Único capítulo
Pov. Narrador 🐻
La luz del atardecer se filtraba a través de las hojas de los árboles, creando un suave juego de sombras en el suelo del parque. Jungkook recordó aquel día, hace apenas unas semanas, cuando había reunido el valor para confesar sus sentimientos. Se encontraba en el mismo lugar donde todo había comenzado, un rincón que ahora le parecía un tanto sombrío.
Flashblack.
-¿Que sucede?
-Nada. -Desvió su mirada apenado Jungkook. - Bueno en realidad... -Tomo aire en ese momento Jungkook, como su corazón se le fuera a salir. - Quiero decirte que me gustas. -Le miro directamente a sus ojos. - Quiero que sepas que realmente me importas y te amo con todo mi corazón.
Un silencio pesado en ese momento se apoderó del aire entre ellos, Taehyung desvió la mirada, sus dedos jugueteando nerviosamente con la tela de su pantalón.
-Jungkook a mi también. -Murmuró aunque se detuvo mordiendo de su labio, pareciendo que se detenía a luchar contra sus propias emociones, contra lo que el sentía. -
-¿Sucede algo Tae?-Se acerco Jungkook tomando de su mano, porque aunque sintiera en ese momento su corazón más que emocionado porque sus pensamientos estaban siendo correspondidos, había algo en el actuar de Tae que le detenía dicha emoción, reemplazándola por preocupación. - Puedes decirme la verdad, si no te gusto lo entenderé.
-No es eso. -Negó con su cabeza viendo a Jungkook. - E-Es solo que necesito pensarlo, mi padre... No aceptaría esto. -Murmuro lo último con miedo. -
Jungkook sintió cómo su corazón se hundía. La preocupación se reflejaba en el rostro de Taehyung, una preocupación que no debería existir en alguien tan joven.
-No tienes que preocuparte por eso mi Tae. -Trato de sonar convencido. - Esto es algo de solo nosotros.
-Lo sé, pero él es… Complicado, a veces me da miedo. -Comentó Taehyung, volviendo sus palabras al final en un susurro, como si hablar de su padre lo hiciera sentir vulnerable. -
El aire en ese momento se tornó pesado mientras Jungkook trataba de encontrar las palabras adecuadas.
-Te entiendo, pero Tae quiero que sepas que igual estaré acá, sin importar lo que decidas. -Prometió Jungkook dándole un corto abrazo a Tae, el le sonrió más que agradecido en ese momento. -
-Gracias Kook, eso... Significa mucho para mi. -Beso de su mejilla, para después ambos chicos darse de otro abrazo, un abrazo que permitía sentir un torbellino de emociones, pues lo que parecía y podía ser un posible momento lleno de amor marcado en la vida de ambos chicos, término siendo un momento de incertidumbre, en especial para Tae, quién siempre soñó con un momento así, pero que la oscuridad de su padre, que el miedo que sentía por el, lo apago. -
Jungkook se encontraba viendo televisión, pues estaba esperando de su mejor amigo, Tae, aunque lo llamaría su amor secreto, para ver de sus películas favoritas, todas las de Spiderman, Pues todos los sábados era sagrado para los chicos ver una saga de algún superheróe, y ese sábado tocaba en la casa de Jungkook.
-¿Porque no llegas? -Susurro un poco impaciente, y como si su teléfono pudiera sentir su impaciencia vibro, haciéndole tomar rápido el teléfono. - Capaz no le sonó la alarma. -Rió para si mismo Jungkook esperando un mensaje gracioso de Tae burlándose de lo que paso, pero todo se heló en ese momento para Jungkook, sintió su corazón detenerse y el alrededor igual -
Señor Kim.
Con el dolor de mi alma, escribo para informarle que Taehyung falleció esta mañana.
Las palabras se hicieron eco en su mente, como un trueno que partía el cielo, la devastación lo golpeó como una ola. El aire se volvió denso y difícil de respirar.
-¿Qué? -Susurró, su voz temblando. - No… Esto no puede estar pasando.
Rápidamente se puso de pie para irse corriendo a su habitación, se vistió y salió de su casa, corriendo hacia el apartamento de Taehyung. La ciudad parecía un laberinto que se retorcía a su alrededor, cada paso pesado con la carga de la pérdida, la escena que encontró al llegar le cortó la respiración.
Los policías estaban allí, y una multitud de vecinos se había reunido,Jungkook empujó a través de ellos sin importarle las maldiciones que le tiraban, el ambiente estaba lleno de murmullos y miradas de lástima, y finalmente, logró llegar hasta la entrada.
-¿Qué sucedió? -Exigió saber Jungkook, su voz al borde de la desesperación, al borde perderse así mismo. -
Un oficial de policía lo miró, la tristeza en sus ojos era evidente.
-Lo sentimos, joven, parece que fue un homicidio.
Las palabras resonaron en su mente como un eco sin fin.
-¿Quién mierda lo hizo?, ¿¡quién!? —Preguntó Jungkook en gritos, sintiendo su garganta desgarrarse mientras su llanto se hacía presente. -
-Por favor mantenga la calma, ahora estamos investigando, ¿usted que era del joven? -Jungkook solo paso sus manos por su rostro con desesperación, sintiendo que su corazón saldría en cualquier momento de su pecho, el dolor era abrumante. -
-S-Su... Su mejor amigo. -Completo las palabras con dificultad. -
-Bien, joven vamos a necesitar que te quedes aquí para hacer algunas preguntas, ¿podrías?
Jungkook asintió con dificultad, el mundo a su alrededor estaba comenzando a desvanecerse, pero en ese momento en su mente, solo había una pregunta: ¿quién podría hacerle daño a Taehyung?
Mientras los policías lo interrogaban, Jungkook recordó la última conversación que habían tenido, la sonrisa de Taehyung, su manera de hacer que todo pareciera más ligero, incluso el peso de la vida.
“Siempre estaré contigo, Kookie.”
La voz de Taehyung resonaba en su mente, y se dio cuenta de que tenía que hacer algo, no podía dejar que esto quedara sin respuesta, y eso le recordó algo, la forma en que Taehyung había hablado de su padre, un aire de temor que Jungkook no pudo ignorar ayer, la última vez que vio convida a quién llamaría por el resto de su vida, su amor.
