𝗙𝗔𝗟𝗢𝗙𝗜𝗟𝗜𝗔 ― 𝗧𝗡𝗧 𝗗𝗨𝗢

Sinopsis

。ㅤ𝆬ㅤ ִ ㅤ꒰ 𑂯 ꒱ 𝗙𝗔𝗟𝗢𝗙𝗜𝗟𝗜𝗔 𓈒 𔓘 ੭ ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤ︵︵ ⊹ ︵ ୨·୧ ︵ ⊹ ︵︵ ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤᨦ 𓈒 𑂯 𝗱𝗼𝗻𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗮𝗰𝗸𝗶𝘁𝘆 𝟭𝟳 𝗰𝗲𝗻𝘁𝗶𝗺𝗲𝘁𝗿𝗼𝘀 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝘀𝘂𝗳𝗶𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀˳ 𑁯 ˚ ㅤ ୨ৎ ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤ。 𓈒 ꪆ୧ ¡𝗦𝗼𝗹𝗼 𝗰𝘂𝗯𝗶𝘁𝗼𝘀! ᨳິ 𓈒 ੭ ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤᄊ 𝆬 ꒱ ׁ ִ 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝘀𝗺𝘂𝘁ׄ ୨⬦୧ ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤ≀ 𔓘 ꒰ ིྀ ꒱࣪ 𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗱𝗮𝗽𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗮 𝗹𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗶𝗻𝗮𝗹𝆹 ᰍ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤᨳ᭬ ˚ 𝆹 ੭̠ sі 𝗍ᥱ ᥣ𝗹ᥱ𝗴𝗮 ᥲ 𝗶𝗻ᥴ𝗼m𝗼ძ𝗮r 𝗻᥆ 𝗺ᥲ𝗻ძ𝗲s 𝗺ᥱ𝗻s𝗮ȷ𝗲s 𝗱𝗲 𝗼𝗱𝗶𝗼.˚ ᰍ ≀ㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤ ︶︶ ⊹ ︶ㅤ︶ ୨·୧ ︶ㅤ︶ ⊹ ︶︶

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

i like big cocks, i can't help it


-¿Me estás jodiendo?- Exclamó alterado el azabache. El flujo acelerado de su excitación parecía haberse cortado de golpe al conocer el pequeño...muy pequeño amigo de su acompañante.


El chico bajó la vista confundido.


-¿De qué estás hablando?- Inquirió levemente molesto, ya que el menor había decidido pararlo todo en el peor momento. Su erección dolía y el menor solo se dedicaba a joderle.


-¡Ese jodido tamaño! - Quackity, rojo de la rabia. - ¿No te da vergüenza andar con esa miniatura entre las piernas?


El chico abrió la boca, pero las palabras no salieron. Necesitaba un momento para procesar lo que estaba pasando.


-Debes estarme jodiendo tú a mí.- Murmuró, frunciendo el ceño. Quackity apretó los dientes.- ¿Miniatura? ¿En serio? ¿Qué demonios esperas? ¿Treinta centímetros?


-Pues tampoco esperaba cinco.


-¡Diecisiete! - Exclamó el chico, incrédulo.- ¡¿Unos jodidos diecisiete centímetros no son suficientes para ti?!


El silencio proveniente por parte del menor fue suficiente para que el chico alcanzara su máximo nivel de vergüenza e indignación. Se alejó con furia del azabache arrodillado frente a su hombría y caminó con pasosdesequilibrados y rápidos hasta su ropa tirada en un extremo de la habitación.


-¡Espera!- Exclamó Quackity, poniéndose de pie precipitadamente. Su acompañante lo miró sin dejar de ponerse la ropa.- Y-yo... eh... p-podría intentar hacerlo contigo...


Un jadeo de exclamación salió de los labios del chico.


-¿Intentar? - inquirió, sintiendo el enojo crecer cada vez más.- Vete a la mierda.


-P-pero.- El menor se quejó, revolviéndose el cabello con frustración.-¡Oh, mierda! No es mi culpa que no cumplas mis expectativas..


