Father-in-law's cock [JinSu]

Sinopsis

YoonGi se folla al papá de su exnovio, después de que esté le de fin a su relación de un año.

Estado:
En proceso
Capítulos:
3
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n/a
Clasificación por edades:
18+

Uno

YoonGi lo volvió a pensar, ¿debería seguir con el plan o dejarlo? Él quería saber.



Ya habían pasado tres días desde que SeokJin había terminado con él, según porque se sentía asfixiado con los celos sin sentido de YoonGi.



Lo cual para el menor era una falta de respeto que tilde sus celos como 'sin sentido', no, no y no, a Min no le sacarían de la cabeza que aquella amiga de la infancia de SeokJin quería ser solo 'su amiguita', Kim estaba demasiado equivocado si pensaba que YoonGi se creería ese cuento barato.




Esa tipa; Park HeRa, era una maldita que aprovechaba cualquier momento para andar toqueteando a su novio y YoonGi lo intentaba, intentaba eliminar las ideas de que ella intentaba algo más cuando él no estaba presente entre ellos dos, sin embargo no lo lograba, es más, su cerebro le mandaba más escenarios en donde ellos dos, SeokJin y HeRa, se burlaban de él mientras compartían cama, en otras palabras, mientras follaban.




Asco con las inseguridades.




Esa maldita arpía era la culpable, no existía otro responsable de las inseguridades de YoonGi. Pero claro, aquel ser que llamaba su novio hace tres días, prefería decirle que era un celoso insufrible, antes de cortar amistad con aquella perra ofrecida que YoonGi estaba seguro que ahora que se enterará de la difusión que se dió en su relación, ella no desaprovecharía la oportunidad de abrirle las piernas a su novio, claro, si es que ya no lo había hecho.




—Maldita puta —susurró YoonGi para sí mismo cuando se perdió en la neblina de sus pensamientos, parado en frente del espejo del lavamanos del baño en su habitación, mirando fijamente a su reflejo, pero sin mirarse en sí, ya que sus ojos no enfocaban su imagen debido a que se encontraba con la vista borrosa al estar perdido ante el malestar que sentía al pensar en HeRa.




Suspiró y destensó su ceño que se había fruncido. YoonGi realmente ama a SeokJin, es por eso que le dolió tanto que este le pidiera que le dieran fin a su relación.




Tres días antes...



SeokJin entró al comedor del colegio y se dirigió a tomar una de las bandejas que quedaban, ya que como estaban a medio receso, los demás estudiantes ya habían tomado su ración de comida, e inclusive algunos ya se encontraban retirándose del lugar al haber culminado su almuerzo.




Al castaño Kim le gusta ir a esas horas, porque no tenía que hacer fila y no había mucha aglomeración, era un hábito que se le había pegado de YoonGi, su novio, persona la cual necesitaba ver para decirle aquello que había estado pensando toda la noche y parte de la madrugada.




Iba hacer doloroso, pero era lo mejor para ambos.




Una vez obtuvo su bandeja llena de las delicias del día, se encaminó a una mesa, pero cuando estaba por llegar, alguien lo abrazó por detrás.



— ¡Te perdono! —escuchó que le dijeron y no necesito nada más para saber de quien se trataba.



YoonGi sobó su moflete rellenito y rojo, por la temperatura calurosa del día, en la espalda del mayor, tenía un sonrisa radiante en el rostro, sumamente feliz de llegar a su hora favorita del día; pasar tiempo con su novio.




No importaba las cosas que hicieran, para YoonGi era suficiente el simplemente estar con él, tener su presencia cerca.




SeokJin intentó no ponerse nervioso ante el abrazo de YoonGi, aunque no era en si por el abrazo, sino más bien por la presencia del pelinegro, ya que verlo hoy significaba realizar lo que se había prometido hacer hoy en la madrugada antes de dormir, aunque... si analizaba bien, ese tipo de pensamientos habían estado presentes desde hace meses atrás.


Lo había estado pensando desde hace un buen tiempo, nada más que en esos momentos no eran definitivos, eran pensamientos que aparecían de la nada y se iban como vieron, de la nada, no le daba veredicto, eran algo a lo que no le daba importancia, pero en los últimos meses, ya se le era imposible ignorar los comportamientos y habladurías de YoonGi.


El pelinegro había rebalsado la paciencia y tolerancia que SeokJin poseía y Kim, vio eso como una tarjeta roja para analizar bien la situacion y tomar una decisión, esa decisión no era de su agrado, pero debía de ser así.


Debía llevar acabo aquello que se había propuesto hacer porque de lo contrario ambos terminarían muy mal.



—Gigi, un poco de espacio por favor, me harás caer la bandeja —dice y joder, hubiera no querido sonar tan meloso como lo hizo.



