¡𝕯𝖊𝖚𝖉𝖆 𝖕𝖆𝖌𝖆𝖉𝖆!
La pequeña rubia como siempre, tarde para una reunión importante.
-¡Joder, Lana! ¡Apresurate!- Grito la hermana de la rubia con enojo al ver que no bajaba.
-Lo se, lo se, lo intento- Dijo la rubia mientras corría hacia su hermana apresurada
-¿Por qué tardas tanto? Eres muy lenta - Hablo la pelinegra antes de golpear con brusquedad el hombro de la rubia
-Lo siento..- Murmuró con enojo la rubia al ser golpeada
Ambas salieron rápidamente hacia un coche negro en el cuál estaban sus padres en los asientos delanteros
-Deja de golpear a tu hermana, ¿Quieres Lily?- Regaño el castaño a la pelinegra con enojo
-Ugh, es solo una pequeña lección para la idiota- Gruño la pelinegra al ser regañada
El coche arrancó en silencio hacia uno de los edificios más importantes de la ciudad donde se encontraba el jefe de la compañía. Al llegar se estacionaron en un lugar privado y muy lujoso, el castaño ayudo a su esposa e hijas a bajar mientras tenía una expresión seria
-Escuchen bien, no quiero ninguna pelea o alguna idiotez de su parte, ¿Quedó claro?- Dijo la rubia mirando a Lana y Lily. Ambas asintieron con la cabeza antes de entrar al edificio caminando hasta la oficina del señor Kaulitz
-¿Se puede saber por qué carajos tardaste tanto?- Gruño con enojo el de trenzas al ver al castaño entrar
-Me disculpo, mis hijas tuvieron un pequeño incidente- Dijo el castaño con claro miedo y respeto
-Bien, ¿Sabes por qué te cité con toda tu familia?- Dijo el de trenzas antes de mirar a la rubia
-Tienes una deuda conmigo, la perdonaré a cambio de tu hija menor- Tom aclaro mirando con lujuria a la rubia y su vestidito rosa claramente escotado
-Bien, trato hecho, una carga menos para mí- Dijo el castaño antes de tomar a la rubia y empujarla hacia Tom
-¡¿Que?! - Grito la rubia con total confusión
- Lo siento cielo, es la única manera -
Dijo el castaño antes de que la pelinegra riese con burla
- Al fin, me tenías harta - Dijo la pelinegra antes de salir de la oficina detras de sus padres dejando completamente solos al de trenzas y a la rubia
-Llévala a casa, déjala en la habitación, y prepara las cosas- Ordeno el de trenzas a uno de sus hombres antes de que este tomara a Lana en brazos antes de caminar fuera del edificio y hacerla entrar en un auto muy lujoso
"Están locos si creen que iré con ellos" Hablo la rubia en su mente mientras miraba el camino y en cuestión de un parpadeó estaban frente a una mansión
- Señorita, baje- Dijo el hombre y abrió la puerta de la rubia dejando que saliera