Armonia De Fuego - (Todoroki x Jirou)

Sinopsis

︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿ ♡ En su segundo año en la preparatoria UA, la calma reina tras las turbulentas experiencias del primero. El festival cultural se acerca y la clase 1-A, ahora conocida como 2-A, se prepara para el evento una vez más. Durante este tiempo, Kyoka Jiro comienza a interactuar con alguien que nunca imaginó que podría entablar una conversación, mucho menos una amistad, y quizás algo más. Esa persona es Shoto Todoroki. ♡ Todo empieza con una simple pregunta, pero poco a poco, esa interacción se convierte en algo más profundo, llevándolos a ambos a un punto inesperado. ¿Podría ser amor? ¿Deseo? ¿Problemas? ¿Dudas? Quién sabe qué desafíos y emociones aguardan en el horizonte para esta conexión que parece surgir de la nada. ︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Sky_Ember
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

ℙ𝕣𝕠𝕝𝕠𝕘𝕠


El sol comenzaba su lento descenso en el horizonte, una ceremonia diaria que pintaba el cielo y el suelo con tonos anaranjados, como si el universo mismo se despidiera del día que llegaba a su fin. El timbre resonó en el aire, una señal que cortaba la actividad frenética de las clases y daba paso al merecido descanso para los estudiantes de la prestigiosa academia UA. Los pasillos se llenaron de jóvenes que, con pasos apresurados, se dirigían hacia sus dormitorios, ávidos de recargar energías para el sábado que se acercaba, prometiendo momentos de relax y diversión.

Pero para la Clase 2-A, ese descanso era más que una simple pausa. Aún adaptándose a su segundo año, las demandas académicas y los rigurosos entrenamientos se intensificaban día a día. Algunos luchaban por mantener el ritmo, sintiendo el peso del desafío sobre sus hombros, pero con la esperanza de que, con el tiempo, podrían encontrar su lugar y prosperar en este exigente ambiente.

Dentro del aula, dos figuras quedaron rezagadas, Kyoka Jiro y Shoto Todoroki, designados por el horario como responsables de la limpieza. Mientras sus compañeros abandonaban el salón en un murmullo animado, ellos se quedaban atrás, sumidos en la tarea encomendada.

El trabajo comenzó en un silencio completo, solo roto por el suave raspado de las escobas y el murmullo lejano de los estudiantes que se alejaban. Aunque llevaban tiempo siendo compañeros de limpieza, rara vez intercambiaban palabras. Todoroki, reservado por naturaleza, parecía encontrar consuelo en el silencio, mientras que Jiro, no precisamente tímida, tampoco hallaba un tema de conversación que considerara apropiado. Así que optaba por concentrarse en la tarea, guardando sus pensamientos para sí misma. Era irónico cómo, a pesar de compartir tanto tiempo juntos en esa labor, ninguno se atrevía a romper el silencio, excepto cuando necesitaban ayuda mutua.

“Hmm, Jiro”, rompió finalmente el silencio Todoroki, marcando un cambio en la dinámica habitual.

Jiro apartó la mirada de su escoba para encontrarse con la de él. “¿Qué pasa, Todoroki? ¿Necesitas ayuda con algo?“, preguntó, intrigada por la interrupción.

“No, quería preguntarte algo”, respondió él, y la curiosidad de Jiro se intensificó, aunque optó por guardar silencio y permitirle continuar. “Se trata del festival”.

El festival cultural de este año había llegado antes de lo esperado, por razones desconocidas que seguramente no eran tan significativas. Al igual que el año anterior, Jiro se preparaba para tocar con sus compañeros de clase, siguiendo la petición de los maestros quienes amablemente les solicitaron repetir el acto debido al gran éxito que tuvo en esa ocasión. Seguramente, los estudiantes y personas externas que asistieran al festival estarían esperando otro concierto memorable. Por supuesto, Jiro y los demás aceptaron sin dudarlo, y los roles serían los mismos que el año pasado.

Sin embargo, esta vez, Todoroki tenía algo en mente que quería expresar. “Quería saber si... ¿podrías dejarme tener un rol más principal? Como, no sé, tocar la guitarra o el bajo”, preguntó de repente, su voz resonando con una necesidad que no solía mostrar. Jiro se quedó desconcertada por la propuesta, sorprendida por esta solicitud inesperada que desafiaba la norma establecida.

