Un tango en París

Sinopsis

Félix y Hyunjin, son las nuevas promesas de la actuación en los medios, todos hablan de ellos, sin duda. Félix es un actor desde toda su vida. Hyunjin solo tuvo suerte. Pero Chan, un famoso director, les tiene una propuesta. Ser parte de su nueva película, "un tango en París".

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Wildi
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capitulo 1

Felix había deseado toda su vida, esa llamada que recibió aquella tarde. Ya estaba hecho, al ver el número supo que sus metas estaban cumpliéndose, el mismísimo Christopher Bang le estaba marcado, a él, a su celular, su número, Christopher sabía de él, de su existencia¿Acaso no era el hombre más feliz de la faz de la tierra?, Sí, ahora sus amigos ya podían burlarse del viejo chiste de Felix Felix sin problemas, porque ahora él estaba tan Felix, que no podía ocultarlo, era la personificación de Felicidad.


Las manos le temblaron en cuanto tomó su teléfono para contestar, estaba sudando de la emoción, dando saltitos internamente, ¿Qué le diría?

"Hola Chris, soy tu mayor fan, amo tus películas, recibir tu llamada es algo sensacional para mí, que me hables tú particularmente es lo mejor del mundo, es más, hasta yo decidí contestar está llamada personalmente, Corrí a Changbin, mi asistente, de mi casa unas horas, solo para ser yo quien te contestará, ¿Puedes creerlo?, Estoy muy emocionado, ¿Te puedo decir Chris? Espero y sí."


Sonaría patético, aunque patético ya se sentía, ¿Qué sería lo mejor para decir?, Se preparó el diálogo mentalmente, cómo el buen virgo que era, le diría: ¿Bueno?, Hola, mucho gusto, soy Lee Felix, me alegra recibir tu llamada.


Dió un suspiro para tranquilizarse, paso su mano por el rostro para calmar su respiración y contestó.


—Bueno— contestó con nerviosismo, se mordió la uña, esperando la otra voz hablar.


—Bueno, ¿Lee Felix?— el mencionando ahogo un gritito, sabía su nombre, ¡Tremenda mierda!, Christopher Bang sabía su nombre. Se dió un golpe mental, medio mundo sabía su nombre, era de los actores juveniles más solicitados en todo el mundo artístico, era obvio que sabía quien era.


— Sí, soy yo— soltó de golpe, se quiso dar una bofetada, había ensayado su discurso, pero ahora parecía mudo, le robaron la lengua.


— Hola, soy Christopher Bang, un gusto que tu mismo me contestarás la llamada.— quiso flotar por todo el departamento, estaba tan feliz, muy feliz y escuchar la voz de Christopher lo atonto.


— el gusto y placer es mío.— ¡ohh, ohh! Ahí venía, un terrible vómito verbal— amo tus películas, realmente eres un director extraordinario, por cierto, ¿Sabes lo difícil que fue conseguir un póster tuyo?, Tuve que buscarlo hasta debajo de las rocas, ¿Por qué no sacan pósters de directores?, Es injusto, tuve que mandar a hacer uno...— Esperen... No me digan que había soltado todo eso, tremendo imbécil, se dijo, carraspeó con la voz gruesa y prosiguió muy apenado — olvida que dije eso, por favor, es humillante— Chris carcajeo en la línea.


— Sin problema,—le tranquilizó— también me lo preguntó. Yo sería feliz teniendo un póster de Wong Kar-wai gigante en mi pared, pero lastimosamente no he encontrado ninguno, luego me pasas contacto de con quién hiciste tu póster, para mandar a hacer el mío.— la cara de Felix fue un poema, se puso rojo hasta de las orejas, su cerebro se desconecto un rato, soltó una risa nerviosa.


— Ehh, sí... cuando quieras— la pena en su voz era bastante evidente, Chan soltó otra risa, a la cual Félix se unió por la vergüenza, la cara le ardía.


—Bueno, te hablaba no solo para mandar a hacer mi póster— comenzó a hablar Chan— sino también, porque te tengo una propuesta de trabajo, y quisiera hablarlo personalmente contigo está misma noche, ¿Estás disponible?


— Esto me suena a cita— soltó sin pensar, Chan carcajeo de nuevo, Felix quería enterrar la cabeza en la tierra como avestruz, ¿no estaba cansado de humillarse a él solo?, Al parecer no, porque seguía y seguía con el mismo tema.


— Pues es una cita a fin de cuentas, laboral, pero cita.— Felix estaba caliente por la vergüenza que él solo se estaba haciendo pasar, ya entendía porque era Changbin quien contestaba siempre las llamadas de negocios, o incluso cuando le llegaba una oferta laboral, ser actor era difícil, pero Felix se había preparado desde niño, siempre estuvo en el medio artístico, no le costaba ningún trabajo, aunque en casos especiales, cómo este, Felix sacaba su personalidad reprimida y esta era muy torpe.


