𝑫𝒐𝒏𝒅𝒆 𝑻𝒐𝒅𝒐 𝑬𝒎𝒑𝒆𝒛𝒐...
𝙰́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜
𝙼𝚞𝚌𝚑𝚘𝚜 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜 𝚑𝚊𝚋𝚒𝚝𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚎𝚕 𝚖𝚞𝚗𝚍𝚘 𝚑𝚊𝚌𝚎 𝚜𝚒𝚐𝚕𝚘𝚜, 𝚎𝚕 𝚙𝚛𝚘𝚙𝚘́𝚜𝚒𝚝𝚘 𝚍𝚎 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚙𝚛𝚘𝚝𝚎𝚐𝚎𝚛 𝚕𝚘𝚜 𝚑𝚞𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚌𝚞𝚊𝚕𝚚𝚞𝚒𝚎𝚛 𝚖𝚊𝚕, 𝚎𝚗𝚏𝚎𝚛𝚖𝚎𝚍𝚊𝚍𝚎𝚜 𝚝𝚎𝚛𝚖𝚒𝚗𝚊𝚕𝚎𝚜 𝚜𝚒𝚗 𝚌𝚞𝚛𝚊, 𝚑𝚎𝚛𝚒𝚍𝚊𝚜 𝚐𝚛𝚊𝚟𝚎𝚜, 𝚎𝚝𝚌. 𝙷𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚞𝚗 𝚍𝚒𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚌𝚞𝚊𝚕𝚚𝚞𝚒𝚎𝚛 𝚘𝚝𝚛𝚘, 𝚞𝚗𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚏𝚞𝚎 𝚊𝚝𝚊𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚙𝚘𝚛 𝚞𝚗𝚊 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚌𝚒𝚎 𝚋𝚊𝚜𝚝𝚊𝚗𝚝𝚎 𝚍𝚎𝚜𝚌𝚘𝚗𝚘𝚌𝚒𝚍𝚊, 𝚕𝚊 𝚌𝚞𝚊𝚕 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚜𝚎 𝚕𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚘𝚌𝚎 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝙳𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜, 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜 𝚙𝚕𝚊𝚗𝚎𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚖𝚊𝚜𝚊𝚌𝚛𝚊𝚛 𝚝𝚘𝚍𝚊 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜 𝚗𝚘 𝚒𝚋𝚊𝚗 𝚊 𝚙𝚎𝚛𝚖𝚒𝚝𝚒𝚛𝚕𝚘, 𝚊𝚖𝚋𝚊𝚜 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚌𝚒𝚎𝚜 𝚕𝚞𝚌𝚑𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚎 𝚎𝚕𝚕𝚊𝚜, 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚕𝚊𝚖𝚎𝚗𝚝𝚊𝚋𝚕𝚎𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎, 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜 𝚊𝚜𝚎𝚜𝚒𝚗𝚊𝚛𝚘𝚗, 𝚝𝚘𝚛𝚝𝚞𝚛𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚢 𝚌𝚘𝚖𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚊 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚕𝚘𝚜 𝚑𝚞𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚗𝚘 𝚝𝚊𝚗 𝚜𝚘𝚕𝚘 𝚊 𝚕𝚘𝚜 𝚑𝚞𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜, 𝚜𝚒 𝚗𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚊 𝚞𝚗𝚊 𝚐𝚛𝚊𝚗 𝚖𝚊𝚢𝚘𝚛𝚒𝚊 𝚍𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜, 𝚢𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚒, 𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚗𝚘 𝚙𝚞𝚎𝚍𝚎𝚗 𝚜𝚊𝚕𝚒𝚛 𝚑𝚎𝚛𝚒𝚍𝚘𝚜 𝚙𝚘𝚛 𝚑𝚞𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜, 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚗𝚘 𝚙𝚞𝚎𝚍𝚎𝚗 𝚎𝚟𝚒𝚝𝚊𝚛 𝚜𝚊𝚕𝚒𝚛 𝚑𝚎𝚛𝚒𝚍𝚘𝚜 𝚘 𝚒𝚗𝚌𝚕𝚞𝚜𝚘 𝚖𝚞𝚎𝚛𝚝𝚘𝚜 𝚙𝚘𝚛 𝚜𝚎𝚛𝚎𝚜 𝚝𝚊𝚗 𝚙𝚘𝚍𝚎𝚛𝚘𝚜𝚘𝚜 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜, 𝚙𝚘𝚛 𝚍𝚎𝚜𝚐𝚛𝚊𝚌𝚒𝚊, 𝚕𝚘𝚜 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜 𝚜𝚎 𝚟𝚘𝚕𝚟𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚖𝚊́𝚜 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚝𝚎𝚜 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚊 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜, 𝚢𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚕𝚘𝚜 𝚊𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜 𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚌𝚛𝚒𝚊𝚝𝚞𝚛𝚊𝚜 𝚙𝚘𝚍𝚎𝚛𝚘𝚜𝚊𝚜, 𝚕𝚘𝚜 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚕𝚘 𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚐𝚛𝚊𝚌𝚒𝚊𝚜 𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚎𝚛 𝚕𝚘𝚜 𝚊𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜, 𝚊𝚜𝚒𝚚𝚞𝚎 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚒𝚋𝚊𝚗 𝚎𝚗 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚎𝚛 𝚝𝚘𝚍𝚊 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚌𝚒𝚎 𝚢 𝚝𝚎𝚛𝚖𝚒𝚗𝚊𝚛 𝚌𝚘𝚗 𝚎𝚜𝚝𝚊.
𝙰 𝚕𝚘 𝚕𝚊𝚛𝚐𝚘 𝚍𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚊𝚗̃𝚘𝚜, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚟𝚎𝚣 𝚕𝚊 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚌𝚒𝚎 𝚍𝚎 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜 𝚒𝚋𝚊 𝚜𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚊𝚜𝚎𝚜𝚒𝚗𝚊𝚍𝚊 𝚙𝚘𝚌𝚘 𝚊 𝚙𝚘𝚌𝚘, 𝚑𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚙𝚘𝚛 𝚏𝚒𝚗, 𝚊𝚕𝚐𝚞𝚗𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚙𝚞𝚍𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚓𝚞𝚗𝚝𝚊𝚛𝚜𝚎 𝚢 𝚎𝚜𝚌𝚊𝚙𝚊𝚛 𝚐𝚛𝚊𝚌𝚒𝚊𝚜 𝚙𝚘𝚛 𝚕𝚊 𝚊𝚢𝚞𝚍𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚑𝚞𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜, 𝚜𝚘𝚕𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚕𝚊 𝚐𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚝𝚎𝚗𝚍𝚛𝚒𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚒𝚛 𝚑𝚊𝚌𝚒𝚊 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚜𝚒 𝚗𝚎𝚌𝚎𝚜𝚒𝚝𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚊𝚢𝚞𝚍𝚊 𝚍𝚎 𝚎𝚜𝚝𝚊 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚌𝚒𝚎, 𝚊𝚞́𝚗 𝚚𝚞𝚎 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚊 𝚕𝚎𝚓𝚘𝚜.
