Deseo lujuria y pasión

Sinopsis

La eternidad la quiero pasar solo contigo...

Genero:
Romance/Action
Autor/a:
Asahi Arata
Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Chapter 1

Un héroe de intachable reputación, sin ninguna mancha en su historial, aquel que encantaba a las masas por su habilidades y desempeño, era un maldito pervertido en todo sentido, deliraba por sentir las caderas de un chico de 18.


A sus 27 años estaba explorando cómo cumplir sus más anheladas fantasías, aquel chico prodigio de la academia de héroes era quien degustaba todas esas locuras como el "rope bondage", aquella cuerda que enmarcaba sus músculos y el color de ella le quedaba perfecta para su hermosa piel tan blanca como la nieve.


Era cuestión de comentarle lo que quería hacer y no pondría resistencia alguna, recuerda aquella vez cuando puso algunas pinzas en sus pezones el color tan rojo que se tiñeron cuando las retiró de un solo movimiento hacían saltar su polla. La perfección se mostraba ante sus pies, esas hermosas piernas largas y aquellas caderas anchas...


¿Cuántas personas estaban detrás del héroe número uno?, ¿Cuántas soñaban con que tan solo fueran dignas de que las mirara? Y él rogaba solo por estar con un chiquillo a punto de graduarse de la universidad.


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Por la tarde, ya cuando salió de la universidad, Izuku se fue directamente a la casa de su novio, en el camino avisó a su madre que llegaría un poco tarde por estar haciendo tarea y practicando con Katsuki.


Aunque ella ya estaba enterada de la relación que sostenían, al principio no estaba de acuerdo. Él lo conoció desde que era un bebe y verlos ahora así, no lo concebía, no imaginaba cómo se pudieron enamorar, era mucho mayor que su pequeño hijo, 9 años de diferencia eran demasiado para Inko.


Muchas muestras de lealtad y juramentos que jamás lo tocaría hasta que él lo quisiera y tuviera la edad adecuada, fue como poco a poco aceptó que estuvieran juntos. Cuando era un menor de edad, eran cuidados y vigilados por ambas madres. Por eso era que recientemente Katsuki se mudó por fin solo.


Izuku iba a la mitad del camino cuando chocó con un chico no mayor a los 15 años, este activo su quirk por accidente, en cuanto sus ojos conectaron se paralizaron ambos, el color distintivo de los ojos del contrario hipnotizaron a los hermosos esmeralda del peli verde. — Lo siento... — Fue lo único que dijo y se marchó corriendo.


Lo vio partir y solo alzó los hombros, simplemente siguió su camino, pero cada paso que daba sentía cómo la temperatura de su cuerpo iba aumentando, se detuvo un poco mirando hacia el cielo; sin embargo, estaba nublado ese día, no entendía por qué se sentía de esa manera.


Llegó al departamento de su amante dejando su mochila en su lugar, se quitó los zapatos y se fue directamente a la cocina para tomar agua, pensó que quizás con eso se le quitaría un poco, lo cual no sucedió.


Parecía estar en el mismo infierno, su cuerpo sudaba, se sentía mareado, así que lo mejor era tomar una ducha, se fue al cuarto quitándose la ropa en el camino, no era consciente de lo que estaba haciendo, el agua helada se sentía totalmente caliente al tacto con su piel.


Tomó una ducha rápida, se puso una playera de su novio y se dejó caer en su cama, quizás un poco de sueño le traería calma... Fue un grave error, pues al sentir el aroma de Katsuki su cuerpo se calentó aún más, aunque juraba que ya no podía hacerlo.


Ni siquiera escuchó cuando pusieron los dígitos en la cerradura, ni mucho menos cuando abrió la puerta Katsuki, vio la mochila y como era costumbre le habló. — Mi amor ya estoy en casa. — No obtuvo respuesta, así que decidió sacar los cuadernos para revisar las tareas antes y poder ayudarlo.


En cuanto la abrió vio el traje de héroe y pensó cosas sucias en ese momento, jamás lo habían hecho así, entonces este era el momento exacto para cumplir ese deseo.


Se dirigió a su cuarto y en el camino se le hizo raro encontrar las prendas de Izuku regadas por todos lados, aunque su lado pervertido lo estaba gozando, al entrar ver la figura exquisita de Izuku lo prendió, verlo con solo su playera alimentaba su lujuria.


— Kacchan... — Apenas si se levantó y lo primero que vio fue su traje en los brazos de su amante, en cuantos sus ojos conectaron, el color esmeralda cambió, ahora era un púrpura, al caminar hasta donde estaba contoneaba sus caderas tan sensual que quería devorarlo en cuanto llegara a él.


