Amor a primera vista (Tails y Amy)

Sinopsis

Han pasado años en mobius y el team Sonic ya ha crecido,cada uno ha madurado a su manera en especial cierta eriza rosada que apesar del tiempo aún seguía enamorada de Sonic,pero un accidente en el laboratorio de tails hará cambiar sus sentimientos y enamorarse perdidamente del zorro ahora tails tendrá que hacer una cura mientras intenta no enamorarse de amy, mientras más pasa el tiempo se dará cuenta que aquellos sentimientos que el creía perdidos regresarán y tal vez no sea el único que se enamore de verdad La imagen y personajes no son míos pero la historia si

Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1: El accidente (Nueva versión)

Está historia comienza en Mobius, el hogar del team Sonic, un equipo que salvó la cuidad durante muchos años, han pasado ya doce años desde que su pelea con Eggman inició y aunque siempre salían victoriosos aún después de tantos años seguía sin ser capturado, el tiempo había pasado y todos habían crecido para ser adultos responsables con trabajos, aún respondían al llamado de la cuidad en cuanto está estuviera en peligro y aunque no siempre estaban todos nunca faltaba un protector, pero aún como héroes debían tener vidas y trabajos normales, ¿Pero como podrían tener trabajos normales este equipo?, la respuesta era demasiado sencilla, no los tenían, Sticks gracias a su entrenamiento en el bosque y el adaptarse a los entornos y fauna se había convertido en una protectora de la naturaleza y guarda bosque deteniendo a cualquiera que quisiera sacar animales o plantas de forma ilegal terminando con muchos golpes y huesos fracturados, por su parte Knuckles se había convertido en el guardian de la Esmeralda tal como sus ancestros aún asi en sus tiempos libre prácticaba como boxeador ganando varios combates y reputación, Sonic por otro lado se había convertido en héroe de tiempo completo y acudía a cualquier llamado de emergencias protegiendo no solo su cuidad si no muchas más haciendo que recibiera un tipo de bonificación por cada batalla haciendo que no tuviera que trabajar, Amy se había alejado por completo de las peleas y batallas abriendo una repostería, su más grande sueño de niña y junto con la señora Vainilla y Cream en la repostería en poco tiempo se había convertido en la mejor de la ciudad en solo meses tanto por la calidad como por ser ex heroína, y por último pero no menos importante, Miles Prower, mejor conocido como Tails, el no había dejado de enfocarse en sus estudios ni en sus inventos siendo de los primeros en graduarse de la universidad con honores antes de los dieciocho, su aspecto había cambiado mucho en los años considerándose el más apuesto del Team por su actitud e inteligencia, ahora a sus veinte años era una de las mentes más brillantes del mundo y un prodigio en ascenso pero lo que nadie podría haber imaginado es que todo cambiaria por completo de la noche a la mañana y todo por un descuido de Sonic

Era un día hermoso en la ciudad, las aces cantando, las personas saludando y Amy tan hermosa como siempre ahora con un aire tranquilo y maduro caminaba con una canasta en las manos rumbo al taller de cierto zorro amigo para ver a el erizo de sus sueños deteniéndose un momento en la entrada para arreglar sus púas y ropa

—Hola tails— saludo Amy animada entrando al taller del zorro con una gran canasta en las manos encontrando al chico bajo su avioneta pero en cuanto la vio llegar empezo a salir recibiendo un pequeño golpe en su cabeza por error

—Hola amy— contestó Tails desde abajo de la avioneta sin dejar de repararla —¿Que te trae por aquí?— preguntó curioso saliendo por completo limpiando la grasa de motor para levantarse

—De hecho, venía a ver si estaba Sonic, oi que había regresado así que prepare sus platillos favoritos para poder pasar el rato y conversar— dijo ella con una sonrisa amable y emocionada apretando la canasta en sus manos

Las colas de Tails parecieron tensarse por unos segundos desviando la mirada de ella —Lo siento amy, no está aquí— mintió Tails con vergüenza sin atreverse a mirarla

Toda la emoción que Amy había sentido hace solo unos segundos se esfumó dejando solo una sonrisa triste —Oh, claro entiendo, seguro está ocupado— murmuró ella con clara desilución mirando la canasta en sus manos —Quizás luego lo pueda ver así que no hay problema— dijo volviendo a tomar su emoción y amabilidad entregando la canasta en las manos del zorro —Imagino que no has comido realmente una comida sana— dijo Amy con alegría y fingiendo ver su reloj empezó a caminar a la salida —Ya me tengo que ir a la tienda, luego vuelvo a visitarte lo prometo—