—Ehh, estoy en mis días libres, así que sí, tengo disponible esta noche. ¿Dónde nos vemos?— ¡Ay Diosito! Iban a verse en algún sitio de todo New York, ¿Estaba en el cielo? Porque Christopher era todo un Dios.


— ¿Te parece bien si nos vemos en el edificio de mi compañía? Sabes en dónde queda, ¿No?— Felix asintió, se maldijo porque era obvio que Chris no lo vería, pasó saliva nervioso.


— Sí, ahí nos vemos.— el edificio BCCcompany quedaba como a media hora de donde él vivía, obvio sabía dónde estaba, obvio sabía que Christopher era dueño del lugar y su mayor sueño era trabajar con ese director tan diverso, obvio lo sabía porque él tenía una foto fuera del edificio apuntando a él con una cara muy graciosa, sí, obvio.


— ¿A las ocho te parece bien?— dijo Chris a la lejanía.


—  A las ocho está bien.— dijo con orgullo.


— Bien, te tengo que dejar, pero nos vemos pronto, Felix, un gusto hablar contigo,— Félix quería volar como personaje de caricatura.


— El gusto es mío, hasta luego— colgó, más que nada para no seguir humillandose, suspiró tranquilamente y vió su reloj, faltaban ocho largas horas para ver a Christopher, así que tenía mucho que hacer con su día, cómo por ejemplo ver banana Fish, alimentar a sus peces dorados; Tutankamón y Thea. Tenía que elegir que ropa ponerse y comer, para después ir a ver a Christopher, en su cita. Se emocionó de solo pensarlo.


Lee Felix, desde siempre ha estado en el medio artístico, no miento cuando digo desde siempre. De recién nacido hizo un comercial de pañales, A la corta edad de dos años participó en todo el programa de Barney el dinosaurio siendo el niño más pequeño en participar, luego, participo en un programa de niños donde jugaban y probaban juguetes nuevos, después de eso tuvo su propia serie en dónde su personaje era ser un niño superhéroe, luego dejo el mundo de la pantalla chica y a los diez años, Félix grabó su primer película de una franquicia de películas que fueron exitosas, pero no fue hasta hace poco más de tres años, que grabó la primera cinta romántica, junto a Justine Woss, una gran actriz juvenil, no fue hasta ahí que su carrera creció enormemente y se estiró a la cima total, todo el mundo amaba las cintas románticas al parecer, gracias eso alcanzaría todos los premios que merecían las categorías juveniles, si no fuera por un pequeño, pequeñito detalle: Hwang Hyunjin.


Y es que no solo era la competencia en la que diariamente el público los sometía, no, no era que en las revistas juveniles, los pusieran a competir en encuestas tontas, tampoco que en Twitter encontrará siempre su nombre a lado de Hyunjin poniéndolos cómo enemigos, no, no solo era eso, si no que había algo más, alguien más, mejor dicho y ese alguien era Jeongin, Yang Jeongin.


Yang Jeongin era el chico más lindo que los ojos de Felix pudieron ver, no había mejor descripción, Jeongin o como artísticamente era conocido: IN, era un modelo súper estrella, que conquistaba todas las pasarelas y corazones a su paso, incluso Felix jamás quiso acercarse a él por pena, fue Innie quien le hablo primero, fue Jeongin quien le sonrió y Félix tan enamorado quería volar entonces, Innie fue su crush desde hace mucho tiempo, cuando se conocieron poco tiempo en la primaria, pero nunca le hablo hasta hace relativamente poco, pero cuando justo junto el tiempo y el valor para hablarle sobre sus intenciones a Jeongin, apareció Hyunjin, robándose el corazón de IN con solo hacer nada.


Ese era el problema de Felix, que al parecer sin que Hyunjin hiciera nada, terminaba ganándole en todo y sabía que estaba mal, que Hyunjin realmente no era culpable, pero eso no quitaba que se sintiera de esa forma.


Se ganó el amor de IN, se ganó la película con Julia Roberts a la que él hizo casting, se ganó el puesto que se discutía con él para ser embajador de una empresa de modas reconocida y sobre todo, se ganó el premio a mejor actor juvenil el año pasado, el premio que Felix sentía que merecía. ¿Por qué?, Fácil, Félix había luchado toda su vida por aquel premio, Félix incluso hizo todo lo posible, dió todo de si en su última película y como para que Hyunjin viniera, con su tonta actuación, en la tonta película que no había visto y le ganará el premio, solo por ser el galán en la película. ¿Era eso justo?, Joder no, no lo era.


Competir con Hyunjin no era justo, no en lo absoluto, porque este mismo había salido de la nada ganándose todo, mierda, Félix era un estúpido celoso y se creía lo que los medios decían, no podían culparlo, el mundo artístico era asquerosamente competitivo y Félix creció toda su vida en el, Félix se sentía enojado por qué Hyunjin, salió de la nada, ese era su problema con él, si repentina aparición.


