El llamado del deber
Jessi una pequeña elfa, con ojos castaños, cabello castaño rojizo y piel blanca y delicada, que vestía un vestido blanco y encaje en el torso, mangas largas, con la falda hasta la rodilla, botas marrón que casi le llegaban hasta la rodilla. Iba de camino a su trabajo hasta que se topo con sus dos amigos Pedro y Pablo quienes la detuvieron solo para una “emergencia”.
-Jessi, Jessi, gracias a Dios que estas aquí, necesitamos de tu ayuda.
-Claro, que necesitan.
-Que nos ayudes a encontrar algo muy importante.
-Si necesitamos ayuda.
Pedro y Pablo eran dos hermanos que vivían en el bosque, sus ojos eran unos brillantes soles, con cabello castaño, en este bosque vivían muchas criaturas místicas, hadas, elfos y criaturas impresionantes, estos chicos eran unas criaturas llamadas canguings su especialidad era cambiar de forma, su forma real es como los minotauros, de la cintura hasta abajo pies de ciervo, en el torso cuerpo de humano, dos cachitos de ciervo en su cabeza, en su transformación se pueden identificar por su colita de ciervo y ellos dos muchas veces convertidos en humanos visitaban el mundo humano, que aprendían mucho de el.
Jessi era una elfa botánica y zoóloga, los elfos tienen la tarea de proteger la vida de todo lo que vive dentro de este mundo, mientras que sus guardianes eran unos toros gigantes de naranja y su regente es el rey de las hadas, con su magia el bosque se protege de los exteriores como ellos decían. Mientras ellos buscaban lo que sea que estaban buscando. Jessi arrodillada viendo abajo del sofá les cuestiona.
-Bueno, seria bueno que me dijeran que están buscando.
-Ya no, ya no, lo encontré. - Responde Pablo levantando el objeto.
-Si, si aquí esta. - Prosigue Pedro.
-¡Nuestra fritata!. – dicen ambos al unísono.
-¿Qué? ¿Qué es eso? - Dice Jessi confundida.
-Una comida del mundo humano, es la comida más rica del mundo. - Dice Pedro mientras movía las manos de un lado para otro.
-Es enserió por eso me estaban buscando. – dice con su voz casi gritando.
-Sii, uy te atrasamos. - Se disculpa Pedro y Pablo prosigue.
-Perdónanos por favor, te invitamos a cenar, sí.
-De acuerdo, no me puedo enojar con ustedes.
-Es que nos quieres mucho. – dice Pedro y Pablo dice de manera fría.
-O es porque somos sus únicos amigos. – Pedro desconcertado ve a su hermano. – bueno lo que trato de decir es que. – Jessi lo interrumpe.
-Ya tranquilo, no importa ya me voy, hasta más tarde.
-¡Hasta más tarde!. – dicen ambos y mientras caminaban devuelta a su casa, se dispusieron a discutir.
“como es posible que le digas eso”, “no te hagas, le has dicho cosas peores”, “si, pero no le decía nada sobre sus amigos”. La casa de los chicos era pequeña pero muy bonita, al frente era de piedra, tenían su sala, con algunos muebles, tres habitaciones, la de sus padres estaba vacía, un baño y una cocina con su comedor, pequeña pero acogedora, además solo vivían ellos dos.
Jessi se retira a trabajar, la cita ya estaba hecha; Pablo recuerda que tienen que llevarle unas revistas al ermitaño Carlos, su mejor amigo.
Carlos vivía en un gran árbol en el pantano prohibido, allí tenia su casita muy rustica y descuidada, el pantano no era prohibido por sus criaturas, por que ellas están en el reino prohibido si no porque todos decían que allí vivía un monstruo que en realidad era Carlos, pero nadie lo sabía, él siempre se mantenía en el anonimato, Car vestía un manto marrón oscuro que tapaba la mitad de su rostro, tenia la barba y el cabello gris y siempre caminaba oliendo a cebolla.
-Car, estas ahí. – grita Pedro
-Yo creo que no está. – dice Pablo con miedo, de pronto aparece Carlos por atrás y los asusta.
-Buu, jajaja los asusté.
-Que te pasa, casi me matas de un susto, literalmente. - Dice Pedro, luego contesta Carlos.
-Jeje perdón me emocione mucho.
-Bueno, aquí tienes tus revistas. – Pablo le da las revistas y Car dice.
-Hay que lindas. – luego Pedro le aconseja.
-Sabes deberías salir más.
-Si, este lugar está tan sucio y dah que es ese olor. – después del comentario de Pablo tapándose la nariz, Car se huele la axila y reacciona entre risas.
-Aaa, no me he bañado en, perate déjame ver, si en, nunca. – después en tono asqueado dice Pablo.
-Con razón.
-¿Y si te limpiamos este lugar?. – interroga Pedro y luego Car responde.
