Prologo
El ser humano no nació para amar a nadie más que a sí mismo. La creación, la evolución y toda la humanidad dan fe de ello. Hijos matando a sus madres, madres matando a sus hijos, hermanos matando a hermanas, torturar a la persona que dices amar son muestras fehacientes de que el ser humano no ama. Por más que lo intente, no es así. Siempre existe el lado bestial, el lado perdido en el infierno que, a pesar de los intentos, jamás sale de allí.
El infierno es parte de nosotros y nosotros de él; somos conjuntos perfectos de un todo.
Pero, a pesar de no ser seres creados para amar, sí nos crearon para algo: mentir. Somos la especie anatómicamente diseñada que mejor camufla lo que siente, y evolucionamos basados en mentiras.
Yo no soy así. Yo asesino por odio, por venganza; lo hago por las cosas en las que creo. No te equivoques ni por un segundo pensando que soy buena. Soy simplemente justa, imparcial. Pero no te confundas, soy también una asesina, fría y calculadora. Y si estás leyendo esto, es porque quieres saber la verdad. Prepárate para conocer mi infierno... y mi placer.