Capítulo 1.
Observe las cabezas de mis padres llegar a mis pies, salpicando su sangre hasta mis delicados zapatos que mis padres me habían dado con mucho cariño, antes de fallecer de tal manera perturbadora.
Todos en aquella multitud me observaban, esperando mi reacción a tal macabra acción por parte de el emperador "Daejong Seolhyun". El escuchar su nombre o siquiera verlo me daba escalofríos.
Ahí estaba él, detrás de los cuerpos de mis padres que ya hacían muertos sin sus cabezas. Lagrimas brotaron de mis ojos cayendo lentamente por mis mejillas, me aleje varios pasos de sus cabezas y mire al tirano que mató a mis padres con desprecio.
Él camino hacia mí, con el cabello largo y desordenado. Tenía manchas de sangre en su rostro y su mano la cual tenía una espada llena de sangre ajena, la sangre de mis padres.
Me miro con una sonrisa retorcida y pateo las cabezas de mis padres a un lado. Me miro con su egocéntrica sonrisa no desapareció. -Mmm.. se ve bien, ¿no?- Esas palabras salieron de su boca..
Ahora, ¿quieren saber como llegamos a aquí? Pues, devolvamos esto a 2 días antes.
Era un día común y corriente. Mis padres me habían llamado a su oficina. -Querida.- Escuche la voz de mi madre al entrar a su oficina. Cerré la puerta detrás de mí. -Padre, madre, ¿por qué me mandaron a llamar?- Dije lentamente mientras avanzaba hacia ellos que estaban sentados tomando una taza de té. -Querida, hemos recibido noticias de que el emperador del reino occidental quiere tomar tu mano.- Lo mire con incredulidad, ¿quien era ese supuesto emperador? Hasta donde sabía su nombre era "Daejong Seolhyun." Era un tirano a sangre fría que había matado a sus padres desde muy joven para llegar al trono, ¿ese emperador estaba interesado en mí?
-¿El emperador vecino Daejong Seolhyun?- Pregunte con incredulidad.
-Así es querida. El emperador está interesado en tomar tu mano en matrimonio, deberías aceptar.- mi padre se veía nervioso, casi como si lo hubieran obligado a decir dichas palabras. -Padre, agradezco mucho la oferta de matrimonio pero me temo que no aceptaré. No quiero casarme con un hombre desconocido y menos un tirano.- Exclamé con delicadeza, ¿quien era ese hombre? Ni siquiera lo había visto.
-Querida, ¡no digas semejantes palabras! El emperador es un hombre bueno y generoso... deberías ir a su reino y charlar con él. ¡Seguro te caerá bien! No te dejes llevar por los rumores.- Exclamó mi padre con un poco de nervios. -Lo lamento padre pero me temo que no aceptaré.- hice reverencia y me retiré del lugar. No iba a aceptar.
Luego de ese día no había vuelto a ver a mi padres, les pregunté a los sirvientes y sus respuestas eran las mismas -Disculpe señorita pero sus padres salieron de viaje y dijeron que volverían el mismo día pero creo que no pudieron volver por alguna circunstancia.- me preguntó a donde habrán ido.
Luego de eso recibí una carta de el reino vecino era una invitación donde mis padres eran el espectáculo principal así que decidí ir lo antes posible a el reino Occidental…