“Bueno, los roles ya están asignados. ¿Por qué quieres cambiar tu rol?” Se preguntó qué podría motivar a Todoroki a querer ser el centro de atención, ya que no parecía ser su estilo, pero la curiosidad la invadía.

Todoroki guardó silencio por un momento, como si estuviera sopesando sus palabras, debatiéndose internamente si debía revelar sus razones. Finalmente, decidió hablar, aunque su voz sonaba un tanto dubitativa. “Mi... mi madre vendrá al festival después de salir de rehabilitación. Me gustaría que me viera haciendo algo importante”, confesó, su tono revelando una vulnerabilidad que rara vez mostraba. Era una faceta nueva para Jiro ver a Todoroki mostrando alguna emoción diferente, y eso la conmovió profundamente.

Aunque la razón era dulce y comprensible, Jiro no podía prometer nada de inmediato. Los roles estaban establecidos, y habían estado practicando desde que se enteraron del festival. Cambiar los roles en el último momento causaría un caos total. Además, no creía que los actuales guitarrista y bajista estuvieran contentos de ser reemplazados de repente, lo que complicaba aún más la situación.

“¿Sabes tocar al menos uno de esos dos instrumentos?” preguntó Jiro, esperando una respuesta afirmativa, pero Todoroki guardó silencio ante la pregunta y solo suspiró, lo que indicaba un no.

“No puedo asegurarte nada, Todoroki. Los roles ya están fijados, y ya hemos ensayado. No creo que Denki o Tokoyami estén felices de ser reemplazados de un día para otro”, explicó Jiro con sinceridad, sintiendo la presión de mantener la estabilidad del grupo y la justicia en las decisiones.

Todoroki esperaba una respuesta negativa, pero aún así quería intentarlo. Solo suspiró y asintió con la cabeza en silencio, resignado a aceptar lo que fuera que decidieran.

“Tu razón es muy conmovedora. No puedo prometerte nada, pero veré qué puedo hacer para que participes más, ¿de acuerdo?” Las palabras de Jiro dieron algo de esperanza a Todoroki, quien agradecido simplemente respondió con un mero

“gracias”

Después de esa breve conversación, volvieron al trabajo en silencio, cada uno perdido en sus propios pensamientos. Después de unos minutos, terminaron de limpiar el aula impecablemente y se dirigieron finalmente hacia los dormitorios para descansar. Aunque caminaban juntos, el silencio persistía, pero esta vez había un tema de conversación pendiente que flotaba en el aire, como si estuviera esperando ser abordado.

“Entonces... ¿No sabes tocar algún instrumento?” esta vez fue Jiro quien decidió romper el silencio.

“No, pensaba que si me decías que sí, podrías enseñarme”, admitió Todoroki sin más, revelando una faceta de vulnerabilidad que rara vez mostraba. “Eres talentosa con todos los instrumentos”.

“No soy tan talentosa con todos”, respondió modestamente Jiro ante el cumplido del chico de cabello bicolor, sintiéndose halagada pero también un tanto incómoda por la atención inesperada.

“He visto que tocas una gran variedad de instrumentos, desde los más complejos hasta los más simples. Además, eres buena escribiendo canciones y tienes una voz hermosa”, continuó Todoroki, expresando abiertamente su admiración por las habilidades musicales de Jiro.

Todoroki se caracterizaba por ser directo, no solía guardar lo que realmente pensaba. Jiro no esperaba que Todoroki le dijera esas cosas, aunque era algo que sus amigos podrían pensar. Todos sabían que Jiro tenía talento y que su voz era melodiosa y agradable de escuchar, pero nadie se lo había expresado tan directamente como Todoroki lo había hecho. Y viniendo de él, con quien apenas interactuaba, fue aún más sorprendente para ella.

“Gracias”, respondió ella con sinceridad, sintiendo una mezcla de gratitud y timidez por el elogio sincero.

“¿Dije algo malo?” preguntó Todoroki después de que ella solo dijera eso y dejara de mirarlo, notando su reacción inesperada.

