Cap. 1
Start La calma viene después de la tormenta...
Pero comenzar de nuevo después de haber sufrido y perder al amor de tu vida cuesta demasiado. Después de creer que podrías vivir una vida digna con la persona que robó tu corazón cuesta, después de un largo camino tratando de levantarte de nuevo y más cuando se hace en un lugar nuevo donde no conoces a nadie, dónde estás a kilómetros de tu ciudad natal y prácticamente sólo.
Aunque Chanyeol no estaba sólo...
-¡Papi! ¡Papi! - lo llamaba con euforia la voz dulce de una niña - ¡Despierta! ¡Es hora de ir a trabajar!
Chanyeol abrió los ojos lentamente, ya era costumbre que cada mañana su pequeña hija lo despertara con dicha euforia y entusiasmo. La pequeña niña de ojos color avellana, cabello oscuro y largo, de piel blanca y lechosa era la perfecta imagen de su padre. Baekhyun.
Cada día al abrir los ojos era ver la imagen de Baekhyun en el rostro de esa niña que por fortuna, era muy parecida a su padre y que a pesar de recordarle la amargura qué vivió casi cuatro años atrás, cuando perdió a Baekhyun, Chanyeol se sentía dichosos de tener a su lado esa niña que endulzaba cada uno de sus días. Sus ojos viajaban al pecho de la niña y ahí se encontraba un recuerdo más de Baekhyun. La cadena que él mismo le regaló en su cumpleaños veinticuatro antes de morir y que la pequeña portaba con gusto.
Y Sí, cuatro años se aproximaban ya desde aquel fatídico día.
La familia Byun estaba decidida a dar en adopción a la pequeña niña en cuanto se recuperará, al ser prematura habiendo nacido dos meses antes de lo previsto necesitó cuidados especiales. Los Byun querían evitar recordar lo más que se pudiera la tragedia con su hijo. Sabían perfectamente que esa bebé era la menos culpable y que solo era una inocente que necesitaba el cariño de su padre, pero él había muerto y ellos en ese momento no tenían nada de lo que la pequeña niña necesitaba. No eran desalmados pero conservar a la hija que su hijo “muerto” había procreado con un mafioso, no era una opción para ellos. Aunque más tarde se darían cuenta de lo dulce que sería la pequeña y les robaría el corazón.
Chanyeol en cumplimiento de su promesa hacia Baekhyun y por el amor que sintió cuando tuvo a la pequeña por primera vez entre sus brazos intervino. “Yo la cuidare” fue lo que dijo a los Byun quienes pensaron que se estaba volviendo loco al querer hacerse cargo de una niña que no llevaba su sangre. Pero fue tanta su insistencia que los Byun no tuvieron más opción que hacer el papeleo necesario para que la niña fuera registrada legalmente como una Park.
Fue difícil y complicado ser padre soltero para Chanyeol, sus padres sí lo creyeron loco al enterarse, más su hermana fue quien más apoyo le brindó. Yoora, que se encontraba viviendo en ese momento en el extranjero le dio la opción de ir a vivir con ella y colaborar en los primeros meses de vida de la pequeña. Ella tampoco tenía experiencia con bebés pero por su hermano aprendería junto con él.
Así que sin más, Chanyeol dejó atrás todo lo que vivió en Seúl en cuanto recibió a la niña y tomó un vuelo con rumbo a Nueva York, Estados Unidos. Que era donde actualmente vive en un pequeño departamento con su hija, un piso abajo del de su hermana.
- ¡Mi pequeño despertador chillón ha llegado! - dijo a la niña, tomándola entre sus brazos para hacerle un poco de cosquillas matutinas y repartir besos en sus mejillas regordetas- ¡La venganza de papá por despertarlo, está aquí!
- ¡Ya! ¡Basta¡ ¡Papi! - se quejaba la niña entre risas y retorciendo su cuerpecito en los brazos de su papi - ¡Ya no más!
Ambos eran felices y cada día de su vida lo disfrutaban. La pequeña estaba al tanto de la pérdida de su papá Baekhyun, aunque Chanyeol omitió el cómo fue que murió y lo sucedido antes de ese día. Sería algo traumático para la pequeña saber todo lo que su papá tuvo que sufrir para que ella pudiera nacer. Además la niña sabía que Chanyeol no era su papá de sangre, sino de corazón que era mucho más valioso que la misma sangre.
