Chapter 1
Es primerizo.
Se siente como un mundo extraño en el que se ha envuelto completamente, pero eso no quiere decir que esta arrepentido; no obstante, es nuevo todo aquello. Su primer bebé. Una hermosa criatura que obtuvo una mezcla de sus genes junto con las de su alfa. Bonito. Bonito. Bonito. Escucha el tranquilo respirar del pequeño bebé en sus brazos, baja la mirada a ese precioso y gordito rostro relajado qué aspira su dulce aroma. Jeon JungKook remojo sus labios pasteles, suspirando de forma entrecortada y siente como su corazón late de forma rápida, acurrucó a su bebé en el pecho; su lindo cachorrito de poca semanas de nacido. Lo siente removerse entre sus brazos, escuchando un bajito bostezo y esas morenas manitos se aferraban entre sí.
Mío. Mío. Mío.
― ¿Por qué estas ruborizado, omega?
Sé sobresalta a la gruesa voz del alfa a sus espaldas, el castañito estando en el sofá de la sala, se giro un poco y alza la mirada encontrándose con su pareja en simples bóxer que toma asiendo a su lado, ronroneo cuando el alfa a trajo a ambos a su pecho, con cuidado por el bebé. TaeHyung beso la sien del omega, enlazó ambas manos, sintiendo el suavecito tacto de JungKook y el cachorro.
Aroma a leche por el bebé y miel con frutilla por su lindo esposito mezclados. Eso le hizo inflar su pecho para poder llenar sus pulmones de aquellos olores.
Ñami~
― Es solo que... umh, esto es... algo nuevo ―murmuró JungKook, suspirando a los mimos que el moreno brindaba en su cintura, y con el brazo ajeno del alfa que aún estaba libre, agarraba una de las diminutas manos del bebé, acariciándolo― Ya sabes, yo tengo que... tengo que-
― ¿Amamantar a nuestro cachorro? ―adivinó, TaeHyung de forma divertida, siendo observado por esos bambis ojos que expresaban vergüenza y timidez, sonrió y beso de forma corta al castañito buscando eliminar esas sensaciones― Cariño, ¿por qué te causa vergüenza? Es normal. Lo alimentas frente a nuestros amigos, ¿por qué cuando estas conmigo te pones así?
A TaeHyung le causaba curiosidad el comportamiento de su omega, desde que el pequeñito retoño nació hubo momentos en lo que JungKook tuvo un comportamiento extraño, causándole incertidumbre en un lapso de tiempo en el porqué. No era un problema que causará desconfianza en la relación de ambos, sino que, cada vez que el pequeño cachorro tenía hambre, su omega lo envolvía en una mantita, llevándoselo a un lugar apartado lejos de su alfa y amamantarlo, TaeHyung nunca entendió ese extraño comportamiento de su pareja: ¿qué pasaba?
No quiere obligarlo a amamantar a su lindo hijo frente a él, oh pero las lindas imágenes que TaeHyung tuvo cuando lo ve junto con sus amigos, esa timidez del omega al desabrochar los botones de las holgadas camisas qué usa y acomodar con gentileza al bebé en brazos, para poder así, cubrirlo con una fina manta y, al fin darle de comer. Por las expresiones qué recuerda haber visto en ese aniñado rostro, sabe perfectamente que su esposo está acostumbrándose a ese extraño sentimiento nuevo que ocasiona el cachorrito en él.
Por otra parte, JungKook esquivo los penetrantes orbes zafiros del mayor, buscando mirar otro lugar en donde no fuera los ojos ajenos, era prisionero por los brazos del moreno que detenía toda escapatoria que hiciera o intentará hacer, además de si hacía todo tipo de fuerza podría llegar a lastimar al bebé. A todo eso: ¿cómo responderle a su alfa? ¿Cómo decirle la verdad sin que el otro riera o él se sonrojara completamente?
Pronto sus mejillas quemarán en rojo si lo admite, aún así, abre sus labios para decir.
