No es demasiado tarde… ¿verdad?

Sinopsis

Tener un bebé es la solución para terminar ese horrendo matrimonio forzado, ninguno se ama y durante tres años cada uno se ha mantenido por su propio camino, su pesadilla se vuelve peor cuando ven que si no hay un bebé en los próximos dos años y unos meses, su matrimonio se extenderá por otros años más, debido a esto ambos toman la decisión de tener un bebé, algo que tomará tiempo, y habrán muchos sentimientos mezclados, aprenderán más uno del otro, y tal vez surjan algunos sentimientos, ¿Quién se enamorará primero? O será demasiado tarde... 🩷Es un fanfic Omegaverse Perdón si hay cosas en las que fallo, soy nueva escribiendo esto 😭

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Kat
Estado:
En proceso
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Un bebé a cambio de ser libres

-¿Qué? -es lo único que puede decir Megumi luego de escuchar la petición del omega, creyó haber escuchado mal.


-Sabes a lo que me refiero, no sientes nada por mi... ni yo tampoco por ti... y estamos encadenados a este matrimonio por 5 años más, así que... solo eso te pido, tu tienes pareja, entiendo si no quieres, es solo que... a diferencia de ti, me es difícil encontrar a alguien que quiera estar conmigo, además no es como si yo fuera muy sociable -finaliza Yuji abrazándose a si mismo en la fría oficina del azabache, había juntado todo el valor que tenía para entrar y pedírselo- nunca te he pedido algo, es más, respeté la condición de no hablarte a menos que sea necesario, también uso medicinas para reducir mi celo y no los moleste -por mucho que lo odiara, es mejor jugar el papel de inocente.


-Lo se, Yuji, pero... ¿un cachorro? Podrías adoptar uno -sabe que la regó cuando ve al omega bajar la mirada con un semblante triste, aún así conoce el tipo de persona que es el pelirosa por lo que se retracta de su sentimiento de culpa al verlo sonreír de medio lado- ya quita esa cara de borrego.


-¿No crees que ya lo habría hecho si el maldito contrato no especificara que tiene que ser nuestro? ¿Acaso tienes mierda en el cerebro? -Yuji saca de su sobre una copia del contrato- el tiempo se nos está acabando, si no hay heredero dentro de dos años y ocho meses, este circo llamado matrimonio perfecto, se alargará por otros 10 años mas.


-¿Y no tienes un alfa? ¿O se pegó un tiro de lo insoportable que eres? -se burla al verlo enojado.


-No, no tengo un alfa porque apesto a ti, además no me gusta el contacto humano, rechazo todo lo que tenga que ver el contacto físico -cruza sus brazos rodando los ojos, lo detestaba, sentir las manos de otra persona sobre su piel.


-Y aún así viniste a mi oficina a pedirme sexo para embarazarte y no estes solo en lo que este contrato se termina, como beneficio seria tener un heredero -responde Megumi leyendo las cláusulas del contrato, su padre puso esa jodida condición, pasa su vista hacia los otros acuerdos en donde incluso hay uno en donde especifica que obligatoriamente Yuji debe de tomar medicamentos para bajar su celo y no molestarlo, ligado a esto está la cláusula del omega en la cual responde con que si en algún momento él, Megumi, no controla a su alfa interno, el pelirosa tiene la libertad de colocarse su collar e irse hasta que termine su celo.


-Siempre he querido un bebé... escucha... se que esto apesta, nos casamos muy jovenes en contra de nuestra voluntad, tu tienes a tu pareja, yo no porque no siento eso, me es imposible amar a alguien -expresa serio, no estaba mintiendo, nunca había sentido aquel repugnante sentimiento llamado amor- y créeme, si hubiera otra manera de embarazarme sin que me toques, con gusto acepto.


-¿Ya lo habíamos hecho? -murmura pensativo, sentía que algo estaba faltando.


-No quiero hablar de eso -le corta el omega confundiendo más al azabache, su cuerpo se escarapela al recordar ese día.


-¿Si o no?-.


