Capítulo 1: El cuartel
Peril era conocido como el territorio más peligroso del norte de Jinsei, dónde albergaba los asesinos más peligrosos y despiadados del reino. Un cuartel del tamaño de un pueblo, con una gran muralla de piedra rodeando todo Peril de treinta metros de alto y cinco metros de ancho. Construida hace más de cien años con las piedras mas fuertes del continente.
Cada diez metros hay una torreta de vigilancia con tres guardias vigilando las veinticuatro horas y en el trayecto entre cada torre se encuentran dos guardias. No hay puntos ciegos no hay salidas secretas, no hay nada para poder escapar.
Solo una salida al frente, un gran porton de madera de dos hojas que se abren a cada lado y una alta reja de hierro cerrada en todo momento. Solamente es abierta para salir a una misión y volver. No hay prisioneros ni entregas de suministros. Nadie entra ni sale sin un propósito.
Dentro de las murallas hay grandes campos donde se siembra, cultivan los alimentos y granjas de animales.
Parece una cárcel pero es más bien un cuartel general de asesinos. Aquí viven los mejores y más letales asesinos, hombres mujeres , jóvenes y niños entrenando día a día sin descanso.
Hay grupos de diferentes niveles de entretenimiento según las edades, el físico o la experiencia.
A partir de los tres años comienzas a trabajar en los campos o hacer tareas sencillas, ganando experiencia y rapidez.
A los cuatro años te enseñan a pelear y defenderte.
A los cinco años te dan una espada.
A los doce tu primera misión, si lo logras sigues entrenando y avanzando.
Si fallas y logras sobrevivir al castigo que te dan por haber fallado, te mandan a los campos, granjas o como un esclavo para la limpieza en diferentes lugares de Peril.
El entrenamiento se vuelve cada ves más duro a medida que vas creciendo. Muchos no lo logran. Y los que sobreviven simplemente deben agachar la cabeza y seguir adelante.
Dicen que lo último que se pierde es la esperanza. Eso es lo único que nos motiva a seguir, en qué tal vez todo sera mejor mañana y pronto logremos escapar.Y los que sobreviven simplemente deben agachar la cabeza y seguir adelante. Dicen que lo último que se pierde es la esperanza. Eso es lo único que nos motiva a seguir, en que tal vez todo será mejor mañana y pronto lograremos escapar.