Sin sentido.

Sinopsis

Pina empujó más sus dedos en la boca del oso, dejó que este lamiera con más fuerza y que sintiera los filosos colmillos morder sin lastimarlo, no sabía lo que estaba haciendo, cerró los ojos por que no soporto imaginarse a sí mismo en la mente del oso, porque tal vez pensaba que se veía indefenso y apetecible ¡Y con un demonio! Pina lo estaba disfrutando. Porque después de las constantes visitas a Riz, su cabeza se había vuelto un caos, porque en algún momento la idea de ser devorado no sonaba tan mal. RizxPina Nsfw/lemon/smut

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1


ㅡ Entonces fuiste totalmente derrotado ㅡ Pina soltó sin tapujos después de media hora de saludos amigables, un poco de hipocresía por parte de los dos y falsos modales, olisqueó todo el lugar con cierta curiosidad sin importar si estaba siendo grosero y que esto se repetía con cada visita, día a día, metiéndose voluntariamente a la cueva, al peligro. Riz solo arrojó una pequeña risa patética que se escuchó más como un bufido gracias al bozal y permaneció callado mientras se acomodaba en la cama seguido por Pina ㅡ Veo que eso no te quito tu humor.

Riz era mucho más grande de lo que Pina pensaba, comparado con un carnero como él, aun así se estiro despreocupadamente en la cama mientras estiraba sus largas piernas blancas encima del oso pardo, sin ocultar sus intenciones retorcidas y masticando un poco de fruta que había comprado para ser cordial, aun que pensó que un poco de carne del mercado negro le gustaría mas a ese carnívoro.

ㅡ ¿Te sientes seguro por que tengo esto en la boca? ㅡ Pina le miro aun terminando de morder la manzana, el oso pardo no se movió, tenía cierto cuidado de no hacerlo mucho, pagaría las consecuencias si ese pequeño imbécil comenzaba a gritar nuevamenteㅡ Recuerdo que casi te orinas en tus pantalones la última vez que nos vimos.

ㅡ Tienes razón, casi lo hago.

ㅡ Aun tengo mis garras, corderito ㅡ Pina no esperaba que le agarrara una de sus piernas, hundiéndose en su fina fiel, estrujando y amasando con fuerza, tratando de asustarlo a propósito pero mantuvo la calma aunque su respiración se volvió violenta, se sintió patético nuevamente, él no era un cobarde como para paralizarse como un maldito herbívoro, despejo su mente, solo por un minuto, disfruto un poco del toque por que al final, Pina deseaba esa atención y cuando finalmente recobró su cordura, se burló.

ㅡ No vas a hacerme daño, por lo menos no hoy ㅡ La fuerza de Riz aún era monstruosa a pesar de que lo habían mantenido sedado las últimas semanas, incluso desde su primera visita donde le informaron que aumentaron la dosis por su propia seguridad.

ㅡ ¡¿Qué haces aquí, maldita sea?! ¿Quieres torturarme? ㅡ Riz pensó en todas las malditas razones por la cual alguien como Pina lo visitara todos los días desde que había sido confinado en esa estúpida cárcel, su paz y momentos de autorreflexión se había reducido drásticamente y empezaba a molestarle la falta de instinto de supervivencia que el idiota del carnero tenia.

ㅡ Yo no soy Tem, no te tengo miedo ㅡ Pina le miró, con esos ojos llenos de autosuficiencia y despreocupación, pensó que era cierto, este tonto chico no era nada igual a Tem. Riz nunca tuvo el coraje para sujetarlo con fuerza, de mirarlo con fiereza, siempre tuvo miedo de lastimar su cuerpo y su pequeño amigo jamás tuvo la valentía para desafiarlo, nunca le dio motivos porque el amor que le tenía a Tem era único, sagrado.

ㅡ Eventualmente lo tendrás, como él lo hizo al final ㅡ Riz entonces soltó su pierna y Pina supo que un moretón le causaría dolor después, pero no le importo.

ㅡ ¡Oh! Entiendo ¿Esperabas que llorara o gritara otra vez? ¿Lo disfrutas? ㅡ Pina estaba curioso genuinamente, quería saber muchas cosas acerca de la persona que le había hecho temblar por primera vez en su vida, se puso de pie ㅡ ¿Me pregunto si Tem también grito? ¿Lloró? ¿Tenía miedo?

ㅡ ¿Te estas burlando? ㅡFinalmente se había cansado, se levantó de la cama donde estaba acomodado y miró a Pina tomar un pedazo de manzana, lo vio llevárselo a la boca, masticar y tragar, Riz empezaba a querer morder esa boca también.

