Una noche inolvidable (One Piece. Law, Kid y tú)

Sinopsis

A veces una sola noche no es suficiente: ¿vivirás tu vida? O ¿te conformaras?

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Noche inolvidable

-¡No puedo creer que mañana te cases!- exclamó con nostalgia una joven pelinaranja, a su amiga, una joven de piel (c/p), ojos (c/o) y cabello (t/c), quien se mostraba nerviosa por su gran día.


-Yo tampoco lo puedo creer... pero me alegra al fin unir mi vida a (t/ex)...- dijo un tanto sonrojada, era una fiesta de despida de soltera en el departamento de la joven novia, sus amigas bebían y hablaban con ella, deseándole lo mejor.


(T/n) había sido muy clara, no quería ninguna clase de stripers o algún acto "especial" ya que lo veía como una traición hacia su novio, aunque su mejor amiga Nami, no pensaba así.



Para el final de la fiesta, todas se habían ido, excepto Nami, quien mando un mensaje desde su celular y se acercó a su amiga.


-Dime (t/n)...- pasó su brazo por los hombros de la joven, quien estaba algo sonrojada por el alcohol ingerido. -¿Y ya lo has hecho con (t/ex)?- observo como ella se puso toda roja del rostro, bajando la mirada.


-Bueno... si...- dijo nerviosa.


-Y aparte de él, ¿hubo alguien más?- cuestionó con una sonrisa pícara.


-¡Por supuesto que no!- exclamó un tanto ofendida.


-¡No tiene nada de malo... pienso que esa "regla" de entregarte sólo a un hombre es una completa idiotez!- exclamó con firmeza. -Los hombres lo hacen con varias mujeres y son "triunfadores", ¡¿por qué nosotras no?!- señaló y (t/n) le dio la razón, pero no entendía el porqué de aquella repentina cuestión.


-Tienes razón... pero eso ¿a qué viene?- de repente sonó el timbre del departamento.


-Pienso de darte un buen regalo antes de atarte a (t/ex) y no te preocupes, de mi no sale nada...- aseguró con una confiada sonrisa, mientras soltaba a la (t/c) y se acercaba a la puerta.


-¿Qué...?- al abrir la puerta, había dos hombres, uno pelirrojo con unas cicatrices en el rostro, vestido de manera rockera, el otro de piel morena, traía un pantalón entallado, una camisa blanca abierta dejando ver tatuajes en el pecho, de cabellos negros y unos enigmáticos ojos grises.


-¿Nami?- cuestionó un tanto temerosa, ¿por qué su amiga le había hablado a dos hombres?


-Es mi regalo de despedida de soltera, ellos son Kid y Law...- dijo con una sonrisa animada, (t/n) estaba atónita.


-¡Por supuesto que no!- exclamó nerviosa. -Te dije que nada de hombres...- señaló bastante avergonzada.


Nami tomó las manos de los chicos, y los metió al departamento, uno sonreía por tan extraña escena, el otro parecía ignorar aquello.


-¡No puedes rechazar un regalo así! ¡Así que aprovéchalo, pero no puedes regresarlos!- regaño la pelinaranja.


-Así es encanto, no hay reembolsos...- señaló el pelirrojo.


-¡Nami!- pero antes de que le reclamara, su amiga tomó sus cosas y comenzó a salir del departamento.


-¡Mañana vengo a arreglarte!- salió de ahí, con una sonrisa de oreja a oreja.


(T/n) estaba pasmada, en su departamento había dos hombres, que no estaban nada mal, todo lo contrario parecían ser todos unos sementales.


-(t/n), ¿verdad?- hablo el ojigris, ella volteo, para verlos.


-Si... yo... yo no sé qué decir, esto es un error... yo amo a mi novio...- explicó bastante sonrojada, el pelirrojo se acercó a ella, tomándola por el mentón.