Tails no pudo más que sonreir con tristeza y pena, no era la primera vez que le había mentido por su amigo y lo peor era que Tails estaba seguro que ella lo sabía pero aún así nunca se molestó ni mucho menos le reclamo, en cuanto Amy se fue al instante un destello azul bajo de las escaleras quitándole la canasta de las manos deteniéndose en la cocina

—Gracias por cubrirme amigo— hablo Sonic al detenerse sacando la comida de la canasta —Es bastante comida, perfecto porqué me muero de hambre— pero antes de siquiera darle una mordida Tails se la quito de las manos frunciendo el ceño

—No me gusta hacer esto Sonic ¿Por qué simplemente le dices la verdad— pregunto Tails con enfado quitando la canasta llevándola a la mesa pero Sonic solo suspiro con cansancio y poco interés

—Sabes bien que ella me gusta, pero no quiero renunciar a, bueno— dijo Sonic avergonzado siendo interrumpido por Tails mientras negaba con la cabeza

—Si ya se, no quieres renunciar a tu libertad, aun así yo creo que debes ser honesto o llegará el día en el que se cansé de esto y será demasiado tarde para ti— dijo Tails con severidad pensando realmente que Sonic hacia mal pero no quiso meterse más así que empezó a comer

—Lo dudo mucho, pero dame que también tengo hambre— hablo Sonic ansioso quitandole la comida de las mano mordiendo un chili dogs pero termino mordiendo el aire porque de nuevo Tails le había quitado la comida

—Antes necesito que lleves está caja a mi cuarto, son herramientas defectuosas y por favor no uses tu velocidad, hay muchas cosas importantes y puedes romper algo si no se maneja con cuidado— explico Tails con tranquilidad señalando una caja grande arriba de la barra de la cocina

Sonic solo se pudo quejar con un puchero frustrado pero solo tomo la caja —Si señor, lo que usted diga— contesto el erizo haciendo un saludo militar con su mano

Al principio como Sonic prometió fue caminando pero en cuanto salió de la vista del zorro no pasaron ni dos segundos en donde uso su velocidad corriendo a la habitación dejando un destello azul, pero mientras corría no se dió cuenta que en el suelo había manchas de aceite resbalandose en el suelo y con su velocidad termino estrellándose contra un estante tirando todas las cosas atrapandolas en el aire en el momento exacto

—¿¡Todo bien!?— pregunto Tails desde abajo al oír el escándalo haciendo que Sonic se pusiera tenso y preocupado

—¡Si!, todo perfecto— respondió Sonic agitado regresando todo a su lugar —Solo dejemos esto aquí y hagamos de cuenta que nada paso— murmuró con precaución y alivio mirando una última vez que todas las cosas estuvieran en su lugar —Perfecto—

Despues de mirar una última vez que todo estuviera "perfecto" salió tan rápido como entro, por desgracia si tan solo hubiera revisado mejor se habria dado cuenta que el estante se le había salido un tornillo quedando sobrepuesto, Sonic ni siquiera lo podría imaginar pero ese pequeño objeto sería el causante de su más grande cambio

Mientras tanto, en la pastelería de Amy tal como casi todos los días estaba abarrotado de clientes que además de querer comprar sus postres venían a ver a la heroína que al igual que siempre que regresaba Sonic lucía desanimada, la puerta sono con la campanilla de la entrada con una coneja joven que rebosaba de alegría

—Buenos días amy, ¿Que tal... Te fue?— preguntó Cream con entusiasmo pero al ver la cara desanimada de Amy se dio cuenta que algo había ido mal acercándose a ella para intentar hablar

Amy apenas pudo darle una sonrisa poniendo en exhibición los últimos nuevos productos —Bien, hay que empezar a trabajar— dijo Amy fingiendo felicidad al volver al trabajo

Cream miró a Amy en silencio y cuando se disponía a hablar con ella se acerco su madre poniendo la mano en su hombro hablando en voz baja —No te preocupes, hablaré con ella en la noche— dijo Vainilla con tono maternal

—Me preocupa mucho mamá— hablo con preocupación Cream mirando a Amy intentando estar feliz aunque claramente no lo era

