Enredo

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Sinopsis

Blair Decidí quedarme. Siendo plenamente consciente de que me estaba enamorando perdidamente de estos hombres. Sabía que conllevaba riesgos, pero nunca imaginé terminar tan rota y magullada. Segunda parte de la serie The Arrangement. Blair, Henley, Lennox, Carter y Ashton están de vuelta de la cabaña, listos para explorar su relación en desarrollo y en un punto en el que sienten que nada puede interponerse entre ellos. Sin embargo, ¿qué sucede cuando su amor recién descubierto es llevado al límite...? ¿Lograrán superarlo juntos?

Estado:
Completado
Capítulos:
74
Rating
4.8 25 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Blair

Cuando Carter insistió al principio en elegir todo lo que me pongo cuando estoy con él, pensé que era una ridiculez. Sin embargo, mientras aliso la tela de satén de mi vestido para esta noche, una sonrisa asoma a mis labios porque esta vez se ha lucido de verdad.

Frente al espejo, me tomo un momento para observar bien mi reflejo. El suave resplandor de la habitación me rodea y resalta el elegante vestido de gala color verde azulado que me queda como una segunda piel. Admiro los detalles de la tela; la luz brilla en las delicadas cuentas del corpiño y las capas de la falda parecen moverse aunque yo esté quieta.

Noto cómo el vestido resalta mi figura. La cintura está lo bastante ajustada para crear una forma de reloj de arena sin que me apriete demasiado. El escote enmarca mis clavículas con elegancia y siento que me invade una ola de confianza. Acaricio la tela fresca con la punta de los dedos y capto mi propia expresión: una mezcla de emoción y ganas.

Mi pelo cae en ondas suaves sobre mis hombros. He usado unas horquillas delicadas que brillan como estrellas y le dan un toque mágico a mi aspecto. El maquillaje es sencillo pero llamativo; tiene el brillo justo para resaltar mis rasgos sin que parezca excesivo.

Doy un paso atrás y siento que el corazón me da un vuelco por los nervios y la alegría. Es un momento especial, una mezcla de elegancia y seguridad que me dan ganas de salir y disfrutar de la velada. Me doy un último visto bueno con la cabeza, prometiéndome disfrutar cada segundo. Me aparto del espejo y salgo de la habitación para buscar a Carter.

Al salir al pasillo, la expectación en el ambiente casi se puede tocar. El suave sonido de mis tacones contra el suelo pulido resuena en el corredor. Cada paso me recuerda la noche especial que me espera. Siento un cosquilleo de emoción y nerviosismo en el estómago mientras me acerco al salón.

Hace ya un par de semanas que volvimos de la cabaña. Sé perfectamente que tomé la decisión correcta al quedarme. Con el recuerdo de aquel viaje aún fresco, siento un agradecimiento inmenso por Carter, Ashton, Lennox y Henley, y por el vínculo que hemos formado.

Al llegar al salón, veo a Carter de pie junto a la chimenea, de espaldas a mí. Está increíble con ese traje negro a medida y no puedo evitar admirarlo. Justo cuando voy a llamarlo, se da la vuelta y su cara cambia de la sorpresa a la pura admiración.

—Vaya —dice sin aliento, abriendo mucho los ojos al mirarme—. Estás... bueno, estás de película.

—¿De película? —repito. Su cumplido me hace sentir muy bien por dentro y no puedo evitar sonreír—. Es gracias a ti —respondo bromeando mientras señalo el vestido—. Yo nunca habría elegido algo así para mí.

Se acerca más sin apartar la vista y noto cuánto le gusto. —Tú has hecho que el vestido cobre vida. Te queda perfecto —dice con voz sincera.

Siento que me pongo colorada y me entra timidez ante su mirada tan intensa. —Tengo muchas ganas de que empiece la noche —admito, sintiéndome cada vez más emocionada.

Esta es la primera vez que salimos de verdad. No vamos a un restaurante o a un bar, sino a un evento de etiqueta. Mentiría si dijera que no me siento un poco eufórica.

