BOOM BOY💕 //BakuDeku//

Sinopsis

AU BakuDeku, SeroTodo basado en la película de Ralph el demoledor. La historia no es mia ni los personajes, solo lo adaptacion de la película a una temática Yaoi.

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
4.0 1 reseña
Clasificación por edades:
13+

Parte 1

(1/3)


Cellophane era uno de los juegos más conocidos y populares en el arcade de la zona norte de Musutafu, un juego en el cual el héroe Sero Hanta, conocido como Cellophane era el valiente protagonista que con sus poderes de cinta adhesiva reparaba cualquier cosa.


Por su parte el villano que siempre intentaba destruir la ciudad, Katsuki Bakugou mejor conocido como Dynamight era, con sus efectivas explosiones, el dolor de cabeza de todo niño que quisiera superar ese juego.


Pero al final se llenaban de satisfacción cuando lograban vencer el nivel y ver cómo los ciudadanos lanzaban al cenizo desde la cima del edificio para que Celophane logré subir.


Lo que dichos niños no sabían era la realidad que escondían aquellos juegos.


Detrás del arcade viejo y desgastado, de sus máquinas de botones corroídos producto del uso prolongado y de aquel ambiente nostálgico que embargaba el lugar, se esconde una gran historia.


Y era que cuando el arcade finalizaba su día y las consolas al fin podían tener un momento de descanso; todos aquellos personajes que iban y venían dentro de los juegos se detenían, dejaban de realizar sus comunes movimientos para tomar vida y cada uno movilizarse hacia la zona qué más le apeteciera.


Entre esos Katsuki que aún siendo el villano de aquella historia realmente se sentía mal con su papel.


Mismo que lleva 20 años haciendo.


Si bien ese era su trabajo, Dynamight no era el personaje más popular, ni el más querido. Al menos no entre la comunidad y los niños.


A veces el podia escuchar los comentarios molestos de los niños quienes siempre parecían odiarlo con su mirada, sin mencionar a los mini ciudadanos que en mundo de Cellophane eran los afectados por sus ataques explosivos cuándo el juego comenzaba.


°


—Realmente estoy jodidamente cansado de hacer lo mismo cada día. Todos los días. —Mascullo entre dientes Katsuki frente a un grupo de otros personajes que compartían sus mismas características; grandes, destructivos fuertes y sobre todo; villanos de otros juegos.


—Debes entenderlo. —Comentó un chico de aspecto reptiliano que carga una gran espada a sus espaldas. —Ese es nuestro deber, para lo que fuimos creados, es nuestro código y debes aceptarlo, Katsuki.


—Ya no quiero seguir mi código, yo quiero reconocimiento, quisiera por alguna vez en toda mi jodida vida ser reconocido como alguien diferente, como un héroe. —Hablo con firmeza el cenizo quitándose su máscara mostrando una expresión de tristeza.


Los villanos de otros juegos lo miraron horrorizado pues afirmar eso era decir de forma clara que ya no quería seguir en su juego.


—No planearás volverte un AFO ¿Verdad? —Comentó otro villano que parecía tener la cara llena de parches de color morado con un brillante cabello blanco. —Jajaja este idiota realmente planea hacerse AFO. —Hablo de forma burlona el villano Dabi.


—No creo que sea así. -Hablo el reptil nuevamente. —Sino ¿Porque después de 20 años Katsuki vendría a nuestra reunión de villanos anónimos? —El chico que podía notar la mirada de tristeza en el cenizo colocó una mano en su hombro en señal de apoyo y viendo que no cambiaba su expresión, entendió que debía darle espacio. —¡Bien! —Hablo con fuerza el reptil para llamar la atención de todos. —Hemos dado por finalizada la reunión semanal de villanos anónimos.


Al decir esto todos se levantaron de sus asientos y tomándose de las manos, de forma casi ceremonial, al unísono y en perfecta sincronía; todos repitieron una oración.


'Soy malo y eso es bueno, jamás seré bueno y eso no es malo, no hay nadie quien quiera ser. Aparte de mi.'


Pero Katsuki no lo dice de corazón simplemente repetía estas palabras porque es algo que he aprendido a decir.


