Encuentro Inesperado

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Kim Seokjin, un ejecutivo de 39 años, se encuentra inesperadamente atraído por un joven cliente de 27 años, Namjoon. Cuando sus miradas se cruzan en la oficina, ambos sienten una atracción innegable que los lleva a una aventura llena de pasión y deseo. Tras coincidir casualmente en un bar cercano, la tensión sexual entre Seokjin y Namjoon se vuelve irresistible. Dejándose llevar por el impulso, deciden ir a un lugar más privado, donde podrán explorar libremente su creciente atracción.

Genero:
Erotica/Other
Autor/a:
RM__jinjin
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo único

Tengo 39 años, trabajo como gerente en una prestigiosa empresa, un día llegó un cliente de aproximadamente unos 27 años que al verlo me dejó completamente fascinado.

Era un hombre alto, de cabello castaño oscuro y ojos penetrantes. Medía aproximadamente 1.88 m, con una figura atlética y bien tonificada. Su rostro tenía rasgos finos y delicados, pero a la vez una expresión masculina y seductora. Su tez era blanca y suave, su piel parecía tan tersa que daban ganas de acariciarla.

Sus hombros anchos y su cintura estrecha le daban una apariencia imponente, pero a la vez elegante. Sus bíceps y pectorales se marcaban bajo su camisa de vestir, haciéndome imaginar lo bien formado que debía estar su torso. Sus muslos eran gruesos y firmes, y su trasero se veía redondeado y apetecible.

Ese día, el cliente vestía una camisa blanca, ligeramente ajustada, que resaltaba su figura atlética. Los pantalones de vestir se le ajustaban a la perfección, delineando cada curva de su cuerpo y dejando poco a la imaginación.

Yo quedé completamente enloquecido al ver semejante hombre. Era tarde y ese cliente me tenía muy caliente. Él se fue de la oficina, y yo, incapaz de concentrarme, terminé mi trabajo y salí.

Mientras caminaba hacia el estacionamiento, me topé con él en el ascensor. Nuestras miradas se cruzaron y sentí una descarga eléctrica recorrer todo mi cuerpo.

Oye, gracias por tu atención... dijo él, con una voz suave y seductora.

No te preocupes, fue un placer. Además, un hombre como tú merece un trato especial –respondí, sin poder ocultar mi nerviosismo.

Él se sonrojó ligeramente y yo aproveché para invitarlo a tomar un trago conmigo. Él accedió sin dudarlo.

Llegamos a un bar cercano a la oficina y nos sentamos en una mesa apartada. Pedimos un par de cervezas y comenzamos a hablar.

Vaya que me diste un trato especial... Al parecer no parabas de mirarme dijo él, con una sonrisa pícara en sus labios.

La verdad es que me pareciste muy atractivo... confesé, sintiendo como mi corazón latía con fuerza. Seguro que tu pareja goza mucho de tu compañía.

La verdad es que soy soltero, respondió, mirándome fijamente a los ojos.

Esa respuesta fue como música para mis oídos. Sin pensarlo dos veces, me acerqué a él y lo besé apasionadamente. Nuestras lenguas se encontraron en una danza frenética, mientras nuestras manos exploraban el cuerpo del otro.

Yo coloqué mi mano en su muslo, acariciando lentamente su pierna hasta llegar a su firme y redondeado trasero. Él me detuvo y me dijo:

Espera, vamos a otro lugar... Mientras buscaba algo en su bolso, mi mirada se desvió a su espalda, admirando su postura y la forma en que su ropa interior se marcaba bajo sus pantalones.

Al salir del bar, nos dimos cuenta de que no teníamos transporte, pero nuestras ganas de estar juntos eran más fuertes que cualquier obstáculo. Así que le sugerí ir a mi apartamento, donde podríamos estar a solas.

Caminamos en silencio, y yo no podía dejar de admirar su andar, la forma en que sus músculos se movían bajo su ropa. Cuando llegamos a mi apartamento, entramos rápidamente y cerramos la puerta.

Y él me miró. Solo dijo: Me llamo Namjoon susurró, con una voz llena de deseo.

¿Y tú nombre, Bonito?, Levanto una ceja, esperando mi respuesta.

Soy Kim Seokjin, solo eso dije, antes de lanzarme de nuevo a sus labios.

Lo guió hasta la habitación, donde nos besábamos desenfrenadamente. Yo besaba su cuello, acariciaba sus nalgas, y comencé a desnudarlo, empezando por su camisa. Cuando pude ver su pecho brillante por el sudor, sentí que me faltaba el aire.

Lentamente, fui bajando hasta sus pantalones, donde por fin pude sentir la suavidad de sus nalgas. Namjoon se arrodilló frente a mí y sacó mi miembro, comenzando a hacer un increíble sexo oral.

Ufff, ese hombre era un experto. Después lo coloqué de espaldas, arrinconado contra la pared, donde le devolví el placer, lamiendo y degustando su entrada mientras tenía sus nalgas en mi cara.

Namjoon gemía de placer, retorciéndose bajo mis caricias. Finalmente, lo coloqué en la cama y comencé a penetrarlo, sin miedo a nada. Tome su miembro para masturbarle al ritmo de nuestros movimientos.

Yo lo agarraba del cabello, mientras ambos gemíamos por el increíble placer que sentíamos. Después, Namjoon me sentó en la cama y se montó sobre mí, cabalgando mi miembro con maestría.

Su cuerpo se movía de forma hipnótica, su miembro rebotaba entre nuestros abdómenes y yo trataba de atraparlo con mi mano. No aguantamos más y, casi al mismo tiempo, nos acabamos entre gemidos de placer.

Después, nos quedamos abrazados en la cama, disfrutando de la compañía del otro y de la increíble experiencia que acabábamos de vivir.