-¿Y? -Se paró de inmediato Jungkook cuando los oficiales entraron a la oficina en la que le tenía sentado. -
-Perdón Jungkook, pero el coronel ha sido libre de toda culpa. -En ese momento el no pudo sentir más rabía por lo que escucho. -
-¿No escucharon lo que les dije?, ¡el tuvo que ser quién mato a Taehyung! -Los oficiales solo se dieron una mirada entre ellos para volver a verlo, uno de ellos se adelantó a hablar. -
-No se tiene pruebas Jungkook, aparte has sido el único que ha testificado contra el señor Kim, los vecinos y familiares nos dicen que ellos mantenían una buena relación. -Jungkook soltó una maldición en ese momento. -
-Es más que claro que los chantajeo, Taehyung no era amado por ninguno de ellos, pero... Su madre, ¿hablaron con-
-La señora no esta en la ciudad nos contó el señor Kim, por ende también podría ser una pérdida de tiempo hablar con ella Jeon... Lo mejor es que vayas a casa a descansar, ha sido un día largo muchacho. -Jungkook se quedo helado en ese momento a como le restaban importancia a lo sucedido, como los oficiales se retiraban tranquilos, mientras Tae había sido asesinado, le habían quitado la oportunidad de vivir su vida, de ser el mismo, de... Poder estar juntos.
-Esto no puede quedar así. -Grito con rabia Jungkook dejándose caer al piso, y permitirse romper en un llanto incontrolable. -
Flashblack.
Esa noche tras regresar a casa Jungkook se recostó en su cama, soltando un suspiro, como si eso pudiera aliviar el dolor que su corazón almacenaba.
-Teníamos tantas cosas por vivir mi Tae. -Susurro como si Taehyung le pudiera escuchar, somo si pudíera abrazarlo, y decirle que no se ha ido, que esto es solo una pesadilla. - Que bonito eres. -Susurro, pues andaba repasando fotos viejas de el con Tae, solo dos meses habían pasado de su partida, pero ese pequeño momento se vio interrumpido por una notificación, era un número que no reconocía al principio, pero su pecho se apretó de inmediato al ver el remitente: Kim Taehyung. -
“Jungkook, necesito que vengas al parque donde solíamos ir, 10:30 pm.”
Su respiración se detuvo, no podía ser, era imposible. Taehyung había muerto hace dos meses, su teléfono había sido desconectado... Pero ahí estaba, un mensaje con su nombre, llamándolo al parque donde tantas veces habían compartido momentos, risas y silencios reconfortantes.
Jungkook intentó racionalizarlo. "Alguien debe haber conseguido su número", pensó. Pero la idea de que alguien pudiera usar ese número como una broma cruel lo perturbaba, aún así, no pudo resistir, algo dentro de él lo empujaba a seguir esas instrucciones, como si fuera la última conexión que le quedaba con Taehyung. Así que, sin pensarlo mucho, se puso su abrigo y salió al frío de la noche.
Cuando llegó al parque, el reloj marcaba exactamente las 10:30 pm. La luna iluminaba débilmente el banco en el que solían sentarse, todo estaba silencioso, casi inquietante. Jungkook caminaba a pasos lentos hacia el banco, hacia el solitario banco el cual fue testigo de muchos recuerdos, su mente corría, llena de recuerdos: La risa cálida de Taehyung, su sonrisa cuadrada que iluminaba cualquier espacio... ¿Por qué no podía superarlo?
Entonces, su teléfono volvió a vibrar, otro mensaje de Taehyung.
"Mírame."
Jungkook sintió un escalofrío recorrer su espalda, como sus manos comenzaban a sudarle, levantó la cabeza lentamente y lo vio, Taehyung estaba ahí, sentado en el banco, exactamente como lo recordaba: Cabello castaño despeinado, esa chaqueta de mezclilla que solía llevar, pero algo era diferente, sus ojos, usualmente llenos de vida, parecían distantes, vacíos.
-Taehyung… - Pudo Jungkook por fin entonar su nombre en un murmuró, su voz temblando. - ¿Cómo... Es esto posible?
Taehyung no respondió, solo lo observaba en silencio, el peso de los recuerdos aplastaba a Jungkook, quería correr hacia él, tocarlo, pero algo en el ambiente lo detenía, entonces, otro mensaje apareció en su teléfono.
“Nunca te despediste. Ven, siéntate conmigo. Hay algo que necesitas saber.”
Las lágrimas comenzaron a acumularse en los ojos de Jungkook, era cierto, nunca se había despedido, preciso esa noche no le había escrito su buenas noches Tae, no le había dicho un te quiero, y el accidente había sido tan repentino, tan brutal. Un día teniendo la esperanza de poder ambos tener un futuro juntos, y al siguiente, Taehyung se había ido para siempre.
Se acercó lentamente y se sentó junto a Taehyung, el frío de la noche haciéndose más palpable en su piel, el silencio entre ellos era espeso, cargado de todas las palabras no dichas, de todo lo que Jungkook nunca tuvo la oportunidad de expresar.
-Te extraño tanto mi Tae. -Murmuró Jungkook, su voz quebrándose. - N-No hay un solo día que no piense en ti.
Taehyung no respondió con palabras, pero otro mensaje llegó a su teléfono:
"Se que me extrañas como yo lo hago, pero hay algo más que debes saber, algo que no pude asegurarte antes."
Jungkook cerro sus ojos en ese momento con desesperación, ¿acaso se estaba volviendo un loco?, ¿estaba perdiendo la cabeza?
-Tengo que estar loco. -Murmuró Jungkook en ese momento pero se vio obligado a salir de sus pensamientos cuando la voz de Taehyung se escucho en el silencio de la fría noche. -
-No fue un accidente, mi muerte fue planeada, y tú ya tienes la respuesta de quién fue. -El sonido de su voz fue suficiente para que el mundo de Jungkook se desmoronará, el pelinegro de inmediato se puso de pie. -
-Nadie me cree Taehyung. -Le observo Jungkook con el poco razonamiento que sentía y tenía en ese momento, Taehyung se levanto lentamente del banco acercándose a el, su presencia era casi tangible, pero al mismo tiempo irreal. -
-Con que tu sepas la verdad es suficiente, porque se que tú podrás hacer que el pague por lo que me hizo. -Le observaba Taehyung con lágrimas en sus ojos, y expresión de dolor absoluta. - Yo era el hijo de su peor pesadilla, del fruto de una infidelidad que a el no le importó usar como excusa para terminar con mi vida.
-Taehyung prometo que no descan-
Y antes de poder terminar de hablar, la figura de Taehyung comenzó a desvanecerse en la niebla, dejando a Jungkook absolutamente solo.
-No Tae. -Grito Jungkook pasando sus manos por su rostro con frustración y dolor, pero en ese momento se detuvo, cuando el rostro del señor que odiaba con su alma se lo pinto su mente. - Juro que el pagará por lo que te hizo Tae.
-Tienes una cara de pocos amigos hoy Jungkook. -Le hizo saber Hoseok. -
-Capaz no durmió, sigue en duelo con lo de Tae. -Suspiro Jin recordando la perdida de su pequeño amigo. -
-No entiendo como pudo pasar eso. -Comentó Jimin en la videollamada con su voz rota. - Se que ya han pasado dos meses pero... Es que el no tenía enemigos, no tenía a nadie que le quisiera hacer daño.