Algo que todos los villanos están acostumbrados a decir, una manera de hacerse entender a sí mismos de que no están haciendo nada malo, que ese es su  código, para eso fueron programados y de esa manera deben actuar.


Aunque él no esté satisfecho con esto.


°


En un bar más alejado de aquella zona en donde se realizaban las reuniones junto con una chica de largas orejas de conejo, Katsuki tomaba una copa.


—Te ves del asco pequeño bravucón. —Habló con sorna una gal de cabello plateado mientras bebía un trago junto a él.


—Me siento del asco. —Respondió Katsuki. —Jamás pensé que podría sentirme tan mal haciendo algo para lo que fui creado. —Ve la bebida pixeleada que generalmente toma y que le gusta pero esa noche siente que no está para nada comodo con lo que hace.


—No puedes cambiar tu programación, más bien deberías aprovechar los años que aún tendrán vigentes. Recuerda lo que nos pasó a nosotros. —Comenta la mujer acabando su bebida casi gratuita. —Los olvidados solo podemos hacer pequeños trabajos para otros grupos y vivir nuestra vida el tiempo que nos quede.


Dicho esto y sabiendo el terrible destino que tuvieron aquellos que no pudieron huir antes de que su consola fuera desconectada hace recordar a Katsuki que seguir tu programación, a veces no es lo peor de todo.


Más decaído que de costumbre y con el terrible sentimiento de vacío e inconformidad en su corazón el gran hombre toma su tren de vuelta a su estación.


Al llegar a la villa Celofán todos celebran en el gran edificio el bigesimo año de la consola activa dónde Sero sigue siendo el héroe.


Los pequeños ciudadanos ríen, saltan, aplauden y bailan juntos a Sero quien con su divertida sonrisa los alegra a todos mientras se celebración entre música colores y mucha diversión.


Katsuki mira esto con irritación pues no puede simplemente dejar pasar el hecho de que él también es parte del juego. Vivir a la sombra de ellos en el fondo de un basurero donde lo único que quedan son escombros de las innumerables cosas que estalló con sus poderes hace a Katsuki, si es posible, más miserable.


Harto de la incómoda sensación que tenía en el pecho; subió hasta lo más alto del edificio donde se llevaba a cabo la celebración, allí interrumpió con una explosión restándole una vida a Sero quien amablemente iba a abrir la puerta. Por suerte solo revivió como normalmente sucede en el juego.


—Parece que le están pasando jodidamente bien. —Masculló entre dientes dejando ver la molestia que esto le causaba.


—Obviamente. —Contestó Nezu el presidente del edificio. —Estamos celebrando los 20 años de una trayectoria impecable de nuestro querido Celophane.


—Es cierto. —Comentó Uraraka. —Hice este pastel con muchas capas representando cada capa un apartamento. Agregue el sabor favorito de cada uno para hacerlo más divertido. —El orgullo en la vos de la chica se podía notar con claridad.


Al ver en la parte baja del pastel Katsuki notó como su figura estaba llena de barro alejada de todos.


—A mi no me gusta el chocolate. —Comentó en un tono pasivo agresivo el cenizo.


—No pensábamos que vendrías así que simplemente no preguntamos. —Afirmó la castaña sin prestarle mucha atención.


—Pues ¿Sabes que? Mi figura está muy sola allí abajo, y creo que si no fuera por mí este juego no existiría, así que deberían ser un poco más jodidamente amables conmigo. —Katsuki tomó la figura suya subiendola a la cima mientras sus manos chispeantes avisaban sobre el humor del gran villano. Por último enterró de cabeza la figura de Sero en el barro de chocolate, en la misma posición en la que el por los últimos 20 años a caído el cenizo.


—No tienes derecho a hacer eso. —Hablo Nezu nuevamente. —Esta fiesta es para celebrar las medallas que a obtenido Sero en los últimos 20 años.


—¿Osea que si yo consigo una medalla así podría quedarme aquí a celebrar con ustedes? —Hablo ya más alterado el cenizo.


—Por supuesto. Es más. —Reto Nezu. —Te daré el Penthouse si lo consigues. Pero, como sabes. —La palabras del director son como dagas en el pecho del cenizo. —Las medallas son para héroes.