ㅡ No, solo que realmente tengo curiosidad, hay tantas cosas que quiero saber acerca de tu relación con Tem, Louis dijo que lo mirabas de la misma manera en que Legosi mira a Haru ㅡ El carnero camino hacia la puerta mirando el reloj en la pared de la celda, aun tenia todo el tiempo del mundo para seguir presionando y tal vez divertirse con el osoㅡ ¿En que momento cambio ese amor a quererlo como platillo principal?

Riz definitivamente estaba harto, las mismas preguntas por los últimos malditos quince días seguidos, se empezaba a sentir nuevamente como un volcán a punto de estallar, ese sentimiento de no poder y no querer controlarlo.

ㅡ Acaso no tienes cosas que hacer? ¿Novias que engañar? ㅡ Respiro con cautela, estaba a punto de hacer un movimiento, estaba llegando a su límite con esa maldita oveja.

ㅡ Tenía tres, probablemente ya no tenga ninguna, pasó más tiempo en tu cama que en el de ellas.

ㅡ Tienes interés en que sea la cuarta o que? ¡Lárgate!

ㅡ La cuarta o la quinta, da igual ㅡ Pina finalmente terminó de mordisquear y se levantó ㅡ Yo quiero estar aquí.

ㅡ ¿Buscas tentarme? ¿Te divierte?

ㅡ Así es, es divertido mirar lo indefenso que te ves.

Riz por fin explotó, sujeto a Pina de los brazos y lo azotó contra una de las paredes continuas, invadió su cuerpo con fuerza y se mantuvo encima del carnero, el bozal evitó que sus respiraciones se mezclarán y que pudiese darle un buen mordisco, probablemente el sedante que le suministraron lo dejó sin energías pero no evitó que sus músculos se contrajeran violentamente, dominó a Pina y lo estrujo buscando, anhelando más.

ㅡ Pensé que ya no tenías fuerza ㅡ Pina jadeo, su pecho subía y bajaba constantemente a causa de su respiración errática, se retorció e intentó que sus brazos se movilizarán un poco, no lo logró.

ㅡ Pensé que te divertías ㅡ Riz olisqueo el delicioso aroma de la piel del carnero, sus garras se apretaron mucho más, como una trampa para herbívoros, aquellos que habían sido utilizados en la antigüedad por los de su especie.

ㅡ Aun me divierto ㅡ pero no lo hacía, Pina trato de regular su respiración y sentirse menos devil, menos asustado.

ㅡ Querías saber como se sentía Tem ¿No? ㅡ Riz se acercó más si eso era posible, acomodo su cabeza cerca del cuello blanco y dejó que el bozal de metal rozara su piel, después inhaló fuerte, drogándose con el aroma de Pina ㅡ Dime ¿Cómo te sientes?

Pina dejó salir todo el aire que había mantenido en sus pulmones, las lágrimas estuvieron a punto de salir y entonces un ruido, la alarma de la celda comenzó a sonar, se escucho a muchos guardias gritando y acercándose mientras un gas verdoso empezaba a llenar la habitación, Riz gruño con fuerza y lo soltó, Pina cayo al piso en seco y sus ojos se cerraron.




ㅡ Entonces Legosi escapó con Louis ㅡ Pina agarro otro de los dulces confitados y acomodo su cabeza nuevamente en las piernas de Riz ㅡ Todos se sorprendieron, principalmente Haru.

ㅡ Aja ㅡ El oso pardo solo rodo los ojos, empezaba a acostumbrarse a ser invadido por el carnero, un mes había pasado desde su último ataque a la pequeña bastarda oveja, un mes en donde él había sido castigado con trabajo extra y obligado a convivir más con Pina, que parecía no tener casa a donde llegar, todo el tiempo de la visita lo usaba su favor, a pesar de las constantes advertencias de los guardias y el jefe de policía, se había acostumbrado a sus charlas sin sentido, a sus malditas preguntas incómodas, a su coqueteo constante, incluso al roce de sus cuerpos y el instinto que empezó a nacer, el de mantenerlo cerca y seguro.

ㅡ No me gustan las mujeres como Haru, ellas suelen esconderse entre su personalidad débil así que no fue una sorpresa que alguien como Louis robara el amor del lobo, aunque encantadoramente la naturaleza dictara que Haru era una mejor presa para Legosi, digo, pareja para Legosi.