-Eso es lo que todos creen. -Observo a sus amigos en la llamada. - Pero, ¿que pasa con su padre?, siempre se le veía asustado a Tae, era como si viviera con miedo. -Y así era, eso se lo confirmo lo que hace unos días había pasado, lo que en realidad no fue una alucinación, porque los mensajes de Tae seguían intactos en su teléfono. -
Los rostros de sus amigos se tornaron tensos, pues eran chicos cercanos a Tae aunque no tanto como Jungkook al menor, ellos se habían ido de Seúl por temas de mejores oportunidades de estudio, Jungkook también se iría con ellos, pero algo que lo aferro a quedarse era Tae, su pequeño y amado Tae.
-No puedes acusarlo sin pruebas Jungkook, aparte insisto en que lo mejor que puedes hacer ahora es venirte acá, a Londres con nosotros. -Intervino Namjoon, Jungkook no tardo en negar. -
-No me iré sin hacer justicia por Tae. -Los chicos se vieron entre ellos, pero Yoongi, quién casi en toda la llamada permaneció en silencio hablo. -
-He hablado con mi abuela esta mañana... Como sabrán ella es amiga de la señora Kim, y me contó que ella volvió a Seúl como hace tres días. -Contó y Jimin de inmediato le dio de un codazo con disimulo, pues no querían que Jungkook se metiera en problemas. -
-¿Como? -Mejoró de inmediato su postura Jungkook para tomar rápido de su libreta. - ¿Donde esta Min?
-Es calle Insa-dong, casa número 17.
-Gracias Yoongi.
-Jeon antes de hacer cualqu- -No termino de hablar Jimin cuando Jungkook de inmediato cortó de la llamada, conocía a ellos, y sabía que le dirían cualquier cosa para detenerlo, pero sin miedo alguno Jungkook se paro de inmediato tomando de su abrigo, para salir de ahí con paso apresurado y sosteniendo de su grabadora la cual esperaba y guardara de algo que le sirviera para meter al señor Kim a la cárcel.-
La oscuridad de la noche se cernía sobre Seúl, pero la determinación de Jungkook iluminaba su camino, cada paso que daba hacia la casa de la señora Kim estaba impregnado de una mezcla de dolor y rabia, pensaba en que tenía que enfrentar a la madre de Taehyung, la única que podría tener respuestas sobre su hijo, sobre su vida, y, quizás, sobre su trágica muerte.
La calle Insa-dong estaba tranquila, pero el pulso de Jungkook era frenético. Al llegar a la dirección que había anotado, se detuvo un momento para tomar aire, la casa era modesta, con luces apagadas, pero eso no lo detendría, con manos temblorosas, tocó el timbre, el sonido resonó en la noche, rompiendo el silencio.
Esperó, su corazón latía con fuerza, pasaron unos minutos que parecieron eternos, hasta que escuchó pasos dentro de la casa, la puerta se abrió y se encontró frente a una mujer que parecía mayor de lo que recordaba, su rostro lleno de arrugas que contaban historias de sufrimiento y sacrificio.
-¿Qué deseas? -Preguntó la señora Kim, con una mirada cautelosa. -
Jungkook tragó saliva, tratando de reunir el valor necesario.
-Soy Jungkook, el mejor amigo de Taehyung, su hijo. Necesito hablar con usted, por favor. -Pidió tratando de sonar firme. -
La mujer frunció el ceño, pero algo en su mirada cambió al escuchar el nombre de su hijo, se apartó ligeramente de la puerta, invitándolo a entrar.
-Pasa.
Dentro, la atmósfera era tensa, pero Jungkook se detuvo cuando observo de las paredes, las cuales estaban adornadas con fotos de Taehyung, sonriendo, disfrutando de la vida que le fue arrebatada.
-Ya te he recordado, eras el niño que siempre Tae llevaba a casa para ver de spiderman. -Sintió Jungkook su corazón encogerse. -
-Si señora. -Desvió su mirada de las fotos Jungkook para seguirla, llegando finalmente a la sala tomando asiento. -
-Se lo que quieres saber.
-¿Porque no fue al funeral de su hijo? -El dolor de la señora Kim se pudo ver reflejado en su mirada. -
-No es fácil Jungkook.
-Por favor, cuénteme que pasaba en realidad en ese hogar.
-Me prohibieron ser parte de la vida de mi hijo. -Se señalo así misma con dolor. - Su padre... Es un ser detestable. -Cerro los ojos conteniendo sus lágrimas para poder seguir hablando. - Taehyung fue hijo mío pero con otro hombre, con uno que yo de verdad ame, pero Kim no nos permitió ser feliz y metió de quién era amor de mi vida a la cárcel, acusándolo de robo, cuando el en su vida, había cometido algo así, pero sabes, la palabra de un coronel vale más que la de cualquier persona.
-Eso me consta. -Murmuró recordando como en su cara le decían que ese señor solo por ocupar el cargo de coronel quedaba libre de culpas. -
-Yo no aguante Jungkook. -Lo miró directamente a los ojos conectando ambos ese dolor interminable. - Y me escape, el cual, fue mi mayor error porque deje a mi hijo con ese monstruo, pero era joven y estúpida, creía que el tendría una mejor vida con el porque estaría rodeado de lujos, nada le faltaría, sin tener en cuenta que eso no importa en realidad, pero me di cuenta tarde, cuando Tae se pudo contactar conmigo. -La señora Kim en ese momento se tapo su boca permitiéndose romper en llanto. -
-Nunca olvidaré su mensaje, "¿Por que me abandonaste mamá?", fue lo primero que me dijo, y tras eso, largos mensajes intercambiados me comenzó a contar el infierno que estaba viviendo con Kim, como lo golpeaba por cualquier cosa, no lo dejaba salir casí, como el tenía que ocultarle todo su sufrimiento a quienes le rodeaba, incluso te nombraba a ti. -Se pauso la señora Kim pasando sus manos con frustración por su rostro. - Me decía que le dolía no poder decirte a ti todo lo que estaba viviendo porque temía que Kim te hiciera algo, me repetía que te amaba y quería ser feliz contigo.
Cada palabra caía como un baldado de agua fría para Jungkook, baldados que parecían querer ahogarlo por el dolor tan inmenso que sentía, Taehyung siempre fue sufrimiento, y aún así sonreía con amor, irradiaba luz para los demás, para él, quién nació creyendo que moriría en soledad y sin nadie a su lado, pero había llegado ese pequeño niño de cabello castaño y sonrisa bonita a alegrarle su vida en la familia tan disfunsional que Jungkook tenía.
