Eventyr

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

¿Qué haces cuando ya no te queda nada?

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Ceciliaa
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Cogí mi diario de la mesita de noche, hacía semanas que no manuscribía ninguna entrada. Destapé el bolígrafo y parpadeé, el blanco de la página pesaba más que mis ideas. Yo siempre quería escribir algo grande, transformar mi dolor en una forma solemne y bella del mismo, pero siempre acababa con un reflejo monstruoso de todo lo que estaba mal en mí, así que cerraba el cuaderno y suspiraba.

Sigo en una película monocroma. Escribí, de primeras. Un par de lágrimas sutiles viajaron por mis mejillas. Que patética me sentía a veces. El cielo hoy está encapotado. No encontré una mejor frase. Cuando abro los ojos, ya no sé por qué lo hago. La letra me salió tosca, malhecha. Ninguno de los elementos que forman mi vida tienen hoy sentido. Releí lo que había escrito, no había mentido en nada.

Cerré el diario, y me paré a reflexionar por unos instantes.

El color de mi vida se había ido, a veces me preguntaba si en algún momento lo tuvo. No sabía explicarlo mejor en voz alta. Todo por lo que me había movido y luchado, no había valido de nada. Mis logros no me habían salvado. ¿Cómo se salía, entonces, de un abismo?

Abrí de nuevo el portátil, aún no había contestado al correo, las palabras se estancaban en mi garganta y bloqueaban mis manos, no tenía mente ni cuerpo para pensar en algo así, pero, por otro lado, ¿qué tenía yo aquí?

Releí de nuevo el mensaje.

Buenos días Sienna,

Sé que este mensaje puede ser complicado de leer, digerir, y comprendemos perfectamente que no quisieses contestar, es algo lógico, dadas las circunstancias.

Antes que nada, hemos sabido algo de ti a través de tus novelas, el otro día nos topamos con ella casualmente, al ver tu excepcional nombre y buscar un poco de ti en internet, supimos que, sin duda, se trataba de ti.

Sabemos también, que te habrás criado en algún orfanato y presuponemos que, a una niña tan risueña y excepcional como tú, la adoptaron muy pronto. Esperamos que la familia fuera de lo mejor posible y que te hayan calado dentro.

No nos envolvemos más, somos tus padres.

Hola, hija.

Esto te estará sonando tan lejano como nos está pareciendo a nosotros, no estamos tratando de justificarnos, ni mucho menos. Por favor, cariño, no pienses que hicimos lo que hicimos por qué no te queríamos. Podemos contártelo un día, si te apetece.

En realidad, aquí tienes tu familia, aunque no sea la primera, y una muy completa. Somos siete en la casa, contando contigo. Por su puesto que te hemos tenido presente estos años, no deseamos que te formes la errónea idea de que no serías aceptada en un hipotético caso, ya lo eres, Sienna.

Vivimos en Noruega, en concreto Reine.

Esperamos de todo corazón que desees darnos una oportunidad tanto como nosotros deseamos que nos la des.

Hemos localizado tu correo a través de un par de llamadas a tu agencia, espero que no te moleste, era la única manera posible que vimos.

Gracias, un abrazo muy fuerte, tus padres.

Estaba llorando de nuevo.

Todo lo que no fue, pero pudo ser, me atormentaba hoy. Quizá en otra vida las circunstancias no fueron las mismas, tal vez hubiera sido una niña feliz sin apenas preocupaciones, tal vez mis padres hubieran celebrado todos mis cumpleaños conmigo, tal vez hubiera tenido su apoyo cuando más lo necesité, tal vez hubiera sido todo diferente.

Podría pasarme mil vidas preguntándome qué es lo que falló, supongo que seguiría llorando en mi sinfín espiral, esperando a que algo cambiase, pero yo no.

La soledad se sentó a mi lado una tarde más, el monótono silencio la acompañaba, y solo el hilo de mis pensamientos atormentadores me solían recordar que estaba viva.

¿Qué hace un alma infernal bajo las puertas del cielo?