“No, no dijiste nada malo. No estoy acostumbrada a recibir halagos, eso es todo”, admitió ella sin más, tratando de ocultar su incomodidad.

“Ya veo, lo siento”, respondió él, sintiéndose un tanto culpable por haberla hecho sentir incómoda.

“Y-yo no te disculpes. No dijiste nada malo”, trató de tranquilizarlo Jiro, deseando disipar la tensión que había surgido.

“Oh, lo siento”, dijo Todoroki, su preocupación evidente en su voz.

“No tienes que disculparte por eso tampoco”, dijo Jiro, tratando de hacer que se sintiera mejor.

Todoroki guardó silencio y ella suspiró, sintiendo la necesidad de romper la incomodidad que se había instalado entre ellos.

“Si gustas, algún día puedo enseñarte a tocar algún instrumento”, propuso Jiro, tratando de cambiar de tema y ofrecer algo de apoyo a Todoroki.

Lo más probable es que Todoroki no pudiera participar en la banda este año como le gustaría, pero el próximo año seguro que habría otra oportunidad. Ahí, Todoroki podría participar como un miembro principal de la banda. Sería ideal que estuviera preparado para ese momento.

“¿En serio?” preguntó él, pareciendo sorprendido pero también agradecido por el gesto.

“Está bien, gracias”, dijo Todoroki, apreciando la oferta de Jiro.

“No te preocupes. Cuando te apetezca, puedes pedirme que te enseñe un poco”, respondió Jiro, deseando poder ayudar a su compañero a alcanzar sus metas musicales.

El camino continuó en silencio, pero esta vez era un silencio más tranquilo, cargado de entendimiento mutuo. Fue una conversación corta, pero un avance para ambos. Quizás ahora podrían comenzar a tener pequeñas charlas en días como este, cuando estuvieran solos. Por ahora, Jiro y Todoroki se llevaron una buena impresión el uno del otro. Para Todoroki, Jiro era muy amable, y para Jiro, Todoroki era alguien más complejo de lo que había imaginado.

Ambos, tras un breve recorrido, llegaron a los dormitorios donde sus amigos estaban sumidos en diversas actividades. Algunos estaban ocupados preparando la cena de esa noche, otros se relajaban frente al televisor, mientras que algunos más conversaban animadamente. Seguramente, unos pocos estaban reclusos en sus habitaciones, entregados a sus propios pensamientos y quehaceres. Jiro y Todoroki se dirigieron cada uno a su propia habitación, con la intención de cambiarse el uniforme escolar por algo más cómodo y de paso, tomar un merecido descanso hasta la hora de la cena. Además, Jiro tenía planeado revisar algunas cosas sobre las letras y la música de la canción para el festival. Mañana por la tarde sería el ensayo general y quería tener todo listo para ello.

El transcurso de la noche transcurrió sin grandes sorpresas ni acontecimientos destacables. Después de la cena, todos compartieron un buen rato charlando o realizando diversas actividades antes de retirarse a descansar para el día siguiente. Algunos optaron por trasnochar un poco, sabiendo que al día siguiente no había clases y que el ensayo para el festival sería por la tarde, por lo que no tenían que levantarse temprano. Algunos se reunieron en una habitación para jugar videojuegos o ver una película; las chicas, en particular, optaron por esta última opción, excepto Jiro, quien, aunque fue invitada, declinó la oferta. Quería asegurarse de estar fresca y lista para el ensayo del día siguiente, así que esta vez prefirió descansar. Quizás en otra ocasión se uniría.

La noche transcurrió con normalidad y los primeros rayos del sol comenzaron a iluminar todo Japón con su intensidad característica. Los rayos del sol se filtraron a través de las pequeñas aberturas de las cortinas de la habitación de Jiro, quien se estremeció ligeramente cuando estos rayos empezaron a despertarla. Bostezó y se estiró en su cama antes de levantarse para comenzar su día. Ordenó su cama, lo cual le llevó unos minutos, hasta que el sonido de la puerta la sacó por completo de su ensueño.

“Ya voy”, murmuró, aún adormilada. Estaba segura de que era Momo quien venía a buscarla para desayunar, como solía hacerlo todas las mañanas. Así que simplemente abrió la puerta.

“Hola, Jiro”, al abrir la puerta se encontró con Todoroki, quien la miraba sin más.