-¿Sabes que? Olvídalo, voy a conseguirme un alfa, tienes hasta este fin de semana para decirme si quieres hacerlo -Yuji le quita el contrato y se retira azotando la puerta- hijo de mami.


Ese mismo día por la noche, Megumi se reúne con su omega la cual yace sentada en el sofá escuchando todas sus quejas e insultos hacia Yuji.


-Deberías aceptar -interrumpe la rubia ya molesta por la forma en como se expresa del pelirosa que a decir verdad nunca le ha hecho algo malo.


-Pero... no seria correcto, yo estoy contigo y... -por supuesto que es lo correcto, legalmente el pelirosa es su pareja, nadie sabe que ambos ni siquiera duermen juntos y tiene una omega.


-Es lo único que te ha pedido Yuji, además... sabes que yo... no puedo concebir, lo cual no tiene nada que ver, así que... deberías aceptar lo que te dijo, es eso o que pasen otros 10 años juntos fingiendo ser felices frente a otros -le entrega la copia del contrato de matrimonio, le parecía egoísta por parte de los padres de ambos el haberlos casado para unir ambas empresas.


-La próxima semana tienes una cita agendada con un buen médico, podemos seguir intentando -toma las manos de la rubia en señal de apoyo.


-Dejemos de hablar de mi, Megumi... si tienen un hijo... el matrimonio se terminará, además, Yuji siempre ha sido amable, nunca te ha reclamado por tus estúpidas cláusulas en ese contrato, que de ser otra persona ya te habría mandado al demonio -coloca su indice sobre los labios del alfa- yo lo habría hecho, y no me vas a dejar mentir cuando digo que hiciste una rabieta.


-Era inmaduro, Yuji también, recuerdo que la primera vez que nos vimos... él me escupió en el zapato -rueda los ojos al recordar ese momento.


-Piénsalo, la decisión es completamente tuya, lo que yo opine de cierta manera no tiene validez, él es tu esposo, y se amen o no... Yuji te ha tenido más respeto que tú a él -Hana sabe a la perfección de lo que habla, muchas veces regañó a Megumi por su comportamiento inmaduro hacia el pelirosa, inclusive ignorándolo, de hecho, apenas y se hablaban siendo siempre Yuji quien lo felicitaba en su cumpleaños, o más reciente, en navidad cuando a Hana le regaló un bonito vestido y ella le dio una camisa, no obstante el alfa prefirió irse ignorando el regalo que le trajo el pelirosa.


-Me da nauseas su amabilidad, como puede ser tan... "amable" conmigo, y lo pongo entre comillas porque tiene una lengua muy filosa -se burla recordando las palabras del pelirosa de esa mañana.


-Porque él es así, tratar bien a otros sin esperar nada a cambio, aunque tu si te mereces carbón en navidad -si tan solo Megumi pudiera ser un poco más amable con el omega podrían llevarse mejor, eso piensa la rubia, pues con ella es todo un angel.


-Tonterías, además, aquí entre tu y yo, Yuji se me hace un rarito -al ver la expresión de Hana, se apresura en explicar- solo tienes que mirar el jardín temprano, cada mañana sin falta se sienta frente a esas rosas y les cuenta historias o les canta, yo creo que tiene un tornillo suelto.


-A mi se me hace que le gusta la jardinería y por si no lo sabes, las plantas escuchan -reclama Hana fastidiada por el comportamiento infantil del alfa- ¿cómo sabes que lo hace cada mañana? -alza una ceja con diversión- yo creo que alguien si presta atención a esos detalles.


-Mi oficina tiene vista al jardín, a veces me tengo que topar con el loquito hablándole a unas plantas ¡Auch! Ya, me detengo -se frota el brazo donde recibió un pellizco- la habitación de Yuji también tiene esa vista. Lo sé, porque al mudarnos aquí luego de nuestra "luna de miel" si es que se le podría llamar así, estaba en la habitación de enfrente, pero a las 3 semanas, creo, insistió en que quería la que tiene vista al jardín, y fue cuando plantó esas rosas.


-¿Nunca le preguntaste? -al no obtener respuesta la rubia se tumba en el sofá sobando su sien- por supuesto que no, se te nota en la cara el poco interés que le tienes.


