Inside.
Show me what your inside 'bout
Muéstrame como eres por dentro.
Wanna love you inside out
Quiero amarte de adentro hacia afuera.
•
•
•
"¿Puedes explicarme si es verdad eso de que Charlotte no está por ningún lado?", exclamó Chompu con expresión asustada.
Nessa la miró de inmediato, también con una expresión preocupada. "¿Quién te lo dijo?", preguntó con la respiración agitada.
"¡¿Lo sabías, entonces?!", gritó, golpeando el pecho de su novia. "De ninguna manera, Nessa, ¿la dejaste ir, de verdad?", la golpeó con rabia.
Nessa se mordió los labios por el dolor y le regaló una mirada de cachorro regañado.
"¡Ni siquiera te atrevas a mirarme así, esto es serio!" La golpeó de nuevo con ira y preocupación. —"¿Entiendes el hecho de que mi hermana se escapó?", exclamó en voz alta otra vez.
Nessa reaccionó. Era una idiota y ahora se siente culpable, cualquier cosa que le pase a su cuñada será culpa suya. Pero Charlotte habló tan rápido que ni siquiera tuvo tiempo de procesar la información.
Ella solo apreció esos ojos de caramelo derretido que ella le dio y así de fácil, la convenció.
"¿Puedes dejar de gritar?", pidió apresuradamente, tomándola del brazo para llevarla a un lugar donde sus padres no pudieran escucharla.
Chompu y Charlotte son hermanas y parece que está, se ha escapado de casa otra vez. Sus padres la llevarán aún Internado, si descubren ésto.
Parece que el castigo que recibió durante meses no la hizo reflexionar sobre sus errores. Su amor, quizás por aquella chica problemática que lo abandonó en el verano, es más fuerte que los castigos que le dan.
"Lo siento, pero realmente eres una idiota..." Su pecho subía y bajaba con angustia. "Tengo miedo...", soltó ahora reflejando totalmente su preocupación. "Charlotte realmente no sabe lo que está haciendo, tiene 19 años y esa chica tiene 24. ¿Qué pasa si nunca la vuelvo a ver? ¿Qué pasa si mis padres realmente cumplen su promesa de enviarla a un internado en el extranjero? Me temo que no volveré a verla de ninguna manera, todo es culpa mía".
Chompu estaba entrando en pánico mientras sostenía su pecho.
"Shss, amorcita..." Nessa la atrajo hacia ella y la abrazó con fuerza. "Tranquila nena, por favor perdóname...", pidió entendiendo la gravedad del asustó. "Ahora, baja la voz, alguien más puede escucharte y ahora sí, estaremos en serios problemas, simplemente cálmate", añadió eso último con voz suave pero firme.
Chompu asintió ante sus ojos, sin más Nessa la beso ligeramente en la sien y luego dulcemente en la frente, cuando se alejó un poco para poder verla mejor.
"Ya lo estamos, realmente", susurro suavemente, dejando caer las lágrimas.
Era verdad. Nessa se lamento sintiéndose culpable mientras Chompu tenía lágrimas en los ojos. Estaba muy preocupada por su hermana menor, en cada situación que pasaba por su mente había conclusiones devastadoras.
Pero su novia rápidamente le besó los labios está vez y le secó las lágrimas con las yemas de los dedos.
"Lo resolveremos, ¿de acuerdo?", susurró contra sus labios mientras le peinaba el cabello y acomodaba los mechones sueltos detrás de su oreja.
Chompu sonrió no muy convencida, sin embargo tomó suavemente a su novia de la mano y la llevó a su habitación donde nadie las escucharía y estarían más cómodas.
...
Cuando llegaron a la habitación, Champu finalmente se dejó caer sobre la cama mientras se cubría la cara.
"No entiendo nada. Por favor, dime que esto es una broma, dime que de verdad no dejaste que mi hermana se fuera sola", se rió amargamente, sintiendo el peso de la situación.
Nessa suspiró abrumada y habló llena de culpa.
"Esto no es broma, esto es serio, nena" Se sentó en la cama y la miró suavemente. "Charlotte, no está aquí... Se fue hace unas horas", su expresión era de culpa y de arrepentimiento.