𝙴𝚜𝚝𝚎 𝚕𝚞𝚐𝚊𝚛 𝚜𝚎 𝚖𝚊𝚗𝚝𝚎𝚗𝚍𝚛𝚒́𝚊 𝚎𝚗 𝚜𝚎𝚌𝚛𝚎𝚝𝚘 𝚎𝚗 𝚞𝚗 𝚌𝚊𝚖𝚙𝚘 𝚙𝚘𝚛 𝚕𝚊 𝚜𝚎𝚐𝚞𝚛𝚒𝚍𝚊𝚍 𝚍𝚎 𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜. 𝙿𝚊𝚜𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚊𝚕𝚐𝚞𝚗𝚘𝚜 𝚊𝚗̃𝚘𝚜 𝚢 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚜𝚎𝚐𝚞𝚒́𝚊 𝚒𝚗𝚝𝚊𝚌𝚝𝚊.
—Mhm..alguien tendrá que ir..—Dice una mujer joven, parecía de unos 25 años, mientras mira una gran canasta vacia.
—¿Uh? ¿De que hablas, cariño?—Dice un hombre, casi igual de joven que su compañera, era pareja de esta mujer.
—Alguien tendrá que ir por mas proviciones..hay que salir mas allá del campo.—Dice la joven mirando a su pareja.
—¿Más allá del campo? Pero normalmente buscamos proviciones cada año, aún no se cumple un año..ademas ¿No has oido que hace dos dias unos demonios atacaron otra aldea? No podemos perder más gente de nuestra especie.— Dice algo preocupado.
—Lo sé..pero el agua se esta acabando y la comida tambie-...—Dice pero de repente ella con su pareja escuchan la voz de una pequeña niña.
—¡Mamá! ¡Papá!—Dice una pequeña niña, parecía tener unos 7 años, esta iba volando con unas grandes alas blancas y llevaba un largo vestido largo, que la cubría hasta sus tobillos, dejando sus pies al descubierto, volaba de una manera algo torpe, como si ella no fuera tan experta en volar—¡Mami! ¡Papi! ¡Conseguí algo!—Dice y finalmente deja de volar, ahora dejando sus pies descalzos en el cesped y corre hacia ellos.
—¡Cariño!—Dice aquella joven y se agacha para arrodillarse con una gran sonrisa, quedando a la altura de la pequeña—¿Donde estabas?—
—¿Pequeña, donde estuviste?—Dice aquel hombre, ahora agachandose también—¿Que conseguiste, traviesa?—
—¡Miren! ¡Consegui una pelota roja de un árbol! ¡Habian millones de ellas colgadas en un árbol! ¡Comí una y tenía un gran sabor! Hay pelotas rojas y verdes..—Dice enseñandoles su canasta la cual traía manzanas rojas y verdes, las manzanas eran aquellas "pelotas" que la niña mencionaba.
—¿Uh?—La joven empieza a reir levemente y acaricia la mejilla de su hija—Cariño, esas "pelotas" se llaman manzanas.—Dice sonriendo.
—Manzanas..—Dice la pequeña, mirando sorprendida a su madre mientras que en su mano mantenía una manzana y con su brazo libre, mantenía la canasta.
—¿Donde las encontraste, hija?—Dice el padre de la pequeña.
—Uhm..—Se queda callada, pensando unos segundos—Fuí al bosque de aquí y las encontré casi llendo al sur.—
—Mhm..—Su padre sonríe y lleva una mano a la cabeza de la pequeña, despeinando el cabello de la niña—Bien hecho, Suki.—Dice para luego extender sus alas y abrazar a la pequeña y a su esposa, cubriendo a ambas con sus grandes alas negras.
𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚃𝚎𝚗𝚜𝚑𝚒, 𝚞𝚗𝚊 𝚗𝚒𝚗̃𝚊 𝚍𝚎 8 𝚊𝚗̃𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚎𝚍𝚊𝚍 𝚢 𝚞𝚗𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚝𝚊𝚗𝚝𝚘𝚜 𝚗𝚒𝚗̃𝚘𝚜 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜 𝚍𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚜𝚎 𝚙𝚘𝚍𝚛𝚒́𝚊 𝚍𝚎𝚌𝚒𝚛 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚜 𝚞𝚗𝚊 𝚗𝚒𝚗̃𝚊 𝚊𝚕𝚐𝚘 𝚝𝚛𝚊𝚟𝚒𝚎𝚜𝚊, 𝚖𝚞𝚢 𝚎𝚡𝚝𝚛𝚘𝚟𝚎𝚛𝚝𝚒𝚍𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝚕𝚊 𝚐𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚢 𝚖𝚞𝚢 𝚊𝚕𝚎𝚐𝚛𝚎, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚕𝚎 𝚌𝚊𝚞𝚜𝚊𝚋𝚊 𝚝𝚎𝚛𝚗𝚞𝚛𝚊 𝚎𝚗 𝚝𝚊𝚗 𝚜𝚘𝚕𝚘 𝚟𝚎𝚛 𝚊 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚑𝚎𝚛𝚖𝚘𝚜𝚊 𝚗𝚒𝚗̃𝚊 𝚙𝚊𝚜𝚎𝚊𝚛 𝚙𝚘𝚛 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚊𝚍𝚎𝚖𝚊́𝚜 𝚎𝚛𝚊 𝚑𝚒𝚓𝚊 𝚍𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚊𝚜 𝚙𝚊𝚛𝚎𝚓𝚊𝚜 𝚖𝚊́𝚜 𝚛𝚎𝚜𝚙𝚎𝚝𝚊𝚍𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚌𝚒𝚎 𝚍𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜, 𝙰𝚖𝚎 𝚆𝚊𝚝𝚊𝚗𝚊𝚋𝚎 𝚢 𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘 𝚃𝚎𝚗𝚜𝚑𝚒.
