01
Me dirigía a la habitación de mi hermano, se supone que él me llevara al Mall para estar con Emma y mirar un poco. Ya estaba arreglada, me puse un top oversize negro con un dinosaurio y un pantalón del mismo color. Llegue hasta la habitación de mi hermano y toque la puerta
— Sota, ya se está haciendo tarde y sabes que no me gusta hacer esperar —Le reclame. Voltee los ojos viendo como apenas se estaba colocando los zapatos
— Misaki, no molestes, estoy a punto de acabar —Terminó de colocarse los zapatos y se puso perfume
— Sota... ¿Irás con Manjiro y los demás?
— Si —Respondió. Jamás me gusto que Sota estuviera peleando con otras pandilla, siempre me preocupo aunque algunas veces si me he divertido con los chicos de Toman
Me subí a la moto de Sota y el arrancó hasta el Mall. Al llegar pude ver a Emma sentada en una banca esperando pacientemente a mi llegada y con una pierna cruzada, alzó su mirada y me noto, sonrió delicadamente y sacudió su mano en forma de saludo. Baje de la moto rápido y abrace a Sota
— Nos vemos después hermano
— Recuerda, Misa, no podré pasar por ti y sabes que mamá saldrá tarde porque le toco horas extra
— Si, lo sé. Iré sola a la casa o si no, tal vez vaya a la casa de Emma
— Recuerda pedirle permiso a mamá
— Si, si —Me despedí ansiosa y corrí hasta Emma
— ¡Emma!
— ¡Misaki!
— Finalmente salimos —Mencionó Emma mientras me agarra del brazo para caminar
— Sii, es difícil ponernos de acuerdo para salir
Las dos nos reímos y seguimos caminando, mirando los locales y opinando
— ¿A qué local iremos? Oí que abrieron uno de maquillaje, no traje mucho dinero, pero sí lo suficiente para comprar algunas cosas
— Yo tampoco traje mucho dinero, pero alcanza para un par de cositas
Las dos caminamos al almacén de maquillaje y al entrar quedamos impresionadas, era un almacén muy bonito y lleno de maquillaje, había de variados precios, desde el más económico hasta el más caro, quede sorprendida al ver un rubor de Chanel, me encantaría tener mucho maquillaje costoso
— Es muy bonito...
— ¡Si!
Toda la tarde la pasamos mirando los almacenes, comimos helado, y compramos algunas cosas para hacer de comer, unos minutos antes llame a mi mamá para pedirle permiso para quedarme en la casa de Emma, si me lo dio, pero me recogería temprano
— Emi a Manjiro ¿No le importa que me quede a dormir?
— No, Misa, no te preocupes. Antes, a él le gusta que alguien se quede en la casa —Recalcó el alguien y me empujó juguetona
— ¿Y tu abuelo?
— A el tambien le gusta que vayas, Misa, no es la primera vez que te quedas
— Lo se, pero me gustar estar asegurada de no incomodar
Al terminar de observar el Mall, caminamos hasta la casa de los Sano. Al llegar a la casa de ellos, nos abrió el abuelo Sano, lo saludé y entré. Camine hasta la habitación de Emma y deje mis cosas en su habitación, al acomodar una que otra cosa, salimos de la habitación y fuimos a la cocina, preparamos la comida que compramos y mientras cocinamos, hablamos y reímos
— Ay no, Emi, eso fue lo peor que pude haber hecho
— Lo sé, y me encanta recordártelo porque te pones nerviosa y me da mucha risa —Se burló y yo le pegue suave ya que me estaba muriendo de vergüenza— Cocinas muy rico, Misa. Deberías ser chef —Añadió mientras inhalaba la comida con delicia. Yo me reí ante su comentario ya que nunca había considerado ser chef o algo así
Dejamos de hablar cuando escuchamos como entraba alguien a la casa, las dos oímos como Manjiro saludaba al abuelo y después se dirigía a otro lugar, terminamos de cocinar y ya íbamos a servir los platos cuando Manjiro nos saludo a las dos
— Hola Mikey —Saluda Emma
— Hola... Manjiro —Tambien salude, pero un poco nerviosa
— ¿Cómo les fue? —Pregunto mirándome a los ojos fijamente, haciendo que mis nervios aumentarán
— Bien... Compramos muy pocas cosas, pero nos divertimos ¿Cierto? Misa
— Si... —Desde pequeña siempre me ha dado pena hablar con Manjiro, no se porqué, pero me pone nerviosa estar cerca de él. Siempre he podido socializar con otros chicos, pero a Manjiro si es diferente y no se porque
— Me alegra... Oye Misaki —Lo mire nerviosa
— Dime...