—A mi también— respondió Vainilla con la misma preocupación grabada en su rostro, la había visto crecer y convertirse en una gran mujer, pero ahora solo miraba a una niña triste

El día había pasado demasiado lento para Amy, sus sentimientos, sus emociones cada vez eran menos caóticas, más apagadas, y con cada día que pasaba se replanteaba cada vez más su amor por Sonic, todos estos años de entregar su corazón, de dar todo e intentar ser la chica que Sonic pudiera amar, simplemente ya no podia más, cada día que pasaba parecía que nunca llegaría a nada, al llegar la noche cuando estaban cerrando el negocio Vainilla se acercó a Amy con esa sonrisa maternal que solo ella tenía

—¿Por qué no vas a la casa a comer a casa con nosotras querida?— preguntó Vainilla con amabilidad ayudando a guardar los últimos ingredientes de la cocina

Para Amy Vainilla siempre ha sido esa voz calmada y tranquila que le ayudaba a sentirse como una niña protegida, pero este día no deseaba más que estar lejos de todo—Muchas gracias Vainilla, pero hoy me gustaría estar sola— respondió con una sonrisa decaída con la mirada baja

Vainilla solo pudo asentír con tristeza y sin decir nada se acercó a acomodar sus puas con cuidado tal como si fuera una niña

—Eres una hermosa mujer, fuerte, con sentimientos hermosos, se que te duele el corazón, pero cariño no lo des todo por alguien que no da nada por— dijo con voz materna y suave sintiendo los hombros de Amy sacudirse —Mereces más de lo que crees, mereces a un chico que te quiera dar todo de el así como tú—

Amy escucho cada palabra, sintió como un nudo en su garganta se formaba con cada segundo y la voluntad de no llorar se quebro dejando salir lágrimas de sus ojos que no podía ocultarlas más —Pero yo lo amó— fue lo único que pudo contestar entre sollozos abrazando con fuerza buscando calmar sus sollozos

Vainilla solo la miró con cariño y sin soltar el abrazo beso su frente con cariño

—Que lo ames no siempre significa que será tuyo, a veces solo hay que dejar ir lo que te daña para obtener verdadera felicidad, aunque duela mucho... Solo piénsalo cariño—

Estuvieron abrazadas por un tiempo, Vainilla todo el tiempo la consoló calmando sus sollozos hasta que se detuvieron, Vainilla volvió a ofrecer acompañarlas a cenar pero ella se negó regresando caminando a casa, pero en el camino miro el parque que estaba tranquilo y la noche era hermosa así que Amy decidió sentarse en una banca mirando las estrellas con tristeza y melancolía en el corazón y solo pudo hablarle al cielo —Nunca me vas a amar como yo te amo a ti ¿Verdad sonic?— pregunto ella con la voz temblorosa y lagrimas bajando por sus ojos —Tal vez tengan razón, ya me cansé de correr tras de ti y que nunca voltees a mirarme, por favor estrellas ¿Podré algún día encontrar el amor?— murmuro al cielo con melancolía sintiendo que su corazón se liberaba y se oprimía a la vez

Paso el tiempo y después de calmarse decidió ir a casa con ese último pensamiento y esa misma noche se juro que dejaría de amar a Sonic aunque eso le costará todo y solo volvería a amar con alguien que diera tanto como ella, esa noche pareció hasta cooperar con sus sentimientos pues hubo una tormenta tan fuerte árboles enteros fueron arrancados y cuál uno desgraciadamente se había estrellado en la tienda de Amy quedando totalmente destruida en gran parte terminando en casi un desmayo de las chicas, pero gracias al seguro las reparaciones estarían cubiertas aunque serían dos semanas largas de espera, mientras que para Vainilla y Cream serían unas vacaciones adelantadas que sin duda no iban a desaprovechar para Amy fue más mala suerte ya que se había perdido algo que la iba a distraer de sus sentimientos, y aunque Vainilla y Cream la invitaron a ir con ellas Amy se negó pues dijo que prefería quedarse a descansar o al menos buscar que hacer

Al principio había pensado en quizás visitar a Sticks y pasar tiempo entre chicas pero recordó que estaba tras la pista de unos traficantes así que seguro tardaría en regresar, luego pensó en Knuckles pero también recordó que estaba entrenando para su próximo combate en su isla por lo que solo lo molestaría y Sonic... Sonic ya no era una opción por el bien de su corazón así que después de todo se decidió por Tails, el siempre estaba en su casa creando nuevos inventos y era siempre muy amable con ella así que quizás podía ayudarlo en lo que reconstruían su negocio ya sea para hacerlo descansar o solo mirar y ayudar con sus invenciones dirigiéndose a primera hora de la mañana, ni siquiera tuvo que tocar ya que conocía dónde dejaba la llave y al entrar todo se encontraba en oscuridad y silencio