Un día simplemente iba caminando por la calle, con camino a su primer año universitario lejos de su país y alguien lo interceptó diciéndole: "tienes bonita cara, hay una película que se está grabando acerca de un libro, y yo soy la encargada de buscar actores, te pareces mucho al personaje principal, así que dime chico, ¿Te interesa ser actor?" Según palabras del propio Hyunjin dijo "por qué no". Y siguió a la señora, desde ahí lo ganó todo, sin tomarse enserio nada a su alrededor, a Hyunjin no le importaba la actuación en lo absoluto, jamás creyó que él sería actor, pero ahí estaba, solo dos años después de que esa persona lo llamará.


Ya había grabado cuatro películas, una fue con la mismísima Julia Roberts, había ganado premiaciones, era embajador de una marca de ropa, tenía un novio guapísimo, era considerado el ícono pansexual (ya que esa era su orientación sexual)  y estaba recibiendo una llamada del director más importante y joven de todo el medio, Christopher Bang.


— Hola— dijo desganado, jugando con la pelota de su perro quien le mordía los dedos para quitársela — ¡Auch! kkami, no me muerdas.


— Hola, ¿Habló con Hwang Hyunjin?— se escuchó la voz del otro lado, una voz amable y amigable, ¿Quién lo llamaría a esa hora, interrumpiendo su tiempo de juego con Kkami?


— Efectivamente... ¿Con quién tengo el gusto? — aventó la pelota y el perrito fue corriendo tras de ella como si su vida dependiera de ello.


— Soy Christopher Bang, un gusto.— Hyunjin se paró de la cama de golpe, ¡Mierda! Lo había olvidado, hoy recibiría la llamada de Christopher.


— El gusto es mío, Dígame, ¿Para que soy bueno?— caminó con el teléfono en la mano, su perro estaba mordisqueando la pelota por algún lado de la habitación.


— Para actuar, es obvio.— dijo Bang con una sonrisa, Hyunjin resopló. — Disculpa, Hyunjin. ¿Tienes libre el día de hoy?


— Sip, nada por hacer más que una cita con Morfeo, ¿Por qué pregunta?— se sintió tonto, la respuesta era obvia.


— Una propuesta de trabajo.


— ¿De que va?— preguntó curioso, aunque ya lo sabía, solo que no tenía mucho de despertar y su cerebro no funcionaba bien cuando despertaba.


— ¿Te parece si nos vemos esta noche en mi oficina y te paso los datos, por si es de tu interés?— Hyunjin llegó a su cocina, tomó el trasto de Fresas y las saco del refrigerador.


— Me parece bien, señor Bang, es un gusto hablar con usted. ¿Dónde nos veríamos?— Hyunjin no quería salir de su casa, pero el deber llamaba, así que lavó las fresas, el teléfono aún en su oído.


— ¿Sabes dónde está BBCcompany?— negó, una fresa calló al suelo y su perro ni tarde, ni perezoso, se la comió con gusto.


— Nop, pero mi chófer seguro sabe, así que no se preocupe allá nos vemos.— le dijo alivianando el momento, seco las fresas y las fue poniendo en un plato, ese sería su desayuno.


— ¿A las ocho de la noche, está bien?— Bang dijo de forma cautelosa.


—Sip, no hay ningún problema, señor Bang.— le habló formalmente, mientras se le antojaban las fresas de su plato, no se metió ninguna a la boca, sabía que hablar con la boca llena era una falta de respeto y ¡Vamos! Él tenía modales sí.


— Bien, nos vemos pronto Hyunjin, vuelve a dormir otro rato— Hyunjin sonrió al teléfono y Bang le cortó la llamada después de un— Te veo está tarde.


Se metió las fresas a la boca y saboreó el rico sabor. Tomó su celular, Jeongin le había mandado un mensaje de buenos días, su asistente le había mandado su itinerario y en Twitter su nombre volvía a ser tendencia, está vez por la foto de él en un museo de la mano con Innie, todos decían "¿Qué no es la pareja más cute?" "Son hermosos" "Quiero un amor como el de ellos" y es que era verdad, ante las camaras ellos eran tan sólidos, cómo lo eran en persona, Jeongin le brindaba una calma magnífico a su vida ocupada, y llena de estrés. Pero había algo que los separaba y era que jamás tenían tiempo el uno para el otro, ¿Cómo es que tenían una relación?, No sabía, no sabía por qué si algo le gustaba Hyunjin era el contacto físico con la persona que amaba, y a Jeongin, por más que el tiempo se lo permitiera, no le gustaba tener a Hyunjin abrazándolo todo el tiempo. Siempre había peros es la relación y ambos eran culpables de ello, aún así, su relación era linda de vez en cuando.


