𝐃𝐈𝐒𝐂𝐈𝐏𝐋𝐈𝐍𝐄 | Kakucho Hitto

Sinopsis

𝐎𝐧𝐞 𝐒𝐡𝐨𝐭 𝐊𝐚𝐤𝐮𝐜𝐡𝐨 𝐇𝐢𝐭𝐭𝐨 | completo ✓ Todos los personajes son de autoría de Ken Wakui, a excepción de algunos ✓ Derecho de imágenes a sus respectivos autores 🚩𝗦𝗠𝗨𝗧, 𝗡𝗦𝗙𝗪, 𝗠𝗔𝗧𝗨𝗥𝗘 𝗖𝗢𝗡𝗧𝗘𝗡𝗧 🚩 ✓ AU, se retoman partes del manga, personajes mayores de edad 🚫 No copias/ni adaptaciones 🚫

Genero:
Erotica
Autor/a:
Bjaleck
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Discipline

⚠️ ADVERTENCIA ⚠️




Las horas pasaban mientras yo me miraba en el espejo poniéndome un labial color rojo era algo irónico aquel pelculiar color se le atribuía al primer color del espectro solar, al dolor, la violencia y al peligro pero, por extensión, también se le relaciona con el amor, la pasión y la emoción.


Su color representativo es él rojo


Pronto dejé de colocarme el labial, me di una media vuelta para caminar unos cuantos pasos hacia el gran clóset que tenía la gran habitación, recorriendo toda la ropa que está colgada sobre los ganchos, escogiendo el mejor atuendo para resaltar todos mis atributos.


Entre tanta ropa había encontrado el vestido perfecto, uno de látex color rojo.


Es perfecto.- murmuré


Me había emocionado tanto con aquel vestido, entre tantos que mi amo me había comprado no recordaba aquella joya, iba perfecto en mí y para esta noche.


Mientras me lo iba colocando note que no se vería bien con un brazier, así que comencé por quitarme toda mi ropa interior, por un momento pensé que sería muy mal visto de parte de mi amo si no llevará nada debajo de aquel provocador vestido.


- Solo por esta vez.- Camine por la habitación encontrándome con el par perfecto de Zapatillas para mí vestido


Rondo por toda la habitación para llegar hasta el gran espejo, comienzó a mirar cada parte de mi, como contornea a mi cadera el vestido, el como marca y hace que mi cintura se vea más pequeña, también el como resalta las argollas de mis pezones mientras que mis pechos se veían firmes, definitivamente quedé extasiada con el reflejo de mi cuerpo.


Solo falta un accesorio que haría diferenciarme al resto de las personas.


















Dios Ran ya la viste.- Hablo Rindo el cual se encontraba recargado en el barandal de un club nocturno.


Ran estaba recargado sobre el barandal de espalda con una chica la cuál besaba su cuello, Ran volteo de reojo alejando a la chica de su cuello.


Pero que fascinante se ve esta noche.- Respondió Ran el cuál se giró para seguir observando a la dama del vestido rojo


— Rin observa bien su atuendo.-


Rindo hizo caso a su hermano, veía perfectamente como aquellas argollas de los pezones resaltaban a la vista de todos, y lo más impresionante es que apostaba todo a qué no traía ni siquiera una tanga debajo de aquel apretado vestido.


—  Mierda viene casi desnuda.- Menciono Rindo


Deberíamos hacerle compañía.- Dijo Ran.


Pronto los dos hermanos dejaron a las chicas de compañía, tenían el objetivo de ir por algo más de calidad, antes que Bajarán de las escaleras encontraron a Koko y a Kaku justo en su caminó.


- ¿Que hacen?.- pregunto Koko


Demonios Koko ¿No haz visto a la belleza de esta noche?.- Respondió Ran


De quién mierda hablas.- Miro para todos lados Koko, hasta que Kakucho tomo su rostro e hizo que mirara a la chica del atuendo rojo.


P..Parece que viene desnuda.- Respondió Rindo


Será nuestra.


Definitivamente lo será Rin.


Parecería que el destino no iba a permitir eso, alguien cabello rosado se había acercando a la chica con todas las intenciones de follarla hasta perdiera el conocimiento.


