Capítulo 1: El Jóven Extraño
La Estación de Shibuya era un lugar bastante concurrido. Siempre había gente, a cualquier hora del día. Ruido por doquier, ya fueran risas, quejas, gritos, de alegría o enojo. Toda la población de Shibuya pasaba por allí.
Pero...
Hoy era un día bastante peculiar. Todo aquel ruido cesó hace unas horas y en su lugar, un montón de cadáveres era lo que abundaba por allí.
Ella corría...
Se podía ver cómo la sangre adornaba todo el lugar junto a un gran daño hecho no naturalmente.
Ella corría...
Pero no todo era un montón de cadáveres. Por alguna razón, habían personas aún vivas allí, pero parecían estar fuera de sí mismos.
Ella corría...
Tal como pasaba con la estación, las calles del distrito siempre estaban llenas de gente. Muchos padres y madres de familia yendo al trabajo, pues tenían bocas que alimentar. Jóvenes yendo hacia su escuela buscándose un mejor futuro. Y como olvidar el montón de tráfico. Eso es lo que llenaban las calles del Distrito Shibuya.
Ella corría...
Ahora, en su lugar, y de la misma manera en la que se encontraba la estación, solo había un montón de cadáveres. Destrucción y más destrucción.
Ella corría...
Lo más sorprendente era el lugar donde un montón de humo se veía. Era demasiado denso y abundante, así que se veía a la lejanía.
Su paso cesó.
Que triste era la vista, realmente. No podrían creer que en tan solo unas cuantas horas ese sitio haya terminado en una horrible masacre. Es que, no hace poco había un montón de gente conviviendo alegremente en un evento de Halloween. No sabían que muchos de ellos darían sus últimos suspiros allí.
Una lágrima cayó por su mejilla.
Aquel sitio en el que ellos recurrían cada fin de semana probablemente ya no estaba. Si...tomando en cuenta de dónde proviene aquel denso humo, sería lo más probable.
Continuó corriendo.
Mientras más recorría uno el sitio se podría dar cuenta que aquel humo, no era humo. O no eso, solamente. Era una enorme capa de polvo, producto de un gran daño causado en el área. Pero, ¿quién habra sido?
Ella llegó.
Vaya...aquel sitio ya no estaba. Solo había un montón de escombros por todas partes.
Nuevamente, una lágrima amenazó con salir, pero la secó con la manga de su sudadera. Temía lo peor, pero esa lágrima no resolvería nada. Lo tendría que hacer ella y nadie más.
"Maki, sal de aquí" con cierta queja, una voz se escuchó provenir debajo de algunos escombros.
La joven se exaltó un poco. Su sorpresa la hizo reaccionar rápido y corrió hacia el sitio de donde escuchó a ese chico.
Se dió cuenta que esos escombros eran de aquel edificio en el que ella recurría, posteriormente Megumi, Nobara e Itadori harían lo mismo.
"Sal de aquí. Es demasiado para tí, incluso" habló nuevamente el chico pese a saber que ella no lo dejaría allí así de esa forma. "¡Por favor, vete!"
Ella gritó frustrada. "Sabes que estos escombros no son nada para mí. Son simples rocas pequeñas. Soy fuerte" ella dijo levantando una gran roca que sin duda le dobla el peso a ella.
Él solo suspiró un poco. "¡No me refiero al edificio echo pedazos! ¡Me refiero a él!"
"Vaya, vaya...Parece que después de todo, tenemos a un hechicero, o simplemente estás al borde de la muerte. De cualquier forma, siempre supe que había algo extraño en tí" con burla, un sujeto se acercó desde detrás de ellos. "Cuando Itadori recobre la consciencia se sentirá culpable por matar a tantas personas aunque no sea así. Que ternura. Pero me dá lástima"
Maki se quedó paralizada del miedo. Ese tipo era Sukuna, el mismísimo Rey De Las Maldiciones. No era nada ante él. Aunque pensara una buena estrategia, el resultado sería una muerte segura.
"Hey, Maki"
"Cállate, Naruto, no te dejaré aquí para que mueras así nada más. Debe de haber una forma"
"La hay. Pero para eso debes irte"
Ella dió un suspiro por la molestia. ¿En serio Naruto la creía tan tonta como para engañarla de esa forma? Ni aunque le rogara lo dejaría solo. Si iban a morir preferiría que fuera luchando. "¿Eres estúpido?"
Él apretó los dientes molesto. Ella no va a entender, y si lo decía exactamente como quería decirlo, Sukuna lo sabría y mataría a Maki de inmediato.
