FRIENDS [Snack/ Snirius]

Sinopsis

Sirius Black necesita un tutor para su clase de Pociones y no existe alumno más brillante que Severus Snape para enseñarle, los eternos rivales deberán trabajar juntos ¿Cómo se pasa de enemigos a amigos y de amigos a algo más?

Estado:
En proceso
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

Prólogo.

El profesor Slughorn estaba decidido, era eso o nada pero estaba decidido a hacerlo, lo había pensado mucho la noche anterior antes de darle la mala noticia a su alumno, sí, tenía que encontrar un tutor de manera obligatoria o de lo contrario estaria reprobando su materia al final del curso. Algo que a pesar de las protestas del chico, no pudo hacer más que brindarle una seguridad genuina sobre su preocupación en la materia. Así que se aventuro a proponer un posible candidado.


No. Esa había sido la respuesta de su alumno cuando le hizo saber el nombre del tutor, era bien sabida la rivalidad entre ambos núcleos sin embargo no quería saber la porquería del zapato entre los dos. Así que planteo terreno antes de decir de forma delibera el nombre solo para escuchar un rechazo previamente visto de parte del chico insulso.


Black al inicio penso que era una broma de pesimo gusto pero luego vio la seriedad del profesor Slughorn y supo que de chiste no tenía nada. Simplemente se nego de forma dramática a la sugerencia de su profesor de pociones.


Una cosa era ser estupido en la materia y otra cosa era dejar que el idiota de Snape le recordara en cada frase lo estúpido que es en pociones. No gracias. Penso inmediatamente en Remus pero el profesor le dijo que sabia a ciencia cierta que eran grandes amigos, de esos que se cubren la espalda o las fechorias. Asi que no era viable.


Salio de la oficina del maestro con la única misión puesta en sus hombros: conseguir un tutor. Y no cualquier tutor, al gran Severus grasiento Snape. Y no podía hacer otra cosa si queria conseguir los puntos pertinentes para no reprobar pociones. Quería morirse de frustración. Era el maldito colmo ¡Una jodida broma! Una de muy mal gusto, por cierto.


Rabiando un poco por su mala suerte se encamino hasta su siguente clase y paso el resto del día pensando en como iba hacer para que la maldita serpiente fuera su tutor, era claro que iba a mandarlo al carajo inmediatamente decirle sus intenciones. Toda la tarde se la paso rebanando los sesos para obtener al menos una pequeña, minúscula interacción que no saliera mal con el Slytherin.


Finalmente llegó el día tan esperado (dos días después) donde observó a Snape salir del gran comedor justamente rapido para agrado de muchos. Iba solo caminando por el pasillo hasta que lo vio salir hacia el lago negro donde lo siguió de forma escrupulosa inclinado a lo aterrador. Como cuando vas a cazar a una presa jugosa para un festín.


Fue raro para Black ver a Snape sentarse sobre el pasto recargado en el tronco de un árbol con el libro sobre las piernas y un rostro pacífico, la poca comida que habia sacado del gran comedor estaba a un lado, era poco, Black penso en si eso realmente era lo que comía el Slytherin o fue lo único que alcanzó a sacar de ahí antes de ser juzgado por sus colegas.


Se acerco, fue acercándose poco a poco de forma lenta para no asustarlo aunque a decir verdad él penso en darle un susto de muerte más tarde, por el momento debia tener garantizadas sus tutorías. Así que se limito a ser un inmaduro y camino hasta la orilla de lago negro junto a Snape. El chico subió la mirada cuya esencia cambió a molestia en cuanto supo que era él.


— ¿Qué quieres maldito Black?


— Necesito un favor. — aquello hizo que la serpiente levantará una ceja. — Escucha, no vine a pelear.


— Que milagro.


— Se hablar civilizadamente, sabes. — Snape entorno los ojos. — Como sea, solo venia a pedir algo y se que no podras negarte.


¿No?


— Necesito un tutor de pociones. — solo fue un segundo después cuando escucho la risa de Snape con burla.


— ¿Y eso a mí que? No hare una obra de caridad contigo, idiota. — Snape comenzona recoger sus cosas ya no apetecía pasar tiempo ahí.


— Te pagare. — solto rápidamente. Snape detuvo sus movimientos. — Te pagare una buena suma de dinero, solo dime cuanto quieres y te lo dare.


Ok, Snape penso un poco. Le hacía falta algo de dinero para poder comprar unas cosas que le faltaban para la escuela, tambien queria comprar un obsequio para su madre cuando cumpliera años ya que era en fechas próximas. Sacudio la cabeza, estaba tentado por la oferta pero no queria tener que dar mucho por tan poco, lo pensaría, quizas podia pedir un concejo o algo así, tal vez le escriba a Lucius para hablar de negocios. Volvio a dejar sus cosas en su lugar e hizo un ademan al pulgoso para que tomara asiento.


— Te escucho.


