𝘐𝘵 𝘸𝘢𝘴 𝘢 𝘨𝘰𝘰𝘥 𝘭𝘰𝘴𝘴.
Shindou: queres ver lo que me dijo????
Izuku: ¿?
Shindou: [ IMG.838382]
Shindou: se re enojaba lmao
Izuku no respondió.
Izuku:
Pero no quiero que tengas problema con tus amigos, de verdad.
Shindou:
Zuku, por vos no hay ningún problema, de hecho, yo me disculpo por su actitud.
Shindou:
No puedo creer que te hayan tratado así.
Izuku:
seguro???
Shindou
: Claro Zuku <3
Izuku agradecía el gesto.
Shindou:
Touya????
Izuku:
si, es... ¿incómodo?
Izuku:
no soy las sobras de nadie.
Shindou:
Jamás Zuku.
Izuku:
Gracias Shin.
Izuku realmente se siente segura.
Izuku:
Ya nos vemos mañana!!
Shindou:
Lo sé Zuku!
Shindou:
Ya quiero pasar todo el día con vos :)
Izuku:
Vas a ver que es un buen lugar, yo adoro ir ahí
Shindou:
Espero pasarlo juntos también.
Izuku:
Lo sé, pero también tenes que estar con tus amigos :((
Shindou:
Yo me arreglo Zuku ;)
Izuku se sentía bien de tener a Shindou de amigo.
La tarde pintaba el cielo aún de celeste, el atardecer aún no caía.
Izuku daba pasos tranquilos con su mochila en su espalda llena de las cosas necesarias; un abrigo por las dudas, cargadores, botella de agua y snacks, junto a su sueldo del mes y la mesada de su madre.
Shindou caminaba a su lado mientras ella y hablaba de las calles de
La Gran Ciudad,
contando anécdotas y datos sobre sus areas locales. Él la escuchaba mientras escribía en su teléfono a quién Izuku imaginaba que era su madre.
Shindou entonces se toma una foto con la bufanda de Izuku sobre sus hombros.
– ¿Todo bien?
Los ojos cafes van a la baja chica.
Shindou sonrie tranquilo, mandando la foto a algún chat de su teléfono.
– Si, todo bien Zuku.
Izuku quiso creer que era su madre.
Ambos estaban sentados en el césped de un parque, el favorito de la chica. Sobre una manta; un jugo y masas dulces, una baraja de cartas. Ambos adolecentes jugando mientras contaban sus vidas un poco más.
– Pero eso, no estuve con nadie en mucho tiempo. – Izuku hizo un pausa. – Mis estudios en psicología me tienen ocupada.
– Eso y el tema de, ¿tu demi-
algo
? – ella se congeló un segundo tras escuchar eso. Jamás lo había hablado en persona con alguien, ni a su madre. – ¿No?
Ella se forzó a tragar el nudo de su garganta.
– Mhm.
Cuando Izuku asiente, dirige sus ojos hacia el chico.
Los ojos de él estaban pegados a ella de forma fija.
– Me alegro de eso. – cuando abrió la boca para volver a hablar, él la interrumpió. – Que te tengas en cuenta Izuku.
Ella sonríe algo más tranquila.
Izuku estaba dando varias vueltas frente al espejo, probando si la falda blanca que habia elegido no era demaciado.
Sus hombros destellaban de glitter, al igual que sus clavículas y ciertas zonas de su rostro para resaltar. Su cabello estaba formando dos moños en la parte superior recogiendo algo de cabello del frente y dejando solo su fleco. Sus ojos solo tenían delineador doe-eye, mascara y brillos, sus labios apenas gloss para que brillaran. Izuku no es de esforzarse, pero las salidas requerían que algo dentro de ella deseara lucirse más.
Viendo su top verde oscuro, seguido de la falda y medias de redes para acabar en unas converse rojas; ella siente básica dentro de todo. Se alegra de que sea así en cierta forma.
Cuando Izuku esta por ponerse un abrigo grande sobre ella para cubrirse del frío antes de salir, Shindou habla.
– ¿Vas a ir así, Zuku?
