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Sinopsis

Una noche bastó para que la vida de Jeon Jungkook cambiase por completo: su sexualidad, su pareja, su futuro, su vida. Y parte de aquellos cambios se debieron por culpa de Kim Taehyung, quién casi lo atropella con su Harley mientras cruzaba la avenida. Al final, la hermosa e iluminada ciudad nocturna de Busan fue testigo del giro 180° en la vida de Jeon Jungkook, empezando por una infidelidad. ~ A c l a r a c i o n e s ~ -One shot. -Infidelidad, homofobia, lenguaje vulgar. -Versátil -Contenido gráfico +21. >>Prohibido su copia o adaptación. >>Historia totalmente de mi autoría; ©DreamHopeB

Estado:
Completado
Capítulos:
2
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5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

One night, One life part 1

Así que, esta es la vida de Jeon Jungkook.

Actualmente está cursando la universidad con medicina y el estrés de su carrera apenas le da tiempo para respirar. Además, tiene padres separados desde sus siete años y vive únicamente con su mamá desde entonces.

En aquellos tiempos el divorcio de ambos no lo afectó tanto debido a que su relación siempre fue fría con su padre. Estaba bien con eso, a pesar de tener siete Jungkook tenía amigos que habían vivido la misma situación, para su pequeña mente fue rápido olvidar el hombre que estuvo presente en el hogar, pero sin estarlo en su corazón.

Él recordaba todas las veces que quiso acercarse y éste lo repudió. El pequeño nunca entendió la razón del rechazo de su padre, pero con el tiempo comprendió tal vez lo mejor era mantenerse alejado y aceptar que incluso la familia, no es para siempre.

Al aceptarlo, estuvo aliviado de tener un hogar donde su madre y él pudieran estar tranquilos, pero cuando vió las secuelas del divorcio en su madre y su ligera adicción al alcohol, fue cuando quiso encontrar algún tipo de ayuda, otra persona que pudiera orientarlos a ambos en esa situación.

En el presente, su madre ha mejorado. Jungkook ahora es un adulto de veintidós años, y durante toda su vida nunca la dejó sola, inclusive cuando llegó el momento de entrar a la universidad. Él prefirió quedarse con ella en casa y no alquilar un apartamento en la universidad, aún cuando su progenitora siempre pasaba sumergida en su trabajo y viajando como para compartir tiempo con él. Lo único que Jungkook añoraba del ayer era la personalidad de su madre, pues ahora se había convertido en una persona casi fría.

No es algo de lo que no se haya acostumbrado. Después de pasar distintas situaciones en su vida, la amargura de su madre no le afectaba tanto. Jungkook está consciente de que ella lo ama, a su manera, y sabe que su cambio de personalidad se debió a la ruptura de una relación que creyó perfecta.

Jungkook nunca se ha enamorado, nunca ha vivido un desamor, por lo que no podría decir que la entiende a la perfección, pero la experiencia de su madre le ha dado cierto rechazo a la idea de caer tanto por alguien y permitirse ser tan vulnerable. Él teme repetir la historia.

Es por esta razón que siempre han sido ellos dos contra el mundo, y así lo fue hasta su adultez.

Un día, no supo exactamente cuándo, su madre empezó a soltar comentarios como: "¿Cuándo me darás nietos?" o "Esta casa se siente muy sola" que le dieron una posible insinuación: Su madre quería que él tuviera pareja.

Jungkook estaba totalmente bien siendo soltero, nunca había pensado en tener una novia, tener hijos y casarse. La familia es algo que él no ve tan hermoso por su propia experiencia, pero si su madre deseaba tanto una nuevamente... él pensaba que podría dársela, podría hacer el esfuerzo.

Además, tampoco era tan malo. En algunas ocasiones él también se sentía solo debido a su vida tan atareada. Con estos pensamientos finalmente un día lo decidió: tendría una novia.

Sucedió a sus veinte, dos años después de haber ingresado a la universidad. Una chica de cabello rojo hasta sus hombros en ondas estilizadas, ojos rasgados de color miel, sonrisa impecable y de labios rosas coqueteó con él por meses. Se llamaba Sunmi y cursaba algunas materias parecidas a las suyas. Jungkook pensó que era linda, divertida, inteligente y conectaban bastante bien por su manera de conversar. Entonces se dijo a sí mismo: ¿Por qué no?

Dos meses después Jungkook correspondió sus coqueteos, y desde allí se convirtieron en dos años de relación.

Jungkook lo había logrado, tenía una novia con quien más adelante podría formar una familia y casarse, pero un susurro en su mente le advertía que no hacía esto por él, lo hacía por su madre, o tal vez lo hacía para demostrar que no todas las relaciones terminaban en tragedia. Jeon trató de ignorarlo desde el comienzo, aún cuando seguía persistiendo constantemente en abrir los ojos y finalizar la relación que él había aceptado.

Bueno, ¿qué importaba si no lo hacía por él? Podría hacer un sacrificio por su madre. Sunmi era lo que necesitaba su familia, tal vez una compañía femenina en la casa haría que su madre se sintiera más tranquila.

Y allí es donde entra su segunda preocupación. Esto es algo que él se niega a aceptar, pero a veces piensa que su madre siente culpa por su soledad, como si ella fuera la causante de inculcar tal trauma. Tal vez eso explicaba su comportamiento tan persistente para que encontrara pareja.

Jungkook se sentía enojado cuando pensaba en eso, su madre no tendría por qué sentirse de esa manera. Si estuvo soltero desde siempre fue porque él realmente lo deseaba, no porque ella hubiera sido un impedimiento en su vida amorosa. Y con Sunmi ahora a su lado lo va a demostrar.

Pero el problema era que con el pasar de los meses y la vida tan ocupada de ambos, tanto Jungkook como Sunmi se distanciaron considerablemente. Salían cuando su tiempo lo permitía, casi no tenían tiempo para conversar, su vida sexual estaba por los suelos y cada uno descuidó la relación. Jungkook la quería, y estaba seguro que ella también devolvía sus sentimientos, así que pensó ingenuamente que no había problema con distanciarse un poco.

Ese fue su pensamiento por mucho tiempo, hasta que hoy, al salir con sus amigos de la universidad luego de una semana asfixiante de exámenes, encontró a su supuesta novia besándose ardientemente con un desconocido en la pista de baile en un bar.