-Ay no, yo se donde queda todo, ¿quieren una bellota?
-No, gracias, ya nos tenemos que ir.
-Hey ¿Qué harán esta noche?
-Oh nada, dormiremos temprano, bueno bye. – le dice Pedro mientras empujaba a su hermano, luego se van y en el camino, Pablo le pregunta a Pedro.
-¿Porqué no le dijiste la verdad?
-No pude, crees que lo iba a hacer, claro que no, además él no iba a querer sabiendo que tendremos compañía.
-Tienes razón. – luego Pedro cambia de tema.
-Por cierto, ¿de qué eran las revistas?
-Del mundo humano, dah. – dice Pablo en tono confiado.
-Sii, pero ¿de qué eran? No ¿de dónde eran?
-Creo que era sobre medicina. – con un tono que ni él se convencía.
-Como sea, vamos a hacer la comida.
-Bien vamos, ya tengo un platillo especial.
-No, por favor, la otra vez casi vomito.
Mientras tanto cuando Jessi andaba en el pequeño reino de los hongos voladores “flingui” curando a un hongo que se le rompió el ala derecha. Los flingui son como hongos solo que con dos alas como las mariposas. Escuchó nuevos rumores, sobre la peligrosa criatura del pantano. Y los afúa simplemente son hongos pero acuáticos, tienen seis aletas dos en sus hongos, dos manos y dos pies todos con aletas. Un flingui encima de una gran roca empieza a contar, mientras los demás están sentados y escuchan.
-La criatura del pantano es terroríficamente gigante, unos dicen que come hongos del agua del reino afúa, nadie sabe como es su rostro o que clase de criatura es, nada de lo que se ve dentro de los nueve reinos. Una criatura del fuego lo alcanzó a ver y luego él no apareció. – todos los flinguis se asustan y salen corriendo, mientras el flingui solo se moría a carcajadas al ver la reacción de sus compatriotas, Jessi le pregunta a solas al flingui.
-Oye, ¿sabes algo más sobre el ermitaño del pantano?.
-No, en realidad solo sé eso, ¿Por qué?. – Jessi se sonroja y prosigue.
-Porque no creo que sea un monstruo.
-Si lo es, ¿Por qué dices eso? Es una locura.
-Si lo sé, estoy loca y obsesionada con ese tema.
-Sabes que, te digo un secreto. – Jessi asiente y él le dice que acerque su oído. – no es un, un… ay se me olvidó, jaja.
-¡que gran ayuda!. – dice de manera sarcástica.
-Si, en realidad no sé, es un misterio, ni los más valientes se han atrevido a verlo, si eres inteligente sabrás que es mejor olvidar todo y seguir adelante.
-Lo sé, pero algo me dice que… que debo hacer algo.
-¿y qué puedes hacer? Nada, bueno adiós, voy a asustar a los afúa. – este se aleja dando saltos y Jessi le grita.
-No lo hagas, pobrecitos.
Todos esos cuentos y cosas del ermitaño, siempre mantenían al alma empática e investigadora de Jessi queriendo algún día conocer a esa criatura. Eso parecía más que empatía u obsesión, nadie sabe. Iba caminando y pensando, ¿qué podría hacer en esos casos? Pensaba si hacerle caso al flingui o seguir su obsesión por él, de pronto se topo con una criatura de la naturaleza, un animali, era un árbol oso de ceiba que se había lastimado la pata y cojeaba hasta que se cayó, arre costándose en un árbol. Estas criaturas eran animales pero su cuerpo tenía forma de naturaleza por ejemplo: los animales grandes eran árboles, los medianos eran arbustos o alguna planta así y los pequeños estaban hechos de musgo o de minerales. Se llamaban animalis.
-Tranquilo, yo te ayudaré. – el animali llorando dice.
-Cúreme, por favor, duele mucho. – el animali se dispone a gritar fuertemente.
-Tranquilo, con esta hierba y esta cura, para mañana su pata estará mucho mejor. – Jessi aplica primero una crema curativa con una calma que le parecía aterradora al animali, ¿cómo podía enfrentarse a eso? Siempre con sus lágrimas dice.
-Que bueno que me encontró, señorita. – se dispone a gritar más fuerte aún, tenía un gran golpe y le salía un poco de sangre.
-No te preocupes, todo estará bien.
Se dispone a curarlo, sacando las vendas y la hierba medicinal, después de sanarlo, él le dice un secreto, pues cada vez que ellos son curados por un elfo, tienen que a fuerza contar un secreto y este fue su secreto.
-“Lejos en lo prohibido, un alma cansada de la soledad espera, que su vida le cambie para bien”
-Espera que, ¿eso que significa?.
-Eh, quien sabe. Bye, gracias. – se logra levantar y se va cojeando.
-¿Puedes llegar solo a tu hogar?.