Los ojos verdes corren en un instante a él.
– Casi siempre elijo algo así.
Hubo un silencio.
– ¿Por?
Shindou sonrió esta vez.
– Nada, solo no estoy acostumbrado supongo. En casa no se sale tanto.
Izuku solo río un poco. – Estamos en la ciudad Shin, esto es más común de lo que crees, ¡Incluso si es mi tercera vez!
Izuku le prometió que si primera vez en la ciudad sería increíble, y ella se aseguraría que fuera así para él.
Y antes de salir, ambos se toman una foto más.
– Hey, ¿Zuku?
La chica hace un ruido con la garganta para que sepa que la está escuchando. Están apuntó de llegar a la fila para entrar.
– Yo me voy a encontrar a mis amigos, ¿si?
Izuku siente su estómago torcer.
– Oh...
– ¿Te molestaría vernos ya adentro?
No
.
La chica fuerza una sonrisa. – Puedes quedarte con ellos. – los ojos verdes lo miran con un sonrisa. – No te hagas problema.
Shindou sonríe con sus dientes. – ¡Gracias Zuku!
Izuku siente que quizás esa fue su mejor decisión.
Izuku se siente sofocada, su pecho duele.
¿Será porque necesita agua? ¿Quizás hay mucha gente en el frente? ¿Tal vez exagera? ¿Necesita salir un momento?
¿Dónde está Shindou?
Los ojos verdes miran a su espalda, buscando de manera frenética sobre los cuerpos que la aplastan alguna señal del chico.
Izuku
...
Su espalda se siente rara, sudorosa incluso, su falda igual, es raro cuando sus ojos se clavan en un punto fijo cuando entiende la situación en la que está.
Izuku no...
Ahora su garganta se cierra por encima del hecho que está seca, sus ojos miran a sus alrededores, necesita a alguien pero no encuentra a nadie en este momento.
Izuku no lo...
Solo pasa unos segundos para que esa canción acabe, se sienten como eternidad es para ella, pero cuando ocurre la multitud la deja respirar una vez más a la vez que un chico junto a ella le entrega una mirada, una que se puede interoretar como un “¿Te encuentras bien?” y ella asiente. Pero sus ojos van una vez más atrás.
Izuku no lo encuentra...
Izuku siente una mano un su cintura y se voltea por inercia de reclamar que se alejen, pero esa persona está más cerca de lo creería.
Él dice algo que ella no entiende, y cuando se nota que Izuku no puede oírlo se acerca aún más, pero es peor. El calor de este sujeto es incómodo, indeseado, Izuku no—
Una mano entonces separa –arrastra– lejos al tipo de Izuku.
Los verdes se encuentran con ojos cafes claros.
– ¡Hey!
Izuku esta confundida, no sabe qué carajo está pasando. Sin embargo, cuando el otro sujeto esta por hablar ella exclama:
– ¡Hola! – y con la sonrisa más honesta y –espera que sea creíble– mira a la chica de cabello castaño.
Es entonces cuando sin necesidad de ser incómoda, esta apenas roza su hombro cuando se pone a su lado. La chica mira de arriba abajo al sujeto que estaba sobre ella hace más de solo segundos.
Él solo se aleja un poco, y los ojos de la otra solo están en Izuku ahora. Quizás hasta ni siquiera se dió cuanta que esta salvando a Izuku.
– Yo mi mis amigas queríamos saber si querías venir con nosotras, – ella menciona con una sonrisa, Izuku siente un ligero aroma a jazmín combinado con vodka en ella. – ¡Estamos allá!
Cuando Izuku ve el grupo riéndose a solo dos metros de donde está ella, se encuentra asintiendo.
La chica toma su mano y entrelazan sus dedos.
– ¡Gracias linda!
Izuku no tiene tiempo para sentir vergüenza por ese halago de la extraña, se siente suficientemente agradecida por ser sacada de esa situación.
Pero en ese transcurso, Izuku ve a Shindou hablando con Touya, y los ojos celestes están clavados en ella mientras él toma una cerveza.
El teléfono de Izuku esta vibrando en su falda, pero a ella no podría importarle menos.
