Caleb
-Caleb-
Caleb, nombre de origen hebreo muy probablemente relacionado con la palabra Kelev, su significado es “audaz y fiel”,quien viera al chico de catorce años no le vería nada de hebreo o Judío, su cabello rojo cobrizo tirando a chocolate y sus ojos en un tono entre verde y gris lo hacían alguien poco común, la mandíbula era algo tosca y se acentuaba por la mueca de mal humor que siempre tenía en el rostro; de ambas características del nombre solo una había tenido tiempo de probar la parte de audaz.
Era Audaz al punto de caer en la osadía y en la estupidez debido a que sus respuestas a cuestionamientos sarcásticos o a situaciones que no le incumbían del todo siempre le acarreaban castigos, reprimendas o peleas cuerpo a cuerpo, a veces lo mínimo eran destrozos de propiedad privada; como el macetero que estaba junto a la puerta de su casa y que por accidente había destrozado al golpear la pared de su hogar.
Nuevamente había olvidado las llaves y del coraje sacudió la puerta, revolvió las macetas de su madre y golpeo la pared—¡No otra vez! — seguramente se habían ido de su casa y tardarían varias horas en volver, maldiciendo y sin muchas opciones optó por tomar su mochila escolar y continuar el paseo por el vecindario, no era un mal vecindario había de todo, tanto gente buena como mala, el se llevaba con ambos tipos de gente con la buena para que le hicieran favores, con la mala para que no le dañen.
Estaba por salir del terreno de su casa cuando una voz le interrumpió —Hola, buenas tardes… —la vos no era chillona pero se notaba un dejo de infantilidad que a Caleb le pareció algo molesto ya de entrada, esperando encontrar a un niño pequeño bajó la mirada para topase con unos tenis algo viejos—disculpa…
—¿Sí? —levantó un poco mas la vista para toparse de frente con un chico de unos doce años, delgado, se notaba algo huesudo y su rostro pálido remarcaba demasiado el tono rojo vivo de su cabello, llevaba el uniforme de la escuela secundaria idéntico al de él, pero le había añadido algo mas un extraño pañuelo largo que se hallaba enrollado alrededor de su cuello —¿ocurre algo?
—Si bueno, yo soy un scout del grupo tres cientos ochenta y estoy pasando de puerta en puerta para vender galletas… —comentó el joven pelirrojo de manera amable
—Scout—murmuró Caleb bajamente —eso explica el extraño pedazo de tela en el cuello…
—es mi pañoleta…
—Ah…—se formó un silencio incomodo—ujum… bueno ¿y que cuestan? —mientras Caleb buscaba en sus bolsillos el precio llegaba a sus oídos—¿tan barato?
—Bueno es que sufrieron un accidente — el chico acercó la caja que llevaba entre sus manos a Caleb
Hubo un silbido al ver la mayoría de los paquetes transparentes algo maltrechos y llenas de migajas en su mayoría— ¿Qué demonios te pasó?
—Un accidente
—Ya lo veo …—Caleb tomó el dinero y se lo extendió al joven vendedor scout—pero bueno están baratas…
—Tu …
—¿Qué? —dijo Caleb con algo de desconfianza
—Tu también tuviste un accidente
—¿eh? —Caleb se fijo en el chico que señalaba su mano, al parecer le había dado demasiado duro a la pared y se había raspado la piel dejando ver varias gotas de sangre—ah eso… es algo leve— Caleb notó que el chico bajaba la caja y movía su mochila pasándola delante de su cuerpo —¡ey! Aun no tomo mis galletas—se quejó Caleb —¿Qué rayos haces?
—Yo solo busco algo… ¿Dónde? … —el chico pareció encontrar finalmente algo —¡oh! ¡aqui está! — era una pequeña bolsa que tenía unos frascos, algo que parecía ser algodón y venditas adhesivas
— ¿y eso es para?
— curar tu mano ¿me permites? —dijo el menor, logrando que Caleb se quede pensativo pues le parecía que el chico era bastante confianzudo; pero al menos no le parecía desagradable del todo
—si, esta bien— Caleb fue guiado hasta la orilla de la acera para sentarse, y no lo hacía tan mal le tomo la mano y la analizó rápidamente, luego comenzó a rociarla con algunas de las cosas que había sacado de su mochila—tsss… ¡auch!
—Lo siento a veces duele…— explico el pelirrojo
—Todo lo aprendiste con los boyscout ¿cierto?
—si, con los scouts… la palabra “Boy” no va siempre delante —explicó el chico mientras seguía mirando la herida y atendiéndola
—Lo siento no sabía
—Es un error común — después del comentario se formó un silencio incomodo que duró algunos minutos— bueno creo que eso es todo…
Caleb miró la herida recién lavada y cubierta por unas venditas adhesivas, siguieron en silencio un minuto más—así que … —el enfermero miró a su paciente— eres un Scout — Caleb miró al chico esperanzado de haberlo dicho bien— y vendes galletas ¿no?
—si…
—Eso es bastante cliché… —dijo Caleb sonriendo de medio lado
—bueno quizá un poco, pero sacó buen dinero de esto— el chico pareció murmurar un “si es que vendo mucho” que a Caleb no le pasó desapercibido
—¿y para que necesitas dinero?
—Bueno debo pagar mi inscripción anual y mis campamentos y cosas de la patrulla
—Ya veo— Caleb miró al chico, le estaban surgiendo algunas dudas— pues debes cuidar mejor tu producto si no quieres terminar rematándolo, si lo haces no ganarás mucho dinero…
—Lo sé, ya aprendí que calles no debo tomar para evitar accidentes — el chico sonrió y le extendió su caja con galletas—eso me recuerda que debes tomar las tuyas
—Gracias eh… ¿Cómo dijiste que te llamas? —Caleb abrió el paquete de galletas y se lo llevó directo a la boca para inclinarlo y comenzar a comer las galletas troceadas
—Soy Lucas Dalton — dijo el chico y le extendió la mano, Caleb en lugar de estrecharla le dio una palmada y chocó el puño con el ante la confusión del menor— bueno ha sido un placer Caleb…nos veremos en la escuela…
Caleb se mostró confundido — ¿estudiamos juntos?