-¿P-Por qué no acudió a la policía señora Kim?, teniendo en cuenta que tenía pruebas que pudieran culpar al señor Kim de maltrato. -Ella negó con su cabeza con desespero. -
-Porque era cobarde Jungkook, sabía que si me acercaba a una comisaría no tardarían en llamar a Kim para que viniera por mi, el me mataría si me hubiera vuelto a ver, le dije a Tae que me diera tiempo mientras trataba de formar un plan... Pero ya al tener todo organizado para poder ir por él me enteré que había muerto por una publicación de Kim.
En ese momento Jungkook no solo se sumergía en tristeza sino en rabia, en las ganas incontrolables que tenía de maldecir a la señora Kim, pero algo en el no se lo permitía y sabía que era el, Taehyung quién estaba a su lado ayudándolo a mantener la calma.
-El... ¿Hablo con usted un día antes del accidente? -Ella asintió.
-Me mando un audio, t-te lo puedo enseñar.
-Por favor. -La señora Kim sacó de su teléfono, después de unos minutos la voz de Tae rompió el silencio de la sala. -
Tengo miedo mamá.
Lloraba de manera incontrolable Tae, Jungkook podía sentir el miedo, pánico que había en esas palabras.
El esta loco mamá, el me va a matar, por favor mamá no quiero morir.
Lloro aún más fuerte Taehyung y ahí se detuvo el audio, Jungkook le miro de inmediato.
-¿Porque no estaba ese audio en el celular de Tae?, los oficiales revisaron de su teléfono y no encontraron nada de eso. -La señora Kim encogió de sus hombros temblorosos, escuchar ese audio no era nada fácil. -
-Creo que borraría nuestra charla, tal vez porque Kim no me encontrará si llegará a quitarle su celular y ver de nuestras charlas, le iba a llamar pero era demasiado tarde cuando escuche de ese audio.
-Jungkook asintió levemente, en ese momento quería echarse a llorar, pero no era momento de sumergirse en dolor, era momento de buscar justicia, para que Tae descansará de una vez por todas. -
-Yo amo con todo mi corazón a su hijo. -Contó Jungkook. - Y prometo que el señor Kim pagará por lo que hizo. -Sacó de su grabadora para detener de la grabación. - No la obligaré a ir a la comisaría conmigo porque entiendo su temor y dolor, se que a Taehyung no le gustaría que le obligará a algo así, pero ahora necesito irme. -Se puso de pie. -
-Jungkook espere. -Se puso de pie la señora Kim para acercarse a su mueble y abrir de su cajón, sacando una pequeña esclava para tomar de la mano de Jungkook y ponerla ahí. -
-Fue la esclava que le pusimos a Tae apenas nació, llévala contigo, espero que puedas cumplir tu objetivo Jungkook. -Este solo le asintió agradecido para salir de ahí corriendo, corriendo directo a la comisaría. -
-Me da alegría verte Jungkook. -Saludo el oficial Han con una sonrisa, un oficial ya de edad pero que le había cogido cariño al joven, pues Jungkook siempre solía pasar en la comisaría con la excusa de que vendía donas a ver si había de alguna noticia referente al caso de Taehyung, y al tiempo no levantar sospechas de nadie y ser un blanco para el coronel Kim. -
-Es un gusto verlo oficial, pero ahora necesito saber algo. -El señor Han arqueo de sus cejas. -
-¿Paso algo? -Jungkook asintió. -
-¿Al final si lo ascendieron como jefe de esta comisaría? -Han asintió. -
-Si Jungkook, pero que tiene que ver eso. -Jungkook enseño de su grabadora. -
-Acá tengo la verdad de lo que sucedió con Kim Taehyung, el hijo del coronel Kim.
-¿Es necesario que estén ellos dos presente? -Pregunto serio Jungkook observando de los dos oficiales los cuales cuando falleció Tae le restaron importancia a lo que el les había comentado del señor Kim. -
-Entiendo lo que paso Jungkook. -Hablo Felix, uno de los oficiales. - Pero créeme que se salía de nuestras manos.
-Pero estamos acá para apoyarte, si es que hay pruebas. -Intervino el otro oficial, Hyunjin, y Jungkook tras darle una última mirada solamente presiono del botón de la grabadora. -
Permitiendo que escucharán toda la verdad.
-¿Y?, ¿ahora si me creen que el señor Kim es culpable del homicidio de Kim Taehyung? -Los tres hombres que se encontraban frente a Jungkook con expresión de sumo dolor por lo recién escuchado observaban de la grabadora, en este momento el primero en hablar fue Felix. -
-Nos vas a matar Jungkook, pero necesitamos algo más que esto para poder hundir a ese bastardo en la cárcel.
-¿Que mierda has acabado de decir?
-Jungkook por favor cálmate.
-¡No!, ¿como quieren que me calme cuando les he mostrado la prueba de que el señor Kim fue el asesino de Taehyung?, ¿es que les repito la grabación para que me crean?
-Jungkook, esto si nos sirve, pero necesitamos algo aún más difícil que es de conseguir para poder meter a ese hijo de puta a la cárcel. -Jungkook paso sus manos con desesperación por su rostro. -
-¿Y que es eso?, y juro que lo conseguiré.
-Eso es que el señor Kim admita que mató a Taehyung.
-¿Como carajos haré eso? -Se susurro así mismo. -
-Es complicado Jungkook... -Y así siguieron continuandole hablando pero Jungkook no prestaba atención alguna, hasta que su celular alumbró, avisando que una notificación le había llegado, no tardó en tomar su teléfono, deteniéndose a leer lo que decía. -
-Taehyung.. -Susurro. -
"No te rindas, estas cerca."
Jungkook se quedó en silencio por un segundo mientras los oficiales lo miraban con escepticismo, su mente corría a mil por hora, tratando de hilar el plan que se acababa de formar en su cabeza, y no era solo una idea; era su única oportunidad para hacer justicia por Taehyung.
-Voy a hacer que el señor Kim confiese. -Aseguro finalmente, con una convicción que tomó por sorpresa a los tres hombres. -
-¿Y cómo piensas lograrlo? -Preguntó Felix, frunciendo el ceño, el oficial había visto a muchos hombres caer por su propio peso, pero hacer que un coronel como Kim admitiera su culpa sonaba a un imposible. -
Jungkook tragó saliva, su mirada fija en el suelo, y luego levantó la vista, decidido.
-Me infiltraré en su edificio. -Los ojos de los tres oficiales se abrieron como platos. -
-¿Infiltrarte? -Hyunjin alzó la voz, incrédulo. - Estás diciendo locuras, ese hombre tiene seguridad, contactos por todas partes, te mataría antes de que pudieras acercarte lo suficiente.