Hyunjin era tan... Metido en sus propios líos mentales que todo le daba igual, no se molestaba en siquiera saber porque todo el mundo lo ponía en contra de Felix, ni de porque este mismo, por más que se lo haya cruzado millones de veces en premiaciones y así, nunca le había saludado. No sé detenía a pensar en nada de eso, en fin, es piscis, ¿Qué más se podía pedirle?, Nada, absolutamente.


Ni sabía del porque todo mundo lo ponía a competir contra el rubio, porque Hyunjin tenía un alto ego, por supuesto y creía que sí Félix no ha la logrado lo que él, era porque no era tan genial como él, porque Hyunjin era genial y nadie podía negarlo.


Suspiró terminándose sus fresas, puso el plato en el lavavajillas y caminó de nuevo a su habitación.


—Kkami, ven vamos a dormir un rato más — se sentía tan cansado.



🎀🎀🎀🎀


Eran las 7:30 pm, Félix ya estaba más que listo, sentado en el sillón, cómo niño bien portado, Changbin estaba sentado enfrente suyo, lo veía con gracia.


— Entonces... ¿Le dirás dónde compraste el póster? — Felix giró los ojos cansado de la broma.


— No, bastante pena ya pasé por la llamada.— se acomodó la camisa dentro del pantalón por décima vez, llevaba una camisa celeste overside, con los primeros botones abiertos, y un pantalón caqui, un pañuelo azul marino con flores rodeando su cuello, sí, planeo demasiado ese outfit, más que incluso que el regalo de cumpleaños de Changbin.


Se levantó de su asiento, vió su reloj y era hora de irse, más bien, ya se le hacía tarde, salió casi corriendo con Changbin cubriéndole los pasos, llegaron al auto, Felix lo manejaba, pero esa vez por los nervios, lo dejo al cargo de Changbin, quien emocionado lo manejo por todo New York. Se preguntarán ¿por qué si eran tan grandes actores, no se encontraban en Hollywood?, fácil, es que en New York se encontraba todo lo contemporáneo y a Félix le gustaba eso, New York era su lugar deseado en la vida.


Llegó pronto a la empresa, el gran edificio con las iniciales BCC se encontraban relucientes, el edificio ciertamente lucía muy imponente.


—Deseame suerte, Bin — le dijo bajándose del auto.


— No la necesitas, Lix, tu eres la suerte— el rubio le sonrió de forma linda, y se giró para adentrarse a la empresa.


Se adentró al edificio, una bella recepcionista le dió la bienvenida y le indicó que el señor Bang lo esperaba en su oficina, en el último piso, subió dándole las gracias con una sonrisa, ese sería el mejor día de su vida.


El ascensor paró, abrió las puertas y le mostró una pequeña recepción.


—Hola, buena tarde. Tengo una cita con Christopher Bang.— dijo de forma cortes a la chica que escribía en el computador, alzó la vista a él y sus ojos se abrieron con asombro.


— ¡Oh por Dios!, Er~eres Lee Felix— este le sonrió, la chica estaba en shock.


— Ese mismo— le contestó amable, ella salió de su asombro y entonces gritó.


— ¡Ah! ¡Oh mi Dios! no puedo creerlo, de verdad eres tú, diooos, soy tu fan, de verdad que sí, ¡por Dios!, ¿Puedo tomarme una foto contigo?— este la miró asombrado, asintió despacio pero la foto nunca llegó.


— Frida, por favor, comportate.— dijo la voz de Chris. Félix casi se desmaya.


— ¡OMG!, ERES CHRISTOPHER EN PERSONA ¡AHH! — gritó Félix emocionado, fue donde estaba Bang y este lo recibió emocionado— dios mío estás aquí, no puedo creerloo, AHHHHH, ¿Chica, me tomas una foto con Christopher, por fa?.


Ella lo miró atónita, estaba actuando como un fan, se dió cuenta cuando estaba cerca del cuello de Chris, oliendo su rico perfume y sintiendo con sus propias manos sus anchos hombros, carrespeó con vergüenza y comenzó a alejarse.


— Lo siento mucho, me deje llevar— se justifico, Chan comenzó a reírse fuertemente.


— Se nota que te gusta mi trabajo— Félix asintió avergonzado. Chris al verle la expresión se acercó a él y le dió un fuerte abrazo— te alegrará entonces la propuesta que te tengo.


Félix iba a contestar, pero pronto las puertas del ascensor se abrieron, todo paso casi en cámara lenta, cuando Félix apartó la vista de Christopher porque este miraba atento al elevador, se giró para ver quién era y la boca se le abrió de par en par. Es tan guapo esperen, no no, no, no, no, él no había pensado eso.


— Hyunjin que gusto verte aquí — dijo Christopher, ¡Ay mierda!.