—Eso dice el uniforme—dijo un tanto risueño el chico mientras se ponía de pie— gracias por tu compra te veré en otra ocasión—Caleb asintió levemente mientras veía que el chico se ponía de pie y tomaba sus cosas, comenzó a analizarlo un poco más detenidamente, el detalle del uniforme le había pasado desapercibido por un momento, se notaba que era bastante amable y haciendo uso de su poder deductivo pudo concluir que era bastante indefenso.
—¿Por qué calles iras?—Caleb recibió las direcciones de Lucas y frunció un poco el ceño —creo que iré contigo un rato
—¿Por qué?
—Solo, quiero mas galletas y que me platiques un poco más de los scouts…— dijo Lucas poniéndose también de pie y tomando sus cosas; ¿quería galletas? Si, ¿quería saber mas de esos scouts a los que no les veía la mayor importancia? No, pero quería cerciorarse de que un chico tan amable y trabajador no fuera nuevamente atacado por abusones de la cuadra, ese sería un buen pago por la cura de su herida.
—¡Perfecto! Cuando termine de platicarte todo, seguro que querrás ingresar a mi tropa
—Solo no te hagas muchas ilusiones ¿sí? — Luces sonrió irónico ante el comentario de Caleb, no lo conocía, no sabía el poder de convencimiento que el joven Italo-Irlandés tenía en sus palabras y actos, quien sabe quizá había llegado el momento de Caleb de demostrar de manera conjunta su audacia y su fidelidad…
Los días habían pasado a modo normal, el tiempo es relativo y para Lucas el amigable pelirrojo de cara algo huesuda y mirada afable los días se pasaron algo rápidos pues su ansiedad por llegar a su primera junta como “Guia de Patrulla” le habían hecho que no solo los días sino las horas se le fueran como agua.
No sin algo de trabajo había logrado su primer cometido: tener un elemento para su patrulla, el cual no era otro más que el chico al cual le había vendido galletas al inicio de la semana, logró venderle numerosos paquetes de galletas y la idea de acompañarle a su actividad scout en el parque.
Caleb había aceptado por la insistencia del chico más que por convencimiento de que aquella asistencia fuera buena idea, pues a su punto de vista lo que hacen los scouts le parecía demasiado ñoño y estereotipado y la pasión con la que hablaba de sus actividades su nuevo amigo—En verdad estoy sorprendida— la voz incrédula de la madre de Caleb al ver a su hijo listo y sentado en la sala de estar esperando por su amigo era algo que no pasaba desapercibida por el ligeramente malhumorado chico
—Es solo una invitación al parque… el equivalente a jugar un partido de futbol— Caleb dijo esto mientras se ponía de pie parecía haber recordado algo— ¿En dónde guarda papá sus uniformes viejos? — la mujer le hizo el recordatorio de aquella pequeña bodega bajo la escalera en donde había un poco de todo y en donde encontró unas bolsas negras llenas de prendas viejas entre las que Caleb comenzó a revolver— ¿puedo tomar esta? — la pregunta ahora iba dirigida a su padre que estaba terminando su almuerzo frente al televisor
—Adelante hijo solo dime para que lo necesitas…
—Nada en especial— Caleb parecía hacerse el desentendido— solo entiendo que a donde voy usan una especie de uniforme del color que usas para el trabajo y pensé que sería un buen detalle llevar algo muy similar…
Si era un buen detalle cuya mención no había pasado desapercibida para los padres que de inmediato y al ver su gruñón y reticente hijo el ponerle algo de empeño a esa salida procedieron el padre a buscarle la camisa más decente que había descartado y la madre a plancharla de manera rápida y es que habían escuchado que los Scout hacían maravillas con algunos chicos pero no esperaban ver esos cambios de actitud de una manera tan rápida.
En un par de segundos Caleb se quedó con las manos desnudas pensando en que no debió decir nada en casa, pensaba en esto y acomodaba su cabello cuando llamaron a la puerta—¡yo voy! — se podía imaginar quien era aquel que pasaba por su casa a la hora que el sol estaba bastante caliente—Ey …
—Hola Caleb— Lucas lucía por demás emocionado, su buen ambiente se remarcaba por el uniforme en color kaki con pantaloncillos azul marino que usaba en ese momento, como seña de distinción un pañuelo al cuello con los colores de su grupo—¿estas listo?
—Yo creo que si…—Caleb miró hacia dentro de su hogar — ¡Ya me voy!
—¡No olvides la camisa! — Su madre se acercó corriendo a darle la prenda la cual en unos segundos acabó sobre el hombro de su hijo— Ve con cuidado ¿sí?
—Mamá no me pasará nada…
—Buenas tardes, señora— Lucas saludó de manera cortés a la mujer quien le miraba expectante
—Buenas tardes— no pudo evitar pensar que era aún chico bastante educado—no se preocupe yo cuidare de Caleb, lo traeré acabando la junta — el padre del mencionado no pudo evitar casi reír al instante ya que su hijo le sacaba poco mas del doble en masa muscular y varios centímetros de altura
—Como sea… vámonos ya — Caleb salió de su casa cerrando la puerta mientras mascullaba un “antes de que me arrepienta” —oye—
—¿si? —Lucas miró a su amigo
—¿Qué es eso que llevas en la mano? —el corpulento pelirrojo señaló el gran bastón de madera con tallados a medio acabar que estaba en la mano de su amigo, en la punta del mismo tenía una punta de metal
—¡ah esto! —dijo agitando un poco el bastón— es mi bordón … es parte de mi uniforme
—A… —Caleb levantó una ceja— bueno no estoy seguro de querer saber en que parte del cuerpo lo usas…— Lucas pareció no entender a la primera, pero a unos segundos y después de ver que su amigo soltó una carcajada esbozó una ligera sonrisa de complicidad, no había podido explicarle demasiado de la importancia del bordón, pero aun le quedaban varias calles de camino al parque.