Unas nuevas amigas aparecieron en su vida entre risas y el cantar canciones viejas. Se siente el ambiente ligero, y el círculo se extiende cuando la gente nota que le grupo donde Izuku ha sido bienvenida es más animado de lo que parece.
Entre sus amigas nuevas y el alcohol que estas le ofrecieron a buena voluntad hasta se ha besado por diversión con una de ellas, las risas no faltaron ahí. Solo que cuando alguien más a esa chica que la salvó le pide algo a Izuku, ella se niega.
Nada malo ocurre entonces.
Izuku se siente cómoda por primera vez esa noche.
Ir al baño y ser manoseada por gente accidentalmente o no, sigue siendo de las cosas menos favoritas de Izuku cuando sale, y seguramente nunca deje de serlo.
Una vez ya metida en un cubículo ella saca su teléfono y prende su Internet.
Hay mensajes y llamadas pérdidas de Shindou.
Izuku recuerda cómo Touya la mir— no. Como todos en ese grupo la miraron.
Izuku solo bloqueo su teléfono, tomó aire, y volvió en busca de su nuevo grupo de amigos.
Izuku esta vez, aprovechó que había más lugar al frente, y si bien no estaba como al inicio, estaría bien.
Ella nota que su grupo no está tan lejos, solo dos dos metros, ella estaría bie—
– ¿Te quitaron el lugar también?
Los ojos verdes van hasta su derecha, donde la voz desconocida vino; se encuentra con ojos rojos y un cabello rubio.
Oh, Izuku y el estaban en el frente cuando todo esto había ocurrido. Bien, Izuku no se estaba muriendo de vergüenza ahora, no,
claro que no,
este no era el ser vivo más
hermoso
que vió en su vida.
Ella intenta sonreír fuera de su leve pánico interno.
Izuku se acerca a su rostro para qué el pueda oírla sobre la música. – Si, me estaban aplastando, realmente.
Él asintió y también se acordó a su oreja también. – Son unas bestias de mierda.
Izuku se río por el comentario.
Por eso y el ocultar como su piel erizó por su voz.
Cundo sonó una canción de Pop vieja por los parlantes se sintió mejor, aún más cuando él chico de cabello rubio empezó a cantar la letra con ella.
Y aún más cuando ambos la cantaban mientras se miraban a los ojos.
Izuku sentía mariposas en su estómago.
¿Su estómago puede vibrar de la emoción? ¿Será en cómo las manos de este extraño están en su cintura en una manera en la que ella adora? ¿Quizás el calor corporal estando en contacto mientras sus labios se rozan con cada vez más intensidad? ¿Tal vez la necesidad que este extraño posea a Izuku de una manera en la que ella no termina de entender?
Izuku jamás ha besado alguien así.
Hay legua, saliva y dientes. Izuku siente que se está quedando sin oxígeno mientras su corazón late a mil por hora por cada vez que este tipo de cabello rubio ceniza muerde los labios de Izuku con una pasión que jamás creyó sentir. Sus latidos se incrementan cuando las manos en su cintura la toman con fuerza, Izuku quiere que ellos dejen marca. Quieren que arda y duela, solo que no sabe de dónde sale ese anhelo.
Izuku si identifica como su teléfono vibra una o tres veces en el elástico de su falda, pero en el momento que el chico toma su muslo y lo levanta para que estén aún más cerca mientras lo acaricia e Izuku tira ese pensamiento por la ventana.
Y es precisamente cuando la mano amasa su piel que Izuku deja salir un suspiro por su nariz y sus uñas comienzan a acariciar la nuca del chico rubio. ¿Quién le dijo que hacer eso sería tan beneficioso? El de ojos rojos al segundo atrapó a Izuku contra la reja del escenario e Izuku tuvo que hacer puntitas con su pie aún en el suelo para alcanzarlo. Sus uñas también se aferran al hombro de él por soporte e Izuku siente algo de sabor metálico dentro de su boca. Pero una vez más, a Izuku no le podría importar menos.