Chompu abrió los ojos, conocía bien a su novia y si ella ponía esa cara en ese momento era porque realmente estaba arrepentida por los problemas que causó debido a su irresponsabilidad y la de Charlotte.
"Está bien, lo entiendo... Es difícil de aceptar", suspiró, tranquilizándose. "Te perdonó, tonta" Se incorporó de inmediato, estirando los labios para besar, los de Nessa y está, la recibió tímidamente, mientras también la abrazaba. "Pero...", la miró de reojo, ahora. "¿Al menos sabes a dónde iría? Tenemos que encontrarla, pronto" Expresó.
Nessa se rió más abrumada. Al parecer no tiene idea, Charlotte le dijo tantas cosas que ahora no recuerda.
"No", la miró avergonzada, haciendo pucheros.
"¡Mierda, Nessa!", exclamó nuevamente enojada y empujándola lejos de ella.
Minutos después de haber discutido un poco más entre ellas, tuvieron una idea y decidieron visitar la habitación de Charlotte. Quizás encuentren algo donde pueda decirles su paradero.
Así que ahora, ambas se encuentran allí.
...
"¿Dónde estará esa estúpida mocosa que me hace sufrir?" Se cuestionó en voz alta Chompu, algo estresada y asustada.
Nessa que se escondía ante los ojos de su novia, manteniéndose al margen desde que entró en la habitación, solo la miró y volvió a escuchar las quejas de su novia en total silencio, ya que la habían regañado mucho hacía varios minutos, solo decidió por su propio bien buscar sin decir una palabra.
Sin embargo, algo le llamó la atención en la computadora de Charlotte y ahora sí estaba dispuesta a hablar.
"Creo que fue a Chiang Mai a buscar a Engfa", dijo, mirando a Chompu y luego señalando la pantalla.
"No, ella, ¿cómo llegaría allí? Está literalmente a 568 km de distancia"
"Fácil, amor, cogió el vuelo más rápido", respondió ella un poco más tranquila. "Está claro que la chica sabe qué tren tardará más. Mi cuñada es inteligente", sonrió tratando de aligerar la situación con sus típicas bromas.
"¿Qué? ¡Oh, cállate!", exclamó y la amenazó con incredulidad mientras se acercaba para mirar la pantalla más de cerca. La sonrisa de Nessa desapareció de inmediato y tembló. "¡Maldita sea está mocosa, vamos!" Exclamó y la tomó del brazo con fuerza y rapidez.
"¿Adónde vamos, nena?", preguntó Nessa estúpidamente mientras era arrastrada, literalmente.
La chica tal vez era lenta, no la culpes o simplemente no, solo se hace la graciosa.
"A traerla de vuelta ¿no es obvio?" Dijo con molestia por la situación que la ponía de nervios.
"No tenemos idea de a dónde va exactamente. Ni dónde viva esa chica en primer lugar", respondió mirando con temor a su novia.
"No importa, ya pensaré en algo, vámonos ya..." La jaló más. "Antes de que mis padres pregunten por ella", pidió angustiada saliendo de la habitación.
"¿Pero que les diremos, ahora mismo? tardaremos en encontrarla"
Chompu se detuvo en seco. Otro problema más.
⭑
⭑
⭑
Chompu no podía creer la mentira que ella y su novia le dijeron a sus padres hace unos minutos atrás, realmente ellos no creyeron tal cosa, estaba segura, pero lograron calmarlos y también huir en busca de Charlotte de inmediato.
Ya estaba oscuro para entonces, sin embargo ya ambas se encontraban en un vuelo a Chiang Mai.
Chompu intentó llamar a su hermana de todas formas, pero parecía que ella había bloqueado sus llamadas o algo así. Y no solo a ella, sino también a su novia.
⭑⭑⭑
"¡¿Quién se atreve a interrumpir mi sueño sagrado?!"
La pelinegra exclamó enojada mientras se acercaba el teléfono a la oreja. "¿Quién?", contestó somnolienta y ahora de mal humor.
"Engfa... P'Fa, ¿me oyes?" Charlotte la nombró a través del teléfono. "Necesito verte", susurró, más agitada, como si estuviera corriendo.