El parque al que se dirigían estaba bastante céntrico en el barrio, un bario con partes populares que colindaba con calles llenas de casas grandes y una que otra mansión que haciendo que en aquella peculiar colonia de la ciudad se mezclaran negocios sencillos como papelerías con grandes restaurantes y franquicias.
Alguno de esos restaurantes pertenecía a familias del barrio que eran de las mas acomodadas, familias como la de Senén Hadad un descendiente de libaneses que a diferencia de Lucas no batallaba para caminar bajo el pesado sol de la media tarde y que al ir en vehículo llegaba con tiempo suficiente al lugar de reuniones scout, normalmente era el primero en llegar—Joven creo que nuevamente hemos llegado muy temprano…
—Lo sé — le contestó de manera cortante al chofer que estaba acomodando el aire acondicionado para evitar que el chico de 14 años y medio pasara calores —¿le subo al aire acondicionado?
—No… —dijo algo seco el muchacho — el cambio de temperaturas muy extremo podría hacer que me enferme y si eso pasa…
—Lo sé Joven— el chofer suspiró con resignación — los dos esteremos en problemas
—Habla por ti— expresó Senén con fastidio mientras regresaba a ver por la ventanilla, le gustaba observar a sus compañeros del grupo scout, como llegaban de uno en uno a diferentes horas y en diferentes condiciones, les ayudaba a darse cuenta de sus hábitos y condición del día, eso le ayudaba a planear mejor su estrategia para la reunión scout, a algunos les parecía algo raro y exagerado, pero no tanto como la rareza de ver a alguien como Senén en un grupo scout—vaya…
—¿Disculpe joven? — el chofer pensó que su patrón junior le había llamado, se dio la vuelta para ver que este abría la puertezuela del vehículo
—no es nada— dijo y bajó — abre la cajuela…— el empleado descendió del vehículo e hizo lo propio, lo de cada sábado: sacar la mochila con las cosas del señorito y maniobrar desde la parte trasera para sacar del auto ese extraño bastón en cuya cima iba una pequeña bandera de colores que tenia dibujada un ave— a la misma hora de siempre … —Senén pareció recordar algo—por favor…
—Claro que si joven— el chico no le escuchó e inmediatamente tomar sus cosas comenzó su camino hacía aquel que ese día había llamado la atención.
—¿silbato? — Caleb se mostraba sumamente confundido —¿Cómo a los perros?
—No, para nada no es tan así … es un llamado diferente… no tiene nada que ver con perros…—explicaba Lucas tratando de sonar divertido, sabía bien que todas esas podían sonar confusas para alguien que recién experimentaba la vida scout.
—Perros…— Senén había llagado e irrumpía en la plática de manera déspota —es un buen nombre para tu patrulla…
—Ho… hola Senén yo no… — Lucas comenzó a titubear, cosa que no pasó desapercibida por Lucas
—Disculpa…—quizo intervenir el nuevo amigo de Lucas
—Estas disculpado tu…— Senén lo escaneo con la mirada de arriba para abajo, sin duda que su compañero de tropa tenía un don especial para atraer gente sin importar la capacidad de congeniar— como te llames…
—Caleb…
—Caleb— Senén le dirigió la mirada al extraño chico —bueno entiendo por ese intento de uniforme— Caleb no pudo evitar mirar sus ropas de reojo, la camisa no cuadraba en el color exacto, y tenía una bolsa menos en uno d ellos lados al frente, el short aunque si era del tono, tenía un par de estampados y era ligeramente mas largo que el que usaban los otros dos chicos, además de que el usaba los tenis que llevaba a los partidos de futbol rápido, sin duda que si Lucas lucía elegante con su uniforme, el tal Senén lucía bastante intimidante al tener todo planchado y como si lo acabara de estrenar—que no entiendes de como se llevan las cosas aquí, pero no hay problema es un error común, esto es una platica entre guías de patrulla… ¿verdad Lucas?
—Si, bueno… es algo así …
—Cierto— Senén pareció corregir un poco sus pensamientos— entre un guía de patrulla y un aspirante…
—Bien… escuche suficiente…— Caleb se colocó al lado de Lucas— bueno amigo
—No somos amigos— corrigió Senén
—buen punto “compañero” escucha no se mucho de ser boy scout
—Boy scout… ¡Lucas! ¿Qué no te enseñé nada? —hubo una ligera molestia en las palabras del chico de abolengo
—El sabe suficiente…—intervino el mayor de los tres chicos— y yo igual se suficiente como para identificar a un pesado como tu…
Senén sonrió de medio lado, agallas algo que Lucas necesitaría en su patrulla— si tienes razón, ya te darás cuenta cada sábado quien aquí es un peso pesado y quien no…— el libanés acomodó su mochila sobre el hombro tomó su bordón y siguió su camino— eso si regresas a la siguiente reunión…
—Gracias…. — la expresión fue tan queda que escapó a los oídos de Senén que ya iba rumbo a su rincón de patrulla y tan débil que se perdió entre las quejas mal habladas de Caleb—Gracias amigo
Ante la repetición Caleb le pudo contestar finalmente—No agradezcas chico… de por si me caen mal los brabucones
—pero tu eres uno— Lucas le repitió algo que había salido en una de sus platicas semanales Caleb pareció recordar y sonrió confianzudo— sí, pero yo lo soy con gracia— ambos rieron por el comentario.