Sus medias de red son exploradas por encima y por debajo, más fuertes y grandes manos amasan su piel cada vez más acercándose a una zona peligrosa, y más siendo un lugar público. Dios, Izuku
jamás
se sintió tan bien y a la vez tan
avergonzada
— porque Izuku literalmente esta contra la rejas del escenario siendo prácticamente levantada por este increíblemente sexy sujeto –de lo cual no se va a quejar– mientras está segurísima que el DJ en el escenario y las personas que cantan en el pueden ver y darse cuenta de qué pasa ahí. También la gente a espaldas del chico rubio. Izuku solo abrió su ojo una vez y se conecto con los ojos de una chica que al instante corrió su vista y sus cachete se pintaron de rosa. Carajo, hasta
esa chica
lo sabía.
Tal vez no todos, quizás la gente del escenario y algunos del público. El tipo se encargaba de resguardar a Izuku de ellos ante su ancha espalda de la cual Izuku se sostenía por su vida, la punta de su pie derecho apenas podía con todo, y aún menos cuando las manos ajenas llegaron hasta su trasero.
Mierda, Izuku esta jodida incluso si el tipo la resguarda a ella y a sus gemidos ahogados en música y en besos.
Reggaeton viejo comienza asonar entonces, la gente grita, el calor sube, y la temoeratura y sudor de hacen imperceptibles cuando el publico explita en euforia. Como ellos festejan, se mueven más, saltan y suben sus vices mientras el caoes avanza en la pista. Sin embargo, Izuku cree que comienza a marearse de verdad cuando las manos en su trasero la agarran con aún más fuerza y ocurre. Él comienza a hacer que Izuku de saltitos sobre su regazo e Izuku lo siente, ella puede
sentirlo
, perfectamente saltando sobre él a la vez que los bordes de su visión se vuelven blancos.
Izuku
si
estaba jodida.
Cuando la música cambia por no sabe cuál vez, ambos se separan un poco.
Izuku quiere decir muchas cosas.
¿Gracias? ¿Estuviste increíble? ¿Hey, cuál es tu nombre—
oh, Izuku no sabe su nombre.
Pasando su lengua por sus labios baja sumano para que esté en el pecho del tipo para detenerlo un segundo. Este entiende el mensaje y deja que Izuku se acerque por cuenta propia hasta su oído.
Se siente de la misma forma que cuando ella pregunto si tenía novia. Él dijo que no, por cierto, así que la mente alcoholizada de Izuku no vió por qué no preguntarle si podía besarlo. Lanzarse a él en ese mismo instante que asintió levemente fué la respuesta de Izuku ante la afirmación como si fuese el último vaso de agua en el desierto.
Porque ella confesó que Katsuki le había parecido lindo desde el inicio, lo que Izuku no esperaba es que el dijiera qué Izuku era la chica más sexy del puto lugar y que no esperaba para besarla de una puta vez hace horas.
El consentimiento y preguntar antes es sexy. Se recordó Izuku. Y,
oh,
vaya que lo fué.
Cuando él intenta responderle, ella sólo identifica un “...
tsuki
” por lo cual vuelve a preguntar, solo que vuelve a pasar. Recién a la tercera, cuando sus labios están tan cerca de los suyos que su piel se eriza ella entiende.
– Katsuki.
Oh, Izuku ya quiere tener un orgasmo mientras grita en el amanecer ese maldito nombre.
Entonces Izuku repite el pasar sus uñas por la nuca del—
de Katsuki.
La respuesta es inmediata; la mano en su muslo amasa con zaña y la que está en su cintura lo acerca más a él. La mano de Izuku entomces toma su mandibula, sus labios acercandose con fuerza. Y ella no olvida como sus ulas brillan por las luces fugaces agarrando con fuerza la piel ajena, brillando ellas junto con los ojos deseosos de Katsuki, y como estos solo pueden fijarse en sus labios. Como ella también se fija en los suyos, brillando e inchados, quizas iguales que los de sí misma. Izuki siente poder con esa sola acción, porque este tipo —que parece un pecado con patas— tiene su atención
solo e
n
ell
a.
– Yo me llamó Izuku.