Jungkook quedó pasmado por la escena mientras estaba en el mar de personas. Todavía los miraba fijamente, como si aún su mente no pudiera procesar que la persona con vestido corto, de tacones, pelirroja y con los labios de otro sobre ella, era su novia.

Jimin, quién era parte de su grupo de amigos, lo tomó del codo y lo arrastró hacia atrás para evitar una pelea en el lugar cuando notó que se dirigía hacia ellos con mirada asesina.

—No vale la pena Kook, déjala.

Jungkook desvío su mirada con la mandíbula apretada, absteniéndose solo porque lo último que quería era que lo expulsaran del bar.

Wow, su novia lo estaba engañando.

Agh, joder. Dolía y realmente estaba furioso, pero se mantuvo a raya. Jimin tenía razón, no tenía sentido iniciar una pelea aquí.

Dió la vuelta, mirando a Jimin brevemente.

—No puedo estar aquí sin cometer una estupidez, disculpen.

—¿Quieres que te lleve de regreso? —comentó Yoongi con el mismo tono molesto, evaluando el estado de su amigo. Todos habían llegado al bar en su auto.

—No, no se preocupen. Diviértanse, nos vemos mañana. —Y con una sonrisa poco disimulada, se fue de allí.

La salida del bar se sintió fría contra su rostro, pero fresca a sus pulmones. Digerir lo que había visto hace escasos segundos no estaba siendo tan fácil, pero podría superarlo con el tiempo.

Él no la amo, la quiso, si, pero ¿amarla? No, nunca lo hizo. Siquiera se sentía herido por ella en sí, era simplemente el sentimiento de traición lo que le quemaba las entrañas hasta sentirlas hervir. Era la primera vez que tenía una relación... no pensó que también viviría su primera infidelidad.

Entre más lo pensaba más estúpido y tonto se sentía. En algún punto entiende a Sunmi, él fue muy idiota y frío incluso desde el principio, obviamente ella quería llenar el vacío en otro lugar. Pero otra parte recriminaba sus acciones, pensando en que debió terminar con él antes de meterle la lengua a otro tipo.

Además... estaba su madre. ¿Cómo le iba a explicar que Sunmi lo había engañado? Joder, realmente no quería llegar a casa y hacerla sentir mal, parecía emocionada ya que se suponía, Sunmi llegaría mañana. Ahora debía llegar a casa y buscar la manera de decirle que eso no iba a suceder.

También... estaba este sentimiento de decepción consigo mismo por no haber hecho algo mejor, por haber fallado en mantener su primera relación hasta el final. Fue como si hubiera perdido un objetivo que él mismo se propuso, pensó en mostrarse a si mismo que las relaciones duraderas si existen y que la historia de su madre no se iba a repetir en él, pero no fue así. Es decepcionante vivirlo y confirmarlo por tu cuenta.

Entre la bruma de sus pensamientos conflictivos y recriminantes, no percibió una luz a su lado derecho mientras cruzaba la carretera. Fue cuando escuchó el sonido de las llantas chirreando en el asfalto ante un freno inesperado que levantó su cabeza, mirando con impresión la parte delantera de una motocicleta.

Retrocedió dos pasos y se orilló en la acera, procesando la información.

Estuvo a punto de ser arrollado.

Jungkook soltó una exhalación y la rabia dio un bajón en su cuerpo. Mierda, al menos se salvó de que su madre se llevara una doble noticia nefasta, ninguna madre quisiera saber que su hijo fue engañado por su pareja y hospitalizado por un accidente en la misma noche.

—Disculpa. —Se apresuró a decir al conductor, mirando la motocicleta negra—. No estaba mirando por dónde iba.

El conductor —más específicamente el dueño de una Harley negra—, se quitó el casco de su cabeza con expresión de enojo. Parecía igual de exaltado por el casi atropello y Jungkook deseaba que no empezara a gritarle. No estaba de humor para una pelea pública en esta noche de mierda.

Pero el ceño fruncido del hombre desapareció con el pasar de los segundos, reconociendo a la persona que tenía al frente.

—¿Jungkook? —soltó con impresión y duda.

El mencionado lo miró extrañado.

—Um, no es por parecer maleducado pero... ¿Te conozco?

El desconocido de hebras castañas estiró sus labios en una sonrisa, llevando el casco debajo de su brazo.

—Auch, duele que no me recuerdes. Pero no te preocupes, casi nadie lo logra. —Sonrió ladinamente, sacando su billetera de sus pantalones y buscando su cédula más antigua, extendiéndola a su dirección—. Ten.

Jungkook tomó la tarjeta con duda, mirando la foto del adolescente con gafas que aparecía allí. De pronto el reconocimiento bañó su mirada y subió sus ojos con impresión al haber comprobado el nombre escrito.

—¿Taehyung?

—Mh, si.

—Oh, wow, cambiaste. —Lo miró de arriba a abajo con ligera impresión, sin ver rastros del chico que él conoció en el pasado.

Kim Taehyung, un compañero de colegio que no coincidía ni un ápice con el perfil que miraba actualmente. En ese entonces el chico era muy flaco, con cabello en forma de hongo y gafas gigantes. Ahora... parecía un badboy buenote con físico de modelo, incluso manejaba una Harley negra como si hubiera salido de un fanfic de adolescentes.

Jungkook no estaba ciego a pesar de su heterosexualidad —hasta el momento—, Taehyung se había vuelto muy atractivo. Estaba vistiendo una chaqueta gris de mezclilla, pantalones negros con cadenas, guantes de cuero, camisa de algún logo de marca juvenil y botas.

Taehyung tomó de nuevo la cédula y la guardó en su billetera.

—Y, ¿qué haces aquí? —preguntó curioso el motorizado—. Aparte de vagar sin noción y casi terminar debajo de mi moto.

Jungkook sonrió por la broma. Uf, casi se había olvidado de su próximamente ex.

—Mi plan de esta noche era divertirme en un bar con mis amigos, pero... decidí regresar. —Hizo una mueca al recordar lo de hace unos minutos—. Encontré a mi novia siendome infiel con otro tipo.

Taehyung puso ambos brazos en la manija, haciendo una mueca.

—Ugh, lo siento por eso.

—Si, como sea, me estaba devolviendo a casa. —Suspiró, metiendo las manos en los bolsillos de sus jeans negros.

