⛓️. 𝗙𝗶𝗻𝗮𝗹 𝗪𝗮𝗶𝘁
El omega pelinegro se levantó con mareos y ganas de vomitar, por lo que en el segundo que abrió sus ojos, se levantó de inmediato e ir hacia el baño, liberando lo que era su cena de anoche en el retrete.
Suspiró agotado.
Ya más consciente de su existencia en el mundo procedió a hacer su rutina diaria, bañándose y cepillandose los dientes, se vistió con ropa cómoda, una camisa tres veces más grande que su talla y un pantalón deportivo.
Salió de su habitación yendo hacia la cocina para prepararse su desayuno, tenía mucha hambre y ahora más luego de haber vomitado.
¿No se suponía que esos síntomas desaparecían luego del cuarto mes?
A estás alturas con sus buenos ocho meses de embarazo, no comprendía, aunque claro todos los embarazos eran diferentes, además solo fue esta vez, desde la última vez hace unos cinco meses.
Mientras comía su cereal se acarició la enorme panza que llevaba, sonriendo enternecido, esperaba tan ansioso la llegada de su cachorro.
Su día fue como normalmente, cocinar y limpiar un poco el apartamento lujoso donde vivía solo, claro que a esas alturas no podía hacer mucho pero hacía algo, así sea mínimo.
Tomó sus clases de español e inglés de forma online, regó las flores que tenía en el balcón, leyó un libro y durmió un poco.
Al ser ya las cinco al omega panzón se le antojo un trozo de pastel de chocolate con un gran vaso de leche fría, hizo un puchero al darse cuenta de que no sabía hacer ese postre.
Si tan solo su alfa estuviera con él para que le cumpliera su capricho.
Alejó ese pensamiento, cambiándose por una ropa un poco más decente, acarició su panza antes de salir.
—No te preocupes cachorro, papi se encargará.
Dicho esto salió hacia una cafetería que estaba a unas cuadras, sin saber que una mirada lo acechaba a lo lejos.
Entró y ordenó, comiendo gustosamente del postre en cuanto se lo trajeron, su bebé pateó en aprobación cuando Jeon se lo terminó.
Sin embargo su agradable momento fue interrumpido cuando un hombre se sentó en la misma mesa que él ¿Y este quien era?
—Disculpe... Creo que se ha confundido de mesa— dijo el omega.
—Mm no lo creo, eres el omega más hermoso que he visto así que estoy seguro de que esta es mi mesa.
Jungkook frunció el ceño ¿Quién se creía este alfa?
—Le repito, se ha confundido— expresó con un poco de furia, levantandose de la silla dejando ver su gran pancita —Tengo un cachorro y alfa que me esperan, le agradecería que se largara de aquí.
Sin embargo, el alfa contrario río.
—Eres malo mintiendo omega— objetó —No siento ningún aroma a alfa en ti y en cuanto al bebé, no será ningún problema para lo que haremos.
Jungkook se enojó, dejando salir sus feromonas sin dismulo.
—Ven vamos, será divertido— exclamó nuevamente el alfa tomando su mano para intentar llevárselo.
—¡Suéltame! ¿Quien te crees?— el pelinegro forcejeaba intentando liberarse, llamando así la atención de la gente.
—Disculpe señor ¿Se encuentra bien?— un beta mesero del lugar le preguntó al omega al ver el escándalo.
—Si, todo bien, piérdete— gruñó el alfa.
—¿Es usted su alfa?
—Asi es, llevo a mi omega y cachorro a casa, apártate.
—¡No! No es mi alfa, no lo conozco— replicó el embarazado, logrando liberarse por fin cuando la mano del beta tomó la del alfa para que lo soltara. El tipo gruñó.
—Metete en tus asuntos.
—Llamare a la policía si no deja al señor en paz— el alfa gruñó, soltandose de un manotazo para luego salir del lugar.
Jungkook suspiró acariciando su panza al sentir a su bebé inquieto, logrando calmar su respiración.
—¿Se encuentra bien señor?— el beta le preguntó, Jungkook asintió, sentándose de nuevo en su mesa con ayuda del chico quien le trajo un vaso de agua.