-No te confundas preciosa... no nos interesa que ames o no a tu enclenque novio, sólo hacemos nuestro trabajo,, somos los mejores en lo que hacemos...- lo ultimo lo dijo de manera lasciva, erizándole la piel a la joven.


-Pero antes... ¿nos ofreces algo de beber?- señaló Law, la joven con sorpresa vio que el ojigris ya estaba sentado en el sillón, con los pies elevados en una mesa de centro.


-Si...- la joven por reflejo, accedido a la petición, Kid amplió su sonrisa y se sentó al lado de su compañero, recibiendo un sake por parte de la dueña de la casa.


-En... entonces Nami los contrato ¿para...?- cuestionó sin verlos a los ojos, ambos hombres miraban a la joven, cada quien de acuerdo a sus prioridades.


Kid de manera lasciva, observaba a la joven que parecía frágil, delgada, un poco más baja que Law, con curvas sutiles y unos llamativos senos. Por otro lado el ojigris la observaba tímida, nerviosa, sonrió levemente ante la idea de saber que ella era bastante sumisa, su teoría se afirmaba al ver que vestía de manera sencilla pero algo conservadora, un vestido que llega hasta la rodilla de manga corta, con escote hasta el cuello.


-Tú amiga fue especifica... una noche inolvidable...- dijo de manera arrogante Kid, aquello no bajaba el sonrojó de (t/n), ¿por qué Nami había hecho eso?


-Como les dije... es un error, yo mañana me caso... así que... lo siento por Nami, perderá su dinero...- antes de continuar Kid se levantó, su sonrisa se ampliaba, tomó a la joven de la muñeca, levantándola. -¿Qué?- él la tomó posesivamente de la cintura, pegando sus cuerpos. -¿Qué hace?- cuestionó aún más nerviosa, ya que la mano del pelirrojo la apretaba de manera posesiva.


-¿En serio dejarás desperdiciar a tu amiga medio millón de berries?- cuestionó un tanto divertido, más al ver cómo la (t/c) abría los ojos con sorpresa.


-¿Medio millón?- cuestionó sin créelo, ¿en serio Nami gastaría tanto por ella? -Debe ser una broma...- él bufó.


-Si gustas pensarlo de ese modo... pero piénsalo encanto, ¿cuando tendrás una oportunidad así?- su mano bajo a uno de los glúteos de la joven, apretando con suavidad, ella por sorpresa gimió levemente, de inmediato lo empujó, pero antes de poder reclamarle, Law ya se encontraba detrás suyo, tomándola por los hombros.


-No harás nada malo, aún no estás casada y estás cosas sólo se viven una vez...- aseguró Law, susurrándole en el oído, la joven al sentir el aliento cálido de él, suprimió un leve gemido.


-No te obligaremos a nada... pero el que no nos eches, significa que lo estás dudando...- aclaró Kid, (t/n) se sobresaltó por aquella declaración. -¿Tengo razón?- se alegró el pelirrojo acercándose una vez a la joven.


-Yo...- su mente estaba en blanco, estaba rodeada por dos atractivos hombres, nunca se imaginó que algo así viviría, ellos al ver que ella tardaba en contestar empezaron su ataque.


Law bajo sus labios al cuello de la joven, dando un pequeño beso, logrando erizarle la piel, Kid por su parte para evitar que ella reclamara, la tomó del mentón estampando sus labios con los de ella, (t/n) estaba pasmada, lo peor de todo es que no intentaba apartarlo.


El pelirrojo comenzó a usar su lengua para darle más profundidad al beso, Law por su parte comenzó a besar y lamer el cuello de la joven, mientras con sus manos aprisionó las suaves montañas de ella, masajeando con cariño, aquello arrancó un leve gemido de ella.


El beso tuvo que ser interrumpido por la falta de oxígeno, ella respiraba agitada y Kid sonreía descaradamente mientras Law seguía con lo suyo.


-¿Estás de acuerdo?- susurró Law en el otro oído, mordiendo levemente el lóbulo.


