Chapter 1
PATER NOVAE HUMANITATIS.
¡ Diablos!
Hace días que no he podido dormir bien. No sé quién ni cuántos son pero me persiguen, lo sé.
Lo han hecho desde hace días, al principio de manera sutil, pero ahora son más directos, lo que me ha obligado a desaparecer de la vida pública, otra vez.
Sé que mis días están contados, por eso debo, de alguna u otra manera, dejar mi testimonio, por el bien de la humanidad. ¡Debo hacerlo! Por éso escribo este diario en papel:
" Mi nombre es Albinius Hankerfield.
Soy un científico.... Tomaría tiempo nombrar todas las especialidades en que soy experto, microbiología, nanobótica, ingeniería genética, neurogenética, biomedicina y un largo etcétera, qué he acumulado en mi larga vida, sólo por nombrar algunos, sin contar las otras especialidades de los miembros de mi equipo de trabajo de ese entonces.
¿Por qué cuento todo esto?
Quiero dejar constancia de mi existencia así que:
Nací en el año 2095, en la colonia orbital Tiān Long ( Dragón del cielo), la cual hace muchos años eran conocidas individualmente como Gaiah 1 2 3 4 y 5.
Perdí a mi madre a temprana edad, a los 5 años, víctima de leucemia.
Mi padre la siguió 5 años después, tras luchar varios años con la esclerosis múltiple.
Sin ningún familiar que quisiera hacerse cargo de mi hermano y de mí, los dos terminamos en un orfanato.
¿ Por qué mis padres tuvieron que morir?
¿ Por qué la gente es tan vulnerable a las enfermedades y termina muriendo?
Esas y muchas otras preguntas rondaron por mi mente todo el tiempo que estuve en El orfanato. Para un niño como yo esas preguntas no tenían respuesta.... Aún.
Dos años después tuve que separarme de mi hermano. Lo adoptó una pareja de apellido Cöurtbunt.
Entre lágrimas, juramos reunirnos en unos años.....
Nunca más lo volví a ver. Años después intenté rastrearlo en vano, en los archivos de la Tierra, la estación orbital y en la luna. No tuve resultados. Tal vez se fueron a Marte o a las colonias de las lunas de los gigantes gaseosos. En cuanto a mí, estuve en el orfanato hasta los 15, cuando la familia Hankerfield me adoptó.
Estudiando en el instituto tuve muchos tipos de compañeros: Amigos leales y traidores, sin faltar los clásicos bravucones, que buscaban pelea a la menor provocación. Ésos, logré sortearlos con éxito, no sin recibir algunas golpizas al intentar liberarme ellos.
Pero fue hasta que conocí a Carlos, un chico que caminaba con cierta dificultad con ayuda de unos dispositivos acoplados a sus piernas. Él había sufrido cierto daño en su columna a causa de un accidente.
A bravucones como Danthe, Iván y ése de apellido Chong, no les importó la condición de Carlos y comenzaron a agredirlo.
Después de varias ocasiones en que a Carlos y a mí nos agredieron, lo que hizo que desbordara el vaso, fue la vez que nos atacaron cerca de las escaleras. En esa ocasión me golpearon por detrás y casi perdí el conocimiento. Cuando reaccioné, ellos jugaban béisbol con el aparato de Carlos, mientras los demás se reían como idiotas.
Lleno de rabia, los ataqué, lo que lo sorprendió, ya que no esperaban tal reacción de mi parte.
Con el mismo aparato los golpeé, causándoles varias heridas. Danthe e Iván huyeron llenos de miedo, sólo Chóng, tal vez por necedad o tal vez porque la ira lo cegó siguió atacándome. Continuamos peleando por varios minutos, hasta que a causa del mismo aparato de Carlos, tropezó y rodó por las escaleras, quedando inerte boca abajo.
Todo quedó grabado en las cámaras de seguridad, las mismas que por meses captaron el abuso de parte de los bravucones, sin que las autoridades del instituto hicieran el menor caso.... Hasta ahora.