-¿Debería de importarme? El desagrado es mutuo -cruza sus brazos haciendo un puchero.


-Lo sé, pero al menos Yuji si muestra respeto, a su manera -se encoge de hombros pues no es del todo cierto, sin embargo, comparado con el alfa, es bastante respetuoso- ¿y bien? ¿Vas a aceptar?


-Esto sería considerado como una muestra de comprensión y respeto ¿no? -ignora a Hana la cual iba a opinar- si, sería buena idea, además, dijiste que cuando quede en cinta, el matrimonio terminará más rápido.


-Yo no diría respeto... -opina la rubia procesando el análisis del alfa.


-¡Já! Todos felices y contentos, solo tengo que embarazarlo, y nos despedimos, sencillo, aunque nada de él me atrae... ya veré como lo resuelvo -Megumi sonríe de oreja a oreja y sale de la habitación.


-¿Qué acaba de pasar? -Hana parpadea varias veces tratando de comprender la situación.


El alfa camina hacia la habitación de Yuji quien ya debe de estar dormido, le dio demasiadas vueltas al asunto para una solución sencilla que es romper ese falso matrimonio y nunca más verse las caras, solo está el pequeño problemita al momento de acostarse y es que en todo momento va a necesitar pensar en Hana para tenerla dura.


-Yuji -toca la puerta varias veces hasta que esta por fin se abre dejando ver al pelirosa con  el rostro soñoliento- acepto.


-¿Aceptas que? ¿Qué eres imbecil? Pobre cosita fea, al fin te das cuenta -hace un puchero de lastima.


-Muy gracioso, me refiero a que, acepto que tú y yo tengamos un bebé -retira la mano del omega que sostenía la puerta dispuesto a entrar- ¿que haces? -retrocede al verlo salir de su habitación.


-Son las 2 de la madrugada, ¿estás idiota? tengo sueño, podemos hacerlo mañana o el fin de semana -propone el pelirosa bloqueando el paso a su puerta.


-Mejor mañana, mientras más rápido terminemos con esto, este matrimonio solo quedará como una horrible pesadilla -el azabache de manera amistosa golpea el hombro del contrario.


-Me parece bien, te espero en mi habitación en la noche, una condición -alza su dedo indice- nada de besos.


-Pff, como si yo fuera a besarte -Megumi rueda los ojos y sin decir algo más se retira a su habitación.


Decir que estaba nervioso era poco, la palabra correcta que describe el estado actual de Megumi es, ansioso, se sentía ansioso por acostarse con su esposo, al cual no ama, para aclarar, no pudo concentrarse en su trabajo por pasarse todo el día pensando en lo que haría para mantener su erección, ya que nunca en su vida se ha acostado con un chico y es probable que Yuji tampoco ¿o si? ¿Se habrá acostado con alguien? Es poco probable, cuando se casaron Yuji llevaba apenas un mes de cumplir los 16 años, tenía entendido que nunca tuvo pareja, eso le da lastima, tuvo que ser forzado a ese matrimonio sin siquiera experimentar lo que es amar a alguien, tal vez sea por eso que le parece repugnante la idea de enamorarse, pues a diferencia de él, Megumi tenía 18 años, en su corta libertad pudo enamorarse, y acostarse con una que otra chica, lo que lo llevó a conocer a Hana, lo que lo lleva a otra conclusión, Yuji debe de ser virgen, ¿que carajos debe de hacer? ¿Ser delicado? ¿Abrazarlo? No, si lo hace probablemente le rompa la nariz, entonces... ¿cómo manejaría la situación? Debido a esto, se dispone a buscar información en internet.


Esa pregunta estuvo en su mente el resto del día que para cuando decidió enfocarse en su entorno, ya era de noche, lo que quiere decir, que ya es hora, Yuji debe de estar en su habitación esperándolo, su teléfono suena alertando de un mensaje y en efecto, era el omega avisando que ya está listo para que terminen lo más rápido que pueda. Megumi traga saliva de manera ruidosa, estaciona su auto y se toma unos segundos para meditar en lo que está a punto de hacer, se va a acostar con él...