— Te pagare por cada clase que me des, solo pon un monto, la fecha y la hora.


— ¿A qué se debe tu repentino interés en las pociones? — quizo saber. Black se rasco la nuca.


— El profesor Slughorn quiere que suba mi puntaje o estoy frito. — comento con algo de pesar. — Quizas pueda con ello pero ya me dio un ultimátum.


— Sabía que eras un idota pero no sabia que a tal grado de suspender.


— No es gracioso. — frunció el ceño.


— Yo digo que si.


— ¿Vas a ayudarme o no?


— Te cobraré, eso no es ayuda. — Snape le miro con desden. — Te estare enviado los detalles en estos dias.


— Genial. — Black se puso de pie y sacudió su pantalón. — Nos vemos.


— Pudrete.


Black se marchó dejando a Severus pensando, se supone que no debía involucrarse con ellos pero ahí estaba dos días después en un salón en deshuso en las mazmorras, esperando a un Black que había citado puntual a las cinco de la tarde en sabado, para colmó iba tarde. Bien podía haber ido con Regulus a Hogsmade pero no, iba a estar dando clases a un idiota que no prometia ser ni siquiera la mitad de listo que un rábano.


Había pedido al profesor Slughorn un salón privado para él hacía poco menos de un año, esté era su santuario desde entonces, nadie había penetrado ese lugar hasta ahora, inclusive Regulus no estaba invitado a venir. Se estaba arrepintiendo un poco, solo un poco, de decirle a Black la ubicación exacta pero no hubo marcha atrás cuando la puerta se abrio dejando ver al inútil llegando tarde para variar.


No sería tarea facil. Suspiro.


Black entro con altaneria, como si ese lugar fuese cualquier otro (para él lo era) y dejo sus cosas en la silla vacia al otro lado de la mesa de trabajo. Ni siquiera se molesto en saludar, solo se planto delante de Snape sin más. Severus le miro fijamente, que falta de modales los suyos, ni siquiera es dignó se dijo a si mismo reforzando lo que el pequeño Regulus decia abiertamente de su hermano mayor.


— Entonces...


— No se donde tengas la cabeza, maldito aragan. Pero eres tan poco educado, que aun no entiendo como eres un Black.


— ¿Qué quieres? ¿Una inclinación? ¿Un beso en la mano? Finísima dama.


— Que falacia la tuya. — dijo ofendido. Black le sonrió con sorna.


— Vine a aprender pociones no una clase de etiqueta. — Black hablo con sarcamo. — Hable y enseña.


Snape se cruzo de brazos frunciendo el ceño.


— Primero que nada, vamos a tener acuerdos aquí. Dentro de estas cuatro paredes son tu mentor y no quiero faltas de respeto a mi persona.


— Pudrete.


— Hablo en serio.


— Que te jodan.


— Black. — advitio. Sirius rodo los ojos y cerro la boca. — Como iba diciendo, respeto. En segundo lugar, haremos una bitácora con las pociones que haremos, la fecha con día y hora de clases, necesito que seas puntual y responsable. Las pociones no son un juego.


Black asintio de mala gana.


— Perfecto. Por hoy solo haremos el calendario de pociones, puedes decirme en que pociones andas mal y como podemos agendarlas según tu gusto.


— Sorprendeme. — hablo aburrido.


— Asi no es...


— Escucha Snape. — Sirius se planto firme. — No me interesa que maldita pocion quieres enseñarme primero, lo único que me interesa es aprenderlas y es todo, arma el calendario o lo que sea que los ners hacen y pasamelo después.


Snape arrugo el cejo.


— Ni siquiera para eso eres colaborador ¿Cómo pretendes aprender entonces?


— No sé, ese es tu trabajo. — Black tomo sus cosas de la silla. — Si no vamos a tener clase entonces me voy. Enviame esa cosa y ya esta.


— Black...


— Chao. — Y Black salio de ahi desprendido a sabra Merlin donde.


Severus suspiro cansado, iba a ser trabajo duro, ya estaba pensando en la gran suma de dinero que se echaría a la bolsa por tales soportes de actitud del odioso Black. Sacudio su fastidio y guardo sus cosas no sin antes terminar de limpiar la mesa de trabajo que había ocupado esa mañana antes de la llegada del pulgoso. Ojalá y pueda alcanzar a Regulus todavía, no le dijo de las tutorías pero pretendía quejarse de un mal alumnos las próximas cinco horas de salida.


La noche de ese día se la paso en su habitación metido en el escritorio haciendo el calendario de Black detalladamente, estaba sintiendo un poco de ansiedad últimamente así que penso en iniciar con algo sencillo para ir subiendo de nivel poco a poco. Al rededor de las tres de la madrugada ya tenía listo el calendario con las fechas y el nombre de la poción, llamo a su lechuza y con toda la libertad del mundo la mando a las manos de Black que residía en Gryffindor.


Solo desea paciencia.