1
JIMIN
― ¿Estás seguro de que no quieres dejar eso y volver a mi casa? ―Lee me ve cuando el semáforo se pone verde y quita el pie del freno―. Es un poco temprano para la cena.
Veo hacia abajo a la fuente fría de lasaña en mi regazo, la tapa de papel de aluminio se arruga bajo mi agarre.
―Sé que es temprano, pero no es que vayamos a comer en cuanto lleguemos ahí. ―Intento no tomarme como algo personal que no quiera probar mi comida―. Y no ha pasado tanto tiempo desde la cirugía de Taehyung, así que probablemente se acueste bastante temprano.
Lee tamborilea con los dedos sobre el volante.
―Él no es contagioso o algo así, ¿verdad?
Mi boca se abre y me toma un momento responder.
―Tuvo que operarse de la espalda por una caída.
Quiero agregar que a menos que puedas contagiarte de la torpeza, entonces no, no es contagioso, pero la mirada de exasperación que lanza en mi dirección es suficiente para callarme.
Presionando mis labios, veo por la ventana, dejando que Lee siga los comandos de voz del GPS hasta la casa de mi amigo.
Cuando nos conocimos el mes pasado, su personalidad intelectual y recatada me atrajo. Parecía sofisticado, y había pasado mucho tiempo desde que un hombre bien parecido coqueteó abiertamente conmigo.
Absorbí su encanto como un calcetín en un charco, y fue súper considerado en nuestra primera cita, y aún muy amable con nuestra segunda, pero desde que me abrió la puerta hoy, ha sido un poco hijo de puta.
Supuse que todo el asunto del sexo en la tercera cita era solo un dicho, pero está actuando como... quejumbroso, y tengo que preguntarme si está siendo así porque pensó que nos acostaríamos.
Lo cual es estúpido porque esta no es esa clase de cita, y él fue el que se ofreció como voluntario para venir conmigo hoy. Probablemente debería haber tomado eso como una señal: el hecho de que se abrió paso el día de hoy cuando le dije que estaba libre mañana.
Uso mis dedos para asegurarme de que el papel de aluminio esté seguro.
No planeé presentarle a Lee a nadie hasta que fuéramos en serio, y ahora creo que es seguro decir que no nos pondremos serios porque no tengo intención de volver a verlo. Este comportamiento no es nada atractivo.
Además, sé que le dije que a Taehyung le operaron dos vértebras.
¿Él es contagioso?
¿Quién pregunta eso?
Lee enciende la luz intermitente y reduce la velocidad para girar en la calle de Taehyung.
―Si no quieres quedarte, lo entiendo totalmente. ―le digo, esperando que tome la salida que estoy ofreciendo―. Simplemente puedes dejarme.
―No ―suspira―, dije que vendría, y soy un hombre de palabra. ¿Qué le parecería a tu amigo si yo no apareciera?
Mis dientes presionan mi labio inferior. Esta es mi oportunidad de decirle que no se lo mencioné a Taehyung porque no estaba seguro de que realmente fuera a venir.
Pero no quiero parecer grosero y hacer que las próximas horas sean más incómodas.
Levanto una mano para señalar.
―Es la casa amarilla. Hay un camino de entrada en la parte de atrás, pero creo que está bien estacionarnos en la calle aquí.
Estamos en un lindo vecindario de clase media no lejos de Minneapolis. Los árboles maduros cubren la calle con sombra, protegiéndonos del cálido sol de julio.
Lee estaciona su auto en paralelo en uno de los espacios libres de la calle, y espero hasta que apague el motor antes de desabrochar y abrir mi puerta.
Me cuesta un poco maniobrar para salir de su auto deportivo bajo sin tirar la pasta en mi regazo, pero me las arreglo.
Cuando camina por la parte trasera del auto para unirse a mí en la acera, le acerco el plato.
― ¿Puedes sostener esto por un segundo?
Casi me sorprendo cuando lo toma sin comentarios, así que no pierdo tiempo en arreglarme la ropa.
Fue difícil decidir un atuendo para hoy, ya que solo he visto a Lee dos o tres veces si cuentas la noche que nos conocimos, todavía estoy en la fase de vestirme para impresionar, pero mi amigo acaba de someterse a una maldita cirugía de espalda, lo que significa que es poco probable que se vista elegante para una cena temprana en casa. Entonces, recorté la diferencia con un par de pantalones cortos de mezclilla deshilachados, una playera sin mangas con estampado y tenis dorados.