- Está bien - se rindió Chanyeol, sonriendo por la derrota de su hija - ¿Mi pequeña MinHyun tiene hambre?
- Ya no soy pequeña - respondió la niña, frunciendo el ceño y arrugando su nariz - He crecido y ahora soy grande - se soltó del abrazo de su padre y se puso de rodillas sobre la cama cruzándose de brazos - Ahora soy toda una mujer.

Chanyeol sonrió ampliamente porque esas palabras que su hija le daba seguramente eran las palabras de su hermana. Aunque pensándolo bien, su hija sí había crecido demasiado. Aún recuerda las noches que pasó en vela por el llanto de la niña , el circo, maroma y teatro que tuvo que hacer para lograr poner su pañal correctamente, sus primeros pasos y la felicidad que sintió al escucharla llamarlo papá.
Superar la muerte de Baekhyun tampoco fue fácil, bueno, a decir verdad aun no lo superaba. Sin embargo, el estar lejos del lugar dónde sucedió todo fue de mucha ayuda. Los padres de Baekhyun llamaban de vez en cuando a la pequeña para saber como se encontraba, al igual que dos veces por años iban a visitarla. Cuando el tormento de haber perdido a su hijo disminuyó fue que cedieron un poco ante esa pequeña que de todas formas llevaba su sangre.
Era una niña muy alegre y carismática, Siempre viendo el lado bueno a todas las situaciones y pese a su corta edad, todos los que la conocían pensaban que era una niña muy madura para su edad. Además, quien tenía el gusto de conocerla se daba cuenta que la sola presencia de MinHyun alegraba sus días.
- ¡Oh! ¡Si! - soltó unas risitas, atrajo a su pequeña una vez más en un abrazo qué la niña no rechazó- Eres mi pequeña mujercita.
El nombre de MinHyun, Chanyeol lo eligió. Según él era perfecto para la niña a pesar de ser un nombre más sonado para hombre que mujer no le importo, más por el significado. Min por Minseok quien fue el que más empatía mostró hacia Baekhyun, quien se identificó con él y brindó un apoyo como si de un hermano mayor se tratara. Hyun por Baekhyun. Quería que su hija además del parecido con su padre, llevara algo de su nombre.
Como todos los días se prepararon, Chanyeol para un día de ajetreado trabajo y MinHyun para un día más en la guardería. Era costumbre que Yoora estuviera preparando el desayuno para los tres y cuando Chanyeol y su hija estuvieran listos el desayuno ya estaba servido en la mesa.
- ¡Buen día! - saludó una sonriente Yoora, colocando los platos sobre la mesa - He preparado el desayuno favorito de mi sobrina favorita.
- Buen día- devolvió el saludo Chanyeol. Colocó a su hija en su asiento y luego él en su lugar - Qué yo sepa es la única sobrina que tienes.
- Aish, Chanyeol - gruñó la chica - Cierra el pico que aún así, es mi sobrina favorita y siempre lo será.
- Te quiero, tía Yoora - le dijo con voz dulce la pequeña al tiempo que aplaudió al escuchar las palabras de la mujer - También eres mi tía favorita.
El gran desayuno fue servido, huevos revueltos, un poco de tocino, fruta, jugo y cereal con forma de flores para MinHyun. Comían entre una plática amena, contando lo que había sucedido en su día anterior y MinHyun era la más entusiasta todas las mañanas relatando lo que sucedía en su guardería, la pequeña hablaba muy bien el inglés pero Chanyeol y Yoora se encargaron de enseñarle a la perfección el coreano, así que las conversaciones entre ellos siempre eran en ese idioma y el inglés solo cuando era necesario, de pronto el teléfono de Chanyeol sonó anunciando una llamada entrante.
El nombre de Oh Sehun estaba en la pantalla, se quedó mirando la pantalla de su teléfono dudando si responder o no. Ya sabía en realidad cual era el motivo de la llamada de su amigo y ex compañero de trabajo porque Sehun no perdía la oportunidad de convencerlo de volver pero Chanyeol no estaba seguro si era una buena idea regresar a Corea donde su corazón se había hecho trizas.
- Responde - Escuchó decir a Yoora, entonces la miró pensativo e indeciso - Es tu amigo.