𝙴𝚗 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚎𝚛𝚊 𝚞𝚗 𝚛𝚒𝚎𝚜𝚐𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚊𝚕𝚒𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚊 𝚍𝚎𝚕 𝚌𝚊𝚖𝚙𝚘 𝚙𝚘𝚛 𝚙𝚛𝚘𝚟𝚒𝚌𝚒𝚘𝚗𝚎𝚜 𝚢𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚍𝚎𝚋𝚒́𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚛 𝚘𝚌𝚞𝚕𝚝𝚊, 𝚊𝚜𝚒𝚚𝚞𝚎 𝚕𝚊 𝚐𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚊 𝚌𝚊𝚛𝚐𝚘 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚍𝚎𝚋𝚒́𝚊 𝚍𝚒𝚜𝚌𝚞𝚝𝚒𝚛 𝚜𝚘𝚋𝚛𝚎 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚜𝚘𝚕𝚞𝚌𝚒𝚘𝚗𝚊𝚛𝚒́𝚊𝚗 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚜𝚒𝚝𝚞𝚊𝚌𝚒𝚘𝚗.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
—Bien..hay que discutir sobre un tema.—Dice el joven, de pie en la cabeza de una mesa, llamando la atención de una junta de personas que habían sido reunidas—Mi esposa, Ame y yo vimos que las provisiones de comida y materiales para contrucciones se esta acabando más rápido que los años anteriores, asique..se nos ocurrió algo para solucionarlo..a pesar de lo riesgoso que sería—Dice y alarma a los demás.
—¿Pero señor, que insinua? No podemos salir de nuevo, cualquier demonio podria acabar con nosotros, esta aldea es la única de nuestra especie que queda.—Dice otro hombre, este se veía adulto, como de unos 40.
𝙰𝚖𝚎:
—Mi esposo lo tiene en cuenta, pero todo se acaba rápido este año ¿Que haremos si nos quedamos sin nada a mitad de año..?—Dice y deja a todos callados—Yo digo que..en vez de ir por provisiones una vez cada año..sea una vez cada mes.—
—Pero no es seguro..más ahora—Dice otro hombre, este también era igual de joven que Keitaro y Ame-Se dice que hace dos dias una aldea fue atacada por demonios..—
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
—Estamos al tanto..pero fue solo un demonio y solo acabó con pocos.—Dice y apoya sus manos en la mesa—¿No se dieron cuenta que cuando hay un ataque en una aldea, siempre es uno o dos demonios? Nosotros podemos contra ellos si vamos en grupo, no uno grande pero en uno pequeño, como de tres o cuatro personas.—Dice y mira a los demas, viendo que estaba logrando convencerlos.
—Tiene razon.—Dice una mujer, tambien adulta, como de unos 30—Solo que los que deberian ir seriamos nosotros, la cabeza y mando de la aldea, no pondremos en riesgo a los demas.—
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
—Bien ¿Estamos todos de acuerdo?—Dice mirando a todos, los demás asienten.
𝙷𝚊𝚋𝚒́𝚊𝚗 𝚚𝚞𝚎𝚍𝚊𝚍𝚘 𝚎𝚗 𝚞𝚗 𝚊𝚌𝚞𝚎𝚛𝚍𝚘, 𝚞𝚗 𝚐𝚛𝚞𝚙𝚘 𝚍𝚎 𝚌𝚞𝚊𝚝𝚛𝚘 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚜 𝚒𝚛𝚒́𝚊 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚖𝚎𝚜 𝚊 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚛 𝚙𝚛𝚘𝚟𝚒𝚌𝚒𝚘𝚗𝚎𝚜, 𝚙𝚞𝚎𝚜 𝚎𝚜𝚘 𝚑𝚒𝚌𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗, 𝚎𝚜𝚊 𝚗𝚘𝚌𝚑𝚎 𝚒𝚛𝚒́𝚊𝚗 𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘 𝚢 𝙰𝚖𝚎, 𝚊𝚜𝚒𝚚𝚞𝚎 𝚍𝚎𝚌𝚒𝚍𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚊𝚌𝚞𝚍𝚒́𝚛 𝚊 𝚊𝚕𝚐𝚞𝚒𝚎𝚗 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚌𝚞𝚒𝚍𝚊𝚛𝚊 𝚊 𝚂𝚞𝚔𝚒.
𝙰𝚖𝚎:
—Bien, Suki.—
Dice mientras preparaba un bolso y lo ponía en su hombro, para luego girarse y ver a su hija
—Ya sabes lo que te dije, te quedarás aquí, segura y a salvo ¿Si?—
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¿Pero donde iran? ¿Por qué no puedo ir con ustedes?—
Dice ella mientras tenía una muñeca de trapo, ella la llama Hikari.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
—Porque..—
Suspira y va hacía Suki para agacharse a su altura
—Es peligroso..nosotros iremos porque sabemos como protegernos, además si no fuera por emergencia, nisiquiera saldriamos..—
—¿Pero es una emergencia, no? Deben ir—
Dice la misma mujer adulta que estaba en aquella reunion.
𝙰𝚖𝚎:
Ella sonrie y se acerca a aquella mujer
—Gracias por ofrecerte a cuidar a nuestra hija—
Dice sonriendo levemente.
—No te preocupes, soy buena cuidadora, si puedo cuidar una aldea, puedo con una hermosa niña—
Dice sonriendo.
