I
La batalla final contra Muzan fué devastadora, perdimos a muchos, otros ya no podían más que depender de sus familiares y amigos cercanos pero por suerte nosotros seguimos en pie y seguimos juntos hasta el final.
Han pasado 5 años desde entonces, 5 años en que he callado lo que sucede en esa casa, en la que fuí recibido amablemente como si fuera uno más de su familia, la casa de la familia Kamado siempre fué un lugar cálido y reconfortante según Nezuko, mi amada esposa y madre de mis 3 hijos, pero ahora me parece que nunca volvió a ser lo que se supone que debía ser.
Cuando terminó la batalla y todos fuimos rehabilitados fuimos invitados por Tanjiro, el mayor de los Kamado una vez se enteró que tanto Inosuke como yo no teníamos un lugar al cual regresar, me pareció un gesto de extrema amabilidad y una oportunidad que aprovecharía para cortejar a la menor, pero ese día Inosuke murmuró algo de lo que no entendería su significado, no hasta mucho tiempo después y que aún guardo con recelo hasta el día de hoy y razón por la que decidí escribir esto en primer lugar, para poder calmar mi conciencia y apaciguar mi alma.
"Hasta la muerte entonces"
Poco o nada sabía de lo que esas dos cabezas que creía conocer bien comenzaban a maquinar, en silencio y cuando nadie los veía, en los lugares más lejanos y oscuros, ocultos a plena vista y lo suficientemente obvio para pasar desapercibidos.
Cuando veníamos de regreso pasamos por la aldea en la que Tanjiro vendía carbón, muchos se acercaron a los hermanos para asegurarse de que eran ellos, sabían lo que había sucedido en su hogar o más bien lo que creían saber, por unos momentos incluso dudaron que realmente fueran ellos pero se alegraron de verlos de regreso sanos y salvos. Inosuke y yo lo ayudábamos con la carga pues aunque podía mover su brazo completo, incluso su mano, no era capaz de sostener casi nada y siempre terminaba por soltar su agarre.
"¿Son sus parejas? ¿Se casarán pronto?"
Esa clase preguntas se podían escuchar en más de una persona, habían pensado que Inosuke era una chica ya que de algún modo había sido convencido de al menos llevar el haori que Tanjiro le ofreció para protegerlo del sol, no llevaba su máscara y había recogido su cabello debido al calor por lo que fué fácil confundirlo pero ni siquiera se molestó en aclarar eso, en cambio Tanjiro solo decía ser demasiado joven para el matrimonio y continuó avanzando hasta el que sería nuestro nuevo hogar.
Por supuesto todos nos preocupamos por el mayor de los hermanos, su rehabilitación sería lenta y no sabíamos si podría mejorar su condición, su ojo era una pérdida total pero su brazo tenía esperanzas. Inosuke fué quien más lo ayudaba, siempre estaba cerca y era el primero en darse cuenta si algo no estaba bien con él, se había dedicado a las labores del hogar junto a su hermana, ya que no era capaz de ayudar con el carbón se dedicó a especializarse más específicamente en la cocina, siempre nos sorprendió lo bueno que se hizo en tan poco tiempo pero siempre fué muy dedicado, de eso no teníamos duda pero cuando comenzó a mejorar insistió en ayudar con la venta del carbón, bajando de la montaña a menudo y ayudando a los demás con las tareas sencillas que podía realizar, volviendo a ayudar a encontrar a varias personas desaparecidas.
Creo que la primera vez que noté algo extraño fué durante el primer invierno, si bien no era algo extraño que a veces nos bañábamos juntos esos dos comenzaron a hecerlo por su cuenta, Tanjiro solía pedir ayuda pues aún le era difícil hacerlo bien y siempre recurría a él, siempre era él quien estaba a su lado, en las noches cuando las pesadillas le causaban insomnio, cuando hacía esfuerzos sobrehumanos para intentar mover objetos que antes solía tomar sin problemas o cuando a causa de su debilidad tenía pequeños accidentes, siempre era él quien permanecía a su lado.
"Gracias Inosuke, si no fuera por tu ayuda no sé lo que hubiera hecho, siempre me ayudas, me siento seguro con tigo a mi lado"
Era común escuchar esa clase de cosas salir de la boca de Tanjiro y siempre provocaban que el corazón del salvaje se agitara de manera anormal, siempre pensé que era por que esos dos se la pasaban mirándose, incluso cuando aún peleábamos contra demonios siempre encontraban la manera de sacarme de quicio mientras coqueteaban entre sí, era de lo más detestable pero me alegraba por que al final se correspondían y quién era yo para juzgarlos, si ellos eran felices con su extraña e indefinida relación yo era feliz también, siempre creí que su corazón latía de esa manera por él pero aún así no estaba preparado para lo que sabría después y jamás lo habría creído de no haberlo visto y escuchado yo mismo.