Fui llevado por Los "vigilantes" a la oficina del director, donde llegaron mis padres, los de Carlos y por supuesto, la madre de Chong, que alegó que fuera acusado de intento de homicidio. No bastaron los testimonios de Carlos y de varios chicos que también fueron víctimas de los bravucones.... El instituto decidió expulsarme.
Mientras mi madre buscaba una nueva escuela, yo reflexionaba en la soledad de mi cuarto sobre lo ocurrido, pero sobre todo por cómo por tener alguna discapacidad o defecto de nacimiento o en el caso de Carlos, por accidente, algunos idiotas son capaces de molestar a los demás, solo porque sí.
Entonces reflexioné que cómo sería bueno que las personas no sufrieran enfermedades, para que su vida fuera más larga.
Fué cuando decidí estudiar ingeniería genética para cumplir ese sueño.
Tardé muchos años en poder iniciar ese deseo, al buscar trabajo en varios laboratorios, sin éxito hasta que poco a poco, nos fuimos reuniendo un pequeño grupo de seis personas, científicos expertos en varias especialidades relacionadas, pero todos con el mismo sueño de buscar lo mejor para la humanidad.
Era evidente que nos encontraríamos muchos obstáculos para lograr nuestro objetivo y aún más cuando, tal vez, de manera confiada, revelamos nuestra meta: Si la naturaleza no nos hace más resistentes a enfermedades como la reciente gran pandemia del covid, nosotros lo haríamos. Logramos poco a poco qué importantes inversionistas y laboratorios nos brindarán su apoyo.
Nuestro equipo creció más, hasta un total de 16.
Después de muchas investigaciones, fuimos creando vacunas contra enfermedades como la del covid-19 y el sida, con cierto éxito.
Sin embargo dichos virus mutaban tan rápido, que eran muy difíciles seguirle su evolución, por lo tanto una vacuna que había sido eficaz hace 6 meses, era inutilizada por una serie de cepas de los virus que evolucionaron veloces, haciéndose resistentes a la vacuna, lo que constituía un círculo vicioso, de alegría, tristeza, enojo, frustración y luego un nuevo comienzo.
Fue entonces cuando un secuenciador de ADN, un experto investigador llamado Alberto Molina, tuvo la brillante idea de descifrar dicho ADN humano de una vez por todas, conocer para qué sirve cada letra.
Pero el volumen y la complejidad del genoma y posterior análisis, ( 3,200 millones de letras por cada uno de los 23 pares de cromosomas,) harían que el trabajo tardase muchos años.
Pero usando la tecnología CRISPR ( Siglas en inglés de "repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas"), y el uso de computadoras cuánticas se logró el primer objetivo al cabo de pocos meses.
Para explicarlo de manera sencilla, CRISPR es un conjunto de secciones repetidas de ADN que puede tener miles de letras de longitud.
De antemano nosotros sabíamos cómo los virus evolucionaron para infectar a las bacterias: poseen estructuras tridimensionales preparadas para acoplarse a la superficie externa de las células bacterianas y una vez adheridas, inyectan su material genético dentro de la bacteria. Una vez que el genoma viral está dentro, secuestra la maquinaria del huésped para replicar su código genético y construir más virus, destruyendo la célula en el proceso.
Sin embargo, las bacterias no se quedan pasivas ante el ataque. Éstas poseen muchos sistemas inmunes para combatir los virus en múltiples etapas del ciclo viral.
Entender ésto y el proceso, o sea, el ciclo de códigos genéticos que las bacterias activan para tal caso, nos llevó a descifrar también cómo los virus y las bacterias atacan el ser humano y por lo tanto, crear mejores vacunas.
La tecnología CRISPR es en realidad unas tijeras moleculares de precisión con la capacidad de actuar sobre secuencias específicas de ADN y neutralizarlas, cortando ambos filamentos de la doble hélice.