"¿Recuerdas cuando nos conocimos?" preguntó él viéndola directamente a los ojos. "Siempre hubo algo que mencionaba, ¿recuerdas eso?" al decir eso, simplemente mencionó la frase clave que Maki casi nunca entendió. Casi nunca...Hasta ese momento.
«Cuando quiera mejorar, lo haré»
Ella lo entendió. Y, aunque no quiso dejarlo solo, no había otra opción. Depositaría toda su fé en él. "¡A la mierda!" diciendo eso, simplemente corrió del sitio dejando así solo a Naruto con aquel temible ser. "¡No mueras!"
Lo curioso de esta situación es el porqué. Osea, ¿cómo se llegó a esto?
Sonando "Floating Dead Leaves; Yasuharu Takanashi"
Distrito Shibuya.
20 de Octubre de 2017.
08:23 hrs.
Que bien se siente el delicioso aroma de una buena comida. Parecía increíble que un restaurante perteneciente a un muchacho de 14 años básicamente recién cumplidos durara un buen tiempo. Y más si se toma en cuenta todo lo que conlleva tenerlo. Mucha gente disfrutando de un buen desayuno antes de ir al trabajo y a la escuela.
"Es sorprendente que seas el dueño siendo tan jóven" una anciana dijo al momento de tomar su taza de café cuando fue puesto en la barra por aquel jóven.
"Cuando a uno se le dá bien algo, lo mejor es sacarle provecho"
"¿Me podrías decir tu nombre jovencito? Tengo una nieta que tiene más o menos tu edad y me gustaría presentarlos"
"Naruto Uzumaki. Pero no creo que sea posible. Tengo novia, aunque no está en Japón por ahora" él respondió con cierta vergüenza. Acabar con la ilusión de esa anciana no lo dejaba tranquilo.
"¿En serio? Ahora que me doy cuenta, pareces ser americano. ¿Acaso ella no pudo venir?"
"Ehm...Así es"
"Bueno. Espero que tengas un excelente día, Naruto. Cuídate"
"Muchas gracias, e igualmente"
La señora dió una leve sonrisa y dió media vuelta para luego proceder a irse. Naruto la miraba con una triste expresión.
La puerta se abrió y la campana dió aviso de ello. Un hombre dió el paso a la anciana y después pasó él luego de darle los buenos días.
"Bienvenido. ¿Qué se te ofrece?" Naruto habló viendo al hombre a los...¿ojos? Que raro, los tenía cubiertos. No era ciego, él sentía totalmente la mirada.
"Oh, no. No vengo por comida. Solo venía para preguntar si es que no había visto algo sospechoso por aquí" el hombre habló. Sonaba totalmente relajado.
"¿Sospechoso? No. Siempre es lo mismo. La gente solo ha venido a comer y eso es todo. Nada de que preocuparse" Naruto contestó manteniendo la mirada con aquel hombre.
Sintió curiosidad.
"(Mucha gente cuando me presento piensa que soy ciego. Él es diferente, pero no siento nada de energía maldita provenir de él. Que extraño)." pensó con seriedad. Esto parecía ser interesante para él. Pero debería de tener cuidado. Si alguien de los altos mandos se dá cuenta querrán sacar todo lo que les convenga de esta situación. "Entiendo. Bue..."
La campana volvió a sonar y la puerta se abrió de manera algo tosca.
"¡Hey, ¿qué hace aquí perdiendo el tiempo?! Sabe que tenemos que llegar por Yūta antes de las 9."
El hombre volteó para ver a aquella persona. "Oh, Maki. Aún queda tiempo"
"Maldita sea. Es nuestro maestro pero no actúa como tal. Debería madurar de una vez" reclamó ella haciendo que aquel jóven soltara una pequeña risa.
"¿Se ríe porque no parezco profesor?"
"Algo así"
"Seeeh...bueno, pienso igual. Pero lo soy. Lamento todo esto. Y muchas gracias por la atención. Por cierto, mi nombre es Satoru Gojō, por si es que nos volvemos a encontrar" él tan solo dijo eso y dió la media vuelta.
"Claro. Tenga un buen día. Naruto Uzumaki, por cierto"
"Un gusto. Bueno, andando, Maki"
Satoru abrió la puerta y salió seguido de Maki. Ella parecía extrañada por la situación.
"Yūta mencionó algo acerca de este lugar. Algo se siente aquí, y no es la gente por si lo ibas a preguntar. Día y noche, así que es él, o el sitio, pero no siento provenir energía maldita desde él" Satoru le dijo sin que ella le haya preguntado. Sabía bien como era ella y en algún momento de su caminata lo iba a hacer.