Por parte de Yuji, este sentía nervios por completo, ¿cómo reaccionará Megumi? ¿Deberá ser sumiso? Para nada, eso no va con él, no obstante, la primera vez...


El alfa sube las escaleras ansioso y emocionado, es obvio que no siente el aroma del omega pues no es tiempo de su celo, abre la puerta de la habitación pensando en Hana, si piensa en ella la mantendría dura el tiempo suficiente, o tal vez no; lo primero que llama su atención es Yuji, sentado al borde de la cama con solo un camisón blanco casi transparente.


-Joder... -¿cómo es posible que se vea tan sexy e indefenso al mismo tiempo? No podía creer que le quedara tan bien esa prenda.


-Estoy listo -dice el pelirosa caminando hacia el alfa- ¿solo vas a mirarme? ¿O prefieres que sea más rápido y solo te desabrochas el pantalón para terminar?


-Y-yo... planeaba quitarme la ropa, si no te molesta -la risa del contrario hace fruncir su ceño.


-Adelante, es solo que... dijiste que querías terminar con esto rápido, no pensé que te ibas a tomar tu tiempo -lo ayuda a quitarse el saco, para luego desabotonar su camisa siendo detenido- entiendo si quiere hacerlo tú solito, ya eres un niño grande.


-Hoy estás más chistoso -no podía evitar pasar su mirada por la tela en donde podía ver con claridad sus pezones, a este punto no necesitaba pensar en su novia porque a penas cruzó la puerta, su miembro despertó al verlo- ¿puedo? -lleva su mano hacia el moño del camisón .


-Como quieras, lento o rápido, me da igual, de preferencia rápido -se sobresalta cuando la fría mano del alfa pasa por su espalda deshaciendo el moño de su camisón, su piel se eriza cuando desliza lentamente la tela sobre su piel, como si estuviera tomándose su tiempo para analizar su cuerpo- ya es hora...


-Lo se... lo se -susurra Megumi contra su oído empezando a desabrocharse el pantalón, deja que Yuji lo guíe a la cama y lo recueste sobre las sabanas.


El omega se siente indefenso ante la presencia del azabache, como un animal a punto de ser devorado, así se sentía bajo la mirada de Megumi el cual termina de quitarse la ropa para quedar completamente desnudo, sonríe de medio lado al ver su erección, se imagina que probablemente esté pensando en su novia para tenerla dura, un pequeño ardor lo saca de sus pensamientos, ya empezó, el alfa introdujo su primer dedo en su interior, arruga las sabanas con sus manos y cierra sus ojos con fuerza tomando un hondo respiro, no estaba siendo cuidadoso, al sentir el segundo dedo, abre sus ojos por la sorpresa y ve al alfa concentrado en su labor de estimularlo aunque es todo lo contrario, no estaba excitado en lo absoluto, aunque parece que al alfa eso no le importa.


Megumi podía sentir como su alfa arañaba su interior por querer salir y saltar sobre ese omega para marcarlo, hacerlo suyo, preñarlo y  así poder tener un cachorro, ahora introduciendo 3 dedos le parece que ya es hora, quería callar como sea a su alfa interno, estaba empezando a irritarle la insistencia de marcarlo cuando ni siquiera lo ama.


-Estoy listo -murmura Yuji como si hubiera leído su mente.


-Voltéate, en cuatro, leí que así no te iba doler tanto -responde Megumi observando como el omega hace lo que le pide.


-Que considerado -responde sarcásticamente luego de aquella dolorosa "preparación" si se le podría llamar así.


-Estoy siendo amable contigo porque sentí pena por ti -alega el azabache retirando sus dedos de manera brusca.


-¿Acaso te lo pedí? ¿Para ti esto es ser amable? ¿Crees que me haces un favor al acostarte conmigo? -Yuji frunce el ceño sin cambiar su posición.


-Deberías considerar esto un privilegio, no creo que exista un alfa que te soporte -rueda los ojos al no escuchar respuesta y procede a tomarlo de la cintura para penetrarlo de una vez y terminar con eso.