― No quiero alimentar a nuestro cachorrito delante de ti porque... ―inhalo y exhalo, sin darse cuenta que sus mejillas se pintaban de un fuerte tono rosa, aspiró las feromonas que el alfa soltaba dándole confianza, mientras ejercía más presión en su cadera y se apoyó en el moreno, avergonzado de admitir tal cosa―tu... siempre, siempre, umh, te descontrolas con... conmigo, ya sabes, nunca dejas de mirar mis... mis pechos, alfa.
―...
― Por eso alimento a nuestro bebé lejos de ti, siempre gruñes o... me tocas, me tocas mucho mientras el bebé se alimenta. ―expresó abochornado, sin atreverse a mirar al moreno a la cara. Continuó― además mis pechos han crecido por la lactancia para el cachorrito, y es algo... es algo nuevo darle de comer a un bebé, nuestro bebé ―corrigió, ruborizado.
El castañito pensó ver un rubor, alguna expresión de pena o vergüenza en su alfa; sin embargo, lo escucho reírse bajamente y, Kook frunció sus belfos, molesto.
― ¿Qué te causa risa?
― Pensé otra cosa ―contestó, abrazándose al omega―... pensé que hice algo muy malo para que estés enojado conmigo, o qué te lastimé sin darme cuenta. En serio. Ahora me siento tranquilo con esa respuesta, y no voy a negar que tus pechos han crecido, bebé. Eres exquisito.
― Hyungie...
― Oh, incluso cuando tenemos sexo, mi excitación crece viéndote saltar encima y esos bonitos pechos moviéndose un poco, ¿umh?
La broma del alfa junto con aquella lasciva sonrisa pícara hace que la sonrisita de JungKook se esfumara de golpe, dando un ligero golpe en el pecho desnudo del moreno que obligó a TaeHyung soltar una risa un poco alta, logrando despertar al bebé que dormitaba.
Oh no.
Un bajito llanto empezó a incrementar y esas manitos morenas rebuscar algo que olía cerca del omega, JungKook entonces supo que tenía hambre. Intentó alejarse, pero la mano del alfa en su cadera lo impidió, lo miró en reproche, e intentó hablar, pero TaeHyung se adelantó.
― Quiero ver como nuestro bebé se alimenta, amor. ―abulto sus belfos, buscando convencer al castañito. Hizo la mejor expresión tierna para lograr convencer al omega― por favor, prometo controlarme. Lo juro.
― ¿Te refrescó la memoria, alfa? hace unos años prometiste controlar a tu alfa en la cena de fin de año, no lo cumpliste. Me terminaste-
―...termine follándote contra el vehículo. Lo sé.
― y a unos metros estaban nuestros amigos, ¿umh?
― pero... pero ¡fue la única promesa que no pude cumplir, lo demás sí! ―exclamó, intentado justificar sus anteriores acciones del sexo exhibicionista qué han tenido en ocasiones por su culpa. No va negar que pensar que quizás coger en lugares públicos lo excita bastante, saber que el gordo culo de su omega fuese visto recibiendo su polla para montarlo, lo enloquecía completamente. Rogó― Vamos, bebé.
― No lo sé... ―murmuró, dando un besito en la frente del cachorrito y sentir las manitos contrarias corretear por su camisa floja y desabrochada (solo los dos primero botones), entonces el llanto del bebé incrementó, lo alzó un poco más hasta tener al pequeñito a la altura de su rostro, viendo esa morenita piel tan suavecita y delicada, esos ojitos cerrados y fruncido moviéndose de forma inquieta, Kook susurró― Ya, bebé, papi koo está aquí, sshh.
TaeHyung admiró toda escena en su mente y pecho, sonriendo a lo protector que era su omega, JungKook era precioso, hermoso y fascinante. Un precioso omega de facciones de ángel, un hermoso cuerpo que podría darle apariencia de alfa; no obstante, ese curvilíneo cuerpo que enloquecía a todo alfa que logrará mirar de soslayo, (o moriría por las manos de kim). Y esa fascinante dualidad del castañito, siendo dulce naturalmente y a su vez, esa sensualidad que tendría a su alfa de rodillas dispuesto a absolutamente todo.