—Tails, ¿Estás aquí?— pregunto a la nada sonando el eco de su voz, todo estaba lleno de herramientas, paquetes de comida y muchas tazas de café en todos lados, estuvo buscándolo un buen rato de arriba a abajo hasta que fue al garaje y lo encontro dormido en la silla frente a su escritorio con unos papeles en su rostro roncando y recargado a tal punto que estaba por caerse caerse siendo sus pies en el escritorio lo único que lo mantenía nivelados

Amy sonrió con ternura y diversión negando así que se acercó en silencio quedando a su lado —Tails— murmuró con suavidad y diversión tocando con su dedo su hombro muy suavemente —Tails, despierta, ha amaneció— susurro con una voz tan dulce y divertida haciendo que el zorro abriera los ojos con dificultad

—¿Amy?— murmuro Tails somnoliento para volver a cerrar los ojos pero al darse cuenta que de verdad era ella intento levantarse callendo al suelo mandando a volar los papeles —¡Amy!... ¿Que haces aquí?— preguntó adolorido escuchando reír a Amy intentando levantar del suelo la poca dignidad que tenía, y también su cuerpo

—Hola Tails, en realidad venía a ver si no necesitas ayuda, mi repostería está en remodelación y quise venir a ayudarte en lo que se termina la reconstrucción— contestó Amy entre risas agachándose para levantar los papeles esparcidos recibiendo una mirada sorprendida por parte del zorro

—¿A mi? ¿Estás segura?— pregunto el zorrito sin poder creerlo realmente ya que todos sabían que Amy solo iba al taller a buscar a Sonic o solo preguntar por el y dejarle comida —¿Segura? ¿Quieres ayudarme? ¿A mí?—

—Si, ¿Por qué lo dudas?— pregunto ella mirandola con confusión pues no lograba entender por qué era raro que quisiera pasar tiempo con el, pero solo podía ver esa mirada confundida de Tails que hasta ahora no había logrado apreciar bien encontrandolo hasta lindo —¿Que es tan difícil creer que quiero pasar tiempo contigo?—

Tails se quedó totalmente quieto como si el tiempo se hubiera detenido por completo en un segundo tensando sus colas tan rápido que ni siquiera lo noto apareciendo también un pequeño sonrojo obligándose a salir de su trance para responder —Porqué solo me dedico a construir y reparar cosas y eso no es muy divertido que digamos, de hecho se podría decirse que es hasta estresante— contestó Tails siguiendo confundido por su repentino interes

Amy quiso darle un golpe pero se contuvo y en vez de eso se le ocurrió algo más y puso una cara triste y decaída —Entiendo, seguro no quieres que te estorbe en tus experimentos, eres tan inteligente, yo solo soy una chica que sabe más de repostería que mecánica o química... Ya veré qué hago yo, sola en casa, solita con mis pensamientos y mis ganas de ayudar— dijo fingiendo la voz más suave y triste que podía incluso logró hacer sus ojos más brillosos y tristes empezando a caminar a la salida —Quizás vaya al bosque para que me coma algún animal... O solo sentarme frente al sofá... Completamente solita— termino de decir con mas tristeza mirandolo un momento con los ojos mas grandes y bonitos que pudiera haciendo un puchero con sus labios

Tails la miró con sorpresa y confusion por varios segundos, su rostro pasó por varias emociones en solo segundos pero cuando miro sus ojos brillantes y ese puchero solo un suspiro de rendición, nunca le podría decir que no a ella —Está bien, está bien, pero por favor no sigas, me haces sentir como si fuera un canalla contigo— pidió el zorro con vergüenza bajando la cabeza con resignación

En ese mismo instante la falsa tristeza de Amy se fue al instante y con una sonrisa radiante mostró su mejor sonrisa corriendo abrazandolo del cuello prácticamente colgándose de el —De verdad eres el mejor, gracias, muchas gracias Tails— hablo Amy con emoción

