ Pregunta por fin.
─Son para que pueda respirar y no haya ningún problema más tarde.─ Le responde suavemente.─ Cielo, tenemos que irnos, ya estuvimos demasiado tiempo aquí.─ Kaoru se acerca a Haru para ayudarlo a bajar de la camilla y los dos salen no sin antes de que Haru se despidiera, prometiendo le a su padre que regresaría a verlo.
Ya van de camino a la casa de la pareja de casados, en el auto se siente un aura un poco pesada, los dos chiquitos estaba durmiendo pero entre Kaoru y Kojiro no había palabra alguna, los dos estaban sumergidos en sus pensamientos, pensando en que harían si es que Tadashi no lo logra, ¿Qué pasará con Haru? No podrían dejarlo solo, uno de sus padres estaba en fuga y el otro estaba luchando por su vida, ¿En qué momento pasó todo eso? ¿Por qué no hicieron más cosas para sacar libre a Tadashi de Ainosuke? ¿Si lo hubieran hecho todo sería diferente? Eren preguntas que se hacían los dos adultos.
Llegaron a la casa y bajaron a los chiquitos entre los dos, los llevaron al cuarto de Rin y salieron. Necesitaban platicar de algunas cosas.
─Amor, ¿Qué vamos a hacer?─ Pregunta angustiado Kaoru.─ No creo soportar esto, Haru puede cansarse de esperar o puede que Tadashi nunca...─ No alcanza a terminar la frase cuando un sollozo se le escapa.
Kojiro se acerca rápido a Kaoru para darle un fuerte abrazo, quería que sintiera su apoyo, que no estaba solo.
─Tranquilo mi vida, no pensemos en eso, mejor hay que tener esperanza, todo saldrá bien. Tadashi es fuerte y si vemos que Haru se está poniendo mal lo ayudaremos, trataremos de poner nuestra mejor cara y le explicaremos todo lo que podamos, no te preocupes.─ Termina de decir y besa con suavidad cada parte del rostro de Kaoru.
─Gracias por siempre estar a mi lado, Koji.─ Kaoru sonríe ligeramente y acerca sus labios a los de Kojiro, Kojiro gustoso acerca también sus labios y así se dan un tierno beso lleno de amor y apoyo.
Pasan los días y no hay ninguna señal de vida de Ainosuke, pareciera que la tierra se lo tragara, en ese tiempo Tadashi ha estado dos veces al borde de la muerte, pero por afán del destino logra salvarse.
Haru cada vez que puede va al hospital a visitar a su padre, algunas veces lo acompaña Kojiro y otras veces Kaoru.
Le cuenta de su día a día y a veces se pone sentimental, preguntando cuándo despertará, si es que ya no lo quiere y por eso está así, si es que cuando despierte se enfade con él por ponerlo en esa situación, entre otras cosas más.
Tres meses pasan y por fin Ainosuke se entrega a la policía, no podía seguir viviendo con la culpa de que Tadashi este muerto, o eso pensaba Ainosuke. Tadashi todavía seguía en coma, sin ninguna mejora, Haru cada día estaba más triste, pero frente a Kojiro y Kaoru pretendía lo contrario, con el único que era él mismo era con Rin, su fiel amigo, Rin trataba de apoyarlo en todo, aunque eran niños de siete años y todavía no comprendían bien del todo.
Haru seguía yendo al hospital para ver a su padre, tenía esperanza de que escuchando su voz su padre despertara.
─Padrino...─ Hablo suavemente Haru a Kaoru.
─Dime, cariño.─ Le respondió Kaoru de la misma forma.
─¿Está vez puedo entrar yo solito a la habitación de mi papá?─ Preguntó tímidamente.
Kaoru se lo pensó bien antes de responder.
─Vale, pero ya sabes cómo son las normas ¿Está bien?─ Haru solo asiente.
Llegan a la habitación de Tadashi y Haru entra, se acerca a su padre y se sube con mucho cuidado a la camilla de su padre, como lo ha estado haciendo todo este tiempo.
─Papá, por favor despierta. Prometiste que iríamos por un helado, me prometiste que todo estaría bien y nada está bien, te extraño, vuelve. No soporto más todo esto, Kaoru y Kojiro me cuidan muy bien pero yo quiero que tú me cuides, quiero que seas tu el que me arrope cada noche y me levantes con un rico desayuno. Te extraño, siento un vacío enorme en mi pecho y no me gusta ese sentimiento.─ Termina de hablar cuando cientos de sollozos se escapan de su boca, agarra las manos de su padre para poder sentir su calor pero no siente nada.
Haru está perdiendo la esperanza de que algún día su padre despierte, cuando siente que le aprietan un poco la mano y escucha un voz débil.
─Ya no llores mi niño, papá está bien.─ Dice Tadashi con toda la fuerza de voluntad que tiene, Haru levanta el rostro y se encuentra con los ojos de su padre viéndolo fijamente con una suave sonrisa.
─¡Papá estás despierto!─ Suelta con toda la emoción del mundo, su padre está despierto, después de tanto tiempo puede ver aquellos ojos que lo llenan de valentía.
Kaoru escucha el grito de Haru y estar rápidamente a la habitación de Tadashi, lo que ve lo hace soltar lágrimas de felicidad.
─Tadashi, que bueno que estás despierto.─ Suelta Kaoru antes de ir a la camilla y abrazar con mucho cuidado a Tadashi.─ Voy a buscar a un doctor para que te revise, no tardo.
Kaoru sale de la habitación en busca de un doctor, después de unos minutos llega y los hacen salir de la habitación para poder revisar a Tadashi.
─Padrino, ¿Papá ya podrá regresar a casa?─ Pregunta Haru con un enorme brillo en sus ojos, brillo que no había aparecido en mucho tiempo.
─Puede que si, el doctor ahorita mismo lo está revisando para ver si no hay algún problema y que así pueda irse a casa.
Media hora después sale el doctor y habla con Kaoru sobre el tiempo que Tadashi tendrá que quedarse en el hospital.
─Tendrá que tener rehabilitación, tanto tiempo en coma causó una debilidad en sus músculos, pero con unas cuantas horas de rehabilitación podrá volver a cómo estaba antes. Tendrá que quedarse una semana más, estará en observación por si tiene alguna clase de secuela. Eso es todo, con permiso.
Kaoru y Haru entran a la habitación de Tadashi y empiezan una plática amena.
Pasan los meses y Tadashi ya se encuentra en casa con su hijo, haciendo actividades que normalmente harían.
Las rehabilitaciones de Tadashi fueron rápidas, ahora camina sin problema alguno, no tuvo ninguna secuela y se siente más libre que nunca al saber que Ainosuke está bajo arresto y no se podrá acercar más a su familia.
La vida de Tadashi poco a poco va agarrando color nuevamente.
Fin