-No si lo hago bien. -La voz de Jungkook era cargada de seriedad, estaba dispuesto a arriesgarlo todo, porque lo que Taehyung le había dado, la luz que había traído a su vida, merecía que él lo intentara, aunque eso significara caminar directo hacia el peligro.
Felix negó con la cabeza, suspirando profundamente.
-Mira, muchacho sé que estás dolido y quieres venganza, de verdad lo entiendo, pero esto no es una película. El coronel Kim tiene el poder y el dinero para tapar cualquier cosa que intentemos.
-No estoy buscando venganza. -Aclaró Jungkook, mirando a Felix con intensidad. - Es justicia lo que estoy buscando, y para ello tengo un plan.
El silencio cayó en la sala, pesado e incómodo, los oficiales intercambiaron miradas, sabiendo que lo que Jungkook estaba sugiriendo era una misión suicida, pero también sabían que, si alguien tenía la determinación para lograrlo, era él, un joven que desde el fallecimiento de su tan cercano amigo, amor, no ha querido descansar porque las cosas sean justas.
-Está bien. -Acepto Han finalmente, rompiendo el silencio. - Cuéntanos tu plan.
Jungkook respiró hondo, aliviado de que al menos le dieran una oportunidad de explicarse.
-El coronel Kim es un hombre orgulloso, pero también es impulsivo, si lo provocamos de la manera correcta, hará algo que no podrá ocultar. -Los oficiales seguían escuchando con atención. -
-Lo que necesitamos es exponerlo en público, delante de personas que no puedan ser sobornadas o amenazadas, alguien de alto perfil, un político, alguien que pueda presionar desde arriba. Si logro que admita lo que hizo frente a esas personas, no habrá manera de que pueda escapar.
Felix entrecerró los ojos, intrigado.
-¿Y cómo piensas provocarlo?
Jungkook apretó los puños, sabía que la respuesta era peligrosa, pero también sabía que era la única manera.
-Voy a acercarme a él y ofrecerle información sobre la ubicación de la señora Kim, la señora que el tanto detesta y no se siente tranquilo todavía porque no la ha podido matar.
Los tres oficiales intercambiaron miradas de nuevo, esta vez, Hyunjin fue el primero en hablar.
-Es una locura. -Pero había algo en su tono que sugería que, tal vez, esa locura podría funcionar.
-No podemos autorizar algo así. -Comentó Han, pero su voz no sonaba tan firme como antes. - Pero... Si decides hacerlo por tu cuenta, no podremos detenerte.
Jungkook asintió, sabiendo que esa era la mejor respuesta que podía obtener.
-Solo necesito una cosa más. -Añadió, su voz más suave. - Necesito que me den acceso a las pruebas que tienen sobre el caso de Taehyung, todo lo que puedan, quiero estar preparado.
Felix suspiró y asintió.
-Te daremos lo que tenemos, pero recuerda Jungkook, si algo sale mal estarás solo.
-Lo sé. -Respondió Jungkook, sin dudar. -
El oficial Han se levantó y fue hacia un cajón en su escritorio, sacó una carpeta gruesa y la puso sobre la mesa frente a Jungkook.
-Aquí está todo lo que tenemos, no es mucho, pero puede que encuentres algo que te ayude.
Jungkook tomó la carpeta con manos firmes, sabiendo que ahora, más que nunca, estaba más cerca de la verdad.
-Gracias. -Se levantó y se dirigió a la puerta, pero antes de salir, se giró para mirar a los tres oficiales. - No voy a fallar.
Con esas palabras, salió de la comisaría, su mente ya trabajando en los detalles de su plan, sabía que el camino por delante era peligroso, pero si eso significaba darle justicia a Taehyung, estaba dispuesto a recorrerlo, sin importar el precio.
La noche era oscura y fría, pero Jungkook se sentía más determinado que nunca, sabía que Taehyung estaba con él, guiando sus pasos, y no descansaría hasta que el coronel Kim pagara por todo el sufrimiento que había causado.
Dos días después.
-Pensé que no vendrías. -Observo de quién había tocado su puerta, Min Yoongi. -
-En realidad no he venido solo. -Y detrás de Min salieron todos los que una vez fueron amigos de Taehyung. - Estamos acá para pedir justicia por nuestro amigo. -Jungkook sonrió en ese momento, sintiéndose más que agradecido que no tardó en abrazarlos, permitiéndose todos llorar, pues no se veían como hace un año, y ahora se encontraban para cobrar justicia por uno de sus amigos, asesinado por su propio padre. -
-¿Estas seguro que va a servir? -Jungkook asintió viendo de lejos como Min y los demás acababan de hacer los últimos ajustes. -
-El alcalde estará a las dos de la tarde en la oficina del coronel me dijo Felix, la charla tardará como dos horas porque a las 5 tiene que estar el acalde en el rió Han para dar un discurso, pero antes de que el se vaya de allá yo llegaré, y le entregaré eso. -Señalo el bolígrafo al cual Min estaba haciéndole de los últimos ajustes, la cual era como un estilo de radio, pues Jeon tendría una igual, y cuando comenzará a hablar con el señor Kim todo lo escucharía el acalde. -
-Es algo complicado Jungkook, ¿como piensas primero engañar a los de recepción para que te dejen pasar? -Jungkook sonrió tomando su computadora y mostrando todo el trabajo que había hecho esos dos días. -
-Páginas creadas con seguidores falsos y ediciones para hacer creer que soy alguién que maneja de una gran empresa de seguridad, me he asegurado que nadie de los que me conocen trabajen allá, aparte la recepcionista se ve que no es una chica tan difícil de engañar, y agregando a eso ya el hecho de que ella me deje pasar no será tan difícil mentirle a sus guardias.
-Si que has preparado todo Jeon. -El asintió. -
-Es hora de que le den justicia a la muerte de Tae, Jimin. -Agachó su mirada. - No tienes idea de cuanto lo extraño. -Jimin no dudo en abrazarlo. -
-Se lo mucho que lo amabas Jungkook, y con todo esto que estas haciendo, que estas arriesgando me haces creerlo aún más. -Jungkook sonrió con nostalgia en ese momento. -
-Me hubiera gustado pasar toda mi vida con él Jimin, realmente lo ame, y lo sigo amando, pero creo que después de hacer esto, y espero cumplir el objetivo, debo dejarlo descansar, soltarlo.
-En eso tienes razón pero Jungkook, puedes seguir recordándolo, queriéndolo, yo se que el esta acá cuidándote porque todo salga bien, y se, que así será.
-Mañana se avecina un gran día Jimin.
-Yo diría que mañana se avecina es una gran victoria en nombre de Kim Taehyung.