-Despacio, Megumi... me está doliendo -murmura cerrando sus ojos con fuerza, se sentía débil.


Si hubiera puesto más atención o se hubiera preocupado cuando no obtuvo respuesta, pudo a haber visto que Yuji estaba llorando por lo que prefirió ocultar su rostro en la almohada, se había vuelto muy bueno ocultando su llanto, además, no es como si Megumi se preocupara por como se encuentra, solo hubo una cosa que si notó y fue que mientras lo embestía no escuchó ni un solo gemido, lo único que podía escucharse era el sonido de sus pieles chocando, luego de eso hubo otra cosa que vio, Yuji no lo estaba disfrutando en absoluto y eso es evidente por su miembro el cual seguía flácido a diferencia del suyo que disfrutaba estar en su interior, a su parecer, el pelirosa se estaba haciendo de rogar, ¿que podría hacer? ¿Tocarlo? ¿Hablarle bonito? Sus ojos rápidamente se van a su espalda, una bonita curva con unas caderas definidas las cuales no se veían bajo la holgada ropa que usa a diario, su mente empieza a imaginarlo con lencería, tal vez a la siguiente le podría regalar una, no, ¿que estaba pensando? No va a haber una siguiente vez, con esa es más que suficiente, solo debe acabar adentro y su pesadilla termina, entonces... ¿porque su mente sigue creando escenarios que nunca ocurrirán? Escenarios en donde Yuji lo amarra a una silla y saca un látigo, tal vez y solo sean sus deseos oscuros, porque en realidad, el omega preferiría golpearle las bolas a ceder a sus caprichos, principalmente porque no tienen ese nivel de confianza en todos los sentidos. Pese a esto, su mente le sigue jugando una mala pasada y deja de lado el hecho que el omega no lo está disfrutando, lo toma de las caderas con firmeza para darle las últimas embestidas antes de acabar, esa corriente eléctrica que siente al correrse en su interior, poco antes de que lo anude retira su miembro y sale de la cama en busca de algo para limpiarse y vestirse, todo estaba en silencio, un silencio que empezaba a asustarlo.


-Supongo que solo queda esperar a que nazca el bebé -dice Megumi rompiendo el silencio- no quiero estar involucrado en lo que es su crianza, ni tampoco en el proceso, así que no esperes que te acompañe -seguía sin obtener respuesta- ¿Yuji?


Por fin lo mira, ¿estaba dormido? ¿Desmayado? No tenía ni la menor idea, por lo que solo atina a colocarle una cobija encima y recostarse a su lado.


Los primeros rayos de sol se hacen presentes, el alfa se topa con el desnudo cuerpo del omega quien yace acurrucado en la almohada, en lo que llevan de conocerse nunca lo ha visto desnudo, ni siquiera en su noche de bodas donde se supone que ambos debieron haberse acostado para tener un heredero, al contrario, durante la luna de miel durmieron en habitaciones separadas en las cuales aprovechaba para hablar por largas horas con aquella omega que sigue siendo su pareja, no, mentira, lo había olvidado por completo y es cuando aquel recuerdo lo golpea con fuerza dándole una punzada en la cabeza, si se acostaron aquella noche solo para cumplir la cláusula de tener un heredero, ¿entonces que sucedió? Yuji debió haber estado en cinta, no usaron protección, todo pasó tan rápido, es más, ahora que lo recuerda, esa única noche el omega no dejaba de llorar por ser su primera vez, lo lastimó demasiado, debió de haber sido algo desgarrador para él, ya que luego de terminar se fue sin siquiera importarle su bienestar. Detiene su mano momento antes de que llegue a acariciar su rostro, no es correcto por lo que sin más Megumi se retira a su habitación para seguir descasando y al cabo de una horas baja a la cocina donde se topa con el omega, estaba con la mirada seria mirando un punto fijo en la cocina, como si estuviera concentrado en algo o simplemente meditando.


-Buenos días -saluda el alfa evitando mirarlo, no podía, no después de haya vuelto a su habitación se hizo una paja imaginando al omega saltando como conejo sobre su regazo.