También fue necesario desarrollar herramientas para introducir roturas de ADN en lugares específicos del genoma. La herramienta ideal sería una "nucleasa programable", una enzima que corta ácidos nucleicos como el ADN (de ahí el término "nucleasa".)
Superado todo ésto al paso de los años, un servidor, junto con el doctor Alberto Molina, decidimos atacar a dichos patógenos desde dos frentes: una, creando nuevas vacunas usando la tecnología CRISPR y la otra, reescribiendo secuencias completas de nuestro código genético para resistir el ataque de dichos patógenos.
Ambas ideas fueron del agrado del equipo investigador y decidimos dividirnos en dos grupos.
El equipo que nos enfocamos en reescribir el genoma, lo hicimos principalmente en células madre y después en humanos creados in vitro. Ahí fue uno del de nuestros más grandes errores: Primero hacerlo y después divulgarlo. Ok, somos hombres de ciencia, si el conocimiento no se comparte, carece de valor, se pierde, por eso lo hicimos.
Cientos de protestas estallaron en nuestra contra, principalmente por parte de los sectores más conservadores y religiosos, ésos con perdón, pero no han hecho nunca nada por la humanidad, más que tenerlos idiotizados con su promesa de la vida eterna, ellos, que ostentan gran parte del poder mundial, fueron desde entonces nuestros grandes opositores. Más aún cuando dimos a conocer a la prensa a los primeros cinco de diez humanos modificados genéticamente, después de someterlos a un tratamiento de crecimiento acelerado. Ellos fueron los primeros humanos evolucionados artificialmente de la historia, con una gran resistencia al Covid-19. Ellos a la larga tendrían hijos a los que heredarían sus genes, multiplicándose.
Las protestas se suscitaron con más fuerza, cuando surgieron los otros cinco, que con el tiempo fueron conocidos como "Humanos 2.0" o "H 2.0", para abreviar.
Nuestros opositores movieron sus influencias para tratar de detener nuestras investigaciones, pero al descubrir que un sector liberal del gobierno mundial apoyaba nuestro trabajo, sus protestas se transformaron en amenazas.
Mi correo electrónico y redes sociales se saturaron de ellas. En vano los representantes y yo hicimos varias ruedas de prensa para explicar los grandes beneficios que traería la humanidad nuestro trabajo. Nuestras palabras llegaron a oídos sordos. Nos tacharon de demonios, de ir en contra de la naturaleza, de querer jugar a ser dioses.
Entonces de las amenazas pasaron a los ataques.
Aún recuerdo el email del remitente [email protected], donde me amenazaban de muerte por las mismas razones.
Una noche fui despertado por el estruendo de cristales rotos y la alarma contra incendios, a causa de una bomba Molotov que fue arrojada por un individuo encapuchado a mi ventana. Menos mal que sistema contra incendio funcionó como si no, no lo contaría.
Después de levantar la denuncia en la policía, un grupo de seguridad robot fue colocado las 24 horas alrededor de mi casa.
Una semana después sucedió otro grave atentado. Tres de los "H 2.0" fueron secuestrados por un grupo denominado "los senderos ocultos de Dios" ( los mismos del email). Dos días después fueron hallados muertos en un callejón con un tiro en la sien y con las siglas "Lsodd" en el pecho con un objeto punzocortante.
A pesar de las denuncias, las investigaciones no arrojaron culpables.
Como pudimos, con ayuda de entidades falsas, trasladamos a los restantes "H2.0" a las colonias de Marte y la Luna.
Nuestro mismo equipo decidió desaparecer de la vida pública y buscamos nuevas instalaciones secretas, En dónde continuar nuestras investigaciones.
Del fruto de éstas surgieron nuevos individuos evolucionados artificialmente, con nuevas mejoras de sus predecesores.
Los "H2.1", con alta compatibilidad y tolerancia a órganos transplantados.
"H2.2", con inmunidad total al covid-19 y gran resistencia a varios hongos resistentes.