El pelinegro lo suelta y ambos pasan a sentarse en el banco de la mesa que está pegada a la pared, siendo un de las mejores mesas del comedor debido a que desde ahí tienen una vista extensa del patio del colegio, pero no pasa mucho tiempo para que YoonGi reclame el tacto que no se le está dando.



YoonGi se recorre un poco en el asiento, queriendo estar lo más pegado posible al mayor, enreda sus brazos en el brazo que tiene al alcance de SeokJin, le deja un besito en el hombro y luego recuesta su cabeza en el hombro.


Normalmente YoonGi no suele hacer eso, buscar contacto, usualmente es SeokJin el que lo hace, pero después de la discusión que tuvieron hace dos días, (y como ninguno de los dos se había atrevido a acercarse al otro para solucionarlo) Min nesecita sentir el calor de SeokJin, así sea solo en miserables contactos.




El pelinegro no sabía cómo fue para SeokJin esos dos días, pero él se sintió desganado, triste y sin ganas de vivir al no tenerlo cerca,   y como SeokJin no había ido a buscarlo para solucionar el problema, él decidió ir por él y... ¿perdonarlo? Bueno, el adolescente Min YoonGi muchas veces era alguien cuestionable.



SeokJin alzó sus palillos y quizás estaba demorando más de lo que debería al sepáralos, simple estrategia para darse tiempo a sí mismo de poder articular las palabras en su boca.




¡Joder! Era tan fácil pensar las cosas, pero tan complicadas de realizarlas.




—Bueno, no me has dicho nada —dijo el menor con una sonrisa al alejarse un poco de SeokJin, quitándole después los palillos, separándolos de inmediato. Y Kim agradeció internamente que YoonGi hablara porque él no se veía capaz de hacerlo, aunque lo siguiente que escuchó salir de la boca el menor le hizo retractarse de su agradecimiento interno—: te perdono.




Dos palabras que no le correspondían decir al menor.




—Gigi- —el mismo corto su decir, si le pediría aquello a YoonGi debía de ser lo más neutral posible, nada de apodos, nada de sonrisas, neutral.




Y cuando iba a hablar, el pelinegro le llevó el palillo con arroz a la boca, ah, más él no abrio la boca, en cambio a eso suspiró triste, melancólico, él realmente no quiere decirle eso al menor, pero YoonGi había excedido los límites con sus celos y SeokJin lo ama, eso no ha cambiado y posiblemente no cambie en mucho tiempo.


Después de todo, YoonGi es su primer enamorado y las primeras veces nunca se olvidan, y antes de que ese amor se vuelva algo enfermo, es que SeokJin ha pensado que lo mejor es alejarse, terminar.




—YoonGi-yah —y obtiene reacción con el solo hecho de no llamarlo por el emoticón cariñoso que le puso. SeokJin alejá despacio los palillos a un lado y el menor los baja poco a poco, y la sonrisa que Min lleva en el rostro lucha por no desaparecer. SeokJin es débil ante él, pero es que debe de ser así—. YoonGi-yah, no he hecho nada malo para que me perdones.




YoonGi pestañea.




—Bueno, esa es una manera de verlo —dijo al bajar los palillos y plantarlos en el arroz, agarrando después la servilleta para limpiar sus manos—. Pero ya, si no puedes cortar amistad con ella, entonces ya está, no hay problema, ya yo te perdono y-




—YoonGi-yah esto no está funcionando.




Lo siguiente fue un silencio incómodo, así lo sintió SeokJin, ya que YoonGi se encontraba analizando las palabras que se le fueron dadas.




— ¿Mh? —emitió YoonGi un segundo después, desconcertado al entender lo que se le decía, pero quería algo más... SeokJin debía de decirle algo más, porque de lo contrario YoonGi estaría entendiendo mal, debía de estar entendiendo mal, ¿no? SeokJin no podía estar sugiriendo lo que esas palabras daban a entender, ¿no?




—Esto...lo nuestro —responder incómodo y vuelve a suspirar y lucha, lucha con todas sus fuerzas en no bajar la cabeza ante lo siguiente que va a decir, y lo logra, logra mantener la cabeza enderezada y mirarlo a los ojos para decirle—: Debemos de darle fin a esta relación.




Silencio, nada más que eso.


Estuvieron un tiempo así, solo mirándose y como ambos estaban concentrados en el reaccionar del otro, no se dieron cuenta que hasta dejaron de pestañear, la comida en la mesa olvidada y de la sonrisa que YoonGi trato de mantener ya no quedaba nada, porque se encontraba con el rostro pasmado.




Silencio entre ambos, que asfixiante podía llegar hacer.




— ¿Darle fin a nuestra relación? —murmuró luego de un tiempo el menor.




—Sí.