Cual si fuera un centro comercial de a pocos el parque se fue llenando de familias y sobre todo de jóvenes que iban a su actividad sabatina, el uniforme era el común en todos y algunos lucían diferentes por no tener al cuello el pañolin que les identificaba como miembros del grupo, se podía ver que abundaban las relaciones familiares entre varios de los miembros grupos de hermanos y primos eran evidentes por su parecido físico como el de aquellos mellizos chico y chica que bien podrían pasar el uno por el otro si tuvieran el uniforme cambiado, por otro lado alguno parecidos no eran tan evidentes ni siquiera en los apellidos—¿estas seguro que me veo bien? — el nerviosismo en la interrogante hacía escuchar la voz mucho mas infantil
—Es igual al mío Thomas… asi que sí — el rubio que era unos centímetros mas alto y con cabellera rubia que le llegaba a las orejas le respondió de manera algo tediosa
—Bueno Arturo no es…precisamente idéntico al tuyo—Thomas dijo esto mientras señalaba el cuello de la camisola color kaki haciendo énfasis de que el no tenía el pañuelo al cuello como su primo— y además… me faltan estas y estas…— dijo mientras comenzaba a señalar los diferentes parches que Arturo tenía cocidos en su uniforme, símbolo de sus avances y sus aventuras
—Tranquilo primito…— dijo el chico mientras se detenía y le miraba de arriba abajo—se ve nuevo y vacío pero con el tiempo estará lleno de insignias como el de cualquiera…— Arturo notó que su primo respiraba mas relajado, en serio que era demasiado inseguro a veces.
—Pfff…— fue un sonido acompañado a una expresión de relajación en serio que a Thomas le importaba mucho encajar con el grupo de su primo— entiendo … — apresurando el paso ambos parientes llegaron a donde estaban comenzando a reunirse los muchachos— al menos no luzco tan diferente como aquel chico…— según Thomas había hablado para sí, sin embargo sus pensamientos hablados habían llegado a su primo quien miró interesado en los alrededores para ver a chico con ropas del mismo color pero diferentes diseños a las suyas y que estaba de pie junto a un conocido pelirrojo
—Así que lo hizo…— Arturo sonrió de medio lado al ver que Lucas estaba explicando con singular alegría a un chico nuevo
—Cierto ¿eh? Ese hijo de perra lo logro…— un tercero se sumaba a los primos— Hola…
—Gener… — un moreno de catorce años hacia su aparición se mostraba casi tan serio como Arturo mirando a los pelirrojos que estaban en el sol leyendo lo que parecía un manual— ¿Qué te parece? El buen Lucas parece tener un elemento nuevo…
—Eso parece … —Arturo sonrió ligeramente y su primo de doce años pareció tomarlo como una buena señal
—Son buenas noticias ¿no? — Thomas pareció emocionarse un momento—digo ya no seré el nuevo …— explicó animado
—No ya no Tomtom…— le dijo Gener mientras le acariciaba la cabeza cual si se tratase de un perro— para ti son buenas nuevas, no serás el nuevo en el grupo pero… ¡Si en la patrulla! — Gener se quitó la mochila que llevaba en la espalda y se la dio al joven— asi que…
—¡¿Qué?! — se quejó el menor
—ya sabes como es: señor auxiliar de asuntos sin importancia — explicó el moreno entre risas
—Bonito nombre para decir “esclavo” — se quejó Thomas— ¿Primo?
—Te ayudaré cargando la mía… — Arthuro le hizo mover los pies dirigiéndose hacía el objeto de su interés, el cual no era otro mas que su bien amado guía de patrulla— Senén …
—Arturo…— había un dejo de molestia en la voz de Senén y eso era demasiado evidente Arturo lo conocía bien y le causaba gracia ver como las suposiciones de su conocido de años no salían como él quería era un chico acostumbrado a salirse con la suya y en esa semana Lucas se lo había impedido— ¿alguna novedad?
—solo lo que estoy seguro de que has visto… —explicó Arturo— tu subguía..
—Eres tú…— Senén le cortó la frase— mi subguía eres tu Arturo por eso te pregunto por la patrulla — Senén miró a Thomas y Gener, estaban casi completos —¿Qué sabes de Joaquin?
—Nada nuevo, ya sabes que no contesta nunca en el grupo de la patrulla—Arturo se rascó la cabeza con nerviosismo se le había olvidado preguntar a todos sus elementos sobre su asistencia —pero vi a su hermana con las muchachas asi que debe estar cerca…
—¿Seguro que era su hermana y no era el? —dijo a modo de broma Gener, su guía y subguía le miraron no muy convencidos de lo que dijo—¿Qué?
—No seas idiota Gener se distinguen por el uniforme… —le reprendió Senén
—Si tienes duda le miras la manga y los distingues Irina tiene muchos más adelantos que Joaquín…— Arturo hizo una pausa —te diría que mires la falda, pero conociéndolo …
—¿Joaquin usa falda? —Thomas se mostraba curioso con ese hecho
—Ya no … — Senén pareció hacer memoria— eso espero … —miro que una figura venía siendo perseguida por un par de chicas que a leguas parecían querer hacerle daño— y hablando del diablo
—¡Chicos! — un el rubio faltante de rasgos alegres y voz algo chillona se acercaba a toda prisa siendo perseguido por su hermana y una amiga— ¡ayuda! — no acabó con su frase fue tumbado en el suelo por una chica de cabello rizado y piel bronceada que sin problemas logró someterlo
—¡Que ayuda ni que nada! — la morena tenía todo bajo control
—pero… —intentó quejarse Joaquín, pero la voz le salía en un hilillo
—te lo buscaste por bocón — su hermana hablaba de pie a su lado, el joven apenas podía articular palabras mientras la chica que era su atacante descansaba sentada encima suyo
—Oigan…— otras botas se sumaron a las que veía Joaquín desde el suelo, las reconoció enseguida al verlas tanelegantes y bien pulidas
—Hola jefecito… yo¡iug! —le apretaron más con el suelo—¿ayuda?