Tails se había quedado quieto sin saber que hacer, sus manos alzadas de ella y aunque por un momento pareció responder el abrazo se nego a si mismo —De nada— contesto con una sonrisa incómoda palmeando su cabeza un par de veces haciendo que Amy lo mirara con diversión y riera

—No puedo creer que eres más alto que yo, apenas y alcanzó verte a la cara— dijo entre risas ella parándose de puntillas para enfatizar su punto pero Tails solo se soltó del abrazo con una risa nerviosa

—Supongo que es la genética— dijo Tails alzándose de hombros volteando la cabeza hablando en voz baja y divertida —O quizás simplemente eres muy chaparra— dijo entre dientes con diversión recibiendo un golpe en el abdomen por parte de ella

—¡Oye! te escuché muy claramente— dijo molesta y con una sonrisa burlona al verlo quedarse sin aire por varios segundos

—Perdón, se me olvidó que golpeas duró— dijo Tails entre dientes y apenas recuperando el aire al mismo tiempo que tosia

—Bien dejémonos de juegos y dime en qué te ayudo— hablo Amy con emoción con las manos en la cintura esperando a ver en qué podía ayudar, aunque no fuera gran cosa pero necesitaba distraerse

—Bien, creo que podrías ayudarme a...— empezó a decir pero su oración fue cortada por el sonido proveniente de su estómago haciendo que sus mejillas se pusieran rojas por la vergüenza y pena

Amy se dió cuenta al instante de la vergüenza y aunque estuvo a nada de reírse a su costa mejor lo dejo de lado

—Que tal si mejor hago de desayunar ¿Ese si es mi fuerte— propuso ella con una sonrisa divertida dirigiéndose a la cocina sin decir nada más

—Si, creo que sería mejor— murmuro el zorro avergonzado a más no poder sintiendo que se acababa de aceptar una locura que le explotaría en la cara

La casa de Tails pronto se llenó de un aroma delicioso de comida, Amy en la cocina moviendose como si fuera su propio mundo, mientras Tails que no quería abusar de su ayuda empezo a lavar los trastes sucios riendo cada que Amy y el hablaban de su época de niños y el montón de problemas en los que se metían, de pronto el ambiente y las risas fueron cortadas al escucharse un pitido desde arriba en la habitación de Tails

—¿Que es eso?— pregunto Amy con curiosidad al apagar la hornilla terminando de servir los últimos hot cake

Tails solo se detuvo un momento sacándose las manos —Es mi comunicador, lo deje en mi cuarto, seguro es el informe del último ataque de Eggman— contesto Tails queriendo subir pero Amy lo detuvo antes de salir de la cocina pasándolo de largo

—No te preocupes, yo iré por el, tu solo empieza a desayunar antes de que te desmayes — dijo Amy con amabilidad señalando la comida en la mesa para solo correr escaleras arriba

Amy no escucho a Tails hablarle y si acaso había contestado tampoco era que importaba, al llegar a la habitación la encontró extrañamente, menos sucia de lo que pensaba, habia basura de hojas y proyectos, pero tampoco era tan desastroso y hasta parecía limpio, desordenado pero limpio, busco un par de segundos hasta que sonó comunicador de nuevo brillando en el estante de enfrente durante varios segundos, se acercó y al poner su mano en el estante para tomarlo algo crujió de la nada trayendo consigo todo lo que había ahí, lo último que vio fue como varias cosas caían sobre ella pero lo que más llamo la atención fue un frasco que se estrelló en su cabeza vertiendo todo el líquido en ella

—¡Tails!— fue lo único que pudo gritar antes de que todo cayera por completo al suelo

—¡Amy!—dijo Tails levantandose tan rápido que la silla fue tirada a unos metros al suelo de la fuerza y sin perder el tiempo y salió disparado escaleras arriba subiendo a la habitación, en cuanto llegó vio a Amy en suelo y con muchas cosas tiradas a su alrededor acercándose al instante —Amy— hablo con preocupación tomándola entre sus brazos para levantarla —Amy, despierta, ¿Que pasó?— pregunto sin respuesta alguna notando que apenas y abría los ojos

—¿Tails?— murmuro apenas consiente pasando un destello rosa en sus ojos al mirar a Tails por un momento desmayandose al segundo siguiente con un único pensamiento en su cabeza... Tails

