꒰ 18 ꒱ ♡ ꒰ wonki ꒱

Sinopsis

Jungwon cumplía por fin la mayoría de edad pero para Ni-ki, él siempre sería un bebé. contenido; ꒰ one shot ꒰ won + ni-ki ꒰ fluff ; romance ; humor

Genero:
Romance/Humor
Autor/a:
Fresita Namy
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

happy birthday jungwonie

El sol salió como de costumbre, la luna, las estrellas y la oscuridad de la noche habían desaparecido. Un día nuevo empezaba, un día común para muchos, pero especial para Jungwon.


¡Al fin cumpliría la mayoría de edad, cumpliría 18 años!


El tiempo pasaba bastante rápido, su estatura y nueva manera de ver las cosas, eran clara evidencia de ello. ¿Desde cuando dejó de lado la consola de PlayStation y empezó a salir de fiesta seguido?


No recordaba muy bien, a los.. quince, dieciséis o diecisiete tal vez.


Sería un dolor de cabeza recordar, después de la gran resaca que tenía por beber tanto anoche en un bar con sus amigos del curso. Su madre no se había enterado, eso era bueno, si se enteraba ya se imaginaba el griterío que se armaría y eso no era bueno en ningún sentido.


Se levantó de la comodidad de su cama y a penas sus pies descalzos tocaron la superficie fría del suelo, escuchó como su característico tono de llamada sonaba. Tomó su telefono y sin ver quién era contestó.


—¡Feliz Cumpleaños al niño más bonito! ¡Ya son ocho añitos Jungwonie, deja de crecer que me dejaras anciano!—se quejó a través de la línea el remitente de una voz conocida para Yang.


—Ni-ki no seas dramático y cumpliré dieciocho años, bobo—comentó sonriendo.


—Tu siempre llevándome la contra.—bufó—Hoy iré a tu casa para festejar tus ocho añitos—dijo cambiando su tono de voz a uno más alegre y alentador.


—No son ocho, son..


El sonido de un pitido en su teléfono le hizo saber que Ni-ki había colgado. Jungwon negó con una sonrisa el rostro, su dongsaeng era un caso perdido y sabía que discutir con el sería tratar con un anciano terco de 80 años.


Se puso las pantuflas y caminó a la cocina en busca de un vaso de agua. Encontrándose con sus padres que lo recibieron con fuertes abrazos y cumplidos.


—Mi hijo ya es todo un hombre.—mencionó su padre con orgullo abrazando fuertemente a Jungwon. Su madre que lo miraba a pocos centímetros también hizo la misma acción siendo inmediatamente correspondida.


—Lo es, pero para mamá siempre serás un bebé.—dijo su madre con una aniñada voz que hizo a Jungwon sonrojar. No le gustaba que lo trataran como un niño pequeño.


Después de compartir unas cuantas palabras más, Jungwon se dirigió a su habitación nuevamente, se vistió y arregló como mejor le pareció. Unos pantalones ajustados, una camisa holgada y unos botines negros fueron su elección final. Dejando atrás a sus anteriores compañeras de aventuras, sus tan amadas converse rojas.


Se miró al espejo y acomodó sus rebeldes cabellos con algo de gel y fijador para que ningún cabello traicionero se salga de su lugar. Quería verse como el hombre mayor que sería en pocas horas.


Se veía diferente al Jungwon de hace un par de años aunque sus regordetas mejillas le daban un aire jovial y tierno. Antes de que pudiera dar otro paso, se detuvo en seco al sentir su celular vibrar en su bolsillo.


Nikisaurio 🦖 te ha enviado un mensaje.


Nikisaurio 🦖:

Estoy afuera, abre la puerta 😽


¿No tienes manos para tocar?

Mi mamá debe estar en la sala.

Visto


Nikisaurio 🦖:

¿Para qué molestar a la suegra si

puedes hacerlo tú? 💁‍♂️


Jungwon no pudo evitar sonrojarse al leer aquel mensaje. No sabía con exactitud cuál era la fórmula con la que Ni-ki lograba hacer de su persona un desastre de emociones. Eso era algo que solo Nishimura Riki sabía hacer, pero Jungwon también sabía jugar sus cartas.


