C E N T R O D E. A T E N C I O N | Arachdude |

Sinopsis

Las miradas de los humanos comenzaron a incomodar a ambos. Pudieron pasar unas cuantas, pero no demasiadas Algo estaba pasando. • Único • Arachdude • por favor, nada de copias ni adaptaciones

Genero:
Romance
Autor/a:
M A G N U S
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

• U N I C O•





En su paseo por Florida blanca bajo sus disfraces humanos ambos capitanes se percataron de como algunas señoritas no paraban de observarlos, pudieron dejarlo pasar pero después de unas horas comenzaron a incomodarse con esas miradas y decidieron caminar por otros lados sin gente.




— ¿Será que me encuentro fuera de tendencia y al verme contigo nos consideraron anticuados? — Pensó lo peor el castaño.




Quizás tu gusto por la moda es terrible y les dan pena verme a mí contigo




Tu eres un anticuado, vistes como alguien de la era Taisho — Comentó molesto por el comentsrio anterior.




Más respeto por mí forma de vestir, tu también vienes de esa era, sino es que de una más antigua  — El pelinegro comenzó a enfadarse.




Yo no soy tan viejo, soy joven — Aclaro.




¿Desde cuando un yo-kai puede considerarse joven? Debes de tener como mínimo unos 100 años  — Comento de manera divertida a su rival.




¡Cállate!




Los dos se dieron la espalda, no se dirigieron la palabra en ni un momento. Su enojo no parecía que desaparecieron pronto si, esto decís así ambos volverían a estar peleados.




Aracnio dándose cuenta de ello decidió ceder, repeferia perder la razón a su camarada.




Los humanos pueden pensar lo que quieran de nosotros, no debería importarnos, somos capitanes a fin de cuenta  — Comento Aracnio.




Tienes razón, pero si resulta que estoy fuera de tendencia eso sería un golpe bajo a mí orgullo — Murmuró el contrario.




Terminemos con este recorrido




Ambos capitanes siguieron caminado, intentando evitar las multitudes de gente para no sentirse incómodados por esas miradas.




Aún seguían con la duda del por qué no paraban de ser el centro de atención pero prefirieron olvidarse de ello.




Hasta que se cruzaron con otros yo-kai.




  Hermano ve más despacio — Imploró el contrario mientras iba tras el.




Komajiro los helados se acabarán — Se excuso mientras apresuraba el paso.




El hermano mayor choco con Aracnio y rebotó inmediatamente hacia atrás.




L-lo siento mucho, no me fijé por dónde corría — se disculpo y procedió a levantarse.




Hermano ten más cuidado — Otro yo-kai de acercó.




¿Koma-san estás bien?




Lo que parecía ser su grupo de amigos humano se acercaron a ver cómo estaba el pequeño yo-kai, cuando ellos alzaron la mirada y observaron al dúo se quedaron petrificados, esas miradas de antes volvieron.




El castaño comenzó a sentir incomodidad y procedió a esconderse detrás de su amigo, llegó sus manos a su pecho y las cruzo esperando a que esto acabará. Está actitud no pasó de ser percibida por el peligro.




Escúchame bien criatura, quiero que me digas que ven esos humanos para vernos así — Ordenó el yo-kai araña mientras tomaba al hermano mayor del cuello y lo alzaba.




¿Humanos? — repitió nervioso koma-san.




hey suelta a mi hermano! — Exclamó Komajiro mientras corría tras  el capitán de los fantaesqueletos para que lo soltará.




K-koma-san — Murmuró otro de los humanos.




» Ahora era momento de interferir« pensó el castaño.




Eres un yo—




Eleganfibio se interpuso y le tapo la boca con una mano mientras que con la otra intentaba hacer que suelte al otro yo-kai que agarraba.




Cállate idiota — Murmuró su rival.




El pelinegro soltó a Komasan después de unos segundos.




Los chicos de atrás comenzaron a murmurar tras escucharlo "¿Humanos? Que es él un marciano?" "Que tipo más raro"




La situación era más compleja de lo que pensarían que se volvería.




Tranquilos, estos sujetos son nuestros amigos — Komajiro hablo rápido.




Amig—




— Ven Komasan vamos a hablar con ellos — Komajiro jalo a su hermano mientras hacía señas raras con sus manos.




El dúo de hermanos se llevó a los dos capitanes lejos de la multitud, se escondieron en un callejón donde no serían vistos.




¿Es la primera vez que te disfrazas de humano o que? No puedes andar diciendo que somos yo-kai a si como nada cuando hay humanos cerca — Regañó nervioso Komasan al yo-kai araña.




¿Te atreves a darme órdenes? — Murmuró molesto al más pequeño quien saltó del susto tras ver su rostro.




Eres un idiota, cállate por un rato — Comento el castaño.




Me harta que sigan mirándonos así, habla, que ven ellos — Alzo a Komajiro con una mano molesto.




— ¡Komajiro!




— T-ten usa esto — Extendio rápidamente un espejo.




— ¿Un espejo?

— Podemos ver cómo nos persiguen los humanos  — Comento nerviosamente el contrario.




Tras decir eso el capitán de los fantaesqueletos lo bajo, tomo el espejo y se miro en el, su rostro de humano y su cabello peinado hacia abajo fue lo que persibio, Eleganfibio se acercó a verse viendo su rostro pálido y maquillado juntos su cabello castaño aún lado de su hombro.




Nos vemos igual que siempre




[ . . . ]




En el recinto de Eleganfibio ambos se encontraban platicando de la salida que tuvieron.




Nos preocupamos por nada — Comento el yo-kai anfibio soltando un suspiro.




Aracnio estuvo de acuerdo.




Las preocupaciones que dijeron no tuvieron explicación alguna, sonaban ridículas ahora que no veía.




Hey puedo ver mí figura en este espejo.




El pelinegro miró a dónde estaba el castaño observando como se admiraba de pies a cabeza en el espejo de cuerpo que tenía en su habitación.




Miro su reflejo observando como la ropa que llevaba marcaba su cintura de avispa. Ya tenía una idea de lo que veían los humanos.




Tienes cintura de mujer, eso explica porque no paraban de vernos — Comentó el yo-kai araña.




Su rival se dió la vuelta rápidamente, por unos segundos pudo apreciar como la punta de sus orejas se teñuna de un color carmín.