Taehyung lo evalúo de pies a cabeza por un momento. No era su asunto, tampoco él y Jeon fueron muy cercanos en el pasado, pero mentiría si dijera que no notaba la clara decepción y frustración en el rostro de Jungkook. Él ha vivido la infidelidad y sabe lo mierda que se siente, como puede llegar a ahogarte si no tienes a alguien que te sirva de apoyo. No son nada cercanos pero, ¿quién dice que se necesita ser mejores amigos para salir a dar una vuelta y distraerlo?

«¿Vuelta?» Susurró con burla una voz en su mente. «Te lo quieres foll-»

—¿Y echar a perder la noche? —dijo en voz alta, cortando el pensamiento.

Jungkook dió dos pasos hacia atrás, sonriendo incómodo.

—De verdad no quiero regresar allí.

Taehyung resopló en una sonrisa, negando.

—No solo existe ese bar, estamos en Busan. ¿Cuántos están abiertos a esta hora?

Jungkook se mordió el labio y miró a su alrededor. Era cierto, habían miles de establecimientos abiertos un sábado por la noche, pero después de semejante escena no tenía los ánimos para ir a "divertirse".

—Pero...

—Vamos, iré contigo —decidió, irguiéndose en su asiento para safar el casco extra anclado en la parte de atrás—. Así aprovechamos el tiempo y nos ponemos al día. —Extendió el objeto al chico pelinegro.

Jeon tomó el casco de color negro con el logotipo de la marca y pensó la situación por un momento. Realmente no volvería a tener tiempo libre en semanas después de hoy, debería aprovechar esta oportunidad y... olvidarse de todo.

Además, no quiere llegar a su casa y sentirse miserable. Estaba seguro de que su madre se decepcionaría incluso más que él al decirle que rompió con Sunmi e intentaría convencerlo de que arreglara las cosas, pero Jungkook estaba mentalmente agotado de sostener una relación que no tiene ni pies ni cabeza.

Daba igual, arreglaría todo mañana.

Decidido a procrastinar su vida por un momento, inclinó la cabeza hacia adelante para colocarse el casco y después miró la motocicleta. Taehyung ya se había movido para darle espacio, así que estiró su pierna hasta el otro extremo para subirse. Era un poco alta, pero nada que su estatura no pueda manejar.

—Bien, pero... ¿no tenías planes antes de esto? —preguntó Jungkook mientras abrochaba el seguro en su mentón, mirando a Taehyung hacer lo mismo.

—Regresar a mi apartamento y sentarme en el sofá no es un plan tan atractivo ahora —confesó, tomando las manijas para encender el motor.

«Oh, así que vive solo» dijo Jungkook en su mente. No preguntó más, simplemente puso sus manos en los hombros contrarios para sostenerse, pero sus manos fueron retiradas de sus hombros para deslizarlas hacia abajo.

—Colócalas en mi cintura, es más seguro.

Sin cuestionar, Jungkook hizo lo dicho, rodeando la cintura del hombre y apretando un poco cuando Taehyung arrancó, manejando nuevamente por la carretera.

Ver el paisaje nocturno desde una motocicleta era increíble, Jungkook realmente disfrutó pasar por casas y edificios a toda velocidad, mirando las luces a dónde quisiera. Cuando viajaba en automóvil no podía tomar el panorama completo, así era muy diferente.

Jungkook miró hacia arriba y el cielo nocturno con alguna que otra nube gris le dio la bienvenida. Entre más se quedaba absorbido por la imagen, poco a poco se fue sintiendo más ligero y en calma, empujando la recriminación de estar evadiendo la situación al fondo de su mente.

Después de un tiempo en carretera, Taehyung se detuvo en el estacionamiento de un bar con un letrero neón llamado "Red Berrys". Jungkook notó que parecía un bar con ambiente calmo, justamente lo que él necesitaba.

—Es el mejor que conozco para desahogar tus penas —comentó Taehyung mientras se quitaba el casco—. Soy amigo del dueño, así que siempre tengo algunos tragos gratis.

Jungkook lo miró con gracia, dándole su casco para que lo asegurase en la motocicleta. Habían guardias vigilando el parqueo, así que no había peligro de que la robaran.

Entraron al bar y la música al igual los destellos neón les golpearon los rostros. Taehyung lo guió con una mano rodeando sus hombros por el lugar hasta la barra, era un tacto amigable, así que Jungkook no se sintió incómodo. Pronto estaban sentados en taburetes, riendo y comentando estupideces de cuando se conocían en el colegio.

—Entonces medicina, ¿eh? ¿Es tan pesado como dicen? —preguntó Taehyung, tomando la rodaja de naranja en su vaso y chupándola.

Jungkook resopló.

—Peor, de verdad no te imaginas cuántos libros hay en mi habitación —comentó con hastio, recordando la estantería a punto de colapsar en su casa. Negó con la cabeza—. Pero hablemos de ti. ¿Qué estás estudiando?

—Mh, veterinaria. —Bajando su rodaja, se lamió los dedos con dulce—. Trabajo en un refugio de animales cerca de la playa para entrenar y costearme la carrera. Es un premio doble, obtengo experiencia y me pagan por ello.

La información hizo que Jungkook sonriera con burla, viéndolo de arriba a abajo.

—No te visualicé como un protector animal con esa ropa. —Subió una ceja, evaluando desde su forma de vestir hasta su forma de hablar—. ¿A qué personaje literario le robaste la personalidad?

Taehyung se echó a reír, tomando una servilleta para limpiar sus manos.

—Bueno, ¿y según tú cómo se visten los veterinarios?

La lengua de Jungkook se movió a la comisura de su boca.

—Con camiseta de flores y soles estampados.

—Mmm. —Se acomodó en el taburete, extendiendo una pierna mientras dejaba la suela de su bota en la ranura del banco—. No me opongo a la idea, pero no combinaría con mi Harley.

Eso hizo que Jungkook rodara sus ojos con gracia. A Taehyung le gustaba la moda y no era un increíble descubrimiento, se notaba simplemente con darle un vistazo a su conjunto. Todo estaba en perfecta sincronía, no se veía un look esforzado, era equilibrado y fresco.

—¿Entonces solo te vistes así para salir en moto? —preguntó en burla.

—También estás usando ropa negra, ¿quién eres para juzgarme?

