Prólogo
Sus labios se unen a los míos y me rindo ante el beso con todas mis emociones encontradas y sentimientos retorcidos. El profundiza el beso y mis manos rodean su cintura. No me importa si la gente en el café nos mira de forma extraña, no me importa si somos el centro de atención, no me importa si…
- ¡Dan! - la voz llega hacia mí y yo interrumpo el beso. Giro sobre mis talones y lo miro a los ojos.
Él no puede creer lo que acaba de presenciar, su boca está abierta y sus ojos buscan explicaciones en los míos, tratando de entender, tratando de encontrar una razón válida para mi comportamiento.
- ¡Rick! - le digo tratando de contener las lágrimas que intentan escapar de mis ojos.
- ¿Qué significa esto? - me pregunta, su voz es solo un susurro enojado.
-Lo siento, no quería que te enteraras de esta manera- le digo y su mirada cambia, su incredulidad se transforma en ira y sus puños se abren y cierran sin parar.
Se acerca hacia mí y estoy seguro de que va a golpearme. Cierro los ojos con fuerza y me preparo para un golpe que nunca llega. Despacio, levanto mi vista hacia él.
-Espero que estés contento. Acabas de destruir lo más hermoso que me ha pasado en la vida. Te di mi alma, mi vida, mi corazón, todo mi ser, y tu elegiste pisotearlo. Me destruiste Brendan. Espero que seas feliz de ahora en adelante. Adiós- me dice y dando media vuelta sale del café.
Yo observo su figura alejándose. Las lágrimas contenidas empiezan a caer por mi rostro. Me dejo caer al piso cuando mis piernas se aflojan y Seth viene a abrazarme.
Adiós Frederick…