Parecía estar aburrida sentada en la barra mientras tomaba una que otra copa del cóctel que me habían preparado, sabía que está noche era importante para él pero después de todo me tenía tan descuidada, solo era su sumisa no había ninguna otra cosa afuera de la habitación, tal vez nuestro contrato fue diferente al restó solo era su "Sumisa y el mi amó"


Porque no te diviertes esta noche conmigo ______.- Dijo Sanzu el cual posaba una mano sobre mi cintura


Probablemente lo pueda hacer pero hoy no me apetece ir contigo.- rei con descaro


Algo me dice que si quieres ir conmigo y pretendes ser mi sumisa.-


No lo creó.- le dije mientras me acercaba a él, posando mis brazos sobre su cuello, mientras que las manos de Sanzu rodeaban mi cintura e iban bajando por mi trasero


Que dirá Kakucho si te viera de esta manera.- Pregunto Sanzu


Sólo es relación de dominate y sumisa, él no es mío ni yo soy de él.- Respondí antes que Sanzu comenzará por devorar mis labios


Al separarme de los labios de Sanzu, comencé por reírme al sentir el gran bulto tocando mi vientre.


A diferencia de tí, solo Kaku podrá ser mi amo.- dije con firmeza


Mierda, que suerte tiene Kaku, al carajo la reunión.- Dijo Sanzu el cuál comenzó por llevarme a la salida del Club nocturno


Mientras tanto Kakucho solo veía desde lejos junto con los Haitanis y Koko.


¿No harás nada?.- cuestionó Koko


Solo deja que se divierta .- Dijo Kaku el cual tenía una sonrisa de satisfacción.


Los haitanis sintieron celos por primera vez del drogo de Boten por llevarse a la mejor mujer de esta noche


Aquellos hombres entraron a un cuarto VIP para sus típicas reuniones de Bonten, acompañados de bellas mujeres y un buen trago, mientras tanto Kakucho solo pensaba como disciplinar a su pequeña sumisa.


Al rededor de las 3 AM, iba llegado a la gran departamento que me había comprado Kaku, para ser sincera me había divertido demasiado con Sanzu, el sexo con el podía ser muy bueno pero no se le compara a la escencia de Kakucho, eran dos tipos diferentes, no me gustaba ser sumisa de alguien más.


Al abrir la puerta del departamento note que todo estaba obscuro, comencé por quitarme las zapatillas y empecé a caminar hacia mi habitación, en cuanto voltee hacía la sala note que había una sombra sentada en el sillón de mármol


Rápidamente prendí la luz para encontrarme a Kakucho con la cabeza inclinada sobre su mano mientras que en la otra mano sostenía un copa de vidrio llenado de vino rojo


Casi me matas de un susto.- le dije a Kakucho


Parece que te divertiste está noche.- dijo Kaku el cual comenzó por acercarse hacía mí


Colocó un mechón de mi cabello detrás mi oreja, este empezó acercar sus labios hasta mi oído dónde comenzó a susurrar.


¿Hiciste todas las tareas que te deje?.- pregunto Kaku


Si amo.- respondí


¿Estás segura?.-



Realmente ¿estás segura?, ¿Todas? O no se te olvidó algo?


No señor.- respondí


¿Estás mintiendo?.- cuestionó Kaku


Si señor.


Kaku me acerco a él de manera posesiva acercándome a su cuerpo, su mano acarició mi mejilla con delicadeza mientras que la otra de deslizaba por toda mi espalda.


Mi pequeña sumisa necesita una buena disciplina.- Dijo Kaku antes de jalar el pequeño collar de aro que llevaba puesto, tiro de aquel aro haciendo que me acercara a su rostro quedado casi en puntitas.


Se que estuviste con Sanzu pues apestas a él.- Kakucho de una manera repentina rompió el vestido de látex haciendo que chillar ya que al estar muy pegado a mi cuerpo se sintió una fricción caliente que me gustó


Toma una ducha, te esperaré en la habitación.-


Había tomado la ducha, mi cuerpo se encontraba todavía rojizo por el arrebato del vestido, en cuanto salí me coloque una toalla envolviendo todo mi cuerpo , entro a la habitación y ahí se encontraba mi amo, junto con algunas sogas, látigos, jueguetes y entre otras cosas obscenas, lo que más me llamo la atención fue una bara de mental y el arroz el cual estaba sobre el suelo.


Ven aquí.- En un todo dominante hablo Kaku.


Comencé a caminar hasta donde se encontraba él, este me quito la toalla que estaba envuelta en mi cuerpo, con sus dedos comenzó por jugar la argolla de mis pezones.


A..Ah Kaku.- Gemi al sentir como empezó por apretar mis pezones


Un fuerte nalgada fue lo que recibí en su respuesta.


Sabes que has desobedeciendo muchas reglas, estoy a tiempo para disciplinarte, de rodillas sobre el arroz.-


Había quedado tan confundida con la petición pero decidí hacerle caso, me in que sobre el arroz y al sentir la presión sobre el arroz y mis rodillas me hizo sentir incómoda pero demasiado curiosa.