Jungkook se plantó frente al imponente rascacielos de cristal que albergaba la oficina del coronel Kim, la luz del sol reflejaba su figura, pero la determinación en su mirada era más brillante que cualquier destello, sabía que su objetivo estaba a punto de hacerse realidad: La verdad sobre la muerte de Taehyung, el amor de su vida, estaba al alcance de su mano.
Con un traje oscuro que le otorgaba un aire de profesionalismo, se acercó a la entrada junto Jimin, Namjoon y Jin, quienes se pasaban por guardias de el mismo, mientras Hoseok estaba en la camioneta que habían alquilado pasándose por chófer de Jungkook, y Yoongi con su computadora estando atento a que la señal entre los dos boligrafos en realidad radios funcionara todo el tiempo perfectamente.
La recepcionista, una mujer con un rostro serio y una actitud escéptica, los interceptó inmediatamente.
-¿En qué puedo ayudarles? -Preguntó, cruzando los brazos. -
-Buenas tardes señorita, vengo a ver al coronel Kim, tengo información importante que discutir. -La voz de Jungkook era firme, pero añadió un toque de coqueteo. - La cual estoy seguro de que le interesará.
La recepcionista lo miró con desconfianza.
-¿Y su nombre?
-Jeon Jungkook. -Sonrió con confianza.- He estado trabajando en algunos proyectos de seguridad para él, estoy seguro de que lo recordará, pero si quiere para más confianza puede ver de mis redes sociales, o de esta tarjeta de presentación de mi empresa que le puede dar más seguridad de lo que le estoy hablando. -Le estiró la tarjeta y ella no dudo en comprobar lo recién dicho. -
La recepcionista se quedó en silencio, evaluando la situación. Jungkook aprovechó la oportunidad para añadir un poco más de texto improvisado que le daba su mente.
-Incluso se que en este momento esta con el alcalde, pues yo también le he organizado proyectos de seguridad. -Eso pareció sorprenderla. -
-Un momento. -Finalmente, la recepcionista cedió, tecleando en su computadora. Tras unos segundos que parecieron eternos, levantó la vista. - Está bien, puedes pasar, pero no me hagas arrepentirme de esto.
-Muchas graci-
-Pero ellos se quedan. -Le cortó señalando de sus supuestos guardias, Jungkook maldijo en ese momento en su mente pero no tardó en asentir. -
-Claro no hay problema.
Jungkook se dirigió al ascensor, sintiéndose más seguro con cada paso, al entrar al ascensor no tardó en digitar el último piso, al llegar como si todo estuviera muy bien calculado se encontraba el alcalde saliendo, el solo, pues era un edificio de un coronel, lo más obvio es que estaría más que seguro.
-Pero que alegría verlo acalde. -Saludo con entusiasmo Jungkook, el señor ya de edad se detuvo para observarlo con una leve sonrisa. -
-¿Nos conocemos joven? -El asintió. -
-Si, pero dudo que me recuerde, trabaje hace unos meses para un proyecto de seguridad suyo, cuando fue a Hong Kong. -El acalde no tardó en cambiar su expresión a una de sorpresa. -
-La verdad no recuerdo, pero muchas gracias, ese equipo fue bastante bueno.
-Me alegra que le haya gustado mi trabajo. -Hizo una leve reverencia. - ¿Y ya se retira?
-Si, tengo un discurso en el rió Han, solo pasaba por acá para darle mi sentido pésame al coronel Kim por la perdida de su hijo, esta bastante mal por lo de su hijo.
Jungkook sintió una punzada en su corazón.
-Si fue algo bastante lamentable. -El asintió. -
-La verdad que es triste ver como jóvenes tan grandiosos como lo era Kim Taehyung son arrebatados sin piedad alguna, pero bueno Jungkook. -Le tomo de su brazo dándole un leve apretón. - Ha sido un placer conocerte en persona. -Y sin más el se aparto de Jungkook para dirigirse al ascensor pero Jungkook no tardó en tomar la pluma que era para él y botarla al piso con disimulo. -
-Alcalde, se le ha caído esto. -Levanto un poco la voz Jungkook para rápido agacharse y tomar del bolígrafo y acercándose al alcalde dandoselo el frunció el ceño. -
-Creo que eso no es mío. -Jungkook solamente encogió sus hombros con una sonrisa. -
-Bueno, igual un bolígrafo tan bonito no sobra, ¿no cree? -El alcalde solo río para asentir y recibirla. -
-Espero verte pronto Jungkook, eres un joven muy interesante y divertido.
-Muchas gracias. -Hizo de una reverencia y ya el acalde se había retirado, Jungkook retomo su postura para ya soltar de un suspiro. -
Ahora si venía lo complicado.
-¿Quién eres? -Pregunto uno de los guardias que se encontraban en la puerta de la oficina del coronel Kim. -
-Soy Jeon Jungkook, vengo a ver al coronel Kim. -Se mantuvo firme.-
-Identificación. -Pidió el Guardia. -
Jungkook hizo un gesto con la mano.
-Claro, lo tengo aquí. -Sacó una tarjeta de identificación falsa que se había preparado con antelación, los guardias examinaron la tarjeta, y tras un intercambio de miradas, decidieron dejarlo pasar. -
Finalmente, llegó a la oficina del coronel Kim, al entrar, encontró al hombre de pie, observando la ciudad a través de la ventana, con una postura que reflejaba tanto poder como fragilidad.
-¿Quién eres y qué haces en mi oficina? -Pregunto Kim, sin darse la vuelta. -
-Mucho gusto, soy Jeon Jungkook, amigo de su hijo Kim Taehyung. -El señor Kim no tardó en voltearse para observar del joven, sintió sus músculos tensarse. -
-¿Como llego ac-
-Eso no importa yo vengo es a hacer tratos con usted señor Kim.
-¿Acalde no escucha eso? -Pregunto uno de sus guardías al recibirlo en el primer piso, los chicos quienes estaban un poco apartado le miraba con atención, pues ya se estaba escuchando la conversación de Jungkook con el coronel Kim. -
-Si, pero que es. -Murmuro confundido hasta que tuvo del bolígrafo en su mano y se siguió escuchando de la conversación. -
-No deberías estar acá.
-Lo se señor Kim, pero no vengo a molestar, vengo es a hacer negocios con usted, con información que para usted vale oro.
-¿Señor quién le dio esto? -Pregunto un guardia para quitarsela, y ir con la intención de desarmarla pero Jimin fue el primero en levantar la voz. -
-¡No lo dañes! -Y ese grito hizo que todos los guardias del acalde le apuntaran en ese momento a Jimin, este de inmediato levanto las manos pero no les dio tiempo de hablar el continuó. - Señor acalde me presento soy Park Jimin, amigo de Jeon Jungkook, quién fue el joven que le dio de ese bolígrafo, por favor, no deje que la dañen.