-Si, si puedo, no te preocupes, gracias nuevamente.
-Pero dime que significa. – el animali se va y Jessi se queda sola reflexionando. – típico de ellos, se van sin más explicaciones.
Luego, recoge sus cosas y se retira, intentaba interpretar lo dicho por la criatura será que él trataba de decirle algo sobre el ermitaño del pantano, muchas cosas giraban sobre su cabeza, pensaba que estaba divagando o que estaba hechizada por solo pensar en esa criatura, hasta que se dio cuenta de que ya era tarde y tenía que ir a la cita con sus amigos.
Ella iba caminando y cantando hacia la casa de sus amigos, desde la oscuridad una criatura del fuego la iba persiguiendo y no se daba cuenta, era muy bueno escondiéndose y a la vez a la criatura la iba persiguiendo Carlos. Llega a la casa de sus amigos y saluda.
-Hola chicos.
-Hola, creí que no vendrías. – le dice Pedro todo emocionado.
-Si se hizo tarde.
-No importa comamos y festejemos.
Jessi se ríe por el comportamiento de sus amigos, cuando de repente siente que hay una presencia, pero no le presta ni la más mínima atención.
Después de comer, ellos estaban viendo las estrellas y Pedro les contaba historias inventadas, como por ejemplo la osa menor representa la gorra del príncipe perdido de las hadas y un sinnúmero de otras historias, “sabían que esas estrellas que parece que forman una gorra, pues esa gorra le pertenece al príncipe, se que suena raro pero todos sabemos que fue lo que le paso a ese pequeño, cuando era muy pequeño, este se perdió, el rey ha pasado toda su vida buscando a su hijo, espero que algún día se vuelvan a reencontrar” Pablo y Jessi solo se reían al escuchar las tonterías que decía Pedro, quien tenia una mente muy extraña pero fascinante y a la vez muy difícil de adivinar su siguiente movimiento. Jessi se intentaba relajar, más sin embargo escucha un pequeño ruido en el bosque y ve una silueta muy peculiar, como si algún día ella ya lo había visto, y ya recordó era una gran figura envuelta en un manto misterioso, que olía a cebolla y en su mano llevaba un bastón y fue así que le llegó un recuerdo de cuando era niña.
Ella jugaba muy cerca del reino prohibido, cuando se le acercó un pequeño amiguito, pero era un perrito un poco deforme, tenía una pata adelante y dos atrás y tenia tres ojos y no tenía boca pero se podía escuchar sus ladridos y más, venia del reino prohibido, una criatura así, solo tenia un lugar y era el reino prohibido, el pequeñito no hacía nada malo incluso se dispuso a jugar con la pequeña Jessi, saltando y corriendo, pero de pronto llega una criatura de fuego y empieza a quemar al pobre animal, la niña llorando le decía que se detuviera pero él no lo hacía, de pronto sin querer quemó a la chica y apareció esa silueta, mojo con un balde de agua fría al Bullying y se largó, al igual el perrito salió corriendo, ella quería perseguir al perrito pero voltea a ver a la silueta, pero ya no había nadie, solo estaba la roca solitaria, volteo a ver al perrito, pero ya no había ningún rastro de este, después de ese día ella no lo volvió a ver, hasta ahora.
Incapaz de soportar la tensión, quiso correr hacia la figura y cuando estaba gritándole, surgió un enorme círculo de fuego dejándola atrapada dentro de ella, sus amigos querían ayudarla pero no encontraban nada, ella con unas ramas que eran resistentes al fuego, que traía en su bolso, logró hacer un pequeño agujero en el fuego y logró salir, pero de pronto dentro del fuego vio a un conejito musgo y volvió a entrar para salvarlo, así se estaba arriesgando a quemarse o incluso peor, no salir viva de ahí. Los chicos ya no sabían que hacer, dentro del fuego, Jessi ya no podía seguir respirando, tosía fuertemente y sentía sus pulmones debilitarse, al final se desmayó, el fuego se hacia cada vez más intenso.
Cuando de pronto Carlos llega y lanza un gran balde de agua, la criatura de fuego se larga y Carlos deja el balde y llega a ver a Jessi y luego él le dijo a los chicos que no dijeran nada y se fue corriendo saltando de árbol en árbol, mientras Pedro y Pablo solo lo veían desvanecerse por la oscuridad del bosque que había esa noche, ya que ni la luna se apareció; Jessi se despierta y pregunta que le pasó, los chicos queriendo decir la verdad le iban a decir quien la salvó, pero absteniéndose dijeron que fueron ellos. Ella se levanta rápidamente y pregunta viendo de aquí para allá.
-La silueta ¿Dónde está?
-¿Qué silueta?
-¿no la vieron?
-Nop.