“Todoroki?” ella preguntó, frotándose uno de sus ojos, pensando que su sueño le estaba jugando una mala pasada, pero no, realmente era él.

“Lo siento, creo que te acabas de levantar”, se disculpó él al ver cómo la chica traía su cabello desordenado, un rostro adormilado y una pijama que consistía en un short y una camiseta negra de tirantes.

“No importa, ¿qué necesitas?” ella preguntó ya un poco menos adormilada.

“Quería saber si podrías enseñarme”, Jiro parpadeó varias veces al oír la respuesta.

“¿Ya?”

“Bueno, si quieres otro día...”

“No, no, está bien, eso no lo esperaba. Dame un poco de tiempo para prepararme.”

“De acuerdo”, Todoroki se retiró y ella solo cerró la puerta de su habitación y comenzó a prepararse.

Primero se dio una ducha fría para despertar y quedar limpia para el día, luego se vistió con ropa cómoda y casual, se peinó y acto seguido salió de su habitación para ir a desayunar. Al igual que el horario de la escuela sobre quiénes limpiaban ciertos días en los dormitorios, ellos hicieron algo similar, pero con la preparación de la comida. Ciertos días un grupo cocinaba el desayuno, almuerzo o la cena, y otro día otro, así se organizaban y todos comían sin falta. Hoy era el turno de Izuku, Uraraka e Iida.

“Jiro, te estábamos esperando, toma”, Uraraka le entregó su plato con el desayuno listo.

“Gracias, chicos”, Jiro agradeció y comenzó a comer, mientras a medida que lo hacía, llegaban más de sus compañeros para hacer lo mismo y desayunar

Después de desayunar y lavar su plato, Jiro volvió a su habitación para lavarse los dientes, lo cual no tardó mucho. Una vez totalmente lista y sin ninguna tarea más por cumplir, comenzó a buscar a Todoroki. Lo primero que se le ocurrió fue verificar si estaba en su habitación. Al llegar, tocó la puerta y no pasó mucho tiempo hasta que esta se abrió, indicando que efectivamente Todoroki estaba en la habitación.

“Oh, Jiro”, la mencionada solo apreció con algo de sorpresa a su amiga Momo Yaoyorozu abrir la puerta.

“Hola”, Jiro se limitó a decir y luego apreció a Todoroki detrás de Momo, saludándola con la mano, cosa que ella hizo igual. “Venía a hablar una cosa con Todoroki”.

“Oh, ¿sobre el ensayo de esta tarde?” Momo preguntó con una sonrisa.

“Algo así“.

“Bueno, todo tuyo. Estaré con Mina si me necesitas”, Momo agregó con una sonrisa mientras salía de la habitación ante la mirada de Jiro, quien veía cómo ella se iba. Para nadie era un misterio que a la chica millonaria le atraía el chico bicolor, menos para Jiro, quien lo sabía de primera mano. Después de todo, Momo era su mejor amiga y se contaban prácticamente casi cualquier cosa, y ella le había confesado hace mucho tiempo su gusto por Todoroki. Bien por ella, hacían una linda pareja y parecía que serían tal para cual.

“Bueno, parece que tú y Momo estaban ocupados”, Jiro comentó con una pequeña sonrisa bromista.

“Supongo. Suelen venir a mi habitación a conversar, es agradable”, Todoroki admitió sin más.

“Bueno, si solo es eso, vamos a mi habitación”, Jiro comentó, comenzando a caminar, y Todoroki la siguió sin más.

“¿Vas a enseñarme en tu habitación?” Jiro asintió con la cabeza.

“Ahí tengo los instrumentos y otras cosas, y no quiero sacarlos todos a otro lugar, me da flojera”, admitió Jiro, y Todoroki solo entendió su punto y la siguió sin más hasta su habitación.

Al llegar, simplemente atravesaron la puerta. Era la primera vez que Todoroki entraba en la habitación de Jiro, pero ya se había formado una imagen mental de cómo sería. Y, en efecto, era casi exactamente como lo había imaginado: un ambiente rockero, pero acogedor. Todoroki tomó asiento en la cama de Jiro a su petición, mientras ella buscaba los instrumentos. Jiro sacó un estuche negro de su armario y volvió con Todoroki, sentándose a su lado. Abrió el estuche, revelando un bajo negro.

