Los Horizontes Del Mañana

Sinopsis

Otra historia más de Chima, la gran iluminación fue un éxito, todo esta en orden, bueno salvo por un inconveniente que paso unos años después... Ahora Laval esta solo en un nuevo mundo, donde debe aprender todo lo posible para sobrevivir, encontrar respuestas a preguntas que nunca supo, una guerra que debe terminar y... ¿qué es lo que lo atrae tanto a quedarse en este nuevo mundo? o ¿será alguien?

Estado:
En proceso
Capítulos:
7
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Prólogo 1.

La vida en Chima jamás fue mejor que antes, después de la gran iluminación las tribus en Chima por fin tenían la paz que necesitaban después de tantas guerras.


Ahora nuestro héroes han crecido y madurado más aceptando sus roles en las tribus.


"¡WOOOOHOOOO!"


Bueno algunos más que otros.


Laval ahora era un joven león que acaba de cumplir sus 21 años, ya no era un cachorro, pero su personalidad aun conservaba un poco de su actitud juvenil cada vez que iba a tomar un paseo en su speedor solo para desestresarse un rato.


Salto por algunas rocas a gran velocidad, en su camino alguien decidió hacerle compañía.


"¡Laval!"


"¡Hola Cragger! ¿Cómo te fue con tu entrenamiento?"- Laval lo saludo mientras bajaba un poco la velocidad para poder hablarle.


"Pues lo normal, pero dime ¿como se siente haber cumplido 21 años? ¿Te sientes diferente?"


"No del todo, solo se que no me voy a hacer mas lento pronto"- y Laval aceleró a fondo Cragger le gruño de forma amistosa acelerando para alcanzarlo.


Los dos amigos comenzaron a hacer carreras en sus speedors como siempre lo han hecho, desde que ya tenían la edad suficiente para conducir uno las carreras entre ellos siempre fue visto como un juego amistoso para ambos.


En el templo león.


Lagravis y Lavertus estaban hablando entre ellos un asunto importante.


"Y entonces eso es lo tengo en mente... ¿tú crees que se lo va a tomar bien?"- Lagravis miro a su hermano.


"Bueno... no estoy completamente seguro, Laval es un joven muy energético con un espíritu aventurero y valiente, e visto con mis propios ojos el como resuelve sus problemas y siempre sale vencedor ¿o no?"- Lavertus miro unos segundos al techo.


Lagravis suspiro.


"Esto lo hago por su bien, estoy preocupado por lo que dijo Lantar"


"Bueno, es el león más viejo de la tribu y el único con esa "habilidad" para ver el futuro, tal vez solo estaba exagerando ¿o no?"


"Lavertus esto es serio, desde que cumplió sus 21, fui donde Lantar para saber como sería el futuro de la tribu león y el de mi hijo, me preocupa seriamente lo que vio y dijo... no quiero que Laval vaya por un mal camino o que se lastime, es lo único que me queda de Leona..."- Lagravis fue hacia una ventana apoyando las manos en la piedra mientras reflexionaba sobre el pasado con su esposa, Lavertus se quedó callado, el también extrañaba a su vieja amiga Leona, la amada esposa de su hermano y difunta madre de Laval, ella se ganó el respeto y cariño de muchos en Chima y su muerte fue un golpe duro para muchos, pero lo fue mucho más para Lagravis. Al ser exiliado recordaba haber visto a Leona llorar en lo alto de una de las ventana, ya que se encontraba enferma en aquel momento, no se pudieron despedir adecuadamente y eso puso triste a su Leona.


Con el tiempo se enterro de que fue tío, y usando su telescopio pudo ver crecer a Laval desde lejos... pero también se enteraría de la muerte de Leona a causa de un paro cardíaco, toda la noche no pudo dormir por la pena de perder a su amiga y nisiquiera pudo despedirse de ella... fue bueno almenos ver a su sobrino y notar que había heredado algo de su madre, como su espíritu valiente y aventurero que ella tenía.


"Se que no fue nada fácil lo que pasaste hermano... pero si sientes que estás haciendo esto por el bien de Laval... estaré ahí para ti esta vez si las cosas no resultan bien"- Lavertus apoyo una mano en el hombro de Lagravis y este se giro para sonreirle agradecido, de todas formas suspiro preocupado unos segundos después, se preguntaba en dónde andará su hijo, si bien Laval ya dejó de ser un cachorro y se a comportado más maduramente, todavía tiene esa energía de cachorro curioso.


Tanto tiempo y aún tiene esa energía, tan presente y brillante como una estrella.


En forever rock, Laval y Cragger estaban pasando el rato, Cragger estaba nadando, mientras Lavall le platicaba un poco.