Maki asintió. Pensó un momento en sí ese chico estaba maldito, o el lugar, siendo las dos una opción viable. "¿Yūta cuando vino?"
"No. Él solo pasó por aquí. Dijo que Rika tuvo intensión de atacar, pero como no supo que era exactamente o de dónde provenía, al final no hizo nada más que alterarse. ¿Me haría el favor de investigarlo?"
Su agenda no estaba muy llena que digamos. De hecho, no tenía nada de planes, pero sería una completa flojera tomar el tren hasta el Distrito Shibuya cada ciertos días solo para tardar unos...¿10 minutos allí?
"Está bien. Sirve que me distraigo un poco"
"¡Yeah!" Satoru saltó como si fuera un niño pequeño al que le cumplen un berrinche.
Al día siguiente.
Era medio día, así que la luz del sol daba agradablemente a la gente que caminaba por las calles de Shibuya. El aire fresco también hacia que uno se relajara.
Maki, después de haber salido de la estación, y caminado unas cuantas calles llegó a ese restaurante.
Ella abrió la puerta y pasó tranquilamente dándose cuenta que al parecer ella era la única cliente de momento.
Allí estaba ese chico simplemente recargado en esa barra con su mirada aburrida.
"Buenos días" saludó él al verla de inmediato.
"Ah, si. Buenos días"
Ahora tendría que pensar en que pedir para comer para no verse tan sospechosa tomando en cuenta que fue ayer el único día que había ido y solamente fue para llevarse al tipo que creó la situación más incómoda con ese jóven.
"¿Qué se te ofrece?"
"No sé. Cualquier cosa que sepa bien pero demasiado bien"
"Entiendo"
Acatando la orden, Naruto caminó hacia la puerta que llevaba a la cocina y Maki se quedó esperando a que volviera.
Maki caminó por el lugar viendo la decoración, sobre todo los cuadros puestos en las paredes. Muchas eran echas con tinta negra y ya. Parece ser que el chico es fan de los Shinobi.
Oh, parecía ser que también de la mitología.
Ese cuadro del Kyūbi le parecía muy buena.
"Aquí está. Listo. Una hamburguesa de bisonte. Muy buena carne, por si me lo preguntas"
La mirada de Maki se volvió en una maravillada. "¡Ah! Se ve bien"
"Y sabe bien. Provecho"
"Gracias" dijo Maki para proceder a dar el primer bocado. Tragó. "¿Siempre está solo a estas horas?"
"Si, pero no deben de tardar en llegar. Digo, son las..." Naruto dijo mientras veía el reloj que tenía en una de las paredes. "Son las 12:34. Ya casi llegan"
Maki asintió y dió el segundo bocado. "¿Y no vas a la escuela?" ella preguntó después de haber tragado.
"No. No me es posible"
La conversación se interrumpió cuando el sonido de la campana les avisó que la puerta fue abierta.
Era aquella señora. "Hola, jóven. ¿Me podría preparar el mismo café de siempre?"
Naruto sonrió. "Claro"
De inmediato se sabía que esa sonrisa era falsa. Algo le pesaba al pobre.
No pasaron ni dos minutos cuando Naruto salía de la cocina con ese café listo. "Tendré que llenar las cafeteras otra vez. Bueno, aquí tiene"
"Muchas gracias. En serio espero que te vaya aún mejor de lo que te va ahora, Naruto. Y qué algún día puedas estar con tu novia" la señora dijo y se marchó de allí. Parecía estar mal, pero no se dieron cuenta de ello.
"Perdón que lo pregunte, pero, ¿por qué sonríes con tristeza? ¿Hay algo que te aflige?" Maki le dijo.
"No es algo de lo que quiera hablar. Pero si"
Maki se maldijo así misma. Esa no era manera de investigar. Nada sutil.
"Disculpa. Pero supongo que es por lo que dijo la anciana"
Naruto rió con algo de vergüenza. "No es eso. Es solo que ella me quiere presentar a su nieta, y le mentí sobre tener novia. La verdad es que no quiero por el momento. No me siento suficiente para estar con alguien"
"Entiendo el sentimiento. ¿Tus padres o algún familiar te hace sentir insuficiente, o solo eres tú en tu cabeza?" Maki preguntó recordando el como fue su infancia, y se puede decir que incluso actualmente sufre de ello.
