UNICO
Jimin estaba a punto de arruinar su último semestre en la universidad. Inteligente, creativo y con un carisma innegable, siempre había logrado destacar sin demasiado esfuerzo. Pero las matemáticas... las odiaba con todo su ser. Y ahora, con la graduación a la vuelta de la esquina, estaba al borde del fracaso en la única materia que amenazaba con hacerlo repetir el curso.
Su profesor de matemáticas, Jeon Jungkook, era un problema aparte. Alto, guapo, con un cuerpo trabajado y cubierto de tatuajes que apenas lograban esconderse bajo las mangas de su camisa bien ajustada. Su mirada intensa, profunda, siempre analizándolo con una seriedad que contrastaba con el efecto que provocaba en Jimin: una necesidad urgente de provocarlo.
Jimin no se esforzaba en ocultar su atracción. Usaba faldas cortas, sabiendo que Jungkook lo notaba, se inclinaba más de lo necesario sobre su escritorio, y de vez en cuando le enviaba mensajes con insinuaciones apenas disimuladas.
"Profesor, creo que necesito una tutoría privada... podríamos repasar en mi departamento, ¿qué dice?"
Jungkook siempre ignoraba esos mensajes, aunque cada vez le costaba más. No podía negar que Jimin era tentador. Pero él era su profesor, y había reglas. Límites.
Hasta que aquella tarde en su oficina, cuando Jimin entró después de clase con su habitual aire despreocupado y un brillo travieso en los ojos, todo empezó a desmoronarse.
-Sabes por qué te llamé, ¿verdad? Jungkook cruzó los brazos, apoyándose en el escritorio.
-Porque no te resistes a verme, obvio.
Jungkook suspiró.
-No, Jimin. Es por tu nota en matemáticas. Si no la subes, no te graduarás.
Jimin se dejó caer en la silla frente a él, cruzando las piernas de manera provocativa.
-¿Y qué solución me ofrece, profe? -sonrió con picardía. Estoy dispuesto a hacer... lo que sea.
Jimin: Jungkook apretó la mandíbula. Sabía que Jimin jugaba con fuego, pero él no podía caer.
-Voy a darte una última oportunidad. Te pondré un examen especial, pero antes tendrás que asistir a tutorías privadas conmigo. Cada tarde, aquí.
-Vaya, qué disciplinado-murmuró Jimin, inclinándose hacia adelante, apoyando los codos en el escritorio. ¿No hay otra forma más... divertida de convencerte?
Jungkook sintió el calor subir por su cuerpo, pero se negó a mostrarlo.
-Si quieres graduarte, te veré aquí mañana a las cuatro en punto.
Jimin frunció los labios, pero asintió.
-Está bien, profe. Pero le advierto... soy muy malo en matemáticas.
Jimin : -Entonces tendrás que trabajar el doble.
Jimin se puso de pie, caminando lentamente hacia la puerta. Antes de salir, se giró con una sonrisa seductora.
-Mañana a las cuatro, Jungkook. Espero que sea... paciente conmigo.
Jungkook cerró los ojos un segundo, exhalando con fuerza.
Esta iba a ser una prueba más difícil de lo que había imaginado.
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Jimin llegó puntual a la tutoría, pero no exactamente vestido para una sesión de estudio. Llevaba una falda negra más corta de lo habitual, apenas lo suficiente para cubrir lo necesario, y una blusa blanca con un par de botones abiertos estratégicamente. No usaba uniforme en la universidad, pero tenía claro qué prendas captaban la atención de Jungkook.
Entró sin golpear, como si la oficina fuera suya.
-Hola, profe. ¿Me extrañó?
Jungkook levantó la vista de sus papeles y se tensó al instante. Sus nudillos se pusieron blancos sobre la mesa, pero intentó mantener la compostura.
-Siéntate, Jimin. Vamos a comenzar.
Jimin sonrió y cerró la puerta tras de sí con tranquilidad antes de avanzar hacia la silla, pero en lugar de sentarse correctamente, se dejó caer sobre el escritorio del profesor, justo enfrente de él, con una pierna cruzada sobre la otra.
-¿Seguro que quiere empezar con números?
-preguntó con voz melosa, jugando con el borde de su falda-. Yo tengo otros métodos de aprendizaje... más efectivos.