"Y entonces pensaba que en algún momento podríamos construir algunos monumentos en nuestro honor, por ser los héroes de chima"- dijo Laval mientras se sentaba en lo alto de la roca.


"Eso sería genial, claro que tendríamos que preguntarle a los demás respecto a eso"


"Tienes razón no todos quieren-"


Una sombra rápida paso por detrás de Laval, el inusual ruido llamó su atención y se dio la vuelta para ver que había sido eso, de tras de él no había nada, al levantar su cabeza y ver en otra dirección se asustó al ver una rara forma sombría entre las ramas de los árboles, producto del susto el había caído golpeándose un poco la cabeza y callendo al agua.


"¡Laval!"- Cragger nadó rápidamente hacia Laval que se hundía en el agua, apr as tuvo tiempo de darse la vuelta cuando lo escucho gritar y en segundos ver como se pego en la cabeza.


Cragger llevo rápidamente a Laval a la superficie, el león escupió un poco de agua mientras tratada de incorporarse y recuperar el aliento.


"Laval ¿estás bien? ¿Qué pasó?"- Cragger le daba leves palmadas en la espalda del león.


"Yo... *gasp* ¿¡no lo viste?!"- Laval levantó la cabeza mirando hacia todos lados.


"¿Ver qué?"- Cragger estaba confundido.


"La extraña sombra. Estaba en un árbol"- Laval se levantó balbuceando un poco, se tambaleó.


"Wow wow.. calma, te diste un golpe en la cabeza"- Cragger sujeto a su amigo quien no paraba de mirar a las copas de los árboles.


"¿Estás seguro de que no lo viste.. a la sombra? La vi antes de golpearme la cabeza"- Laval estaba muy seguro deblo que vio.


"Tal vez solo imaginaste cosas.. mejor vamos a ver a un médico para que vea ese golpe"- Cragger sugirió, preocupado por el estado de su amigo, aún tambaleaba un poco y eso lo ponía en alerta.


"Uhg... esta bien, el golpe me comienza a doler"- comenzó a caminar de vuelta a su speedor, tal vez tendrían que ir mas lento para evitar otro accidente.


"Y tal vez tengas razón, puede que solo me imaginaba cosas"- comentó mientras se subía a su speedor en compañía de Cragger, pero ambos eran observados desde la distancia en las alturas por una figura que no les había quitaba los ojos de encima, en especial al príncipe león.


"... Joven león, tu camino apenas esta escrito... me verás, pero nadie mas podrá"


Desaparecido como si nunca haya estado ahí.


[...]


El médico le revisaba el golpe a Laval, por suerte solo era un golpe superficial en la frente, solo le supo una compresa fría para bajar un poco la hinchazón y luego le puso un parte.


"Aún para la edad que tienes, me sorprende que aún lastimas como un niño pequeño"


"Hay vamos papá fue un descuido tonto y torpe de mi parte, creí ver algo y perdí mi equilibrio"- Laval le respondió a su padre con tranquilidad mientras caminaban por los pasillos del templo.


"Pero de todas formas debes tener cuidado Laval, ya no eres más un cachorro, tienes 21, y en esa edad tienes que demostrar cuanto has aprendido y madurado"


"Lo se papá, tendré más cuidado la próxima"


"Espero... Laval, mañana hay algo de lo que quiero charlar contigo, y es muy importante"- el tono de Lagravis era serio, algo que Laval estaba acostumbrado en oír, pero algo le decía que era un asunto muy importante.


"Esta bien papá"- fue todo lo dijo Laval, tenía el presentimiento de que esto no le iba a gustar, sin embargo, nada había pasado todavía para ponerlo preocupado, el se despidió de su padre de camino a su habitación, al entras miro por la ventana la ciudad león, desde las guerras hasta la gran iluminación, la ciudad león a cambiado bastante, no solo en arquitectura sino también en sus habitantes.


La tribu ahora no solo era compuesta por leones. Desde la partida de los fénix, ellos habían aceptado a las demás tribus que habían vivido con los fenómenos durante mil años, los ayudaron a reconstruir la cuidad y también a construir más casas para los demás, fue una dura tarea para el y su padre, pero lograron hayar la manera de que todos convivirán en armonía en la cuidad.


Laval suspiro, dirigió su vista hacia el bosque, logrando divisar las luces de algunas tribus a lo lejos, de golpe miro algo entre la oscuridad de los árboles, la sombra de nuevo, Laval salto del susto, se frotó los ojos rápidamente, pero cuando volvió a mirar ya no estaba.


"Ayyy... esto me esta poniendo nervioso, solo espero que esta vez si sea un efecto del golpe"- dijo volviendo a meterse en su habitación cambiando su armadura, fue un día largo.