Y sólo por eso Chanyeol respondió a la llamada, no olvidaba todo lo que Sehun hizo por él cuando Baekhyun se fue. Sehun es quien más lo ánimo y no es que los demás no lo hicieran pero Sehun como lo dijo Yoora, era su amigo y se portó como tal.
- Hola, Sehun.
- ¡Hey! Bastardo, pensé que no responderías - se escuchaba de buen humor - Acaso ¿Es por mi insistencia?
- No, estaba ocupado, sólo eso - respondió en tono neutral - Alistaba a MinHyun para ir a la guardería.
- Saluda a mi sobrina.
- De tu parte.
- Pero bueno - volvió al motivo de su llamada - Ya sabrás en realidad por qué te llamó aparte de saber como están ¿No es así?
El silencio se formó en la línea, Chanyeol no tenía una respuesta positiva para Sehun como los últimos seis meses que su amigo se dedicó a persuadirlo. No se sentía capaz de volver, de mirarlos a la cara aunque durante esos casi cuatro años recibió un par de veces la visita de sus amigos.
- Y tú sabrás cual es mi respuesta - dijo después de unos segundos de silencio - No estoy listo para volver.
- Que mal - chasqueo la lengua - Todos por acá te extrañamos.
- Y yo a ustedes.
- No creo que lo suficiente, ya hubieras regresado - y aquí estaba el lado manipulador de Sehun, ese que Chanyeol descubrió durante los últimos seis meses - Pero bueno, continua pensándolo. Tal vez tu puesto como líder no está disponible pero sabes que el comandante está dispuesto a darte un lugar en algún escuadrón.
Una oferta realmente tentadora para Chanyeol porque él amaba S.W.A.T y realmente fue doloroso abandonar su puesto y hacer a un lado la adrenalina qué experimentaba en cada misión por un puesto más bajo en una estación común donde pocas veces había tenido que ver algo interesante y que en ocasiones simplemente la pasaba detrás de un escritorio haciendo papeleo aburrido. Así de drástico fue el cambio al que tuvo que llegar.
- Y créeme que se lo agradezco, a final de cuentas no tengo el gusto de conocerlo y aun así me da un voto de confianza.
- Exacto, por eso te repito... No descartes la posibilidad de volver. Además, tu hija tiene derecho de conocer el lugar donde nació y sobre todo... - hizo una pausa, sabiendo que lo que diría removería cosas en Chanyeol - Tiene que conocer la tumba de su padre.
Porque durante esos años, Chanyeol no fue capaz de volver y mostrarle a su hija el lugar donde descansaba su papá. Le relató varias cosas y la pequeña sintió la ligera curiosidad de visitar la tumba de Baekhyun o de visitar a los abuelos en Corea pero Chanyeol siempre evadió ese tema, sintiendo aún en su pecho el vacío inmenso que quedó desde la muerte de Baekhyun.
- Lo pensaré.
- Bien, eso me agrada.
- No prometo nada.
- El que lo pienses ya es ganancia para mí.
Dicho esto, se despidieron y cortaron la llamada. Chanyeol se quedó con una extraña sensación porque rara vez Sehun le mencionaba a Baekhyun a sabiendas de cómo se sentiría al escuchar su nombre. Yoora y MinHyun lo observaban con atención, su hermana varias veces al igual que Sehun trató de convencerlo de volver con su equipo, de retomar su vida en Corea y hacer lo que amaba pero Chanyeol siempre se negaba y a ella no le quedaba más que respetar la decisión de su hermano por que de igual forma, ella disfrutaba de la compañía de los dos.
- ¿Qué es lo que tienes que pensar, papi? - preguntó la niña con su vocecita dulce y chillona- ¿Y porqué dices que no estás listo? Si yo te veo muy guapo para ir a trabajar.
Las palabras de MinHyun le robaron una sonrisa a Chanyeol, la niña era inteligente y nada se le escapaba.
- El tío Sehun quiere que vayan a visitarlo - Yoora se adelantó en responder, obteniendo una mala mirada de su hermano, ya que él nunca le había hablado claramente a su hija de ese tema - Pero papá como el ogro que es no quiere.
- ¡Sí! ¡Papi! ¡Papi! - MinHyun pegó un salto directo a los brazos de Chanyeol- ¡Vayamos a visitar al tío Sehunnie! ¡Y también podríamos ver a los abuelos, al tío Min, mi primo, al tío Dae, al tío Xing, al tío Nini, al tío Soo aunque sea gruñón, y también podríamos visitar a... - El semblante de la niña cambió de una emoción explosiva a un poco de tristeza, se sentó tranquilamente en el regazo de su papi y lo abrazo recargando su cabecita en el pecho de Chanyeol - Podríamos visitar a mi papi Baekhyun.