Jungkook se obligó a respirar lentamente.
-Si sigues así, Jimin, tendré que pedirte que te vayas.
-No quiere eso. No después de todo este tiempo evitando mirarme demasiado. Fingiendo que no nota cuando me agacho a propósito en clase...
Jungkook se puso de pie, apoyando las manos en el escritorio, inclinándose sobre Jimin.
-Basta.
-¿Por qué, Jungkook? Ambos sabemos lo que hay aquí.
Jungkook se quedó en silencio, su mirada oscura clavada en la de Jimin. Su autocontrol estaba al límite. Pero había reglas. Y si Jimin pensaba que podía hacerle perder el control, estaba equivocado.
Jungkook tomó una libreta y la colocó con fuerza sobre el escritorio, a solo unos centímetros de la pierna de Jimin.
-Abre en la página 56. Te explicaré desde el principio.
Jimin parpadeó, sorprendido por la firmeza de Jungkook. Pero su sonrisa no se desvaneció.
-Está bien, profe. Hoy ha ganado usted... pero veremos cuánto más puede resistir.
Se deslizó del escritorio con gracia y se sentó correctamente en la silla.
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Jimin sabía que estaba jugando con fuego, pero no le importaba.
Cada vez que entraba en la oficina de Jungkook, se esforzaba en poner a prueba su paciencia. Las primeras veces habían sido sutiles: una sonrisa más prolongada de lo necesario, un roce "accidental" de sus dedos cuando tomaba un bolígrafo, comentarios con dobles sentidos que hacían que el profesor frunciera el ceño. Pero hoy, Jimin tenía un plan más atrevido.
Llegó a la oficina cinco minutos tarde, como siempre. Solo que esta vez no se molestó en inventar una excusa.
-Profe, ¿me extrañó?
Jungkook, que ya estaba sentado con el libro abierto y su laptop encendida, apenas le dirigió una mirada.
-Llegas tarde otra vez, Jimin.
-Lo sé. -Jimin cerró la puerta con calma y se apoyó en ella, observando al profesor con una sonrisa ladeada-. Es que me estaba arreglando para usted.
Jungkook levantó la vista, frunciendo el ceño. Fue entonces cuando notó lo que llevaba puesto.
Jimin vestía una blusa blanca de botones, pero los primeros tres estaban desabrochados, revelando más piel de la que debía. Su falda negra, aunque dentro del reglamento de la universidad, parecía aún más corta hoy. Y lo peor de todo era la forma en que se paseaba por la oficina con una confianza descarada, como si supiera exactamente el efecto que tenía sobre él.
Jungkook carraspeó y volvió la mirada al libro de texto.
-Siéntate y abre en la página 64. Vamos a empezar.
-¿Tan frío, profe? -Jimin caminó lentamente hasta su escritorio, pero en lugar de sentarse en la silla frente a él, se subió al escritorio, quedando justo enfrente de Jungkook, con una pierna cruzada sobre la otra.
Jungkook suspiró con frustración.
-Bájate.
Jimin inclinó la cabeza, sonriendo.
-¿Y si no quiero?
Jungkook lo fulminó con la mirada.
-No voy a repetirlo.
Jimin soltó una risa suave y desenredó lentamente sus piernas, dejando que su falda se deslizara apenas unos centímetros más. Jungkook sintió un golpe de calor recorrer su cuerpo y apretó los puños bajo el escritorio.
-Profe, ¿por qué se resiste tanto?
-Porque tengo autocontrol. Algo que tú claramente no.
Jimin rió y se inclinó ligeramente hacia él, apoyando sus manos sobre la madera del escritorio.
-Pero no es solo autocontrol, ¿verdad? Es miedo.
Jungkook frunció el ceño.
-¿Miedo?
-Sí. Miedo de aceptar que me desea tanto como yo a usted.
Jungkook sintió cómo sus músculos se tensaban. Jimin estaba jugando demasiado cerca del límite.
-Jimin...
-Dígame que no le provoco nada -susurró Jimin, con una mirada intensa-. Dígalo y me iré.
Jimin: Jungkook se quedó en silencio.
No podía decirlo.
Y Jimin lo supo.