Engfa inmediatamente se sienta en su cama y abre los ojos desesperadamente para despertar. Ella mira velozmente el nombre en la pantalla de su teléfono, estaba algo sorprendida y demasiado desconcertada.
Entonces de repente su corazón se llenó de amor, ése que la inundaba cuando escuchaba la voz de Charlotte.
"¿Cha? Eres tú..." Había pasado mucho tiempo desde la última vez. "¿Por qué hay tanto ruido? ¿Dónde estás?", preguntó ahora preocupada mientras intentaba salir de su cama.
Lo cierto es que la llamada y la forma en que habla Charlotte la había hecho despertar de su profundo sueño.
Charlotte no respondió y la interferencia regresó.
Engfa sintió más angustia cuando de repente volvió a escuchar la respiración agitada de la castaña a través del teléfono.
Lo cual era extraño.
"Cha, ¿dónde estás?", preguntó de nuevo desesperada y más preocupada. "No esperaba esta llamada", admitió brevemente. "Después de todo lo que pasó, te extraño mucho pero acordamos algo... Es por tu propio bien", dijo con rapidez, sintiendo que su corazón se hundía. "Sabes que te amo mucho y también estas al tanto que son la 1 a.m. Ahora mismo ¿verdad?" Comentó al escuchar el silencio, repentino.
"Lo siento, yo...", murmuró finalmente Charlotte mientras aparentemente permanecía quieta. "Te necesito... Te extraño demasiado", confesó dolorosamente. "Y Te amo", agregó. "Necesito que me abraces ahora. Tengo miedo" Susurró, dejando que las lágrimas cayeran mientras su corazón se aceleraba.
La mujer de cabello negro sintió que le ardían los ojos y respondió sintiendo esa punzada en el corazón que le quitaba el aliento.
"Cha, por favor no me asustes así. ¿Qué pasa? Por favor dime... ¿Qué necesitas de mí? Pídemelo, bonita..."
"Yo... hice algo estúpido y ahora no tengo idea de qué hacer ni a dónde ir", dijo mientras lloraba levemente. "Por favor, ven, P'Fa, ven a buscarme", pidió con desesperación y angustia.
Engfa saltó de su cama rápidamente. Su corazón latía aceleradamente por la preocupación y estaba a punto de preguntarle a Charlotte dónde estaba.
Sin embargo, de la nada, la llamada se cortó.
• • •
Por otro lado, una castaña desesperada y agitada por fin había llegado a la estación central donde tomaría un transporte. Estaba realmente asustada, no contaba con que aquí oscureciera tan rápido.
Dejó caer su teléfono sobre su pierna al ver que ya no tenía señal, se agarró la cabeza con angustia. Luego miró a las personas que estaban caminando a su alrededor.
Charlotte estaba aterrorizada.
Era de noche, estaba sola, hacía frío, la gente la miraba intensamente, más los hombres que la rodeaban. No tenía señal en ese momento y aún así, seguramente estaba lejos de Engfa.
Se mordió los labios para contener las ganas de seguir llorando. Y respiró, o mejor dicho, intentó hacerlo, trató, trató de no pensar en aquellas personas que la rodeaban, para no tener miedo.
Eso ni siquiera funcionó, esos hombres se acercaban hacia ella. Charlotte levantó el rostro lleno de miedo y miró a uno de ellos que ya estaba de pie a su lado.
Su corazón se aceleró por el miedo que sentía, iba a rogar que la dejará en paz pero este hombre mayor le sonrió y ella se estremeció profundamente.
"¿Por qué estás tan sola? ¿Necesitas ayuda?", dijo acercándose a ella.
Charlotte abrió los ojos y se quedó congelada cuando sintió la mano del hombre alrededor de la de ella.
"No" Se estremeció más y él finalmente deslizó su brazo y la sujeto con más precisión. "Yo, no... No estoy sola", tartamudeo en voz baja, mientras su pecho subía y bajaba rápidamente.
"¿Ah, sí?", se rió, mirando a su alrededor. "¿A quién estás esperando?", le susurré cerca la atrajo más a él.
Charlotte quería pelear pero solo se hizo más pequeña.