Jungkook estaba vistiendo una chaqueta de cuero, pantalones de mezclilla negros y botas de plataforma, además de una camiseta blanca. Su cabello pelinegro caía un poco sobre sus ojos, pero sin estorbar. De hecho, para el gusto bisexual de Taehyung, el hombre se veía muy bien.

—No estoy juzgando, solo te evalúo —resoondió Jungkook con un encogimiento de hombros.

En esa breve pausa, Taehyung fijó sus ojos en la mano ajena alrededor de su vaso de cristal. Resaltaban algunas venas y un par de tatuajes, contrario a él y sus manos lisas. Taehyung desvío la mirada al filo del vaso ajeno haciendo contacto con sus labios brillantes por el alcohol, y se veían...

Dándose cuenta de que sus pensamientos estaban dirigiéndose a cierta dirección muy conocida, desvío la mirada a la barra.

«No te metas con él idiota, es tu ex-compañero y además, está tomando para olvidar a su ex.»

La cosa es que Taehyung tiene códigos éticos y autopreservativos a la hora de intentar meterse con alguien, y ellos son:

1. No meterse con casados o con pareja.

2. No menores.

3. No religiosos ni heterocuriosos.

4. No con ex demasiado recientes.

Y así sigue una larga lista de grandes "No" que ha cuidado y lo han mantenido a salvo de situaciones de mierda. Así que sabiendo que Jungkook aplica a uno de esos "No", no importa que tan guapo o atrayente sea, no debería siquiera intentar meterse con él.

Y por lo que siempre ha sabido desde que lo conoce en un pasado, Jungkook era heterosexual. No había oportunidad siquiera.

Carraspeando para aclararse la mente, Taehyung retomó la conversación.

—Mh, ¿y qué piensas de mi?

—Me gusta. —La frase por si sola se sentía algo desviada, así que Jungkook rápidamente agregó—: E-Es decir, siempre es agradable ver a alguien que se viste bien.

El ligero atisbo de nervios que tuvo Jungkook por ser malinterpretado no pasó desapercibido ante Taehyung, pero no comentó al respecto. Si hubiera querido tomar esa pequeña chispa y añadirle más carbón, lo habría hecho, era la oportunidad perfecta para tomarla y dirigir la conversación a una dirección más interesante, pero no lo haría. Ya estaba decidido en tratar de ser una compañía de consuelo y nada más.

Pasaron unos segundos y Taehyung volvió su vista a la pista, mirando el apogeo de la gente mientras se movían al ritmo de la música.

—¿No vas a bailar?

Jungkook arrugó su nariz, negando.

—No tengo ánimos. Simplemente... quiero alcoholizarme. —Dicho eso, levantó su bebida y la vació en su boca, tragando lo último de su cerveza para después servirse más.

Taehyung dirigió sus ojos avellanas a él nuevamente y oh, el cuello del pelinegro se veía muy bien cuando echaba su cabeza hacia atrás y estiraba la piel tensa allí, enseñando la manzana de Adán. El estiramiento hizo que el ángulo de su mandíbula de viese increíble, y Taehyung tuvo ciertos problemas para quitar sus ojos de allí, de nuevo.

Ah, contrólate.

—Si ese es el plan de hoy, deberíamos movernos a los sofás del fondo. —¿Controlarte? ¿qué es eso? Murmuró una voz sarcástica en su cabeza—. Es mucho más cómodo, ¿no lo crees?

Jungkook soltó un suspiro y bajó el vaso suavemente vacío, antes de asentir y levantarse. Taehyung estaba cien por cien seguro de que el otro no encontró nada extraño en sus palabras y suspiró aliviado.

Así fue como terminaron en un sofá esquinero del bar con nuevos vasos de alcohol. Jeon se mostraba más despreocupado por su postura con el pasar de los tragos, su brazo estirado en el respaldar y sus piernas abiertas, recostándose. Otra vez, Taehyung no pudo evitar pensar que se veía caliente.

Estaba desconcertado. ¿Por qué mierda su novia lo engañó? Si Taehyung tuviera una pareja que se viese así, lo último que pasaría por su mente es engañarlo.

Eso le hizo preguntar:

—¿Cuánto tiempo estuviste con tu novia?

Jungkook frunció el ceño y bajó el vaso de sus labios, echando su cabeza contra el sofá y sacando su lengua para pasarla por sus dientes superiores.

Caliente, caliente, caliente.

—Dos años. —Haciendo memoria, se sinceró—. Fue mi primera novia.

—¿Tu primera novia? —repitió el castaño, mirándole asombrado—. ¿Me estás diciendo que nunca habías tenido pareja?

—Nunca me importó. —Se encogió de hombros, volviendo a llevar el vaso a sus labios para darle un trago—. Nunca lo encontré la gran cosa, incluso en estos dos años de relación me sentí muy indiferente. Sunmi es una chica muy guapa, ella nunca fue el problema. El problema soy yo y mi extraño desapego romántico. —Hizo una mueca, mirando el vaso con liquido efervescente—. Como sea, busqué una novia debido a mi mamá, no por mí.

—¿Qué tiene que ver tu madre?

Jungkook volteó su cabeza aún recostada en el respaldar hacia él, y Taehyung miró cómo los mechones negros de su cabello se deslizaron a sus párpados, dándole una profundidad a su mirada brillante por el alcohol.

¿Había mencionado ya que Jungkook era atractivo? Realmente está desconcertado. Si, se dió cuenta de que era guapo desde el momento en que casi lo atropella, pero una cosa era ser guapo y otra atractivo. Taehyung tenía ojos, Jungkook podría ser perfectamente un modelo.

Lejos de saber lo que Taehyung estaba pensando, Jungkook suspiró y ordenó sus pensamientos, decidido a contarle la razón de su relación.

—Mis padres se divorciaron desde que era pequeño, y desde entonces mi madre se convirtió en una persona muy... fría —comenzó, dándole un sorbo a la bebida para animarse a continuar—. Al principio tuvo problemas con el alcohol, pasaba bebiendo todo el día y descuidó mucho su trabajo, hasta que la despidieron. Creo que esa situación hizo que abriera los ojos finalmente, recordó que su despido no solo le afectaba a ella, también me afectaba mí, y sin dinero ambos íbamos a terminar muertos.