― Moriré de ternura con ustedes dos ―comentó de repente, llamando la atención del castañito que mecía al cachorrito en brazos, rió― Un bebé muy bonito y fortachón, cuidando a otro bebé más chiquito dormilón. ¿umh? Es lindo.
―... bobo, no digas eso. ―tímido, volvió su mirada al cachorrito en brazos, avergonzado desprendió tres botones más de su floja camisa, dejándose ver su blanquecino pecho que ya no mantenía esos pectorales y los bíceps qué se esforzó en mantener. Todo yéndose cuando estuvo en gestación, cuidando su pancita a toda costa. Sus pechos estaban rellenos, viéndose no tan exagerado como los de las mujeres omegas, sino inflamados y llenos de leche. Trago, sintiendo la fija mirada del mayor ahí, lo miró con el ceño fruncido― Controlate, nuestro bebé está aquí.
― Sí, sí, sí... Solo continúa. ―alentó entretenido, sin darse cuenta mordiéndose el belfo a tal espléndida escena recibiendo un bajito gruñido del omega que buscará su postura. Carraspeó, cruzándose de brazos― Ya, perdón.
JungKook suspiró, y acomodando al cachorrito en brazos, acerco esa rosada boquita a su pezón derecho y lo amamanto, con su diestra seco las pocas lágrimas que el morenito bebé había soltado. Enlazó su mano con la chiquita ajena, dando ligeras caricias buscando mimarlo para que durmiera después de llenar esa pancita. Admiró al cachorrito, una mezcla de él y su alfa: esas hebras castañas sedosas, esos lunares en esos cachecitos suavecitos como esa morena y tersa piel, esos labiecitos profundamente rojizos y bajo de este mismo un lunar como el suyo, esas pestañas largas y finas, tan precioso y divino. Solo esos ojitos que no son abiertos aún, de hecho, el doctor les aviso que el pequeño tardaría en ver ya qué, raramente algunos bebés tienen su tiempo para todo.
― Aw. ―un flash lo sacó de su ensoñación, arrastró su mirada a su alfa que sonreía felizmente mientras veía la foto que había sacado en su celular. Puchereó, dando como pudo, una patada a las piernas contrarias, el alfa riéndose, le lanzó un beso al aire- Será mi nuevo fondo de pantalla, ¿que dices, bebé?
― Estoy con una camisa abierta y bóxer, alfa. Además estoy alimentado a nuestro bebé, no saques fotos... umh, saca otra cuando sea el bautizo. Es mejor.
― Está bien, está bien-
- Y cúbrete esa erección, ¿piensas que no me di cuenta? ―alzó una ceja, viendo como su alfa tomaba rápidamente una almohadilla tapándose cierta parte. Soltó una risita- No tienes control de ti, mejor dicho... de tu amiguito.
― No me culpes, cariño. Verte me vuelve loco.
Sé acercó al castañito, rodeándolo con sus brazos, cuidadosamente por esa cintura y, no mover a su hijo, se hincó un poco a la par del omega, besándolo con ansias y anhelo, siendo correspondido de forma dulce y suave, esos belfos que envolvía entre su boca y, guió su diestra libre a la mejilla contraria, sujetándolo de ahí, y mantener el beso intacto que poco a poco tomó profundidad. Ese profundo beso fue suficiente para saber que el alfa estaba excitado. JungKook en un suspiro, se apartó a centímetros, lamió sus labios al sentir como una mano del alfa bajaba sutilmente hasta el inició de su trasero.
― Hyung, nuestro bebé.
- Ya está durmiendo.
Ambos bajaron la mirada al morenito durmiente, veían su pechito subir y bajar con tranquilidad mientras esas manitos se apretaban en puños inconscientemente y, por encima de esos labiecitos rojizos un rastro de leche había, y que por supuesto, TaeHyung limpió con su pulgar, agachándose para plantar un beso en la frente del bebé.