"Supongo que soy yo y mi cabeza. No tengo familia, así que sería eso"
Maki guardó silencio un momento. Parecía estar haciendo preguntas que no debía. "Disculpa"
"Está bien. Nunca viene mal hablar con alguien que te entiende. Estar solo pero a la vez no es algo complicado. Tengo a mis amigos en la cocina haciendo todo el trabajo, pero de este lado solo estoy yo. Es un raro sentimiento de soledad"
"Si. Realmente"
"Deberías comerte tu hamburguesa antes de que se enfríe. Podría traerte otra, si es que quieres. La casa invita" Naruto sonrió, pero está vez parecía ser una sonrisa sincera. Un poco.
"¿Enserio? Si. Gracias por eso"
Naruto fue para la cocina nuevamente. Y esa soledad llegó otra vez. No había nadie allí. Aunque la cocina estaba impecable y así uno pensaría que hay personal allí, la verdad es que no.
Un sello de manos y cinco Naruto aparecían y comenzaban a hacer ruido para que pareciera que si había alguien allí cocinando. Luego de eso, invocó un pergamino el cual tenía un sello para poder realizar dicha invocación.
"Aquí todo parece estar corrompido. Mi chakra no es igual que antes. Ni siquiera sé si lo que existe aquí es chakra. La energía de la naturaleza no se siente limpia, pero hay. Si existiera alguien como Madara en este sitio sería un problema"
Abrió el pergamino y una luz le rodeó haciendo que se vea menos cansado. Luego de eso, lo cerró.
Que extraño era ese pergamino.
La hamburguesa estaba lista, así que Naruto la tomó y salió de la cocina.
"Parece ser que ya llegó la gente. Me la llevaré. Nos vemos otro día" dijo Maki viendo a Naruto salir de la cocina.
Naruto sonrió. "Bien. Espero que vuelvas pronto"
"Trataré"
Se había vuelto costumbre charlar con Maki a medio día. Siempre llegaba y pedía sus dos hamburguesas. Parece ser que la carne de bisonte le había gustado.
Las charlas eran algo divertidas. Pero a su vez, también tristes. Dos jóvenes de casi la misma edad se iban a llegar a entender bien. Pese a que Maki era algo mayor que él, si se entendían bien. No era mucha diferencia.
Por otro lado, las charlas de Maki con Satoru y Yūta eran cortas. Maki siempre decía que Naruto no estaba maldito, ni siquiera el restaurante.
Quizá fue un error de Yūta y Rika.
Satoru no sabía muy bien que pensar después de aquello. Quizá fue algo suyo en su cabeza...o quizá había un tercer involucrado.
De cualquier forma. No sabrían nada de eso en casi un año.
Esa sonrisa se había ido. La de Naruto. Pero no como tal. Su triste sonrisa se había ido, y por alguna razón, la comida, que ya era buena, ahora era aún mejor. La gente lo notó. Demasiado buena para ser verdad. Gracias a eso, la clientela aumentó un 69% desde hace una semana. Debe de tener unos buenos cocineros con él.
La gente siempre llegaba y se iba alegre de ese sitio, y de la misma forma, Naruto los despedía.
Algo que era de ver todos los días era aquella chica que siempre estaba sentada en la barra donde Naruto atendía hablando con él. Alegres y sin preocupaciones. ¿Quizá sea esa la razón?
"Entonces...¿a qué podemos agradecerle que tu comida sea tan buena?" Maki fue la que preguntó al ver a un hombre recibir lo que ordenó para comer y disfrutar demasiado del olor.
"Es un secreto. Quizá algún día te lo cuente"
Naruto nunca ha cocinado. Toda la comida que hace no es cocinada. Todo lo que tiene en la cocina es para disimular cuando llega un inspector sanitario. Pero, sería una locura decirle a esa chica que toda la comida que ha hecho en realidad la materializa gracias a qué él tiene algo llamado chakra y una habilidad que le otorga el poder crear algo con imaginarlo.
No es la gran cosa realmente si tomamos en cuenta que él está bastante limitado por ciertos motivos.
"Aburrido. ¿Por qué no quieres decírmelo?"
"Es que, todo eso me lo dejó un amigo. Está escondido en un pergamino donde dejó escrito todas las recetas que uso. Hallé otro y están mejor ahí"
Mentiras. Pero en cierta manera tenía razón. Hace mucho tiempo, y con miedo de que cierto poder se desatará, tomó la decisión de sellar todo eso en cuatro pergaminos diferentes.
Uno lo usó hace tres años para no morir. Fue algo trivial, pero nunca sospechó que su cuerpo estaba mal en tanto tiempo. El segundo lo usó hace dos semanas porque, de alguna forma, sentía que su energía no estaba bien, y necesitaba contrarrestar ese efecto. Quizá por eso mismo aquel hombre, Satoru, llegó allí con sospecha.