ㅡ Aja ㅡ Esta vez Riz decidió intentar comer uno de los dulces de la bolsa que había traído Pina, pero su mano y los pequeños cuadros de la reja del bozal impidieron que el dulce cayera en su boca, chasqueó la lengua aburrido.

ㅡ A ver ㅡ Pina se reacomodo distraídamente sobre las piernas de Riz mientras empujaba un dulce por el bozal y gracias a que sus dedos eran delgados llegaba justamente a la boca del oso ㅡ Pero nunca pensé que estos dos realmente se fugarían juntos como una pareja de tontos enamorados.

Riz no comento nada pero se quedó impactado con lo descuidado que Pina llegaba a ser consigo mismo, parecía que había olvidado que hace tan solo un mes atrás lo tenía sujeto en una pared dispuesto hacerlo sangrar, sin embargo estaba encima de él, con las piernas abiertas sobre las suyas hablando trivialidades mientras lo alimentaba, a un carnívoro peligroso, porque Riz se consideraba peligroso.

ㅡ Si ㅡ Soltó más atento a las blancas manos de pina que a su conversación ㅡ eso mismo.

ㅡ ¿Verdad? ㅡ Pina seguía dando los dulces en la boca del oso mientras él mismo llevaba algunas a la suya propia, compartiendo. ㅡ Me pregunto entonces si Louis siente lo mismo que…

Pina entonces se detuvo, los dos motivos fueron directo a su espalda baja como un escalofrío, primero fue el hecho de que Riz estaba babeando y lamiendo sus dedos con avidez, arrastrando el resto del dulce con su lengua y dejándolos húmedos, junto con el hecho de que estuvo a punto de decir que él sentía por Riz lo mismo que Louis sentía por el estúpido lobo ㅡ ¿T-Tem, él entonces se sentía así?

Riz se detuvo por un segundo.

ㅡ ¿Asustado? ㅡ Pregunto para continuar lamiendo esos dedos con más fuerza, saboreando el restante del dulce con saña, sus ojos se oscurecieron y se volvieron intensos mientras miraba a Pina, con el instinto subiendo por sus piernas, provocó que su voz se volviese grave ㅡ Con miedo.

ㅡ ¿M-Miedo? ㅡ Pina trago la saliva que se acumulo en su boca, hizo que Riz mirara su manzana de adán con vehemencia, lo hizo jadear, le hizo calentarse, obligó a que Pina recorriera con los ojos al oso pardo hasta llegar al bulto entre sus pantalones, un miembro despierto que le dejó quietecito ㅡ No, esto no es miedo…

Pina entonces empujó más sus dedos en la boca del oso, dejó que este lamiera con más fuerza y que sintiera los filosos colmillos morder sin lastimarlo, fue tan íntimo que sintió un calorcito recorrer su espina dorsal hacia su estómago bajo, su mente quedo en blanco cuando Riz jalo su cuerpo y le obligó a mecerse encima de él.

El movimiento de su cadera se volvió automático, adictivo y correcto, no podía parar de restregarse con descaro mientras se miraban a los ojos, un cazador y su deliciosa presa. Pina no sabía lo que estaba haciendo, cerró los ojos por que no soporto imaginarse a sí mismo en la mente del oso, porque tal vez pensaba que se veía indefenso y apetecible ¡Y con un demonio! Pina lo estaba disfrutando.

Su boca se abrió en un jadeo cuando las manos de Riz rodearon su cintura y comenzaron a internarse dentro de sus pantalones, dejando su calor por donde tocaba, porque aunque su mente registrara que estaba en peligro, que todo estaba equivocado y mal, su cuerpo se calentaba con el pasar de los segundos.

Escuchó a Riz gruñir y sus propios jadeos queditos, hasta que el ruido de las alarmas escaló de repente y de pronto la habitación en la que estaban se llenó de humo verde que salía a borbotones de alguna parte, lo sacó de su ensoñación.

ㅡ ¿Qué? ¡¿Aquí no hay privacidad?!

Trató de no respirar pero fue imposible, quedó inconsciente minutos después.




Pina se mantuvo calmado mientras entraba por la sexta puerta rumbo a la celda del oso pardo, desde su último encuentro e insignificante incidente, Riz había sido condicionado a más vigilancia y a realizarse algunos supuestos estudios médicos por su reacción ‘anormal’ hacia un carnero, siendo sujeto de pruebas a medicinas anti-depredadores y análisis de reacciones Inter especié, desde entonces pina había buscado mil formas de volver a entrar, sentía la necesidad de verlo, de saber como se encontraba.