—Chicas necesito a mi elemento …—
—Te lo devuelvo en un segundo — dijo la chica
—Escucha Maya— dijo dirigiéndose a la chica— se que lo mas probable es que mi queridísimo Joaquín se merezca todas y cada una de las torturas que planeas aplicarle, pero lo necesito en una pieza…
—Dos piezas y es mi última oferta
—Que sean tres—intervino la hermana del aludido de manera divertida
—Una pieza y a cambio les doy una soda —dijo Senén, la verdad es que no quería discutir ni entrar a los jueguitos estúpidos que causaba Joaquín y que siempre terminaban con el en el suelo siendo apaleado por alguien ya sea por alguna broma física o algún comentario desafortunado
—¿la Soda es grande? —preguntó Maya ineteresada
—Para toda tu patrulla si lo deseas
—¡perfecto! — Maya soltó el cabello de Joaquin y lo dejó caer cual bulto al suelo mientras se ponía de pie y estrechaba la mano del libanés —Me convenció señor Halcón
—Usted si que sabe negociar señora Tigresa—Arturo había sumado su intervención — en el descanso podrá cobrar su deuda… — era el don que tenía Arturo ser buen mediador del carácter de Senén para con otros, y eso era una ventaja ya que estaba por comenzar la actividad y no había tiempo de entrar en discusiones vacías sobre como Joaquín había hecho enojar nuevamente a su hermana
—Gracias Senén— Joaquín se puso de pie y comenzó a sacudirse
—No eres más pend… —el silbato sonó e interrumpió el primer regaño de la tarde, con toda premura los chicos debieron correr al llamado de su jefe scout
Tommy ya se había acostumbrado a las andanza aunque las botas nuevas alentaban un poco su paso debido al peso extra además de ser nuevas y lastimarle un poco, pero se las había puesto por insistencia de su “padre”, pudo ver con algo de satisfacción propia como ya no era el ultimo en formarse y más aún como ya no lucía tan diferente pues al final de la larga fila de chicos entre 12 y 17 años un pelirojo casi castaño se formaba al lado de Lucas.
El saludo de buenas tardes no se hizo esperar por parte del adulto a cargo al menos de uno de ellos, el que se veía mas imponente se veía bastante musculado y mayor, con algunas canas en el pelo, pero aun muy bien conservado Caleb le calculaba una edad muy similar a la de su padre quizá un poco mas mayor, pensaba en esto mientras lo veía dar instrucciones, su distracción llegó a tanto que no regresó a la realidad hasta que escucho su nombre venir de esos labios gruesos que enmarcaban una marcada y varonil barbilla—¡ah! ¿Perdón? ¿Qué? —Caleb notó que el hombre de pantalones cortos y sombrero lleno de figuras metálicas se acercaba a el de manera algo dominante, por instinto se puso lo mas firme que pudo, le recordaba a un militar
—Solo… —la pausa pareció larga mientras los ojos del jefe se posaban en Caleb—pregunté tu nombre…
—Se llama Caleb…
—Lucas déjalo hablar…— le dijo en un tono de reclamo el jefe al aparente guía de patrulla
—Bosch… Caleb Bosch— explicó el pelirrojo con mas confianza— soy amigo de Lucas… —la expresión una vez que salió le hizo respirar mas confianzudo y retornar a la mirada desafiante y habitual que mostraba a maestros y prefectos
—Caleb— el líder Scout esbozó una sonrisa ligera y le extendió la mano para estrechar la del chico, gesto que Caleb respondió—bienvenido al grupo — el scout de años se dio unos pasos atrás para retornar a su sitio al frente de todos— Lucas… pareceshaber ganado algo de tiempo—el aludido sonrió un poco más tranquilo mientras Caleb se mostraba algo confundido
Al silbatazo con sonido largo cual si de un cartero se tratase los jóvenes guardaron silenció y con las instrucción del adulto a cargo todos se retiraron el sombrero para dar oración — no sabía que esto era algo religioso— susurró Caleb logrando que Lucas le sisee a modo de pedido de silencio
—Solo Repite después de cada frase…— indicó el joven haciendo obedecer al corpulento
Cesó aquello que llamaban apertura de junta, con una indicación sónica más y una señal de brazos la fila fue rota por los jóvenes— bueno … ¿y luego?---Clabe se mostraba algo cursioso miraba como los otros equipos se dirigían a hacia lugares específicos del parque a dejar sus mochilas
—Tendremos actividad física… — Lucas iba a comenzar su explicación cuando un sonido llamó su atención, no le prestó atención la primera ocasión pero cuando a la segunda vino a compañada de un grito con su nombre tuvo que correr hacía el líder scout— dígame jefe — los otros dos chicos que estaban a su lado tuvieron reacciones mixtas: Leo el guía de la patrulla Azores rio divertido y Senén solo entornó los ojos
—Lucas se dice: Aspirante a guía de la patrulla…—ellíder scout meditó un segundo — ¿Cómo van a llamarse?
