5 años despues

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Sinopsis

este es un fanfic que trata de hooky ovio, es una especie de mundo paralelo donde los 3 hermanos desaparecen del mapa por 5 años, de un dia para el otro desaparecieron, nadie savia donde estaban, asta que despues de tanto tiempo, los dieron por muertos, un dia cualquiera, se aparece una especie de portal a nuestro mundo (2024) pero no se podia pasar, solo ovservar, i se podia ver a los hermanos wytte... cantando en un concierto??!!! todo tiene una explicacion, leelo para descuvrirlo.

Estado:
En proceso
Capítulos:
11
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

1. la foto

Daniela, Dorian y Damien Wytte acababan de llegar a sus casas. Dani aparcó el coche en el garaje, la llave inalámbrica apagó el coche en 0,0 tiempo. Cerraron la puerta grande y entraron a su casa desde la otra puerta interior, que dirigía hacia la primera planta de la casa. Cerró la puerta detrás de ella para subir las escaleras. Llegó a la primera planta y su gatito la recibió con las patas abiertas. Era extraño, no recordaba haberle puesto nunca nombre a su gato. Para ella se llamaba “Gato”.

Nada más llegar a casa, se dirigió a la cocina a prepararse un chai, y en unos 5 minutos más o menos, una arquitecta se acercó a Dani con varios planos en la mano. Llevaba una camisa blanca, vaqueros ajustados, un cinturón y un moño hecho con un simple lápiz.

—Señorita Daniela, ¿puede venir un segundo?

—Sí, claro, ¿qué pasa? ¿Hay algún problema con la obra?

—No es eso.

—¿Entonces qué es?

—Usted dijo que no tenía nada en su desván.

—Sí, yo nunca guardé nada.

—Pues ahí hay cajas, llenas de fotos viejas, artilugios... como... de magia... Supongo que serían vuestros... ¿Tiramos esas cajas? ¿O qué hacemos con ellas?

—¿Eh? ¿Fotos viejas? Mejor...

Sonidos de gato

—Hola, cariño.

—¡Oh! Hola, amor. —Daniela se volteó para abrazar a su supuesto novio, aunque... no, no era Nico. Todo estaba siendo muy extraño. Después de abrazarse se dieron un corto beso (no sois los únicos que queréis que ese sujeto desaparezca del mapa, no tardará mucho, tranquilos).

—¿Qué pasa?

—Se ve que hay cajas en el desván que son mías, pero yo no subí nunca nada al desván.

—Cierto, nos mudamos juntos hace 3 años, justo harán...

—Harán 3 años el jueves.

—Exacto. —El tipo, llamado Main, abrazó por la espalda a nuestra (de Nico 😡) Daniela. Mientras tanto, el gato seguía abajo, haciendo ruiditos para que le prestaran atención, aunque sin éxito.

—Cariño, yo tengo que irme ya.

—¿Ya te tienes que ir?

—Sí, cariño, ya sabes que trabajo mucho, y con todo lo de la obra voy hasta arriba.

—Bueno, ¿vendrás esta noche?

—Lo intentaré. —(Se nota que él no quiere a Dani de verdad, no como nico 😡​ el si la ama).

—Bueno, adiós, amor.

—Adiós. —Main se separó de Daniela y se fue. La arquitecta seguía allí observándolo todo.

—Bueno, ¿al final nos deshacemos de las cosas o no?

—Eh... no lo... ¿eh? ¿Qué pasa, bonito? ¿Qué traes ahí? —Daniela se agachó para acariciar a su gato, mientras le quitaba de la boca un marco con una fotografía dentro. Daniela se quedó perpleja al ver la fotografía



Dorian aparcó su coche en el parking de su casa, cerró la puerta y subió las escaleras hasta el primer piso, donde estaba su novia, Melany (¿¿¡¡disculpa!!?? en que momento). Su casa también estaba siendo reformada, igual que la de Daniela y la de su hermano Damien, así que había arquitectos y constructores por todas partes.

—Hola, amor.

—¡Ah! Hola, cariño, ¿cómo estás?

—Bien, ya hemos terminado de grabar las canciones.

—Me alegro mucho.

—Sí, bueno, solo por hoy. Mañana toca editar y grabar si hay tiempo. Además, tenemos una entrevista en un podcast.

—Bueno, ahora relájate —Melany abrazó a Dorian por la cintura y él le devolvió el abrazo.

—¿Vendrás a cenar esta noche, cierto?

—No puedo, amor —dijo Melany con voz de pena—. Tengo una quedada con las chicas en el bar que tanto nos gusta. ¿Me dejarás un poco de dinero, por favor?