"H2.3", con gran resistencia a cánceres de piel, colon y próstata.
Para este entonces, la mayoría de los miembros del equipo decidimos someternos a los mismos experimentos, reescribiendo nuestro propio genoma, lo que nos confirió gran longevidad, sobre todo con la siguiente evolución, de la cual nos consideramos parte, la 2.4, con la cual tuvimos, además, inmunidad total a la replicación maligna de toda célula cancerosa. También comenzamos a experimentar con implantes biónicos.
Muchos años pasaron para cuando surgieron los "2.5", con inmunidad total al VIH y regeneración celular renal.
Guerras por el control del helio 3 entre el gobierno global y los piratas espaciales. La humanidad comenzó también por estas fechas, a explorar fuera del sistema solar. Atravesaron la heliopausa, la burbuja de influencia gravitacional del sol. Sobre esto no sé muy bien cómo lo lograron los humanos comunes, pues no es mi área, pero según sé,lo lograron al agregarle a sus naves gruesas capas de un compuesto a base de polietileno, que los resguardó de la radiación cósmica.
Mientras, nosotros aquí en la tierra continuamos con nuestras investigaciones. Gracias a la reescritura de nuestro propio genoma, hemos vivido por casi 200 años sin ver menguar nuestra vitalidad ni nuestra degeneración celular, conocida también como envejecimiento...
¿ Habremos encontrado la fuente de la inmortalidad?
Yo, por lo pronto me mantuve escéptico, porque cualquier herida o lesión se curaba con la misma velocidad que la de un humano común.
Sé que logramos prolongar por mucho nuestra vida, pero no evitar la llegada de la muerte.
Eso lo pudo comprobar un "mártir" de la ciencia, un compañero investigador llamado Axel Dormuth-Smith, el cual en un acto de valentía, locura o estupidez, como quieran llamarlo, se arrojó a un precipicio, para comprobar en carne propia si era capaz de burlar la muerte. Es obvio que no lo logró.
Ese grado de daño superó por mucho lo que cualquier humano, aún en los evolucionados, podemos soportar.
Después de este incidente supimos de golpe nuestras limitaciones antes mencionadas..
Nuestras investigaciones siguieron su curso todo el año del 2315, hasta que en la víspera del año nuevo, recibí un inquietante email. Nunca pude saber su procedencia, ya que ésta venía encriptada.
Lo borré dos veces de mi bandeja de entrada por esta razón, hasta que ese día, burlando todas las los programas de seguridad, el email se abrió ante mis ojos, en el momento siguiente al prender mi computadora. Fastidiado y alarmado al principio decidí leerlo, sin saber que aún sin leerlo, todo cambiaría para nosotros y para la humanidad entera.
En él me saludaban cordialmente por mi nombre completo y algunos de mis títulos.
Después de algunas palabrerías me informaban del cambio del orden mundial a manos de un ejército de androides, la "sustitución" de todos los humanos comunes y sus evoluciones y la posterior llegada de los "3.0", los humanos definitivos, con la capacidad de autoregenerarse.
Sin comprender lo del todo pedí opinión a los dos miembros de mi equipo que estaban conmigo. Uno de ellos me dijo que tal vez se tratase de una broma. Pero el otro con seriedad, me preguntó que quién creó a los 3.0, a lo que yo le respondí negativamente: ninguno de nosotros los habíamos creado, sólo habíamos experimentado hasta la evolución "2.5".
Contactamos por internet al resto del equipo para cuestionarlos: Todos estaban igual de contrariados que nosotros.
Al reunirnos horas más tarde en persona, discutimos sobre cómo, quién y cuándo se filtró información sobre nuestras investigaciones y llegamos a la conclusión de que, de la misma forma que el correo burló los sistemas de seguridad, de igual forma robaron nuestra información. Por cierto, dicho email desapareció de mi bandeja de entrada sin mi intervención.