Kaku tomo una cadena junto con unas pinzas las cuales me puso sobre mis pezones, mientras tomo un tubo junto con una cuerda, paso aquella barra de mayo debajo de mi pies mientras está era sujetada por las cuerdas, aquellas cuerdas habían Sido amarradas a los extremos de la cama al realizar esa acción mis pies comenzaron por elevarse un poco, se sentía aún la presión sobre mis rodillas y todo mi peso se fue hasta mis piernas al igual que mis rodillas, estaba siendo agotador esta posición.


Cuando Kaku termino de atar bien las cuerdas se puso frente a mí, alce mi rostro y note que este llevaba consigo una correa junto con un collar al igual que unas pinzas, este comenzó por poner el collar el cual era algo diferente al anterior, este las cuerdas iban detras del cuello para sujetar fuertemente mis muñecas haciendo presión sobre mi cuello, mientras que con las pinzas las había puesto sobre mis labios vaginales.


Kaku había terminado con su trabajo de amarrarme, en cuanto se levantó miro todo mi cuerpo atado, mientras tanto mis  rodillas comenzaban por doler.


¿Recuerdas la palabra de seguridad?.- pregunto Kaku a lo cual solo asentí


Bien, cuando la pronuncies podremos parar pero por lo tanto veamos cuánto puedes aguntar.- 


Kakucho se recargo sobre una mesita de noche y observó con total atención su obra de arte frente de él, a su lado izquierdo se encontraba una vaso lleno de hielos los cuales comenzó por meterlos dentro de su boca.


El estar de esa manera casi inmóvil era exitante, las cadenas que aprisionaba mis pezones tiraban de mis argollas haciendo que fuera placentero, mientras tanto las pinzas hacían presión sobre mis labios ¿Me preguntó porque no lo habrá utilizado antes?


Mientras tanto aquel collar era un problema en mí espalda, trataba de moverme para tener más comodidad pero al estar inmóvil solo podía tener la cabeza alzada mirando solamente a mi amó.


¿Te gusta?.- Pregunto en un tono sensual Kakucho


Simplemente asentí a su pregunta


Eres tan interesante pero esto no es un premió, abre la boca.-


Mi amo había sacado su gran trozo de lujuria el cual comenzó por masajear su gran miembro de arriba y abajo, sacado suspiros, tomo con fuerza mi boca y en un repentino movimiento metió todo su extenso y grueso pene en mí garganta, tomo mi cabello para que mi cabeza comenzará a moverse, sentía como si me ahogara pero al sentirlo más haya de mi laringe me gustaba, mis ojos no paraban de lagrimear mientras que los granos de arroz hacían fricción con mis rodillas por cada movimiento que hacía la pelvis de mi amo sobre mis labios, podía notar como este cerraba los ojos por el inmenso placer que sentía, trate de ayudarlo con su corrida así que movía mi lengua en todo su falo, todo lo que podía enrollar mi lengua; pronto el miembro de Kaku comienza por palpitar unos cuantos movimientos más fueron suficientes para dejar que todo su semen se fuera a mi boca, sabía que no tenía la mínima intención de separarse desde mis labios hasta que tragara todo su esperma y así lo hice.


Kaku saco su miembro de mi boca no sin antes dejar una caricia sobre mi mejillas, pronto se recargo sobre la mesa de noche con ma respiración agitada, apuesto a que ya estar dura de nuevo.


Cuando había dejado de respirar pesadamente dejo de estar recargado sobre la mesa, se acercó a la cama no podía mirar hacia atrás por el collar así que solamente decidí dejárselo a mi imaginación sobre cual sería su próximo movimiento, pronto sentí un ardor en mis pies, al parecer kaku comenzó por azotarlos con un látigo, provocandome que me salieras chillidos.


Tres, cuatro, cinco latigazos habían sido impactados contra la planta de mis pies, mis rodillas se movieron en el arroz haciendo presión sobre aquellos granos los cuales comenzaron por raspar mis rodillas, mis piernas  se estaban cansados al estar un poco elevadas, mis muslos sentía como si trataban de desgarrarse, las cadenas comenzaban por pesar pero sentía como escurría mi intimidad, el dolor me estaba consumiendo en un mar más haya de placer, era una sensación eufórica.


Habíamos estado así por unos 3 minutos más hasta que kaku dejo de golpear la planta de mis pies, estaba exhausta y sudurosa por aquel pelinegro.


Eres una buena chica al aguantar.- Dijo Kakucho mientras daba una sonrisa de orgullo


¿Has aprendido tu lección?, ¿Prometeras hacer tus deberes ahora?.-


Si amo.- Respondí


Buena chica.-


Kaku me quito el collar, mis manos quedaron desatadas me sentía tan casada que dejé que todo mi pecho se tirará sobre en arroz, mientras Kaku quitó las sogas de la cama junto con el tubo de metal dejando caer mis piernas adoloridas, Kaku me cargó hasta la cama donde me dejó acostada; quise mirar como había terminado mis rodillas pero Kaku no me lo permitió, me dió la vuelta alzo mi trasero dónde , voltee mi rostro y vi que este abría un condón.