En ese momento, Jungkook miró la bebida que estaba ingiriendo y le generó un poco de asco, después de todo, la adicción al alcohol de su madre hizo que casi terminaran en la calle. Se irguió del asiento y dejó el vaso en la mesa antes de volver a recostarse para continuar. Taehyung pudo interpretar sus acciones, pero no dijo nada, solamente asintió para que el otro continuara.

—Pero parecía que ella no podía discernir los extremos. Si no era su desapego al trabajo, era su obsesión con él. Apenas consiguió otro empleo su tiempo se volvió únicamente para él, y yo tuve que hacerme cargo de mi mismo desde muy pequeño. —Un recuerdo vino a su mente y sonrió—. ¿Recuerdas nuestra graduación? Ese día me preguntaste por qué no había nadie conmigo, y yo te dije que mis padres estaban en un viaje y no podían llegar. Bueno, no era mentira, excepto que era únicamente mi madre, porque aparentemente sus reuniones son más importantes que la graduación de su hijo.

En ese entonces ambos estaban en el colegio, era el día de recibir su título académico y a pesar de que Taehyung y él nunca fueron compañeros de salón, hablaron muchas veces al estar en el club de ciencias.

Ese día Taehyung también lo había invitado a celebrar su graduación con su familia, pero Jungkook se negó, diciendo que debía regresar a casa para recibir a sus padres del viaje. La verdad es que pasó dos días completamente solo en su habitación después de eso, y esa había sido la última vez que vio a Taehyung, hasta ahora.

—Y... cuando entré a la universidad fue un poco más solitario y sofocante. Mi madre siempre me preguntaba por mis notas, por mis amistades, y también quería saber si estaba interesado en alguna chica. —Arrugó la nariz en disgusto, no sabía por qué el pensamiento de una pareja le generaba tanto rechazo—. Ella sabía perfectamente que nunca tuve una novia y no me importaba, no me parecía la gran cosa, pero a ella si. Al parecer mi soledad le afectaba a ella o no lo sé, así que un día decidí tener una novia para complacerla y que se sintiera más tranquila. Al mismo tiempo, pensé que tal vez eso era lo que yo necesitaba. —Se río cuando ahora el pensamiento se le hizo estúpido—. Veo que no, todo este tiempo me sentí igual de mierda.

La información hizo que Taehyung se sintiera empatico. Él nunca hubiera pensado que el joven con buenas notas que también asistía al club de ciencias, tenía una vida así. Jungkook nunca se abrió con él en el colegio, solo compartieron cuando fueron compañeros de equipo o cuando hablaban afuera del centro académico. Si hubiera sabido en ese entonces que Jungkook estaba tan solo, se habría esforzado más en su amistad.

Pero tal vez todo pasó por un motivo, y el momento donde realmente debía esforzarse era este. Las coincidencias son extrañas, el destino en sí es extraño, las piezas se mueven de manera curiosa y la vida tiene sus momentos necesarios para actuar. Taehyung aún no sabe cuál es su papel en la vida de Jungkook ni viceversa, pero era un fiel creyente en apoyar a las personas que se cruzaban en su vida. A la larga, podría terminar salvándolas.

Entonces, Taehyung decidió involucrarse en la vida de Jungkook con un primer consejo.

—Eso es porque las relaciones empiezan cuando estás listo y cuando tú lo quieras —aportó, meneando el alcohol azul en su vaso—. Una pareja no puede aparecer para resolver tus problemas, si tú no tienes resuelta tu cabeza, mucho menos lo resolverá otra persona.

Jungkook tomó una inhalación, estando de acuerdo con él.

—Lo sé, estoy frustrado porque sé que pude hacer algo más en nuestra relación y no lo hice, fui un mal novio. —Su expresión cambió a un ceño fruncido—. Pero también estoy enojado porque debió de terminar conmigo antes de meterse con otro.

—Los dos estuvieron mal. —Se rió Taehyung, dándole un trago al líquido. Miró la expresión encaprichada del otro y dio con una idea—. Si nunca te sentiste bien y ahora menos después de lo que pasó, ¿por qué no la llamas para terminar?

Terminar.

Darle fin a su relación.

Jungkook llevó su cabeza hacia arriba y trotó sus dedos en el sofá, tragando.

—Debería, ¿no?

—Deberías —repitió Taehyung, llevando una mano hacia adelante para darle palmadas en el hombro—. Ve, si no empezaron bien, al menos termina de la forma correcta. Se lo debes a ella y a tí mismo.

Jungkook miró un momento el techo iluminado de forma constante por los colores neón y soltó el aire en sus pulmones. Taehyung tenía razón, no podía avanzar y empezar un nuevo capítulo en su vida si continuaba atado a algo que nunca quiso. Además, Sunmi merece moverse libremente por su vida también.

Llevando una mano a sus bolsillos buscó por su celular y se levantó del sofá, mirando a Taehyung brevemente.

—No tardo.

Taehyung se quedó en su sitio, viendo al otro hombre salir para realizar la llamada.

Bueno, le agradaba haberlo ayudado, basicamente Jeon estuvo metido en una relación forzada por él mismo y con influencia indirecta de su madre. Eso estaba mal, si Jungkook siempre estuvo cómodo al ser soltero no tuvo por qué forzarse a entrar en algo que no quería para complacer a su familia. Era libre de vivir su vida con o sin alguien.

Mientras, afuera del establecimiento Jungkook buscó el nombre de Sunmi en sus contactos y le dió el icono llamar. Lo único que esperaba es que no estuviera interrumpiendo algo con el chico del bar, no le gustaría escucharla sin aliento al contestar la llamada.

—¿Hola, Kook?

Jungkook inhaló profundo. Al parecer se escuchaba normal.

—Hola, ¿tienes tiempo para hablar? —dijo sin emoción.

Hubo un ligero silencio.

—... sé a dónde va todo esto, me topé a Jimin cuando salí del bar —dijo después, sorprendiendo al remitente—. Mira, sé que lo que hice estuvo mal, pero realmente quería terminar contigo hace algún tiempo.

—Si te hubiera enfrentado en ese momento probablemente te hubiera reclamado, pero no llamé para eso. —Puso su espalda en una pared, mirando la calle vacía del frente—. Vengo a disculparme contigo por ser un pésimo novio. Esto no quiere decir que estoy perdonando tu infidelidad ni que quiera continuar con la relación, pero sé que en parte tengo la culpa de que nos hayamos distanciado. Perdón si en algún momento te lastimé, y espero que encuentres la felicidad con otra persona.

