Impulso

Sinopsis

"¿Qué debo hacer para que lo notes? ¿Por qué no puedo decírtelo de frente?" Furihata un chico tímido que esta enamorado del presidente del consejo estudiantil de la escuela Teiko, Akashi Seijurou. No sabe como hablarle, pero quiere confesar sus sentimientos. ¿lo logrará?

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
luzmin
Estado:
Completado
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Conocerlo

¿Qué se supone que debo de hacer para que me note?

He estado enamorado de él desde que lo vi por primera vez en la ceremonia de inicio de cursos en esta escuela. El es una de las personas más inteligentes que conozco, obtuvo el primer lugar en el examen de ingreso y por el momento es el mejor promedio de los de primer año. No por nada es el presidente del consejo estudiantil, el capitán del equipo de baloncesto, el chico más popular entre las chicas del instituto, el mejor promedio, es simplemente perfecto.

Desde que lo conocí aquel día he intentado por todos los medios estar en las mismas clases que el, me esforce mucho para estar en el mismo grupo, igualmente fue la razón por la que entre al equipo de baloncesto desde mi primer año pero aun no estoy entre la primera selección, he estado entrenando duro para estar en la primera pero lamentablemente no soy tan bueno.

Podría ser considerado un acosador profesional por la forma en que me la paso siguiéndolo y observándolo, he notado que es amable con todas las personas, es sociable, ayuda a las demás personas, hace un buen trabajo dentro del consejo ya que he escuchado que han hablado bien de el entre los profesores y bueno a veces después de clases.

Sí, lo sé soy patético y puedo dar miedo cuando lo pongo de esta forma, pero realmente me gusta mucho.

Tiene esa aura de príncipe que hace que cualquiera sienta interés por él, ya sea hombre o mujer. He sabido que cuenta con un club de fans y que no solo esta conformado de chicas.

Muchas de ellas se le han declarado pero hasta donde me he enterado a ninguna le ha correspondido, pero no deja llorando a nadie, dicen que es muy amable al rechazarte. Hasta en eso es un caballero.

Solté un largo suspiro

Con todo esto, se muy bien que no tengo oportunidad, pero de todas maneras me gustaría confesármele o que al menos sepa que existo.

Me he inscrito en todo lo que pueda estar relacionado con él y aun así no me ha dirigido la palabra en toda mi estancia en esta escuela. No quería graduarme sin siquiera haberle hablado.

― Como siempre en la luna Kouki ― habló mi sempai que sin darme cuenta ya estaba a lado de mi. Di un respingo por la sorpresa

― ¡Shuzo-sempai! No me asuste así ― le reclame mientras lo miraba resentido

― Deberías prestar más atención a tu alrededor, mocoso ― dijo y me dio un pequeño golpe en la frente

― ¡Ouch! ― solté y me sobaba en el lugar donde me lastimo

― No te quejes y déjame sentarme ― ordenó y me hice a un lado para dejarlo sentar a mi lado ― ¿Y hoy porque estas solo? ― preguntó mientras estiraba sus pies y cruzaba sus brazos por detrás de su cabeza para recargarse y mirar al cielo

― Kuroko-kun tuvo que quedarse a terminar su exposición para la clase del siguiente periodo ― explique mientras tomaba mis palillos y seguí comiendo ― ¿Quiere Shuzo-sempai? ― le dije y le ofrecí de mi almuerzo, me miro y antes de que pudiera decir algo, yo necesitaba advertirle ― Lo preparé yo, así que puede que no este tan bueno ― dije rápidamente, y el me miro curioso, pude notarlo aunque tuviera ese ceño fruncido como siempre. Tomo mis palillos, sostuvo un poco de comida y la llevo a su boca.

― Esta muy condimentado ― dijo pero siguió comiendo y regreso a su posición original

― ¡Ya sé! He intentado medirme con los condimentos pero no se cuando parar ― comente y seguí comiendo ― Cuando ya este mejor se lo daré a probar sempai ― anuncie

― No me molesta seguir probando ― soltó y lo mire sorprendido

― ¡Gracias sempai! Siempre es muy amable ― dije con una sonrisa

― ¿Hoy saldrás tarde? ― preguntó cambiando de tema

― Sí, tengo entrenamiento ― comente ― ¿Usted, sempai? ¿Estudiará? ―

― Sí, estaré toda la tarde en la biblioteca ―

― ¡Siga esforzándose sempai! ― dije intentando darle ánimos. Ya que el año estaba próximo a terminar y el sempai iría a la universidad.