Decidió regresar a su hogar, pidió un taxi por seguridad, ya en su casa, se bañó y cambio a su pijama listo para irse a dormir, cansado luego de aquel evento de la tarde, el reloj marcaba las ocho y media de la noche cuando el pelinegro se encontraba en su cama, acurrucado entre su nido, con prendas suyas y otras más grandes.
Fue cuando estaba viendo las noticias que una en específico le llamó la atención.
“El día de hoy en horas de la tarde se encontró el cuerpo sin vida identificado como Kim Yugyeom, de veinticinco años, cerca de la cafetería Golden. Las autoridades informan que al parecer fue un asalto, aunque sus pertenencias se encontraron junto a su cuerpo sin vida; algunas personas especulan que pudo tratarse de un ajuste de cuentas con alguna mafia, sin embargo, la investigación continuará. En otras noticias...”
A Jungkook por alguna razón se le hizo conocido el tipo cuando pusieron su foto en una esquina, pero no le prestó atención por lo que cambió el canal aburrido, a la media hora el sueño le ganó, cayendo rendido al instante.
Se movió un poco para estar más cómodo debido a su barriga.
Por otro lado, una persona le miraba a lo lejos con unos binoculares y un celular en su oreja derecha.
—Jefe, su omega ya se encuentra fuera de peligro— informó el tipo con voz seria a su jefe —Nos hicimos cargo del alfa que quiso molestarlo.
Del otro lado de la línea, el alfa suspiró recostado en aquella cama tan incómoda.
—Es lo mínimo que tienes que hacer— dijo con voz gruesa —Cuida a mi omega y a mi cachorro con tu vida o no te alcanzarán los años para suplicar misericordia.
Y dicho esto colgó.
El beta tragó saliva, continuando con su labor de cuidar al omega de su jefe, sabía de lo que este era capaz y sinceramente no quería estar en su lista negra, por lo que en su ausencia el sería el responsable del bienestar del omega y por supuesto del cachorro que este llevaba en su vientre.
Por otro lado el alfa escondió nuevamente el celular detras de unos ladrillos para luego mirar la foto de su lindo omega cuando esté a penas tenía cuatro meses y su pancita a penas era notable, la acarició con gran anhelo de querer tocarlo con sus propias manos.
—Muy pronto cariño— susurró dejando un beso sobre la foto para luego llevársela al pecho con los ojos cerrados —Muy pronto estaré contigo mi lindo Jungkookie... Contigo y nuestro cachorro.
======== • ∅ • ========
Jungkook se levantó muy feliz y sonriente, era veintisiete del mes, lo cual solo significaba una cosa... Vería a su alfa.
Con eso en mente se preparó y arregló lo más que podía, quería lucir muy hermoso para su alfa, aunque con esa gran barriguita no podía hacer mucho, colocándose así un pantalón ancho de color negro y una camisa holgada con volantes de color lila.
—Vamos a ver a papá ¿Estás feliz?— le pregunto a su cachorro mientras iba en el taxi, este le respondió con una patada —Supongo que eso es un sí.
Al llegar, se bajó del auto, pagó el viaje y entró a la institución, yendo directo a la recepción.
—Nombre del visitante.
—Kim Jungkook— respondió conteniendo su felicidad.
—Nombre del recluso.
—Kim Taehyung.
La beta que lo atendía le miró en el instante en que escuchó aquel nombre, enfocandose por unos momentos en su panza, sin embargo apartó la mirada siguiendo con su labor.
—¿Visita conyugal?
—Si.
La beta continúo tecleando unas cosas para luego mandar un mensaje por el intercomunicador, Jungkook no podia dejar de acariciar su pancita, estaba tan ansioso de ver a su alfa.
Esperó unos dos minutos para que luego lo llevaran hacia el área de visitas, pasando por la sala común, que era donde normalmente iban los familiares de los reclusos, pero él iba hacia el ala de al lado, donde se daban las visitas conyugales.
Básicamente era un espacio separado, dónde las parejas visitaban algún recluso para algo más que una visita.
Su habitación era la número tres, le abrieron la puerta viendo de inmediato a su alfa esperarlo sentado en la cama.
Su corazón acelerado dió un vuelco, y su sonrisa fue tan grande que le dolieron las mejillas; finalmente luego de un mes entero sin verse, lo tenía de frente.
Se sentía nostálgico, iba a ser la última vez que vería a su alfa con su bebito en su vientre...