Hubo un silencio en la línea antes de que Sunmi respondiera.

Gracias, espero lo mismo para tí también —dijo con sinceridad, y después agregó—. Y lo siento por no haber terminado contigo antes, supongo que me sentía atada.

—Lo entiendo. —Sonrió Jungkook, pensando en su madre y el deseo de ella de verlo en pareja—. Yo también me sentía así, pero al menos pudimos abrir los ojos. ¿Sin resentimientos?

Sin resentimientos —repitió la chica con voz calma.

Jungkook soltó un suspiro antes de separar el celular de su oreja y colgar. Inmediatamente un enorme peso cayó de sus hombros y una sonrisa se formó en su rostro ante el alivio.

Finalmente había dejado de aferrarse, finalmente era libre.

Cuando se adentró al bar otra vez buscó a Taehyung en la mesa y lo encontró con el celular en sus manos, aparentemente chateando con alguien. Al tomar asiento a la par de él, Taehyung lo miró después de bloquear el celular.

—¿Cómo te sientes?

—Mejor —respondió con honestidad, y miró su bebida en la mesa, dándose cuenta de que ya estaba vacía—. Pero no tengo ganas de seguir alcoholizándome. ¿Salimos de aquí?

Taehyung guardó el celular en sus pantalones, asintiendo.

—Vámonos entonces.

Pareció ser que las nubes grises formaron una ligera lluvia y terminó mojando las avenidas. Taehyung agradeció que el estacionamiento tuviera techo para proteger su motocicleta.

—¿Te irás a casa? —preguntó el castaño mientras caminaba a la moto estacionada.

La cabeza de Jungkook se movió negativamente. Apenas eran las diez y media de la noche, quería quedarse afuera mucho más tiempo.

Corrección: no quería llegar a casa.

—En realidad... estaba pensando en ir a una tienda de conveniencia y comprar algo de comida basura —confesó en voz baja.

Mirándolo un breve instante mientras tomaba el casco, a Taehyung le agradó la faceta que Jungkook estaba mostrando, una más suelta y relajada que al principio.

—¿Qué tienes, quince? —dijo solo para molestarlo.

Jungkook volvió a verle ofendido.

—¿Los adultos no tienen permitido eso? Además, tú irás conmigo.

—Oh, ¿decidió quién?

—Yo. —La sonrisa en sus labios creció cuando Taehyung le ofreció el otro casco a pesar de sus palabras.

—Solo me usas como tu transporte —dijo Kim con fingida molestia, haciendo reír a Jungkook.

—Fuiste tú el que quería acompañarme, no te quejes ahora.

Taehyung no tenía problemas en acompañarlo, como Jungkook, poco tenía que hacer un sábado por la noche pues vivía solo, y estar en su apartamento podía ser aburrido. De hecho está era la principal razón de pasar todo el tiempo en el refugio.

Mientras encendía el motor, Jungkook preguntó de repente:

—¿Seguro que puedes manejar? ¿no estás borracho?

Taehyung negó inmediatamente, saliendo a la carretera luego de ver hacia los lados.

—Mi tolerancia al alcohol es mejor que el promedio.

Y así fue como condujo hasta que terminaron en un parque de Busan con algunas chucherías como papitas y gomitas, junto a unas bebidas. Llevaron todo un área verde y se sentaron allí, usando sus chaquetas para no mojarse con el césped debido a la lluvia.

La noche estaba muy tranquila, en el parque habían algunas personas paseando a sus mascotas, otras parejas dando paseos nocturnos, mientras que otros solo pasaban por allí después de salir del trabajo o de bares y discotecas. Jungkook y Taehyung se acomodaron un tanto alejados de los demás para conversar en privado.

—¿Algo que extrañes de ser joven? —preguntó Jungkook de la nada mientras metía la mano en la bolsa llena de papas.

Con el clima frío y comiendo las cosas que usualmente compraba después de salir de la escuela, lo invadió la nostalgia. Realmente extrañaba su época escolar, era más sencillo que ahora.

No es que la universidad no fuera divertida, lo era, pero la vida adulta era mucho más exigente que la de un joven. A veces observaba a los niños salir en grupo del colegio y le daban ganas de suspirar, dándose cuenta de que esos tiempos no volverían.

—No tener que pagar por mis cosas —contestó Taehyung, escuchando el mjm en acuerdo de Jeon—. Los estudios también son estresantes, pero sé manejarlos.

—¿Cómo es que dieciséis materias del colegio no se sienten tan pesadas como cinco de la universidad? —preguntó Jungkook de repente.

El otro sonrió.

—No lo sé, supongo que es la vejez.

—No estamos tan viejos.

—Estás hablando de lo que extrañas de ser "joven" —El tono de Taehyung era divertido mientras miraba la actividad en el parque—. Así hablan los viejos Jungkook.

El mencionado le dió un codazo a su izquierda, sin embargo se estaba riendo también.

—Bueno, hablemos de otra cosa. —Su vista se movió a una farola, haciendo memoria de algo que mencionó el castaño hace unas horas—. ¿Dijiste que vivías solo?

—Si. —Taehyung dejó el paquete vacío de gomitas en la bolsa y se lamió los restos en sus dedos—. Tuve que vivir solo desde que entré a la universidad.

—¿Tu familia no vive cerca?

—Soy de Daegu.

Oh, eso Jungkook no lo sabía. Claro, asistieron al mismo colegio aquí en Seúl, pero nunca pensó que Taehyung no viviera con sus padres en ese momento. No sabía con quién estuvo viviendo en ese tiempo, pero era una gran información.

—Entonces... debes extrañarlos.

Taehyung infló sus pulmones con el aire húmedo por el rocío de la lluvia en las plantas, apreciando como una hoja caía de una rama y comenzaba a bailar con el viento, hasta caer en un charco.

—Todos los días —confesó en voz baja—. Pero creo que también es algo con lo que aprendes a lidiar, a vivir solo.

«Oh. —Pensó Jungkook, volteando a ver el perfil iluminado por las luces de las farolas—. Así que él también entiende lo que es vivir solo».

Fue una pequeñez, un dato que a otra persona no le hubiera parecido tan importante. Pero para él, alguien que ha vivido solo la mayor parte de su vida, hizo que su interior se removiera con empatía. Se siente más cómodo con Taehyung ahora que sabe eso de él. Es extraño cuando apenas han pasado unas pocas horas desde que lo vio luego de 4 años, pero se siente así, cómodo.