𝙰𝚖𝚎:
Sonrie aliviada y se acerca para abrazarla
—Gracias de nuevo, mamá.—
—No agradezcas, hija.—
Dice la mujer correspondiendo el abrazo de su hija
—Bien, vayan, mientras más rápido hagan esto, más temprano volverán—
Dice separandose del abrazo.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
Asiente levemente y besa la frente de Suki
—Te quiero, pequeña.—
𝚂𝚞𝚔𝚒:
Sonrie al sentir el beso de su padre y mueve levemente sus orejas por la felicidad
—También te quiero, papi.—
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
Le sonríe y baja su mano a la mejilla de ella
—Y recuerda..la familia siempre está unida.—
Dice para luego levantarse.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘 𝚢 𝙰𝚖𝚎 𝚜𝚎 𝚍𝚎𝚜𝚙𝚒𝚍𝚎𝚗 𝚍𝚎 𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚕𝚞𝚎𝚐𝚘 𝚒𝚛 𝚊 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚛 𝚙𝚛𝚘𝚟𝚒𝚜𝚒𝚘𝚗𝚎𝚜, 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚓𝚎𝚛, 𝚖𝚊𝚍𝚛𝚎 𝚍𝚎 𝙰𝚖𝚎 𝚢 𝚊𝚋𝚞𝚎𝚕𝚊 𝚍𝚎 𝚂𝚞𝚔𝚒, 𝚏𝚞𝚎 𝚌𝚘𝚗 𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚢 𝚜𝚎 𝚚𝚞𝚎𝚍𝚘 𝚍𝚎𝚗𝚝𝚛𝚘 𝚍𝚎 𝚌𝚊𝚜𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝚎𝚕𝚕𝚊, 𝚊𝚖𝚋𝚊𝚜 𝚜𝚎𝚗𝚝𝚊𝚍𝚊𝚜 𝚖𝚒𝚎𝚗𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚓𝚞𝚐𝚊𝚋𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝚜𝚞 𝚖𝚞𝚗̃𝚎𝚌𝚊 𝚍𝚎 𝚝𝚛𝚊𝚙𝚘.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¿Abuelita, por qué tu no envejeces? He visto en libros que la especie humana, a pasar el tiempo, su piel se vuelve arrugada y su cabello se vuelve blanco, como el de nosotros.—
Dice mirando a su abuela.
—Mhm..es una buena pregunta, querida—
Dice y se cruza de brazos
—Bueno..los ángeles no pueden morir de vejez, mucho menos de enfermedades terminales o cosas por ese estilo, asique los ángeles crecen hasta llegar la etapa del adultez, como yo, ahora mismo deberia ser una anciana.—
Dice y rie levemente.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—Pero, abuelita ¿Eso no seria algo malo? Si un ángel es amigo de un humano, el ángel verá al humano morir cuando el seguirá viviendo.—
Dice la pequeña, como si esa pregunta se le hubiera pensado hace mucho tiempo.
—¿Uh..?—
Se queda algo sorprendida por la pregunta para luego sonreir
—Sabes..dicen que los ángeles pueden hacer un tipo de pacto para poder ser como un humano o ser directamente un humano, solo si el ángel quiere..hm..—
Se queda callada unos segundos y luego se levanta para poder abrir sus alas y volar hacia una estanteria de libros, buscando un libro en la parte de arriba de la estanteria.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¿Que buscas?—
Dice dejando su muñeca sentada en el suelo para luego levantarse y también abrir sus alas, volando hacia su abuela pero, como siempre, de una forma torpe, tratando de no caer.
—Tus padres tenían un libro sobre lo que te estoy contando.—
Dice mientras sigue buscando hasta al fin encontrar un gran libro blanco, con paginas doradas
—Perfecto—
Dice y mira a Suki para luego reir un poco
—Ven, te vas a caer y no queremos que pase algo malo—
Dice y toma la mano de la pequeña para que ambas pudieran bajar al suelo
—Mira, ten—
Dice y le da el libro a Suki.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
Ella toma el libro y lo mira, viendo que la portada del libro, tenía su título de color dorado
—¿"Los ángeles y sus pactos"?—
Dice y mira a su abuela.
—Puedes leerlo todas las veces que quieras, puedes investigar más de nuestra especie, cosas que no sabías—
Dice y sonrie un poco.
𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚢 𝚜𝚞 𝚊𝚋𝚞𝚎𝚕𝚊 𝚎𝚖𝚙𝚎𝚣𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚊 𝚕𝚎𝚎𝚛 𝚞𝚗 𝚙𝚘𝚌𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝚕𝚒𝚋𝚛𝚘 𝚑𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎𝚜 𝚍𝚎 𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚟𝚘𝚕𝚟𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚌𝚘𝚗 𝚜𝚞 𝚎𝚚𝚞𝚒𝚙𝚘, 𝚊𝚕 𝚙𝚊𝚛𝚎𝚌𝚎𝚛 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚒𝚍𝚎𝚊 𝚏𝚞𝚗𝚌𝚒𝚘𝚗𝚘́ 𝚢 𝚍𝚎𝚌𝚒𝚍𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚕𝚕𝚎𝚟𝚊𝚛𝚕𝚊 𝚊 𝚌𝚊𝚋𝚘, 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚎𝚗 𝚟𝚎𝚣 𝚍𝚎 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚛 𝚙𝚛𝚘𝚟𝚒𝚜𝚒𝚘𝚗𝚎𝚜 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚊𝚗̃𝚘, 𝚜𝚎𝚛𝚊́ 𝚊 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚖𝚎𝚜, 𝚜𝚎𝚛𝚒́𝚊 𝚖𝚊́𝚜 𝚏𝚊́𝚌𝚒𝚕 𝚢 𝚊𝚜𝚒́ 𝚙𝚊𝚜𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚟𝚊𝚛𝚒𝚘𝚜 𝚖𝚎𝚜𝚎𝚜.
𝙻𝚞𝚎𝚐𝚘 𝚍𝚎 𝚞𝚗𝚘𝚜 8 𝚖𝚎𝚜𝚎𝚜, 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚜𝚎𝚐𝚞𝚒́𝚊 𝚒𝚗𝚝𝚊𝚌𝚝𝚊 𝚢 𝚘𝚌𝚞𝚕𝚝𝚊, 𝚑𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚞𝚗𝚊 𝚗𝚘𝚌𝚑𝚎 "𝚌𝚞𝚊𝚕𝚚𝚞𝚒𝚎𝚛𝚊". 𝚃𝚘𝚍𝚊 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚍𝚞𝚛𝚖𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚢𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚛𝚊 𝚝𝚊𝚛𝚍𝚎, 𝚑𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚍𝚎 𝚒𝚗𝚖𝚎𝚍𝚒𝚊𝚝𝚘, 𝚜𝚎 𝚑𝚊𝚋𝚒́𝚊 𝚎𝚜𝚌𝚞𝚌𝚑𝚊𝚍𝚘 𝚞𝚗 𝚐𝚛𝚒𝚝𝚘 𝚍𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚖𝚞𝚓𝚎𝚛, 𝚊𝚕𝚎𝚛𝚝𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚊 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
Al escuchar el grito de aquella mujer, él con su esposa se despertaron alertados
—¿Que fue eso?—
Dice y rápidamente se levanta.