Su aliento asquerosamente caliente, su olor agrio y horrible, su cercanía, todo eso era la definición de: repugnante.
Charlotte derramó más lágrima.
Estaba asqueada. Quería vomitar.
El hombre sonrió ante eso y apretó su cadera contra su costado, la castaña podía escuchar como se acercaban y se reían los demás hombres.
Charlotte cerró los ojos más fuerte, temblando y sin aguantar ni un minuto más su cercanía, tomó valor y lo empujó con fuerza logrando que se alejara lo suficiente de ella para poder escapar.
Corrió, corrió y corrió dejando atrás lo único que traía consigo: su teléfono y una pequeña bolsa que contenía su dinero para tomar el transporte.
Ella corrió rápidamente y sin mirar atrás por aquellas calles mojadas, llena de miedo, de angustia, terror de que aquellos hombres la estuvieran siguiendo.
Charlotte lloraba desesperadamente en cada pasó, se dio un par de vueltas antes de fijarse si la seguían.
Lo bueno era que siempre ha sido una buena corredora, corría rápido, la verdad. Los perdió, ella realmente lo hizo y estaba agradecida de que no hubiera rastro de esos horribles hombres.
Corrió un poco más y cuando se dio cuenta que ya estaba demasiado lejos, simplemente dejó que su cuerpo cansado cayera dolorosamente al suelo mojado.
Se preparó para el dolor, no realmente no lo hizo.
Solo se abrazó al impacto.
Le dolieron muchísimo las rodillas, tenía el cuerpo caliente y ha dolorido, respiraba con dificultad y cada vez parecía más incapaz de controlarse.
Solo quería llorar. Ella sabía que lo que estaba pasando era culpa suya. Todo lo que ella quería era estar en los brazos de Engfa y aferrarse a ella para siempre y no dejar que la abandonara como lo hizo por culpa de sus padres.
Le habían hecho la vida imposible a Engfa de muchas formas, hasta que ella decidió que lo mejor para ambas era dejarse ir.
Solo quería amarla sin pensar que estaba mal como todos decían. Todo, solo porque Engfa era un poco mayor, ni siquiera importaba, ya estaba harta de que sus padres y su hermana dijeran esas cosas.
•
•
•
La pelinegra, por otro lado, estaba realmente muerta de miedo y de preocupación cuando la llamada se detuvo, pero antes de que su mente comenzara a pensar o ella intentará hacer algo.
La verdad del asunto, era que ni siquiera sabía qué hacer. Tenía miedo... Tenía miedo de pensar que algo le había pasado a Charlotte y que ella ni siquiera estaba allí para protegerla.
Empezó a llamar a Charlotte de nuevo, pero ella obviamente no contestaba. Después de buscar con deseparación en sus contactos, alguien que la ayudará, encontró el número de Nessa y la llamó para preguntarle.
Sin embargo, cuando está, no respondió a su quinta llamada, la preocupación de Engfa creció.
Ahora no podía dormir y no sabía qué hacer. Estaba a punto de buscar un viaje de regresó a Bangkok.
⭑
⭑
⭑
Alrededor de las 4 a.m. Charlotte finalmente llegó al apartamento de Engfa.
"Gracias, de verdad, gracias, gracias..." La castaña hizo una reverencia a la mujer que la había traído con bien a su destinó. "Estaba muerta de miedo ahí fuera, eres un ángel" La miró con ojos grandes y agradecidos.
La mujer sonrió ampliamente. "No es nada, cariño, fue una bendición haber estado allí en ese momento y poder verte. No vuelvas a hacer eso, Cha, por favor", le pidió Tina seriamente.
"No lo haré... te lo aseguro", prometió Charlotte arrepentida mientras abrazaba fuertemente a la mujer.
"Más te vale que así sea. Será mejor que llames a tus padres, luego...", la abrazó con fuerza para darle más apoyo. "Y espero que llegues a casa sana y salva, de lo contrario me aseguraré de estar aquí por la tarde...", la señaló seriamente. "Para llevarte de las greñas si es necesario, hasta Bangkok" Le dio nalgadas.
Charlotte se apartó, se secó algunas lágrimas y asintió obediente.