Su sonrisa se ensanchó y, con una lentitud casi cruel, dejó que sus dedos rozaran la corbata de Jungkook, tirando ligeramente de ella.
Jungkook agarró su muñeca con firmeza, deteniéndolo.
-Basta.
Jimin lo miró, desafiante.
-¿o qué?
Jungkook lo soltó y se puso de pie abruptamente, alejándose de él. Se pasó una mano por el cabello, visiblemente tenso.
-Si sigues así, terminarás arrepintiéndote.
Jimin: Jimin sonrió, disfrutando del efecto que tenía sobre él. Se deslizó del escritorio con elegancia y recogió su bolso.
-Nos vemos mañana, profesor.
Salió de la oficina sin esperar respuesta.
Jungkook dejó escapar un suspiro pesado y se dejó caer en la silla, pasando una mano por su rostro.
Esto se estaba saliendo de control.
Y lo peor era que parte de él no quería detenerlo.
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Jungkook se esforzaba por mantener la distancia, pero Jimin se aseguraba de que cada sesión fuera una prueba de resistencia.
Y hoy, Jimin decidió llevar el juego a otro nivel.
Durante el receso en la universidad, un chico de su clase se acercó a él con intenciones claramente románticas. Jungkook, que estaba sentado en una mesa cercana revisando algunos papeles, lo notó al instante.
Jimin, con su falda corta y su sonrisa juguetona, no perdió la oportunidad. Sabía que Jungkook lo estaba viendo. Lo sintió en la intensidad de su mirada, en la forma en que sus músculos se tensaron al notar que el otro chico se acercaba demasiado.
-Jimin, ¿quieres ir por un café después de clase? -preguntó el chico, tocándole suavemente la muñeca.
Jimin sonrió, dejando que su mano rozara la del otro con delicadeza.
-Eso suena lindo...
Su voz fue intencionadamente dulce, sus dedos recorrieron el brazo del chico de manera sutil, pero lo suficiente para que Jungkook lo notara. Y vaya si lo notó.
Jungkook dejó el bolígrafo que sostenía con demasiada fuerza y se puso de pie. Caminó hasta ellos con pasos decididos y sin decir una palabra, miró al chico con una expresión fría.
-Lárgate.
El chico parpadeó, confundido.
-¿Perdón?
Jungkook entrecerró los ojos.
-He dicho que te largues y te alejes de Jimin. Ahora.
El chico miró a Jimin, esperando que dijera algo, pero Jimin solo se encogió de hombros con una sonrisa traviesa. Sin querer problemas, el chico se fue murmurando algo por lo bajo.
Jimin apenas pudo contener su risa cuando Jungkook lo tomó firmemente de la muñeca y lo llevó a paso rápido por los pasillos hasta su oficina privada. Entraron, y Jungkook cerró la puerta con un golpe seco antes de poner el seguro.
Jimin se apoyó contra la puerta, divertido.
-¿Celoso, Jungkook?
Jungkook lo miró con una mezcla de furia y deseo.
-No te quiero cerca de ningún otro chico.
Jimin se mordió el labio, fingiendo inocencia.
-¿Y qué vas a hacer al respecto?
Jungkook avanzó hasta él, acorralándolo contra la puerta.
-No sigas provocándome, Jimin.
-¿Por qué no? -susurró Jimin, inclinando su rostro apenas unos centímetros más cerca-. Sé que me quieres.
Jungkook cerró los ojos por un segundo, intentando controlar su respiración. Pero Jimin no se detuvo.
-Demuéstramelo.
Y entonces, Jungkook mandó todo al carajo.
Con un movimiento rápido, atrapó el rostro de Jimin entre sus manos y lo besó con una intensidad contenida por demasiado tiempo. Jimin suspiró contra su boca, enredando sus brazos alrededor de su cuello mientras respondía con la misma desesperación.
Ese beso no era dulce ni tierno. Era salvaje, lleno de deseo y de todas las veces que se habían contenido.
Cuando se separaron, apenas pudieron recuperar el aliento.
-Eres un maldito problema, Jimin... -murmuró Jungkook, apoyando su frente contra la de él.
Jimin sonrió, con los labios hinchados por el beso.
-Y te encanta.
Jungkook no pudo negarlo.
Y tampoco pudo resistirse a besarlo de nuevo.