“Te ves como un chico de bajo, así que creo que te sentará bien”, dijo Jiro mientras con cuidado le entregaba el instrumento a Todoroki. “Procura no romperlo, es caro”.

“Sí“, Todoroki se limitó a responder, tomando el bajo con cuidado en sus manos y preparándose.

“Bueno, veamos. Comencemos por lo más sencillo: la posición de las manos”, dijo Jiro.

Con cuidado y detalle, Jiro explicó a Todoroki cómo se debía sostener un bajo. Aunque Todoroki ya sabía cómo sostener uno, no era tan difícil. Además, había observado los ensayos de la banda y había visto cómo Tokoyami sostenía su bajo.

“Ahora, mira aquí“, apreció Todoroki cómo Jiro sostenía una hoja de papel con notas musicales en sus manos. Era una partitura. “Y trata de tocar”.

“No sé leer partituras”, admitió Todoroki, y Jiro se dio cuenta de su descuido. Se le había olvidado por completo que si Todoroki no sabía tocar un instrumento, mucho menos sabría leer una partitura, por más simple que fuera.

“Olvidé ese detalle”, murmuró Jiro mientras tomaba el bajo de Todoroki. “Bueno, el bajo queda para otro día. Por ahora, te enseñaré a leer partituras”.

“¿Es necesario?” preguntó Todoroki.

“Bastante”, aclaró Jiro de inmediato, pasándole la hoja de papel. “Te explicaré de manera sencilla, así que presta atención”.

Al comenzar la lección, Jiro se sumergió en la explicación detallada sobre las partituras y cómo interpretarlas. Todoroki escuchaba cada palabra con atención, asimilando cada concepto que le transmitía su amiga. De vez en cuando, surgían dudas en su mente, y las planteaba con timidez, deseoso de comprender completamente.

El joven se sorprendió al darse cuenta de la profundidad que había detrás de la música. No se trataba solo de tocar un instrumento, sino de entender el idioma que estos transmiten, un lenguaje lleno de matices y emociones. Y más sorprendente aún era el conocimiento enciclopédico de Jiro sobre el tema. Se notaba que la música era su pasión, algo que iba más allá de simples acordes o ritmos, algo arraigado en su ser.

Ambos se sumergieron en la práctica y el estudio, convirtiendo la habitación en un espacio de aprendizaje y exploración musical. Todoroki demostró ser un alumno diligente, captando los conceptos con rapidez y precisión. Aunque aún le quedaba mucho por aprender, ya podía descifrar una partitura con cierta habilidad, un logro que celebraron con una sonrisa compartida. Con cada hora que pasaban juntos, parecía que su amistad se fortalecía. La música se convirtió en un lazo que los unía.

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Bueno, esta idea surgió de dos cosas. Primero, me leí un fanfic en inglés de estos dos que me gustó, y segundo, tuve un sueño con ellos como pareja. Todo muy aleatorio, pero cuando me desperté me dije a mí mismo: “¿Y si hago un fanfic de estos dos?” Y aquí me tienen.

1. Ahora, después de este pequeño contexto, pasemos a las aclaraciones:

2. Todoroki xJirou, creo que es obvio.

3. La historia no seguirá la trama del manga; es totalmente independiente del canon.

4. Los estudiantes están en segundo año de la UA.

5. La historia no tendrá una trama muy compleja. Trataré de hacer mi mejor esfuerzo para que tenga una buena narrativa, pero no planeo hacerla demasiado compleja con giros de trama y una historia muy profunda.

6. Mantendré las personalidades canónicas de los personajes. En pocas palabras, personajes comoBakugouo Uraraka no serán unos desagradables.

7. El ship principal es Todoroki x Jirou, pero habrá otros ships por ahí, aunque no serán principales.

8. Los personajes no dirán “chan” o “kun”. ¿Por qué? Porque me da un poco de vergüenza ajena y no me acostumbro, así que no lo usarán.

9. No planeo que sea una historia larga, tal vez unos 10 capítulos o quizás un poco más, pero no será muy extensa.

10. Ambos tienen 18 años deedad

Eso seria todo espero que disfruten la historia.