𝙰𝚖𝚎:
—No lo se, vamos a ver—
Dice y rápidamente se levanta para ir afuera con Keitaro a ver que ocurria.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘 𝚢 𝙰𝚖𝚎 𝚜𝚊𝚕𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚊 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚊 𝚢 𝚟𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚞𝚗𝚊 𝚌𝚊𝚜𝚊 𝚍𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚎𝚖𝚙𝚎𝚣𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚊 𝚒𝚗𝚌𝚎𝚗𝚍𝚒𝚊𝚛𝚜𝚎, 𝚍𝚎 𝚊𝚕𝚕𝚒 𝚜𝚊𝚕𝚒́𝚊 𝚞𝚗𝚊 𝚖𝚞𝚓𝚎𝚛
𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕 𝚊𝚛𝚛𝚊𝚜𝚝𝚛𝚊𝚗𝚍𝚘𝚜𝚎, 𝚑𝚎𝚛𝚒𝚍𝚊 𝚢 𝚌𝚘𝚗 𝚜𝚞𝚜 𝚊𝚕𝚊𝚜 𝚌𝚊𝚜𝚒 𝚚𝚞𝚎𝚖𝚊𝚍𝚊𝚜, 𝚕𝚊 𝚙𝚒𝚎𝚕 𝚍𝚎𝚕 𝚛𝚘𝚜𝚝𝚛𝚘 𝚍𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚓𝚎𝚛 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚚𝚞𝚎𝚖𝚊𝚍𝚊, 𝚖𝚘𝚜𝚝𝚛𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚖𝚞́𝚜𝚌𝚞𝚕𝚘, 𝚜𝚎 𝚙𝚘𝚍𝚒́𝚊 𝚟𝚎𝚛 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚜𝚞𝚜 𝚙𝚒𝚎𝚛𝚗𝚊𝚜 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚒𝚐𝚞𝚊𝚕𝚎𝚜, 𝚙𝚘𝚛 𝚎𝚜𝚘 𝚜𝚘𝚕𝚘 𝚜𝚎 𝚊𝚛𝚛𝚊𝚜𝚝𝚛𝚊𝚋𝚊, 𝚗𝚘 𝚙𝚘𝚍𝚒́𝚊 𝚌𝚊𝚖𝚒𝚗𝚊𝚎, 𝚍𝚎𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚜𝚊𝚕𝚒́𝚊 𝚌𝚊𝚖𝚒𝚗𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚞𝚗 𝚑𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎, 𝚙𝚞𝚎𝚜 𝚎𝚜𝚝𝚎 𝚗𝚘 𝚎𝚛𝚊 𝚞𝚗 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕, 𝚙𝚞𝚎𝚜 𝚎𝚛𝚊 𝚞𝚗 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘, 𝚎𝚜𝚝𝚎 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚍𝚎 𝚞𝚗 𝚋𝚛𝚊𝚣𝚘 𝚢 𝚕𝚘𝚐𝚛𝚘 𝚊𝚕𝚌𝚊𝚗𝚣𝚊𝚛 𝚊 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚓𝚎𝚛 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚎 𝚊𝚛𝚛𝚊𝚜𝚝𝚛𝚊𝚋𝚊, 𝚎𝚜𝚝𝚎 𝚜𝚎 𝚊𝚐𝚊𝚌𝚑𝚘 𝚢 𝚖𝚘𝚛𝚍𝚒𝚘 𝚍𝚎 𝚒𝚗𝚖𝚎𝚍𝚒𝚊𝚝𝚘 𝚎𝚕 𝚌𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚓𝚎𝚛, 𝚎𝚖𝚙𝚎𝚣𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚎𝚛𝚕𝚊, 𝚊𝚛𝚛𝚊𝚗𝚌𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚌𝚘𝚗 𝚜𝚞𝚜 𝚍𝚒𝚎𝚗𝚝𝚎𝚜 𝚕𝚊 𝚙𝚒𝚎𝚕 𝚍𝚎 𝚎𝚕 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕, 𝚕𝚊 𝚋𝚘𝚌𝚊 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚓𝚎𝚛 𝚜𝚎 𝚕𝚕𝚎𝚗𝚊𝚋𝚊 𝚍𝚎 𝚜𝚊𝚗𝚐𝚛𝚎 𝚢 𝚜𝚊𝚕𝚒́𝚊𝚗 𝚐𝚛𝚒𝚝𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚍𝚎𝚜𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚌𝚒𝚘́𝚗 𝚢 𝚍𝚘𝚕𝚘𝚛, 𝚎𝚜𝚝𝚘 𝚊𝚕𝚊𝚛𝚖𝚘́ 𝚊 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚊 𝚟𝚎𝚛 𝚚𝚞𝚎 𝚑𝚊𝚋𝚒́𝚊 𝚜𝚞𝚌𝚎𝚍𝚒𝚍𝚘 𝚢 𝚍𝚎 𝚒𝚗𝚖𝚎𝚍𝚒𝚊𝚝𝚘, 𝚜𝚊𝚕𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚖𝚊𝚜 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚘𝚜𝚌𝚞𝚛𝚒𝚍𝚊𝚍, 𝚌𝚘𝚛𝚛𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚑𝚊𝚌𝚒́𝚊 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚊𝚝𝚊𝚌𝚊𝚛, 𝚙𝚞𝚎𝚜 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚎𝚛𝚊 𝚞𝚗 𝚒𝚗𝚍𝚒𝚌𝚒𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚑𝚊𝚋𝚛
𝚒́
𝚊 𝚞𝚗𝚊 𝚐𝚞𝚎𝚛𝚛𝚊.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
Al ver todo ese escándalo, rápidamenteamente toma la mano de Ame y la lleva adentro de la casa, cerrando las puertas
—Ame, busquemos a Suki..es hora de hacerlo.—
𝙰𝚖𝚎:
—¿A-Ahora..? Pero..—
Dice de una manera preocupada.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
—Ame..es ahora, el momento que temiamos—
Dice y sostiene sus hombros
—Es hora, ve, busca a Suki y yo iré por el bolso.—
𝙰𝚖𝚎:
Ella asiente de inmediato y va rápidamente hacía la habitación de Suki, viendo que ella estaba cubierta hasta su cabeza con las mantas mientras se le escuchaba llorar
—¡Hija! ¡Suki, soy yo!—
Dice corriendo hacía ella y sacudiendola un poco.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
¡Mami!—
Dice y rápidamente se descubre, se veía llorando y abrazando a su muñeca
—¡¿Que esta pasando?!—
Dice mientras tiembla.