Por que necesitaba respuestas, necesitaba saber sobre la unión de Legosi y Louis, sobre Tem y sobre sí mismo, sobre la reacción de su propio cuerpo y los perturbadores pensamientos que cruzaron su mente mientras Riz mordisqueaba sus dedos, esa pequeña vocecita que comenzaba a cobrar fuerza con el pasar de las semanas, ese pequeño pensamiento fugaz de “Cómeme” mientras sus caderas se movían encima de un carnívoro, ese placer que exploto en su cabeza y recorrió todo su cuerpo, por que pina no era un sodomita raro, el odiaba el dolor, pero por alguna razón el puro pensamiento de ser parte de, le hizo casi llegar, por que él no deseaba ser literal, pero el pensamiento de estar haciendo algo peligroso lo lleno de incertidumbre y placer ¡Dios! ¡Se estaba volviendo loco!

También estaba ese otro problema, el que había surgido días después del ‘incidente’, por que las citas con las chicas había disminuido, por que ya no confundía los nombres de sus novias, simplemente ya ni se acordaba, por que en estas dos semanas había intentado tener sexo y algo faltaba para hacerlo terminar, estaba frustrado, estaba herido y malhumorado, como una bomba a punto de estallar pero que finalmente nunca lo hacía.

Entonces decidió recurrir al soborno, el antiguo jefe de policía, con una fama cuestionable ofreció su ayuda, cuatro horas adentro, sin vigilancia y con cámaras apagadas, con su silencio y con el permiso de desaparecer su cuerpo si algo salía mal, Pina estaba extrañamente seguro de que nada saldría mal.

ㅡ Si algo pasa, aprieta este botón, los gases se encenderán, si te lastima serás atendido en la enfermería de la cárcel, pero evita que eso pase, si no te pueden salvar aquí, tiraran tu cuerpo en algún lago ㅡ Él guardia no lo miro, solo extendió su mano y le entregó el aparato, después abrió la última puerta.

Pina entró con pasos suaves, buscando al oso dentro de la habitación, una bastante más grande que la anterior, con luces blancas y una televisor al fondo, donde Riz se encontraba, se veía imponente con su cuerpo estirado sobre cama, aun con el bozal puesto, entonces escucho la puerta cerrarse y un pequeño ‘Clic’ dejándolo totalmente encerrado con un depredador, uno grande y fuerte, un asesino.

ㅡ Veo que sin mi presencia, mueres de aburrimiento ㅡ Riz se levanto y le miro con esos profundos y egoístas ojos negros, Pina juro que algo dentro se calentó, por que esa mirada estaba llena de hambre y odio, definitivamente estaba enloqueciendo por que su mente decidió que amaba esa mirada, esa atención y ese egoísmo.

ㅡ ¡Ja! ¿Qué haces aquí? Pensé que no aceptarías volver ㅡ El oso decidió entonces regresar a su lugar en la cama colocando su atención a la tv, Pina odio ese televisor por un momento ㅡ Me dijeron que no querías verme, bueno, que nadie quería verme.

ㅡ Te mintieron totalmente y si somos sinceros es posible que sea el único herbívoro que te quiera visitar ㅡ Pina camino lentamente, dirigiéndose hacia Riz ㅡ No eres nada popular afuera, sabes.

Riz sonrió ampliamente sin mirarlo, sabiendo que estaba a punto de subir y acurrucarse junto a él, empezaba a necesitarlo.

ㅡ Lo sé, ya me empezaba a preguntar por qué me pusieron el bozal en la mañana.

ㅡ Te juro que esa no es petición mía pero era requisito para poder entrar.

ㅡ ¿El jefe de policía? ㅡ El carnero soltó una risa, acomodándose a su lado, enterrando la cara caliente en el pecho del oso, sintiendo regresar la poca confianza que le quedaba ㅡ Me ofreció dejarte entrar después de saber que me puse duro por ti.

ㅡ Oh… ㅡ Pina sonrió, no había mucho en ese momento en su cabeza, solo el pensamiento continuo de la palabra ’duro’ junto a un ’por ti’ que le estaba derritiendo las entrañas ㅡ Fuimos muy obvios entonces, por cierto no pude meter ninguna botana, bueno, tal vez yo pero no es algo que quiera averiguar, no al menos como ‘Tem’ si no como ‘Louis’ ¿Qué mierda estoy diciendo? Es que de verdad quería verte y ahora parece que no puedo callarme…

ㅡ Acepte ㅡ Pina levantó la cabeza y su mirada buscó respuestas en la de Rizㅡ Pagaría la mitad de tu entrada siempre y cuando aceptara las putas pruebas.