A la respuesta de sus amigos, ella creía que se estaba volviendo loca, a su mente solo le venían, esos horribles minutos de horror que vivió, sintió que todo paso tan rápido, el fuego apareció muy rápido, gracias a que siempre llevaba su bolso, es que pudo salir de ese aprieto, lo malo es que esos palillos, solo son para un solo uso, por esa razón, no los pudo usar para salir nuevamente, esos palillos los llevan los elfos por si acaso alguna criatura entraba al reino de fuego, podían salvarlos, al entrar otra vez, ella se estaba arriesgando a quemarse y a no sobrevivir y casi no lo cuenta, luego al despertar no supo nada mas y decidió creerles, total ella confiaba ciegamente en sus amigos.
Al conejito no le había ocurrido nada malo, él resultó ileso, claro, estaba con mucho miedo y frío por el agua y el suceso que vivió, que seguramente lo acompañará por el resto de su vida, Jessi le pidió a los chicos una pequeña manta y comida para el pequeño, ellos lo hicieron y también le dieron otra manta, mientras que le buscarían otra ropa, porque la suya estaba mojada y se podía enfermar, cuando el conejito ya estaba bien, él decidió irse, no sin antes agradecerle con una pequeña caricia en sus mejillas, pero antes de irse, le dio una hoja, en ella había un dibujo, ellos también agradecían, pero al no hablar, lo hacían por medio de dibujos y gestos, antes de irse, el conejito hace su pequeño secreto, baila él solito y al dar un giro se cae, los chicos querían reírse, pero Jessi los amenazó con la mirada y ayudó al conejito a levantarse, el conejito hizo una pequeña reverencia y se va saltando. Pedro dice a manera de broma.
-Así es como te agradece, ¡wow!, ¿qué dice el dibujo?. – Jessi toma la hoja y mira el dibujo, en ella estaba inscrita una rosa. Los tres se quedan pensando y reflexionando, hasta que Pedro une las partes. – ya sé, el baile de las rosas. – Pablo asiente de manera alegre.
-Es cierto, el conejito bailaba y dibujo una rosa. – Jessi pregunta.
-Pero, ¿no es el baile de las flores?. – Pedro de manera despreocupada le dice.
-¡Que importa! Es lo mismo, ¿no?. – Pablo lo sigue.
-Casi. – ahora Jessi estaba más confundida que nunca y dice.
-Bueno, no importa, vamos a beber el té para ir a dormir y gracias por salvarme, sentí que eran mis últimos minutos de vida.
Entra a la casa para ir a cambiarse y los chicos se quedan afuera, se sentían mal por no decirle la verdad a su amiga, pero también tenían que proteger a Car, su otro amigo, estaban entre la espada y la pared, hasta que hicieron lo que hacen mejor, olvidar todo y hacer como si no pasará nada.
Mientras que Jessi después de un té de jazmín se sentía confundida, porque ella jura que vio a la silueta, que vio la figura misteriosa, quien la perseguía, desde que era una niña de tan solo cincuenta años y ahora que esta más grande y puede cuidarse ella sola, tomar sus propias decisiones, no iba a descansar hasta volver a encontrar a esa figura y averiguar si él es la criatura del pantano, tenía que encontrarlo.
-No te preocupes, no te digo que lo encontraras, pero no te rindas. – llega diciendo Pablo con una manta en sus manos para alentarla.
-¿eso ayuda?, por cierto, ¿Dónde esta Pedro?
-Uno, no, no ayuda, pero quería hablar y dos, Pedro esta dormido, descansa y ahora que recuerdo, toma. – Pablo le otorga un libro y ella empieza a ver la portada.
-¡Wow!, “condes y cantantes”, no debiste.
-En realidad fue Pedro, él recordó que querías este libro y nunca lo compraste, así que. – Jessi lo ve con una mirada tierna.
-No debía, solo por aquella vez, ustedes necesitaban ayuda, tenía que hacer algo.
-Siempre ayudas a los demás y ahora necesitas que te ayuden, además los regalos se aceptan. – Jessi lanza una pequeña carcajada.
-De acuerdo, lo acepto, solo porque son mis mejores amigos.
Ella abraza a Pablo y lo manda a dormir, pero este quería escuchar un poco del libro y Jessi empieza a contar la historia.
“Cuando quieres ser algo más de lo que la gente quiere que seas que puede pasar, ¿te quedarías así o trabajarías por conseguir tus sueños?”.
No había leído nada cuando Pablo ya se había dormido en el sillón, ella lo ve y también se duerme con el libro en brazos, esperando vivir esa novela que quería leer desde hace ya mucho tiempo, esperando que pueda conseguir sus objetivos.
El libro premium tendrá prólogo, sólo que en el borrador no era importante, será mucho más bonito. En cuanto a este, o una de dos o lo divido en dos o simplemente lo arreglo, veremos como resulta y no voy a describir en detalle a Jessi, aunque puedes darte una idea de cómo es.