Le voy a decir a mi mamá que me andas corrompiendo -.-

Visto.


Nikisaurio 🦖:

¿Quién eres tú? Hablas del guapo japonés

al que le robe el teléfono?


Atte. Un ladrón.


Incluso en una situación así, eres un bobo.

Visto.


Nikisaurio 🦖:

Así te gusto :)


Jungwon soltó un suspiro de cansancio y solo fue directo a la puerta principal de su hogar, encontrándose con la alta figura de Riki. Este tenía una sonrisa campante y entre sus manos una caja con decorado de fresas.


—¿Entonces es un si?


—Es un pasa o te quedas afuera.


Riki hizo un puchero pero resignado solo entró al hogar de Yang.


—¡Hice un pastel especialmente para ti, es de fresas!—comentó Ni-ki entusiasmado. Se la había pasado toda la mañana horneando y decorando el pastel.


—¿Quemaste la cocina?—preguntó burlón.


—¿Dejaste de lado tus converse favoritas?


—Ah.. si, ya estoy grande así que he cambiado

.—contestó haciendo una pose "sexy" que hizo reír a Ni-ki.


Su hyung siempre había sido amante de las probar cosas nuevas, eso era algo que admiraba mucho Ni-ki. Desde que eran pequeños Jungwon siempre se lo demostró, sin embargo Yang había pasado por etapas que le hicieron ciertos daños y Ni-ki siempre trató de protegerlo.


Jungwon tenía un aire de seguridad bastante llamativo, pero así como tenía grandes fortalezas también tenía debilidades, muchas veces cayó y Ni-ki pudo presenciar esos momentos de debilidad. Por eso mismo se hizo una promesa consigo mismo de proteger a Jungwon, pase lo que pase.


Jungwon tenía un corazón grande, uno grande y muy frágil, por eso tenía que cuidarlo, cuidarlo de que su sonrisa que tanto le costó recuperar no desaparezca.


Porque quería a Jungwon, porque Jungwon estaba para el y el estaba para Jungwon.


Y nunca lo dejará caer de aquel buen entorno que tanto le costó transformar para él.


—Pero.. ¡Estas chiquito wonnie!—se quejó Ni-ki extendiendo sus brazos para abrazar a Jungwon, pero este no se lo permitió.


—Sabes que odio que me trates como un niño.


—Pues te aguantas, al menos hasta que tengas más de 500 años tal vez lo reconsidere.—contestó poniendo una mano sobre su barbilla.


—¡Soy mayor que tú, Ni-ki!


—¡Siempre serás mi bebé, Jungwon!


—No lo soy.—dijo frunciendo el ceño tiernamente.


—Si, si eres.—objetó presionando las adorables mejillas de Jungwon.


—No~


—¡Que si!


—¡Que no!


—¡Que si!


—¡No!


—¡Niños!


Jungwon y Ni-ki voltearon en dirección del grito, encontrándose con la señora Yang, tenía un semblante serio que les puso los nervios de punta.


Aún siendo unos jovencitos, siguen comportándose como unos niños.—la madre de Jungwon los miró reprobatoriamente. Los muchachos se miraron entre si y enrojecieron debido a la vergüenza.


Se sentían como dos pequeños regañados.


—Aunque no me sorprende, siempre han sido así desde pequeños.-recordó la madre con una gran sonrisa.—Un pastel, veo que te acordaste del cumpleaños de Jungwonie, ¿Cómo te fue en tu viaje a Japón?


Lo único bueno era que la señora Yang era fácil de distraer. Ni-ki sonrió y le relató de su experiencia fuera de Corea, dejando a Jungwon con miles de pensamientos en su mente.


—Happy Birthday to you~ —cantaban todos al unísono.

Ya era el momento de cantar el cumpleaños, la hora en la que Jungwon había nacido, la hora en la que actualmente Yang Jungwon cumpliría 18 años y sería un adulto.