—Perros… —intervino Senén a modo de broma de mal gusto
—Basta Hadád… le pregunté a Lucas, así que no ladres si no te lo pregunto — el aludido hizo una mueca bastante pronunciada—debería ser un Ave y deberías tenerlo ya…
—Ce…
—¿Qué sabes?—Lucas siempre se mostraba en extremo tímido al hablar con el jefe esa inseguridad en un principio había hecho que fuera bien cobijado por su patrulla anterior, pero comenzaba a jugarle en contra desde hacía un par de semanas—¿sabes?
—No … ósea si se como nos llamaremos— dio un vistazo atrás y miró a su acompañante—Cernícalos
—perfecto, bueno ya tenemos un aspirante a guía de patrulla Cernicalos … y como tal debe preparar todo lo que le pidió la corte de honor…—el jefe sacó una libreta y comenzó a mirar — tenemos un rol de juegos físicos, un par de carreras y desfogues de fuerza… —el jefe explicó brevemente las instrucciones para luego concluir con un cuestionamiento —¿patrullas completas?
—Afirmativo— Leo fue el primero en responder
—Sin Traidores y listos…— expresó Senén haciendo que el jefe le pegue dos dedos en la frente a modo de llamado de atención
—Solo somos dos…—dijo Lucas
—Cierto…— el jefe medito y miró a sus muchachos—Leo tu y los Azores son cuatro, tomarán a Lucas y su invitado para hacer la competencia más pareja—Senén hizo por querer protestar, pero antes de tener que cargar con sus quejas el jefe los despidió con un silbatazo
—¿y bueno? — Caleb estaba algo impaciente pues ya habían pasado varios minutos desde que se había quedado sin hacer nada—¿Qué sigue?
—Bueno tendremos un par de competencias…—Lucas dijo esto mientras comenzaba a quitarse la camisola del uniforme dejando ver una playera de manga corta algo vieja y maltratada, Caleb le imitó en el gesto mientras comenzaba a mover sus brazos de manera circular y de un lado a otro haciendo estiramientos.
—Muy bien creo poder con eso… dime flaco —dijo dirigiéndose a Lucas—vamos a luchar contra ese presumido ¿no?
—Pues—Lucas le explicó, que en parte si competirían contra la patrulla de Senén pero no lo harían solos— … es para que podamos presentar mejor batalla
—Bueno si tú lo dices— Caleb se mostraba algo incomodo, pues una cosa era aceptar la invitación de un desconocido amigable a tener que trabajar con gente que en su vida había visto— es solo que…— no parecían malas personas asi que mejor se ahorró su comentario.
Quince minutos después el buen Caleb se había arrepentido de haber sido emparejado con un equipo de cuatro chicos que carecían de coordinación y que además al tener las mismas proporciones de peso y estatura hacían algo difícil que se pudieran organizar en un juego que implicaba cargar a alguien en tus espaldas.
Cuando la patrulla del moreno libanes acabó de dar su grito y toco el suelo con sus jóvenes posaderas supieron que habían perdido esa pequeña batalla, logrando asi que Lucas mostrara una ligera mueca de decepción mientras que Caleb mascullaba un bajo “bola de suertudos”
—Se llama organización y trabajo en equipo — el rubio de cabello algo largo había llamado la atención el comentario de Caleb no había sido tan bajo—descuida ya lo aprenderás…
—Como sea — el joven Bosch se cruzó de brazos y se dejo caer sobre su propio peso, después de un par de actividades se sentía mas que agotado algo herido, por que no le gustaba ser intimidado y menos por alguien que no fuera de su tamaño como mínimo o ya de perdido alguien que le sacara unos cinco centímetros de altura o dos años de edad
A media tarde Caleb debía admitir que a pesar de la derrota se había entretenido, miro una libreta donde el jefe se había pasado anotando puntos— Es la puntuación del mes… cada patrulla acumula puntos y al finalizar el mes la mejor (o más bien la que tenga mayor número de puntos) se formará de primer lugar— explicó con elocuencia el pelirrojo de escasos músculos
—solo son dos equipos ¿Qué de importancia tiene? —interrogó Caleb con algo de mal humor, no le veía el sentido a todo eso que había explicado Lucas
—pues es una cuestión de honor y orgullo… —Caleb solo enarcó una ceja ante la explicación de su compañero— además ya somos tres patrullas—Lucas señaló con su mano a Caleb y luego a su persona—¿si me explico?
—Mmmm…— el apelativo gutural fue algo mas para zanjar la conversación que por haber entendido todo—pero …— a lo lejos Caleb vio a los miembros de la patrulla Halcones riendo de manera confianzuda, aunque no era así el fortachón pelirrojo sintió que se reían de el—no llegaremos a un primer lugar si seguimos pegados a estos —el enojado señaló a sus espaldas con nada de disimulo
—¡Baja la voz te van a oír!
—Como si no lo supieran lo que son
—Son una buena patrulla y nos están echando una mano…
—Nosotros también podemos ser buenos— Caleb tomó su botella de agua y dio un gran sorbo—¿Qué?
Lucas sonreía el chico le caía bastante bien y la frase que había dicho no paso desapercibida “nosotros” —¿tu crees?
—¿Tu crees que no?
—Serán demasiadas vueltas por juego…
—Y más razones para reír cuando les ganemos— Caleb se puso en una gran pose de confianza— vamos confía en mi …— Lucas asintió
—esta bien…dame un segundo …— dejó a Caleb y corrió hacia su jefe a una distancia prudente Caleb no perdía de vista los movimientos de Lucas hasta que lo vio volver con el —bien
—¿y bien?
—seremos dos contra todos ellos—explico Lucas—contra todo el mundo —enfatizó el “todo”
—Solo contra el mundo…—Caleb se tronó los nudillos y aflojó los hombros— solos… —sonrió para si al ver que su amigo tomaba su vara y le mostraba el camino, si ese menudito de aspecto miedoso podía contra 10 personas, él también podría.