Tan solo tenía uno allí con él. Pero usarlo no era necesario. Vamos, que solo lo utilizó para hacer mejor la comida. ¿Para qué sería necesario otro? ¿Para más sazón? Nah.
La ubicación del cuarto era un misterio, incluso para él. Solo lo votó al mar en medio del océano Índico cuando fue de viaje a Madagascar.
De ser necesario, iría por él. Ojalá no.
"Ya. Entiendo" Maki dijo cruzándose de brazos.
La puerta se abrió y por esta entró Satoru. Demasiado alegre como de costumbre.
"Hola, chicos" saludó.
"¿Qué tal?" respondió Naruto.
Satoru llegó con ellos a la barra y se colocó en un lado de Maki.
"Parece ser que todo está bien por aquí" Satoru dijo, haciendo que Naruto asintiera.
Maki supo a qué se refería, y Naruto también, pero ninguno sabía que el alguno de los sabían eso.
Asunto resuelto. Ya no sería necesario que Maki fuera a ese sitio.
"Dame un curry de manzanas con miel, por favor" dijo Satoru y Naruto acató la orden, llevándole eso en cuestión de un par de minutos. Satoru probó la comida y quedó fascinado. Pedirá otro cuando acabe con eso. "Maki, deberías casarte con él, será un grandioso esposo" bromeó.
"Serás idiota. No nos conocemos tanto aún. Además, creo que nuestros mundos no se mezclan muy bien" dijo ella en calma.
Satoru sabía a qué se refería ella. No quería relacionarse con más gente que no tenga nada que ver con el mundo de la Hechicería. Eso traería muchos problemas. Simplemente no quería poner a alguien en riesgo. Menos si nos es Hechicero.
"Tiene razón"
Naruto también pensó en no querer meterla en riesgos. Si bien, no sabía que Maki es una Hechicera, sabía que quizá habría más gente como Satoru, pero con malas intenciones.
Ninguno quería meter en riesgos al otro.
"¡Mmm¡ ¡Que delicioso! Dame otro, dame otro, por favor"
Naruto solo se limitó a sonreír para traerle otro plato.
Al terminar de comer, Satoru se dispuso a irse de allí, no son antes preguntarle a Maki que si también querría irse.
"Si. Está bien. Sirve que así no me voy en el metro"
Naruto alzó el brazo como señal de despido.
Su ojo cambió de color en cuestión de milisegundos, demasiado rápido como para que alguien se diese cuenta de ello. Pero, él no estaba ante alguien normal. Hablamos de Satoru, el hombre con los ojos más poderosos de la actualidad. Claro que se percató, pero aún así fue algo rápido para él.
"(¿Está maldito? Su ojo...se volvió rojo, incluso su pupila se volvió rasgada, como la de un felino)" pensó Gojō.
"¿Va a irse, o no?" Maki preguntó viendo que Satoru no se movía.
"Si, es solo qué...al parecer, Naruto olvidó despedirse bien de tí" dijo Satoru para disimular y disimuló bien.
"Cierto. Toma, una hamburguesa para llevar"
Cómo de costumbre, Maki se iba y Naruto le regalaba una hamburguesa por la compañía. Nadie más lo hacía y le estaba agradecido por ello.
"Incluso yo lo olvidé"
Maki simplemente tomó la hamburguesa y le dijo adiós a Naruto, así saliendo del restaurante y caminó con Satoru a su auto.
"Creo que es agradable. Bueno, vámonos"
23 de Diciembre de 2017.
20:50 hrs.
Que raro. Ese silencio era raro ahora. Todo ese mes había sido de charlas y risas de aquella chica y el dueño del restaurante, que a la gente le pareció raro no verla allí. Casi una semana de no ir cuando siempre lo hacía.
La gente notaba que Naruto no estaba mal, pero tampoco bien. Quizá volver a aquella monotona soledad le afectó.
O quizá ya no había razones para que ella volviera. Después de todo, él sabía que ella estudiaba. No le dijo dónde, pero no era necesario de igual forma.
Ya era hora de cerrar, así que, después de haber limpiado la última mesa, fue hacia la puerta y le puso llave.
Dando la media comenzó a caminar para dirigirse al baño antes de ir al piso de arriba, que solamente era su habitación.
La puerta sonó por el leve golpeteo de alguien.
Del otro lado de la puerta estaba un hombre. Vestía ropa tradicional, algo que se veía bien aún siendo no tan común si tomamos en cuenta el lugar en donde están. Quizá haya algún evento y pasó por ahí de último momento por algo de comer.