[...]


Cuando todos estaban dormidos soñando, la calma de la noche en Chima era algo que no se sentía hace años atrás durante tantos conflictos entre tribus y luchas por Chima, la calma y tranquilidad en la noche ahora era mas que bienvenida, pero en su tranquilidad una figura jamas vista observaba en completo silencio el templo león  a lo lejos.


La frisa fresca y fuerte del viento soplaba contra aquel ser dejando ver su largo cabello, la luz de la luna reflejaba el color de sus prendas siendo principalmente colores fríos, llevaba una capa negra y en el centro un gran círculo con una piedra morada en el centro, debajo colgaba un larga trenza que casi llegaba al suelo... pero lo mas raro era su rostro, solo se veían unos deslumbrantes ojos celestes, todo su rostro era plano y gris, como si llevara una máscara puesta.


Permaneció totalmente quieta, sin ningún movimiento.


Un pequeño ruido a su derecha no la hizo inmutarse para nada.


Skinnet estaba saltando felizmente mientras iba de regreso a su hogar con algunas frutas nocturnas en su canasta, pasando justo en frente de la figura, pero el nisiquiera se percató que estaba ahí, de hecho no podía verla, nadie puede, pero aquel joven león si podía verla.


El día en Chima había iniciado con calma, las tribus comenzaban a moverse iniciando sus quehaceres y asuntos.


El templo león seguía estando tranquilo.


"¿¡QUÉ?!"


Hasta que el grito de Laval rompió toda tela de tranquilidad en la sala de la piscina del chi. El rostro del león mostraba una sorpresa, molestia y confusión.


"¿¡Cómo que voy a ser suspendido de mi estatus de príncipe león temporalmente?!"- Laval miro directamente a su padre.


"Laval por favor, cálmate deja que te explique"- Lagravis con un con un rostro serio, pero vos firme y suave, puso una de sus manos en frente de su hijo el cual tomó una gran bocana de aire y luego suspiro para tratar de calmarse.


"Mira, se que esta noticia no es buena, pero lamentablemente... hay cosas que me preocupan respecto a tu futuro Laval"


"¿Qué cosas pude hacer para que me quiten el estatus de príncipe?"- Laval pregunto con insistencia.


Hiciste muchas cosas en el pasado, pero este es un caso diferente.


Laval se rasco la cabeza confundido al escuchar una voz en su cabeza.


"Nada Laval, a pesar de tus acción anteriores, en este caso es algo que todavía no ocurre"- continuo Lagravis caminando más cerca de su hijo.


"¿Todavía no ocurre? Papá ¿de que estás hablando?"- Laval estaba mas confundido hasta que escucho el paso de unos guardias acercarse, estos escoltaban al anciano león más longevo y sabio de todo el templo, Lantar.


Al mirarlo, Laval poco a poco comenzaba a comprender las acciones de su padre, pero eso no lo calmaba.


"Laval, hijo mío, cuando cumpliste tus 21 años, fue un día muy especial para todos en la tribu, sin embargo, para estar seguro de como iba a ser el futuro fui a consultar con el mas sabio anciano león, pero lo que dijo fue algo distinto a lo esperaba"- Lagravis se acercó a Lantar con un tono preocupado en su voz, Lantar dio unos pasos con dificultad al frente, dio un pequeño golpe con su bastón indicando que los guardias se retirarán, con un asentamiento ellos se retiraron dejándolos solos en privado.


"Príncipe león Laval..."- comenzó Lantar con un tono débil producto de su avanzada edad.


"Tu padre.. vino a mi con la intención.. de saber de que será.. el futuro de Chima.. yo tenía la esperanza de que fuera un futuro prometedor.. como siempre veía.. pero por desgracia este no fue el caso.."


Laval miro a su padre quien se veía un poco inquieto.


"Vi a un joven león.. asustado.. confundido.. de algo que nisiquiera sabe que es.. vi llamas que causaron desastres.. guerras y criaturas que nunca vi antes.. temibles monstruos.. pero lo que más se presentaba.. eras tú siendo perseguido por monstruos que te querían ver muerto a toda costa, no pude ver las intenciones.. pero aquellos seres malignos.. traían el caos y la muerte consigo.. pero si objetivo era tener poder.. tu fuiste descrito con la palabra sacrificio.. querían sangre real a toda costa.. y solo tu fuiste puesto en ese destino sangriento"- Lantar bajo a cabeza angustiado, Laval jadeo en shock, su rostro se puso un poco pálido, Lagravis se acercó a su dándole apoyó, ya que parecía que se iba a desmayar.


Laval se quedo en completo silencio procesando todo, él ¿siendo perseguido a muerte por ser de la realeza? ¿Por quiénes? ¿Sus intenciones no eran visibles?