ㅡ ¡¿Qué hiciste qué?!

— Me hicieron unas algunos exámenes y me administraron una píldora ㅡ Riz evito mirarlo, había cierta molestia en admitir lo que estaba haciendo para poder verlo, aun así su cuerpo se crispó ante los suaves movimientos de Pina ㅡ Se supone el último medicamento es para detener el deseo sexual hacia los herbívoros…

ㅡ ¡¿Estas loco?! Están experimentando contigo, ese no fue parte del maldito trato.

ㅡ No está funcionando… ㅡ Entonces Pina llevó su mirada a los pantalones del oso, donde su pene se levantaba imponente por debajo, tan grande, tan perfecto, tan suyo, su boca se llenó de saliva y parecía que no podía de dejar de mirar ㅡ Ven aquí.

No hubo ninguna resistencia, los labios de Pina se curvaron en una pequeña burla hacia él mismo y hacia la ridícula rapidez con la que se levantó y se subió a las piernas de Riz, impaciente y hambriento, incluso dejaría pasar la grave situación, en este mismo momento su naturaleza le decía que debía complacer y estaba deseando hacerlo.

Habían pasado días desde que su pene se levantaba con tanta facilidad ante algún estímulo, como la grave voz de un oso pardo, estaba ansioso, se colocó en la misma posición en la que fueron interrumpidos semanas atrás, con las piernas totalmente abiertas, siseo cuando su miembro rozó con el de Riz, que lo miraba con una escalofriante atención, quedando cara a cara casi absorbiendo el aliento del carnívoro bajo el bozal, sus dedos temblorosos subieron a la boca del oso, introdujo un par de ellos a través de la rejilla y dejó que fueran lamidos y babeados, se permitió tocar los filosos colmillos de Riz, dejo que incluso los mordiera dejando la huella de los dientes, no pudo hacer más que temblar.

Pina lentamente comenzó a darse cuenta que nadie vendría a su auxilio si algo pasaba, esta vez no iban a tener interrupciones y definitivamente llegarían hasta el final, fueron pensamientos rápidos pero escalofriantes, un carnero como él entrando a la cueva del oso, a su disposición, como si él mismo se sirviera en bandeja de plata, se volvió más real cuando las manos de Riz comenzaron a acariciar su pelaje blanco por debajo de su ropa, cuando permitió que empezaran a bajar hacia su trasero de la manera más provocativa posible, escucho entonces la risa de Riz.

ㅡ Estás temblando ㅡ ¿Lo hacía? Pina no lo noto pero estaba tiritando, no sabía si era miedo o impaciencia, algo sumamente involuntario, la constante amenaza de ser devorado, del temor al dolor y de lo que comenzaba a nublar su mente, el placer ㅡ Tranquilo.

Fue una advertencia, porque Riz lo rodeó con un brazo y acercó su boca a su cuello, inhalando profundamente, mientras la otra mano seguía bajando por debajo de su ropa hasta dar con su entrada que se contrajo ante el roce de los dedos del oso, grandes y rudos.

ㅡ Respira ㅡ Pina obedeció, atrajo la cabeza del oso a su pecho y lo abrazo permitiendo que metiera poco a poco un dedo en su agujero, Pina jadeo, su respiración se vuelve errática porque había un terrible escozor dentro, pero de alguna manera hizo que su pene sufriera un espasmo, por que tenia el dedo de Riz tan adentro suyo

ㅡ M-Me duele.

ㅡ Solo respira ㅡ Pina no era idiota, se dio cuenta de las intenciones de Riz, de como su mirada se dilato y de lo mucho que disfruto sus jadeos de dolor, por que sintió por debajo de su sensible piel como la verga del oso se volvía tan dura como una piedra, impaciente.

ㅡ No así, por favor ㅡ Riz volvió a reír y Pina se sintió desfallecer ㅡ por favor.

No quería rogar, era una cosa a la cual Pina no estaba acostumbrado a hacer, pero cuando sintió el ardor y en lugar de asustarse su mente lo disfruto, supo que si seguían así no habría vuelta atrás, porque empezaba a desear malamente ser destruido, por que una bofetada, un golpe o una mordida de ese asesino no sonaban tan mal.