"(Bueno, solo es uno)" pensó Naruto y caminó hacia la puerta para después abrirla. "Buenas noches"
El hombre no dijo nada y solo pasó. Naruto, extrañado, lo miro y este solamente parecía estar inspeccionando el sitio.
El hombre habló. "Que decencia. Me gusta" dijo él dirigiendo su mirada hacia Naruto. "Disculpe esto. Suguro Getō, un placer"
Naruto, algo incómodo, le respondió diciendo su nombre. Solo se presentó como es debido y estrechó su mano con la de ese hombre. "¿Algo que se le ofrezca?"
"Solo una malteada de mango. Solo venía por aquí de pasada, así que no quiero la gran cosa" contestó él.
"Bien. Voy a la cocina, no demoro"
Tal como dijo. Fué a la cocina a preparar lo que se le había pedido.
"(Vaya...Así que es cierto)" pensó él recordando que uno de sus hombres mencionó hace tiempo algo sobre una energía extraña y con potencial de ser peligrosa y/o peligrosa.
Inclusive se le mencionó que Satoru Gojō había ido a ese lugar un par de veces, por lo que era un lugar especial al que iría, y dicho y hecho. Lo raro es que no parecía ser la típica energía maldita. Parecía ser algo más «limpio».
"Aquí tiene"
"Muchas gracias. Y disculpe las molestias"
Se marchó del lugar después de tomar la malteada, dejando alguna que otra maldición minúscula por el lugar. Le sería indispensable para obtener información, y menos mal el jóven no se percató de tal cosa.
Naruto quedó con una incomodidad que no podía explicar.
26 de Diciembre de 2017.
07:26 hrs.
Faltaba poco más de media hora para abrir el lugar, así que simplemente estaba sentado viendo las manecillas del reloj moverse haciendo parecer que el tiempo no pasaba volando.
Tocaron la puerta y vió que era Maki que llevaba consigo unas muletas. Alguien le acompañaba.
Naruto no lo pensó ni un segundo y fue a abrirle la puerta dejando pasar así a ambos.
"¿Qué pasó?"
"Nada grave. Solo me caí de un segundo piso" dijo Maki como si no fuera nada. Estaba sudando algo poco más de lo normal.
"Solo eso, ¿eh?" bromeó.
"Ah. Este es mi amigo Yūta. Yūta, él es Naruto"
Ambos chicos conectaron miradas y Yūta siento algo familiar provenir de él. No lo mismo que pasó con Rika hace tiempo. Esa energía que brotaba de la herida de Maki también se sentía en Naruto. De alguna forma, se sentía como si el chico no la controlara. Disminuía y aumentaba de un momento a otro.
También se percató de otra cosa. Habían maldiciones en el sitio. Demasiado débiles. Ningún problema.
Dejando eso de lado, ¿por qué la energía que brotaba de la herida de Maki era la misma que la del chico? Lo más acertado sería que él la hirió, pero no. Esa herida se la hizo hace poco. En su batalla contra Suguro...
"(¡¿Tendrá alguna conexión con él?!)" pensó. De todas formas, Suguro ya estaba muerto. "Ella quería venir. Quería decirte que no se olvidó de tí, simplemente estaba mal y ya está recuperada" habló Yūta. Estaba totalmente calmado. "Tengo una pregunta. ¿Alguna vez viste a un hombre que daba incomodidad? Pelo negro, mechón largo pasando por un lado de su rostro"
Naruto, en toda su estadía en ese sitio, solamente ha conocido a dos tipos que le hicieron sentir incómodo. Satoru, pero este no dió incomodidad de la rara, el otro si.
"Hace tiempo. ¿Por qué?" respondió. Parecía ser que aún estaba en la mira. Estaba seguro que él estaba relacionado la sospecha de Satoru. Ambos son amigos de Maki, así que raro no sería.
"Es que el tipo es un asesino. O era" dijo fríamente esperando una reacción que le diera motivos para atacar.
"Oh. Entiendo. Solo vino una vez a pedir algo para llevar y se fue. Era raro"
Nada de momento. Siguieron hablando acerca de ello sin darse cuenta de que Maki estaba sudando mucho. Su respiración se agitaba. Y no podía hablar.
Se percataron de eso hasta que ella cayó al suelo.
"¡Maki!" gritaron ambos preocupados.
Naruto la cargó en sus brazos y lo sintió. Esa rara energía energía de esa herida junto a su propia energía. ¿Acaso la materializó en Maki?
"Ya lleva días de esa manera. Le hemos tratado con nuestros mejores médicos, pero no mejora. Hay algo que no nos deja curarla bien" mencionó Yūta tocando su frente verificando que estaba ardiendo. Demasiado para ser una fiebre común.