Y ambos vuelven a besarse.
Sus labios, sus manos, su perfume, su aura y calor. La forma en que la toma y consume, arrebarando con ferocidad todo loq ue Ozuku puede darle. Izuku tuvo a Katsuki solo unos sengundos. Pero
ella
lo tuvo a
él
. Eso genera que una sonrisa cresca en el rostro brillante de la chica.
Izuku siente la necesidad de bajar su mano hasta tomar la reja a sus espaldas como soporte, quiere hacerse bolita y esconderse del resto cuando la boca de Katsuki comienza a morder, besar y chupar su cuello desnudo. Pero prefieres evitar la vergüenza y vuelve los labios de Katsuki a los suyos mientras vuelve a hacerla saltar una vez más de manera rápida.
Entre varios besos se detuvieron para chequear que sus cosas seguían en sus respectivos bolsillos –teléfonos, billeteras, llaves— siempre fué así y seguirán en su lugar para permitir una vez más que sus labios volvieran a unirse sin él miedo de perder algo.
Pero está vez antes de que vuelva a pasar, Izuku siente unos toques en su hombro que la obligan a levantar su cabeza.
Era Shindou.
Ella a penas entiende lo que dice, pero entendió el: – Tenemos que hablar, Izuku.
Y ella no es maleducada, tampoco es de temperamento fácil. Pero Izuku recuerda la mirada de Touya sobre ella, el cómo el resto de amigos suyos la había mirado. Las fotos que Shindou tomaba mientras hablaba por mensajes con
Dios-sabe-quién—
y que Izuku no es celosa o necesita atención, pero sabe que esas miradas hacia ella hace unas horas fueron suficiente evidencia de qué estaba ocurriendo allí.
Izuku verdaderamente siente que el separarse en la fila fué su mejor decisión.
Así que Izuku se encuentra respondiendo:
– La fiesta termina a las seis, Shindou. – puede notar como las cejas oscuras se agrupan al oír algo que no fuera su apodo. – Yo voy a durar un tiempo más con Katsuki, – siente las manos sobre ella apretar su piel. – vos volvé con tus amigos.
Y antes que él pudiera decir algo más, Katsuki, quien mantuvo su rostro del lado contrario a Shindou, escondido en el cuello de la chica toma su barbilla y la levanta para volver a besarla. Está vez más violenta y pasional que antes.
Izuku siente que Shindou entendió el mensaje entonces, porque la próxima vez que vuelve a abrir sus ojos él ya no está ahí.
Cuando la hora de irse llega, Izuku siente su teléfono vibrar, pero aplastada entre tanta gente que espera salir de una vez todo junta es imposible. Izuku también siente una rodilla pasar sin vergüenza enyte las propias, y los ojos verdes se abren como platos sintiendo las manos de Katsuki atrás suyo en su cintura, apretan un poco más que antes.
¿Él acaso está...?
La gente comienza a hacer un cántico a acapella, algunos hacen coro, otros el estribillo. Unos alzan sus manos, otros saltan, e Izuku sabe qué es lo que sigue.
Katsuki aprovecha esto y comienza a hacerla saltar sobre su pierna, y por más que esto sólo beneficie a la chica, Izuku se siente una desvergonzada por incluso inclinarse al frente para que la acción sea más directa.
E Izuku salta
.
Izuku quizás se deja llevar de forma más instintiva con Katsuki.
Ya en la salida Izuku llama a Shindou, a la tercera él contesta y quedan en encontrarse en un restaurante cercano debido a no poder encontrarse entre tanta gente. Mientras la llamada ocurre, Katsuki acaricia su cintura y abdomen en silencio. No se abstiene a darle mimos a Izuku.
Cuando la llamada acaba ellos se besan una vez más, de forma lenta esta vez, una despedida. Claro, esto mientras Izuku entre labios dice que Katsuki es un desvergonzado exhibicionista, y este entre risas bajas le dice que así es. Izuku no se queja, ella se ríe con él entre besos.