Las horas pasaron más rápido de lo que Caleb había imaginado después de los juegos físicos siguieron actividades a las cuales el pelirrojo llamo “juegos mentales” principalmente por que no entendía demasiado, se trataba de descifrar mensajes y encontrar cosas en diferentes direcciones—entonces… —Caleb miraba confundido por diferentes partes del suelo —Buscamos plantas… ¿van a enseñarnos a hacer remedios con hierbas y eso?
—No exactamente — Lucas estaba con el rostro pegado al suelo mirando obsesivamente una acumulación de diminutos brotes de una hoja—mas bien pretende el jefe que aprendamos sobre claves…
—¿Las líneas y palitos?
—Justo— dijo Lucas y movió su cabeza un poco mas sobre los brotes
—¿como dijiste que se llama? —Caleb meditó un poco—¿morsa?
—Casi…es clave morse—dijo el pelirrojo el cual se incorporó para mirar la libreta donde había escrito una serie de cosas—pensé que sería mas fácil…
—Lo haces ver como si lo fuera…—Caleb se puso a su lado—la verdad no podría descifrarlo tan rápido como tu…
—Bueno no hablo de haberlo descifrado, sino que— Lucas notó que su compañero enarcó una ceja— me refiero a esto de buscar las cosas de la lista
—tenemos la mitad… —dijo el fortachón —y no nos falta demasiado… ¿que sigue?
—Un amarre Cuadrado … es fácil
—Si tú lo dices…—Lucas recordó que Caleb era nuevo, por un segundo e inmerso en la competencia semanal entre patrullas olvidó que apenas llevaba un par de horas en el grupo y por tanto no sabía nada de técnica scout
—Ah…cierto… no te preocupes yo te enseñaré como se hace es realmente fácil… —dijo Lucas muy animado—quizá deberíamos hacerlo antes de continuar con la búsqueda del trébol…
—Si eso suena medio complicado…creo que por eso dicen que es de suerte encontrarte uno…—Caleb miró por todos lados como si tras decir la frase se le pareciera un trébol, al ver esto Lucas sonrió por la expresión de su amigo
—¿Sabes? Eso no funciona así …
—Si bueno valía la pena intentar—Caleb notó que su amigo ponía una mueca de alegríacomo si hubiera encontrado elmejor dulce de la zona—¿Qué?
—Solo sígueme…— Lucas le hizo una seña antes de emprenderla carrera, la verdad es que era bastante malo en carreras cosa que Caleb notó pues tuvo que bajar la velocidad para no rebasarlo—¡ey! ¡Maya! — trataba de llamar la atención de una de las chicas, estando a unos pasos un brazo detuvo su carrera
—¿se te ofrece algo rojo? — una mujer algo mayor detuvo su correría ya que no le gustaba que los chicos vinieran a interrumpir la actividad de sus muchachas
—me llamo Lucas— se excuso el incipiente Guía de patrulla
—Lo sé pero no pregunté tu nombre… —la mujer se colocó frente al chico —anda Lucas ¿Qué es tan urgente?
—Necesito solo … un trebol…—dijo el muchacho y señaló a las chicas
—Ah…—la mujer sonrió divertida —¿cacería de tesoros? —Lucas asintió —y supongo que llevas la delantera
—A saber… — dijo el pelirrojo, a una distancia prudente Caleb observaba todo con detenimiento, parecía que Lucas conociera a todos los miembros del grupo y tuviera buena relación con todos, quizá llevaba años en ese sitio rodeado de esas personas que no dudaban en prestarle las cosas—¡Gracias Maya! Te la devuelvo en un momento— dijo Lucas mientras tomaba la camisola que era la prenda superior del uniforme
—¿Qué haces? — preguntó Caleb confundido—no recuerdo que la lista dijera algo sobre una prenda de ropa
—No, pero necesitábamos un trebol…— Lucas señaló el bolsillo izquierdo de la prenda donde una insignia con un trébol se dejaba ver, Caleb sonrió de lado
—Eres un geniecillo Flaco— dijo Caleb mientras le daba un codazo de manera amistosa, quizá si podían ganar algunos puntos con esa actividad.
Y si ganaron algunos puntos, pero el asunto es que con todo y eso acabaron en último sitio, cosa que se enteraron cuando se formaron en línea para finalizar la actividad, una felicitación se hizo a todos por el esfuerzo y las palabras extra de aliento para Lucas y Caleb por haberse “rifado” la mayor parte entre dos, hicieron que un par de personas pusieran malas caras—en hora buena para todos… nos veremos la siguiente semana…— el jefe colocó el silbato en sus labios y dio un fuerte soplido el cual acompañado de una seña de manos indicó romper la formación.
—¡Al fin! — había una patente queja en Caleb el cual se sentía algo cansado, era bastante mas pesado de lo que se imagino y algo que iba mucho más allá de solo vender galletas —lo hicimos flaco…
—Sin duda— comentó Lucas
—Bueno hora de irnos a casa— Caleb estaba por tomar camino cuando el sonido delllamado para guias de patrulla llamó su atención —te llaman …
—espérame no tardaré— Caleb de cruzó de brazos— por favor Espérame le prometí a tus padres que te regresaría a salvo a casa—era un tono algo suplicante que acabó de convencer a Caleb el cual tomó asiento en el pasto mientras observaba como su nuevo amigo se dirigía a donde estaba el jefe el cual indicó a los guías que lo siguieran, sin que Caleb pudiera hacer mucho el pelirrojo huesudo de Lucas se perdió de su mirada
—¿tan pronto te abandonaron? — había un tono de burla ligero y simple en esa especie de raro saludo; Caleb miró a su lado para encontrar un rubiecillo sonriente que rápidamente identificó, era una de sus ventajas su memoria fotográfica para rostros e imágenes
—podría decir lo mismo…
—mi hermana tiene reunión de patrulla, estaré aquí al menos una hora más —Caleb le miró algo impresionado—ya sabes como es esto… las chicas son un desastre organizándose en ocasiones
—Creería que es al revés
—Te sorprenderías…— el chico se sentó a su lado—soy Joaquín…
—Ca…
—Caleb Bosch… eso ya lo sé
—No pensé que tan rápido me volviera popular en el grupo— dijo el joven Bosch impresionado—¿bromeas verdad? Haz hecho berrear a mi guía de patrulla con tu sola presencia…— dijo en un hilo de burla el rubio— además creo haberte visto en la escuela
—Oh … —Caleb se sintió un poco mal de ser tan distraído, a pesar de poder recordar a la gente, no les prestaba demasiada atención — y bueno… em ¿no te meterás en problemas al hablar conmigo?