Alegre se acercó y con cuidado se lanzó hacía Taehyung, quien le recibió con los brazos abiertos y con un beso en la frente, abrazando a su omega delicada pero firmemente, inhalando su aroma con necesidad; una necesidad que fue mútua cuando ambos respiraron hondo la esencia del contrario.
—Veinte minutos Kim— El guardián que había acompañado a Jungkook informó antes de salir, cerrando la puerta con neutralidad.
Alfa y omega suspiraron al compás, y el más bajito se acurrucó contra el pecho de su pareja, inhalando una vez más la deliciosa esencia a chocolate amargo del contrario.
¡Ah, cómo lo había extrañado!
Taehyung, cuidando en no aplastar el vientre grande de su omega, pasó sus manos por debajo de sus muslos y lo cargó sin dificultad alguna.
—¡Ah Tae!— el omega chilló riendo al ser alzado en esos brazos —¡Bájame, peso mucho!
Taehyung gruñó, llevando al omega hacia la cama, recostandolo sobre esta para subirse encima de él, enterrando su nariz en su cuello.
—Tu no pesas cariño ¿Quien te ha dicho esa mentira?— pronunció con un tono aterciopelado, mientras disfrutaba del aroma de su esposo, sus manos, no pudiendo estar quietas empezaron a trazar líneas imaginarias por todo el cuerpo del embarazado.
Jungkook por otro lado disfrutaba de sus caricias, al igual que su bebé.
—Nadie me dijo, yo lo sé— respondió llevando sus propias manos hacia la nuca del alfa, enredando sus dedos con las hebras largas de su marido.
—No estás pesado y en caso de que fuera así, eso significa que mi cachorro está saludable ¿No?— continúo pasando sus palmas por debajo de su camisa, teniendo contacto piel a piel con sus bebé, acariciando la gran panza en dónde su cachorro crecía —Hola mi cachorro ¿Recuerdas a tu papá Tae? Soy yo bonito, tu papi y yo te esperamos ansiosos.
Pronunció subiendo por completo la camisa para dejar muchos besos sobre aquella piel tersa.
Jungkook suspiró encantado por los besos, sin apartar sus manos de las hebras castañas del mayor.
—Tae...- llamó, haciendo que el aludido le mirara desde abajo, una vista exitante para el pobre omega —Tae...
El alfa sabía exactamente lo que su omega quería y por supuesto que se lo cumpliría, por lo que no perdió tiempo y le besó con pasión en lo que le quitaba las prendas a su omega y a la vez se bajaba el cierre del horrible uniforme naranja que llevaba.
Su polla se mostró orgullosamente erguida contra su vientre, pues para estás ocasiones en las que su omega le visitaba no se molestaba en llevar ropa interior.
Jugueteo un poco con su entrada para dilatarlo lo cual no fue mucho pues debido al embarazo el Omega era más sensible y se mojaba con más facilidad.
Acercó su miembro a la entrada de su esposo y empujó, adentrándose de una sola estocada haciendo gritar al omega.
—Ah... Tae... Te extrañé tanto...
—Yo te extraño siempre bebé pero no te preocupes que te haré sentir bien, te recompensare todas esas noches de soledad muy pronto cielo, confía en mí.
Y con eso las embestidas empezaron, de lentas a rápidas, con una fuerza bestial que Jungkook amaba, oh, su Tae le hacía ver el universo entero en cada ocasión.
Taehyung se encargó de hacerlo gritar de placer en todo el encuentro, llevándolo al maximo éxtasis, lamiendo sus pezones de los cuales salía leche, tocando su punto en cada estocada haciéndole poner los ojos en blanco.
Ya con el nudo dentro del omega, Taehyung se dedicó a mimarlo, dando besitos en todo su cuerpo y profesandole su amor.
—Lo siento cachorro, ¿Papi y papá hicieron mucho escándalo?— Inquirió el alfa a la panza teniendo como respuesta una patada, que hizo reir a Taehyung -Perdoname mi bebé, pero extrañé mucho a tu papi, al igual que a tí.
Dejó un último beso en el vientre para luego besar a Jungkook.
Para el omega veinte minutos era tan poco tiempo para estar con su alfa, pero no había mucho que podía hacer.