En cuanto ella se desmayo Tails rápidamente la cargo entre sus brazos llevándola a la sala acostandola en el sillón yendo al instante por el quit de primeros auxilios, al revisarla más detenidamente se dió cuenta que no parecía tener ninguna herida física pero de todos modos irían al médico por si las dudas, había pasado como media hora revisando cualquier cosa que pudiera tener en la cabeza pero en cuanto escucho a Amy empezar a despertar se detuvo poniendome a su lado ayudándole a sentarse

—¿Como te sientes Amy? ¿Te duele algo? ¿Sientes algún tipo de mareo o dolor en la cabeza?— bombardeo con preguntas empezando a revisar sus pupilas con una pequeña linterna pero por más que hablo ella no respondió ninguna pregunta

Amy lo miraba totalmente fascinada, su corazón latía con fuerza y emoción, ver lo lindo que se veía preocupado por ella y lo distraído que era parecía derretir su corazón de una manera que no podia explicar y por más que lo veia no lograba entender como no se dió cuenta antes de lo lindo y perfecto que era —Tails tranquilo, me siento bien, solo un poco adolorida— tranquilizo con voz suave y llena de una dulzura desconocida que no dejaba de buscar a Tails

—Me da gusto— suspiro aliviado Tails sin reconocer esa voz y nueva dulzura en ella, pero al verla a los ojos noto algo diferente, aunque aun no sabía que exactamente

—¿Segura te sientes bien?— pregunto nuevamente con confusión

Amy al contrario de responder solo rio divertida tocando su mejilla con mucha atención y delicadeza —Eres muy guapo— halago ella mirandolo con un ligero sonrojo en sus mejillas —No se por que nunca lo noté— dijo con voz suave haciendo que Tails erizara sus colas

—Gracias— contesto Tails completamente extrañado por sus palabras, pero dejando eso de lado aún necesitaba descubrir que es lo que es lo que habia pasado así que alejo su mano con poca fuerza —¿Pero dime qué cosa te cayó encima para desmayarte?—

Amy solo pareció encantada y emocionada sin soltar su mano —Solo recuerdo un líquido rosa y después a ti, solo a ti— hablo con voz dulce sin dejar de mirar sus ojos con adoración

—¿Líquido rosa?— murmuro confundido tratando de recordar que podría ser lo que se le cayó encima y cuando al fin recordo abrió los ojos con preocupación y horror sintiendo que el mundo se le ve una encima

—Gracias por siempre preocuparte por mi Tails— hablo Amy con cariño sacándolo de sus pensamientos al tomar su rostro entre sus manos y sin esperar respuesta lo beso, el zorrito que estaba arrodillado junto a ella no pudo hacer nada pues se quedó totalmente inmóvil, el beso fue suave y lento pero despertó sensaciones que no sabian que tenían, las respiraciones se habían quedado atoradas en ellos, el hormigueo de su pecho y la increíble sensación de la boca de ella casi hace caer a Tails de no ser porque estaba de rodillas, se sentía mareado, exitado y con el corazón latiendo tan rápido que por un momento su entre pierna reacciono, después de todos era hombre y que lo besara una hermosa mujer no lo podía ignorar, para Amy no era diferente, su corazón eran tambores en su pecho, una energía corrió por todo su cuerpo encontrando mas en ese beso de lo que esperaba, no sabía por qué pero ella realmente quería besarlo y no lo dudo dos veces, el beso solo duró unos cincuenta segundos siendo algo lento y calmado pero al alejarse apenas unos milímetros todo pareció dar vueltas y llenarse de un calor agradable con un hilo de saliva colgando entre sus bocas

Tails la miro varios segundos con la sorpresa grabada en el rostro y tan rojo como se podía estar y al calmar su respiración pudo darse cuenta de lo que acababa de pasar sintiendo el suelo temblar por un segundo —Hay no... Los chicos me van a matar— murmuro para sí mismo el zorro con preocupación

Amy ignorando lo que dijo Tails pareciendo a nada del colapso solo lo abrazo con fuerza escondiendo su rostro en su cuello dejando un último beso en sus labios volviendo a solo acurrucarse con el —Me gustas mucho Tails, mucho de verdad—

Tails en cuanto escucho esas palabras se quedó como estatua sintiendo un escalofrío recorrer todo su cuerpo sintiendo su muerte muy próxima —Si, en definitiva me van a matar— aseguro el zorro completamente aterrado


Espero y les guste cabe aclarar que tails tiene 20 años y amy 24 está historia está basada en otra que leí que me encanto pero la historia será diferente les dejo las foto del perfil para que la lean si gustan, gracias por leer