— ¡Qué encantador conejito tengo! — La voz tan seductora de Katsuki hacía delirar aún más.


— ¿Con qué encontraste mi traje? — Se lo quitó de las manos. — Quiero que me digas cómo me veo — Su mirada lo provocaba.


Se quitó la playera quedando completamente desnudo y se puso la parte superior de su traje, al verlo sentía que se ahogaba en su propia lujuria, en su deseo, quería poseerlo, su mente deliraba, su respiración se agitaba.


Izuku solo tenía un pensamiento y ese era Katsuki, su corazón, su cuerpo, todo le pertenecía al cenizo.


Cuando volvieron a conectar sus miradas, Katsuki se percató de un pequeño detalle: el destello y el color eran diferentes, pero sin darse cuenta era hipnotizado por aquellos hermosos ojos.


Se detuvo un momento y tomó su rostro con sus manos. El calor que sentía ahora él, era tan sofocante. — Izuku ¿estás bien?—dijo en voz baja, sintiéndose él cada vez más mareado.


El peli verde se acercó aún más a su cuerpo y lo jalo hacia él, la estatura era notoria, así que pasó sus manos por su cuello del mayor y lo atrajo hacia abajo. — Claro qué si mi amor, estoy excelente.


Izuku poco a poco fue quitando la ropa de Katsuki hasta dejarlo completamente desnudo, le dio un pequeño beso en sus labios y lo dejó ahí parado mientras caminaba de nuevo hacia el espejo.


Su caminar era tan sensual y provocador, pasaba sus manos por su cuerpo ante la atenta mirada de Katsuki.


Una pizca de su conciencia le recordó que tenía que hacer hoy con Izuku, sus tareas, algunas prácticas con su quirk, pero su pensamiento volvía a hacer el mismo, quería marcar sus manos en la piel blanca, poseer su cuerpo, la tentación era demasiada y tampoco el peli verde era de lucha ayuda.


— Izuku en serio, ¿te sientes bien? Hay algo muy raro en ti. — su cordura le pedía a gritos reflexionar por el comportamiento de su novio.


— Me estás diciendo que ya no te gusto. — apenas un destello de una marca que estaba en la pelvis hizo un reflejo que hipnotizó a Katsuki. Mordió su labio y lo miro, esos ojos reflejaban súplica.


— Ven y bésame ahora. — demandó el pequeño, Katsuki hizo lo que pidió. Era tan adictivo su sabor, el choque con sus caderas era suficiente para levantar su erección.


Ahora lo tenía donde quería. Jugaba con el cuerpo del menor, marcaba con sus manos las caderas contrarias. Los gemidos de Izuku volvían loco a Katsuki.


Quería tomarlo ya.


Las manos de Katsuki bajaban de sus caderas hacia su entrada, en cuanto sus dedos estuvieron ahí noto un extraño líquido que salía de ahí, se separó del beso y subió su mano.


Jugó un poco con el líquido entre sus dedos y el olor de este llegó a su nariz, eran tan exquisito, tan tentador, lo volvió a besar para llevarlo hasta la cama, lo recostó e hizo que abriera las piernas para degustar ese manjar.


Beso sus labios y lentamente bajó, pasando por su cuello, llegando al abdomen, luego a su erección, pasó su lengua por el glande, siguió bajando hasta llegar a ese lugar que le rogaba por ser atendido.


En cuanto lo probó el sabor era tan adictivo, a Izuku le temblaban las piernas, era tan deliciosa la forma que le practicaba sex0 oral que estaba apuntó de terminar.


Lo jalo de los cabellos y lo levantó, lo alineó entre sus piernas, tomó su verg@ de Katsuki y el mismo lo metió por completo.


Las estocadas irregulares de Katsuki pegaban en diferentes lados, estimulando cada vez más. ~♡ Ka-Kacchan más Aahh más. ~ Ese sonido era tan excitante, rogaba por más y más tendría. Su respiración cortada por la intromisión del falo del cenizo, se insertó en lo más profundo de Izuku. ~♡ Llena todo mi interior, hasta que quede embarazado, quiero que tu sem€n se desborde de mi entrada.


~ Mmng claro que sí conejito, aquí engendraras a mis hijos. ~ una fuerte estocada llegó más profundo, su poll@ de Katsuki se hacía más grande, más ancha, ocupaba todas las paredes de Izuku.


Se sentía tan delicioso con cada estocada, estaba a punto de llegar al clímax, el deseo era palpable en la habitación. Pronto la semilla de Katsuki se desbordó en agujero de Izuku y este término en medio de los dos. Le beso el cuello, se giró sin dejar salir la polla de Katsuki, sería una larga noche.


Continuará....


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