-¿Pero que significa esto? -Pregunto aturdido, Namjoon fue el que se adelanto a hablar. -
-Queremos que escuche la verdad de lo que paso con nuestro amigo Kim Taehyung, pero para eso necesitamos que tome de ese bolígrafo y escuche atentamente, y usted. -Señalo de la recepcionista. - Más le vale soltar ese teléfono sino se le podría considerar cómplice del señor Kim por evitar que de una vez por todas se sepa la verdad. -La recepcionista le miró con sumo enojo para ver después del acalde. -
-Señor acal-
-Necesitamos que nos ayude, por favor, escuche. -Pidió Jin acercándose a paso lento y quitandole el bolígrafo al guardia y estirarlo al señor acalde. - No somos jóvenes que busquen hacerle daño o jugarle una broma de mal gusto, somos jóvenes que pedimos y nos de la oportunidad de que escuche la verdad y ayude a cobrar justicia por la vida de Kim Taehyung.
-Señor acalde los puedo retirar, no tiene que-
-Silencio, déjenme escuchar. -Interrumpió serio el acalde viendo de la recepcionista para después ver de Jin y permitirse escuchar de la charla que continuaba. -
-Te he dicho que no me interesa la información que puedas brindarme, me vienes a decir a mi cuando tengo todo el poder del mundo, por favor jovencito, no sea ridículo, por solo ser amigo de mi hijo no significa que le vaya a caer en las tontadas que dice.
-¿Su hijo? -Río Jungkook para tomar asiento frente al señor Kim. - Hasta lo que tengo entendido usted nunca tuvo un hijo con la señora Kim. -Eso cambió la expresión de burla del señor Kim a una de enojo por completo. -
-No se que dice y más le vale que se retire de mi oficina si no quiere que llame a los de seguridad. -Jungkook sonrió. -
-Estoy hablando bien señor Kim, usted sabe que no estoy diciendo barbaridades, como que la señora Kim se escapo de usted porque no soporto el hecho de que haya metido a quién era su amante injustamente a la cárcel. -El señor Kim de inmediato le dio un golpe a la mesa con sumo enojo, que no tardaron en entrar los dos de seguridad. -
-¿Pasa algo se-
-¡Lárguense!, que nadie este en este piso, ¿entendido? -Ambos guardias asintieron para salir de ahí casi corriendo, mientras Jungkook mantenía su mirada fijada en la de él con suma tranquilidad. -
-¿Como sabes todo eso?
-Porque he hablado con la señora Kim, y se donde está. -El señor Kim de inmediato tomo asiento sin quitarle su mirada al joven que tenía frente a él, tomo de su vaso el cual tenía whisky para darle de otro sorbo que desocupo el vaso, no tardo en llenarlo con más trago. -
-¿Donde esta esa hija de puta? -Jungkook sonrió en ese momento. -
-No le daré esa información tan fácil señor Kim. -Este rió sin gracia alguna. -
-Como siempre los muerto de hambre buscando de donde pueden sacar dinero.
-He dicho que vengo a hacer negocios.
-¿Que quiere?
-Son dos cosas sencillas, que para un hombre de su categoría no se le complicaría darme. -Enarcó de sus cejas el señor Kim. -
-¿Y que se supone que a un hombre de mi categoría no se le complica.
-Número uno el dinero, y segundo, admitir algo que hizo, facil. -Comento tranquilo Jungkook mientras tomaba del whisky y le volvía a llenar del vaso al señor Kim.
-¿Cuanto?
-100.000 dólares.
-¿No le pierde, no?
-Es lo suficiente para irme de aquí y iniciar una nueva vida. -El señor Kim solo encogió sus hombros retándole importancia a lo que decía. -
-Bien, pero ahora dígame, donde esta la señor-
-Espere falta una. -Enseño su dedo. -
-¿Y que putas quiere que le admi-
-¿Usted fue quién mato a Kim Taehyung, no? -Hacer esa pregunta le hizo sentir su corazón roto pero en ese momento las emociones no podían darse a notar, la simplesa y poca importancia por la muerte de Tae tenía que fingir en ese momento. -
-¿Preguntas eso?, ¿en serio? -Río el señor Kim. -
-Vamos no se haga el difícil señor Kim, solo quiero saber quién termino con la vida de ese niñito que acogí como amigo. -Decir las cosas de esa forma le hacían sentir a Jungkook un completo hijo de puta, pero estaba cada vez más cerca de que el cayera. -
-Me sorprende que diga eso. -Río aún con más gracia el señor Kim. - Cuando usted fue la razón por la que mate a Kim Taehyung, a ese estúpido niño. -Eso borro la sonrisa en Jungkook, la sonrisa fingida que había sostenido en todo ese momento. - Esa noche lo escuche en el baño practicando mientras se veía al espejo, planeando como decirme las cosas de que a usted lo amaba, y quería ser con quién pasará el resto de su vida.
Jungkook sentía cada palabra como un cuchillo el cual le apuñalaba para ya matarlo de una vez por todas, el dolor no podía controlarlo más.
-Desde que Taehyung nació lo quería matar, pero usted fue mi razón de oro para matarlo, para quitarle la oportunidad de vivir su vida de mierda. -El señor Kim sonrió. - Muchas gracias Jungkook, ahora dígame donde esta la mamá para mandarla con su hijo al puto infierno.
Jungkook lo observaba con absoluto dolor, dolor que tal vez el señor Kim no notaba por lo borracho que estaba, pero Jungkook olvido por un momento todo lo que estaba haciendo, todo lo que hacía parte de su plan.
-Usted es un completo hijo de puta. -Le miro apretando sus manos en puño. - Usted debería estar muerto. -Y la sonrisa del señor Kim se borro en ese momento. -
-¿Pero que dices much-
-Lo voy a matar. -Grito con rabia Jungkook poniéndose de pie y botando todo lo que había sobre la mesa. - Usted maldito me quito la oportunidad de vivir una vida con la persona que mas ame en este mundo, usted... No merece estar vivo. -Grito lo más fuerte posible sintiendo su garganta desgarrarse y tras eso tirarse encima del señor Kim el cual comenzó a golpear con toda la fuerza de su ser, soltando insultos, gritos, y más cosas, en ese momento en su mente pasaba la peor imagen del mundo, como Tae se preparaba para gritar el amor que sentía por Jungkook, y el imbécil que tenía bajo a el le arrebato su vida sin problema alguno. -
Pero en ese momento el mundo se detuvo.
Un disparo se escucho en la oficina.