Chanyeol pudo pensarlo más y más y más como lo venía haciendo, pero la emoción que vio en el rostro de su hija con sus ojitos brillando pero a su vez la tristeza que la inundó, movió cosas en su corazón. Tal vez lo llevó a tomar una decisión tan repentina y más porque no le gustaba ver a su pequeña hija triste, con su mirada decaída y apagada. Le gustaba ver a MinHyun sonreír porque cada que lo hacía Baekhyun volvía a la vida en esa niña.
- Está bien - le respondió, apretando fuerte contra él a su hija y transmitiendo seguridad a la niña - Iremos a visitarlos.
Yoora sonrió satisfecha al haber logrado su cometido, porque muchas veces se lo dijo a Chanyeol al igual que la terapeuta a la que asistió luego de su pérdida. Necesitaba enfrentar su realidad y no seguir huyendo, superar y seguir adelante. Rehacer su vida con o sin pareja, solamente con su hija pero a final de cuentas avanzar en la vida y Yoora estaba segura que si su hermano volvía a Corea avanzaría, se recuperaría a él mismo. El brillo en sus ojos volvería a aparecer y las ganas de mirar hacia adelante, por él y por su hija.
- Bien entonces - se levantó de la mesa Yoora y comenzó a levantar los platos - No se preocupen por el equipaje, hoy es mi día libre así que yo haré sus maletas.
Un profundo suspiró salió desde el fondo del pecho de Chanyeol ¿Qué había hecho? ¿Ir en contra de sus deseos solo para complacer a su hija? Mientras que MinHyun saltó una vez más de la felicidad, por fin sabría dónde descansaba su papá Baekhyun.
Durante todo el camino a la guardería, MinHyun no dejó de saltar de la emoción, de parlotear sobre todo lo que haría estando en aquel lugar desconocido para ella, en que le gustaría celebrar su cumpleaños número cuatro con sus abuelos y tíos adoptivos. Aunque Chanyeol pensó que eso era absurdo porque estaban a mediados de julio y el cumpleaños de MinHyun era a finales de septiembre, justamente el mismo día que cumplía años el hijo de Minseok y Jongdae, y para eso aún faltaba tiempo y él no planeaba quedarse en Corea hasta entonces.
Chanyeol aún recuerda cómo vivió su cumpleaños número treinta y uno. Encerrado en su departamento, rodeado de tristeza y malos pensamientos, ahogándose con sus propios sentimientos. En ese entonces aún no tenía con él a MinHyun, se hizo cargo de ella un par de meses después cuando se sintió un poco mejor y los padres de Baekhyun le informaron lo que pretendían hacer con la bebe, pero fue gracias a la pequeña que logró salir adelante y abrir un poco su mente y su corazón a pesar de que el día en que celebraría un año más de vida de la pequeña, conmemoraba un año más de la muerte de Baekhyun
¿Qué cosas no?
Su mente continuó dispersa en sus pensamientos una vez dejó a su hija en la guardería que estaba cerca de la estación de policía. De hecho, durante toda la mañana no logró concentrarse, tanto que cuando se colocó su uniforme de oficial olvidó su arma y en su lugar llevó un cilindro de gas.
- Pareces muy distraído Park - hizo la pequeña observación el comisario a cargo de la estación - Con eso te garantizo, matarás sólo a una mosca - señaló el hombre la botella en la funda de su arma - ¿Qué sucede? Anda, sabes que puedes contarme lo que sea.
Chanyeol miró a donde su jefe señalaba percatandose de la botella, cerró sus ojos y soltó un profundo respiro. Desde el momento en que dio el Sí a su hija, un caos se formó en su interior de sólo pensar en volver a pisar Corea. Abrió lentamente sus ojos después de unos segundos, miró a su jefe y se sentó en la silla frente al escritorio del hombre, ese hombre que lo recibió de la mejor manera posible y siempre se vio amable y dispuesto ante su llegada.
- Quiero solicitar un permiso - dijo una vez sentado en la silla - Un par de días o semanas tal vez.