Ahí fue cuando Naruto se dió cuenta de que Yūta emitía algo, y el último también.
"¿Lo notaste?"
"¿Tú también?"
Rika estaba preparada para salir y matar. Naruto haría lo que estuviera a su alcance.
"¿Tienes algo que ver con ese tipo?" preguntó Yūta.
Naruto negó con la cabeza. "Si tuviera algo que ver con él, ya estaría muerta. Para probarlo, le ayudaré"
"¿Esperar que confíe?"
"¿Prefieres eso, o que empeore?"
Yūta sabía que tenía razón. Cualquiera de las dos opciones son desfavorables.
Ambos pasaron hacia las escaleras para subir a la habitación de Naruto. Al llegar este la colocó en su cama y revisó la herida quitando el vendaje de esta. Había una herida nada superficial. Nada que esté relacionado con una caída de segundo piso.
"Emana mi energía y la de ustedes juntas. Desconozco el motivo de quién le impregnó la mía" explicó Naruto viendo el hueco en la pierna de Maki.
"Intenté curarla. Incluso nuestra mejor médico, pero nada"
Quizás la energía de Naruto evitaba que la herida de Maki sanara bien. Era corrosiva para una persona como Maki.
Él colocó su mano en la pierna y un pequeño brillo salió desde su mano. La quitó después de un minuto.
"Listo. Parece que, de alguna u otra forma, mi energía se fusionó con la de ustedes, pero desconozco el motivo" explicó Naruto viendo a Yūta, el cual se mantenía serio.
"Tendremos que hablar de todo esto contigo. Eres alguien peculiar, incluso entre nosotros"
Había pasado casi todo el día recostada mientras descansaba. Era algo necesario, realmente.
Cuando despertó, se encontraba en una habitación que era totalmente desconocida para ella, pero por lo que vió allí, dedujo de quién se trataba.
En esa pequeña mesa de noche estaba una fotografía donde se encontraba Naruto junto a otras tres personas. El de cara amargada le recordó a Megumi y el del rostro cubierto con pelo plateado a cierto tonto. La otra chica parecía ser alguien alegre. ¿Quizá sean familia de Naruto?
"Veo que has despertado" alguien habló desde la puerta.
"¿Panda?"
"Hola, Maki. Me alegro saber que tu pierna ha mejorado" dijo Panda señalando la pierna de Maki.
La sorpresa de la chica fue grata cuando vió que ese hueco hecho por Suguro Getō ya no estaba más.
"Ese tipo es peculiar"
Por otro lado, en la cocina estaban conversando Naruto, Yūta y Satoru.
"Mira, quiero que quede claro que somos de los buenos. Si no fuera así, te habríamos atacado sin pensarlo en el mismo instante que llegamos aquí por primera vez" dijo Satoru.
"Lo sé perfectamente. Pero enserio me parece extraño que de alguna manera nuestras energías se hayan mezclado. Además, yo no soy capaz de ver esas cosas que ustedes llaman maldiciones. Lo único que hago es sentirlas, pero las siento algo lejanas de aquí"
Yūta al oír eso le respondió. "Quizá tu energía se degrada de alguna forma. Te falta controlarla. Eso, o tu cuerpo no se acostumbra a la energía maldita"
"Dinos, ¿qué es el chakra?" preguntó Satoru al oír lo que Yūta había dicho. Parecía ser algo factible.
"Es la mezcla de la energía espiritual con la física"
Satoru llevó una de sus manos hacia su barbilla y pensó un momento. Tratando de deducir la cosa. "Entiendo. Quizá la energía física obstruye el que tú puedas ver lo que nosotros vemos, cómo no son físicas como tal, y tú energía espiritual te permite sentirlas"
Naruto pensó en ello y parecía algo factible. Entonces, tomando eso en cuenta, dudaba acerca del hecho de que las dos energías se hayan fusionado de alguna forma.
O quizá sí, pero aún no la comprendía del todo.
"Entiendo"
"Bueno. De cualquier forma, te dejaremos en paz con todo este asunto sobre investigar. De vez cuando vendremos para comer algo. Y muchas gracias por sanar a Maki" dijo Satoru.
"Hay otra cosa. Miren" al decir eso, Naruto hizo aparecer un pergamino en su mano.
"(¡Increíble! ¡¿Acaso lo invocó, o lo creó!?)" pensaron Yūta y Satoru.
