El Novio Maldito

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Sinopsis

Edmund Blackwood nunca podrá casarse. No después de asesinar a todas sus prometidas el día antes de la boda... Al menos eso dicen las malas lenguas, nadie sabe la verdad. Luego de años de desaparición, el novio maldito vuelve al altar con un nuevo compromiso. Elizabeth, obligada a ser la sexta novia, deberá resolver el misterio de las muertes y la supuesta "maldición" si quiere sobrevivir. Durante el camino descubrirá que Edmund Blackwood no parece ser el monstruo que todos piensan. (Historia sin corregir) Inicio: 25/03/2025

Estado:
En proceso
Capítulos:
6
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Prólogo

Es bien sabido que los rumores se esparcen como polen en primavera, son distorsionados por aquellos que los comparten, se convierten en mitos y leyendas. Pues bien, esta es una de esas tantas historias que en una época tan crucial como aquella no pasaba desapercibida.


Su nombre, Edmund Blackwood, un hombre burgués joven y talentoso, su belleza también era una cualidad que no se podía negar, sin embargo, cualquiera diría que su mayor atributo era su dinero, un patrimonio heredado envidiable hasta para los más nobles victorianos. Sin dudas, un gran partido para una alianza digna de la alta cuna.


Aun así, y como en todas las historias trágicas, siempre hay peros, en este caso era su historial familiar. Su madre, Catherine de la Coure, una mujer que, pese a su excepcional belleza, su desacatada conducta en la sociedad la obligó a exiliarse tras la repentina muerte de su marido, y con ella el pequeño Edmund.



Nadie los volvería a ver hasta años después cuando el primer compromiso de su hijo llego a boca de todos. La primavera de 1880, una joven noble se comprometía con el joven Edmund de apenas 18 años.


En ese entonces nadie podía sospechar las desgracias que sucederían en los próximos años. La gente no entendía la impaciencia del compromiso. Especulaciones varias afirmaban que Edmund moriría pronto y la madre pretendía asegurar un sucesor, otras, sin embargo, simplemente lo reducían a medidas desesperadas para volver a sociedad.


A pesar del escándalo, la pareja estuvo comprometida por tres meses durante los cuales todo fue según lo planeado, pero justo el día antes de la celebración, se dio a conocer la terrible noticia, la querida novia había muerto antes de ver salir sol.


Un funeral reemplazó a la boda, los menos supersticiosos afirmaron una trágica casualidad; no había indicios de enfermedad ni malestar, la mujer solo cerró los ojos y dejó de respirar. Claro está, otros muchos empezaron a especular. Tras un año de luto y con un nuevo compromiso arreglado, otra joven perdería la vida, justo el día previo a la boda.


Esta vez la casualidad fue descartada, los rumores empezaron a tomar fuerza, de un momento a otro todo el mundo creía conocer la verdad, la razón de su desgracia, su maldición, con la llegada de estas especulaciones la esperanza de un matrimonio se hacía cada vez más lejana.


Los rumores se asentaron a año siguiente, cuando tuvo lugar una tercera boda funesta, con el mismo desenlace que las anteriores. Así fue como el joven se ganó el nombre por el que todos le conocemos; Edmund Blackwood, "el novio maldito", aquel condenado a estar solo por el resto de la eternidad.


Así pasaron 2 años más y otros 2 matrimonios fallidos con un patrón descarado en sus muertes. Ante la falta de pruebas y la clara "brujería", las familias se alejaron del joven Blackwood acusándolo de ser el causante de sus desdichas, no volverían a poner en peligro la vida de sus hijas.


Después de sus 5 compromisos fallidos el mundo cerró sus puertas al hombre que nunca podrá casarse.


Ya hacen cuatro años que no los han visto por las calles, nadie sabe que fue de ellos dos, la madre loca y el hijo maldito, pero la nefasta casa de los Blackwood sigue oliendo a muerte y sufrimiento. Hace casi 4 años que nadie se había atrevido a acercarse, no hasta ahora, primavera de 1889.