— Sota mencionó que mañana vendrá por ti, tu mamá no podrá
— Ah... Está bien, muchas gracias por decirme —Pase mi mirada al lavaplatos, evitando mirar sus ojos oscuros. El solo asintió y sonrió, haciendo que sus ojos se achinaron un poco, luego se sentó en la mesa y esperó a que Emma y yo termináramos de cocinar. Luego de unos pocos minutos, servimos los platos en la mesa y cada uno se sentó. Manjiro contó cómo le fue en su día, que hizo y cosas así, dijo que mañana no iba a hacer mucho por lo cual podría descansar hasta tarde
— Mikey, abuelo. Misa y yo nos acostaremos, o bueno, haremos cosas de chicas —Emma me guiño un ojo y me vio con complicidad. Rápidamente aparté mi mirada con un leve sonrojo en mis mejillas y reí levemente
Emma me agarró del brazo y me arrastró hasta el cuarto de ella. Su habitación es demasiado linda, sencilla, pero linda. Las paredes son de color... ¿Beige? Con estilo japonés, una cama para dos personas con sabanas rositas, al lado de la cama hay una mesa con una foto de Draken (su amor) Manjiro, Baji, Sota, Shinichiro y yo, la imagen es cuando Shinichiro nos obligó tomarnos una foto de recuerdo, teníamos 11 y 10
Me acosté en la cama con nostalgia recordando aquel día, Shinichiro tuvo que negociar con Manjiro para que el aceptará, le ofreció un dorayaki y este contento aceptó. Sonreí al recordar los buenos tiempos que pasábamos juntos
— Juguemos... Verdad o reto —Propone Emma entusiasmada y con una gran sonrisa dibujada en su rostro
— Oh no... —Me queje nerviosa. Jugar verdad o reto con Emma es muy divertido, pero para mi es terminar con mucha vergüenza y sin dignidad. Ella, desde que tengo memoria, me shippea mucho con Manjiro. Él es lindo, pero... No creo que él sea mi tipo o yo el suyo... A pesar de que siempre me pongo nerviosa con él, aún no entiendo por qué
— Vamos... Se que quieres —Reí. Dudó si aceptar o no. Al final terminé aceptando. La verdad si me gusta que Emma me shippee con algunos chicos guapos
(A chicos guapos, me imagino que sabes a quien me refiero)
— Muy bien... ¿Verdad o reto? —Preguntó con mucha emoción, tanta, que tuvo que abrazar la almohada para evitar gritar
— Mm... Déjame pensar... —Pensé muy bien. Si elegía reto puede que me rete con algo sobre Manjiro, y la verdad puede ser más sutil— Verdad
— Ok, ok —Pensó un poquito decepcionada por mi elección— ¿Te arriesgarías a dejarlo todo por él?
— ¿A quién?
— No sé... Tu dime
— Mm... Depende, si es la persona con la cual me case, si —Emma río y me observó con una ceja alzada
— ¿Y quién es la persona con la que te casarás?
— Esa es otra pregunta — Sonreí. Hice un puchero y reí con una risa malvada— ¿Verdad o reto?
— Verdad
— Bien... ¿Te has... —No termine de hablar cuando Emma y yo escuchamos como alguien entraba a la casa de los Sano
— ¿Quién será? —Pregunta Emma pendiente de reconocer la voz
— No tengo ni la mínima idea, debe ser uno de los amigos de Manjiro o hasta incluso mi hermano
Escuchamos la voz de Draken, la de Mitsuya, de Baji, de Pah y justamente, la de mi hermano, escuchamos otra voz de una chica más y al instante la reconocí. Que mentiroso, a mí me dijo que no podría pasar por mi hasta el otro día y vino justamente con la que me cae mal
— La novia de mi hermano... —Torcí los ojos y murmuré inconscientemente. Desde que mi hermano le presentó a la familia, nunca me cayó bien, ella es una odiosa ya me ha hecho varias y mi hermano no se quiere dar cuenta
— ¿Sigue sin caerte bien?