La caminata hasta el restaurante Izuku sabía lo que se venía de lejos. Con la escena de Katsuki siente que es suficiente, pero ella no sabe si vió a Ochako –la salvadora de Izuku— también besándose de a piquitos con la peliverde a modo de diversión.
Cuando están a sólo un metro, Izuku nisiquiera acababa de caminar hasta él, pero Shindou le da igual.
– Creo me debes una explicación.
Izuku quiere levantar una ceja y escupir con veneno una pregunta que quizás no sea la mas habitual. Pero tal vez sea él alcohol en su sistema queriendo salir de alguna forma.
Ante no obtener respuesta, él vuelve a hablar. – ¿Qué carajo fué eso?
– ¿Que fué qué? – ella se atreve a preguntar. – ¿Vivir mi vida como me plazca?
El rostro de Shindou se tuerce en un a mueca que parece no reconocer a la chica frente a él. Mirándolo, los ojos verdes reflejan enojo al igual que sus cejas y el claro lenguaje corporal ante la distancia entre ambos. El tono de ironía en su voz sólo es la cereza del pastel.
– Izuku, pensé que teníamos algo— yo- – Shindou toma aire, pero a Izuku no
podría. importarle. menos.
– Sos mi amigo, Shindou. – los ojos cafes se abren cuando la palabra deja sus labios, pero si Izuku creyó que esto podía ser más que eso lo mandaría al carajo. – Un amigo con el cuál vine a divertirme.
– Wow, ¿de verdad? – una risa agria sale de él. – Bien parece que sólo vos lo hiciste, basándote con quién carajos sea ese.
Las cejas de Izuku se juntan ahora. Y no quiere creerlo, no quiere pensar que siquiera pasó realmente, pero Shindou usó la carta de—
– ¿O tu dulce
demisexulidad
es
tan falsa
igual que vos y te metes con quién sea? ¿Eh? – la sangre en las venas de Izuku hierven. – ¿No tenía que ser alguien especial para vos para conectarse o algún a mierda así, Izuku? – el desden era palpable, casi co desagrado. – Bien hasta donde sé; a él lo conociste hace menos de cuatro horas.
– Yo hasta donde sé; estoy soltera hace más de año y medio. – entonces sale la pregunta que evitó decir antes; venenosa en su totalidad. – ¿Quién carajo sos vos para que yo te deba alguna explicación?
Las palabras de Shindou no salieron, pero las de Izuku si.
– Katsuki es una buena persona, en esas pocas dos hoeas lo fué. Yo me sentía de la mierda; me manosearon, agarraron, ¡me acorralaron y se me tiraron encima! Katsuki estuvo ahí, una chica con la que- ¡Oh vaya, también me besé, y que fué muy buena conmigo también, estuvo ahí! ¿¡Dónde carajos estabas vos!?
– Izuku, pasamos todo el día juntos, salimos a pasear, comimos, ¿Sabes como eso me hizo sentir?
– ¿Y vos sabes lo que verte hablar con Touya me hace sentir a mi?
Las cejas del chico se fruncen. – Él es mi amigo Zuku- ¡Y dijiste que—!
– ¿Tus mensajes presumiendo la sobras de, aparentemente, Touya te parecen un halago? ¿Te hacen sentir bien?
Y entonces la expresión de Shindou parece la de alguien a quien le acaban de tirar un balde de agua fría.
– ¿Crees que te voy a agradecer por salir con ellos y decir
“Oh, por cierto, yo e Izuku estamos
taaaan
bien, seguro voy a meterme con ella y cogermela. Seguro término aún más lejos de lo que vos llegaste, Touya.”
? – una risa amarga sale de Izuku. – Porque mi mierda y la suya es una cosa, una cosa que
no
te concierne. Pero ahí vas; – Izuku lo señala, clavando su dedo índice en su pecho. – ¡Sacandome fotos sin que yo me "de cuenta", presumiendo "tener" a la chica!
– ¡Zuku yo jamás—!
– Katsuki y Ochako no se "ganaron a la chica" por ser unos presumidos, hipócritas hijos de puta, ¡ellos fueron personas decentes que me ayudaron y es mi criterio si quiero estar con ellos o no!