El cumpleañero miraba a todos con cierta sonrisa incómoda al tener las miradas de todos los invitados, entre ellas las de sus padres, tíos, algunos primos y claro la única a la que le mantenía el contacto visual, la de Riki. Este tenía su celular filmando el momento, era un día muy especial para Jungwonie después de todo. Era una ocasión que quería capturar para alguien tan querido por el, como lo era Jungwon.


—¡Viva el cumpleañero!—gritaron todos a excepción de uno.


—¡Que me bese el cumpleañero!—gritó con euforia Ni-ki que grababa las expresiones de todos con su celular, sus rostros eran todo un dilema.

Jungwon sintiendo sus mejillas arder le tapó la boca a Ni-ki antes de que dijera otro disparate que descolocara a sus invitados.


—El solo bromea, no le hagan caso —trató de hacer entender Jungwon sintiendo sus nervios salir a flote.—Verdad que es una broma, ¿Ni-ki?


—Si, es una broma.—aceptó Ni-ki viendo a todos los presentes suspirar aliviados. Fue entonces que Ni-ki se acercó lenta y silenciosamente a Jungwon y le susurró algo al oído.—Aunque si tu quieres no es broma.


Jungwon lo miró con el rostro aún ruborizado y le pegó suavemente con su puño en su antebrazo. Esperó escuchar alguna otra queja pero no, solo se podía escuchar la risa de Ni-ki.


Ese chico era tan extraño, pero no iba a negarlo, ese distintivo era una de las tantas cosas que le encantaban de él.


—¡¿Quién quiere pastel?!—gritó la madre de Jungwon recibiendo distintas respuestas de los presentes.


Sus miradas fueron a parar en dirección de la señora Yang que los llamaba con un pedazo de pastel sobre uno de los platillos.


—¡Yo quiero!—respondió con emoción Ni-ki acercándose a la mamá de su mejor amigo. Dejando a un pobre y altamente confundido Jungwon hundido en sus pensamientos.



—La noche esta bastante linda, ¡Hay muchas estrellas!—exclamó con alegría Ni-ki viendo a cada una de ellas maravillado.


—Es mi cumpleaños, es obvio que tenían que brillar como nunca el día de hoy—respondió Jungwon como si fuera lo más obvio, sacándole una risa a Ni-ki.


—¿Vas a comerte eso?—cuestionó Ni-ki señalando el platillo de pastel de wonie intacto.


El mayor asintió empezando a comer bajo la atenta mirada de Ni-ki. Jungwon se percató de eso y se alejó unos cuantos centímetros de Nishimura que no alejaba la mirada de su rostro y el pastel.


—Ni pienses que te daré de mi pastel, ya comiste más de cuatro porciones, me compadezco de tu pobre estómago que resiste toda esa cantidad.—Jungwon frunció levemente el ceño regañando con la mirada a Ni-ki.


Ni-ki negó con su cabeza y volvió su mirada al cielo.


—No es eso, solo quería saber si te gusto, es decir, el chef necesita críticas para mejorar y esas cosas.


—¿Desde cuándo eres chef?

—Eso no importa, ¿Te gusto o no?.—evadió la pregunta centrándose en los gestos de Jungwon.


—Muy rico.—respondió sonriendo.


Ni-ki asintió con una gran sonrisa, entonces no había fracasado.

—¿Tienes una servilleta?—preguntó y Ni-ki negó —Creo que fue mala idea subir al techo, no recuerdo como bajar.—gruñó exasperado.


Se volvieron a recostar sobre la superficie observándose sin saber que decir, lo único que se escuchaba siendo el sonido de los grillos y algunos autos que pasaban por la pista cercana a la casa.


Ni-ki cerró los ojos por unos momentos tratando de descansar un poco su vista debido a los faros de luz cercanos, aprovechando Jungwon para mirar detenidamente cada detalle del sereno rostro de Ni-ki.


Ni-ki era bastante guapo, desde sus finos labios hasta sus bellos ojos cafe, su nariz y su bien estructurada mandíbula.

Ni-ki era una belleza etérea en todos los sentidos. No sabía como fue a parar aquel atractivo japonés en su vida, pero lo que si sabía es que no lo dejaría solo nunca. Aunque no lo malentiendan, es más por todo lo que pasaron juntos, aún recuerda sus primeros años junto a Ni-ki. El rubio en ese entonces azabache, era un chiquillo muy molestoso y antipático.