- ¿Irás de vacaciones con tu hija? - preguntó el comisario, era extraño que Chanyeol solicitará un permiso ya que durante su estancia en la estación, muy a penas había pedido uno o dos días para pasar tiempo con su hija - Eso es bueno, esa pequeña necesita pasar más tiempo contigo.
- No son vacaciones, jefe - respondió, logrando que la expresión de su jefe se tornara algo confusa y curiosa a su vez - Volveré a S.W.A.T- su jefe abrió los ojos con sorpresa, Chanyeol era su mejor oficial y ahora lo abandonaría- Pero sólo es una visita no se preocupe, no pienso quedarme.
Pero el comisario estaba al tanto de la insistencia de S.W.A.T porque su agente volviera a y tomara su lugar, Chanyeol se lo venía contando desde la primera vez que Sehun le pidió volver y sabía que existía la posibilidad de que ese momento llegará algún día y tal vez estaba más cerca que nada.
- Está bien, Park - dijo el comisario, resignado a pesar de que Chanyeol le dijera que volvería- Tómate los días que necesites, pero... - lo miró por unos segundos, directo y sinceramente - Considera la idea de quedarte allá. Sé que tus heridas aún no sanan del todo pero tu vida está allá.
- Mi vida esta donde mi hija esté- interrumpió al hombre - Se que es algo estúpido huir por lo que sucedió y que tal vez algo inmaduro de mi parte querer escapar de mi pasado y no afrontar las cosas como son.
- No es estúpido, Park. Sólo que como dices, no puedes huir de los lugares o las personas que te recuerden al padre de tu hija.
Chanyeol pensó que su jefe tenía razón, escapar de todo lo que le recordara a Baekhyun sería un cuento de nunca terminar porque su hija era la principal persona en recordarle día a día lo que sucedió y de ella no podía escapar por el simple hecho de que la amaba, era su hija, su pequeño tesoro y lo único que le quedó de Baekhyun además del recuerdo de su hermosa sonrisa brillante.
- Anda, toma el resto de la tarde para ordenar tus cosas - dijo el jefe, levantándose de su silla acercándose a Chanyeol para invitarlo a retirarse - Seguramente MinHyun está contenta con la noticia.
- Lo está- dijo, levantándose y dirigiéndose a los casilleros - Gracias, jefe.
Cómo se lo dijo su jefe, Chanyeol se tomó la tarde para volver a casa y aprovechando que MinHyun seguía en la guardería, no perdió la oportunidad de agradecerle a su hermana por todo lo que había hecho por él y su hija, cómo si ya fuera definitivo que no regresaría.
- En verdad te agradezco - comenzó Chanyeol, guardaba su propia ropa en su maleta mientras su hermana la doblaba correctamente sentada al borde de la cama - Por todo lo que hiciste y haces por nosotros.
- Ay hombre, no tienes nada que agradecer - dijo Yoora agitando su mano para restar importancia a las palabras de su hermano - Lo hago con gusto, aunque bueno... ya sabes que me sorprendió mucho cuando llegaste aquí con una bebé en brazos y que ni siquiera lleva tu sangre - suspiró la mujer - Ha sido el acto de amor más grande que he visto, Channie. Eres un gran hombre.
Y nunca se arrepentiría de eso, Chanyeol estaba satisfecho con lo que hacía como padre, con lo que podía darle a su hija con el esfuerzo de su trabajo y que pese a que los padres de Baekhyun se ofrecieron a darle una gran cantidad de dinero mensualmente para los gastos de la niña, él lo rechazó alegando que era una Park y era su responsabilidad sacar adelante a su hija, aunque mal no le iba ese dinero pero igual no aceptó el dinero.
- Amo a mi hija - le dijo, la miró de reojo y siguió guardando sus pertenencias - Lleve o no mi sangre es mi hija y haría todo por ella. Para protegerla.
Yoora guardó silencio, conocía la historia de Chanyeol y Baekhyun, cada detalle y sobre todo que el mafioso aún seguía libre y ya llevaba mucho tiempo pensando que esa era la principal razón de Chanyeol para no querer volver a Corea, Choi Siwon seguía gozando de su libertad, o eso pensaban, al no haber encontrado rastros de su cuerpo en aquel incendio era lo más probable.
Entendía la necedad de su hermano de no querer volver y exponer a algún peligro a la niña.
- Eso lo sé bien, Chanyeol - dijo luego de unos segundos de silencio- Así que no tengas miedo de volver, tú mejor que nadie cuidará bien de MinHyun.