Cada año se celebra un lujoso Baile de Invierno al que asiste toda la élite de la ciudad. Me enteré ayer mismo, cuando Carter mandó a un equipo de personas para que me consintieran y me arreglaran de pies a cabeza. Al parecer, él asiste todos los años y resulta que esta vez yo soy su pareja.

Cuando me lo contó, no pude evitar pensar en Jamie y en aquella foto de ellos dos juntos. Esa que desapareció gracias al trabajo de Henley. Sentí una pizca de duda y me pregunté si yo acabaría igual que ella.

Borrada de la existencia.

Me obligué a espantar esos pensamientos, convenciéndome de que esto no tiene nada que ver con lo que pasó con ella. Pero hay una parte de mí que siente que todavía hay mucho que hablar sobre todo ese asunto.

La verdad es que he estado dejando eso de lado. He intentado fingir que no pasa nada para seguir viviendo en la burbuja que hemos creado entre todos.

Carter sonríe y veo una chispa de aventura en sus ojos. —Te prometo que la noche de hoy será inolvidable.

No lo dudo ni un momento, pero de repente me invade una tristeza que él nota enseguida. Me levanta la barbilla con la mano para que lo mire a los ojos. —Oye, ¿qué te pasa?

Suelto un suspiro y dejo caer los hombros. —No sé, supongo que desearía que pudiéramos ir todos juntos —explico y veo cómo su expresión se suaviza.

—Blair... —empieza a decir, pero lo corto antes de que repita lo mismo que llevo oyendo todo el día.

—Que mantienes esa parte de tu vida en privado —le digo—. Lo sé. Pero eso no quita que quiera que Lennox, Henley y Ash disfruten de esto con nosotros.

Lo entiendo, de verdad. Sé que no todo el mundo puede comprender o aceptar una relación como la nuestra. Pero eso no hace que me duela menos.

La cara de Carter cambia; muestra una mezcla de comprensión y preocupación. —Henley y Lennox van a pasar tiempo juntos esta noche, y Ash estará allí con nosotros.

—Como nuestra seguridad —le suelto sin querer—. Es degradante.

Carter se cruza de brazos y cambia de postura. Es una señal de que estoy cruzando la línea. No es que quiera discutir con él, pero necesito que sepa que no me parece bien que solo podamos estar juntos en público los dos. Nunca lo aceptaré.

—Ojalá fuera diferente, Blair. De verdad. Pero la verdad es que tengo una imagen pública que mantener. Tengo inversores que se retirarían en cuanto supieran cómo vivo mi vida —explica. Él cree que es una razón de peso, pero a mí no me convence.

—¿O sea que los inversores son más importantes que los hombres a los que amas? —le desafío.

Carter abre la boca para responder, pero las palabras no le salen. Veo la lucha interna en sus ojos. Es el conflicto entre la vida que ha construido con tanto cuidado y los sentimientos que ahora lo tienen hecho un nudo.

—Blair, no ves el panorama completo —dice por fin, con voz firme pero con un toque de frustración—. Esto no se trata solo de mí o de nosotros. Mis decisiones tienen consecuencias que van más allá de nuestra vida privada. Si pierdo el apoyo de mis inversores, todo corre peligro: lo que he construido y nuestro futuro. Tienes que entenderlo.

Niego con la cabeza y siento que el corazón me late con fuerza. —¿Entonces, cuando a Ashton le cuesta aceptar su sexualidad es un problemón, pero tú puedes esconderlo para proteger qué? ¿Tu cuenta bancaria?.

Veo que mis palabras le duelen de verdad porque su frustración se convierte en rabia. Aprieta los puños a los costados.

—No sigas —gruñe. Es su forma de advertirme que, para él, la conversación ha terminado, pero ni de broma me voy a callar.

Estoy a punto de decirle cuatro verdades más cuando oigo los pasos de Ashton en el pasillo. Se nos une mientras se abrocha los puños de la camisa. Nos mira y se detiene, notando la tensión que hay entre Carter y yo.

—¿Listos para irnos? —pregunta con timidez. Nos observa a los dos con mucha cautela.

Carter intenta cogerme la mano, pero no le doy oportunidad. Me voy directa hacia el ascensor. —Sí, vamos a acabar con esto de una vez —refunfuño. De repente, el baile ya no me hace ninguna ilusión.