Capitulo Uno
— ¿Qué crees que haces? — la imagen de Chifuyu tratando de ponerle ropa a Helios apareció frente a mi, ambos en mi departamento — No hagas sufrir al pobre de Helios.
— Debemos de llegar a un acuerdo sobre los nombres, tu le dices Helios, Baji-san le dice Peke J y yo le digo Excalibur.
— Al gatito le gusta — le sonreí a Helios, quién se estrujaba en mi pierna.
— Le gusta tener muchas personalidades — me sonrió mientras guardaba la ropita qué estaba a nada de ponerle.
— Mira — dije mientras buscaba algo en mi bolsa — lo vi y pensé en ti, y este es para Excalibur.
Era un tomo del manga qué Fuyu estaba leyendo y un sombrerito para Helios.
— ¡Wooooow Lexi, no debiste haberte molestado! — estaba muy rojo, demasiado diría yo — Excalibur mira lo que te compro tu mami, dale las gracias — el minino maulló y fue junto a Chifuyu, yo, mientras tanto estaba roja por la palabra “mami ”
— Todo sea por mi gatito favorito y mi mejor amigo — sonreí al ver como venia hacia mi.
Escuchamos como tocaban la puerta, y los tres, como buenos chismosos qué somos, fuimos a ver quien era. Helios era un chismoso de lo peor y eso quedava más que claro. Chifuyu miró por el agujero de la puerta y, a los pocos segundos abrió con demasiada alegría .
— Hola corazón — era Baji, venía caminando hacia mi y yo abrí los brazos para abrazarlo — ¿Qué te hacen estos seres demoníacos?
Claro que le hablaba a Helios
— No le estábamos haciendo nada — bufé enojada — ¿A qué viniste Kei-kun?
— Vine por que Mikey hizo una reunión de emergencia — iba a agarrar a Helios para meterlo a su transportadora, pero él lo quito de mi alcance — es solo para capitanes y subcapitanes, muñeca.
— ¿Y para la dama de la Toman? — inquirí con una sonrisa coqueta.
— Anda Kei, déjala ir.
— No entra en mi Chifuyu, así lo decidió Mikey — me volteó a ver y yo le saqué la lengua.
— Soy mejor que ustedes — dije enojada.
— No te enojes linda, también estas invitada — Kei me sonrió.
— ¿Y si no quiero? — lo desafié con la mirada, él dejó a Peke J en el piso sin quitar la mirada de mi.
— No te estamos pidiendo permiso nena — me sonrió, que linda sonrisa tiene compadre.
— Esta bien, me iré a cambiar.
Entre a mi cuarto y le puse seguro, más que nada por la costumbre. Busque en mi closet mi chaqueta de la pandilla y la aventé a mi cama, seguro Mitsuya se esta retorciendo donde sea que este por como trato su bella creación. Había muchísimo calor últimamente así que busque alguna camiseta sin mangas en mi cajonera, tenia varias pero a mi siempre me gusto el negro, la agarre y me la puse junto con un pants suelto y la chaqueta en hombros.
— Vamos — dije mientras salía de mi cuarto llamando la atención de mis amigos y de nuestro gatito.
— ¿Vas a ir así? — Baji preguntó con un gesto en el rostro.
— Déjala Baji-san, hay mucho calor — Fuyu regaño con la mirada a Baji, me gustaba que peleaban como un matrimonio.
— Pero va muy fresca, vas muy descubierta Lexi —ahora se dirigió hacia mi.
— Me siento cómoda, gracias por preocuparte Kei-chan pero traigo mi chamarra por si las dudas — le sonreí.
— Sí alguien te mira, lo golpeo — fue lo único que dijo antes de salir por la puerta.
— Amo los cambios de humor de Keisuke — solté con sarcasmo.
— Déjalo, tiene hambre seguro — Chifuyu lo defendió, como siempre.
— Entonces vámonos antes de que incendie un auto — abrí la ventana para que Helios saliera si quería.
Pasamos por un McDonald’s rumbo al templo, yo iba en la moto de Chifuyu porque es el más prudente al manejar.
— Me podría dar tres hamburguesas con papas grandes y unos Nuggets de pollo, por favor — Baji le pidió a la mesera.
— ¿Todo eso comerás Baji-san? — Chifuyu y yo lo vimos asombrados.
— Dos hamburguesas para mi, una para Matsuno y los Nuggets para Lexi.
— Awwww gracias Kei — lo abrace por el cuello y el solo me empujaba riendo.
— Si si si, una palabra de esto y te mato.
— Atrévete Edward — lo miré con una sonrisa falsa y una mirada firme, había practicado tanto para esto.
— ¿Comeremos aquí? — en una forma de apaciguar el momento, Chifuyu interrumpió nuestra pequeña discusión.
Después de comer fuimos al templo, de lejos vi a Mitsuya así que corrí a saludarlo.
— Hola pequeña — Takashi me saludo sonriente.
— Hola Kashi, hace tanto no te veía — lo abracé y sentí el embriagador olor de su perfume, un toque de madera muy muy sutil.
— Nos vimos la semana pasada Ale — sonrió mientras se ruborizaba, me gustaba como se ponían rojos conmigo.
— Pues siempre es grato verte — sonreí de vuelta — ¿Cómo han estado mis niñas?
— Han preguntado por ti, ¿Cuándo tienes tiempo libr e? Podrías ir a la casa a jugar, si quieres.
— Por Luna y Mana me hago tiempo — dije mientras revisaba una agenda imaginaria — el jueves estoy libre.
— Entonces el jueves paso por ti a tu escuela — yo sonreí y asentí.
A los minutos inició la reunión, esta vez era de un confrontamiento con otra pandilla y aparentemente era la única que tenia un mal presentimiento, pero no podía opinar.