“Con mi propia vida” pensó Chanyeol, porque esa niña se convirtió en lo más importante en su vida, en lo mejor que pudo tener en un momento tormentoso.
Yoora se encargó de comprar los boletos de avión para su hermano y sobrina, el vuelo saldría a la mañana siguiente, así que esa tarde y noche se encargaron de que MinHyun se mantuviera despierta para que se dedicará a descansar durante el vuelo.
La emoción en la niña era demasiada, al contrario de Chanyeol. Un sentimiento extraño se instaló en su pecho, cómo si lo alentara a detenerse de su viaje y al mismo tiempo lo impulsaba a hacerlo.
La mañana llegó muy pronto para el gusto de Chanyeol, así que apresurados por Yoora salieron del edificio.
MinHyun iba saltando en su asiento de emoción, mientras Chanyeol se hundió en sus pensamientos y en ese extraño sentimiento que aún picaba en su pecho.
- Llegamos, hermanito - anunció Yoora con una sonrisa enorme en su rostro, compartía la emoción con su sobrina.
Chanyeol miró a su al rededor percatandose que se encontraban en el aparcamiento del aeropuerto, bajó en silencio para abrir la puerta trasera del auto y ayudar a su hija a bajar. Esa pequeña niña que no sabía Chanyeol donde guardaba tanta energía, la pequeña se adentró al lugar tomada de la mano de su tía, Chanyeol las seguía con la pila de maletas. Sin embargo, se detuvo al percatarse de la alegría en el rostro de su hija, ese rostro que era la viva imagen de Baekhyun. Como en cámara lenta la pequeña se movía, su cabello largo y lacio se ondeaba, y ese sentimiento extraño dentro de Chanyeol se esfumó como por arte de magia.
Ver a MinHyun feliz lo hacía feliz a él.
Una vez más continuó con su camino, alcanzando el paso apresurado de su hija y su hermana.
Sólo un corto rato fue lo que tuvieron que esperar para que en la bocina del aeropuerto anunciaran su vuelo.
- Los voy a extrañar mucho- Dijo Yoora casi a punto de llorar - Mi vida no sera igual sin ustedes dos.
- Que dramática eres - le dijo Chanyeol entre risitas - Sólo nos iremos al otro lado del mundo.
- ¿Y crees que eso es poco? - la mujer comenzó a soltar sus lágrimas- Ya no veré a mi sobrina favorita.
- Y la única que tienes, tía - recalcó lo evidente la pequeña niña, aferrándose a su tía para abrazarla con fuerza - Te voy a extrañar.
- Y yo a ti mi pequeña - Yoora correspondió el abrazo de su sobrina y miró a su hermano quien la miraba con una sonrisa burlona - A ti también, gigantón.
Con una emotiva despedida MinHyun y Chanyeol se alejaron de Yoora quien aún estaba hecha un mar de lagrimas, porque era cierto que su vida ya no sería la misma sin esos dos y pese a que el plan de Chanyeol era sólo ir de visita a Corea como lo dijeron a MinHyun, Yoora sabía que existía la posibilidad de que su hermano cambiará de opinión y retomará su vida en Seúl.
- Les deseo la mejor de las suertes- susurró la mujer, secando las lágrimas en sus mejillas con la manga de su chaqueta y girando para salir del aeropuerto - Los extrañare demasiado.
En el avión, MinHyun estaba completamente sorprendida con todo, era la primera vez que subía a uno y todo le parecía increíble. Chanyeol pensó en la idea de su hija asustada, llorando e intentando bajar del avión, sin embargo, fue todo lo contrario. MinHyun estaba ansiosa porque el avión despegará. Y una vez así fue, la niña sólo lloriqueo un poco pero de la emoción que las alturas le causaron, Chanyeol la miraba con asombro porque realmente tenía una hija muy valiente.
Se sentía afortunado de poder tenerla en su vida y cuidar de ella. Aunque a veces pensaba que necesitaba hacer más por la niña, era evidente que estaba haciendo un buen trabajo.
Luego de una hora de vuelo la primera en caer rendida ante los deseos de morfeo fue MinHyun, Chanyeol la observaba como le gustaba hacerlo, no perderse de cada detalle del rostro de su hija y encontrar aquellos pequeños rasgos de Choi Siwon en sus lindas facciones era lo único malo de ese asunto. Era inevitable que la niña no tuviera el mínimo parecido con su padre biológico.