-¿N... nadie se enterara?- susurró bastante avergonzada, Kid seguía con su sonrisa arrogante, Law sonrió lascivamente, dejando por un momento su labor, tomándola del hombro para hacerla voltear.


-Nadie se enterará...- aseguró, estampando sus labios con los de ella, mientras tanto Kid notó que el vestido se abría por la espalda, bajando la cremallera de éste, quitándole la prenda.


Al bajar el vestido, ambos notaron la ropa interior que ella portaba, todo lo contrario a lo exterior, era un conjunto bastante sexy de lencería, dos piezas de color negro, con una pantaleta semitanga y un sostén que le daban una forma provocativa al busto.


-Interesante...- susurró Kid, Law se separó de la joven para ver aquel espectáculo, (t/n) sólo atinó a cubrirse, bastante sonrojada.


-¿Quieres que lo hagamos aquí?- ella negó.


-Va... vamos al cuarto...- señaló ante la alegría de sus invitados.


Los tres se trasladaron a la habitación, donde los hombres decidieron quitarse la ropa, ahí (t/n) apreciaba aquellos cuerpos bien torneados, uno con cicatrices y el otro con tatuajes, quedando solo en ropa interior.


-¿Te gusta lo que vez?- cuestionó Kid con una sonrisa traviesa, la joven desvió la mirada. -Dime... ¿quién quieres que te folle primero?- susurró en su oído, la joven al escuchar eso sintió un cosquilleo en su entrepierna.


-Basta Eusstas-ya... se más profesional...- regaño Law. -No hay que presionarla, tal vez...- se acercó a ella tomándola del rostro con suavidad. -Debemos jugar un poco para que tome una buena decisión...- aquel cosquilleo aumentaba en la joven.


-¿Jugar?- Kid se acercó y quitó el broche del sostén.


-Si, tienes razón... juguemos un poco...- el pelirrojo le quitó el sostén y ambos la acostaron en la cama, atando ambas manos sobre su cabeza, eso aumentaba sus nervios y aquel cosquilleo.


-El juego es sencillo (t/n)-ya...- dijo Law mientras se acercaba a ella con una venda. -Si adivinas quién te está tocando te llevas un premio, si fallas, serás castigada, y no te preocupes, ambos son buenos para ti...- dijo lascivamente, mientras le vendaba los ojos a la joven.


-S... si...- los nervios crecían, más cuando sintió a sus costados como se hundía la cama, los cazadores estaban sobre la presa.


Uno de ellos se colocó sobre ella, y con ambas manos tomó sus senos, comenzando a masajearlos, ello provocó que la joven gimiera y arqueara un poco la espalda, la sonrisa de él aumentó, los masajes eran circulares y un poco bruscos, el placer aumentó cuando él llevó su boca a uno de esos botones, un gemido más sonoro salió de la boca de la joven.


-E... eres Kid...- dijo tentativa, pero un chasquido de labio le dio la respuesta.


-Error... (t/n)-ya...- se burló un poco Law. -Aunque me ofende que me compares con este idiota...- declaró, molestando a su compañero.


-Ahora tu castigo pequeña gatita...- declaró Kid, había amenaza en aquel tono, poniendo más nerviosa a la joven, no le alcanzó el tiempo a preguntar cuando sintió como sus senos eran tomados por la boca de ambos hombres, succionando de manera lasciva, aquello no hizo más que aumentar el placer en ella, quien arqueó la espalda.


-Qué bueno que te gusta...- dijo Law separándose un poco. -Porque esto es el principio...- retomó su labor, ella de repente sintió como un par de manos comenzaban a acariciar su entrepierna sobre la ropa interior, un dedo comenzó a masajear su clitoris y otro dedo comenzaba a palpar su vagina.


-Que húmeda te encuentras...- dijo Kid, quien era el que palpaba aquella sensible zona.


-¿Eres virgen (t/n)-ya?- cuestionó Law quien comenzó a pellizcar aquel suave botón, arrancando gemidos de ella.