En secreto contacté a varios hackers famosos, en un intento de rastrear la procedencia de aquel email perdido y sobre toda la información sobre los "3.0".
Fueron varias semanas que el equipo de hackers invirtió en vano. La información según contaron los hackers, se encontraba protegida en la red por inteligencias artificiales de tipo 3, que creaban software de seguridad en tiempo real para evitar el hackeo.
Lo poco que pudieron averiguar, si es que la información fuese real, es que los "Humanos 3.0" provenían de una colonia orbital más allá de la órbita del planeta enano Sedna. Se encontró indicios de algo o alguien llamado biodroid.
El único registro de ése nombre es que dos de ellos visitaron la tierra en el año 2123, concretamente, visitaron a una tal doctora Yume Sadamoto.
Eso fue todo. Las inteligencias artificiales que controlaban dicha información, bloquearon a los hackers y borraron todo rastro de la misma.
Con cierto temor de que lo que encontramos sea verdad o no, por unanimidad decidimos parar nuestras investigaciones de manera indefinida.
El equipo de científicos se disolvió y bajo el cobijo de identidades falsas, partieron hacia rumbos desconocidos.
No supe de ellos en casi 4 años.
Por mi parte, también hice lo mismo que ellos pero después de un tiempo fingí mi muerte. Un ataque a mi aeronave y el posterior desplome de la misma, convencieron a la mayoría. Experto en ADN como soy, preparé de antemano cómo Y dónde los peritos, encontrarían mis restos para confirmar mi deceso. Todos los periódicos en la red hablaron de ella. Recibí comentarios a favor, por las personas que en verdad apreciaron nuestro trabajo y en contra, por todos aquellos que nos siguieron, que nos juzgaron por creernos dioses. Así, desaparecí de la vida pública y cesaron los emails de amenazas que ya me eran habituales en especial de la secta llamada "Los senderos ocultos de Dios".
Oculto en un pueblito rural en un rincón apartado de México, pasé viviendo de la pesca y de lo poco que podía cultivar, los últimos cuatro años. Pero la nostalgia y, no sé, la necesidad de querer saber qué pasaba en el mundo, fue lo que me llevó a un café internet que aún existen, a buscar información.
Fue ahí donde, pérdida entre un mar de noticias, encontré que todos los miembros de mi antiguo equipo de investigación fue cazado, torturado y ejecutado en un lapso de dos semanas. Eso pasó hace ya más de un mes.
La noticia me impactó a tal grado, que casi tiro la computadora del cibercafé, causando el enojo del encargado.
Tapé mi boca para evitar gritar. No podía apartar la vista de la pantalla cuando un mensaje se abrió de repente. Dicho mensaje me advertía que por fin me habían encontrado.
Mi primera reacción fue mirar hacia las cámaras de seguridad. Por ésa estupidez me encontraron.
Huí del café sin prestar atención a los reclamos de la tarifa de uso de parte del encargado.
Intenté perderme entre los atestados callejones bajo el abrasador sol del mediodía, pero veía a mis enemigos en cada persona con la que me tropezaba.
Por mi mente pasó la idea de que estaría viviendo mis últimos días, por lo que al doblar una esquina entré a una vieja papelería y compré con mi tarjeta un cuaderno para poder dejar por escrito mi historia, antes de volver a huír y perderme entre los canales pluviales del lugar.
Y desde entonces he huido. Escribiendo en éste cuaderno mis memorias apresuradas y durmiendo donde puedo, porque sé que ellos me siguen de cerca...
... Hoy, después de muchos días, escribo mis últimas líneas.
Sé que están parados tras de mí tras, esperando que deje por fin la pluma sobre la caja que me sirvió de escritorio. Incluso ya los escuché retirar el seguro de sus armas.
¡ Ay, de la humanidad!
¿ Qué pasará con ella con la llegada de los "3.0"?
Creo que eso ya no me importa. En un momento ya no lo veré. Mi fin ha llegado. Con esto, me despido....
Fin.