La sensación de la lengua fría de Kaku  hizo que arquera mi espalda y poniendo más elevado mi trasero, su lengua recorrido mis dos orificios, por mi espalda hasta llegar a mi cuello, por un momento nos miramos fijamente pero mi vista fue interrumpida por las mano de Kaku las cuales poso nuevamente sobre mi cabello dónde tiro de este hacía atrás haciendo que mirara hacia la pared, no sin antes susurrarme algunas palabras.


Quiero renovar el contrato.- Fue lo que susurro


No me dió tiempo de responder pues había hundido mi rostro sobre las sábanas, un gemido de parte ambos fue sonoro en la habitación, había entrado en mi de una manera repentina, su miembro me llenaba como nadie, la pelvis de mi amo comenzó por moverse haciendo que provocará ecos al momento en que rebotaba con mis nalgas, su pelvis se movia al ritmo de mis caderas de manera fuerte y rápida.


Pronto me dió la vuelta y su grandes manos fueron directo a mi pequeño cuello dónde apretó cortando por momentos mi respiración, abrí mis piernas para que mi amo pudiera volver a penetrarme, sus movimientos eran lentos pero fuertes, él único que podía hacerme pedir más.


Sentía que su pene llegaba hasta lo más profundo de mí el como chocaba contra mi cérvix arrancandome gemidos audibles, colo mis piernas sobre sus hombros y en ningún momento soltó mi cuello al contrario hacía que mis gemidos no escaparan de mi garganta, sus testículos rebotan en mi trasero eso se sentía tan placentero.


Mi cuerpo comienza a ponerse tenso, mis paredes vaginales se empiezan a contraer estrangulando el miembro de Kaku el cual no tiene miedo de arremeten dentro de mí sin control, bajo una de mis manos para estimular mi clítoris y por inercia aprieto más el miembro de mi amo.


Kakucho empieza acelerar sus movimientos, ya no teníamos el control nuestra lujuria nos dominada, comenzó a gemir más fuerte mientras él gruñe,

La sincronización en que me corro sobre su pene obtengo mi glorioso orgasmo, el placer que siento en este momento es inigualable, mientras tanto mi amo sigue sobre estimulando mi punto G queriendo llegar a la cima como yo hasta que por fin lo alcanza suelta un gemido al correrse dentro del condón.


Cae encima de mi sin lastimarme, totalmente agotados y sudados, nuestros corazones estaban apunto de estallar por tal agitación.


Quiero renovar el contrato.-


Por un momento me alteré al escuchar esas palabras, ¿Será que quiera algo más conmigo, o con alguien?


¿A qué te refieres?.- pregunté


Kakucho poso sus manos a lado de mi cabeza, viéndome fijamente definitivamente su bello ojo rojo era el que lo distinguía de todos junto con esa sexy cicatriz.


Me refiero a que no te quiero compartir, se solo mía _____.- fueron las palabras de Kakucho


Por un momento sonreí pero por dentro gritaba ya se había tardado en pedirlo, tal vez valió la pena aquella disciplina la cual me encantó


¿Acaso mi amo se enamoro de su sumisa?.- pregunté inocentemente


Te lo podía responder en la segunda ronda.- Dijo Kakucho el cual dejo un beso suave sobre mis labios











Después de una noche cansada había despertado en la cómoda cama que me había comprado Kakucho, un olor delicioso fue lo que me despertó, en cuanto me pare fui al baño a lavar mi rostro y mis dientes, después de eso me puse una de las tantas camisas de mi amo las cuales me llegaban arriba de las rodillas.


En cuanto ví mis rodillas ví que tenía algunos curitas, y se veían un poco rojizas, aquel peculiar olor inundó mis fosas nasales, pronto me dirigí hacía la cocina donde me encontré a Kaku cocinado.


Vaya despertaste, en la barra está un poco de fruta picada en unos minutos te sirvió la merienda.- Menciono Kaku


Huele delicioso, ¿Que cocinas?.- pregunté


Kaku soltó una risa nasal.— Arroz.-


Vete a la mierda si es el arroz de ayer.- exclamé


No, no es ese pero ya ser sincero se veía que te fascinó.-


La verdad es que sí, después de todo volviera a desobedecerte y gracias por los curitas


Kaku dejo un sutil beso sobre mi mejilla provocandome un poco de cosquillas, luego colocó el plato de arroz sobre la barra.


¿No quieres comer un trozo de carne grande?.- Dijo Kakucho mientras se agarraba su miembro


No le puedo decir que no a la comida.- ate de mi cabello antes que volviera a incarme




Te amo...