— Si... La última vez se puso una camiseta mía y hasta ahora no me la ha regresado. Le dije que me la entregara, pero se negó. Un día Sota nos dejó a solas y dijo que ya era de ella —Me daba mucha rabia el pensar que ahora ella tiene mi camiseta, las cosas se les ve mejor al dueño
— ¿Y si los invitamos a jugar? las dos solas es muy aburrido... —Admito que las dos solas es un poco aburrido, pero jugar con Yuri... No me agrada del todo jugar con ella, pero como no se decir no, así que decidí asentir
— Muy bien, llamare a Mikey, imagino que vinieron porque no tenían nada más que hacer o van a hacer alguna fiesta
Emma tardó unos 10 minutos en volver a la habitación. Pude notar su rostro iluminado por la emoción. Al verla supe que Manjiro le dijo que sí ya que venía con una sonrisa de oreja a oreja
— Supongo que te dijo que si
— Si, dijo que hablaran unas cosas y que luego vendrán a jugar, o bueno, iremos nosotras a ellos
En cierto punto me emocionaba jugar pero a la vez me daba algo de pena. Pasaron aproximadamente 30 minutos cuando Manjiro tocó la puerta de la habitación de Emma y nos dijo que fuéramos a la sala ya que esta es un poco espaciosa
— Emma... Ver a Yuri me provoca desgreñar su “Perfecto” Cabello rubio —Susurre solo para Emma me escuchara, ella río y me agarro de la mano
— Ey, no todas las rubias somos así —Me dio un pequeño empujoncito en el brazo y caminamos hasta la sala
Sabía que Yuri estaba observándome. No de buena forma, más bien en una forma de querer arruinarme la noche. Nos sentamos en un círculo. Yo al lado de Emma, mire a Sota y con la mirada le indique que no me gustaba que estuviera su novia, pero se que él está aquí por ella, porque ella debió manipularlo
— ¿Empezamos? —Menciona Draken con una gran sonrisa, miré a Emma y ella lo miraba con ojos de amor, o así lo veo yo
Todos dijimos que sí y comenzamos. Cruce miradas con Manjiro y rápidamente la aparte, mire la botella y está marco Mitsuya y Pah-chin. Le preguntó si verdad o reto y éste escogió verdad
— ¿Pah-chin, es cierto que te gusta alguien? —Pronuncia Mitsuya
— No... —Respondió nervioso y con un leve sonrojo
— Tienes que decir la verdad, Pah. Por eso escogiste esa opción —Mencionó Baji con una sonrisa burlona. Pah-chin suspiro nervioso y asintió
— Si... Si me gusta alguien
Después de confesar, los chicos molestaron a Pah, diciendo que tan tierno y bromeando. Volvimos girar la botella y esta vez la botella indico a Sota y a mi. Rápidamente, Yuri se acercó hasta el oído de Sota y le susurro algo
— Misa... ¿Te gusta alguien de este círculo? —Pude sentir como mi alma dejaba mi cuerpo, pero la agarre de la pierna y la devolví a el
— No, no me gusta nadie —No le quite mi mirada de la de él y en un segundo mis ojos cruzaron con los de Manjiro. Pude notar que Sota vio que vi a Manjiro, pero él no mencionó nada al respecto
Seguimos jugando y a Emma le tocó confesar varias cosas normales, al igual que a todos los demás chicos. Emma giró la botella y la punta cayó a Yuri y la otra parte... Por desgracia me apunto a mi
— Misaki... ¿Verdad o reto?