—Bien. —Habló ya exaltado el villano. —Conseguiré la jodidamente más brillante medalla que jamás verás en tu vida. —Dicho esto Katsuki ya presa de la ira explotó el pastel, manchando a todos los presentes con los restos del mismo para luego irse azotando la puerta, destruyendola en el proceso.


Katsuki volvió al viejo bar molesto y desilusionado.


¿Como obtendría una medalla si en su propio juego es un villano?


Mientras bebía y pensaba en su situación notó a un chico aunque grande y musculoso, temblando.


—¿Y a ti que te pasa? —Katsuki no preguntaba por cortesía, simplemente quería distraerse.


—N-no quiero volver a ese maldito sitio, es un infierno, cada día, todos los días. —El hombre parecía en un shock bastante fuerte mientras se veía que su armadura tenía muchos golpes y abolladura. —¿Todo para que? ¿Para ganar una maldita medalla?


Aquellas palabras llamaron la atención de Katsuki, pero, cuando quiso preguntar más aquella pobre alma cayó desmayada producto del alcohol.


El cenizo, notando que la armadura parecía de su talla no dudó en actuar.


Y allí estaba, protegido con aquel traje mecánico mientras caminaba a El deber del soldado. Un videojuego de disparos que en los últimos meses había tomado una gran popularidad entre los adolescentes.


El arcade abrió y los niños comenzaron a entrar entre risas y diversión.


Fue entonces cuando el infierno de Katsuki comenzó, portando un arma que no sabía utilizar y bajo las órdenes del comandante Todoroki Shoto el juego comenzaba en un mundo post apocalíptico donde debían enfrentarse a monstruos con forma de insectos que al comerse a otros podían adoptar la forma de estos, el niño guiado por Shoto disparaba y avanzaba pero Katsuki sin ningún tipo de habilidad para eso y consiente de que si moría aunque fuera una vez allí que moneda su juego original, moriría, termino causando que el niño perdiera y este molesto abandono el juego.


Shoto molesto regaño al cenizo. Este pensó en discutirle pero entonces vio como los insectos se detuvieron cuando de una torre un rayo de luz los atrajo, cada insecto en el mapa emprendió el vuelo de regreso a la torre acabando con su vida al entrar en contacto con la luz.


Katsuki observó esto y aprovechando que Shoto estaba distraído llamando a todos para reiniciar otro juego aprovecho para huir.


El cenizo subió por el circuito interno del juego, y al llegar al centro se acercó a la meta y al cruzarla una ovación lo recibió.


Entre aplausos una medalla de oro con la inscripción 'Héroe' se colgó de su cuello y por primera vez, aunque sea una farsa, Katsuki se sintió bien.


Pero fue entonces que entre su emoción piso un huevo de larva madre, el insecto con el cual los soldados luchaban y al obligar al huevo a eclosionar este despertó de forma agresiva atacando a Katsuki quien cayó en una cápsula sin querer, siendo enviado a otra zona.


°


Unas horas antes justo cuando el arcade abría, Sero se preparó para comenzar otro día de trabajo.


Fue entonces cuando se colocó en su posición de inicio pero al comenzar la partida notó la expresión de molestia en el niño. Al levantar su mirada lo entendió todo.


Katsuki. El villano que por 20 años tuvo que derrotar. No estaba.


Como pudo Sero intento hacer algo pero el niño molesto se quejó con el supervisor. Haciendo, en cuestión de minutos que le colocarán un cartel de 'fuera de servicio' el terror de todo juego.


—Bueno, si para mañana no podemos repararlo, no podremos hacer más que desconectar el equipo. —Comentó el anciano dueño del lugar mientras encendía un cigarrillo.


Sero estaba al borde de un colapso, los Celopaners no cambian en su preocupación y fue entonces cuando Mirko, la conejita amiga del cenizo, llegó.


Les explicó lo que Katsuki quería hacer y entonces todos se aterraron con la idea de que Katsuki se volviera un AFO. Fue entonces cuando Sero, acostumbrado a solucionar todo, decidió emprender su camino para traer de vuelta a Katsuki.


°


Sabiendo el camino que había tomado su compañero, Sero se fue a El deber del héroe para pedir información.