"¿Quieres que llame a Engfa y le diga que estás aquí?", preguntó, separándose de ella.
Charlotte se alejó un poco más y meneó la cabeza tímidamente.
"Has hecho mucho, Ti", se acercó de nuevo y le besó la mejilla. "Gracias"
"Te quiero, chamaca tonta...", apretó sus mejillas. "Toma", le entregó las llaves del departamento de Engfa. "Entra rápido", señaló la puerta.
"¡Eres la mejor amiga que Engfa podría tener!", gritó dando saltos hacia la puerta.
Tina asintió con una sonrisa divertida. Antes de irse, se aseguró de que Charlotte hubiera entrado y ya no corriera ningún otro riesgo.
La castaña abrió con las llaves. Literalmente su corazón latía con rapidez en su pecho.
Hoy ha sido un día de locura. El miedo se desvaneció cuando miró y reconoció a Tina, la mejor amiga de Engfa.
No sabía qué esperar ahora que estaba dentro del apartamento de su amor, ni siquiera sabía cómo reaccionaría Engfa a todo.
...
Entonces la pelinegra, que estaba tratando de encontrar una solución a su preocupación. Escuchó pasos, luego la puerta abrirse, abrió los ojos con atención y espero un rato, luego como si su cuerpo se moviera solo, se puso de pie.
Abrió la puerta de su habitación y miró desde el pasillo hacia la sala de estar.
Ella estaba allí parada. No había nadie, ni un ruido.
La madrugada todavía estaba oscura y fría, aunque eso no le molestaba ni un poco, era muy extraño lo que había escuchado.
¿Quién entraría en su apartamento a estas horas?
Espera sí, hay alguien que lo hace y ese alguien casualmente tiene llaves. Caminó rápido y un poco alerta, pero no había nadie allí.
"¿Tina?", la buscó en la oscuridad.
Ella siguió mirando hasta que sintió una presencia detrás de ella, esa presencia la hizo vibrar y temblar sin explicación.
Su cuerpo volvió a arder y se despertó aún más cuando escuchó una voz angelicalmente suave y dulce.
"P'Fa...", susurró con voz temblorosa.
Se dio la vuelta, cuando prendió la luz del lugar.
No lo podía creer.
Sus miradas se encontraron como imanes y sus corazones latieron con fuerza. Engfa miró esos hermosos ojos color avellana que eran más grandes y profundos de lo que recordaba.
Mientras Charlotte simplemente permanecía allí, sonriendo con sus mejillas rojas.
"¡¡Qué carajo!!", susurró sorprendida cuando bajó su mirada y descubrió que ese cuerpo sensual apenas estaba cubierto por ropa interior.
Engfa tragó saliva. ¿Estaba soñando?
El hermoso cuerpo de Charlotte tan solo en ropa interior y su cabello luciendo húmedo, hace que Engfa quiera desfallecer.
No lo pensó dos veces y se acercó a ella para envolverla fuertemente entre sus brazos sin entender nada. Ni siquiera entendía, el porque estaba en ropa interior y en su apartamento.
Ese abrazo fue tan largo y cálido que ninguna de las dos quería detenerse.
En ese cómodo abrazo, Engfa se esfuerza por mantener la calma. Ahora entiende la llamada de Charlotte, pero no explica cómo llegó allí.
Ella está sorprendida por lo que hizo la chica y quedó un poco confundida por lo demás, sin embargo en silencio, solo la abrazó un poco más y luego la llevó a su habitación.
Ya dentro de la habitación. Charlotte ni siquiera se despegó, seguía allí, escondiendo su rostro en el cuello de la pelinegra cuando ésta, rodeó su cuerpo con sus largas piernas.
Charlotte soltó pequeñas lágrimas, sin decir nada.
Ella estaba encantada con el aroma de Engfa y todavía sintiéndose abrumada por todo lo sucedido lloró. Sin embargo no puedo evitar no besarla, la besó allí, cuando la pelinegra se sentó en la cama con ella todavía encima.
Engfa estaba fuera de sí, simplemente sosteniéndola con incredulidad, sin entender nada en absoluto, jadeó ante la acción dulce de su chica.