Los pantalones cortos se deslizaron demasiado mientras estaba sentado, por lo que se necesitan algunos movimientos y tirones para que la tela vuelva a su lugar. Son lindos y objetivamente se ven bien, pero nunca me han gustado mis piernas, siempre han sido demasiado grandes, lo que significa que no puedo pensar en ponérmelos porque lo pensaría demasiado y me estresaría, pero me gusta que sean lo suficientemente largos para evitar que mis muslos se rocen, porque lo único más doloroso que la compañía de un hombre decepcionante, son las rozaduras.
Niego con la cabeza hacia mí mismo, mientras me paso las manos por la parte delantera de mi playera. El atrevido estampado ayuda a aplanar visualmente algunas de mis... ondas.
Uno pensaría que después de treinta y dos años de ser “de huesos grandes” como decía mi familia, sabría cómo vestirme, pero todavía estoy tratando de averiguarlo. Gracias a algunas cuentas de positivismo corporal que encontré en las redes sociales a principios de este año, he estado tratando de abrazar mi suavidad usando ropa más ajustada y reveladora. Supuestamente es una forma de abrazar mi sexualidad, en lugar de tratar siempre de ocultar mi cuerpo, y va bien, pero es un proceso, y las vibraciones extrañas de Lee me hacen sentir un poco sobreexpuesto en este momento.
Me tiende la lasaña, claramente no dispuesto a llevarla a la casa por mí.
Está en la punta de mi lengua decirle que se vaya, pero sale un gracias en su lugar.
Lee mueve un brazo hacia la acera.
―Después de ti, my baby.
Una sonrisa tira de mis labios cuando paso junto a él. Okey, tal vez estoy siendo demasiado duro con Lee hoy.
Cuando llegamos a la puerta principal, Lee pasa junto a mí para tocar el timbre, y luego se mueve para que estemos uno al lado del otro.
Pasan unos segundos, como era de esperar, antes de que la puerta se abra y revele a mi amigo.
― ¿Jimin? ―El rostro de Taehyung se cubre con una sonrisa confusa.
― ¡Hola! ―lo saludo con una sonrisa―. ¡Mírate caminando!
El resopla y le da una pequeña sacudida a su andadera.
―Los doctores me dicen que necesito mantenerme móvil.
―Bueno, te ves increíble ―le digo.
―Gracias. ―Observo cómo sus ojos se deslizan hacia Lee y luego hacia mí―. No sabía que estabas viendo a alguien ―susurra, sabiendo que el hombre a mi lado puede escucharlo.
No estoy seguro de cómo presentarlo, y solo le digo: “Este es Lee”. Inclinando mi cabeza en su dirección ya que mis manos todavía están ocupadas.
Intercambian las cortesías habituales mientras se dan la mano antes de que Taehyung se gire hacia mí.
―Lo siento, me estoy distrayendo. ¿Qué son...? ―Sus ojos se posan en el molde cada vez más pesado de lasaña que tengo en las manos― Oh, Dios, ¿¡eso era hoy!? ―Se golpea la frente con la palma de la mano―. Pensé que era el próximo sábado que vendrías.
― ¡Oh, no! ―El calor se arrastra por mi cuello. Si él nos echa, me derretiré de la vergüenza―. Probablemente fui yo quien se equivocó. ―Lo digo, a pesar de que revisé nuestros mensajes de texto cuatro veces en los últimos cuatro días, aseguránYoongie de que era el día adecuado―. Bueno, puedes meter esto en el congelador si quieres. ―Levanto la comida―. Guárdalo para otro día, o el próximo fin de semana.
―No, no. ―Niega con la cabeza―. Adelante, por favor. ―El da un paso atrás―. Una de mis amigas está aquí con su hermano. Trabajamos juntos en un evento esta primavera y solo quería ver cómo estaba.
―Bueno, eso es amable de su parte. ―Sigo a Taehyung al interior de la casa―. ¿Y trajo a su hermano? ―Por alguna razón, eso me hace reír.
Taehyung se inclina para que solo yo pueda ver su rostro, luego abre mucho los ojos y se abanica.
Al parecer, el hermano es guapo.
Esto probablemente será incómodo, chocar con los invitados que ya tiene, pero tener un poco de atractivo visual no puede hacer daño. Sobre todo, porque, a partir de mañana, voy a renunciar a los hombres. Porque Lee todavía no ha quitado este plato de mis malditas manos y siento que mis brazos se van a caer.