—¿Qué opinas Alexia? — la voz de Manjiro y las miradas sobre mi, me hicieron erizar completamente.
— No me gusta esa pandilla, no son honestos — hice una leve pausa — debemos traer intermediarios, gente neutral que no tenga que ver con esta disputa. Al ser solo de comandantes y vicecomandantes pueden jugarles chueco.
Hubo un momento de silencio, algunos parecían analizar mis palabras, otros simplemente las ignoraban. Manjiro no desvió su mirada de mí, como si estuviera evaluando lo que acababa de decir.
— ¿Quieres espectadores? — preguntó Draken, aunque lleváramos un tiempo siendo amigos nunca le termine de agradar.
— No, quiero un seguro contra esas bestias — dije en defensa, algo que aprendí fue a defenderme con palabras, y aunque sabía de Ken no me haría daño no me gustaba que me hicieran menos.
— Eso es verdad — La voz tranquila de Mitsuya rompió el silencio que mis palabras habían dejado — Si nos emboscan en un terreno desconocido sin testigos, sería un problema. Podría ser una trampa.
— Pfft, ¿y qué? — Baji cruzó los brazos — Podemos con ellos, sea cual sea la situación.
—Ese no es el punto, Baji — Chifuyu suspiró — Alexia tiene razón, si hay terceros involucrados, les será más difícil jugar sucio.
— Entonces lo haremos así — Mikey finalmente habló, con su tono relajado pero firme - Nos aseguraremos de tener testigos neutrales. Buena observación, Alexia.
Sentí varias miradas sobre mí, algunas sorprendidas, otras aprobatorias.
— No soy solo la dama de la Toman — Dije con una sonrisa — También pienso.
Mikey me miró con una sonrisa pequeña y asintió antes de continuar con la reunión.
— Contactaré a alguien para que sea nuestros intermediarios — dijo Mikey agarrando su teléfono para irse — Doy por terminada esta reunión.
— Te preocupas mucho Ishikawa — Sanzu apareció frente a mi, sorprendiéndome.
— Y ustedes muy poco, Sanzu — le sonreí — sé que no se rendirán porque los conozco y son tenaces pero no sabemos como son ellos.
— No te lo discuto, yo también escuche los rumores sobre esa pandilla pero te prometo que no hay nada de que preocuparse.
— Eso espero — voltee a ver a mis amigos — bueno, tengo que retirarme, nos vemos luego.
Me dirigí a donde estaban Chifuyu y Kei, casualmente estaban con Mitsuya, Hakkai, los gemelos, Pah y Pe
— No entiendo por que Ale no va a pelear — Pah dijo confundido.
— Porque no nos permitiríamos que algo malo le pase — respondió Hakkai de forma tranquila.
— Sabemos que no es débil pero como ella dijo, ellos son peligrosos y capaces de todo — empezó a decir Angry — llegará siendo una simple espectadora.
— Y si algo sale mal, le hablara a los demás y se meterá a pelear — continuó Hakkai
— No entendí nada — Haruki dijo simplemente mientras bufaba.
— Que lento — murmuré para que no me escuchara.
— Ken-chin y yo iremos a ayudar a mi hermano con unas cosas — nos sonrió Mikey — le dije a los Haitani que nos ayuden, así que ya se pueden retirar.
Todos nos inclinamos ante Manjiro y él al pasar por mi lado levanto levemente mi cabeza y besó mi frente con delicadeza, al escuchar que salía todos levantamos las cabezas. Pah y Pe se fueron en seguida, diciendo algo de una muestra culinaria.
— ¿Pedirle ayuda a los Haitani? Debió de haber costado una fortuna — dijo Keisuke.
— O simplemente una salida doble con Emma-chan y Alexia-chan — dijo Nahoya coqueto.
— Cállate estropajo andante — solté divertida hacia él.
— No podemos negar que Ran Haitani cree que Emma es linda — dijo Smiley, ya cállenlo por favor.
—Mikey no las vendería descaradamente — Chifuyu dijo con una mueca en el rostro.
—No es descaro, es estrategia, a parte ambas están solteras — Nahoya volvió a hablar
— Cierren el pico, si Mikey cree que es necesario para que vengan los Haitani, esta bien no me quejaré.
— No está bien Alexia — me regañó Mitsuya.
— No es un gran sacrificio, Rindou Haitani es lindo — sonreí a los presentes, recibiendo malas miradas de los presentes — Mikey no ha dicho como los convenció así que, por favor, no supongan cosas.
— Pues si, hasta no saber que negoció Mikey no podremos quejarnos — Hakkai, como de costumbre me hizo segunda.
— Háganle caso a Hakkai o lloro — dije mientras hacia un puchero.
— No llores Alexia — Souta me regañó mientras me abrazaba, que lindo.
— Entonces háganme caso y no digan que Manjiro nos regaló a los Haitani — mi celular vibró interrumpiendo nuestra platica, haciendo que me alejara un poco de los chicos
— Olvídenlo, Manjiro me vendió — suspire con pesadez.
— No te vendió, no tienes precio bonita — Angry se acercó a mi.
— Y si tuvieras, no podrían ni pagar el enganche — me sonrió Baji.
— Hazlos gastar mucho dinero — Smiley dijo con su típica sonrisa.
— Y pide comida para llevar y nos la traes — Fuyu se alucinó.
— ¿No sería muy aprovechado de mi parte?
— Tienen dinero — Smiley otra vez habló.
— No creo que les duela gastar unos cuantos billetes — Baji mostró los colmillos.
— Entonces está bien — sonreí y saque mi teléfono para poder responder.
Vaya que considerado me salió.
Me molestó ese atrevimiento, pero si eran los Haitani debe ser algo caro y la verdad no me negare a eso.