ㅡ Esta bien ㅡ Riz entonces sacó su mano del pantalón y la estiro debajo de su cama justo donde una cajonera escondía condones y lubricante.

ㅡ Eres un idiota ㅡ Pina no quiso preguntar, era obvio que les dejarían cosas así en un lugar donde básicamente estaban experimentando con ambos, Riz regreso a su misma posición con esa sonrisita socarrona y coqueta.

ㅡ Si, si, ahora ven aquí ㅡ El carnero ni siquiera pudo fingir indignación, estaba tan ansioso que se sentía irritado, aprovechó para quitarse la ropa y se volvió a acomodar encima de las piernas del oso, que se lo devoró con la mirada, Pina dudo si eso era una buena señal, Riz abrió su trasero con una mano y esta vez con los dedos llenos de lubricante se introdujo con facilidad, dos fuero en lo más profundo de su ser, sin cuidado ni cariño.

ㅡ Mmmh… ㅡ Pina no pudo evitar el gemido, el dolor definitivamente estaba allí, pero fue el menor de sus problemas, por que su pene sintió una fuerte punzada de placer. ㅡ M-Mas lento.

Riz no lo complació, en cambio lo forzó a abrir los ojos, a mirarlo mientras este comenzaba con ese mete y saca hasta lograr introducir un tercer dedo, hizo que Pina se derritiera cuando toco un punto dentro, abriendo la boca en un jadeo profundo, acalorado y un poco asustado mientras él mismo comenzaba a moverse sobre los dedos del oso, ni siquiera se había dado cuenta del momento en que llevó los suyos propios nuevamente a la boca del oso, sintiendo cómo eran torturados por Riz, que los mordía fuertemente de vez en cuando, haciendo que su entrada apretara mientras los dedos eran forzados dentro suyo, enterró su cabeza en el cuello de Riz, intentando modular su respiración.

ㅡ Lo haces bien ㅡ Riz lo felicito, le hizo sentir como si le hubiesen dado un halago o un premio, hizo que quisiera seguir con el movimiento a pesar del dolor en sus piernas, arriba y abajo, dando sentones sobre los dedos de ese oso, sentía que estaba perdiendo la cabeza.

Riz no se lo perdió, la manera tan obediente y sumisa de Pina, como si hubiese nacido justo para esto, para acatar cada una de sus órdenes, para estar encima de él, con la boca abierta, sonrojado y jadeante, penetrándose a sí mismo para obtener un cumplido de su amo, de su dueño.

ㅡ Naciste jodidamente para esto ㅡ Riz no dejo de mirarlo, sintiendo la picazón en sus colmillos y su hambre crecer, pero había una necesidad mucho más grande que comenzaba a surgir desde el fondo, su pené estaba duro y empezaba a requerir un suave y caliente agujero, como el de Pina, listo para enterrarse y deshacerlo, pero se estaba conteniendo duramente, por que su naturaleza empezaba a llamar y había esa horrible necesidad de usar su boca, de lamer, de besar y morder, de destrozar.

Había tantas cosas que Riz comenzaba a necesitar y tantas cosas que Pina estaba permitiendo.

En un duro movimiento Pina fue puesto boca arriba con las manos apresadas sobre su cabeza, su respiración se cortó en un segundo y su corazón palpitó escandalosamente, porque la fuerza de Riz era increíblemente monstruosa, casi el doble de lo que representaba una criatura como él, tan indefenso y pequeño, tan suave y caliente, tan herbívoro.

ㅡ Abre las piernas ㅡ Fue una orden dicha por un la voz profunda de Riz que inundó la mente del carnero hasta casi destruirla, como si su cuerpo solo sirviera para obedecer, con la poca movilidad que tenía batallo para pasar una pierna al otro lado de la cadera de Riz, temblando por que había quedado por fin a la entera disposición, abierto y libre.

ㅡ Buen niño ㅡ Pina respiro el halago con impaciencia.

ㅡ ¿Si? ㅡ Las palabras salieron ahogadas entre un coqueteo y una sonrisa con toda la intención de provocar porque él también estaba llegando a su límite ㅡ ¿Me vas a dar mi premio?

ㅡ Estas jugando mal Pina ㅡ Riz ahogó un jadeo, posiciono su pene en la entrada del herbívoro y lo presionó sin entrar, masajeándolo ㅡ No quieres que te lastime ¿Verdad?

ㅡ No ㅡ Pina jadeo la respuesta, sin estar seguro de ello ㅡ No quiero.