Jungkook miró el reloj situado en el parque y se dio cuenta que eran más de las doce. Por acto de reflejo volvió a mirar el perfil del hombre que lo estuvo acompañando desde hace algunas horas, un poco atrapado por la forma en que el juego de luces hacía que su rostro se viera aún más llamativo. El puente de su nariz, sus pupilas hundidas en las sombras, su cabello desordenado luego de haberse movido por el viento, sus cejas fuertes, sus pómulos, y sumado a su personalidad y carisma, todo esto hacia que la imagen fuera más... agradable.

—Taehyung —Jungkook no supo de dónde vino esta repentina curiosidad, pero aún así, preguntó—: ¿Tienes novia?

La pajilla que Taehyung sostenía en sus dientes delanteros se cayó al césped. Soltó una maldición baja.

—No. —Botando el plástico ya contaminado en una bolsa, murmuró un poco incómodo—. En realidad no me gustan las mujeres.

—Oh. —Recostándose en el césped e importándole poco mojar su camiseta blanca, entrelazó las manos sobre su estómago—. Entonces tienes novio.

—No, estoy soltero. —Sus cejas se juntaron con ligereza, en realidad el cambio de conversación lo estaba tomando por sorpresa—. ¿Por qué?

Jungkook se encogió de hombros.

—Nada, solo estaba pensando en que posiblemente eres una pareja bastante madura. —comentó en voz baja, sonriendo—. Tus opiniones parecen fundamentadas en experiencia.

Taehyung dejó de mirar a lo lejos para ponerle atención al hombre a su derecha. Jungkook se había acostado con sus ojos cerrados y las manos en su estómago. Se veía bonito.

—En realidad no me gustan las relaciones —dijó con sinceridad—. Me gusta el sexo casual, y aunque no lo creas, meterte en este tipo de cosas te da bastante responsabilidad afectiva.

Jungkook entreabrió un ojo para verle.

—¿En serio?

El otro asintió, abriendo un paquete de Skytles.

—Aprendes a lidiar con diferentes tipos de personas, y te llevas toda clase de experiencias. Tratar bien a tus relaciones casuales es fundamental para no meterte en problemas a futuro.

Jungkook se sintió curioso acerca de eso. Él nunca había tenido una relación casual, siquiera pensó que Taehyung fuera de ese tipo, pero una vez más, tampoco no parecía el mismo que hace cuatro años, todos cambiábamos con el tiempo.

—¿Problemas, como meterte con un psicópata?

—O peor aún, un traficante de personas. —Volvió a sorber de su jugo sin pajilla—. Debes ser bastante cuidadoso al tratar con desconocidos, nunca sabrás quiénes son realmente hasta que los trates mal.

Interesante.

—Si es tan peligroso, ¿por qué lo haces?

—Porque es más fácil que una relación normal. —Se encogió de hombros, viéndole con una ceja alzada—. Anécdotas como las tuyas destruyen mis ganas de tener relaciones serias.

—Ouch. —Se rió el pelinegro. Bueno, también lo pensaría así si fuera a la inversa—. ¿Sabes? Tienes razón, ahórrate la experiencia.

Ambos se rieron de esto y se quedaron en silencio por un tiempo. El paso de las personas se había detenido por los alrededores, ahora estaban únicamente ellos dos allí en el parque. A pesar de estar tan desolado podían estar tranquilos por unos minutos más antes de irse.

En el cielo, la luna empezó a asomarse tras las nubes grises y su luz hizo que Jungkook la mirara, mientras su mente iba en otras direcciones, direcciones que siquiera deberían pasar por su cabeza.

Pero siempre ha sido un hombre muy curioso, y tal vez es el alcohol lo que lo hizo un poco más valiente para preguntar:

—Y... —Se lamió los labios—: ¿El sexo entre hombres es tan bueno como dicen?

En otras circunstancias de su vida, Taehyung se hubiera atragantado por la pregunta, pero acostumbrado a que varios de sus amigos le preguntaran lo mismo desde que descubrieron que es gay, siquiera se inmuta. Sabe que la mayoría lo pregunta por curiosidad, otras, para molestar, pero Jungkook no lo molestaría con eso.

—Mejor —murmuró con una sonrisa ladina—. Hay muchas cosas que puedes hacer con otro hombre, es... entretenido.

«Deberías probarlo». Pensó Taehyung con gracia, pero se lo guardó para sí mismo porque no estaba seguro de que Jungkook estuviera encaminándose a esa dirección. Finalmente, dejó el cartón de jugó en la bolsa y movió hacia atrás para recostarse en el césped.

—¿Y si te dijera que lo quiero intentar aceptarías? —soltó Jungkook de repente.

El castaño se arrepintió de haberse movido hacia atrás mientras tragaba, apenas escuchó la pregunta comenzó a toser como un loco. Nunca pensó que Jungkook le preguntaría si quería tener sexo con él, qué carajo.

Cuando se calmó, se aclaró la garganta para mirarlo.

—¿Qué dijiste?

Oh, él había escuchado perfectamente la pregunta, pero necesitaba volver a escucharla para saber si Jungkook estaba hablando en serio.

El mencionado le devolvió la mirada.

—Dije que lo quiero intentar.

—¿Estás seguro? —Volvió a preguntar una vez más, porque no creía que estuviera diciéndole eso.

—No me siento extraño con la idea —confesó el pelinegro, tragando mientras veía al otro—. Podría intentarlo.

Lejos de animarlo para hacer algún movimiento, Taehyung se irguió en su sitio y un semblante serio tomó lugar en su rostro.

—Estás saliendo de una relación en este momento Jungkook, no creo que sea lo más prudente comenzar a experimentar ahora.

El pelinegro se mordió el labio. En su diccionario eso era un claro rechazo, no supo por qué esperó una respuesta afirmativa.

Bueno, ¿qué esperaba? Taehyung no andaba por allí acostándose con cualquier hombre que se le ofreciera, así no funcionaba la gente gay. Es más, si él fuera Taehyung se sentiría ofendido de saber que pensó de esa forma.

Con eso en mente, asintió y desvío su mirada, sus mejillas algo sonrojadas por la vergüenza.

—Entiendo.

Taehyung percibió el cambio de ánimo y se dispuso a explicarse.