𝙰𝚖𝚎:
—Suki, hija, es hora de irnos.—
Dice y rápidamente carga a Suki, extendiendo sus alas y cubriendola
—¡Keitaro!—
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
Rápidamente entra a la con un bolso lleno y lo pone a su hombro
—¡Vamos!—
Dice y rápidamente, ambos con Suki, salen por la ventana de su casa.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘 𝚢 𝙰𝚖𝚎 𝚎𝚖𝚙𝚎𝚣𝚊𝚛𝚘𝚗𝚊 𝚟𝚘𝚕𝚊𝚛, 𝚕𝚎𝚓𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚒𝚛 𝚑𝚊𝚌𝚒́𝚊 𝚞𝚗 𝚋𝚘𝚜𝚚𝚞𝚎 𝚖𝚒𝚎𝚗𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚎𝚜𝚌𝚞𝚌𝚑𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚐𝚛𝚒𝚝𝚘𝚜 𝚢 𝚜𝚎 𝚟𝚎𝚒́𝚊 𝚖𝚊́𝚜 𝚏𝚞𝚎𝚐𝚘 𝚎𝚗 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊. 𝙰𝚖𝚋𝚘𝚜 𝚜𝚒𝚐𝚞𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚟𝚘𝚕𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚑𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚕𝚕𝚎𝚐𝚊𝚛 𝚊𝚕 𝚒𝚗𝚒𝚌𝚒𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝚋𝚘𝚜𝚚𝚞𝚎, 𝚊𝚖𝚋𝚘𝚜 𝚋𝚊𝚓𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚢 𝚍𝚎𝚓𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚜𝚞𝚎𝚕𝚘 𝚊 𝚂𝚞𝚔𝚒.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¿Mami..? ¿Papi..? ¿Por qué paran..? ¿Que hacen..?—
Dice asustada y agitada.
𝙰𝚖𝚎:
Baja a Suki al suelo y la mira
—Hija..no tenemos mucho tiempo..tendras que irte..sola.—
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¿Q-Que..? ¡No, no quiero irme sola! ¡Quiero ir con ustedes!—
Dice y toma las mangas de los ropajes de ambos, jalandolos con la poca fuerza que su pequeño cuerpo tenía.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
—¡Suki!—
Dice y rápidamente la toma de los hombros
—Hija..no hay tiempo..tienes que irte y salvarte..nosotros iremos a pelear y para eso, tenemos que mantenerte a salvo primero—
Dice mientras sus ojos se cristalizan.
𝙰𝚖𝚎:
—Hija..—
La mira y sonrie
un poco mientras que sus ojos se llenan de lágrimas
—Mira, ve al centro del bosque, esperanos alli y si no vamos hasta el amanecer..vete sola, escapa.—
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¡No! ¡Mami, papi, deben quedarse conmigo, la familia siempre esta unida!—
Dice mientras de sus ojos caen de nuevo lágrimas.
𝙰𝚖𝚎:
—Lo sé, mi vida, lo sé..pero quiero que sepas que te amamos, nunca olvides de ser valiente y fuerte, no dejes que nadie te diga que esta bien y mal..averigualo tu misma—
Dice y empiezan a caer lágrimas de sus ojos para luego abrazarla con fuerza.
𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘:
De sus ojos también caen lágrimas y rápidamente abraza a ambas, cubriendolas con sus alas
—Te amamos, Suki..—
Dice y besa su cabeza
— ..ahora, ve, vete rápido—
Dice separándose de ambas y mira a Suki para luego darle el bolso que antes llevaba.
𝙰𝚖𝚎:
—Ve, Suki, porfavor..—
Dice mientras lloraba.
𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚜𝚎𝚐𝚞𝚒́𝚊 𝚕𝚕𝚘𝚛𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚑𝚒𝚣𝚘 𝚌𝚊𝚜𝚘 𝚊 𝚜𝚞𝚜 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎𝚜, 𝚊𝚋𝚛𝚒𝚒́𝚘 𝚜𝚞𝚜 𝚊𝚕𝚊𝚜 𝚢 𝚜𝚊𝚕𝚒́𝚘 𝚟𝚘𝚕𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚑𝚊𝚌𝚒́𝚊 𝚎𝚕 𝚋𝚘𝚜𝚚𝚞𝚎 𝚖𝚒𝚎𝚗𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚌𝚊𝚛𝚐𝚊𝚋𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕 𝚋𝚘𝚕𝚜𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚞 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎 𝚕𝚎 𝚍𝚒́𝚘 𝚢 𝚌𝚘𝚗 𝚜𝚞 𝚖𝚞𝚗̃𝚎𝚌𝚊, 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊 𝚟𝚎𝚣 𝚜𝚞 𝚟𝚞𝚎𝚕𝚘 𝚗𝚘 𝚎𝚛𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚜𝚒𝚎𝚖𝚙𝚛𝚎, 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊 𝚙𝚊𝚛𝚎𝚌𝚒́𝚊 𝚜𝚎𝚛 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚞𝚗𝚘 𝚗𝚘𝚛𝚖𝚊𝚕, 𝚗𝚘 𝚝𝚊𝚖𝚋𝚊𝚕𝚎𝚊𝚋𝚊 𝚢 𝚎𝚛𝚊 𝚛𝚎𝚌𝚝𝚘, 𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚗𝚘 𝚜𝚎 𝚍𝚊𝚋𝚊 𝚌𝚞𝚎𝚗𝚝𝚊 𝚢𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚎𝚕 𝚌𝚎𝚗𝚝𝚛𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝚋𝚘𝚜𝚚𝚞𝚎 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚚𝚞𝚎𝚍𝚊𝚛𝚜𝚎 𝚊𝚕𝚕𝚒́
.