Chanyeol se perdió en un sueño profundo al cabo de dos horas de vuelo. Su mente jugando algo sucio con sus recuerdos, la imagen de Baekhyun dando a luz aquel día en la bodega y todo ardiendo en llamas, no le permitían descansar por completo. Ese sueño ya había aparecido en su mente, durante bastante tiempo sin intención de salir de su cabeza, pero cuando Chanyeol comenzó su terapia para sanar sus heridas esas imágenes poco a poco se fueron disipando de sus sueños.
Y ahora...
Una vez más ese sueño tormentoso había vuelto, removiendo sentimientos en su corazón.
Abrió sus ojos de golpe, el sudor bajaba por su frente, el sueño había sido tan real como si estuviera reviviendo aquel día. Miró a su alrededor, su hija aún dormía al igual que la mayoría de los pasajeros, sin embargo, él ya no logró conciliar el sueño. Lo que restó del viaje, su mirada se mantuvo fija en el cielo a través de la pequeña ventana para pasar a su hija y las imágenes de su mal sueño no lo abandonaron.
- ¿Qué me está pasando? - se preguntó - ¿Porqué ahora viene a molestarme una vez más ese maldito sueño?
Así se mantuvo por unas horas más hasta que sintió a MinHyun removerse en su lugar, al parecer la pequeña estaba despertando. La miró como se movía y abría lentamente sus ojitos hasta caer en su persona.
- ¡Hola mi pequeña! - le sonrió a su hija - ¿Dormiste bien?
- ¡Hola papi! - la niña sonrió, tallando sus ojitos para quitar lo adormilada qué estaba - Sí, dormí como un bebé.
Una frase más que su hija había adoptado de su tía Yoora, pensó Chanyeol. Las horas restantes del vuelo las pasaron conversando, MinHyun sentía mucha curiosidad por el lugar al que iba con su padre y Chanyeol respondió gustoso cada duda de su hija que se maravillaba cada vez más. No obstante, el vuelo llegaba a su fin, algo que Chanyeol no esperaba con la misma emoción que su hija.
La llegada fue anunciada por el piloto del avión, pidiendo a los pasajeros ajustaran sus cinturones de seguridad.
Para MinHyun fue una experiencia divertida sentir el cosquilleo en su cuerpo, especialmente en su estómago a la hora de aterrizar. Pero para Chanyeol todo se sentía cada vez peor.
Cuando el avión tocó tierra, MinHyun se deshizo de su cinturón de inmediato pero su papi se quedó congelado en su lugar.
- ¿Estás asustado, papi? -preguntó MinHyun con preocupación al ver el rostro pálido de su padre quien solo la miró - La próxima vez que viajemos puedo tomar tu mano si quieres, para que no tengas miedo.
Pero realmente Chanyeol no sentía miedo de volar. Su miedo era inmenso por estar de nuevo en ese lugar. Aunque no del todo miedo, sino varios sentimientos qué se pusieron de acuerdo para atacar al mismo tiempo.
- Estoy bien, mi pequeña - le respondió, desabrochando su cinturón- Creo que sí, deberías tomar mi mano.
La pequeña sonrió ampliamente, Chanyeol se puso de pié y tomó la mochila de MinHyun y la suya del maletero, y así, juntos bajaron del avión.
Una vez bajaron y obtuvieron su equipaje, se dirigieron a la salida del aeropuerto. Chanyeol se detuvo en cuanto el aire del exterior golpeó su rostro. Miró todo a su alrededor y parecía que nada había cambiado.
Sin embargo, aquel extraño sentimiento que llegó a él aún estando en Nueva York, volvió.
No sabía porqué, pero era realmente extraño, como si intuyera que algo pasaría, que algo nuevo venía a su vida. Sacudió su cabeza, tratando de enfocar sus pensamientos aunque difícil le resultará hacerlo. Avanzó una vez más tomado de la mano de su hija y acompañado de ese sentimiento.
Lo que Chanyeol no sabía era que ese extraño sentimiento venía acompañado de sucesos que cambiarían su vida y la de su hija por completo. Porque ese sentimiento sólo lo estaba poniendo sobre aviso de lo que el destino le tenía preparado en su regreso a Seúl.
El destino tenía una nueva jugada, una nueva misión y no sólo para Chanyeol...