Al terminarse el tiempo ambos salieron arreglados, con el alfa Kim siendo esposado nuevamente para ser llevado a su celda.
No sin antes darle un profundo beso a su esposo quien se lo devolvió con gran gusto.
—Nos vemos pronto amor...
Jungkook vió como se llevaban a su alfa nuevamente de su lado, suspiró entristecido, caminando hacia la salida acompañado de un beta.
Sabía que ese “pronto” sería en un mes y para ese entonces él ya habrá dado a luz... Quisiera que su alfa lo acompañara.
Sin saber lo que su esposo planeaba con tal de estar a su lado por siempre.
======== • ∅ • ========
Un nuevo día comenzó y nuestro Omega su rutina continuó, un poco desanimado debido a que hace tan solo dos días había cumplido su noveno mes, sabía que pronto daría a luz a su cachorro y su alta no podría ir a acompañarlo, como tanto había deseado en sus sueños más atesorados. Su olorcito agrio por su gran tristeza inundó todo el apartamento y con un suspiró pesado jugó con las mangas de su suéter holgado.
Desde hace horas había comenzado a sentir malestar, un par de punzadas y cierta incomodidad, y su instinto le avisaba, que pronto sería el momento de que su bebé naciera. Aquello era una de las razones de su desánimo.
El sonido del timbre le sacó de sus pensamientos y con otro pesado suspiró se levantó del sillón en el que estaba sentado, poniéndose sus pantuflas y caminando con pasos lentos hacia la entrada del apartamento.
Sin embargo, al atender la puerta ya había notado un olor tan conocido que su corazón se agitó, y con la mano sobre su panza, abrió la puerta, quedando en completo shock al mirar quién era la persona que tocaba con tanta insistencia.
Delante de él estaba su alfa, su Taehyung; no podía creerlo ¿Cómo era posible? ¿Acaso estaba soñando?
Su corazón palpitó con fuerza contra su pecho y su respiración se atascó, mientras que sus ojos se llenaban de lágrimas.
—¿No me darás un abrazo, bebé?— Y oh, escuchar aquella voz solo hizo posible creer que era él, era real y estaba allí, con él.
—T-tae— Murmuró con tono roto, siendo las palabras del alfa suficiente para sacarlo de su shock, echándose a sus brazos con cuidado, enterrando su rostro en el cuello del contrario.
Su alfa... Su Tae, él estaba ahí, finalmente estaba ahí junto a él nuevamente.
—T-tae... Tae... Alfa— Jungkook entre balbuceos murmuró, entre lágrimas que solo mostraba lo feliz y aliviado de tener a su alfa allí.
Frotó la mejilla húmeda contra el hombro de Taehyung, sonriendo en grande mientras susurraba cosas inteligibles pero dulces, llenándose del olor del contrario y al mismo tiempo, marcándolo con sus feromonas.
—Mi kook...— Respondió de igual manera el alfa, suspirando por lo bajo al tener a su bonito omega entre sus brazos, estrechándolo con cuidado y amor, con la mejilla apoyada sobre la cabeza del más bajo. —Ya estoy aquí... Ya regresé, bebé...— Susurró, solo para su Jungkookie.
Pero el emotivo reencuentro definitivo fue abruptamente interrumpido cuando finalmente, como ya había intuido el omega hace un par de horas, un dolor punzante atacó a Jungkook desde el ombligo hasta la espalda y tuvo que romper el abrazo para encogerse y tomarse del vientre, siendo que un líquido cálido bajó por sus piernas.
Oh.
Había roto fuente.
—T-Tae— pronunció con dolor, alertando al alfa.
—Kook, cariño ¿Qué tienes?— el alfa sintió la humedad en su omega preocupandolo aún más.
_El bebé... Nuestro cachorro, Tae, duele— solo eso necesito Kim para tomar a su omega en brazos y llevarlo al hospital más cercano, con el corazón latiendole a millón.
Luego de dos angustiosas horas de parto, Kim Taehyung pudo conocer a su primogénito.
—Tae, pasa...— la dulce voz de su omega le recibió al entrar a la habitación, pudo notar la sonrisa de este y un pequeño bulto entre sus brazos.
—Vaya...— dijo sonriendo —De haber sabido que tendría este recibimiento habría adelantado el juicio.