Los colores vibrantes de su traje amarillo blanco y verde eran muy contrastantes con aquel lugar entre negro y verde, lúgubre y desolado, ahogado por el metal y el concreto.


—¿Que demonios haces tú aquí? —La voz sonaba molesta e irritada.


Cuando Sero quiso girarse para conseguir encontrar aquella voz un montón de armas se mostraron frente a el, apuntándole. Los soldados parecían ansiosos y algo asustados.


—Y-yo estoy buscando a mi amigo. —Sero levantaba las manos en señal de paz. Hasta que de entre los soldados apareció uno que distinguía entre ellos, por su porte parecía ser el líder. Causando mas miedo en Sero de lo que podían hacerle.


Pero en eso, el líder se quitó su casco mostrando el rostro delicado de un joven de cabello bicolor y piel blanca, con una cicatriz en el rostro.


Esto dejó sin palabras a Sero, pues jamás había visto a un chico tan atractivo.


—¿Tu amigo? El idiota que se metió en nuestro territorio y que de paso se llevó consigo un insecto parásito. ¿Ese es tu amigo? —La rudeza y molestia con la que el bicolor lo decía le hizo plantearse al azabache si confirmar que era su 'amigo' o no.


—Lo estoy buscando para traerlo conmigo. No estoy implicado en nada de lo que haya hecho. Solo quiero que vuelva a nuestro juego. —Sero, nervioso, no sabe si por el miedo o por lo que los hermosos ojos del bicolor le causaban. Solo pudo pensar en una cosa. —Si me permites acompañarte lo convencere para que regrese y no moleste más. ¿E-estas de acuerdo?


Shoto no contesto. Pero Sero sintió como el bicolor lo levantaba con una mano de la camisa lanzandolo dentro de una nave para luego subirse con el.


—Primero le partiré la cara a tu amigo y después podrás llevártelo. —Con esto dicho Shoto encendió la nave y se dirigieron al lugar donde el sensor mostraba que estaba el insecto.


°


Katsuki se dio de golpes contra las paredes mientras peleaba contra ese insecto. Se estrellaron contra un árbol y luego cayeron a un suelo de color rosa brillante, fue en ese momento cuando Katsuki uso sus explosiones para lanzar al insecto muy lejos haciendo que este cayera en un espeso río rosa hasta desaparecer.


Luego de verse a salvo, Katsuki comenzó a buscar su medalla, encontrándose con que estaba en la copa de aquel árbol.


—Mierda ¿Ahora como lo bajo sin que caiga en el esqueroso lago rosa? —Katsuki estaba consiente que sus explosiones eran destructivas pero no le permitían elevarse o desplazarse, solo romper. Y con su tamaño y peso era imposible subir al árbol.


—¿Buscas esa medalla? —La voz dulce y alegre de un chico llamó la atención del cenizo. —Yo podría bajarla. Si quieres.


Katsuki busco de donde provenía la voz hasta que sus ojos encontraron a su dueño.


El chico era delgado, no flaco, solo esbelto. Con una chaqueta verde brillantes con una líneas blancas. Unos pantalones negros cortos y brillantes zapatos rojos. En sus rodillas llevaba curitas de color rosa.


Los ojos del chico eran de un hermoso color verde brillante, sus mejillas sonrojadas estaban espolvoreadas de preciosas pecas y su rizado cabello verde decorado de dulces y galletas lucia tan suave como algodón de azúcar.


—No te metas. Enano. —Katsuki estaba irritado y por muy lindo que fuera el chico no estaba interesado en explicarle nada.


—Ummmm supongo que no necesitas ayuda entonces. —Al decir esto algo parecido al glich de una falla se hizo presente en el cuerpo del chico haciendo que este se pudiera mover rápidamente por el árbol hasta tomar la medalla y al tenerla en las manos miro al cenizo con burla. —Supongo que tampoco necesitas esto.


Luego de lo dicho el chico salió corriendo dejando a Katsuki furioso mientras comenzaba una carrera para atraparlo sin saber todo lo que sucediera a partir de ese momento.


Continuará.


Bueno ¿Lo continuamos? ¿Que dicen?


Espero les guste. A veces me cuesta adaptar pelis, pero adoro esta y espero que, como a mí, la disfruten un montón.


-Kuma🐻