Este beso no era un beso cualquiera, estaba lleno de pasión y lujuria, era un beso, se podia sentir toda la tension retenida
Jungkook empezó a besar a Jimin, y empezó a tocar el cuerpo de Jimin, metió sus manos por debajo de la falda de Jimin, y tocó sus glúteos, Jimin gimió ante tal acto
-Mmggg...
Jungkook se separo de Jimin y le dió la vuelta y lo pego al escritorio
-Eres mio... No quiero que nadie más te toque, solo yo - dijo Jungkook en el oído de Jimin
-Solo suyo, Profesor - dijo Jimin excitado
Jungkook poso las yemas de sus dedos en el abdomen de Jimin y acaricio suavemente su piel era suave, topo su regazo al trasero de Jimin y se restregó, Jimin sintió lo duro que estaba Jungkook, Jungkook le subió la falda a Jimin y vio la braga que este llevaba puesta
-Me quieres volver loco eh - dijo Jungkook con voz profunda
-Es Loque quiero ahhh~... Volverte loco - Dijo Jimin entre gemidos
Jungkook beso el cuello de Jimin dejando marcas en el, Jimin subió su cabeza dándole más acceso a Jungkook en su cuello, Jungkook tomaba de la cintura a Jimin, se dió cuenta de lo diminuta que era la cintura de Jimin, eso le encantaba y mucho
-Dios, que pequeña tu cintura cariño - dijo con una voz profunda
Jungkook bajo sus manos hasta las nalgas de Jimin y las masajeo, y las apretó se acercó al oído de Jimin - me encanta tu trasero, es perfecto - Jungkook le dió una nalgada fuerte
-Ahhhh~ más... Más ah~ - Jimin pedía más
-Lo que tú me pidas bebé - le dió otra nalgada
Jungkook subió sus manos a la camisa de Jimin y la abrió rompiendo todos los botones, le dió vuelta quedando frente a frente, bajo a la altura de los pezones de Jimin y metió uno a su boca
-Ahhhhh~ - Jimin gimió fuerte, y sorprendido
Jungkook siguió chupando el pezón izquierdo de Jimin, haciendo círculos en este, con su mano derecha agarro el otro pezón y lo empezó a pellizcar, Jimin solo hacia su cabeza hacia atrás gimiendo del placer
-Ahhh Kookie~
-Eso cariño, gime mi nombre, gime para mí
-Mmmggh Jungkook, hazme tuya - suplico entre gemidos
Jungkook subió hasta el rostro de Jimin y lo beso y bajo su mano hasta el pene de Jimin - Quieres que te tome? - Pregunto Jungkook
Jimin al sentir la mano de Jungkook en su pene gimió alto, estaba cegado por el placer, entre gemidos le respondió a Jungkook - S-si ahh~ tómame Jungkook
Jungkook saco el pene de Jimin y lo empezó a masajear, Jimin gemía del placer, Jungkook se arrodilló y quedó a la altura del pene de Jimin, paso su lengua por la punta, y Jimin se estremeció, Jungkook se llevó el pene de Jimin a la boca, y le hizo un oral, Jungkook chupaba toda la extensión de Jimin, empezó a hacer los movimientos más rápidos haciendo que Jimin gimiera más alto, Jimin bajo sus manos y las puso en el pelo de Jungkook, estaba enloqueciendo, Jungkook cada vez aumentaba sus movimientos, Jimin estaba al borde
-Ya.. casi me... vengo~
Jimin se corrió en la boca de Jungkook, quien trago toda la escencia de Jimin, y subió hasta los labios de Jimin y lo besó, Jimin correspondió al beso, y posó sus manos en el pecho de Jungkook y empezó a desabrochar la camisa de Jungkook, y se la quito se quedó admirando el cuerpo de Jungkook unos segundos y acercó sus labios al pecho de Jungkook y dejó tiernos besos que hizo estremecer a Jungkook, luego se arrodilló y desabrochó el pantalón de Jungkook
-Es mi turno de complacerte Kookie
-Adelante pequeño, complace a tu Kookie
Jimin bajo los pantalones de Jungkook junto a sus boxers, y tomó el pene de Jungkook en sus manos y vio como en la punta tenía gotas de presemen paso su lengua en la punta haciendo estremecer y gemir a Jungkook
-Oh pequeño~
Jimin metió el pene de Jungkook a su boca pero era muy grande, Pero trato de meterselo todo a la boca, le llegaba casi a la garganta, y empezó a chupar toda la extensión de Jungkook