― Gracias ― dijo casi en susurro y sonreí, el sempai no era muy bueno expresándose pero sabía que lo decía sincero. ― Será mejor que regresemos, el siguiente periodo esta apunto de comenzar ― me advirtió y rápidamente termine de comer para ir a mi clase

Nos separamos en el pasillo y me dirigí a mi salón. El sempai también había pertenecido al equipo de baloncesto es ahí donde lo había conocido y por así decirlo entablamos una amistad. A pesar de su caracter un poco brusco y directo, es una buena persona y es muy amable también. Me había ayudado en mi primer año en los entrenamientos para tomar mejor resistencia y había sido un excelente capitán, por sus estudios para el examen de ingreso a la universidad se había salido del equipo y había dejado a Akashi-san en su lugar.

Akashi Seijurou

Solté otro suspiro, todo me regresaba a pensar en él. Entre al salón y ahí estaba sentado en el pupitre cerca de la ventana, se encontraban varias personas a su alrededor platicando con él, así que me dirigí al mío, el cual estaba justamente detrás del suyo, ese hecho hacia que me sintiera el ser más afortunado en la tierra por tener tan privilegiado sitio.

Aun cuando tenia deseos de que se diera cuenta de que me gustaba, también estaba sumamente nervioso de acercarme a él, no sabría que decirle y evitaba el contacto visual con el.

― Furihata-kun ― me habló Kuroko quien estaba en su pupitre a lado del mío

― Kuroko-kun, ¿terminaste tu presentación? ―

― Sí, esta lista. Te deje comiendo solo, una disculpa ―

― No te preocupes Kuroko-kun. Me encontré a Shuzo-sempai y el me acompañó durante el almuerzo ―

― Me alegra ―

― ¿Comiste? ― pregunte preocupado

― Sí, en cuanto termine, comí mi almuerzo aquí ―

― Bueno jóvenes, comencemos la clase ― anunció el profesor cuando iba entrando al salón y todos nos quedamos en silencio y los que estaban de pie se dirigieron de inmediato a sus sitios.

Siempre se desviaba mi mirada hacía el, intentaba concentrarme pero era inevitable, ese intenso color magenta que tenia en el cabello, su complexión que era ni muy robusta ni muy delgada, tenia marcado ciertos músculos que simplemente era agradable a la vista.

Definitivamente estaba un poco obsesionado




― Los de la primera selección tomen el lado derecho y los demás del lado izquierdo ― ordenó Akashi-san e hicimos lo que nos pidió, lamentablemente estaba en aquella sección donde Akashi-san no estaba pero me esforzará para lograr entrar. Kuroko y yo teníamos el mismo objetivo de entrar aunque el por un motivo diferente, Kagami Taiga.

Desde que lo había visto se había interesado en el, le encantaba la forma en que jugaba y su sueño era poder jugar con el en el mismo partido.

Después del entrenamiento, nos quedamos los de la segunda selección a limpiar el gimnasio, mientras lo hacíamos Kuroko me contaba sobre cómo había platicado un poco con Kagami en los casilleros. Estaba feliz por él

― Deberías intentarlo Furihata-kun, ya sabes, hablarle a Akashi-san. Parece muy amable y es muy accesible. Varias chicas por lo mismo se animan a hablarle ―

― Lo sé, es solo que me da pena cuando lo veo ―

― Vamos a terminar graduandonos y no le dirás nada Furihata-kun, deberías pensarlo ―

― Ya lo sé, tengo que hacerlo antes de que termine el año ―

― Si, será mejor que te apresures ―

Solo asentí y dirigí mi mirada a la puerta del gimnasio, ya todos los demás salían y entre ellos aquel pelirrojo del que estaba enamorado.

Admire su rostro sudoroso como aquellas gotas bajaban por su cuello y ¡Era tan sensual! Su manzana de Adán era un poco sobresaliente, su hermosa sonrisa que ahora lucia al estar con sus amigos, y aquellos ojos tan cautivantes.

― Furihata-kun, deberías de dejar de hacer esos ojos, o todos se darán cuenta de que te gusta ―

―¿Se me nota? ― pregunté asustado

― Por supuesto ― dijo y mi cara se tornó roja por al vergüenza con la seguridad con lo que lo dijo. No sabía si quería que Akashi-san se diera cuenta o no por lo obvio que pude llegar a ser ― Será mejor que nos apresuremos Furihata-kun, quede de verme con Ogiwara-kun ― me indicó Kuroko

― Sí Kuroko-kun. Si tienes que irte pronto puedo quedarme a terminar ― me ofrecí

― ¡No, como crees Furihata-kun! ― dijo un poco apenado

― No te preocupes, por mi no hay problema, igualmente me quedaré a entrenar un rato más ― asegure para que no se preocupara

― Pero... ―

― Anda, ve ― insistí

― De acuerdo, pero la próxima vez me quedo yo por ti ―

― No tienes porque, no te preocupes. Me saludas a Ogiwara-san ―

― Sí, muchas gracias Furihata-kun ―

Solo asentí con una sonrisa y vi como dejaba las cosas del aseo y salía corriendo del gimnasio. En realidad no me molestaba terminar el aseo, de cualquier manera quería pedirle al profesor que pudiera practicar horas extras, justo como me lo había recomendado Kuroko. En casa mis padres llegarían tarde así que tampoco me esperaban para cenar.