-N... no...- artículo bastante agitada, el ojigris metió su mano en la prenda, continuando con su labor.


-Ya veo...- dijo Kid quitándole las pantis, observando lo húmeda que se encontraba. -Entonces ese enclenque que tienes por novio no sabe cómo tocarte...- aseguró con burla, la joven iba a protestar, pero gritó de placer al sentir del dedo de Law entrando en su vagina.


-Estoy seguro que deseas algo más que mi dedo... me estás apretando...- aseguró el ojigris, avergonzando a la joven, Kid masajeaba sus senos, mientras él con su hábil mano la penetraba con uno de sus dedos y con el pulgar acariciaba el clitoris.


(T/n) pensaba que el placer no podría aumentar, pero se equivocaba, más cuando sintió otro dedo dentro de ella, gritando extasiada, sintiendo su cuerpo derretirse.


-Es verdad aprietas fuerte muñeca, sin duda eres impaciente...- dijo Kid, lamiendo el cuello de la joven, mientras Law volvía a prestar atención en uno de los senos.


(T/n) sentía enloquecer con aquellas secciones tan placenteras, ambos dedos no tenían piedad en las penetraciones, hasta que llegó al inevitable orgasmo, ella exhaló un gran gemido, viéndose ante la mirada de sus invitados, trataba de recuperar la respiración, nunca se había sentido así.


-Ya disfrutaste tu... no seas una mala anfitriona...- regaño Kid, quitándole la venda y desatándola, la joven abría los ojos y Law la ayudo a sentarse, observando con sorpresa como ellos ya no tenían ropa interior, mostrando sus miembros totalmente erectos, la joven se quedó embalsamada por aquella imagen, preguntándose qué seguirá. -¿Que tal si nos haces sentir bien?- cuestionó Kid con una burlona sonrisa.


-Haz lo que quieras, pero de una vez....- dijo el ojigris, (t/n) se acercó a ellos, cuestionándose qué hacer, nunca había experimentado algo así, pues su novio sólo la penetraba y ya, nunca habían hecho un juego previo y nunca había alcanzado ella un orgasmo.


Se acercó a Law, tomando el glande del ojigris, quien no pudo evitar gemir al sentir tal suave caricia, ella con ambas manos comenzó a masajearle, debía admitir algo, ellos eran más grandes que (t/ex), se inclinó y de manera lenta introdujo en su boca el glande, nunca había hecho un oral, pero siempre había tenido curiosidad.


Las manos de pelinegro comenzaron a acariciar los cabellos de la joven, notaba su inexperiencia, así que la guiaría para el placer de ambos, Kid sintiendo excluido, decidió tomar iniciativa, hizo que ella se acomodara en posición de 4, sin interrumpir el oral, para levantarle la cadera y tener una vista de aquella vagina que estaba ansioso de penetrar.


Por su parte Law la tomó con delicadeza del cabello, empujando su miembro a aquella cálida cavidad, (t/n) se tensó un poco al sentir algo duro en la entrada de su vagina, pero el ojigris no la dejaba detenerse.


-No se diviertan sin mi...- dijo Kid, comenzando a penetrarla, aquello sorprendió a la joven, pero deicidio ya no pensar en ello, sólo disfrutarlo.


Law la embestia suavemente por la boca, cuando Kid terminó de entrar en ella, comenzó de inmediato con las embestidas bruscas, eso lejos de lastimarla, provocaba en la joven que gimiera, que el sonido no salía de su boca al estar ocupada, pero aquellos gemidos ahogados generaban vibraciones que excitan a Law.


No tardaron mucho en correrse, para sorpresa de ellos, la joven bebió aquel néctar ofrecido por el ojigris.


-Tienes talento (t/n)-ya...- felicitó Law.


-Mi turno...- exigió Kid, ella se veía más tranquila y sólo asintió, acercándose al miembro aún erecto del pelirrojo, comenzando a darle la atención solicitada, y Law hizo lo propio, tampoco quería ser apartado de la acción, invirtiendo la anterior escena, hasta culminar.


