Capitulo 1 Cry Baby
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Las familias desde tiempos inmemoriales, se han formado por los típicos integrantes en ella; padre, madre, hijos. Así como los principios básicos de los cuidados entre padres y crías; alimentarlos, acicalarlos y sobre todo… Protegerlos.
Aunque algo que es bastante común cuando en algunos casos, las madres sienten rechazo por sus crías por lo que pasan dos cosas…
O las descuidan y abandonan.
O se las comen…
Y teniendo en cuenta la situación actual… Quizás hubiera sido lo mejor.
Desde que nació era una niña muy tímida y delicada, aunque a diferencia de muchos niños ella no creció en un lugar lleno de amor, su padre se separó de su madre por sus problemas de alcoholismo, su hermano mayor con problemas de drogas, ese no era un hogar feliz para ella.
Las liebres eran de las especies que menos amor sienten por sus crías, podía dormir durante la noche tranquila con ese pensamiento a enfrentar la dura realidad de que en realidad, nunca la amaron… era más digerible.
Escucho los golpes contra la puerta de la entrada principal, frunció el ceño al despertar por los ruidos de los golpes contra la madera y supo que era hora de empezar su día.
Bajo lentamente los escalones hasta la entrada principal, ahí estaba su hermano mayor que no veía en días, desde que salió con sus amigos a beber el viernes en la noche, recién llegaba después de estar días perdido en dios-sabe-donde.
-¿Vas a desayunar algo?- pregunto la chica mientras arreglaba su cabello en un rodete alto y lavaba sus manos para ir a la cocina y preparar el desayuno.
-No estés jodiendo, ¿Qué se supone que haces?- dijo el mayor mientras la miraba ir de aquí para allá.
-Mamá aun no despierta, llegó ayer a las 12 de la noche y tú tienes hambre, ¿No?- hablo en un tono bajo mientras sacaba lo que cocinaría esa mañana.
Un poco de espinacas, heno, papas y por su puesto…
-Ten y apúrate, tengo que ir a trabajar temprano- dijo el mayor mientras subia las escaleras para ir a su cuarto para hacer quien-sabe-que.
Su mirada se desvió lentamente a la encimera de la cocina y arrugo un poco la nariz por instinto.
Lentamente tomo entre sus manos el muslo de ciervo y camino al lavabo para comenzar a despellejarlo y lavarlo con cuidado antes de cortarla para cocinarla junto con los vegetales.
En realidad, no le sorprendía el saber de dónde la había conseguido, sus amigos tenían conexiones con el mercado negro y era parte de su dieta.
Era más deliciosa la carne cuando llevaba varios días así, comenzando a llegar a un estado putrefacto, ser carroñero les daba la posibilidad de comer carne sin sentirse mal al digerirlo, era más accesible que las verduras y podía sentir la satisfacción de estar lleno por largos periodos de tiempo.
Era lo que había así que estaba agradecida por el esfuerzo que hacía su hermano y su madre… estaba muy agradecida.
-¿Mamá?, ¿Cómo te sientes?- hablo la chica después de entrar en el lugar de la recamara que su madre utilizaba para dormir.
-Agh, no siento la cabeza, creo que va a explotar- replico la liebre mayor, esta se reincorporaba lentamente en el colchón con la ayuda de su hija.
Sus problemas de alcoholismo estaban empeorando y había dejado de trabajar desde hace un par de meses por lo que sus recursos eran escasos, tampoco era como si su hermano ayudara en la situación. Al contrario, si le daba la gana, iba a trabajar, si no, solo decía que saldría a beber un rato con sus amigos y volvia a casa después de días.
Con cuidado la llevo a la cocina donde estaba el único macho y le sirvió un plato de sopa para que comieran los tres juntos como una familia.
-Llego el correo hace un par de horas- dijo la chica mientras con cuidado se levantaba de la mesa para caminar al recibidor de la sala y tomar las cartas amontonadas en la entrada.
Recibo de pago, recibo de préstamo, aviso fiscal de desalojo, otro aviso de pago…
Dentro de las cartas había una en especial, el sobre era color verde musgo con el sello de cera color dorado.
“Buen día estimada señorita Violetta.
Con el gusto de informarle que dentro de nuestro programa becario, se le escogió por medio de un sorteo para ofrecerle una beca de estudios completos dentro de nuestra honrada academia Cherrintom, esperamos que esta oportunidad sea un incentivo para progresar en su vida profesional.
Me despido de momento.
Dr. Tom, Director de la academia Cherrintom.”