Jungkook río, dejando que su alfa cargara a su cachorro, mientras Taehyung se encargaba de explicarle el como estaba en libertad.
Pues el alfa hace un mes y medio decidió que ya era suficiente de jugar al chico bueno y perderse del embarazo de su kook, por lo que contrato a su abogado y amigo Park Bogum para apelar a una fianza, tardo un poco más de tiempo del que pensó y unos cuantos sobornos pero al final lo logró.
Y ahora, podía disfrutar de este hermoso momento junto a su omega, pudo disfrutar del nacimiento de su primer cachorro.
—Hola mi cachorrito, yo soy tu papá Taehyung y este hermoso omega que está en la camilla es tu papi Jungkook ¿A qué es lindo no es así? Tienes un papi muy hermoso cachorro. Bienvenido al mundo mi bebé.
Jungkook sonrió con los ojitos aguados por el momento, al final su amado alfa si estuvo con él
—Oye cariño... ¿Qué te parece viajar por un tiempo?— la voz de marido le sacó de sus pensamientos, aquella pregunta llamándole la atención a Jungkook, haciendo que sus ojitos de bambi brillaran.
—¿A dónde alfa?— Inquirió con emoción.
—Donde desees cariño.
—¡Vamos a Latinoamérica! Siempre he querido conocer su cultura, hasta he estado haciendo un curso de español— mencionó con gran orgullo.
Tae río, mientras seguía meciendo a su bebé en sus brazos —A ver dime algo en español.
—Ti amo mi alfa y padre de mi bebé— pronunció.
—Ohh, impresionante cielo— felicitó —¿Qué dijiste?
Kook río —te lo dejo de tarea.
Y así Jungkook disfrutó junto a su alfa y cachorro los hermosos paisajes de aquellos países, mientras Taehyung aprovechando para hacer conexiones con las mafias del lugar en caso de cualquier circunstancia y así expandir el negocio.
—Te amo mucho alfa.
—Yo más mi omega y te prometo que no nos volverán a separar nunca.
En medio de la noche en aquella habitación de hotel, cerca de la playa del Caribe, con su cachorro de ya un mes en la otra habitación, ambos se profesaron su amor en cuerpo y alma, con el alfa por fin marcando a su omega, mientras Jungkook recibía su nudo gustoso.
—Tal vez en un futuro, podríamos darle un hermanito o hermanita a Taejung ¿No crees alfa?— expresó Jungkook mientras dejaba círculos imaginarios en el pecho descubierto de su esposo.
—No me suena mala idea, cielo, te daré todos los cachorros que me pidas.
Jungkook sonrió, entregándose a su alfa nuevamente, tal vez cinco cachorros serían suficientes.
Fin
¡Hola mis amores!
Jajaja les traigo esta sorpresa... Espero que les guste, la idea se me ocurrió ayer en la noche y como era simple para un os no le ví problemas en hacerla.
¿Que tal? ¿Les gustó? Déjenme sus comentarios ✨
• Datos curiosos •
1. Jungkook va todos los 27 de cada mes (desde que Tae está preso) porque fue en esa fecha que se enteró de su embarazo y se lo contó a su alfa.
2. Lo visitaba solo una vez al mes porque a Taehyung no le gustaba que estuviera en ese ambiente con su bebito creciendo dentro de él, le preocupaba su salud mental, por lo que le dijo que lo visitara una vez al mes, obvio Jk replicó pero Tae le hizo ver sus razones.
3. Jungkook en cada visita se llevaba al menos diez camisas de Tae a las visitas para que cuando tuvieran intimidad estás se impregnaran del olor de Tae, así fue como sobrevivió seis meses de embarazo solo (pensaba aclarar esto pero al final no lo puse).
4. Taehyung no salió de inmediato de la cárcel porque su abogado (Bogum) le recomendó estar un tiempo dentro con buena conducta para no levantar sospechas al apelar por la fianza, además se quitaba de encima a la policía por un tiempo.
5. El beta que cuidaba a Jk desde las sombras es Hobi, el beta mesero era Jimin y el beta que acompañó a Jk a la visita era Nam jeje por si les interesa.
6. Tae tiene 27 años y Jk 25.
Eso es todo por ahora, nos estamos leyendo 💚💜
Los amo mucho, cuídense 🌹
— Sofitk 💚