—¿por? —Joaquín esbozó una sonrisa—no me digas que te pega la novia— Caleb negó con al cabeza— ok… ya… ¿tu novio? —el “jajaja” desganado del pelirrojo le dio seña de que el comentario le había incomodado
—Lo digo por ese pesado de ropa bien planchada y botas finas…
—¿Senén?
—Ese… parece que odia a Lucas y por tanto a mi
—Bueno no es que los odie…—Joaquín decidió mejor evitar el tema— mira es complicadillo, pero ¿que tal si mejor me dices comote has sentido hoy?
Hablaron un par de minutos, hasta que vieron que dos de los 3 Guías regresaban Senén venía con una cara triunfal y fue directo hacía Joaquín— Joaco…— Senén miró a su compañero y le pidió que se ponga pie— ven vayamos a pagar una deuda…
—Vale— Joaquín se puso de pie— nos veremos la siguiente semana Caleb…
—¿Regresarás? —Senén se mostraba curioso, pero a pesar del evidente desprecio que había sentido antes Caleb solo miró verdadera curiosidad en la pregunta por lo que Caleb Asintió de manera muda— bien… tu patrulla te necesita —Senén se acomodó en su pose triunfal y siguió su camino con Joaquín —y bueno … basándome en como te sometieron supongo que hiciste una estupidez muy grande
—Puede ser…— dijo Joaquín con una risa culpable
—En escala “tamaño de soda como compensación” ¿Qué tanto debo pagar? —preguntó Senén algo curioso
—¿Existe algo así como cinco litros y medio? — Joaquín soltó una gran carcajada mientras su guía de patrulla le soltaba un gran golpe en la cabeza, Caleb miró esto algo extrañado, le parecía demasiada familiaridad para lo que había visto antes.
Caleb estaba comenzando a aburrirse quizá Joaquín no era la mejor compañía pero era mejor que estar solo esperando que Lucas regresara, para su buena suerteno tuvo que esperar demasiados minutos mas—¡Al fin! — Caleb se llevó las manos a la cabeza en un tono exagerado con miras a avergonzar un poco a su nuevo amigo, pero este no le hizo el menor caso, venía algo serio y con bastante prisa—¿Hola? — Caleb tomó el brazo de su amigo para llamar la atención pero este se arrebató un poco —¡Ey!
—¡Ah! Caleb— Lucas se sacudió la cabeza para regresar en si — eres tú
—¿Pues a quien esperabas? — Lucas negó con la cabeza, parecía estar tratando de formular un “ a nadie”— se ha hecho algo tarde ¿no?
—S… si … un poco nada más—Lucas comenzó a buscar sus cosas, pero cayó en cuenta de que su nuevo amigo se las estaba entregando — Gracias…
—¿estas bien? —se miraba nervioso incluso más pálido de lo normal
—Si bueno, solo ha sido un …— Lucas aspiró y suspiró fuertemente — regaño algo grande
—ya veo, me pasa igual cuando mi padre me quiere poner un estate quieto
—Si… te entiendo—Lucas espabiló —vamos te llevo a casa
—¡Oh! Es usted todo un caballero señor— Caleb se aguantó un poco la risa
—Artículo 5 de la ley scout: el scout es cortés y caballeroso— explicó metódicamente Caleb
—Mmmm… perlitas de sabiduría ¿no? —Caleb se metió en una nueva explicación mientras comenzaba el camino a casa, ese chico de buena memoria era una biblioteca andante, pero aun así una vez que te acostumbras a su palabrería le ves el lado amable, tanto que esa platica y la falta de sol hizo más rápida la vuelta a casa — ok, bueno de vuelta a casa…
—Si— Lucas miró a Caleb—entonces ¿regresas la siguiente semana? —Caleb asintió sacándole una seña de tranquilidad al pelirrojodelgado — eso me alegra bastante…
—Oye si quiero ganarle a ciertos pesados del parque pues debo regresar…
—Y prepararte
—¿no te refieres a estudiar verdad? —ante la pregunta de Caleb Lucas miró algo nervioso hacia otra dirección —Ya decía yo
—Tranquilo, yo te ayudo con lo básico…
—Será demasiada molestia
—Es mi trabajo como tu guía de patrulla
—Si tu lo dices…— Caleb movió la reja de la entrada de su casa—en fin hora de descansar … directo a casa amigo…
—Claro… te mando mensaje después —Lucas hizo una señal de despediday comenzó su camino—Hasta Luego
—Hasta luego …— Caleb ingresó a casa, estaba algo cansado y bastante muerto de hambre, pero al final satisfecho ¿Quién diría que algo como una actividad scout sería tan intensa? Sonrió para si mientras introducía su llave en la puerta nuca se había imaginado en algo como eso, pero bueno ¿Qué podía perder?