Charlotte siguió besándola y luego sus miradas se encontraron nuevamente.
"¿Qué estás haciendo Charlotte?", jadeó confundida. Tenía muchos sentimientos que procesar, ambas realmente lo tienen. "¿Qué estás haciendo aquí? ¿Cómo llegaste hasta acá?", suspiró agitada y desconcertada.
"¿No es obvio?", susurró suavemente mientras regresaba al cuello de la pelinegra para esconderse. "¿No me extrañaste?" Se apartó y la miró a los ojos, luego, también miro esos labios apetecibles. "No sabes lo horrible que fue hoy, mi único consuelo ahora, es finalmente estar aquí contigo... déjame amarte, P'Fa", la miró con tristeza y deseó.
El corazón de la pelinegra se derritió.
Cuánto ama Engfa a esta chica, realmente nosotros no tenemos ni idea. No tenemos idea del sacrificio y el dolor que le causó dejarla y ahora Charlotte estaba allí rogándole que la dejara amarla. Cuando lo único que ella quiere es hacerlo mismo. Amarla, pará siempre, Charlotte quiere destruirla ahora.
La castaña se lamió los labios con gusto y la besó sin dejarla hablar. Charlotte había besado con desesperación los labios de la otra que le pertenecían, totalmente.
Bajando sus labios, dejando una cadena de pequeños besos húmedos y dulces, se movió hacia la mandíbula de Engfa.
Allí la mordió, la chupó. Bajó hasta su barbilla y luego volvió a su mandíbula, y finalmente sus labios alcanzaron el lóbulo de la oreja.
"Hazme tuya, P'Fa", susurro o rogó entre jadeos en el oído de pelinegra mientras chupaba su lóbulo.
Engfa abrió ligeramente los labios y dejó escapar un profundo gemido, y no pudo evitarlo, también dejó escapar una sonrisa coqueta.
Una que mostró esos hermosos hoyuelos.
"Eso, e-esto... Ha sido una locura, estás consciente, ¿no?", gimió sin soltar ese cuerpo encima de ella. "¿Hablamos primero? Ésto es algo serio"
Charlotte no respondió por el momento ya que estaba ocupada allí y luego estuvo ocupada mirando los labios de Engfa, sus pupilas estaban aún más dilatadas que antes.
"Te necesitó" Fue lo único que respondió mientras se lamía los labios secos.
Engfa estaba completamente excitada, pero antes de que sus labios se encontraran en necesidad y desesperación, otra vez.
Ella la miró y habló con seriedad.
"Eres una maldita loca. Te amó con locura, te extrañé tanto... Pero... ¿Sabes que cuando el sol salga más tarde, todo esto habrá terminado y nos arrepentiremos?", suspiró. "Estaremos en grandes problemas, Nu"
"Si entonces cuando llegué, el momento, nos preocuparemos por ello"
Engfa meneó la cabeza mientras sonreía, incrédula por la actitud de su chica mimada.
...
Después de escuchar lo que ambas tenían que decir, se acercaron más.
Sus bocas se encontraron rápidamente.
Sus labios se probaron nuevamente, el dulce e intenso sabor hizo que ambas, no quisieran parar de comerse sus bocas.
Sus bocas encajaban tan bien que sus lenguas también bailaban en ese baile caliente.
Unos minutos después, Charlotte estaba sola con algo de ropa en la cama y encima de ella, Engfa la estaba haciendo llorar o más bien haciéndole rogar por sus caricias.
Engfa le dio pequeños besos en el cuello y luego fue bajando lentamente hasta encontrar sus pequeños y lindos pechos cubiertos por esa tela blanca, y delicada.
Tiró de la prenda con suavidad y deseo. Los descubrió con facilidad y los tomó suavemente entre sus labios mientras la miraba a los ojos.
Lamiéndolos. Chupándolos suave y dulcemente.
Su otra mano avanzó hacia abajo, tocó la tela húmeda y, colocando sus dedos sobre ella, los movió.
La castaña miró avergonzada a la pelinegra. Estaba muy mojada y lista para recibirla. Engfa, por otro lado, simplemente la miró fascinada y sonrió triunfante.
