Único 💋
Jeon Jungkook, un hombre mayor de cuarenta y ocho años, tenía su propia casa, con su propia esposa y sus propios hijos. No obstante, no había podido quitarse de la mente a su dichoso amante.
Jimin estaba consciente de que era el otro, poco le importaba. El hombre, treinta años mayor que él, le tenía una buena casa llena de lujos y comodidades, en pocas palabras, estaba bien atendido.
Habían procreado ya tres hijos productos de aquella infidelidad y esta noche, dos meses después del nacimiento de su último hijo estaba recibiendo tan bien la verga de su amante.
Jimin se encontraba preparando la cena cuando su amante apareció en casa y abrazó efusivamente a sus pequeños. –Vine para la cena– anunció.
El menor sabía bien a que se refería, no solo iba para cenar. Jungkook apenas había regresado de un largo viaje de un mes y en lugar de haber ido para con su esposa se dirigió a la casa de Jimin.
Cenaron con una evidente tensión sexual entre ellos. El hombre mayor hizo que los niños se acostaran temprano, tan solo para llevar a su amante a la habitación.
Jimin se desnudó por completo y amamantó a su bebé para dormirlo lo más pronto posible, ya con la vagina bien mojada esperando a que se lo cogiera su amante.
Jungkook descubrió la escena excitado y no dudó en sentarse a su lado y comenzar a tocarle el coño –Estás muy mojado– le susurró en el oído –Ábrete el coño– lamiendo suciamente la oreja del pelirrubio –Vamos, ábrelo para mí– gimió pesado contra la piel caliente del joven.
El menor abrió más las piernas y con sus dedos se sostuvo los labios húmedos de su gordo coño y los abrió para su amante, exponiendo su mojado clítoris. Le encantaba ser tratado de aquella forma y Jungkook era un hombre tan sucio y dominaba durante el sexo.
–Aah Jungkook– gimió Jimin moviendo sus caderas con el pene enterrado profundamente –Qué rico me coges mi conchita con tu polla– exclamó perdido en el placer.
Jeon colocó a su lado al bebé que dormía plácidamente y se río airoso –Te voy a llenar la concha de crema, de mis hijos, siempre estarás preñadito con mis bebés– gruñó.
El otro asintió gustoso –házmelo sin condón siempre– suplicó aunque bien sabía que el mayor odiaba utilizar conservantes.
–¿Te gusta sentir todo mi pene, mhm?– Le pregunto a la vez que aumentaba la velocidad de sus embestidas.
–Joder si, lo tienes tan gordo y grande que me abre tan bien la concha, tan rico– gimió desesperado acariciandose las tetas cargadas de leche.
–La misma verga que te cargó con ese niño te va a llenar otra vez, mi amor– le susurró cuando resultó que el bebé se quedó dulcemente en su sueño. Ignorante de la situación.
–Qué rico, Jungkook, cógeme más duro, lléname de tu leche, dame más pene–, pidió.
–Eres una perra sucia, no te importa destruir una familia con tal de tener las piernas bien abiertas para mi– arremetió con una nalgada.
El menor asintió desesperado y bajó la mano para acariciar el pene de Jungkook que entraba y salía chorreando de los fluidos mezclados.
Esta vez el castaño salió de él y escuchó su quejido –no lo saques, lo quiero adentro– lloriqueó.
Alzó las piernas de Jimin hasta sus hombros haciendo que su gordo y chorreante chochito se marcara con los labios húmedos, peludos y rosados.
Tomo su pene y lo paseó por sus labios vaginales húmedos –Te encanta que te joda sin un puto condón para que te embaraces nuevamente, ¿eso quieres?– Preguntó con expresión.
–Preñame, mantén tu pene dentro de mi coño, mantén tus hijos en mi vientre, mantén mis piernas abiertas solo para ti– gimió al tiempo que la gruesa polla de su amante arremetió contra él.
La cama chocaba contra la pared del cuarto, probablemente despertaría a los niños.
No fue sorpresa cuando el niño junto a ellos comenzó a quejarse con inquietud –Parece que este coño mojado es tan ruidoso que despertó al pequeño– se burló el mayor.
Jimin no pudo evitar gemir extasiado al ignorar a su pequeño para guiar su mano al punto donde su vagina gorda y abierta recibió la verga de Jungkook. Le acarició los grandes huevos que rebotaban contra su humedad.
–Tienes las bolas tan pesadas y gordas– se quejó ignorando aún a su bebé.
–Están llenas de semen, como las de un verdadero macho, para preñarte de nuevo–
–Me encanta como soy el primero al que le das su pene antes de ir con tu esposa– dijo gimiendo
–Cállate y alimenta a mi hijo– peligroso
Acercó al niño a su teta que mamó contento a lo que el semental sobre él comenzó a chupar de su otro pecho mientras lo follaba y acariciaba su clítoris hinchado.
–Ay si kook follame la conchita, ¿Te gusta más que la de tu esposa verdad?–
La mención de la esposa lo calentó mucho y aceleró sus duras embestidas sin importarle que el pequeño se estuviera alimentando aún.
–Me encanta la leche de tus tetas. Dime qué se siente ser follado por un hombre casado mientras alimentas a tu hijo porque prefieres la verga metiendose en tu concha antes que cualquier cosa–
Jimin abrió más las piernas y se excitó con el chapoteo. –Se siente muy rico la verdad, cógeme otro bebé, kook ¡oh si, por favor, mantenme preñadito y abierto–
El pene entraba y salí con rapidez chorreando caldo de coño mojado –A-ay si Jungkook, así así más duro, correte dentro de mi chochito–
El teléfono del hombre timbró y al ver que se robaron de su esposa tan solo colgó la llamada para continuar follando ese agujero necesitado de verga casada.
–Que rico abrete más me voy a venir– avisó rápidamente.
Jimin obedeció y ambos gimiendo se corrieron, Jungkook dentro del útero del menor. –Que rico me exprime la verga con este coño– dijo el mayor observando la vagina succionando suciamente su pene enterrado.
Minutos después el pelinegro sacó su pene flácido y mojado para refregárselo en su clítoris –mmm mi amor siempre hambriento de pene–.
El menor llevó sus manos para abrir los labios de su raja para exponer el semen saliendo de ella –me dejaste muy abiertita mi conchita, eres todo un semental–.
–Te voy a coger de nuevo– avisó metiendo su pene flácido en el agujero.