Continue con las tareas del aseo, mientras meditaba en que pronto serían los examenes y tendría que estudiar mucho para no bajar mi promedio. Solté un largo suspiro en lo que termine de limpiar la última sección del lugar.

Me limpie el sudor de la frente con mi mano y mire satisfecho el sitio. Había terminado. Fui a dejar los utensilios de limpieza a la bodega y decidí ir a la oficina de profesores para pedir las llaves del gimnasio.

A esta hora ya no había nadie en la escuela en general, así que decidí tomarme mi tiempo, aveces traía mucha tranquilidad el no escuchar ni un sonido, más que las cigarras por la temporada.

Me dirigí al pasillo que conectaba al edificio de los salones de clase con el gimnasio de la escuela, mientras caminaba, escuche que alguien hablaba, lo cual se me hizo un poco extraño, no debería haber nadie a esta hora.

Me detuve de inmediato cuando vi que en medio de este pasillo se encontraban dos personas. Me escondí un poco para no interrumpir, y pude observar de mejor manera que una de las personas era nada mas ni nada menos que la persona que me gustaba, Akashi Seijurou.

Enfrente de él se encontraba una chica, pude reconocerla un poco, era Yukio Nishino, una de las chicas más populares de los grupos del primer año. Por no decir que era la chica más codiciada de la escuela.

¿Qué hacían ambos a esta hora en este lugar?

No me digan que... ¿son novios?

Algo en mi se quebró y me sentí realmente decepcionado

― Así que... yo quiero decirte Akashi-kun... que tu me... tu me ― estaba escuchando desde ese lugar y me sorprendí... ella se va a confesar. Tal vez no debería esta aquí escuchando ― ¡Tu me gustas Akashi-kun! ― soltó y agachó la mirada. Akashi-san la miró y se acerco a ella

No se si quiero seguir viendo... ¿y si la acepta? ¿Seré capaz de soportar ver eso? Ni si quiera hubiera tenido oportunidad de decirle algo, sobre como me gusta.

La tomó por los hombros y ella se tensó. Paso sus dedos sobre su barbilla y la hizo que lo mirara. Yo ya no quería ver esto, seguramente la iba a besar

― Yo te agradezco tus sentimientos por mi. Me siento halagado. Pero no puedo corresponderte ― dijo en un tono de arrepentimiento y sumamente comprensivo. Era verdad lo que decían de él ― No me malentiendas, tu no tienes nada de malo. Eres una chica muy bonita, pero por el momento no me interesan este tipo de relaciones ― comentó y me sorprendió. Tal vez por eso no había aceptado a nadie, el prefería dedicarse a sus estudios. Era admirable, y de alguna manera por muy egoísta que se escuchará, me tranquilizaba.

― Eran verdad los rumores sobre que rechazas a las personas que se te declaran ― inició la chica ― Y es cierto que lo haces de una manera muy amable, te agradezco Akashi-kun ― dijo sonriendo un poco pero en su voz podía notar que tenía ganas de llorar, Akashi-san mostró una sonrisa comprensiva ― Pero... ¿puedo pedirte un favor? ― preguntó la chica y el la miró de manera comprensiva

― Dime ―

― ¿Puedo besarte al menos una vez? ― ¡¿Qué?! ¡¿Besarse?! ¡No! Esta mujer es muy atrevida... no... por favor...― Por favor, solo será una vez. Prometo que no te pediré algo más y dejaré estos sentimientos y me daré por vencida ― continuó y estaba muy nervioso de que Akashi-san accediera, lo mire y en su expresión su ceño se frunció un poco

― Eso yo... ―

― Por favor, solo una vez ― dijo y se acercó más a él y no aguante más

― ¡No! ― grité impulsivamente y ambos voltearon a verme y yo me quede helado. ¿Qué diablos estoy haciendo? La chica me miró molesta y Akashi-san me miro sorprendido. ― Yo... bueno... no... ― ¡Qué tonto! Y ahora... lo único que podía hacer era...

Y me eche a correr lejos de ahí hacia la otra entrada donde no tendría que pasar por aquel pasillo donde se encontraban ellos y fuera directo a mi salón para salir de la escuela

¡Pero que tonto debí de haberme visto! ¿Cómo pude interrumpirlos así? Definitivamente no quería que se besarán, no quería verlo. Pero eso no me daba derecho a interrumpirlos de esa manera... ademas... ¿Y si me reconocía Akashi-san? Al fin y al cabo íbamos en la misma clase, aunque nunca me había dirigido la palabra, tal vez ni sabía que existía.