—Escucha Kook, no te estoy rechazando porque no me parezcas atractivo, créeme, es todo lo contrario. Pero deberías tomarte un tiempo antes de iniciar cualquier tipo de relación. —Sonrió ladinamente—. Podrías terminar arrepintiéndote.

Bueno, lo que decía Taehyung tenía lógica. Pero aún así...

—¿Y un beso? —Volvió a mirarle, sin saber de dónde estaba naciendo esa insistencia—. Sé que tal vez suena muy extraño, pero hace mucho tiempo no sentía interés por algo y como que... —Se mordió el labio inseguro—. Como que me gustaría experimentar.

Ese pensamiento le hizo detenerse. ¿Y si su desinterés en la relación con Sunmi fue porque no le gustaban tanto las mujeres? Es decir, ya sabía que las relaciones en general le parecían banales, pero no lo ha probado con un hombre. ¿Sería diferente, o cambiaría algo?

Sintiéndose un poco más intrigado, miró los labios de Taehyung y los comparó con los de Sunmi. Ninguno de los dos despertaba algo en él a simple vista, más allá de apreciar su bonita forma. Allí es cuando desea experimentar con ellos físicamente para saber si existe una diferencia.

Volvió a mirar los ojos oscuros de Taehyung, soltando el labio de sus dientes.

—¿Por favor?

Carajo.

Taehyung no pudo decirle que no a esos ojos, pero tampoco respondió una afirmación. Simplemente se cernió sobre él mientras aún estaba acostado en el césped, haciendo que los ojos redondos de Jungkook se abrieran en sorpresa.

—Detenme si te sientes incómodo, no tengas miedo de apartarme, ¿bien? —Se dirigió al pelinegro en voz baja, dándole la seguridad de detenerlo si quisiera.

La cabeza del otro se movió en afirmativa, sin parecerle extraño el hecho de que un hombre estuviera encima de él y tuviera su rostro muy cerca al suyo. Otra vez, se sentía muy curioso por probar la nueva experiencia.

Fue así como Taehyung dejó de mirarlo y se acercó.

Cuando sus labios fueron tocados por los ajenos, Jungkook tuvo un ligero shock a la sensación. Lo primero que registró su mente fue el cambio de temperatura y lo cálido que se sentían. No fue un toque sexoso, solo percibía el calor ajeno en su boca y... era tan diferente a lo que alguna vez experimentó en besos anteriores.

Esto... esto se sentía bien.

Emocionado porque le estaba gustando, Jungkook comenzó a mover sus labios y un hormigueo agradable inundó sus sentidos, haciéndole suspirar. Se dio cuenta de lo fácil que era desconectar su mente mientras estaba en compañía de alguien que le hacía sentir bien. Era fácil y cómodo, tanto así que cuando Taehyung hizo el amego de retirarse, él le tomó del cuello para impedirlo.

—No, espera. —Respiró por su boca y se lamió los labios—. Déjame besarte un poco más.

Y Taehyung no tuvo tiempo para responder cuando el otro alzó su cabeza para juntar sus belfos de nuevo. Jungkook aún estaba procesando el hecho de que realmente así se sentía besar a una persona a la que realmente quería besar. Nunca fue un tacto incómodo donde sus labios se movían solo porque si y compartían saliva, realmente era bueno y lo llenaba de emoción. Jadeando, giró la cabeza para continuar besando en un mejor ángulo y Taehyung finalmente se rindió, moviendo los labios también.

Un sonido complacido salió de la boca de Jungkook al captar su iniciativa y Taehyung lo sintió calentar sus entrañas. Todo fue un poco más rápido desde allí. Jungkook se sintió abrumado de la mejor forma por el cambio de ritmo, con su pecho latiendo rápidamente y una agradable sensación recorriéndolo entero, estaba dejando que Taehyung tomara su boca e hiciera lo que quisiera, era más que increíble la sensación de la lengua ajena pasándose por sus belfos, pero aún seguía sin profundizar dentro de su boca por mucho que Jungkook permitiera el acceso.

Taehyung lo estaba ignorando a propósito, sabía que si comenzaban a besarse más allá de lo superficial, iba a terminar haciendo indecencia pública. Cuando sintió que estaba perdiendo la noción, se separó de un chasquido de los labios ajenos y respiró hondo.

—Deberíamos parar por ahora —respiró sobre los labios ajenos.

Jungkook soltó un jadeo, todavía algo borracho por la experiencia, con las pupilas dilatadas, las mejillas sonrojadas y sus párpados perezosos. Siquiera recordaba que estaban en un parque a altas horas de la madrugada. Toda su boca estaba hormigueando, nunca pensó que un par de besos lo pondrían así. Su lengua se sentía suelta.

—¿Y continuamos en tu apartamento?

Taehyung soltó una risa que el otro correspondió.

—¿Estás tratando de involucrarme en algún tipo de venganza a tu ex?

Jungkook soltó su cuello, lamiendo sus labios temblorosos. Miró a Taehyung con seriedad.

—Sabes que ella no me interesaba realmente.

Taehyung respiró hondo, conteniéndose de preguntar "¿y yo si?" mientras veía la honestidad en Jungkook. En lugar de eso, carraspeó y miró hacia otro lado, irguiendose un poco.

—Me dijiste que no querías regresar a casa, ¿no?

Estaba tan distraído en mirar la boca ajena que Jungkook siquiera se acordó de que de hecho, tenía una madre en casa y ahora tenía una ex. No, no quería regresar no sólo porque debía enfrentar a su madre, sino porque no le sorprendería llegar y encontrarla trabajando aún a éstas horas de la madrugada. Esa imagen siempre lo llenaba de preocupación.

La tensión en su cuerpo fue notoria para Taehyung. Podía imaginar la razón por la cual no quería regresar a casa. Tal vez no debería involucrarse demasiado porque no es su problema, pero había algo en Jungkook que influía en él, como si no pudiera dejarlo solo frente a sus problemas, como si necesitara su apoyo aunque Jungkook nunca lo pidió.

Finalmente Jungkook respondió:

—Tienes razón, no quiero regresar.

Taehyung respiró hondo, diciéndose a sí mismo que no estaba rompiendo sus propias reglas de acostarse con curiosos y con ex recientes. Se levantó del césped y le tendió una mano al pelinegro, ayudándolo a erguirse.

—Iremos a mi apartamento.