Ambos recobraron vida al pestañear y quizás estaban mejor en el incómodo silencio de hace un rato, porque ahora se venía el debate del por qué.




—Pero, ¿por qué si estamos bien? —y ahí va el primero, soltado por YoonGi, quien intentó volver a sonreir, pero sus facciones estaban tan tensas que se le desvaneció la sonrisa ni bien la formó.




—No, no estamos bien YoonGi-yah —SeokJin exhalá—. Va ser lo mejor para los dos...ver la relación desde afuera, YoonGi-yah.




≤'YoonGi-yah', 'YoonGi-yah'...no 'Gigi'≥ Piensa el menor y eso solo lo hace querer llorar.




Oh...




— ¿Es por HeRa no? —responde—. Esa- ella ya debe de estar contenta con lo que me estás haciendo —dijo sereno, pero el odio era notable en su voz y el dolor era notable en sus ojos que empezaban a acumular lágrimas, lágrimas que no dejaría caer y menos por un estúpido, porque justo ahora ese es el concepto que tiene del mayor en frente suyo.




Y Kim SeokJin pasa de ser un estúpido a un hijo de puta con cerebro de adorno, debido a que YoonGi por más que se esfuerce no es capaz de entender el por qué SeokJin no se da cuenta que HeRa es el problema a todas las discusiones que se han presentado en su relación.




SeokJin volteá los ojos y bufa hastiado.




— ¿Ya vez? —Kim suelta y pronto siente el enojo acumularse en su ser, más trata de no levantar la voz, pero no puede evitar no fruncir el ceño—. Siempre haces lo mismo, siempre crees que te estoy siendo infiel con HeRa, ya me canse de decirte que es solo mi amiga, ¿por qué no puedes confíar en mí? YoonGi-yah —exhalá y vuelve a tomar la palabra—, ¿no te he demostrado a caso que el amor que siento por tí es mas grande que cualquier pensamiento retrogado de serte infiel? Todo está en tu cabeza, Min... Antes podía sobrellevar tus celos sin sentido, pero uno se cansa YoonGi-yah. Me siento fatigado porque cada vez que discutimos es por la misma razón, estoy arto de eso, no quiero seguir así. ¿Por qué tienes que deconfiar tanto de mí? ¿Qué he hecho para que dudes de mí? Me enoja que seas tan inseguro y prepotente. YoonGi-yah... ¿por qué tienes que ser así? Te estás volviendo un celoso insufrible. Tus inseguridades cada vez son más frecuentes, me siento sofocado con tus celos, ya basta...




Celoso insufrible...




YoonGi quería llorar. Se aclaró la garganta y con la voz más firme que le salió, respondió—: No tendría inseguridades si dejarás de frecuentar a HeRa, es tan simple como eso.




El castaño cierra los ojos y lleva la cabeza hacía arriba y suelta aire.




—Está bien —dice el mayor, lamé su labio inferior mientras asiente y un segundo después endereza la cabeza, mirando a los ojos azabaches de YoonGi que se ven brillosos por las lágrimas que cargan—. Yo dejo de frecuentar a HeRa y, ¿después qué? Haré otra amiga en el futuro y va ser lo mismo —niega con la cabeza—. No, no YoonGi, no podemos seguir así.




El pelinegro no puede creer que seokjin sea tan tonto y al parecer va tener que aclararselo.




—Kim, ya te lo he dicho, mi problema no es que tengas amigas, ten las que se te de la gana, mí problema está en que HeRa quiere algo contigo, ella gusta de tí, ¿por qué no entiendes que eso es lo que me molesta? Me enoja que la sigas frecuentando sabiendo las intenciones malas que ella tiene —hace una pausa para suspirar y luego prosigue—. Ten amigas, no me hago problemas de ello, pero ten amigas que no gusten de tí, entiéndeme Kim. Ponte en mi lugar SeokJin-ah, ¿cómo te pondrías tú si supieras que HoSeok gusta de mí? ¿qué te hace sentir inseguro y aún así yo sigo frecuentando amistad con él? No estás siendo justo.



SeokJin parece pensarlo, más lo siguiente que suelta hace a YoonGi decepcionarse más—: No me sentiría inseguro porque estaría consiente y seguro del amor que tienes por mí, yo confiaría en tí, cosa que tú no haces conmigo.




Y eso fue suficiente para YoonGi.




—El problema está en que tú no haces nada para que ella detenga sus toqueteos hacia tí,  ni tampoco le dices nada sobre sus comentarios con doble filo, pero obvio, esta clarísimo que nunca vas a entender de razones.


—Que irónico, mira que soy yo el que piensa que eres tú el que no entiende de razones.




Y quizas era darle mucha vuelta para llegar al mismo punto, si SeokJin ya estaba arto de ese tema, YoonGi lo estaba más, por eso es que con el ardor en el pecho habló.