"Una de mis habilidades es invocar algo en lo cual haya colocado un sello. Pero a duras penas lo puedo invocar una vez cada día. Por si se lo preguntan, esto está guardado en un almacén al otro lado de la calle. Solo por seguridad. De todos modos, nadie lo podría abrir" dijo él dejando que Satoru y Yūta lo vieran con detalle. "Aquí reside una parte de mi energía. ¿Creen que mi cantidad de energía no es lo suficientemente grande como para poder mezclarla con la de ustedes?"
Yūta pensó un poco en eso. Podría ser. Quizá debería nivelar ambas para que lleguen a un equilibrio.
La verdadera pregunta es; ¿Quién impregnó en realidad? Naruto mezcló el chakra, o alguien me mezcló la energía maldita. O quizá ambas sucedieron simultáneamente.
"Puede ser"
De pronto, llegaron Panda y Maki.
"¿De qué me perdí?" preguntó ella.
"Nada. Lo mismo de siempre"
"Oh, ya. Supongo que te contaron sobre que somos. Digo, ya viste a Panda"
Naruto asintió. "Hechicería, ¿eh? No sabía que fueras tan genial"
"Ni tanto. Necesito de herramientas malditas para poder luchar. Sin ello, no soy nada" mencionó ella dejando salir un suspiro que daba a entender su propia decepción.
"No importa. Me recuerdas a un amigo que también estaba limitado por ciertas cosas. Simplemente desarrolló al maximo su única cualidad y se volvió una de las personas que más he respetado. Tú también eres una de ellas" dijo Naruto.
Panda estaba detrás de Maki dando pequeños aplausos. Solo pensaba en lo maravilloso que es el amor.
"¿Y ese pergamino?" preguntó Maki.
Ups, pequeño error de calculo de Naruto. No esperaba que Maki despertara esa noche, si no, hasta la mañana siguiente.
"Oh, ¿esto? ¿Recuerdas cuando mencioné un pergamino con recetas para mejorar en la cocina. Es esto" mintió. No quería meterse en asuntos de Hechicería, por lo que decirle a Maki que él tenía poderes le era innecesario. Además, no quería hacerla sentir diferente a él dado a que sus pláticas eran sobre como se entendían mutuamente al ser algo «iguales».
"Excelente. ¿Y ya has mejorado con eso?" preguntó ella.
Naruto dejó salir una pequeña risa para luego decir lo que le decía a ella seguido.
«Cuando quiera mejorar, lo haré»
Era ese maldito pergamino. Sabía que en un pergamino de ese estilo no tenía algo que ver con la comida. Un libro sería más sencillo para hacer esa mentira.
Sabía dónde estaba. Gracias a qué Naruto la sanó aquel día, podía sentir algo de la energía de este. Solo algo. Si, la explicación que le dieron fue algo ambigua al decirle que simplemente de milagro Satoru pudo ayudar a Yūta a canalizar mejor la energía maldita para usar el Ritual Inverso para así sanarla. Por eso mismo sentía algo cuando iba con Naruto al restaurante.
¿Qué sentido tenía esconder eso de ella? Era algo trivial para ella.
El pergamino estaba a unos cuantos metros de allí. Esperaba que los escombros no fueran demasiados allí.
Por otro lado, Naruto estaba tendido en el suelo mientras la sangre empezaba por llenar su garganta.
"Ya me aprecia extraño pensar que no eras un hechicero, chico. Me pareciste algo peculiar en aquel momento. Vamos, ¿por qué no invocas ese pergamino y tomas tu poder para así poder luchar bien"
Naruto no dijo nada al tener la garganta llena de sangre. Esta obviamente comenzaba a ahogarlo.
Sukuna chasqueó los dedos algo molesto. "Oh, vamos. Cuando conversaban Itadori y Satoru contigo yo era testigo de ello" Sukuna respondió y caminó hacia Naruto y lo tomó desde el cuello de su camiseta para así alzarlo hacia el aire.
"Vamos. Invoca ese maldito pergamino. Sé que le mentiste a aquella chica para sacarla de aquí, así que hazlo"
"Idiota..." Naruto dijo después de escupir un montón de sangre. "Usé mi chakra para así evitar mayores daños después de toda la locura que hicieron tu y ese ente"
"Ah, ya veo. Así que necesitas de cierta cantidad para invocarlo. Que lástima" dijo Sukuna alzando su otro brazo desocupado. "No olvidaré nada de lo que hablaron. De alguna forma, haré esa «Sinergia» de la que tanto hablaste con Satoru"
Fue lo último que dijo Sukuna antes de atravesar por completo el pecho de Naruto y tirarlo al suelo dejándolo completamente inerte y sin vida, al parecer.
Fin del Capítulo.