-Hola -musita en tono bajo el pelirosa tomando la tetera para servirse más café.


-¿Qué sucedió ayer? Te quedaste dormido -continua la conversación el azabache tomando una taza.


-No imbecil, me dio un desmayo, te dije que fueras delicado, ni siquiera me escuchaste -se aleja cuando el azabache intenta tomarlo del brazo.


-Lo lamento -responde fijando su mirada en su rostro, al verlo asentir decide seguir- sabes que yo no...


-No quieres estar involucrado en cualquier cosa que tenga que ver con el bebé, lo se, y no te preocupes, tampoco planeaba llamarte para que me acompañaras al hospital -un escalofrío recurre su cuerpo, si esta vez funciona, ese jodido matrimonio se acaba y por fin sería libre, incluso podría darle una oportunidad a aquel alfa que conoció hace un par de años.


Si, Yuji a pesar de haberle dejado claro a Megumi que no se enamoraría de nadie ni aunque el cielo y la tierra colapsen, si encontró a alguien, un alfa de sonrisa amistosa, atento, amable quien en más de una oportunidad le expresó su deseo por formar una familia, algo que a Yuji le encantó, podría decir que si, le atrae mucho, no al punto de llamar amor, pero si, le gusta, además... Megumi tiene a su omega con la cual planea casarse una vez que ese falso matrimonio termine, a diferencia del azabache, prefirió guardarse para si mismo que conoce a un alfa interesado en él, un secreto que solo su padrino Satoru sabe y prometió no decirle a nadie. Aunque... tal vez sea hora de que lo sepa.


-¿Enserio estabas desmayado? -alza una ceja incrédulo.


-Es algo que tú dirías, no necesito ser un hechicero para saber el trato indiferente que le darías a mi hijo -Yuji saca dos pastillas de un frasco para beberlas- debo ir a la farmacia a comprar esos test.


-Espera, ¿vas a hacer un test de embarazo? -pregunta con duda, no es como si no haya funcionado.


-Tengo que hacerlo, por si ni lo sabías, se tiene que hacer ese tipo de pruebas -rueda los ojos al verlo pensativo- y solo una cosa más, desde hace unos meses estoy viendo a un alfa, así que lo que quieras hacer, me da igual -sin más que decir se retira de la cocina.


-¿Qué? Un momento ¿qué? ¡Yuji! -deja su taza en el fregadero y sigue al omega el cual se dirigía a la cochera- ¿cómo es eso de que estás viendo a un alfa? ¿Apoco si existe?


-Tal como escuchaste, estoy viendo a un alfa desde hace unos meses, por eso cualquier comentario de mierda que sueltes me da igual, te lo puedes meter todos al culo, porque de aquí en adelante si funciona, él va a ser el padre, no tú y de eso deberías estar agradecido -con su indice lo golpea en el pecho- considéralo un privilegio.


-¿Qué te hace pensar que mi hijo puede tener de padre a cualquiera? -quita la mano de Yuji con molestia.


-¿Te falla? Hace unos minutos me estabas dando la razón con el tema de que no quieres tener nada con MI bebé y ahora me dices esta basura de argumento -suelta una risa seca y retrocede- arregla tu mierda y luego me hablas.


-Una cosa más Yuji, porque dijiste "si esto funciona" ¿crees que no va a funcionar? -eso le dolió, no entiende porque pero sintió como si le hubiera roto el sueño, y eso es porque muy en el fondo oculto en algún lugar recóndito de su corazón, Megumi si quería un cachorro.


-No sería la primera decepción que me llevo... escucha... lo hemos hecho una vez... así que... no me hago muchas ilusiones... -continua cabizbajo- por eso si no... funciona entonces lo haré con él.


-Mi familia notará que el bebé no es mío -obvio que va a funcionar, Megumi está más que convencido de eso- podemos seguir intentando.


-Ya no sigas, me tengo que ir a trabajar, ya no hay nada que hablar -Yuji toma sus llaves y se va de la casa, puede que la familia de Megumi ni siquiera se de cuenta si tiene un bebé con otro alfa, ya que, por azares del destino, conoció a uno similar físicamente a su esposo.