- Descansa, mi bebé dormilón. ¿Puedo llevarlo a su cuna, amor? -se dirigió al castañito que asintió. Con cuidado, el alfa cargo a su bebé en brazos, sintiéndolo tan suavecito, ligero y calentito, compartió un corto beso con su omega- En seguida vuelvo, cariño.
TaeHyung subió al segundo piso de la casa, desapareciendo a los ojos del omega.
JungKook suspiró, poniéndose de pie y, se encaminó hasta la cocina. Bajo la mirada a sus pezones, el derecho mantenía un ligero tono rojizo y notándose hinchado, frunció sus belfos, agarró el primer paño seco que vio y, lo chorreo con poca agua, lo paseó por sus pezones, especialmente el derecho donde su bebé mordía sin darse cuenta al succionar, lastimándolo un poco. Sabía que algunos bebés hacían eso, mayormente dando inicios de ser algo posesivos y gruñones de grandes. Estuvo un rato limpiándose, para no estar pegajoso e incómodo, sumergido en limpiarse correctamente, no se dio cuenta que cierto intruso ingresó a la cocina, sobresaltándolo por detrás a unas firmes manos en su cadera y siendo empotrado en el lavadero.
- ¡Dios, Hyung! ¡Me asustas! ―reprochó, mirando sobre su hombro el rostro oculto del alfa en su nuca donde trazó un recorrido de húmedos besos en su cuello y hombro, justamente en la marca. Lanzó un suspiro largo, cerrando los ojos- Hyung...
― Perdóname, amor... pero ver y tocar esto...-lentamente subió ambas manos hasta los pezones del castañito, dando un ligero apretón sintiendo como estas mismas se endurecian bajo su tacto, invitándolo a tocar más. Kook gimió bajito, sintiendo como el alfa empezó a fingir lentos embistes en su culo. TaeHyung susurró en el oído ajeno―... me vuelve completamente loco.
JungKook apretó sus orbes, abriéndolos de forma temblorosa al bajar la mirada sentir como las manos intrusas del alfa apretaban sus tetillas, tirando de estas y apretarlas con fuerza, sacándole un gemido largo. Inconscientemente apretó sus piernas temblorosas, su entrada mojándose y chorreó un poco humedeciendo su bóxer. Poco a poco, pequeñas gotitas de leche empezaron a surcar de sus pechos, avergonzadolo. Negándose a que su alfa siguiera.
- Hyungie, tengo que limpiarme...
― Puedo encargarme yo mismo de eso.
TaeHyung volteó al castañito, teniéndolo de frente y se hincó a los pezones del omega. Una de sus manos pronto tomó lugar en la espalda baja del contrario y la otra, en aquel redondo culo y lo estrujó.
- ¿Ya te he dicho que me vuelvo loco por tus pechos? -dijo y, sonrió levemente mirando los acuosos ojos ajenos antes de lamer el pezón rojizo donde succionó su hijo.
― ¿Qué...? ¿qué harás-..., ¡ah! -cubrió su boca, y en respuesta a la acción del alfa, tiró su cabeza hacia atrás. Kook cerró los ojos, tapándose la boca y disfrutó extrañadamente como su alfa empezó a chupar uno de sus pechos. Lo sintió morder, lamer y succionar la leche qué tenía que ser para su cachorro. A esa acción, no tuvo control absoluto cuando sus pezones votaban más lactancia. Sus manos no evitaron sujetarse con fuerza de la orilla del lavado, suspirando satisfecho- Estas... estas tomando la leche para nuestro bebé, hyungie...
- Vamos a compartir. ―ordenó, sus ojos oscureciéndose al mirar a su omega y volvió a proseguir en lo que hacía. Nunca pensó que los gorditos pechos del castañito se volvieran una necesidad en él, cree correrse con solo seguir y escuchar los gemidos qué su esposo intentará silenciar. Su polla asfixiandose en su bóxer ya húmedo.
Siendo difícil de sujetarse, JungKook guió una de sus manos a las hebras azules del alfa y tironeó de ellas, buscando más profundidad de los labios del moreno en su pecho, lo sintió morder a propósito y juro verlo sonreír ladino cuando cerro los ojos, jadeó. Su cintura siendo envuelta de forma posesiva que lo ayudaba a manterse de pie y, la otra diestra ajena qué antes apretaba su culo con fuerza, ahora adentrándose en su bóxer mojado, buscando con sus dedos su entrada, rozandola.