Un estorbo para Jungwon, ¿Quién pensaría que en el futuro serían cercanos?


—¿Alguna vez has besado, wonnie?—cuestionó Ni-ki abriendo sus ojos.


¿Besar?


—Ah.. no, tu sabes que nunca me han llamado la atención esas cosas Nini.—respondió Jungwon rascándose la nuca, estaba algo avergonzado. Tenía 18 años y aún no había dado su primer beso.


Ni-ki asintió comprendiendo y se sentó sobre la superficie abrazando sus piernas debido al frío.


—Pero.. si tuvieras la oportunidad de hacerlo, ¿Lo harías? —preguntó con un tono divertido en su voz.

Jungwon lo pensó unos breves segundos y no llegó a nada, solo alzó y bajo los hombros de manera vaga.


—¿Me estas diciendo indirectamente que quieres besarme?

—No, aunque no es mala idea.


Yang y Nishimura se miraron mutuamente y luego rieron ante aquellos disparates.

—No digas esas cosas otra vez Nishimura.—sentenció Yang.


—¿Porqué?

—Porque si eres tu quien me lo pide, no creo poder negarme.


—¿Que te detiene?—retó divertido Ni-ki.


Jugar a hacerse los atrevidos era algo usual y muy común en ambos. Sin embargo por primera vez.. Jungwon no lo sintió así.


El mayor posicionó sus brazos tras el cuello de Ni-ki y se acercó a escasos centímetros del rostro de Nishimura.


—Necesito de tu permiso, Ni-ki.—dijo con un tono suave Jungwon, viendo al menor con su rostro levemente ruborizado.


—Tienes todo mi permiso, wonie.—dijo dejando leves caricias en la abultada mejilla del mencionado.


Sus rostros se acercaron tímidamente rozando sus narices, un suspiro salió de los labios de Jungwon y sin previo aviso el menor juntó sus labios en un corto y tierno beso. Tan solo ese pequeño contacto le hizo sentir millones de emociones salir a flote en el joven de lindos hoyuelos y encantadora sonrisa.


Había cumplido 18 hace poco, había dado ya su primer beso y.. ¡rayos! Era un descontrol de emociones que le estaba costando sobrellevar al pobre de Jungwon.


—¿Y? ¿Que sentiste?—preguntó Ni-ki con una gran sonrisa.


Jungwon tocó sus labios por primera vez en la noche y respondió.


—Siento mi estómago revolotear, es una sensación rara pero linda, aunque debo aceptar que no es la primera vez.


Entendiendo todo Ni-ki asintió y miró hacia algún otro punto en el cielo. Ni-ki sabía que significaba aquellas sensaciones y aunque le doliera admitirlo, Jungwon estaba creciendo y.. de a seguro tenía a alguien más, una persona especial de la que se enamoró.


Y a él no le quedaría otra opción que aceptarlo y apoyar a su mejor amigo en ello. Porque eso hacían los amigos, ¿No?


—Ni-ki._llamó.

El nombrado hizo un sonido con su garganta que le hizo entender que lo escuchaba. Aunque Jungwon parecía no estar satisfecho con ello.


El mayor tomó una de las manos de Ni-ki y acarició esta.


—Eres.. y siempre has sido tu el de las extrañas sensaciones, siento mariposas revolotear en mi interior cuando me abrazas, cuando me mimas y acaricias mis rebeldes cabellos e incluso cuando haces y dices esas tonterías que siempre me hacen reír—relató viendo a este a los ojos.—He tratado de ser.. a largo de estos años bueno y.. maduro para en un futuro yo devolverte el favor y protegerte, tal y como lo hiciste conmigo.

Tomó las manos del japonés y las posicionó en su pecho, específicamente en el lugar donde se situaba su corazón.


—Me hace inmensamente feliz que seas tu el que me haga sentir esto, pensé y pensé muchas veces.. ¡rayos! que es este sentimiento y con el tiempo lo comprendí, pero no lo quise aceptar, no quise aceptar el hecho de querer de una forma distinta a mi mejor amigo, todo es tan extraño que me cuesta aún procesar como es que paso, pero solo sucedió.. —suspiró y prosiguió—Me he enamorado de ti, Nishimura Riki.


