CAP 1: Tira y Afloja
Yuuji llevaba seis meses en la academia de hechicería y había oído muchos rumores sobre su maestro, Gojo Satoru, pero nada lo había preparado para el encuentro.
Algunos rumores eran respecto a que aquel peliblanco tenía unos gustos excéntricos por ciertos afiches.
Desde el primer momento, la presencia de Gojo era abrumadora; su mirada penetrante y su sonrisa enigmática causaban un extraño efecto en Yuuji, una mezcla de fascinación y temor.
Gojo se había mostrado amigable, casi juguetón, durante las lecciones.
Sin embargo, en los momentos en que nadie miraba, Yuuji sentía los ojos de Gojo fijos en él, como si intentara desentrañar cada uno de sus secretos, incluso teniendo aquella venda en sus ojos. Esa intensidad hacía que Yuuji se sintiera nervioso, pero también intrigado, y con excitación a tope.
Su profesor era guapo. Muy guapo. Y mortalmente sexy.
Esa misma tarde, al final de la clase, Gojo se acercó a Yuuji.
_"¿Esta noche puedes salir conmigo a entrenar Yuuji?"_ preguntó, su voz suave pero cargada de una extraña energía.
_"Mmm, no lo sé, sensei,"_ dudó Yuuji un poco, pero aceptó la invitación, sin querer parecer descortés. Al fin y al cabo, era su maestro.
Solo su maestro . . .
Todo era con la excusa de ir a entrenar así que ¿Por qué no?
El lugar elegido por Gojo era un antiguo templo, alejado del bullicio de la ciudad. La tranquilidad del sitio contrastaba con la creciente ansiedad de Yuuji.
Luces bellas y tranquilas se encontraban, un pequeño riachuelo iluminado por algunas luciérnagas y el sonido de búhos hacían amena la caminata, mientras tanto ambos eran bañados por la luz de la luna.
Caminaban juntos, pero Yuuji sentía que la distancia entre ellos era tanto física como emocionalmente cercana. Comenzaron una leve conversación la cuál era ligera, pero Yuuji no podía evitar sentirse vigilado.
_"Este lugar es increíble, sensei,"_ comentó Yuuji, tratando de romper el silencio incómodo.
_"Sí, lo es,"_ respondió Gojo con una sonrisa. _"Es uno de mis lugares favoritos para reflexionar y entrenar. Pero esta noche, Yuuji, hay algo más que quiero discutir contigo."_
_"¿De qué se trata?"_ preguntó Yuuji, sintiendo un nudo en el estómago.
De repente, Gojo se detuvo y se giró hacia Yuuji, sus ojos azules brillando intensamente bajo la luz de la luna.
_"¿Sabes, Yuuji? A veces siento que no debería dejarte ir tan fácilmente. Que deberías ser solo mío, no me gustaría compartirte con nadie más, nisiquiera con Nobara y Megumi, ni mucho menos con Sukuna"_ dijo, su voz un susurro amenazante. Yuuji sintió un escalofrío recorrer su espalda.
Trató de reír, pensando que Gojo bromeaba, pero el tono de su maestro no mostraba señales de humor.
_"Sensei, eso suena un poco... posesivo,"_ comentó Yuuji, tratando de mantener el tono ligero.
Antes de que pudiera reaccionar, Gojo tomó a Yuuji por la muñeca, sus dedos apretando con fuerza mientras la otra tomaba con rudeza de su cintura apegandolo a él.
_"¿Te asusta si lo soy?"_ preguntó, inclinándose más cerca, su aliento cálido en la mejilla de Yuuji.
Yuuji tragó saliva y negó con la cabeza, aunque su corazón latía frenéticamente. Podía sentir los dedos de su sensei tan grandes en comparación a los suyos, mientras observaba cómo Gojo tenía la respiración agitada y la mirada azul tan clara como nunca antes.
La diferencia de altura le era muy interesante, grandes manos lo sostenían y su pecho de agitaba al sentir las enormes manos de su sensei acariciando todo su cuerpo.
_ Sensei~ ¿Que hace? -gimio quedito mientras Gojo manoseaba a Yuiji a su antojo.
Entonces Gojo, sin decir palabra alguna, lo tomó del cuello y acarició levemente una de sus mejillas para después hundirse en aquél hueco de su cuello y oler el exquisito aroma del pelirosa.
_"¿Qué estás haciendo, sensei?"_ pregunto denuevo Yuuji, su voz está vez temblando.
_"Solo disfrutando del momento, Yuuji,"_ respondió Gojo, su voz un murmullo. Mientras sus manos no pudieron detenerse.