¡No quería verlo! ¡¿Qué me diría?! ¿Estaría enojado por haberlos interrumpido? ¿Me reconocería?

Mientras corría al salón, estaba pensando en que quizá debería faltar todo el año escolar para no encontrármelo. Tal vez era exagerado pero de esta manera no quería que notara mi existencia.




Con valor regrese al siguiente día... No, la verdad es que mamá no me creyó que estaba enfermo y me mandó a la escuela. Realmente estaba pensando en saltarme de las clases, pero si alguien ve mi uniforme seguramente me dirían algo.

Llegue al salón y afortunadamente no había muchas personas todavía, Kuroko ya se encontraba en su lugar y me fui a sentar de inmediato.

― Buen día, Furihata-kun ― me saludó Kuroko en cuanto me senté ― ¿Qué te sucede? Estás un poco pálido ―

― Buen día Kuroko-kun, estoy bien, tal vez un poco espantado pero bien. Te tengo que contar ― dije mientras sonreía nervioso

― ¿Espantado? ¿Porqué? ―

― Pues verás, después de que te fuiste... ― no pude continuar porque entro al salón la persona de la cual tenía miedo de encontrarme. Baje la mirada y ahora sentía mi rostro sonrojado

― ¿Ajá? ― preguntó Kuroko y se dio cuenta de que me había puesto de esa manera por Akashi-san ― ¿Tiene que ver con Akashi-san? ― preguntó pero creo que ya sabía la respuesta ante mi reacción ― Supongo que sí. Y vaya que tuvo que pasar algo ya que ahora sí te está prestando atención, está mirando en nuestra dirección ― me comentó y sinceramente no tuve el valor de levantar la mirada y sentía como había llegado la sangre a mis orejas ― Ok, esto es extraño. Ya que viene para acá ― dijo y me tense sin alzar la mirada ― ¿Qué hiciste Furihata-kun? ―

Y fue lo último que escuché antes de ver cómo esa persona estaba enfrente de mi pupitre mirándome

― ¿Puedo hablar contigo Furihata-kun? ― me preguntó y estaba entre feliz y asustado. Por fin me había dirigido la palabra, pero seguro me reclamaría por lo de ayer.

― S-si ― dije y lo acompañe fuera del salón, estaban todos mirándonos y eso lo hacia aún más vergonzoso de lo que ya era. Lo seguí hasta la sala del consejo de estudiantil que a esa hora no había nadie.

― Bueno... ― inició pero de inmediato lo interrumpí

― Lo siento Akashi-san, no era mi intención interrumpirlo ayer ― dije e hice una reverencia en modo de arrepentimiento. Y por primera vez en ese día lo vi a los ojos y pude notar que no había molestia pero me avergonce al ver su rostro. Y nuevamente iba a huir, di un paso hacia atrás pero me tropecé con mi propio pie.

Iba a caerme pero Akashi-san alcanzó a tomarme del brazo y jalarme para que eso no sucediera, sin embargo, me desequilibre y fui a caer sobre el. Ambos ahora nos encontrábamos en el suelo yo de rodillas y el había caído y estaba sentado. Nuestras piernas estaban alternadas y era una posición por no decir que era bastante comprometedora

Y lo mire, estaba tan cerca ahora y pude admirar su rostro, era increíblemente atractivo a esta distancia. Sus ojos con ese intenso color rojo, sus labios se veían tan suaves.

Me sonroje de solo estar admirandolo, era mi sueño estar así de cerca de él. Me quedé hipnotizado y mi vista se enfocó en cierta zona que me pareció la más llamativa. Sus labios se veían irresistibles, tanto que me era imposible dejar de verlos y tenía muchas ganas de tocarlos. No sé qué fue pero me acerque a él, tome su rostro con mi mano, acerque mi rostro y lo bese.

Cerré los ojos y disfrute de aquel tacto, en realidad eran tan suaves como parecían.

Estuve ahí quizá segundos y me separé aún con la vista entrecerrados y lo que me hizo volver a la realidad fue ver su rostro de sorpresa. Jamás había visto esa expresión en el. Incluso de esa manera lucía lindo.

Y de pronto vi otra expresión que no había visto antes en el, sonrió de lado casi burlonamente, se afiliaron sus ojos y me miró fijamente

― ¿Es así como te disculpas con la gente? ― mantuvo esa expresión que me hizo reaccionar ante lo que había hecho.

Me tape la boca con mi mano y me sonroje como si no hubiera mañana. Me levante de inmediato de ahí y salí corriendo de ahí sin mirar atrás. Mientras corría por los pasillos para ir directamente a los jardines traseros de la escuela para alejarme lo más posible de ahí.

¡¿Qué hice?!

¡¿Cómo pude hacer algo así?!

No sé como volveré a verlo otra vez