Riz se burló, porque a pesar del ‘No’ que salió de la boca de Pina, sus caderas empujaron duramente hacia su pene con toda la intención de penetrarse a si mismo, porque ambos sabían que esa respuesta era pura mierda.

ㅡ Jodida oveja ㅡ Con un gruñido bestial Riz enterró su verga tan adentro de Pina que sus testículos quedaron pegados a sus nalgas, el carnero solo abrió la boca ahogando un grito de dolor y el inimaginable placer que llego con ello, le hizo rodar los ojos hacia atrás casi al punto de perder la conciencia, jadeo en busca de aire y su espalda se dobló para buscar sentirse menos lleno, no lo logró.

ㅡ N-No pued… Haaammm~ ㅡ Entonces el primer impulso llegó, Riz saco su miembro lentamente y lo volvió a enterrar con fuerza, Pina vio luces y después gritó ido por el dolor y el placer, por la sensación de ser presa pero al mismo tiempo sintiéndose tan completo de algo que no logro entender, pero se apreciaba bien y correcto, no podía pensar y mucho menos lo hizo cuando los gemidos y gruñidos de Riz llegaron a sus orejas, le hicieron temblar y jadear, se escuchaba tan descompuesto como él mismo, Pina se embriago con la idea de servir y proveer placer al carnívoro, le lleno la cabeza de pensamientos raros y en un fuerte estremecimiento se corrió, derramándose entre sus estómagos, apretó tan fuerte que el oso casi se corre junto a él.

ㅡ Eres increíble ¡Demonios! ㅡ Todo estaba en blanco por unos segundos hasta que Riz comenzó a moverse nuevamente, esta vez buscando su propia corrida sin soltarlo, el calor explotó en el vientre de Pina y un nuevo orgasmo se empezó a formar lentamente que no pudo hacer más que gritar y lloriquear ㅡ Fuiste hecho para mi verga, para tenerla tan adentro de ti, para llenarte de mi leche.

El herbívoro pensó que esas palabras describieron muy bien su nuevo uso, su nuevo propósito, lo sintió perfecto y correcto, lo anhelo con intensidad así su mente por fin dejó libre su pensamiento más profundo, el más incorrecto y prohibido, el más infame pero también el que se sentía bien.

¡Cómeme, cómeme, cómeme, cómeme, cómeme, cómeme, cómeme!

Su cabeza no pudo percibir si era algo bueno o malo, no le importo por que al final su mente concibió que Riz no le haría daño, porque se sentía a salvo y protegido, subió lentamente sus manos a la cabeza de Riz, sus finos dedos presionaron el botón sobre el bozal, un pequeño crujido y el pitido del aparato que al desactivarse cayó al lado de ellos con un sonido seco.

Riz se quedó quieto, con el corazón golpeando a mil por hora dentro de su pecho, Pina lo había liberado, sus músculos se tensaron en un momento, la adrenalina se acumulo en su cuerpo como un maldito monstruo apunto de saltar en su presa, trago saliva porque no quería mover ni un solo dedo, sintiendo que en cualquier instante saltaría a devorar a Pina, pudo oler la sangre recorrer la delgada piel en el pequeño cuerpo, al parecer el bozal impedía esa función en su naturaleza, pero ahora estaba libre, le habían quitado las jodidas cadenas con un pequeño tentempié a su disposición, tragó duro.

ㅡ Se que quieres hacerlo ㅡ Pina se estaba volviendo loco, fue la conclusión a la que llegó Riz, porque el herbívoro comenzó nuevamente a mecerse sin tapujos, con la mezcla de sus jadeos queditos y su respiración entrecortada ㅡ Confió en ti, no me vas a lastimar.

ㅡ No deberías ㅡ Riz soltó una genuina carcajada, se recuperó en solo instante apresando las manos sobre la cabeza del herbívoro y en un instante mordiendo su cuello, presionando lo suficiente como para no hacerlo sangrar pero si para que doliera, dejándolo inmóvil, Pina soltó un gemido lastimero y las explosiones de placer viajaron desde su cabeza y recorrieron su cuerpo hasta la base de su pene.

ㅡ¡Si! ㅡ Las caderas del carnívoro empezaron a moverse en un ritmo constante y fuerte, reprimiendo sus propios gruñidos en el cuello de Pina que solo se dedicó a mantener las piernas abiertas para Riz, sus gemidos eran erráticos y escandalosos, estaba seguro que se podían oírlo a través de todas las puertas que había pasado en su camino a la celda, escuchando sus gritos de placer, sus palabras incoherentes y las embestidas del carnívoro sobre sus nalgas, sabían que lo estaba llenando con su semen, que lo estaba jodiendo tan profundo y que él estaba malditamente feliz por ello ㅡ ¡Si! ¡Hazlo dentro! ¡Dentro de mi!