𝙲𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚏𝚒𝚗𝚊𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚕𝚘 𝚎𝚗𝚌𝚘𝚗𝚝𝚛𝚘́, 𝚜𝚒𝚗 𝚙𝚎𝚗𝚜𝚊𝚛 𝚊𝚝𝚎𝚛𝚛𝚒𝚣𝚘́ 𝚊𝚕𝚕𝚒́ 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚙𝚘𝚍𝚎𝚛 𝚎𝚜𝚌𝚘𝚗𝚍𝚎𝚛𝚜𝚎 𝚍𝚎𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚍𝚎 𝚞𝚗 𝚊́𝚛𝚋𝚘𝚕, 𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚜𝚎 𝚜𝚎𝚗𝚝𝚘́ 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚜𝚞𝚎𝚕𝚘 𝚖𝚒𝚎𝚗𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚊𝚋𝚛𝚊𝚣𝚊𝚋𝚊 𝚜𝚞 𝚖𝚞𝚗̃𝚎𝚌𝚊 𝚢 𝚕𝚕𝚘𝚛𝚊𝚋𝚊, 𝚗𝚘 𝚜𝚊𝚋𝚒́𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚙𝚘𝚍𝚛𝚒́𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚛𝚕𝚎𝚜 𝚙𝚊𝚜𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚊 𝚜𝚞𝚜 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎𝚜, 𝚊𝚋𝚞𝚎𝚕𝚊 𝚢 𝚊 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚊𝚜𝚒́ 𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚜𝚎 𝚚𝚞𝚎𝚍𝚘́ 𝚞𝚗𝚘𝚜 𝚕𝚊𝚛𝚐𝚘𝚜 𝚢 𝚍𝚘𝚕𝚘𝚛𝚘𝚜𝚘𝚜 𝟹𝟶 𝚖𝚒𝚗𝚞𝚝𝚘𝚜 𝚑𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚏𝚒𝚗𝚊𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚕𝚘𝚐𝚛𝚘́ 𝚌𝚊𝚕𝚖𝚊𝚛𝚜𝚎 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚗𝚘 𝚍𝚎𝚓𝚊𝚋𝚊 𝚍𝚎 𝚊𝚋𝚛𝚊𝚣𝚊𝚛 𝚊 𝚜𝚞 𝚖𝚞𝚗̃𝚎𝚌𝚊 𝚖𝚒𝚎𝚗𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚖𝚒𝚛𝚊𝚋𝚊 𝚊 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚕𝚊𝚍𝚘𝚜, 𝚌𝚘𝚗 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚗𝚣𝚊𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚞𝚜 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎𝚜 𝚟𝚘𝚕𝚟𝚒𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚗𝚘 𝚟𝚎𝚒́𝚊 𝚗𝚒𝚗𝚐𝚞𝚗𝚊 𝚜𝚎𝚗̃𝚊𝚕 𝚍𝚎 𝚊𝚕𝚐𝚞𝚗𝚘, 𝚑𝚊𝚜𝚝𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚜𝚌𝚞𝚌𝚑𝚘́ 𝚞𝚗𝚘𝚜 𝚙𝚊𝚜𝚘𝚜 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚌𝚎𝚜𝚙𝚎𝚍, 𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚖𝚒𝚛𝚒́ 𝚊 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚕𝚊𝚍𝚘𝚜, 𝚟𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚜𝚒 𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚜𝚞𝚜 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎𝚜 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚍𝚎 𝚕𝚊𝚜 𝚜𝚘𝚖𝚋𝚛𝚊𝚜, 𝚜𝚊𝚕𝚘 𝚊𝚕𝚐𝚞𝚒𝚎𝚗 𝚚𝚞𝚎 𝚗𝚘 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚋𝚊.
𝙳𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊𝚜 𝚜𝚘𝚖𝚋𝚛𝚊𝚜 𝚜𝚊𝚕𝚒́𝚘 𝚞𝚗 𝚑𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎 𝚌𝚘𝚗 𝚞𝚗𝚊 𝚟𝚎𝚜𝚝𝚒𝚖𝚎𝚗𝚝𝚊 𝚎𝚕𝚎𝚐𝚊𝚗𝚝𝚎, 𝚌𝚊𝚋𝚎𝚕𝚕𝚘 𝚗𝚎𝚐𝚛𝚘 𝚊𝚝𝚊𝚍𝚘 𝚊 𝚞𝚗𝚊 𝚌𝚘𝚕𝚎𝚝𝚊 𝚋𝚊𝚓𝚊 𝚢 𝚘𝚓𝚘𝚜 𝚛𝚘𝚓𝚘𝚜, 𝚕𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚖𝚊́𝚜 𝚕𝚎 𝚍𝚒𝚜𝚝𝚒𝚗𝚐𝚒𝚊 𝚎𝚛𝚊 𝚞𝚗 𝚐𝚛𝚊𝚗 𝚜𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎𝚛𝚘.
—Vaya..vaya..vaya..¿Que tenemos aqui?—
Dice viendo a la pequeña niña que estaba asustada, lo que más le llamo la atención eran sus grandes alas blancas
—Que niña tan..hermosa..y esta sola.—
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¿Quien..es usted?—
Dice con una voz temblorosa mientras abrazaba cada vez más fuerte su muñeca.
—¿Yo?..bueno, digamos que..soy un hombre que vino a salvarte, pequeña.—
Dice mientras se acercaba lentamente a ella
—Dime..¿Estas sola..?
𝚂𝚞𝚔𝚒:
Ella se quedo callada pero con su cabeza, asintió levemente.
—Estoy..sola.—
—Vaya..nunca ví un ángel de frente..y tus alas son tan hermosas..—
Dice y se agacha, apoyando una rodilla en el suelo
—Dime..¿Como te llamas, pequeña?—
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—..S-Suki Tenshi—
Dice aún asustada.
—Suki..que hermoso nombre..dime, Suki..¿Esperas a tus..padres?—
Dijo aquel hombre, llevando su mano a acariciar levemente la mejilla de la niña.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
Ella se queda callada de nuevo y asiente nuevamente, ahora extrañandose de como aquel hombre sabía eso.