-Me encanta tu boca Cariño
Jungkook empezó a mover sus caderas embistiendo la boca de Jimin, posó su mano en el cabello de Jimin y empezó a empujarlo para llegar más profundo, Jimin solo abría más su boca, las embestidas aumentaron, fueron más rápidas, Jungkook estaba cegado por el placer que le daba la boca de Jimin, estaba fascinado
-Oh pequeño~ - dijo en un gemido profundo
Jimin estaba encantado con tener el pene de Jungkook en su boca, Jungkook aviso que casi se corría, que ya estaba cerca
-Estoy cerca pequeño
Jungkook se corrió en la boca de Jimin, este tragó toda la esencia de Jungkook fascinado
-Esta deliciosa - dijo mientras pasaba su lengua por sus labios
Jungkook agarro de la barbilla a Jimin y lo subió quedando frente a frente, en un solo movimiento le dió vuelta y le bajó las bragas, acercó uno de sus dedos a la entrada de Jimin y la rozo con la yema de sus dedos, Jimin gimió al sentir rozar su entrada
-Ahhhh~
-Estas listo, pequeño? - dijo Jungkook entre jadeos al oído
Jimin solo asintió, Jungkook llevo uno de sus dedos al interior de Jimin, y empezó a hacer un movimiento en círculos, Jimin solo gemía del placer, luego metió un segundo dedo en el interior de Jimin, y empezó hacer un movimiento de tijeras, abriendo un poco la entrada, Jungkook besaba y lamía el cuello de Jimin dejando marcas, Jimin solo gemía Jungkook metió un tercer dígito, Jimin gimió fuerte, Jungkook lo embestía con sus dedos, hacia movimientos más rápidos y profundos, luego saco los dedos del interior de Jimin y alineó su pene en la entrada de Jimin
-Ya estás lo suficientemente preparado Cariño, esto te va a doler un poco
Jungkook empezó a introducir su pene en el interior de Jimin
-Ahh~ - Jimin gimió al sentir la punta en su interior
Jungkook fue introduciendo poco a poco en el interior de Jimin, hasta tenerla por completo dentro de él, Jimin le hizo la señal de que empezara a moverse y Jungkook empezó a moverse, lo embestía despacio, pero poco a poco las embestidas fueron más profundas y rápidas
-Ahhh~ más, quiero más
-Me aprietas tan bien, cariño
-Más rápido Kookie
Jungkook aumento más las embestidas fueron más profundas, llegando al punto dulce de Jimin, haciéndolo gemir alto, la oficina de Jungkook se llenó de gemidos y jadeos por parte de Jungkook y Jimin, si alguien pasaba cerca, claramente podrían escuchar los gemidos, Pero estaban en hora de clases, nadie pasaría cerca de la oficina, Jungkook mientras lo embestía le daba nalgadas fuertes haciendo gemir a Jimin, las nalgas de Jimin estaban rojas y marcadas por la mano de Jungkook, sin salir de el le dió la vuelta y lo acostó en el escritorio y le abrió las piernas para embestirlo más profundo, Jimin gemía y subió sus piernas y las puso en los hombros de Jungkook, Jungkook siguió embistiendo a Jimin, quien bajo sus piernas y se levantó un poco del escritorio y enrollo sus brazos en el cuello de Jungkook y lo beso, Jungkook siguió embistiendo y lo besaba, Jungkook estaba a punto de correrse asi que agarró el pene de Jimin y lo masturbó
-Quiero que te corras conmigo pequeño
-Ahhh sii~
Jimin solo gemía
-Vamos pequeño gime para mí, tus gemidos son música para mis oídos
-Kookie~
-Ya casi cariño
-Kookie me voy a correr
Jimin se corrió manchando su abdomen y el de Jungkook, mientras que Jungkook dió la última embestida y se corrió en el interior de Jimin
-Ahhh Jimin
Ambos se corrieron, Jungkook tomó a Jimin de las piernas y lo cargo y lo llevó a un sofá que tenía en su oficina, ambos se sentaron y se quedaron allí abrazados
Jimin y Jungkook estaban sentados en el sofá, la oficina iluminada solo por la tenue luz de una lámpara en la esquina. El silencio entre ellos no era incómodo, pero estaba cargado de algo nuevo, algo que ninguno de los dos había puesto en palabras todavía.
