Amor Expresso

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Sinopsis

Ella ha aprendido a sobrevivir en un mundo donde confiar es un lujo que no puede permitirse. Él es todo lo opuesto: estable, protector y con un corazón que se extiende más allá de sus propias fronteras. Sus caminos quizás no debieron cruzarse, pero lo hicieron. ¿Hasta dónde se puede llegar cuando los muros que construyes para protegerte terminan desmoronándose por alguien que nunca esperaste? Advertencia: Este libro aborda temas sensibles como el maltrato familiar y ataques de ansiedad.

Genero:
Romance
Autor/a:
Aria Bierd
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1

"Si me hicieras daño, no lloraría. Te lo devolvería con creces."

Sonrío levemente mientras releo ese párrafo. Casi al instante, siento cómo mi cuerpo libera un suspiro ante la incomodidad que me provoca que entren a mi habitación sin esperar mi aprobación. Observo a mi hermana mirarme como si estuviera al borde de una crisis nerviosa.

— ¿Qué hice ahora? — me adelanto a preguntar mientras cierro mi libro, El Príncipe Cruel de Holly Black.

— Llevo horas llamándote — escucho cómo enfatiza la palabra horas, aunque las dos somos muy conscientes de que se desespera con facilidad.

Alzo una ceja y la observo en silencio, esperando a que continúe. Escucho cómo suspira antes de empezar a hablar:

— ¿Me ayudas a desempacar? No tenemos tantas cosas, pero yo sola tardaría demasiado — coloca sus manos en las caderas.

Asiento varias veces con la cabeza. Estoy tan cansada de las mudanzas que, apenas llegamos, me senté a leer. Es la tercera vez en el año que nos mudamos, esta vez más lejos. Quiero pensar que ahora sí podremos quedarnos. Apoyo todo mi peso en las piernas para levantarme y la sigo.

— Mi nuevo trabajo está a 15 minutos, la universidad a 20, y vi una cafetería cerca — va diciendo mientras camina hacia donde están las cajas — Es una buena zona, aunque sea un pueblo pequeño.

Asiento. Sé lo que intenta hacer; lo hace cada vez que nos mudamos. Funcionaba cuando tenía 11, pero ya hace años perdí la esperanza.

—Y, Kaia… —se detiene para mirarme. Antes de que diga algo, la interrumpo.

— Está bien, Camila —respondo evitando mirarla mientras finjo buscar algo en una de las cajas.

— Mañana empiezo en el trabajo. Me iré temprano, así que te dejaré dinero para que comas algo… fuera. -

Su pequeña pausa me hace captar la indirecta. Quiere que haga amigos o, al menos, que conozca gente.

— Vale, eso haré — hago una pequeña mueca que sé que interpretará como una sonrisa. Ella sí sonríe y se aleja a buscar algo.

Camila es la mayor, aunque le ha tocado ser mi hermana, madre y amiga.