— Reto... —Hable entre dientes. No pude escoger de nuevo verdad porque ya lo había escogido muchas veces, así que no tuve de otra que escoger reto, supe que hice una mala elección cuando vi que su rostro reflejaba oscuridad
— Te reto a... Que beses a Pah-chin —Señaló a Pah-Chin con una sonrisa victoriosa. Alcé las cejas en forma de asombro y miré a Pah-chin, si ella pensaba que me iban a humillar, pues no. Aunque hubiera preferido besar a Baji o ha... Manjiro, e incluso a Mitsuya
— Yo... —No sabia que responder
— No tienes que hacerlo si no quieres —Emma me susurro. Me levanté de mi lugar decidida y me acerque a Pah-chin, me agache a su altura, y lo detalle, podía ver un sonrojo de su parte y como sudaba la gota a montones, acerque mis labios a su rostro y le di un beso en la mejilla
— Nunca especificaste qué lugar —Sonreí, pude notar como alguien me mataba con la miraba y era nada más, ni nada menos que Sota... Y También pude ver a Manjiro que no me quitaba la mirada de encima y pude notarlo algo... ¿Enojado? Mire a Yuri y ella volteo los ojos
La noche siguió hasta que el abuelo Sano se levantó y nos regañó porque estábamos haciendo mucho ruido. Y también porque ya eran las 12 de la mañana, Emma y yo nos despedimos de los demás, mi hermano se fue en la moto al igual que los demás.
Emma se dirigió al baño dejándonos a Manjiro y a mi a solas, en estos momentos no se que hacer ya que los nervios me iban a comer completita
— ¿Te divertiste, Misa? —Preguntó mientras se sentaba al frente mío
— Un poco... Me divertí y reí —Respondí nerviosa y mirando cualquier lugar
— Me alegra... —Se paró de su lugar y camino hasta salir de la sala, no sin antes guiñarme un ojo
Vi a Emma regresar del baño y rápidamente me pare y me acerque a ella
— Ya tengo mucho sueño, Emi
— Yo igual
Las dos caminamos hasta llegar a la habitación de ella, nos acostamos y nos arropamos
— Misa... Gracias por ser mi amiga...
— Emi... A ti también te doy las gracias por ser mi mejor amiga desde pequeña. Mis anteriores “Amigas” solo se acercaban a mi para manipularme y acercarse a Sota
— A mi... Ni se acercaban...
— Ahora ya es diferente, nos tenemos la una a la otra y siempre será así
Terminamos de hablar y las dos nos acomodamos para dormir. Intenté dormir, pero no pude ya que me dio sed, aunque Emma al instante que cerró los ojos se durmió. Me paré de la cama suavemente para no despertarla y salí de su habitación. Aproveche y camine hasta llegar al baño. Camine hasta la cocina y saqué un vaso, lo llené de agua y lo bebí
— ¿Misa? —Una voz dulce y ronca que ya conocía, hablo desde la entrada de la cocina— ¿Qué haces despierta? Son casi las 2
— Me dio sed... ¿Te desperté? —Pregunte mientras bebía el agua nerviosa
— No, no. Ya estaba despierto, solo vine por comida —Sonreí dulcemente. Vi como camino hasta la nevera y de esta saco un taiyaki, verlo me dio mucha ternura y tranquilidad
— ¿Comerás eso a esta hora?
— Si ¿Qué tiene de malo? —Pregunto un poco serio
— No, no, nada malo. Solo... No suelo comer cosas dulces y menos a esta hora
— ¿Por qué? —Le dio un mordisco y se apoyó sobre el mesón con suma interés en mi respuesta
— Es una historia larga...
— Entiendo... —Me observo, lo pensó y rompió un trozo de su taiyaki—.Toma
— Oh no, Manjiro... No, no, no puedo, pero muchas gracias
— ¿Me dejaras con la mano estirada? No suelo compartir mi comida y mucho menos si son mis dulces —Lo pensé y lo acepté—. Y por favor, no me llames Manjiro, dime Mikey, o también... como solías decirme cuando éramos pequeños
— Manji... —Reí al recordar cuando le llamaba así, le di una pequeña mordida al taiyaki y pude sentir como mis mejillas se enrojecieron al sentir el sabor del dulce en mi boca— Es muy rico... —Mis ojos se iluminaron al sentir el dulce sabor de chocolate, mire a Manjiro y este tenía migajas de taiyaki en la comisura en sus labios
— Lo se, a esta hora la comida sabe más deliciosa y aun no logro descubrir el porque —No pude aguantar y reí, casi me ahogo porque aún no había tragado la comida
— Manjir... Manji, tienes restos de comida en la comisura de tus labios —Le indique con la mano
— ¿En qué parte? —Él sonrió, parecía una sonrisa pícara, pero no le di importancia. Le indique en qué parte y Manji suspiró agotado y me miró, se limpió y se acercó a mi, se acerco tanto que pude notar que era unos centímetros más alto que yo
— Manji... —Estiró el brazo, cerré los ojos y escuche como sacaba algo atrás mío, mire y era un vaso, se separó de mí y fue al lavaplatos, pero no sin antes verme y sonreír. Se fue de la cocina con el vaso de agua en sus manos y lo que quedaba del taiyaki
Pero... ¿Qué acaba de suceder? —Pregunte a mi misma. Estuve a tan pocos centímetros de Manjiro, hasta pude oler su delicioso perfume de limón dulce. Después de unos minutos asimilando lo que pasó, regresé a la habitación de Emma y me acosté a dormir.