—Claro, cariño.

—Gracias, eres el mejor —Dorian le acariciaba el pelo mientras hablaban.

—De nada, cariño.

—Oye, tengo que irme, hoy voy de compras. ¿Me has ingresado en la cuenta?

—Eh, sí, pero...

—Ok, perfecto. Entonces, adiós amor, te quiero —se alejó rápidamente y salió de la casa como un rayo.

—Eh... ¿adiós, amor?

—Disculpa, Dorian —dijo un encargado de la obra.

—Sí, soy yo, ¿pasa algo?

—Sí, hay unas cajas en el desván que...

—¿Cajas? Serán de Melany, mías no son. Yo me mudé aquí hace dos años y nunca subí ninguna caja al desván.

—No creo que sean de Melany. Si quiere puede echarles un vistazo...

—E-eh, sí, claro... Ey chico, ¿qué tienes entre los dientes? —Dorian se agachó para darle mimos a su perro mientras le quitaba de la boca un marco con una fotografía. No podía creer lo que veía en la imagen.




Damien llegó a su casa y aparcó su coche dentro del garaje. Subió por la puerta del parking hasta la primera planta. En su casa también estaban haciendo obras y había mucha gente de arriba para abajo, entre ellos, Dilan (su novio😡) y varios trabajadores. Mientras inspeccionaban la casa, encontraron unas cuantas cajas en el desván, pero él no recordaba haber guardado ninguna caja allí y no creía que fueran de Dilan. Al subir a la primera planta, se acercó al bar y se sirvió un trago de whisky. Unos minutos después se acercaron una arquitecta y su novio para hablar sobre las cajas.

—Disculpe, ¿Damien Wytte?

—Sí, soy yo, ¿qué pasa?

—Mire, tenemos que hablar sobre las cosas que hay en el desván. Arriba hay varias cajas que creemos que podrían ser suyas.

—No creo, yo no traje ninguna caja al desván cuando me mudé. ¿No serán de Dilan?

—No amor, mías no son —Dilan se acercó a ellos y se colocó detrás, sirviéndose otra copa.

—Hola, ¿cómo estás? ¿Todo bien?

—Sí, claro que sí, pero las cajas no son mías —lo abrazó por detrás por la cintura.

—Bueno, no sé, ya miraré a ver si me suenan.

—Está bien señores, yo tengo que seguir trabajando —dijo la arquitecta mientras se daba la vuelta y volvía al trabajo.

—Bueno, ahora sin hablar de la reforma, ¿cómo ha ido el día, lindo? —le dio la vuelta por la cintura y lo besó (esto me duele más a mí de escribirlo que a ti de leerlo, te lo digo en serio, quiero golpear la pantalla).

—Mmm, muy bien amor (😡) sí, todo ha ido bien. Hemos estado... eh, ¿me estás escuchando?

—¿Eh? Oh sí, perdona amor, estoy esperando un mensaje importante, pero háblame, te escucho.

—Bueno, eso, que todo ha ido bien. Hemos grabado unas cuantas tomas para canciones y estábamos hablando de hacer otra colaboración.

—Qué bien, cariño —apartó la vista del móvil por unos segundos y lo abrazó (sí, aquí todos queremos que se mueran, tranquilos, solo esperen, que ya se irán y ya los sustituirán las verdaderas personas que deberían estar ahí).

—Bueno, ¿vendrás a cenar esta noche, Dilan?

—No creo, amor. Tengo mucho trabajo atrasado, lo siento —le dio un beso en la mejilla.

—Tranquilo, no pasa nada —sonrió un poco decepcionado y confuso, porque llevaba trabajando toda la semana. ¿Cómo era posible que tuviese trabajo atrasado? Solamente se olvidó de la pregunta y siguió tomando.

—Bueno, amor, me voy. Te veo esta noche, no me esperes despierto —lo abrazó por última vez y se fue.

—Eh, disculpe, señor Wytte, ¿qué hacemos con las cajas? ¿Las tiramos?

—Eh, no, no las tiren aún, voy a ver qué es lo que hay dentro y ya decidiré. Gracias igual. ¿Eh? ¿Qué pasa? —agachó la cabeza y vio voltear una serpiente por ahí, la cual escaló desde abajo hasta su brazo (sí, no jodáis que no le pega tener una serpiente, le pega y mucho, para mí que sería su animal espiritual).

—¿Qué tienes, preciosa? —cogió lo que traía y era una fotografía. Al verla con más detalle, se quedó más pálido que nunca.