Engfa fue rápida, acarició uno de los pechos de Charlotte y con la otra mano abajo, la estaba estimulando con movimientos lentos pero constantes.
Charlotte puso los ojos en blanco y se mordió el labio, intentando silenciar sus gemidos, pero no pudo.
Estaba lista para hundirse en ella, Engfa finalmente movió la tela aún lado y derritió sus dos dedos en ese delicioso centro húmedo.
Charlotte abrió los labios, arqueó la espalda y gimió fuerte. "¡AHH!"
Resopló con sus mejillas sonrojadas y sonrió.
"¡Mmm, oh, sí P'Fa, Ahh!" La castaña gimió con desesperación, mientras Engfa aumentaba sus embestidas.
"Más, más", pidió ella, sintiendo que estaba a punto de explotar.
Sin embargo, Engfa detuvo sus embestidas y sacó sus dedos cubiertos de ese delicioso jugo.
Charlotte gimió de inmediato y la miró amenazadoramente.
"¡P'Fa, mierda!", gritó Charlotte casi llorando.
"Shhh" Engfa la miró y se lamió los dedos. Luego agarró los muslos de Charlotte, los sostuvo con fuerza y se colocó entre ellos, bajando la cabeza.
Charlotte tenía sus ojos bien abiertos. Deseosos.
Lamió la hendidura como si fuera helado, chupando con deseo, metiendo y sacando la lengua. Charlotte podía sentir el calor y el clímax creciendo.
"¡Oh, eres increíble, P'Fa!" Tomo su cabeza para sentirla más.
• • •
La mujer de cabello negro había estado conteniendo su erección, bajó los pantalones, todo ese tiempo.
Como un sufrimiento lento y delicioso. Un sacrificio.
En cuanto Charlotte se corrió en su boca, se quitó la ropa hasta quedar desnuda a su lado. No podía soportarlo más. Sus cuerpos se unieron con necesidad y cuidado.
Engfa se hundió en ella con suavidad mientras la besaba con dulzura. Su longitud la penetró y empezó con movimientos suaves y deliciosos.
El lugar estaba realmente caluroso. Los besos húmedos, las mordeduras se hicieron más intensas, el sonido de sus bocas resonó por toda la habitación.
Ella continuó con sus movimientos lentos, sus cuerpos chocando suavemente, luego acercó un poco más sus caderas y marcó un ritmo más fuerte.
Engfa abrió los labios y gruñó de placer, mientras Charlotte gemía por el dolor que le estaba dando placer, un placer verdaderamente increíble.
Ella pedía, pedía más. Engfa la miró con adoración y la complació cuidadosamente mientras la besaba.
A un ritmo más rápido ya se acercaban la clímax.
Los gemidos roncos de Charlotte la excitaban más, por lo que Engfa se acercó a su cuello y la mordió, dejándole una pequeña marca.
Charlotte sintió que llegaba al orgasmo y la pelinegra también, aceleró sus movimientos un poco más para correrse dentro de ella.
La llenó por completo. Llegó, un orgasmo increíble que las llenó.
A Charlotte se le cayó una lágrima, estaba roja y sudorosa. Fue una imagen hermosa y excitante para la pelinegra que rápidamente la besó en los labios.
Engfa se dejó caer suavemente sobre el pecho de Charlotte, jadeando, la abrazó y se acomodó a su lado, luego comenzó a darle pequeños besos a la cansada castaña junto a ella.
"Te amo, Nu... Eres tan hermosamente, loca", beso su sien cariñosamente y luego tomo su rostro para besar sus labios. "Descansa, más tarde será horrible", se le escuchó decir desde un costado.
Engfa prefiere ser honesta que decir mentiras y darle esperanzas. Charlotte la miró a los ojos mientras sonreía feliz.
"Entonces ahora que soy tuya y estoy en riesgo de quedar embarazada, ¿te quedarás conmigo para siempre?" La miró con una expresión inocente.
⭒⭒⭒
'Cause once you've had my love'
Porque una vez que tengas mi amor.
They will never be enough, never be enough
Nunca será suficiente, nunca será suficiente.
Gracias por leer 💗 🤭 🌷