TaeHyung se alejó escaso centímetro, lamiendo sus labios a pequeñas gotas de leche qué deslizaron fuera de su boca.
- Vamos a follar aquí... ―masculló apretando su quijada, su dura polla la apretó contra el miembro erecto del castañito qué chilló un poco, tironeando de sus cabellos para que vuelva a chupar sus magulladas tetas pequeñas. Ordenó― hm... Vamos, bebé, date la vuelta y muéstrame ese culo...
Asintiendo hipnotizado, JungKook obedeció con una diminuta sonrisa cuando el moreno le dio una fugaz nalgada ante las palabras dichas y, con más ansias, se giro y sujetándose de las orillas del lavado con sus manos, su culo fue entregado a las entusiasmadas palmas abiertas del alfa que sujetaron éstas, apretándolas y pronto, KooK mordisqueó su labio cuando el alfa se atrevió a bajarle el bóxer e hizo que éstas cayeran a sus tobillos, para luego sentir piel a piel la dura y gruesa polla en la abertura de sus nalgas, embistiendo en falso de manera bastante lenta.
Joder. Joder. Joder.
El desnudo pecho del alfa impactó con su espalda, la sudada piel se mezclo con la suya de igual estado, sin esperarse que la lengua de su alfa lamer a lo largo de su nuca e ir por detrás de su oreja y terminar por cerca de su mentón. Una mano del moreno lo sujetó de la barbilla, obligándolo a girarse un poco para poder acercar ambas bocas. Uff, y allí se abrió paso a un apasionado y húmedo beso. Uno tan hambriento. Y donde el castañito se perdió completamente. Gimiendo en medio beso cuando una traviesa diestra se arrastró por el cuerpo del omega hasta terminar nuevamente en unos de los pechos magullados.
Oh, mierda.
La constante piel caliente de su alfa asfixiando su poca cordura y esa polla embistiendo en falso, rozando su entrada ya mojada, JungKook iba a sollozar por la frustración de ser cogido ahí mismo, sus manitos arañando y apretando los antebrazos de su alfa. Listo para rogarle, implorar en qué lo follara ahí mismo.
Sin embargo, un sollozo hizo acto de presencia.
Sé esfumó todo. La calentura quedo en último lugar.
- Espérate, Tae... nuestro... Nuestro bebé. -se apartó de inmediato, poniéndose nuevamente su bóxer y abrochar su camisa, secando la saliva que había por mentón y boca, y pecho. Importandole poco como su alfa gimoteaba lastimero, cubriéndose el rostro en querer llorar. Tener un cachorrito era una responsabilidad grande. No habría tantas folladas como estaban acostumbrados a tener. Kook miró la actitud de su marido y río, quizás también estaba algo desilusionado por el sexo qué no iba a ver. Beso de forma cortita a su alfa en los labios, a penas éste dejo de cubrir su rostro. Estaba bajoneado y miraba de forma triste su erección. El castañito rió― Ya, Hyung. Lo haremos a la noche.
- Pero estoy caliente ahora, a veces ese bebé me roba tu atención.
- No seas un niño, eres papá ahora. Compórtate, alfa.
TaeHyung soltó un quejido al ligero golpecito en su cabeza, viendo como su omega corría a pasos rápidos al segundo piso donde su cachorrito sollozaba. Exhalo, aún saboreo la lactancia del castañito en su lengua, despertando aún más a su amiguito.
Ser papá en el día y, ser un verdadero alfa por la noche entre las piernas de su omega, tenía su recompensa u otras veces interrupciones como el llanto de su cachorrito.
― Veamos que quiere mi bebé... ―suspiró, poniéndose de pie y dirigirse a las escaleras, alzó la voz― ¡Mi lindo cachorrito, ahí va papá Tae!
Y en su caminata, su erección bajo.