Aquel constante picor suplicaba tocar el bien formado culo de su amado estudiante, así que lo tomo y acarició con una necesidad y fuerza ruda.
Yuuji se encontraba confundido y paralizado, no entendía qué sucedía. Se suponía que debían de entrenar.
_ Sensei, no tan duro mmh~ me duele
- Mencionó Yuiji mientras Gojo le propinaba nalgadas y masajeaba sus nalgas con rudeza.
_ ¿No te gusta así Yuiji-Kun? - gruño contra su oido y propinó otra nalgada
_ Aah sensei~, más suave - gimio Yuiji mientras tenía lágrimas en los ojos.
_ Se que puedes soportar un poco más Yuiji, hazlo por tú sensei - gruño mientras volteaba y restregaba sin descaro alguno su muy marcada erección por el precioso culo con forma de durazno de su pequeño kohai.
_mmh~ - pequeños ruiditos salían de la boca de Yuiji, no podía hablar porque ahora sí sensei le cubría la boca.
_ Dejémoslo hasta aquí Yuiji-Kun, es hora de ir a casa -dijo apartándose de repente de su pequeño Kohai.
- - -
Las noches siguientes, Yuuji empezó a notar un patrón. Gojo lo observaba constantemente, sus gestos aparentemente casuales siempre tenían un aire de posesividad. Empezó a temer las salidas nocturnas, pero algo en él seguía atrayéndolo hacia su maestro. Era como si estuviera atrapado en una red de fascinación y miedo.
Un día, en clase, Yuuji decidió provocarlo. Gojo se encontraba explicando el tema sobre las manifestaciones de la energía maldita.
_"Bien, alumnos, ¿quién quiere decirme cómo podemos utilizar la energía maldita?"_ mencionó mientras apuntaba a Nobara y ella negaba con la cabeza, después a Megumi y Panda, pero nadie respondía.
No hasta llegar a su amado solecito, SU solecito, Yuuji.
_"¡Vamos, Yuuji! Sabes esto,"_ dijo Gojo, con un tono casi infantil, mientras hacía una mueca juguetona. _"¡No me hagas quedar mal!"_
Yuuji le sonrió de una manera que nunca antes había hecho, una sonrisa llena de desafío y coquetería. Notó que la mirada de Gojo se volvía más intensa, sus ojos brillando con una mezcla de sorpresa y algo más oscuro. Pero nadie más aparte de Yuuji podía notarlo, sus demás compañeros de clase estaban en su propia burbuja como para notar estas pequeñas acciones por parte de ambos.
_"Bueno, sensei,"_ dijo Yuuji, su voz cargada de intención, _"la energía maldita puede ser utilizada de varias maneras, dependiendo de la habilidad del hechicero y su capacidad para canalizarla correctamente y solo algunos pueden Someterla correctamente, como usted lo sabe muy bien Sensei, debería mostrarme algún día como lo hace."_
Gojo asintió, su mirada fija en Yuuji.
_"Exactamente, Yuuji. Muy bien. Siempre tan brillante, quizás algún día pueda enseñarte a someter,"_ dijo, su voz teñida de algo que solo Yuuji podía captar.
Esa noche, al final de la clase, Gojo se acercó a Yuuji.
_"Veo que hoy estás de buen humor, Yuuji,"_ dijo, su voz baja y peligrosa.
El eco resonaba un poco en aquel salón vacío.
_"Solo trato de hacer lo mejor para sensei,"_ respondió Yuuji, sintiendo el peso de la mirada de Gojo.
Antes de que Yuuji pudiera responder, Gojo se inclinó, lo tomó con fuerza de la cintura, atrayéndolo peligrosamente hacia él y le robó un beso, sus labios capturando los de Yuuji con una urgencia que lo dejó sin aliento.
El beso fue ardiente y posesivo, un choque de labios que transmitió un deseo intenso y una demanda silenciosa de posesión.
Sus bocas se encontraron con urgencia, devorándose mutuamente en un baile frenético de lenguas y alientos entrecortados.
Sus manos se aferraron con fuerza, como si intentaran fusionarse, las manos de Gojo bajaron a la espalda baja y tocaron aquellos bien formados glúteos sacando un leve gemido a Yuiji.
_"Sensei~...,"_ comenzó Yuuji, pero las palabras se le escaparon cuando sintió la intensidad del beso.
_"Esto es solo el comienzo, Yuuji,"_ murmuró Gojo, sus palabras llenas de promesas inquietantes.— Pero por ahora es suficiente, vuelve a casa Yuiji-Kun.