A la mañana siguiente me levanté temprano para bañarme, Emma me prestó un conjunto de ella, me vestí y me arreglé lo que pude. Al terminar de hacerlo, Emma y yo esperamos en la cocina mientras Sota llegaba, al esperar, Emma preparo el desayuno para el abuelo Sano y la de Manjiro, guardo la de Manjiro para cuando esté se levanté y la dejó en la mesa. Escuché como sonaba la bocina de una moto y al instante reconocí
— Ya llegó Sota —Avise y me acerque a Emma para darle un beso de despedida
— Te acompaño a la puerta —Ordena mientras se lava las manos y se quitaba el delantal de cocina
— Hasta luego, Señor Sano —Sacudí mi mano mientras esté leía su periódico en la mesa
— Adiós, hija
Salí de la casa y vi a mi hermano esperando en la moto de él, abracé a Emma y caminé a él, lo saludé, me puse el casco y me acomode en la moto, me despedí por última vez de Emma y el arrancó. Al llegar a casa, me bajé de la moto y entré. Al parecer mi mamá aún no llegaba así que tenía que aprovechar la mañana y hacer el almuerzo para cuando mi mamá llegue no tenga que hacer mucho esfuerzo
— Mamá vendrá a almorzar ¿Cierto? —Pregunté al entrar a casa
— Sí y también... —No termino de hablar y ya supe a quien iba a mencionar, mi peor tormento
— No, a ella no le pienso cocinar —Respondí decidida
— Misa... Dale una oportunidad, cuando la conozcas a fondo verás que te va a caer muy bien —Propuso en un tono suave, aunque su gruesa voz lo hacía notar como una orden. Se que solo lo dice para que le cocine
— Sota, créeme que me gustaría tratar de llevarme bien con ella, pero es imposible, ni siquiera me ha regresado la blusa que tú me obligaste a prestarle
— ¿No te agrada porque no te la ha devuelto? —Preguntó con ironía. Es normal las discusiones entre hermanos, pero cuando son cosas simples, no por alguien más
— No es solo eso Sota, si la vieras como la veo te darías cuenta que no te conviene
— Sólo estás celosa Misaki —Mencionó, lo mire y arqueé mis cejas ofendida. ¿Celosa? Bueno sí, un poco
— No es cierto, simplemente quiero lo mejor para ti, Sota. Al igual que quiero que dejes de estar en las peleas, sabes lo peligroso que es
— Misaki, sabes cuál es mi sueño y no voy a abandonarlo
— Es muy peligroso, cada que terminas lastimado... Me duele... Y ¡La inútil de tu novia no ha hecho nada para siquiera hablar contigo o curarte tus heridas, siempre soy yo! —Sota me fulminó con la mirada, pude notar como su labio inferior temblaba por la ira
— Tu no sabes nada, Misaki y te prohíbo que trates y hables mal de Yuri, ella es mi novia, así como soy el hombre de esta casa y tu me tienes respeto, también tenlo con ella
Odio tanto vivir en esta época, todos los hombres se creen superiores a las mujeres... Todo lo hacemos nosotras y ellos piensan que son mejores...
— Solo cuídate Sota, odiaría tener que visitarte en un hospital, de nuevo
Camine a mi habitación aguantando las lágrimas, no me gustaba discutir con mi hermano, y mucho menos si es por Yuri, ella nunca ha hecho nada por Sota, ella solamente está con él porque es el segundo al mando de la tercera división junto con Pah-chin
— Ojalá nunca la hubiera conocido... —Me dije a mi misma. Me limpie las lágrimas y al sentirme aliviada, salí de mi habitación y camine hasta llegar a la cocina a la cocina para hacer terminar de hacer lo que empecé