-¿Qué clase de expectativas tienes?- Exclamó el chico, haciendo una mueca de horror.- Zorra traga pollas.


Quackity se indignó.-Quizá sí, pero sólo pollas grandes, no como la tuya, amigo. Suerte con ese gusanito.- Canturreó, empujando al chico fuera de la habitación sin dejarle tiempo alguno de agarrar su camiseta ni su cartera, lo cual había sido completamente a propósito, pero su acompañante parecía estar cegado de indignación, ya que no reparó en devolverse por ellas.


Quackity se recostó contra la madera de la puerta, soltando un suspiro pesado.


-Y yo creí que porque era extranjero me había ganado el premio gordo. -se quejó para sí mismo.- Mierda, realmente es mejor mi vibrador.


El azabache se mordió el labio inferior. Se sentía un poco culpable por herir el ego de su acompañante, pero no podía evitarlo.


Simplemente cuando un hombre no cubría aquél especial requisito tan importante para él, este enloquecía.


Caminó hasta el bolso que había llevado consigo al club esa noche (donde había tenido lo que creyó que podía llamar suerte al conocer a ese guapo extranjero que acababa de salir echando humo de la habitación de hotel), en el cual guardaba lo que era calificado por sí mismo como "botiquín de emergencia", para casos como estos, el cual contenía un consolador rosa y un vibrador del mismo color, los cuales medían aproximadamente veintitrés centímetros cada uno, más una botella de lubricante.


Se encogió de hombros y se tiró en la cama, dispuesto a resolver por sí mismo aquel problema que el extranjero le había ocasionado con besos, pero no había sido capaz de resolver con su polla.


Era un poco patético, quackity lo sabía, pero simplemente no podía evitarlo.


Él era así y no recordaba un momento de su vida en el que haya aceptado que el miembro de su acompañante midiese menos de veinte centímetros, simplemente era su gusto, su filia. Adoraba los miembros grandes... y era vergonzoso, pero no podía repararlo....


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-Karl, por favor, estás llamando mucho la atención...- murmuró quackity, enterrando cada vez más la cabeza en su plato, notando que las personas que los miraban extraño a causa de la escandalosa risa de su mejor amigo.


-P-pero, Quackity...- el castaño se tomó un momento para respirar profundo y limpiarse las lágrimas ocasionadas por la risa.- ¿Cómo diablos quieres que me quede callado después de lo que acabas de contarme? ¿Eh?


-Deberías tener en cuenta que fue muy vergonzoso para mí.


-En serio creí que habías obtenido un buen polvo al ver la cara de felicidad con la que te fuiste del club con ese sujeto.- admitió Karl, llevándose un par de papas fritas a la boca.


-Pues no.- gruñó el azabache, removiendo las verduras en su plato sin intención de llevárselas a la boca.


-Sigo sin creer que le hayas echado de la habitación medio desnudo

solo por el tamaño de su polla.- murmuró su mejor amigo con una gran sonrisa en el rostro.


-Sabes que soy exigente con ese tema...- susurró el menor con las mejillas rojas.


-En serio amigo, de cumpleaños te daré un viaje a África con todo pago. Sería el paraíso para tu exigente culo.- repitió Karl con burla, pues no era la primera vez que decía algo así.


Quackity se limitó a mirarlo con odio y seguir comiendo.


-He escuchado que Luzuriaga la tiene grande.- comentó de repente, llamando la atención de Quackity.


-¿Luzu? - inquirió el azabache, buscándolo inconscientemente con la mirada.


-El mismo.- aseguró Karl, señalando disimuladamente detrás de Quackity. Este volteó la mirada, encontrándose con el grupo entero de fútbol americano entrando en el comedor. Como cabeza de aquellos, Luzu, el capitán.


Quackity dirigió su calculadora mirada hacia la entrepierna del jugador, intentando conseguir una pequeña mirada que le diese una idea de a qué podría estarse enfrentando. Lo poco que pudo ver le dejó satisfecho.


-Aproximadamente veinte centímetros. - murmuró para sí mismo. O al menos eso creyó, ya que al regresar su mirada al castaño frente a él, este le miraba atónito.- ¿Qué?