Riz no pudo hablar, se volvió una bestia, Pina lo había reducido a un simple animal, sin conciencia ni razonamiento, sus palabras solo sirvieron de detonante, por que su visión se oscureció mientras daba sus últimas embestidas con su verga, su mente quedo en blanco ante la llegada del orgasmo, una explosión potente que surgió desde su estómago hasta su pene, se derramó en el interior, su venida tan adentro y profundo de Pina, que solo pudo llorar y correrse ante el último impulso del carnívoro.

Al final solo quedaron sus respiraciones caóticas tratando de recomponerse, sus cuerpos deshuesados y cansados, les tomó una eternidad volver a su realidad, volver a tocar tierra por que por un instante tocaron el cielo con las yemas de sus dedos, Riz evitó caer encima del herbívoro, pero lo abrazó con fuerza y lo atrajo hacia él cuando por fin logró acomodarse en la cama, trató de recomponerse y procesar la estupidez que acababa de hacer, pero el recuerdo de la mordida volvió a su cabeza como un flash, se levantó rápidamente para revisar el cuello de Pina, que aun no lograba abrir los ojos, la enorme marca de sus colmillos grabado en la piel del herbívoro en un rojo sangre junto a varias hematomas que eran rojas pero con el pasar de las horas se volverían moradas y feas.

ㅡ Estoy bien ㅡ Pina no dejó que le revisará a profundidad, cubrió la marca con las manos, apenado y sonriente ㅡ Te dije que confiaba en ti.

Riz no dijo nada, no quería hacerlo, pero sintió calma, una que no había podido sentir en mucho tiempo, en control de su propio instinto y de su propia cabeza, quitó la mano de la marca de mordida en Pina y comenzó a lamerla lentamente, cuidando de la herida y consolando la blanca piel.




ㅡ Las pastillas sirvieron de una manera… ㅡ la voz del jefe de policía se escuchó contenta a través de la llamada ㅡ Inesperada.

ㅡ ¿Qué quiere decir con eso? ㅡ Pina mantuvo el celular en su oreja mientras trataba de prepararse un pan con mermelada, en la seguridad de su casa y la endemoniada distancia de Riz.

— Mira, esperábamos que el nuevo medicamento administrado en el paciente le causara… — Pina lo escucho batallar con la explicación y trato de ignorar el repudio que sintió al manejar a Riz como un maldito experimento — Repulsión o en el mejor de los casos rechazo a los herbívoros, sin embargo la medicina le produjo un exceso de Norepinefrina.

— ¿Y eso qué significa?

— Pues mira, la norepinefrina es un químico que producimos en el cerebro, logra que a pesar de sufrir un aumento exagerado del libido en el sujeto de pruebas, exista una disminución considerable del “hambre”.

ㅡ ¿Aja..? ㅡ Pina contuvo la respiración ㅡ ¿Quiere decir que dejo de sentir hambre?

ㅡ Aún no es seguro, es posible que la medicina no sea funcional al cien por ciento pero si, es correcto, Riz dejo de sentir “El hambre carnívoro” por un instante y solo busco su placer ㅡ La voz del jefe sonó complacida, hizo que la garganta de Pina se secara en conmoción.

ㅡ Hiciste un gran trabajo allí adentro controlando a la bestia, muchacho ¡Felicidades! ㅡ El herbívoro sintió mucho asco ante las palabras del jefe pero trato de ignorarlo ㅡ Seguiremos trabajando con el proyecto, lo cual me lleva al motivo de mi llamada…

Sabía que algo así podía pasar, cuando dejó la estancia del carnívoro y todo mundo lo miró con curiosidad y asombro, por que no lo habían asesinado cruelmente, por que la enfermera le reviso el cuello justo donde estaba la marca de mordida y le sorprendió la falta de desgarre y fuerza, por que lo único adolorido en su cuerpo fueron sus piernas y sus caderas, porque todos pensaron que saldría destrozado pero en cambio salió feliz y complacido, porque en el instante que abandono de la celda todo mundo allí supo que lo habían marcado en lo más profundo de su ser, se había convertido en la jodida hembra de Riz, solo confirmó que tarde o temprano volvería con él, lo ansiaba.

ㅡ ¿Queres volver a entrar?