Silencio, fue lo único que se escuchó después de aquella confesión. Ninguno de los dos se atrevía hablar.


Jungwon mantenía la cabeza gacha tratando de no llorar en aquel momento, no sabía si compartir sus sentimientos que tanto había guardado durante mucho tiempo había sido la mejor decisión de su vida.


Ni-ki no decía nada, no hacía nada, ¿Se iría?, ¿Lo rechazaría? ¿No le hablaría más?

De todas las opciones nunca creyó pensar en la que ahora presenciaba.

La dulzura de sentir sus labios otra vez unidos, su mejilla reposando en la cálida mano de Ni-ki, su cintura siendo aprisionado por uno de los fuertes y protectores brazos de Ni-ki, su delicioso perfume inundando sus fosas nasales y las molestas mariposas revoloteando en su interior.


Muchas emociones en una sola acción, eso y más era lo que provocaba su.. mejor amigo en él.


Sentimientos que nunca creyó sentir.. emociones que en algún momento deseaba poder descubrir, sensaciones que sentían que eran su nueva perdición.


—¿Te embaracé?—preguntó separándose de a poco de Jungwon.


—¡Ni-ki!—regañó el mayor escuchando las fuertes carcajadas de Riki resonar.


—Lo siento, Lo siento es solo que nunca pensé escucharte decir eso o bueno si, al menos solo en mis sueños.—contestó viendo el ruborizado rostro de Jungwon—Es que.. ¡enserio! ¿Esto es un sueño? Yang Jungwon si esto es una broma, tienes mis respetos nunca pensé en algo como esto antes, tienes qu-


—Joder, ¡¿Podrías tomarte algo en serio por primera vez?! Es la primera vez que me sincero y tu.. Nishimura Riki no me hagas perder la dignidad!

—¿Tenías?—replicó Ni-ki.


—Bien, me rindo.—dijo dispuesto a irse.


—¡Wonnie! Era broma, por favor no te enojes conmigo, ¡quédate! prometo ya no molestarte.—sostuvo el brazo de Jungwon evitando que se fuera.


—¡No! Eres imposible Nishimura tu-


—También estoy enamorado de ti, Jungwon.—confesó sosteniendo las suaves manos del mayor entre las suyas.—Y.. esta es la parte donde tu lloras de alegría y me besas.


—Miras muchas novelas Ni-ki.—respondió Jungwon dando media vuelta.


—Pero.. ¡Hey, no tienes que irte!—exclamó viendo como el mayor bajaba del techo.


Con cuidado, Jungwon bajo de la gran estructura hasta pisar finalmente el césped del patio de su casa.

—¿Entonces bajarás o te quedas?—bromeó haciendo un ademán de irse.


Ni-ki con un evidente puchero en sus labios gritó desde lo más alto un "espérame" que el mayor escuchó, accediendo al llamado de su dongsaeng. Cuando finalmente el menor bajó, Jungwon tomó de la mano a Ni-ki y se abrazó al hombro de este.


Ni-ki era muy cálido.


—Quiero quedarme, pero contigo Nishimura, deja de jugar, me gustas.. ¡me gustas tonto! —dijo en forma de queja el mayor y al no ver una de las típicas sonrisas ladinas del contrario esperó una respuesta.


—También me gustas señor Yang Jungwon, por eso mismo, ¿Quisiera salir con este bobo y guapo japonés ardiente que desprende un aura varonil a cada paso que da?


—Creo que exageras eh, pero si, ¿Por qué no?

—¿Porqué no? ¡Pero si te gusto!


—Exacto, me gustas, así todo tontito no presumido.—contestó con obviedad besando una de las mejillas de Ni-ki.


Algo atontado, Ni-ki asintió comprendiendo y con la poca valentía que tenía, tomo su mano y entrelazó sus dedos con los de Jungwon. Y como si fueran dos perfectas piezas perdidas, se unieron encajando perfectamente.


Fin 🎀