-¿Puedes saber el tamaño aproximado de un chico sólo con mirárselo por encima del pantalón? - exclamó en susurros. Quackity se ruborizó notablemente.


-Supongo que es la práctica...


-¡Eres una perra sucia, Alex Quackity! - vociferó Karl, ganándose un par de miradas estupefactas por algunas chicas que pasaban por su mesa. El menor sintió la necesidad de enterrarse vivo.


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Quackity sabía que en cualquier momento el lapicero en su boca se rompería debido a las constantes y fuertes mordidas que le proporcionaba al estar tan concentrado mirando impúdica, pero disimuladamente hacia el mariscal de campo, quien se encargaba de devolverle discretas miradas coquetas mientras jugueteaba con una bola de papel junto a sus compañeros de equipo, aprovechando la ausencia del maestro.


-¿Sabes? Podrías solo ir y hablarle. - sugirió una delicada voz en su oído, haciéndole saltar un poco por la sorpresa.


-Mierda, George, casi me das un infarto. - dramatiza, llevándose una mano al pecho.


-No seas exagerado, Alexis. - se burla el mayor, sentándose junto a Quackity.- No era mi intención asustarte, pero lo digo en serio. Han estado mirándose de forma nada disimulada desde hace media hora... yo ya me habría desesperado.


-No sé si debería hablarle... - después de todo, sus intenciones con Luzu no eran del todo puritanas.


-Oh, vamos, no me digas que te avergüenza. Te he visto acercarte a tipos más guapos y más grandes que ese sin una pizca de alcohol en las venas y sin una pizca de duda, ¿qué te detiene ahora? - "Que asistimos en la misma universidad..." pensó el menor. Los demás hombres que mencionaba George seguro habían sido parte de sus conquistas de fines de semana, a los que usaba para complacerse con grandes tamaños, pero siempre procuraba cuidadosamente no involucrarse con nadie de su mismo centro educativo que fuera divulgando su extraño gusto por las pollas grandes en toda la universidad.


-S-sólo... no estoy seguro. -confiesa, encogiéndose de hombros.


-Pero sólo irás y le pedirás una cita porque te gusta... no es la gran cosa. -admite el mayor, mirando a Alex mientras hace una mueca despreocupada.


-George, a mí no me gusta LV y no quiero pedirle una cita. - le hace saber Quackity, mirándolo seriamente. George le devuelve la mirada, confuso.


-¿Entonces...?


Quackity suspira.


Sólo quiero follar con él. Karl me dijo que hay rumores que dicen que está bien dotado. - le comenta el menor, como si estuviesen hablando del clima.


-Ah, Alexis, tú y ese extraño gusto por los miembros grandes. - George niega con la cabeza, haciendo sonrojar a Quackity.- ¿Quieres saber lo que a mí me contaron?- El azabache asiente.- Que todos los del equipo de fútbol están bien dotados.


Quackity abre grande los ojos.


-Aunque no me creas. - George asiente con orgullo.- Tengo una fuente bastante confiable que me asegura que todos están bien de allí abajo.


-¿Quién te dijo eso? - inquirió el azabache, verdaderamente interesado.


-Yo tengo mis contactos. - dice simplemente, dejando al azabache con la duda.- Sin embargo, te puedo decir que Dream me lo ha confirmado. Ya sabes, son hombres y se duchan juntos después de los juegos... un día le pregunté a mi novio y él me lo confirmó. Aunque se puso un poco celoso, pero nada que un poco de buen sexo no pueda arreglar.


-Ew, no sé porque escucharte hablar de tener sexo con Dream es como escuchar a mis padres hablar de sus polvos. - confiesa Quackity, estremeciéndose. George le golpea en la cabeza.


-Más respeto, mocoso. - Quackity masajea la zona afectada con una mueca de dolor.- A lo que quiero llegar, es a que no es necesario que acoses a Luzu, cualquier jugador que elijas te podría dar una agradable sorpresa.


Y Quackity lo consideró.