Prologo.
- YO NO SOY TU AMIGO-
Aquella frase se repetía en la mente del noruego mientras era trasladado a la zona medica de la armada roja.
Tord estaba en un trance, la parte derecha de su brazo y cara estaba cubierta por heridas y sangre. El plan de apoderarse del mundo con ayuda de su enorme robot gigante no había salido del todo bien, si no fuera por ese chico de sudadera azul...