—Esta bien, kim, si esa es tu decisión, darle fin a nuestra relación, yo voy a respetarla. Me duele que hayas tomado una decisión tan brusca sobre nosotros, pero la respetaré—suelta y luego pestañea. Un segundo después desvía la mirada y al segundo siguiente se levanta de su asiento.





Y estaba por irse, pero el destino quería que sucediera algo más, por tal es que le manda una idea a YoonGi y él la realiza.




Toma el refresco de la bandeja que había en una de las mesas y se lo echa a seokjin en el cabello, este no hace nada, solo se queda ahí, pero se estremece cuando YoonGi le susurra al oído—: Jodete hijo de puta, que la perra de HeRa te disfrute.




Presente... 



A YoonGi le dolía el rompimiento de su relación, sin embargo, pronto ese dolor se convirtió en odio y rabia porque HeRa, había logrado su objetivo.




"—¿Crees que soy mala? ¿Crees que soy una maldita ofrecida por intentar seducir a tu adorado novio? —YoonGi aún puede recordar el tono calmado, pero lleno de ira y dolor ocultas en aquellas palabras que Hera le dijo hace exactamente dos meses atrás—. Me importa una mierda lo que creas Min. Tú mueve tus cartas que yo muevo las mías —la adolescente, un año mayor que él, dió dos pasos hacia él con los brazos cruzados y cabeza firme—. Pero sé conciente de algo, no voy a detenerme hasta que SeokJin se de cuenta que no le convienes, que su lugar esta al lado mío, no contigo. Tú solo lo dañas y yo no voy a tolerar eso. SeokJin y yo seremos felices, y si para que eso ocurra debo de quitarte del camino, no dudes que lo haré. Estas advertido." 



Y si bien le ardía el pecho porque HeRa había logrado que el castaño y él le dieran definitiva a su relación de un año, le dolía más que SeokJin lo haya llamado 'celoso insufrible'.




¿Cómo no iba hacerlo si aquella muchacha le decía tales barbaridades cuando él no estaba presente?



SeokJin era un mentiroso, porque le había prometido que siempre estarían juntos, se lo prometió entre las sabanas aquella noche de agosto en la que se entrego a él, se lo profesaba cada que hacían el amor...




Y el analizar aquello solo lo hizo enfuerecer más y Min lo dejó salir.




— ¡Eres un maldito mentiroso! ¡Eres un ser despreciable, Kim! —gritó, ya no conteniendose más, ni tampoco conteniendo las lágrimas que empezaron a drenar por sus mejillas—.  ¡Ahh! ¡Te detesto jodido Kim! ¡Bastardo de mierda! ¡Jodido hijo de perra!



YoonGi cuando estaba enojado no medía las consecuencias, por tal fue que le dió un puñetazo al espejo en frente suyo, no soportando ver su rostro enojado y triste.




Su respiración se volvió agitada y pronto un pedazo de gristal roto cayó al lavamanos, después otro y al final solo vió su reflejo en los tres pedazos de vidrio que quedaron en el marco.




Su frente estaba húmeda por lo tanto su cabello se pegaba, respiró y respiró, pronto logrando calmarse y cuando lo hizo, el dolor en sus nudillos llamó su atención, la piel de estos se había roto, haciendo así que la sangre brotará muy libremente.




Y fue todo, YoonGi no daría marcha atrás.




El mirar su sagre escurrirse por su dorso solo lo hizo enfuerecer más y la idea perversa volvió a reinar en el centro de su cabeza; SeokJin prefirió a la bastarda esa, eso merecía una lección, después iría por la puta de HeRa.




Su plan era retrogado, pero antes que todo era morboso, ya que consistía en follarse al padre de SeokJin, un hombre de unos cincuenta y siete años, que a opinión de YoonGi le daba un poco de asco saber que le entregaría su cuerpo adolescente a un viejo de casi sesenta años, pero es lo que había planeado, peor lección que esa no existía, ¿no?




Así funcionaba en la cabeza llena de rencor de YoonGi; se llevaría a la cama a su suegro, dejaría que se satisfaga con su cuerpo, haría que lo deje drenado de tanto semen que le permitiría expulsar en su joven coñito y cuando el viejo quedara dormido, le tomaría fotos y después se las enviaría a SeokJin.




Haría que el castaño llorará por ver a su padre, el hombre que él consideraba lo mejor en mundo, metiéndose con el chico que había elegido para su pareja.



La traición y descepción sería tan grande para SeokJin, que terminaría en terapia, y recién estando SeokJin en ese estado, estando así, YoonGi se sentiría satisfecho.




De todos modos, YoonGi nunca fue alguien que se podría catalogar como 'normal'.




¿Marcha atrás? Min YoonGi no la daría.