(T/n) respiraba agitada, deseaba dormir después de tal acción, pero Law la tomó de la muñeca obligándola a sentarse.


-Aun no puedes dormir gatita... falta lo mejor...- aseguró con lascividad, la joven no podía creer que aquellos hombres siguieran erectos después de haberla llenado con su escencia.


-¿Lo... mejor?- cuestionó con curiosidad, Law la guió, mientras él se acostaba en la cama, (t/n) estaría sobre él, así que comenzó a penetarla en aquella posición, la joven lo hizo un poco más rápido, al entrar completamente el miembro del pelinegro, éste hizo que se acostara sobre su pecho, de inmediato Kid se colocaba detrás suyo, sintiendo con cierto miedo como el glande estaba en su entrada anal.


-Apuesto que de aquí si eres virgen...- aseguró, avergonzado a la joven.


-¿Eso... es posible?- cuestionó nerviosa, Kid bufo. -¿Duele?- él acercó sus labios al oído de ella.


-Te gustará...- fue lo único que dijo mientras comenzó a empujar, lo hacía con lentitud, (t/n) se abrazó a Law, sintiendo claramente cómo el pelirrojo entraba en ella.


-Pa... para...- suplico, era demasiado, sin embargo eso no detendría el pelirrojo, quien con una de sus manos comenzó a estimular el clitoris de la joven.


-Relájate cariño... te gustará...- apretaba y masajeaba aquel botón, buscando relajarla, ella gemía entrecortado, enterrado sus uñas en Law, los segundos se sintieron eternos, hasta que él terminó su labor. -Ves... no fue tan difícil...- aseguró, mordiendo con lujuria un lóbulo del oído de la joven.


Law comenzó con las embestidas, siendo lentas y profundas, Kid comenzó de igual manera, pero conforme avanzaba el tiempo cada quien aceleraba a su ritmo, para (t/n), el pelirrojo era más salvaje y Law más pasional, le estaban dando duro y eso la hacía llegar lenta y dolorosamente al orgasmo, una combinación que nunca espero sentir.


-¿Te gusta?- exigió saber Kid.


-¡M... me encanta!- alcanzo a articular la joven, siendo salvajemente penetrada. -¡Más... quiero... sentir más!- suplicó, cerrando los ojos abrazándose al ojigris, dejándose llevar, ellos no se hicieron del rogar y accedieron a dicha petición, penetrando sin piedad.


Law la beso en la boca de manera lujuriosa, haciendo una danza fogosa con la tímida lengua de la joven, cuando se separaron por la falta de oxígeno, Kid hizo que girara un poco el cuello, para besarla de igual manera, mientras Law comenzaba a atacar los sensibles senos.


Unas cuantas embestidas más, los tres llegaron a un fantástico orgasmo, ellos bombearon dentro de ella su esencia, en gran cantidad, saliendo con cuidado, acostándose en la cama, con (t/n) en medio, quién respiraba agitada.


-Fue... fue fantástico...- aseguró ella, mientras ellos sonreían con arrogancia.


-Cuando gustes muñeca...- aseguró Kid, ella se sentó en la cama, sentía cierto malestar al sentarse, pero era pasable, salió de la cama, quería un baño, pero pasmó un momento al sentir de ambos orificios como salía el cálido y abundante semen de los dos.


-¿Te gustaría repetir?- cuestionó Law con una sonrisa altanera, ella les dio la espalda, tomando cerca de ahí una toalla.


-¿Podemos... bañarnos?- pidió tímidamente.


A la mañana siguiente, Nami llegaba al departamento de su amiga, esperando que ella no estuviera enojada, al entrar al de inmediato escuchó gemidos y golpes de cama en la pared, sorprendida al principio, pero después sonrió con complicidad, decidió darle espacio a su amiga, saliendo de ahí...


Sólo tenía una duda, ¿la boda seguiría en pie o no?