Jimin, con la camisa de Jungkook sobre su cuerpo y las piernas cruzadas sobre el sofá, giró la cabeza para mirarlo. Jungkook tenía la vista perdida en el suelo, su mandíbula apretada como si estuviera procesando todo lo que había sucedido entre ellos.
-¿Te arrepientes? —preguntó Jimin en voz baja.
Jungkook levantó la mirada, sorprendido por la pregunta.
-¿Por qué dices eso?
Jimin encogió los hombros, jugando con la tela de su camisa.
-Porque llevas rato sin decir nada. Porque tienes esa cara de que estás peleando contigo mismo.
Jungkook suspiró y pasó una mano por su cabello oscuro antes de girarse hacia él.
-No me arrepiento de lo que pasó, Jimin. Pero sí me pregunto qué demonios vamos a hacer ahora.
Jimin sonrió, apoyando la cabeza en el respaldo del sofá mientras lo miraba con diversión.
-¿Qué quieres hacer?
Jungkook lo observó por un momento, su mirada recorriendo cada detalle su rostro, como si quisiera memorizarlo.
-Quiero hacer esto bien. Quiero que esto sea real.
El corazón de Jimin latió más fuerte ante esas palabras.
-¿Y si ya es real?
Jungkook suspiró con una sonrisa cansada.
-Entonces supongo que ya estoy jodido.
Jimin soltó una risa y se inclinó hacia él, sus dedos deslizándose por la línea de su mandíbula.
-Siempre lo estuviste. Solo que no querías admitirlo.
Jungkook atrapó su muñeca con suavidad, besando su palma antes de murmurar:
-No sé en qué me metí contigo, pero no quiero salir de esto.
Jimin sonrió, inclinándose hasta quedar a solo centímetros de sus labios.
—Entonces no salgas.
-Te amo Jimin-shi - Dijo Jungkook acariciando la mejilla de Jimin
Jimin estaba en shock por lo que había dicho Jungkook, pero feliz porque por fin dijo lo que el tanto quería escuchar
-Tambien te amo Kookie
Y esta vez, cuando se besaron, no fue un beso de deseo reprimido o de necesidad urgente. Fue un beso que sellaba algo más profundo, algo que los dos sabían que ya no podían negar. Sabían que iba a ser difícil, un profesor y un alumno pero correrían los riesgos iban a luchar por su amor
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Unos meses después
Los días pasaron, y lo que comenzó como un juego peligroso entre Jimin y Jungkook se convirtió en algo más profundo, algo que ninguno de los dos podía ni quería ignorar.
Ya no había restricciones ni excusas. Ahora podían caminar juntos sin temor, sin miradas furtivas o barreras invisibles. La relación que antes existía en susurros y provocaciones se convirtió en algo sólido, aunque igual de intenso.
Jimin se graduó con éxito, mientras Jungkook continuaba como maestro en la universidad, sorprendiéndose cada día de lo fácil que era tener a Jimin en su vida sin culpa, sin temor.
Una tarde, mientras caminaban por la ciudad, Jimin se detuvo de golpe en la acera y jaló a Jungkook de la muñeca.
—¿Sabes qué es lo mejor de todo esto? —preguntó con una sonrisa juguetona.
Jungkook lo miró con curiosidad.
—¿Qué cosa?
Jimin entrelazó sus dedos con los de él y se inclinó para susurrarle al oído:
—Que esta vez no tienes que resistirte a mí.
Jungkook rió, negando con la cabeza antes de acercarse y atrapar los labios de Jimin en un beso, ahí, en plena calle, sin importar quién los viera.
Porque por primera vez, su historia no era un secreto.
Era solo suya. Real. Libre.
Y apenas estaba comenzando.
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Este es el Final del One Shot, espero les haya gustado, es mi primera historia, por favor apoyenme y me ayudarían mucho si votan y comentan, por favor los quiero mucho 💜💜💜💜💜