—Bien..yo digo que..no esperes mucho—
Dice y sonrie levemente.
𝙳𝚎 𝚛𝚎𝚙𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚍𝚎𝚝𝚛𝚊́𝚜 𝚍𝚎 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕 𝚑𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎, 𝚜𝚊𝚕𝚎𝚗 𝚝𝚛𝚎𝚜 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜, 𝚜𝚘𝚕𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚗 𝚜𝚞𝚜 𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚕𝚕𝚎𝚟𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚊 𝚝𝚛𝚎𝚜 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚜 𝚢 𝚕𝚊𝚜 𝚝𝚒𝚛𝚊𝚗 𝚊𝚕 𝚜𝚞𝚎𝚕𝚘, 𝚎𝚛𝚊𝚗 𝚜𝚞𝚜 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎𝚜 𝚢 𝚊𝚋𝚞𝚎𝚕𝚊, 𝚜𝚞𝚜 𝚌𝚞𝚎𝚛𝚙𝚘𝚜 𝚜𝚒𝚗 𝚟𝚒𝚍𝚊, 𝚕𝚊𝚜 𝚊𝚕𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚝𝚛𝚎𝚜 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚚𝚞𝚎𝚖𝚊𝚍𝚊𝚜, 𝚕𝚊 𝚖𝚊𝚗𝚍𝚒́𝚋𝚞𝚕𝚊 𝚍𝚎 𝙰𝚖𝚎 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚊 𝚍𝚎 𝚜𝚞 𝚕𝚞𝚐𝚊𝚛, 𝚕𝚘𝚜 𝚘𝚓𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝙺𝚎𝚒𝚝𝚊𝚛𝚘 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚏𝚞𝚎𝚛𝚊 𝚍𝚎 𝚜𝚞𝚜 𝚌𝚞𝚎𝚗𝚌𝚊𝚜 𝚢 𝚕𝚊 𝚐𝚊𝚛𝚐𝚊𝚗𝚝𝚊 𝚍𝚎 𝚜𝚞 𝚊𝚋𝚞𝚎𝚕𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚊𝚋𝚒𝚎𝚛𝚝𝚘 𝚍𝚎 𝚙𝚊𝚛 𝚎𝚗 𝚙𝚊𝚛, 𝚕𝚘𝚜 𝚝𝚛𝚎𝚜 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚜𝚒𝚗 𝚟𝚒𝚍𝚊, 𝚏𝚛𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚊 𝚂𝚞𝚔𝚒.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
Al verlos, sus ojos se agrandan como platos, asustada al verlos y empieza a llorar casi a gritos, ahora abriendo sus alas para volar a ellos.
—Pequeña, ellos estan muertos, tus padres no volverán—
Dice aquel hombre, aún arrodillado y girando levemente su cabeza para ver a Suki, su expresión era totalmente neutra.
𝚂𝚞𝚔𝚒:
—¡Mami, papi!—
Dice a gritos y lloriqueos.
—Sabes, a mis hombres les parecio un buen aperitivo—
Dice levantándose y caminando hacía ella
—Y si no quieres acabar como ellos, más te vale que no te retuerces. Carguenla.—
𝙰𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚝𝚛𝚎𝚜 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚊𝚕𝚕𝚒́ 𝚊𝚜𝚒𝚗𝚝𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗, 𝚍𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚎𝚕𝚕𝚘𝚜 𝚝𝚘𝚖𝚊𝚛𝚘𝚗 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚋𝚛𝚊𝚣𝚘 𝚍𝚎 𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚕𝚎𝚟𝚊𝚗𝚝𝚊𝚛𝚕𝚊 𝚢 𝚕𝚕𝚎𝚟𝚊𝚛𝚕𝚊 𝚖𝚒𝚎𝚗𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚜𝚎 𝚛𝚎𝚜𝚒𝚜𝚝𝚒́𝚊.
—Ah..y tomen esa muñeca y mochila, tambien traiganlos—
Dice y empieza a caminar, adentrandose al bosque.
𝙴𝚕 𝚝𝚎𝚛𝚌𝚎𝚛 𝚍𝚎𝚖𝚘𝚗𝚒𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚊𝚕𝚕𝚒, 𝚝𝚘𝚖𝚘́
𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚗̃𝚎𝚌𝚊 𝚢 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕 𝚋𝚘𝚕𝚜𝚘 𝚍𝚎 𝚕𝚕𝚎𝚟𝚊𝚋𝚊 𝚕𝚊 𝚗𝚒𝚗̃𝚊 𝚢 𝚕𝚘𝚜 𝚝𝚛𝚎𝚜 𝚜𝚒𝚐𝚞𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚊 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕 𝚑𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎, 𝚍𝚎𝚓𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚕𝚘𝚜 𝚌𝚞𝚎𝚛𝚙𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚘𝚜 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎𝚜 𝚢 𝚊𝚋𝚞𝚎𝚕𝚊 𝚍𝚎 𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚊𝚕𝚕𝚒.
𝙼𝚒𝚎𝚗𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚎𝚗 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚝𝚘𝚍𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚜𝚒𝚎𝚗𝚍𝚘 𝚚𝚞𝚎𝚖𝚊𝚍𝚊, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚊𝚗𝚐𝚎𝚕 𝚚𝚞𝚎 𝚑𝚊𝚋𝚒𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚊𝚕𝚕𝚒 𝚏𝚞𝚎 𝚊𝚜𝚎𝚜𝚒𝚗𝚊𝚍𝚘 𝚢 𝚖𝚊𝚜𝚊𝚌𝚛𝚊𝚍𝚘, 𝚍𝚎𝚓𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚕𝚘𝚜 𝚛𝚎𝚜𝚝𝚘𝚜 𝚊𝚕𝚕𝚒, 𝚚𝚞𝚎𝚖𝚊𝚗𝚍𝚘𝚜𝚎 𝚓𝚞𝚗𝚝𝚘 𝚊 𝚕𝚊 𝚊𝚕𝚍𝚎𝚊, 𝚊𝚑𝚘𝚛𝚊, 𝚂𝚞𝚔𝚒 𝚎𝚛𝚊 𝚕𝚊 𝚞́𝚗𝚒𝚌𝚊 𝚍𝚎 𝚜𝚞 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚌𝚒𝚎, 𝚟𝚒𝚟𝚊.