Taehyung marca el ritmo, y nos abrimos paso por un pasillo hacia la sala de estar situada en la parte trasera de la casa. La longitud del pasillo está revestida con arte.
Mi amigo administra varias galerías de arte, que es como nos conocimos, y divide su tiempo entre aquí y Chicago, por lo que es comprensible que tenga una colección increíble.
A medida que nos acercamos a la sala de estar, puedo escuchar el bajo murmullo de voces.
Disminuyendo la velocidad, dejo que Taehyung entre arrastrando los pies en la habitación primero y trato de relajar mis hombros.
―Oigan, espero que no les importe que mi amigo Jimin y su novio se unan a nosotros.
Me cuesta no hacer una mueca cuando lo escucho llamar a Lee mi novio, pero no vale la pena corregirlo.
Doy el último paso hacia la habitación y veo a la amiga de Taehyung sentada en el sofá, y junto a él, como prometió, hay un hombre.
Ya ni siquiera camino y casi tropiezo.
Porque, Dios, qué hombre. La carita de Taehyung abanicándose no fue suficiente advertencia de lo sexy que es este hombre.
Está vestido demasiado bien para un fin de semana. Básicamente es un traje, pero sin el saco del traje, como si lo hubiera tirado a un lado cuando le dio demasiado calor, y su camisa blanca ajustada tiene los dos botones superiores desabrochados, con las mangas enrolladas hasta la mitad de sus antebrazos. Además de la forma en que está echado hacia atrás, con las rodillas abiertas, estirando la tela de sus pantalones hasta el límite... Santo Cristo, está funcionando a su favor.
Y su rico cabello castaño, del mismo color que el de su hermana, está recortado a los lados, del mismo largo que su barba, con el cabello en la parte superior de su cabeza un poco más largo. Apuesto a que usualmente lo tiene peinado hacia atrás perfectamente, pero como el resto de él, su cabello está un poco despeinado.
Pero cuando mis ojos se mueven hacia arriba y se fijan en los suyos, doy un paso atrás.
Hay algo ahí. Algo salvaje.
―Hola ―la chica al lado del hombre diabólico levanta su mano en un saludo cortés.
Feliz por la distracción, levanto un poco el plato en mis manos a modo de saludo.
Casi había olvidado que todavía estaba sosteniendo esto. Ahora que lo pienso, mis dedos comienzan a hormiguear.
Realmente necesito trabajar en la fuerza de mi brazo.
―Lo siento, nos acabamos de cruzar ―mi risa suena tan poco natural como se siente―. Confusión de calendario.
La chica pone rostro de comprensión.
―Todos lo hemos hecho.
Me encojo de hombros, sin creerle realmente. Está vestida tan bien como su hermano, con un llamativo conjunto, sin parecerse en absoluto a alguien que aparecería en el momento o el lugar equivocados.
No es que yo hiciera eso.
Taehyung se dirige a una de las sillas abiertas con respaldo alto, mientras yo permanezco de pie, cambiando mi peso en el incómodo silencio.
Cuando finalmente escucho los pasos de Lee acercándose detrás de mí, me deslizo un poco hacia un lado.
Debe haberse distraído con algunas de las obras de arte, que generalmente puedo apreciar, pero que él entre detrás de nosotros solo hace que todo sea más extraño.
Señalo usando un codo.
―Todos, este es Lee. ―Dejo el título fuera y me doy cuenta de que tampoco sé los nombres de los hermanos.
―Encantado de conocer... ―La chica comienza justo cuando Lee aparece, pero se detiene, y su cabeza se sacude hacia atrás como si alguien le hubiera arrojado una bebida al rostro―. ¿Taemin?
Lee se detiene a mi lado.
Se detiene, como si hubiera chocado con una pared.
La mujer me ve, luego vuelve a ver a Lee.
― ¿Qué mierda es esto?
Los veo de un lado a otro, preguntándome cómo se conocen, y por qué ella lo llama Taemin.
―Lisa… ―Lee grazna la palabra.
¿Es su nombre?
Observo a la mujer apretar la mandíbula mientras se levanta para ponerse de pie.
― ¡¿Este es el trabajo que tuviste que hacer hoy?! ―Señala con un dedo de punta roja en mi dirección.
Oh, no.
Oh, no, oh, no, vamos.
―Lee, ¿qué está pasando? ―le pregunto al hombre que está a mi lado, mientras el temor llena mi estómago.
―Su nombre es Taemin. ―La mujer, Lisa, muerde―. Y él es mi esposo mentiroso, infiel y pedazo de mierda.