"Y estuve pensando en distintas cosas para protegerte, habían muchas opciones que consulte con los ancianos, pero la mas convincente fue suspenderte de tu estatus como príncipe, solo hasta que todo sea más seguro"- Lagravis se paro en frente de Laval, al principio el no deseaba quitarle el estatus de príncipe a su hijo, penso desesperamente en otra solución, pero los ancianos le convencieron de que le quitaban el estatus de príncipe a Laval temporalmente, y dar está noticia con toda Chima, si era arriesgado, tal vez imprudente, pero estaban haciendo esto solo para proteger a Laval.


"Pero... todos saben que soy en siguiente en la línea del trono y además nada a ocurrido aún, desde la derrota de los cazadores hemos tenido un tiempo de paz, no pueden simplemente quitarme el estatus de príncipe por algo que no a ocurrido ¿siquiera están seguros de que lo que dijo Lantar es... completamente confiable? Sin ofender Lantar"- Laval miro al longevo león con una señal de disculpa, el anciano solo gimió bajo, el comprendía el comportamiento de Laval, después de todo nadie se podría tomar esa noticia fácilmente.


"Laval... ¿recuerdas los eventos anteriores que ocasionaron las guerras en Chima?"- habló Lagravis tratando de poner orden.


"... si... no me recuerdes las causas... *lo que yo cause*"- el pensamiento lo dejo pensando.


"Nunca supimos lo que venía, nadie pudo ver lo que pasaría, hasta ahora, Lantar me a advertido del futuro que se aproxima... y esta vez queremos evitar las mayor perdida que Chima pueda enfrentar"


Laval se quedo en silencio mientras su padre seguía hablando, aunque lo escuchaba internamente estaba furioso y quería objetar, no quería renunciar a ser príncipe por un tiempo y esconderse como cobarde, el quería luchar y dar la cara por Chima... el no a hecho nada...


Durante todo el día Laval se la pasó encerrado en su habitación sin querer hablar con nadie, solo salía a buscar algo de comida o tal vez algo que atender. Acostado boca arriba en su cama, no hizo nada mas que mirar el techo, estaba frustrado, no tenía deseos de moverse hoy...


"* Genial, me suspenden de mi estatus por algo que nisiquiera paso y yo no hice nada... ya no soy un cachorro, tengo 21, puedo pelear y sar la cara por Chima... si muero seria para proteger Chima o almenos intentarlo*... ahgr... esto me molesta demasiado..."- Laval cerro los ojos y se llevo las manos a la cara, todo estaba callado y sumergido en la oscuridad de sus ojos cerrados.


Zaryn ralh~ qeutau~ irrina'zy sokah mel~...


De golpe salto de su cama callendo hacia un lado.


¿Qué fue eso? ¿Esa voz? Sonaba como una canción ¿era eso? Esa lengua no la conocía ¿fue el viento? ¿Su imaginación?.


"¿Qué fue... eso?"- Laval se levantó, primero abriendo la puerta para mirar si no había nada en pasillo, luego la cerró y fue hacia la ventana, tampoco había nada.


"Okay Laval... respira tal vez solo sea imaginación tuya... *pero se escucho tal real*... "- Laval se sento en el suelo sin saber que es lo que ocurría.


Primero fue la extraña aparición de aquella sombra, luego esa rara voz en su cabeza y luego ¿una canción en un idioma que no conocía? ¿Qué es lo que estaba pasando?


[...]


Al siguiente día, la noticia de que Laval ya iba a ser el príncipe león por un tiempo se esparció por toda Chima muy rápido. Todo lo que se dijo fue que debido a un asunto muy delicado, Laval no sería el príncipe por algún tiempo indefinido, también se a dicho que nadie hable del tema ni tampoco mencionen quien era Laval realmente a nivel de estatus de la realeza, eso trajo muchas dudas y opiniones al respecto, era muy obvio que los amigos cercanos del león querían saber que fue lo que pasó, pero Laval mantuvo su palabra en no decirles mucho, se lo juro a su padre, lo único que podía decir es que era un asunto serio que él y los ancianos están viendo.


"Ahhhgg... almenos me podrían dejar salir del templo de vez en cuando ¿no?"- desde que Laval fue retirado de su título de príncipe, su padre no lo a dejado salir del templo león por miedo a que algo le ocurra.


"Esta es muy aburrido... solo me entretengo cuendo mis amigos vienen, ojalá y yo pudiera visitarlos a sus tribus"


"Pues yo se como se siente eso"


Laval dio un brinco y miro hacia atrás, sorprendiendose por ver quiene estaba ahí.


"Li'ella..."