-¡Jungkook! -Grito Jimin al entrar a la oficina corriendo con todos los chicos incluyendo los de seguridad y el acalde, Jungkook se encontraba botado a un lado, herido, el señor Kim le había disparado. -
-C-Chicos. -Murmuró mordiendo de su labio con debilidad, los chicos no tardaron en acudir a el, mientras el señor Kim rápidamente se ponía de pie poniendo su mano en su nariz tratando de detener el sangrado. -
-A-Acalde, ,menos mal han llegado, ese chico casi me ma-
-Cállate maldita escoria, ¿como pudo quitarle la vida a ese joven tan amable?, ¿tan buena persona?
-¿Q-Que?, de que me-
-No se haga, ya todos sabemos la verdad, de lo que es usted realmente. -Grito el acalde con rabia y dolor para ver de sus guardias. - Arrestenlo y encárguense de que en la cárcel le den una excelente bienvenida.
-¡Espere!, ¡no pueden hacerme esto! -Gritaba mientras era arrastrado a la salida de su oficina, Jungkook quién estaba tirado en el piso con su mano sobre el disparo cerca del pecho observaba con una débil sonrisa el como todo ya estaba siendo cobrado. -
-Lo logramos chicos. -Susurro, aunque los chicos se encontraban con impaciencia en ese momento, en la esperaba de una ambulancia, mientras el personal de paramedicos del edificio trataba de mantener a Jungkook vivo mientras llegaba del personal médico. -
-Lo lograste Jungkook. -Limpio de sus lágrimas Namjoon para ponerle de su abrigo bajo su cabeza, el paramedico le observo en ese momento a Namjoon. -
-Necesitamos llevarlo ya, sino el va a morir. -Tras decir eso salio uno de los paramedicos de la corriendo en busca de la camilla, tras tenerla y llegar a la oficina con sumo cuidado subieron de Jungkook a la camilla color naranja, sacándolo de la oficina pero Jungkook los detuvo cuando estiro de su mano sostenido del marco de la puerta y ver al acalde. -
-Por favor, no deje que por ser coronel no pague esto. -Y eso fue lo último que dijo Jungkook, sus ojos se habían cerrado. -
Meses después, la sala del tribunal estaba llena de personas que aguardaban el juicio del coronel Kim. La atmósfera era tensa, con periodistas tomando notas y cámaras capturando cada detalle, Jungkook, aún convaleciente, se encontraba en primera fila junto a sus amigos, su expresión seria pero resuelta.
El juez entró en la sala y el murmullo de la multitud se desvaneció, todos se pusieron de pie mientras el juez tomaba asiento, y luego se sentaron nuevamente cuando se indicó. El coronel Kim, esposado y con una mirada desafiante, fue escoltado al banquillo de los acusados.
El fiscal se levantó y comenzó a presentar el caso, se reprodujo la confesión grabada de Kim, donde admitía su responsabilidad en la muerte de Taehyung y el intento de asesinato de Jungkook. Cada palabra resonaba en la sala, y la expresión del coronel se endurecía con cada segundo que pasaba.
Jungkook fue llamado al estrado, con esfuerzo, se puso de pie y caminó lentamente hacia el lugar destinado para los testigos. Sus amigos lo miraban con orgullo y preocupación. Tomó asiento y, tras prestar juramento, comenzó su testimonio.
-Señor Jeon, ¿puede relatar lo que sucedió el día del incidente? -preguntó el fiscal. -
Jungkook asintió, tomando una profunda respiración antes de hablar.
-El coronel Kim... -Comenzó, con la voz ligeramente temblorosa pero firme. -Asesinó a mi mejor amigo, Taehyung, por ende decidí yo mismo iniciar una investigación conociendo la relación que ambos mantenían, tuve una prueba, la cual ya ustedes escucharon donde estoy yo hablando con la señora Kim y me comparte varías cosas, en eso un audio en el que es palpable el miedo que Tae sentía por este señor, y de no ser suficiente eso esa prueba para el arresto de este señor, con ayuda de mis amigos, los cuales también eran de Tae, me infiltre al edificio del señor, teniendo como objetivo que el acalde escuchara de dicha confesión por medio de dos bolígrafos que diseñamos como radios para asi, este señor pagara de una vez por todas el haberle arrebatado la vida a Kim Taehyung, por ese acto, fue que resulte hospitalizado por un disparo que me dio el señor Kim cerca del corazón.
Los miembros del jurado y los presentes en la sala escuchaban con atención, conmovidos por la valentía de Jungkook, el juez observaba con seriedad, tomando nota de cada detalle.
El abogado defensor intentó desacreditar el testimonio de Jungkook, pero sus esfuerzos fueron en vano, las pruebas eran abrumadoras y la confesión del coronel Kim era irrefutable.
Después de horas de testimonios y argumentos finales, el juez se retiró para deliberar, la tensión en la sala era palpable mientras todos esperaban el veredicto, finalmente, el juez regresó y la sala se quedó en silencio.
-¿Ha llegado el jurado a un veredicto? -Preguntó el juez. -
-Sí, su señoría -Respondió el portavoz del jurado, levantándose.- Encontramos al acusado, el coronel Kim, culpable de todos los cargos.
La sala estalló en murmullos y suspiros de alivio. Jungkook y sus amigos se abrazaron, las lágrimas de alivio y alegría corriendo por sus rostros, el coronel Kim, con el rostro desencajado, fue llevado fuera de la sala, su mirada llena de ira y derrota.
El juez golpeó el martillo, llamando al orden.
-El coronel Kim será sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional -Declaró el juez, con firmeza. - Este tribunal ha concluido.
Jungkook sintió una paz profunda al escuchar esas palabras, la justicia finalmente había sido servida. Mientras salía del tribunal junto a sus amigos, la luz del sol bañaba su rostro, por primera vez en mucho tiempo, sentía que podía respirar libremente.
-Lo hicimos -Sonrió Jimin a través de las lágrimas. -
-Sí, lo hicimos. -Respondió Jungkook, con una sonrisa llena de esperanza-. Por Taehyung. -Y en ese momento el celular de Jungkook sonó no tardó en sacarlo para sonreír con lágrimas viendo de la pantalla. -
"Gracias por permitirme descansar Jungkook, te amo. "
Y como si el mayor pudiera sentir su mirada levanto su cabeza viéndolo a él, a lo lejos, no sabía si lo que estaba viviendo era parte de una alucinación que le llevo a encontrar la verdad de Tae, pero sí asi lo fuera, estaba el ahí, agitando su mano en forma de despedida y sintiendo después un cálido viento que marcaba el fin de una relación que jamás pudo ser.
Te amo Taehyung.
Pov. Narrador 🐻
By: Wintbear
-No se aceptan copias ni adaptaciones. -