Yuuji, aún recuperándose del impacto, no supo cómo responder. Su corazón latía frenéticamente, una mezcla de miedo y excitación recorriendo su cuerpo.
Gojo solo intentaba no devorar a su pequeño kohai, mientras se alejaba a pasos lentos debido al enorme problema en sus pantalones.
_" Que delicioso eres Yuiji-Kun" dijo Gojo en voz baja antes de sostenerse de una pared agitado, tendría que pasar al baño para solucionar su problema.
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La siguiente noche, Gojo llevó a Yuuji a un lugar aún más aislado, una pequeña cabaña en el bosque.
_"Quiero mostrarte algo,"_ dijo, su tono misterioso. Dentro de la cabaña, Gojo sacó una cadena plateada con un pequeño candado.
_"Esto es para ti,"_ dijo, acercándose a Yuuji.
_"¿Qué es esto, sensei?"_ preguntó Yuuji, intentando retroceder.
_"Es un recordatorio, Yuuji. Para que nunca te escapes de mí,"_ murmuró Gojo, su voz acariciando cada palabra. En un movimiento suave pero firme, colocó la cadena alrededor del cuello de Yuuji, ajustándola como un collar.
_"Sensei, esto es...,"_ Yuuji intentó protestar, pero Gojo lo interrumpió.
_"Tranquilo, Yuuji. Es solo para asegurarnos de que siempre estés cerca de mí,"_ dijo Gojo, con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos.
Entonces le coloco su nuevo y bonito collar, una cadena gruesa y larga por todo su cuello.
_“Tan bonito" -gruño Gojo mientras sostenía el restante de la cadena y se ubicaba justo detrás del pelirosado.
Yuiji solo podía sonrojarse y sentir la respiración de su mayor en su cuello.
_ "Pero que buena vista Yuiji kun," -dijo gruñendo mientras lamia su cuello y también parte de la cadena.
_ Ah ~ Sensei ahí no -dijo entre pequeños suspiros.
_ Bueno, sí mi Yuiji no quiere entonces dejaré de hacerlo. —dijo para separarse abruptamente.
Yuiji no quería admitirlo pero le calentaba bastante que su sensei hiciera eso, que lo atara y lo poseyera, entonces a pesar de la vergüenza quiso hablar.
_ Gojo sensei, no te detengas por favor - dijo con las mejillas sonrojadas.
_ Solo sí me lo pides de buena manera Yuiji-Kun, soy tú dueño Yuiji.
_ Gojo San eres mi dueño - dijo Yuiji con sus mejillas sonrojadas mientras hacia un leve puchero.
Esa noche, la posesividad de Gojo se hizo aún más evidente. Cada gesto, cada palabra, estaba cargado de una intensidad que asustaba y fascinaba a Yuuji al mismo tiempo.
Gojo lo miraba como si fuera lo más preciado en el mundo, y esa mirada lo atrapaba, lo envolvía en una red de emociones contradictorias.
Ambos cuerpos se encontraban calientes, y Yuiji pudo sentir entre su espalda baja un bulto muy prominente tallandose contra su trasero.
_ Ah~ Gojo sensei, más por favor -gimio mientras sentía como restregaba aquel bulto de carne en contra de su tan necesitada entrada.
_ Yuiji-Kun besa muy bien, pero ya es hora de irnos -menciono Gojo mientras se alejaba de Yuiji y se despedía con una mano antes de teletransportarlo a su habitación y él a la suya.
Con el tiempo, Yuuji se encontró atrapado en una danza de obsesión y deseo.
La relación maestro-alumno que había comenzado de manera inocente se había transformado en algo mucho más complejo y oscuro.
Yuuji no podía decidir si debía temerle a Gojo o dejarse llevar por la fascinación que sentía hacia él. Cada día era una lucha interna, un tira y afloja entre el deseo de escapar y la atracción irresistible hacia su maestro. Y además Gojo solo lo provocaba, y nunca hacía algo más que simples toqueteos.
Anhelaba MÁS . . .
Sus sentimientos eran confusos, por una parte lo asustaba el tener ese tipo de relación con Gojo, debido a que este último era muy posesivo cuando no habían ojos ajenos fijándose en ellos.
Y pesar de que su sensei solo lo calentaba mucho, por más dura que estuviera la polla del mayor nunca la sacaba, Yuiji harto de la situación plantearía ser ahora quién someta a su sensei. Y quizás torturarlo un poco para que así se decidiera a tomarlo de una buena vez.
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N/A: Gojo calienta el boiler y no sé mete a bañar XD jaksksks