Domesticando al dragón...

Sinopsis

Una historia de pura ficción, romance y pasión, donde un explorador en busca de plantas medicinales de alguna forma terminará en la cueva de un peligroso dragón que no parece contentó de verlo en su territorio... Una disculpa por la imagen, no es mía, la encontré en pinterest pero no trae al autor, si buscamos en google aparece este usuario de x @heyitszel aunque si alguien sabe si es su dibujo o de alguien más que lo diga por algún lado, todos los derechos para su creador ʕ ꈍᴥꈍʔ

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
moony
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

¿Qué son esos ruidos?...

Bueno, empezaremos contando un poco sobre mi, Izuku Midorya, vivó en un pequeño pueblo a las afueras de toda la civilización, no se pueden pedir lujos pero vivó comodamente, me especializó en la medicina rural, pequeñas "pociones" y remedios, tengo una libreta llena de estas, también se mucho de naturaleza y animales y puedo decir que soy un amante de ello, siempre dispuesto a ayudar ya sea a una pobre vaca enferma o a un anciano con malestar, normalmente salgo a expediciones en busca de material para mis remedios, así que estoy acostumbrado, llevo en mi mochila todo lo necesario y, ten en cuenta, que voy bien equipado y no es la primera vez que lo hago, aunque físicamente no soy muy alto ni músculoso, soy ágil y se moverme por las montañas y bosques... Así que una noche antes, me di un buen baño, preparé todo lo necesario para mi viaje que duraría aproximadamente 1 semana, me metí en la cama y dormí plácidamente sin saber lo que este viaje me traería...


Al dia siguiente en el primer día de viaje..


*Se agacha para examinar una planta*- Mmm... Creo que esta podría servir... -*Toma la planta y la guarda en una pequeña bolsa de cuero*...


*Seguí caminando, pase por montañas, caminando entre lo rocoso, habian unas que otras aberturas en las montañas y para este punto ya tenia horas caminando, por lo que estaba lejos de mi villa, pero no me preocupaba en lo más minimo, algunas aberturas eran grandes y parecían profundas, básicamente; cuevas de todos los tamaños.*


Aproximadamente eran las 5 de la tarde, por el sol y el viento podía hacerme una idea, me detuve frente una cueva grande, saqué de la mochila uno de los tarros con agua y bebí tranquilamente, hasta que escuche un ruido prominente de aquella oscura cueva, crei que era lo mismo de siempre, la tierra acomodandose y por lo tanto piedras de dentro cayendo y provocando un ruido sordo, hasta que escuche el ruido de nuevo, parecía una criatura y parecía quejarse de algo, mi instinto "salvador" se activó, pues nunca he podido ver a ningún ser vivo sufrir sin hacer nada, sabía que era peligroso, pues podía ser algún lobo de montaña, pero en el momento me importó poco y entre a la oscura y fría cueva...


Caminé con dificultad, estaba muy oscuro, así que decidí sacar un encendedor rústico, fabricado por mi para situaciones como estas en mis viajes, cuando al fondo vi aquello que solo imaginarías en un cuento, de aquellas historias rurales que solo los ancianos de la villa cuentan... Y me miraba fijamente mientras gruñia fuertemente...