Quizás si era el alcohol en su sistema escupiendo aquello contra Shindou, pero la sospecha de todo el día se confirmó con mensajes que no quería creer que leyó, y las miradas del grupo que le daban ganas de vomitar.
Shindou volvería a hablar, pero la cabeza de Izuku máquinaba a mil por hora.
– Si volves a atreverse a usar MI sexualidad en mi contra, voy a romperte la cara. – rápidamente, Izuku saca su billetera y con un puño col algunos billetes los golpea en el pecho del chico. – ¡Si crees que mi identidad es menos por quién estar, me parece que el que debería explicaciones y sentirse mal serías vos!
– No, Izuku me entendiste mal— ¡No me refería de esa forma!
– ¿Entonces cuál? – ella desafío, pero no recibió respuesta. – Porque,
¿hasta donde yo sé?
Tu acto de mierda ni siquiera te sirvió. Así que yo me iría preparando para lo imbécil que te vas a ver enfrente de tus amigos tan
hombres
y
machos
que son, mientras comparten mujeres como migajas.
Tal vez Izuku si se dejaba llevar por Katsuki.
Quizás será el alcohol, o será la asrenalina aún por sus venas.
– Pero yo, esa no voy ser, y me lamento por la próxima chica que sea así.
Izuku entonces guarda sus cosas en su abrigo y comienza a caminar a paso rápido, Shindou grita algo a sus espaldas.
Pero Izuku apenas voltea para gritar una última cosa.
– ¡Y adivina cómo carajo llegar a tus amigos devuelta en la ciudad, imbécil!
Al llegar a casa, ya eran las seis— casi siete de la mañana y el sol apenas estaba saliendo.
Sacando los panqueques que había hecho previamente —para ella y para Shindou— los comienza a comer con un té caliente mientras estira sus piernas en el piso para que mañana no duelan. Eso lo aprendido a las malas.
Su teléfono esta reproduciendo algún vídeo de análisis sobre la nueva adaptación de All Might en su versión en inglés, a la vez que Izuku es tiraba su cuerpo sobre sus piernas hasta llegar a la punta de sus dedos.
Dos vibraciones llegan a su teléfono.
Viendo a través de largas pestañas y los rizos de su flequillo, Izuku llega a leer solo el nombre del remitente.
Shin (≧∇≦)/
Los labios de Izuku se fruncen, no quiere saber nada de eso ahora.
Terminada su sesión de elongación de piernas y gemelos, Izuku junta su desayuno expresó y va al baño para desmaquillarse. Cepillandose los dientes y cepillando su pelo de manera sueve, Izuku se saca la falda y medias de red quedando solo en el short de licra solo y su top verde.
Bostezando, ella pone su teléfono a cargar en la mesa de noche y se acuesta para finalmente dormir a las 7:30 de la mañana.
Cuando Izuku vuelve a despertar, sie siente un bestia.
¿Cómo carajo puede despertarse a las sies de la tarde?
Despertando un poco se estira y se sienta en su cama mientras pasa sus manos por sus rizos.
Levantándose a paso lento va hasta la cocina en busca de un vaso de agua. Tomó uno entero, se vuelve a servir y camina hasta su habitación una vez más. Dejando el vaso en la mesa de noche ella agarra su teléfono aún sentada sobre su cama y baja la barra de notificaciones.
Izuku esta apuntó de darle a la opción de
« eliminar todas »
hasta que ve un mensaje de un número desconocido.
‹ Hey Izuku, espero que hayas dormido bien ›
Izuku no lo tiene agendado, pero la foto de perfil general una sonrisa en su rostro. Izuku lo agenda entonces, junto a un apodo que salió de sus labios sin pensarlo anoche.
Kacchan <3:
Hey Izuku, espero que hayas dormido bien
Izuku:
Lo hice, gracias Katsuki.
Quizás no fue la mejor noche de Izuku allí, pero sin duda perdió lo suficientemente para ganar algo que cree que podría estar incluso mejor.
Que se joda Shindou y sus mensajes ya archivados en el teléfono de Izuku.
Fué una buena pérdida.